por Alberto López Girondo | Oct 14, 2019 | Sin categoría
A 27 días de una nueva ronda electoral -la tercera de este año-, el Tribunal Supremo de Madrid condenó a nueve líderes independentistas catalanes a penas de entre 9 y 13 años de prisión por el intento de crear una república separada del reino de España en octubre de 2017.
El dictamen golpea en medio de la campaña electoral y tendrá un impacto indudable en la votación en la que el actual jefe de gobierno, Pedro Sánchez, espera revalidar su título y consolidar un liderazgo de centro izquierda que estuvo intentando dirigir en coalición con Unidas Podemos, pero sin éxito. Hubo dos hechos que impidieron esa alianza: uno fue la aspiración de los seguidores de Pablo Iglesias de ministerios clave en el gabinete. El otro fue la divergencia sobre qué hacer para resolver la crisis catalana.
Este fallo de la corte va en consonancia con la posición de Sánchez, que de ninguna manera aceptaba un referéndum independentista y negociar cualquier tipo de acuerdo que implicara mayores autonomías para la rica región del noreste español.
La pena más grave que estableció el tribunal se descargó sobre Oriol Junqueras, el exvicepresidente catalán, sentenciado a 13 años. La expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, recibió una pena de 11 años y medio de cárcel, los extitulares de las asociaciones independentistas ANC y Omnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, al igual que cinco antiguos ministros regionales, 9 años cada uno.
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“100 años de prisión en total. Una barbaridad. Ahora más que nunca, a vuestro lado y al de vuestras familias. Toca reaccionar, como nunca», dijo desde Bélgica el expresidente catalán Carles Puigdemont, que se refugió en Bruselas para no quedar detenido cuando el caso llegó a los estrados judiciales, durante la gestión del conservador Mariano Rajoy.
La declaración de independencia y creación de la república, del 27 de octubre de 2017, fue consecuencia del referéndum del 1 de octubre, una consulta rechazada por el gobierno del PP, que reprimió duramente la votación y sometió a la región al artículo 155 de la constitución. Una suerte de intervención del estado español que terminó con la autonomía y ordenó procesar a los “insurrectos”.
Rajoy perdió el cargo en junio del año pasado luego del rechazo del parlamento a una moción de censura. Una arremetida del partido liderado por Iglesias y del PSOE que ya estaba bajo la batuta de Sánchez, ungió al socialista a la primera magistratura con el objetivo de formar un gobierno de izquierda y en contra de la fuerte dosis de neoliberalismo impuesta desde 2008 por el también socialista José Luis Rodríguez Zapatero, y profundizada por el derechista Rajoy.
Eso en la práctica iba contra el camino seguido por el PSOE. Fracasó porque para voltear a Rajoy se necesitaron votos de bloques nacionalistas como el vasco y el catalán. En febrero pasado, esos bloques impidieron aprobar el presupuesto, que contenía las medidas más “socialistas” desde el regreso de la democracia a España.
Sánchez llamó a elecciones para el 28 de abril. Pero el nuevo congreso no le dio posibilidades de gobernar en soledad y tampoco de armar un frente de izquierda con Unidas Podemos. Se necesitaba el voto clave de las bancadas de ERC (Izquierda Republicana de Catalunya) para completar el tablero. Las primeras diferencias entre Iglesias y Sánchez se manifestaron públicamente entonces, cuando el presidente del gobierno dijo que no confiaba en un vicepresidente (como se postulaba el fundador de Podemos) que tuviera una visión diametralmente opuesta sobre el tema catalán.
Ahora, Sánchez dijo que «una vez conocida la sentencia, quiero manifestar el respeto y el acatamiento. Pone fin a un proceso judicial con garantías y transparente». Y agregó: «aplicaremos la legalidad y responderemos con prudencia, serenidad y unidad. Esperamos contar con la cooperación leal de las fuerzas comprometidas con la Constitución».
Al menos, la sentencia le despeja el camino para mantener la política de apoyo del PSOE a la intervención de Rajoy sin tomar personalmente una decisión tan comprometida.
El actual presidente de la Generalitat, Quim Torrá, no piensa lo mismo y adelantó que «el Gobierno catalán y yo mismo rechazamos esta sentencia como injusta y antidemocrática» y consideró que «la sentencia que se ha dictado es extensiva a millones de catalanes».
El malestar en la rica región, poblada por 7,5 millones de ciudadanos y la más próspera de España, se comenzó a sentir en las calles. Incluso el club Barcelona emitió un comunicado en que expresa «todo su apoyo y solidaridad a las familias de los que son privados de libertad” y «pide a todos los responsables políticos que lideren un proceso de diálogo y negociación para resolver este conflicto.
«La resolución del conflicto que vive Cataluña pasa, exclusivamente, por el diálogo político», dice la poderosa institución deportiva en la que brilla el argentino Lionel Messi.
Tiempo Argentino, 14 de Octubre de 2019
por Alberto López Girondo | Sep 30, 2019 | Sin categoría
El Tribunal Supremo de Justicia de España quitó el que podría ser el último clavo en el ataúd del dictador Francisco Franco al despejar todas las trabas para finalmente y permitir la exhumación de sus restos del Valle de los Caídos para ser enterrados en el cementerio El Pardo-Mingorrubio. El dictamen unánime representa un triunfo para el actual jefe de Gobierno, Pedro Sánchez, del PSOE, de cara a las elecciones del 10 de noviembre en las que espera consolidar un fuerte respaldo que le permita finalmente ser ungido en su cargo con todas las de la ley.
La Corte de ese país ya había autorizado la exhumación el 24 de setiembre pasado, contra la voluntad de los sectores franquistas de la sociedad, que no son pocos y están enquistados en cada rincón de las instituciones del reino. Es así que a familia del dictador y diversas organizaciones particulares intentaron bloquear el traslado, que ya se había ordenado el año pasado ni bien Sánchez llegó a La Moncloa tras una arremetida en el parlamento contra el conservador Mariano Rajoy, del PP.
Pero las trabas judiciales fueron cayendo una a una. La última de estas partió del juez José Justy, quién consideró que como para retirar el cuerpo había que levantar losa que cubre el monumento en su honor erigido en 1975, a su muerte, por el gobierno que continuó hasta el inicio del actual período democrático, se necesitaba de una licencia municipal.
Lo que el TSJ hizo ahora fue no solo dar vía libre a la voluntad de las autoridades sino aclarar que para hacerlo no se necesita de ningún permiso de los mandatarios locales.
El monumento del Valle de los Caídos lo hizo construir el mismo dictador en lo que imaginó como una forma de ser homenajeado al término de sus días, junto a otros protagonistas de la guerra civil (1936-1939), que él provocó contra la Segunda República y que dejó más de un millón de muertos y alrededor de 100 mil desaparecidos, una herida aún abierta para familiares de esas víctimas de la brutalidad franquista.
El juez que intentó frenar la exhumación es miembro de una familia militar ultraconservadora que ya en 2007 polemizó con el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también del PSOE, quien había impulsado la Ley de Memoria Histórica para reconocer a las víctimas de esa tragedia.
Los restos del dictador están a los pies del altar mayor de la basílica de ese monumento, ubicado en cercanías de Madrid, bajo una lápida de mármol de 1,5 toneladas, junto a los restos del fundador de la Falange Española, José Antonio Primo de Rivera. Ahora, por orden de la corte, deberá ir a un cementerio donde está el cuerpo de su esposa, Carmen Polo de Franco, quien murió en 1988.
Los nietos del dictador pedían que fuera llevado a la catedral de Almudena, en el centro histórico de la capital española. Pero los magistrados sostienen que por cuestiones de seguridad y motivos históricos lo que corresponde es que esté en El Pardo.
“Al fin y al cabo se trata de levantar una sola, extraer los restos y reponer el solado original, revirtiendo el pavimento de la basílica”, minimizó el TSJ en su fallo, dejando sin sustento al reclamo de los familiares de Franco, que alegaron razones administrativas y arbitrariedad del gobierno nacional como último recurso para demorar a la espera de tiempos políticos mejores el traslado.
La sentencia establece que, como la medida original parte de una acordada del Consejo de Ministros -lo que sería algo así como un decreto gubernamental-, la exhumación no necesita el visto bueno urbanístico de San Lorenzo del Escorial, el municipio de la Comunidad de Madrid donde se encuentra el faraónico complejo construido por el franquismo y donde el dictador fue enterrado con todos los honores en 1975.
Para Sánchez, es un triunfo político con el que espera recuperar votos de la izquierda que le den el último envión para ser nombrado presidente del gobierno -algo que no logró en los comicios de abril pasado- para gobernar en soledad o al menos con la fuerza suficiente como para obtener el visto bueno de la oposición. En el oficialismo suponen también que podrán mermar los votos de Unidas-Podemos liderado por Pablo Iglesias, y los de Más Madrid, un desprendimiento de ese sector que sostiene a Iñigo Errejon y a Manuela Carmena, ex alcaldesa de Madrid, con lo que el PSOE superaría los 123 escaños de abril. Para formar gobierno necesita 176 votos.
Pero todavía no está el camino totalmente despejado para la exhumación, ya que los familiares prometieron nuevas presentaciones para evitar el traslado o al menos impedir que se haga a El Pardo. Pretenden que la figura de Franco mantenga ese viso de heroísmo que mantuvo de manera simbólica desde El Escorial.
Tiempo Argentino, 30 de Septiembre de 2019
por Alberto López Girondo | Sep 15, 2019 | Sin categoría
“Nunca olvidaré esta semifinal. Pegados al móvil en un aparcamiento, equipo y agentes de la escolta, soñando final España-Argentina con @pablogentili”, tuiteó Iglesias. Había sido un encuentro para infarto en Beijing y al cabo de dos alargues, España se metió en la final del Mundial de Básquetbol. En Madrid, el líder de Unidas-Podemos, Pablo Iglesias, y su asesor, el argentino Pablo Gentili, gastaban bromas sobre la final de este domingo en el estadio Wukesong Arena. Así, ajustado y al límite, imagina Iglesias un acuerdo para formar un gobierno de coalición sobre la hora entre UP y el PSOE. Las posibilidades sin embargo, cada vez parecen más remotas y la mayoría de los observadores auguran nuevas elecciones el 10 de noviembre. La nutrida agenda del rey Felipe VI entre lunes y martes sería la última carta para evitar el tercer llamado a comicios de este año.
La mención al partido en la capital china fue el argumento de un Iglesias aún esperanzado en acordar con Sánchez. “Yo quiero que España tenga un gobierno estable, una legislatura estable, que se garanticen políticas sociales.” Para hacerla más fácil, insistió, la última propuesta sería “una coalición temporal que garantice la investidura y la aprobación de presupuestos y si después el jefe de Estado considera unilateralmente que la coalición no funciona, nosotros nos salimos, dando garantía de estabilidad.”
Para llegar a esta crucial instancia, un tema determinante fue que las derechas -PP, Ciudadanos y Vox- y los partidos nacionalistas rechazaron la aprobación del presupuesto de este año. Eso llevó a que a principios de año Sánchez decidiera llamar a elecciones. El 28 de abril ganó el PSOE pero para formar gobierno necesita los votos de UP y de los nacionalismos vasco y catalán.
Luego de dos intentos frustrados de investidura, la última oportunidad de nominar a Sánchez se producirá el próximo 23. Pero la diferencia sobre la forma de resolver la “cuestión catalana” parece insoluble. UP habla de referéndum, mientras que el PSOE se ciñe al artículo 155 de la Constitución, que bloqueó la independencia y fue aprobado en tiempos de Mariano Rajoy.
Hace dos meses, Iglesias se tiró a pedir ministerios clave con presupuestos y la vicepresidencia. Sánchez dijo que no podía compartir gobierno con alguien en quien no confía. Hablaba de Cataluña, pero la desconfianza era mayor. Fue entonces que Iglesias renunció a ocupar cualquier cargo, con tal de defender la coalición.
La vocera del Ejecutivo español, Isabel Celáa, fue lapidaria este viernes cuando pidió «aceptar el principio de realidad de que no existe la confianza mínima para construir un gobierno de coalición» y conminó a «decidir si van a volver a unirse a las tres derechas para impedir una vez más un gobierno progresista». La acusación de servir a las derechas también forma parte del repertorio de UP
Hay encuestas que le dan un pequeño aumento de votos al PSOE sobre el comicio de abril y una baja a los otros cuatro partidos nacionales. Dentro del oficialismo, muchos quieren tirarse a la pileta ante la posibilidad de un gobierno en soledad. Pero un nuevo llamado choca con el hastío ciudadano y quizás el rechazo de los votantes. El acecho de la ultraderecha de Vox preocupa.
Iglesias, en tanto, confía en que el rey «asuma el arbitraje y la mediación» con Sánchez para una coalición de UP y el PSOE. El Borbón hablará con todos los partidos y recibirá a Iglesias el martes a las 12,15 hora española. Antes se verá con Santiago Abascal, de Vox, y después con Alberto Rivera de Ciudadanos y Pablo Casado de PP, para cerrar a las 18 con el líder socialista.
Tiempo Argentino, 15 de Septiembre de 2019
por Alberto López Girondo | Jul 25, 2019 | Sin categoría
Finalmente, Pedro Sánchez se quedó con las ganas de ser investido presidente del Gobierno español y sobrevuela en el país la posibilidad de ir a nuevas elecciones, las cuartas en cuatro años, si no hay arreglo antes del 23 de setiembre. Señal evidente de la crisis política que atraviesa la nación.
Este jueves, el líder del PSOE tenía la oportunidad de ser ungido primer mandatario con sólo obtener la mayoría entre los diputados. A diferencia de la primera votación, el martes, cuando se necesitaba sumar la mitad más uno de la cámara de Diputados, o sea 176, esta vez le alcanzaba con que hubiera tan solo un sí más que los noes.
El fracaso de la negociación para una coalición de gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos implicó que la alianza armada en torno a Pablo Iglesias se abstuviera.El resultado final fue 124 votos por Sánchez (123 de PSOE obtenidos en el comicio del 28 de abril) y 1 del Partido Regionalista de Cantabria. Las tres derechas, PP+Ciudadanos+Voz votaron en contra y sumaron 155. Las abstenciones fueron 67. El apoyo de los 42 legisladores de UP hubiera sido suficiente para nominar al joven economista de 47 años, que ocupa el cargo desde junio de 20189, tras el voto de confianza negativo a Mariano Rajoy, esa vez aliado con Podemos.
¿Qué fue lo que falló?
España por primera vez en su historia estaba a las puertas de ingresar en el sistema de coaliciones de gobierno. Hasta ahora, y desde 1978, se había conformado un sistema bipartidario. El que gabana el comicio tenía la cantidad de bancas necesarias como para gobernar el soledad. Ahora hay cinco partidos con fuerza electoral que obliga a coaliciones.
Algo que en Alemania por ejemplo es muy común, esto es, que un grupo de partidos acuerden un programa y se repartan ministerios en torno de ese plan de gestión, no había ocurrido nunca antes en España. En cierto modo, también, con Lula da Silva, el PT había conformado una coalición junto al PMDB y partidos menores. En este caso, siempre el vicepresidente fue del PMDB. Cierto que a la hora de la verdad, la estocada final contra Dilma Rousseff provino de su compañero de fórmula, Michel Temer.
Y quizás este antecedente haya jugado para trabar un acuerdo con UP. La agrupación de Iglesias reclamaba ministerios clave para desarrollar su propia jugada política: Sanidad, Igualdad, Trabajo y Ciencia y Universidades, además de una vicepresidencia. El PSOE había aceptado a última hora entregar Sanidad, Vivienda, Economía Social e Igualdad.
Los últimos debates entre ambos partidos se hicieron a la luz del día y revelaron cada movida como pocas veces se ve en la política. El jueves pasado, Sánchez dijo que no quería cederle la vicepresidencia a Iglesias porque no confiaba en él y porque había diferencias en relación a cómo resolver la situación catalana.
El viernes, Iglesias dijo que en aras de defender la formación de un gobierno de izquierdas daba un paso al costado, aunque mantenía el reclamo de que su agrupación -que incluye a Podemos, Izquierda Unida, En Comú Podem y Galicia En Común- tuviera cargos clave y con competencias en el futuro gabinete. Esto es, que tuvieron un presupuesto que le permitiera hacer políticas públicas y no solamente despachos simbólicos sin ninguna injerencia en el curso de los acontecimientos.
El establishment partidario contra el que lucha internamente Sánchez hace años dejó de ser de izquierda -eso permitió el surgimiento de Podemos, con descontentos del PSOE, al que ven demasiado inclinado a políticas neoliberales- de modo que una coalición con UP abriría un espacio para torcer el rumbo del país hacia políticas de corte socialdemócrata clásicas.
Pero a medida que las diferencias se fueron haciendo públicas, emergieron voces en el PSOE que cuestionaron el reclamo de UP. «Nos han pedido literalmente el gobierno», declaró a la Cadena SER la socialista Carmen Calvo, negociadora por parte de Sánchez. Por el lado de UP el negociador fue el argentino Pablo Echenique. Otro dato es que el asesor político de Iglesias es otro argentino, Pablo Gentili, que también colaboró con el PT en Brasil.
Este nuevo fracaso de la izquierda alienta al llamado «trifachito», integrado por el PP, Ciudadanos y la ultraderecha de Vox.
«Todo ha sido una encarnizada lucha de poder con sus socios de hace 15 años, solo les han importado los cargos y las prebendas de un Gobierno hipertrofiado», definió Pablo Casado, el joven líder del Partido Popular. «El culebrón seguirá este verano porque la banda no se ha puesto de acuerdo en repartirse el botín, en repartirse España», agregó Albert Rivera, fundador de Ciudadanos. «¡Menudo espectáculo ha dado, haciéndoles perder el tiempo, la esperanza y las ganas a todos los ciudadanos! ¡La que nos ha liado su banda!», espetó Santiago Abascal, del neofranquista Vox.
Sánchez ahora tiene hasta el 23 de setiembre para formar gobierno. Si no lo logra, habrá una nueva ronda electoral el 10 de noviembre, con resultado incierto.
Tiempo Argentino, 25 de julio de 2019
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