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Con la movilización y los referendos, Rusia extiende sus fronteras

Con la movilización y los referendos, Rusia extiende sus fronteras

Si la extensión de la Otan faltando a las promesas que se le habían hecho en 1991 a las autoridades de la extinta Unión Soviética fue uno de los desencadenantes para el 24F, los referendos en cuatro distritos ucranianos que culminan este martes implican que ahora es Rusia la que expande sus fronteras. Con lo cual, el enfrentamiento directo entre los verdaderos contendientes de la guerra en Ucrania (EEUU y la Otan contra Rusia) se hace más nítido y peligroso. Por lo pronto, Vladimir Putin no solo ordenó el reclutamiento de 300.000 efectivos de la reserva para defender los nuevos límites sino que se declaró dispuesto a utilizar “todos los medios de los que dispongamos para proteger a Rusia y a nuestro pueblo». Y puntualizó que cuando decía «todos los medios» no estaba bromeando, para censurar luego lo que tildó de “chantaje nuclear” de la Otan y la Casa Blanca. Los líderes occidentales aprovecharon la Asamblea General de la ONU para acusarlo de escalar de manera irresponsable el conflicto. Más allá de quién empezó la cosa y desde cuándo, el caso es que el mundo es mucho menos seguro desde esta semana.

Según el ministro de Defensa Serguei Shoigu, la orden de movilización se refiere a solo el 1% de los reservistas con entrenamiento militar que tiene Rusia, que de acuerdo a sus dichos, serían 25 millones de personas. Shoigu, un general del ejército de 67 años, padre mongol y madre ucraniana, explicó que los nuevos soldados deberán proteger más de 1000 kilómetros de la nueva línea divisoria entre Rusia y Ucrania.

Se sabía que no sería fácil ni rápido reclutar y proveer a semejante cantidad de efectivos. En medios occidentales se mostraron imágenes de jóvenes que presuntamente buscaban evadir las levas. Pero aunque fueran fake-news, lo cierto es que el viceministro de Defensa y encargado de temas logísticos de las Fuerzas Armadas, el general Dmitri Bulgakov, fue relevado del cargo sorpresivamente. El gobierno se limitó a decir que se le había dado otro destino y en su lugar asumía el coronel general Mijail Mizintsev.

Desde este viernes y hasta el 27 de septiembre, los habitantes de Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jerson, comenzaron a votar un referéndum de adhesión a la Federación Rusa. El paso no es novedoso, ya que luego de la declaración de independencia de mayo de 2014 y el reconocimiento de la Duma como repúblicas independientes en febrero pasado, este paso era una consecuencia obvia, al punto que estaba programado mas cercano a fin de año. El adelanto obedece a la contraofensiva ucraniana de principios de este mes por la que Kiev recuperó unos 8000 km2 de territorio en Jarkov al oeste del río Oskil, incluida la orilla occidental de Kupyansk e Izyum. Pero fundamentalmente a que la asistencia de la Otan a las fuerzas armadas de Ucrania tanto en pertrechos como en milicias y hasta mercenarios es cada vez mayor y la cantidad de tropas rusas estaba resultando escasa para mantener el control.

De modo que, en una maniobra coincidente, las autoridades de las regiones rusófilas del sur de Ucrania y el Kremlin anunciaron la inminente incorporación. Todo indica que el triunfo del «sí» será abrumador y el resultado prontamente reconocido por el parlamento ruso, como lo fue en 2014 en Crimea. Este hecho representa una tercera etapa en la Operación Militar Especial, como la llamó Moscú, iniciada el 24 de febrero pasado. Una etapa más peligrosa porque Kiev pasa a ser, en la práctica, administrador y vocero de un conflicto abierto entre las potencias occidentales y Rusia.

Foto: AFP

Los líderes europeos y Washington ya adelantaron que no van a reconocer el resultado. “Los referéndums de Rusia son una farsa, un falso pretexto para tratar de anexar partes de Ucrania por la fuerza en flagrante violación del derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas. Trabajaremos con nuestros aliados y socios para imponer costos económicos rápidos y severos adicionales a Rusia”, dice un comunicado de la Casa Blanca.

Pero más allá de la cuestión formal y previsible del rechazo, el caso es qué van a hacer. Si escalan la contienda ya tienen el aviso de qué está en juego. “Estamos realmente en guerra con… la Otan y con Occidente colectivo”, advirtió Shoigu. “El propósito de este Occidente es debilitar, dividir, y, finalmente, destruir nuestro país”, abundó Putin esta semana, consciente de la vigencia el plan de la Corporación Rand de 2019. 

“No se avergüenzan de decir que tratan de infligir una derrota militar a nuestro país pero también destruir y fracturar a Rusia”, detalló el canciller ruso en la Asamblea de la ONU. Consciente también de que ese plan estratégico consistía en sacarlo a la cancha para que se extendiera tanto que no pudiera controlar todo su extenso territorio. «Hoy se está decidiendo la cuestión del futuro del orden mundial; esto está claro para cualquier observador imparcial», agregó Lavrov. Lo que hace prever mayores tensiones y más trágicas. Si la guerra es por la subsistencia, solo puede terminar con la desaparición de uno de los bandos. El problema es que en una guerra nuclear el resto del mundo queda en el medio.   «

Europa presiona para condicionar a Hungría

El gobierno de Hungría es un grano en íntima anatomía para Europa. La amistad del primer ministro derechista Viktor Orban con el presidente ruso Vladimir Putin preocupa al resto de la comunidad y a la Otan porque a esta altura atenta contra las políticas en común que quieren demostrar en Ucrania.

Una forma de manifestar la incomodidad es la amenaza de la Comisión Europea de suspender fondos asignados por 7500 millones de euros en ayudas pos-covid y financiación de proyectos. La excusa es que las autoridades no garantizan el uso cristalino de ese dinero y que es de los países más corruptos del continente. En respuesta, Orban mantuvo este jueves una reunión con miembros de su partido, Fidesz -con el cual fue reelecto como jefe de Estado en abril pasado con más del 53% de los votos- y propuso “hacer cuando sea posible para asegurarse de que Europa levanta las sanciones contra Rusia como muy tarde antes de que termine el año”. El premier atribuye a las sanciones el incremento exorbitante de los precios y teme por el abastecimiento energético de cara al próximo invierno.

Parte del dinero que espera se relaciona con el proyecto de la central nuclear Paks-2.  «Nos complace que en el primer paquete de sanciones se dijera muy claramente que el uso civil o pacífico de la energía nuclear no está sujeto a sanciones. Y es por eso que instamos a todas las instituciones en Bruselas, a todos los bancos que operan en la UE o a los reguladores nacionales a no exagerar, respetar eso y no tratar de obstaculizar el proyecto», declaró el canciller húngaro, Peter Szijjarto. En 2014 el gobierno magiar y la empresa rusa Rosatom firmaron un contrato por 12.500 millones de dólares para la construcción de la planta atómica, aún no concluida.

Tal vez este domingo Orban tenga un nuevo aliado en el continente. Giorgia Meloni, la candidata de Hermanos de Italia que puede ser ungida como primera ministra en la península itálica, junto con su par Mateo Salvini, por la Liga, votaron en contra del bloqueo de los fondos de la UE a Hungría.

Tiempo Argentino, 24 de Septiembre de 2022

La nueva hoja de ruta de la Otan caldea aún más el ambiente

La nueva hoja de ruta de la Otan caldea aún más el ambiente

En otro contexto, la presentación del nuevo Concepto Estratégico de la Otan, en la cumbre presidencial que se desarrolló en Madrid los dos últimos días de junio, hubiese pasado como un documento de actualización de planes destinados a justificar el enorme presupuesto de la Organización Atlántica y los nuevos objetivos hasta el 2030… en el resto del mundo. Como las amenazas del terrorismo en el que se centró el encuentro en Lisboa de noviembre de 2010, cuando se presentó el séptimo plan de defensa, el primero desde los atentados a las Torres Gemelas y hasta ahora en vigencia. La alianza militar ya había tenido una participación letal en las guerras balcánicas que disolvieron Yugoslavia y en las invasiones a Irak y Afganistán, pero aún no habían incursionado en Libia y Siria. Como siempre, bajo la batuta de Estados Unidos.

Esta vez, el compromiso tiene un cariz más dramático, al punto que el principal tema fue la guerra en Ucrania, la nueva expansión hacia el oeste de la Otan, con el acuerdo para comenzar el trámite de incorporación de Suecia y Finlandia, ad referéndum de que Turquía vea efectivamente satisfechas sus exigencias sobre refugiados de origen kurdo en ambas naciones. Básicamente, Madrid fue el marco para que los líderes europeos “pongan el gancho” en un papel que certifica una vieja aspiración de los estrategas del Pentágono y las agencias de inteligencia estadounidenses: plantear quiénes son los nuevos enemigos de Occidente en el siglo XXI. Que como a nadie sorprende, tienen su cabecera en Moscú y Beijing.

El principal adversario designado en el documento, que establece lineamientos por los próximos ocho años, es claramente Rusia, definido como “la amenaza más significativa y directa para la seguridad de los Aliados y para la paz y la estabilidad en el área euroatlántica”. En la capital portuguesa, hace apenas 12 años, la Otan había concebido una “alianza estratégica” de la coalición con Rusia. China ni figuraba en la mesa de arena occidental. Ahora le pusieron el brulote de «desafío sistémico a nuestros intereses, seguridad y valores» al gigante asiático.

El plan militar occidental, entre otras cuestiones, establece el compromiso común de elevar al 2% del PBI el presupuesto de cada miembro destinado a defensa, subir la cantidad de efectivos entrenados para despliegue rápido de los actuales 40 mil soldados a 300 mil. Solo Estados Unidos llevará 100 mil tropas adicionales al continente. Además, estuvieron de acuerdo en establecer varias bases de la Otan en Europa central y oriental, algunas de ellas en territorio de Polonia, que se va convirtiendo en fortín con una frontera de poco más de 200 kilómetros con Rusia, en Kaliningrado.

Respuestas cruzadas

El presidente Joe Biden aludió en su discurso en Madrid a la sólida unidad de la alianza atlántica. Pero esa unidad muestra algunas piezas un tanto agarradas con alfileres. El ingreso de los dos países bálticos –rompiendo una tradición centenaria de no enfrentamiento con el vecino de la Unión Soviética primero y ahora de la Federación Rusa– está condicionado por el gobierno turco. El sí de Recep Tayyip Erdogan apareció a horas del inicio de la Cumbre. Pero Ankara pide la extradición de militantes del PKK, el partido kurdo acusado de terrorismo. Estocolmo y Helsinki aceptaron “luchar contra la presencia y las actividades de organizaciones terroristas” en sus países. Sin embargo, aseguran que la entrega de los imputados por Turquía está en manos de la Justicia.

“Por supuesto, las promesas son importantes, pero para nosotros, la implementación es más importante. Nos movemos con cautela como un país que ha sido apuñalado por la espalda montones de veces en su lucha contra el terrorismo. Por lo tanto, seguiremos muy de cerca si se cumplen estas palabras”, dijo Erdogan al regreso a su país.

Desde Moscú, el canciller Sergei Lavrov definió a la nueva estrategia de la Otan como “una nueva cortina de hierro” que está cayendo entre Rusia y Occidente, en referencia a una frase que acuñó el ex primer ministro británico Winston Churchill para definir el cerco entre la URSS y Europa durante la Guerra Fría. «Que tengan cuidado y no se pellizquen los dedos en ella», bromeó Lavrov, para luego advertir que el Kremlin analiza las decisiones tomadas en la capital española, que podrían, aclaró, ser violatorias del Acta Fundacional firmada a la caída de la Unión Soviética para mantener en nuevo statu quoy adelantó que el gobierno de Vladimir Putin «decidirá dependiendo de hasta qué punto y cómo se plasmen en la realidad las decisiones adoptadas y anunciadas por la Alianza Atlántica».

Desde Beijing respondió el vocero de la cancillería, Zhao Lijian. «Este supuesto documento de Concepto Estratégico de la Otan ignora la realidad y presenta los hechos al revés. Se empeña en manchar la política extranjera china», dijo Zhao. Pero no se quedó ahí:  «China no es en absoluto el desafío sistémico que se imagina la Otan. En realidad, es la Otan la que constituye un verdadero desafío sistémico para la paz y la estabilidad mundiales». Y recordó la intervención de la alianza en Afganistán, Libia y el bombardeo de la embajada de China en Serbia, en 1999, donde murieron tres periodistas chinos, un hecho que no olvidan en Beijing. «Las manos de la Otan están manchadas de sangre de los pueblos del mundo», concluyó.

En los campos de batalla, en tanto, las fuerzas separatistas de Lugansk con el apoyo de las tropas rusas que cruzaron la frontera desde el 24 de febrero pasado informaron tener rodeada la ciudad de Lysychansk, lo que les permitiría cerrar el control de esa parte del Donbass. Kiev negó la veracidad de esta información, al tiempo que confirmó haber tomado completamente la Isla de las Serpientes, en la región de Odesa, y haber destruido equipamiento ruso encontrado en ese lugar. 

Tiempo Argentino, 3 de Julio de 2022

Un paso más cerca del abismo

Un paso más cerca del abismo

Según como caiga la moneda, el punteo de cómo el mundo llegó a este azaroso presente podrá ser la primera versión de la historia de estos tiempos de amenaza nuclear. Si cae cruz, ya no habrá historia.

Julio de 2018: El partido viene de lejos, pero partamos de esta fecha.  Cumbre de la Otan en Bruselas, segunda a la que asiste Donald Trump. El presidente de EE UU recrimina a la canciller Angela Merkel su sociedad con Rusia por la construcción del Nord Stream 2, el gasoducto para alimentar a bajo costo a la industria y los hogares alemanes. “Paga miles de millones a Rusia y nosotros tenemos que defenderla de Rusia. Alemania está totalmente controlada por Rusia porque obtendrá entre el 60% y el 70% de la energía a través del nuevo gasoducto”, despotrica.
Diciembre de 2019, Londres: Emmanuel Macron dice a la prensa que la Otan, que cumple 70 años, “experimenta una muerte cerebral”. Protesta porque Trump retiró tropas de Siria sin consultar a los socios que también participan de esa aventura. Las tropas rusas intervienen en favor del presidente Bachar al Assad desde 2015 y frustran el proyecto de “primavera árabe” diseñado en tiempos de Barack Obama. En 2014, Moscú había incorporado a Crimea tras el golpe de estado en Kiev.

Noviembre de 2020: el demócrata Joe Biden gana la presidencia, Trump denuncia fraude. En Europa celebran. Biden asume en enero de 2021 y dice: “Estados Unidos está de vuelta”.

Junio de 2021: Alemania retira sus tropas de Afganistán, donde estaban bajo la bandera de la Otan. En un operativo muy desordenado, EE UU hace lo propio en agosto, dejando Kabul bajo control de los talibán.

Septiembre de 2021: el 15, EE UU, el Reino Unido y Australia anuncian el pacto militar AUKUS para la región del Indo-Pacífico. Washington le birla a Francia un contrato para proveer submarinos nucleares a Australia. También sin aviso previo. El 26, el socialdemócrata Olaf Scholz gana las elecciones germanas, primeras en 16 años de las que no participa Merkel, que se retira de la política. Scholz recién puede armar gobierno y asumir en diciembre.

Ante este escenario, Vladimir Putin reclama garantías de que la Otan no continuará su expansión y recuerda que Occidente no cumplió las promesas de 1991. La Casa Blanca dice que Rusia va a invadir Ucrania.

Febrero 7 de 2022: Putin y Xi Jinping se encuentran en Beijing en la inauguración de los Juegos Olímpicos -boicoteados por EE UU- y anuncian un acuerdo de “amistad sin límites” que propugna el multilateralismo, la defensa de la ONU y detener la expansión de la Otan. El 24, Putin ordena una “operación militar para desnazificar y desmilitarizar Ucrania”. Washington se jacta de haber advertido de la invasión. Comienza una ola de sanciones contra Rusia. Scholz impide que el nuevo gasoducto entre en funcionamiento.

Junio 30:  culmina la Cumbre de Madrid. La Otan confirma la “invitación” a Suecia y Finlandia, y anuncia su nuevo Concepto Estratégico, una hoja de ruta para la defensa común que designa a Rusia como “una amenaza directa” a la seguridad de los aliados y a China “un desafío” a los intereses y valores occidentales.  

Tiempo Argentino, 3 de Julio de 2022

Teivo Teivainen: «Para Finlandia cada tanque ruso destruido en Ucrania es uno menos para invadirnos»

Teivo Teivainen: «Para Finlandia cada tanque ruso destruido en Ucrania es uno menos para invadirnos»

Teivo Teivainen es docente de Política Mundial en la Universidad de Helsinki y autor de una gran cantidad de publicaciones sobre su especialidad tanto en Finlandia como en América Latina. En esta entrevista, explica las razones para que una gran mayoría en su país esté de acuerdo en abandonar la neutralidad y pedir la incorporación a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan). Una decisión que no cuenta con la aprobación de todos los integrantes de la alianza militar y ya generó una fuerte reacción del gobierno de Vladimir Putin, que justificó la intervención en Ucrania por la extensión de la Otan hacia el este. Finlandia tiene 1340 kilómetros de frontera con Rusia. “En la población, según las encuestas, hay un 75% a favor, y 10% o 12% en contra de entrar a la Otan; en el Parlamento, hay 188 a favor y ocho en contra”, se apura Teivainen.

–¿Cómo se entiende ese consenso?

–El ataque de Rusia a Ucrania cambió todo. En guerras anteriores, tipo Georgia en 2008, la población o los políticos estaban en contra de la membresía de la Otan de manera firme, pero el 24 de febrero cambió todo de una manera drástica. Hasta ahora, para Finlandia era útil tener la opción de entrar en la Otan. Con la cercanía con la Unión Soviética, Finlandia como Estado soberano tenía opción, pero no la iba a usar, de convertirse en miembro. Pero en diciembre de 2021 el gobierno ruso estaba diciendo que se debería hacer un acuerdo con EE UU para no aceptar nuevos miembros en la organización atlántica. En Finlandia se veía como que nos estaban quitando nuestra opción, que se estaban haciendo arreglos por sobre nuestras cabezas y eso olía a los acuerdos de (Adolf) Hitler y (Iosip) Stalin. Fue un tema importante incluso para el presidente de la República (Sauli Niinistö). Tradicionalmente, la derecha estaba a favor y la izquierda en contra. Pero ahora hay mucha gente que dice “OK, la Otan es una mierda, pero Putin no nos ha dejado otra alternativa”.

–¿No ven un riesgo en ponerse demasiado en la vereda de enfrente de Rusia?

–Sí, hay riesgo. Pero Finlandia está desde hace mucho tiempo integrado la Otan. Es un socio estratégico, como Suecia. Todo el sistema militar es casi un 100% compatible, entrenan juntos, pero falta lo que viene con la membresía formal: el artículo 5, “si atacan a uno atacan a todos”. La lógica es que eso te provee seguridad. La cuestión es qué país de la frontera con Rusia, que antes perteneció a la URSS o al imperio zarista, podría estar amenazado, y luego de Ucrania queda Finlandia, que no tiene la protección del artículo 5 de la Otan. El mismo Putin dijo que iba a Ucrania a corregir errores de Lenin.

–Pero Helsinki fue un lugar de encuentro donde incluso podían dialogar EE UU y la URSS en plena Guerra Fría.

–Claro, pero ¿cuál es el otro error de Lenin? Otorgar la independencia a Finlandia. Esa es la lectura.

–¿No ocurre que tanto Finlandia como Europa terminan sometidos a EE UU?

–Existe ese riesgo, pero en Finlandia hay ahora una ola nacionalista militar muy fuerte de tensar todo desde la lógica de la seguridad nacional. Se militarizaron los debates y los razonamientos. Desde esa lógica nacionalista hay un período peligroso, “período gris”, cuando todavía no hay garantías del artículo 5 pero ya se ha molestado a Rusia, por el temor de que pueda venir una respuesta incluso militar, y no existe todavía ese paraguas de protección.

–La posición de Turquía, que bloquea el ingreso, ¿cómo se explica?

–Hay especulaciones sobre algún tipo de acuerdo entre Putin y (Recep Tayyip) Erdogan. Pero ellos tienen el tema de los kurdos y el partido de (Abdulá) Ocalan, el PKK (de los Trabajadores Kurdos). En Suecia hay muchos kurdos, en Finlandia menos, pero hay actividades de PKK. Se dice que hay miembros del Parlamento sueco muy cercanos al PKK. Erdogan dice que Suecia y Finlandia albergan terroristas y por eso no va a aceptar el ingreso. Y la UE puso restricciones a la exportación de armas a Turquía.

–¿Por que razón?

–Turquía es percibido como un país que viola derechos humanos y ataca a los kurdos en el norte de Siria. Por otro lado, Erdogan es visto como autoritario, por ataques a la libertad de prensa y todo eso. Por un lado, en Finlandia dicen “bueno vamos a conversar”, pero del otro lado es “bueno, pero vamos a ver…”. El gobierno turco dice que quiere que les regresen a algunos individuos que ellos buscan. En Finlandia se hizo eso con algunos judíos en el año 1942 hacia Alemania y se hizo eso con gente que se escapaba de la URSS. En la historia de Finlandia esas cosas son vistas como unas manchas morales muy grandes. Resulta impensable que se hiciera eso con Turquía. Hay que ver cómo se puede negociar. A Erdogan le molesta que el PKK tenga cierto apoyo en Europa, pero su pelea no es tanto contra Suecia y Finlandia como con los EE UU. También el presidente de Croacia (Zoran Milanović) dice que no va a aceptar que ingresen estos dos países. Si bien el cargo de presidente en Croacia es más bien simbólico, está pidiendo que en Bosnia Herzegovina se cambie la ley electoral para que la etnia croata tenga mejores posibilidades. Quiere llamar la atención sobre eso y ahora tiene su bala de plata. Como cada país miembro tiene que aceptar el ingreso de otro, cada uno puede pescar cosas.

–¿Cómo ve lo que puede ocurrir de aquí en más en el este de Europa?

–Es una pregunta grande, no pretendo tener una respuesta. Lo que se ve es que para Putin es difícil salir como perdedor y tampoco EE UU puede resultar perdedor en Ucrania: es difícil saber cuáles serían las bases para un acuerdo de paz. No se ve qué puede ocurrir. Tampoco sé cómo le va a ir militarmente a Ucrania. Su base de acuerdo es que salgan todas las tropas, y desde la lógica de la soberanía del país es justo. “Ustedes entraron, ustedes son los invasores”. Tu puedes decir que la invasión fue causada por algo que estaba haciendo la Otan, pero lo que tienes es un país que ataca a otro. Y en Finlandia se ve una analogía con su pasado y explica por qué el sentimiento es tan fuerte con Ucrania. Se ve mucha similitud con 1939, cuando la URSS ataca Finlandia después de un acuerdo que habían hecho Stalin y Hitler. Por eso todos los medios de comunicación se han militarizado en favor de Ucrania. Se la ve luchando contra el invasor ruso… No quedan países con el historial de haber pertenecido al imperio ruso. Por eso se piensa que cada tanque ruso destruido en Ucrania es un tanque menos para invadir Finlandia.  «

Biden logró 40 mil millones para la guerra, Rusia controla Mariupol

El Ministerio de Defensa ruso anunció la “liberación total” de la ciudad de Mariupol luego de la rendición de los últimos efectivos ucranianos en la siderúrgica de Azovstal, donde informaciones no confirmadas indican que fueron apresados ex altos mandos de EE UU, Gran Bretaña y la Otan que actuaban como mercenarios para Kiev. La cancillería rusa publicó una lista de 963 estadounidenses que tienen prohibida la entrada a Rusia. Entre ellos figuran el presidente Joe Biden; el secretario de Estado, Antony Blinken; el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, y el actor Morgan Freeman. En otra vuelta de tuerca, la empresa Gazprom cortó el suministro de gas a la estatal finlandesa Gasum porque el país nórdico se negó a pagar en rublos al proveedor ruso.

Biden, en tanto, firmó durante su gira por Corea del Sur, la primera por el extremo Oriente desde que asumió su cargo, la ley  para destinar un fondo de 40 mil millones de dólares para el suministro de armas y apoyo económico destinados a la guerra en Ucrania. Es bastante más de lo que había solicitado hace dos semanas –33 mil millones– y logró un apoyo legislativo importante (86 contra once). Lo que demuestra una vez más que toda crisis económica y toda grieta política en Estados Unidos se salva con una buena guerra. El armamento será provisto por las corporaciones del complejo industrial-militar-legislativo de EE UU.

Se trata del mayor paquete de ayuda exterior aprobado por el Congreso en 20 años, y computando todas las remesas enviadas desde febrero a Ucrania, el gasto en sostener al gobierno de Kiev contra Rusia suma unos 54 mil millones de dólares. 

Activistas y figuras de los medios ultraconservadores habían presionado para no aprobar el proyecto de Biden y 57 republicanos se opusieron. Pero votaron con las dos manos los líderes del ala dura, Ted Cruz, Marco Rubio y Tim Scott, que se lanzan decididamente a candidatearse para la futura ronda de elecciones presidenciales.

Volodimir Zelenski agradeció en un tuit el gesto mayoritariamente bipartidario. «El apoyo del Poder Ejecutivo, del presidente Biden y del pueblo estadounidense a la lucha contra el agresor ruso es crucial», escribió.

Tiempo Argentino, 22 de Mayo de 2022