NOTA BENE: Este artículo fue publicado en Tiempo Argentino el 27 de mayo de 2012 e ilustra muy bien lo que hoy día sucede con el diario porteño. Porque ya había pasado con el español Publico a la caída del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Las relaciones de los empresarios que crecen con gobiernos progresistas y luego se dan vuelta cuando perciben que lo que ganan al pactar con los conservadores.El título original era «El (mal) estado de la prensa española». Pero ahora resulta más oportuno el cambio.
Entrevista con Pere Rusiñol
Es catalán, está casado con una argentina y conoce la realidad de ambos lados del mundo con bastante precisión. Pere Rusiñol fue adjunto de la dirección del diario Público, un fenómeno que representó a esos sectores de la izquierda que no se sienten cómodos con la monarquía y que no encuentran cauce dentro del resto de la prensa española. Pero el periódico cerró a principios de año, en medio de una crisis que envuelve al resto de los medios, de los que Rusiñol habla en esta entrevista.
–¿Cuál es la situación de la prensa española en la actualidad?
–Está en una situación muy muy desastrosa, con 6000 trabajadores en paro en los últimos cuatro años y Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), que son despidos masivos, en prácticamente todas las grandes cabeceras. Los editores culpan a la revolución tecnológica. Pero todos los grandes grupos se endeudaron de una manera salvaje, en simetría con lo que ha pasado en la economía española. Había una burbuja terrible de la construcción, pero en realidad era una burbuja terrible de país. Los grandes medios se endeudaron porque prácticamente todos son grupos multimedia que requirieron grandes inversiones de capital. Prisa (diario El País), llegó a deber 5000 millones de euros y El Mundo, el segundo diario español, le ha quebrado su tele y tienen alquilada las frecuencias porque no pueden mantenerla.
–Están al borde del desahucio…
–Si no lo están es porque los banqueros no los ejecutan. Prefieren aprovecharse de esta situación. El País debe hoy 3700 millones de euros y se sabe que Prisa tiene entre sus accionistas a grandes bancos que entraron vía Wall Street con la operación de Liberty.
–¿El fondo que compró el paquete accionario en 2010?
–Liberty es un instrumento que involucra a un montón de inversores de Wall Street, como el banco HSBC, BNP Paribas, una aseguradora japonesa. El principal acreedor de las deudas de Prisa es el banco Santander, luego BNP Paribas, la Caixa de Barcelona, también Bankia. Todo eso tiene una traducción muy importante en los contenidos. Como le deben tanto a los bancos, desde el punto de vista del periodismo se ha ido estrechando cada vez más el margen de maniobra. Entonces nos encontramos con que en España no hay ningún medio que le tosa mínimamente al poder y menos al PP. El País, que solía tener un rol de centroizquierda y opositor, actualmente está extremadamente condicionado y por el propio stress financiero, su solución sólo puede llegar de la mano del gobierno. El único periódico preparado para este pase era Público, pero lo han cerrado por el mismo mecanismo. Porque la productora que tenía Público básicamente vivía de ofrecer programas a la televisión y actualmente todas las televisiones están controladas por el PP. De modo que el panorama en España es: las televisoras privadas son del PP porque sus empresarios así lo son, las regionales del PP porque en toda España gobierna el PP (salvo Andalucía y veremos si Asturias) y, finalmente, la televisión pública también es del PP. Por lo cual, eso de la libertad de prensa en España es grotesco.
–Público llegó a ser importante…(NdR: se llegó a imprimir también en Argentina)
-Sí, el periódico tenía un sentido desde el punto de vista capitalista, de segmento. En España los periódicos han ido girando a la derecha y el análisis era que El País había abierto una guerra contra el gobierno de Zapatero porque no le había dado las licencias de televisación y Zapatero permitió que saliera otro medio de televisión de izquierdas vinculado a Público, un canal de TV que se llamaba la Sexta y que ahora se ha fusionado con Antena 3. Prisa estaba acostumbrado a ser el único referente mediático de centro-izquierda. Usaron todo el panorama comunicativo de España contra Zapatero de una forma muy salvaje. Había un nicho para Público, un medio que sin ser de Zapatero ni defenderlo siempre, sí tenía una sensibilidad progresista de toda la izquierda plural coincidente con el primer Zapatero. Esto se produjo en un momento políticamente muy nuevo que es un cambio de época en España. La transición, que parecía un éxito, se ha visto que no tenía todo resuelto. Hoy hay miles de enterrados en fosas comunes por la represión franquista que no se han exhumado. Eso formaba parte del consenso de la transición, junto con el papel de la monarquía. Público fue el primer periódico que desde la izquierda comenzó a agrietar este consenso de Punto Final. No sólo la Guerra Civil, sino la monarquía, la autodeterminación de los pueblos. En sólo cuatro años de Público nos colocamos en 90 mil ejemplares, contra 360 mil de El País.
–¿Cómo venían con la publicidad?
–Teníamos pero menos que el resto. Incluso el Estado pasaba poco. Porque aunque éramos un diario más afín al gobierno, los ministerios y todos los cuadros socialistas tenían tanto miedo de que Prisa les empezara a hacer una guerra por pautar en Público y no ponían publicidad. En el plan de negocios nunca pensaron que Público tuviera tantas ventas, pero sí que tendría más publicidad. Pese a ello el diario perdía cada vez menos dinero. Según los propios datos de la empresa presentados ahora esperaban no perder dinero en 2013. Es decir que a los cinco años esperaban no perder dinero.
–¿Eso es normal de acuerdo a tu experiencia?
–Es un exitazo. Porque un periódico requiere una inversión de capital notable en un entorno muy desastroso.
–¿Como influyó la cuestión política en el cierre de Público?
–En mi opinión, con el cambio de ciclo político el periódico (que era un activo para esos empresarios) ha pasado a ser un problema. Como dije, todas las televisiones son del PP e ir con la carta de presentación de Público les hacía perder contratos más que ganar. Para mi ese es el motivo más importante por el que han cerrado el periódico. Porque les resultaba una molestia. Lo que antes les resultaba bueno para abrir caminos ahora era una traba. Pero Público enseñó que existe un hueco terrible desde el punto de vista capitalista. Hay un nicho de mercado espectacular.
Tiempo Argentino
Mayo 27 de 2012