por Alberto López Girondo | Mar 31, 2024 | Sin categoría
Este jueves, los ministros de Relaciones Exteriores de los países que integran la OTAN celebrarán en Bruselas los 75 años de la fundación de alianza militar creada para unir a las fuerzas occidentales bajo la férula de Estados Unidos contra el bloque soviético. Estas bodas de brillantes se producen a pocos días de otro recordatorio: hace una semana se cumplió el 25° aniversario de su primera expansión tras la caída de la URSS. Un «festejo», aquel, que se inició con el bombardeo a Belgrado y que significó el último clavo en el ataúd de Yugoslavia. Si Europa y el mundo están hoy día en peligrosa tensión conviene recordar estos hechos como un punto de quiebre. De aquellos polvos provienen estos lodos, según señaló el Kremlin recientemente.
La razón de ser de la OTAN, en esencia, debía quedar vacante tras la disolución de su enemigo, como quedó establecido en la última década del siglo pasado. Sin embargo, casi en simultáneo a la disolución del bloque socialista y la reunificación de Alemania, se desmembró a ese experimento de un socialismo alternativo que había armado Josip Broz, Tito, en la región balcánica. La República Federativa Socialista de Yugoslavia fue un estado multinacional, multiétnico y multireligioso que mientras el líder comunista estuvo en el poder mostró un gran desarrollo autónomo. Tito fue, además, creador del Movimiento de Países No Alineados, una cuña de naciones que no quería formar parte de las disputas en la Guerra Fría entre dos potencias enfrentadas. Pero Tito murió en 1980 y en 1991, cuando la URSS se iba deshilachando, también se potenciaron las tensiones internas entre serbios, croatas, eslovenos, bosnios, o –desde otro ángulo–, entre cristianos ortodoxos, católicos y musulmanes. Y Eslovenia, Macedonia, Montenegro, Croacia y Serbia se declararon independientes.
Pero no tardó mucho en estallar el conflicto entre serbios, croatas y bosnios, liderados respectivamente por Slobodan Milosevic, Franjo Tuđman y Alija Izetbegovic y crecieron las denuncias por atrocidades de cada actor en este drama. En 1993, la ONU instauró el Tribunal Penal Internacional para juzgar crímenes de guerra cometidos durante la cruenta guerra civil.
En 1995 y tras una áspera intervención del gobierno de Bill Clinton, se firmaron los Acuerdos de Dayton entre Milosevic, Tudman e Izetbegovic. De la Yugoslavia surgida tras la Primera Guerra Mundial (literalmente Unión de los Eslavos del Sur), quedaban escombros y heridas que mucho cuesta aún recomponer. Pero había una deuda pendiente. Kosovo, un territorio que los serbios consideran como el origen de su nación, aunque ahora de mayoría albanesa.
Y aquí la OTAN y Estados Unidos tuvieron un rol determinante. En 1998 Kosovo se declara estado independiente pero el gobierno de Milosevic envía tropas para acallar la rebelión. El 24 de marzo de 1999 y sin ningún aval del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, decidieron bombardear primero contra las tropas serbias en Pristina, la capital kosovar, y luego Belgrado, la capital histórica de Yugoslavia y sede del gobierno de su sucesora nominal, además de Podgorica, Novi Sad y otros distritos aledaños. Fueron 78 días de ataques a mansalva que causaron la muerte de al menos 2500 civiles, entre ellos mujeres y niños. Fue el bombardeo contra población civil más grande desde la Segunda Guerra Mundial.
Los únicos juzgados en esta historia fueron los tres jefes de estado firmantes del acuerdo de Dayton y más de 160 militares y civiles. Milosevic murió en 2006 a la espera de una condena, en la prisión de Scheveningen, en las afueras de La Haya. Beijing no deja de recordar cada vez que entre los edificios arrasados estaba su embajada, con gente adentro. Mientras la presidenta de Kosovo, Vjosa Osmani, celebró lo que catalogó como «rescate del exterminio», su par serbio, Aleksandar Vucic, dijo que «19 de los países más fuertes y poderosos del mundo atacaron a Serbia, mataron a niños y trocearon nuestro territorio».
Moscú, en tanto, condenó lo que consideró «la destrucción de los cimientos de la seguridad europea. Y no perdió ocasión de viralizar un video en el que el entonces senador Joe Biden se jacta de haber sido el que sugirió «que bombardeáramos Belgrado. Sugerí enviar a pilotos estadounidenses y volar todos los puentes del Drina».
Tiempo Argentino, 31 de Marzo de 2024
por Alberto López Girondo | Feb 11, 2024 | Sin categoría
La entrevista de algo más de dos horas del presidente ruso con el estadounidense Tucker Carlson despertó feroces críticas en medios y gobiernos occidentales pero al mismo tiempo tuvo más de 100 millones de visitas en la cuenta en X del periodista, cercano a Donald Trump y la nueva derecha internacional. Para el canciller alemán Olaf Scholz fue una «burla»; para la Unión Europea, Vladimir Putin repitió «viejas y peligrosas mentiras» sobre Ucrania y para diarios del Reino Unido, Nueva Zelanda y Estados Unidos, amenazó con una nueva guerra mundial, dijo que Rusia jamás perderá en Ucrania, fue incoherente y no dejó hablar al entrevistador.
Carlson estuvo en Buenos Aires para reportear a Javier Milei antes de la primera vuelta electoral. También subió al espacio, que abrió luego de que lo echaran de la cadena Fox, sus charlas con el neofranquista español Santiago Abascal, el premier húngaro Viktor Orban y Trump. Son de esasconversaciones relajadas que permiten las nuevas plataformas, donde hay un cara a cara sin límites de tiempo. Como el mismo Carlson advirtió en el prólogo de su charla con Putin, uno puede estar o no de acuerdo con lo que dice el líder ruso, pero a dos años de la guerra en Ucrania, «una guerra que está remodelando el mundo entero» y de la que las mayorías no están informadas, «deberías saber todo lo que puedas. Y luego, como un ciudadano libre y no un esclavo, puedes decidir por ti mismo».
En su exposición, Putin repite su versión de la historia acerca de que Ucrania es «en cierto sentido, un Estado artificial creado por voluntad de Stalin» y que fue beneficiada con territorios de población húngara, polaca y rumana cuando se formó la Unión Soviética. Carlson le pregunta si considera que esas naciones podrían reclamar territorios. «Es muy posible, si no decir que tienen el derecho de hacerlo (…) por lo menos es comprensible» que lo quisieran hacer. Aunque jura que no le sugiere algo así al premier húngaro, con quien tiene una relación bastante amigable.
Tras su explicación de los lazos que unen a ucranianos y rusos, Putin habla las cinco oleadas de avance de la OTAN hacia el este, a pesar de las promesas en contrario esbozadas en 1991 por los líderes occidentales. Algo que dijo repetidamente durante el 2021. Y detalla que en 2008, en una cumbre en Bucarest, la OTAN dijo que le abriría las puertas a Ucrania y a Georgia. Luego vendría el golpe de 2014, a pesar de que se avecinaban elecciones anticipadas en las que el entonces presidente, Viktor Yanukovich, «no tenía ninguna posibilidad de ganar. Todo el mundo lo sabía». Un tema de fondo entonces era el acercamiento a la Unión Europea, a lo que Putin se negaba porque había una zona de libre comercio entre ambos paises. «Si Ucrania abría sus fronteras con Europa todo fluiría a nuestro mercado».
En este tramo, Putin le recuerda a Carlson su intento fallido por entrar en la CIA («gracias a Dios no lo contrataron», bromea) y habla muy bien del trabajo de sus excolegas, «ya que yo trabajé en la Primera Dirección Principal, es decir, el servicio de inteligencia de la URSS». La cataloga como una organización seria de la que siempre han sido oponentes, pero «un trabajo es un trabajo». Y como antiguo colega puntualiza que con el golpe del que estos días se cumplen diez años «lo hicieron todo bien». Luego hay un cruce jugoso:
–¿Quién voló los gasoductos Nord Stream?
—Ustedes, por supuesto.
–Ese día estaba ocupado. No volé el Nord Stream.
–Usted personalmente puede tener una coartada, pero la CIA no la tiene.
–¿Tiene pruebas de que la OTAN o la CIA hicieron esto?
–No voy a entrar en detalles, pero en estos casos siempre dicen: busca a alguien que esté interesado. En este caso, no sólo debemos buscar a alguien que esté interesado, sino también a quien pueda hacerlo.
Putin revela conversaciones con los presidentes Bush padre e hijo y con Bill Clinton acerca del deseo ruso de entrar a la OTAN, frustrado por la parte occidental. Y dice que hubo una posibilidad de acuerdo de paz luego del 24F, en una mesa de negociaciones en Estambul. «Hubo un documento aprobado por el jefe de la delegación ucraniana (…) que luego dijo (que) el señor Johnson (entonces primer ministro británico) vino y nos convenció» de tirar todo para atrás.
Putin se explaya en lo que entiende por «desnazificación» de Ucrania y acota que si los países occidentales dejan de enviar armas a Ucrania «todo acabará en semanas». No queda fuera del tintero el rol de los países BRICS+ en este nuevo mundo multipolar: recomienda a las elites estadounidenses que tomen en cuenta estos cambios y les advierte por los errores que cometen al pretender sancionar a un país como Rusia, que de todas maneras creció en este tiempo, y con pretender que el dólar sea la forma de dominio del mundo. El entrevistador no olvida reclamar la liberación de Evan Gershkovich, enviado espcial del Wall Street Journal acusado de espía por Rusia. Putin dice que son cuestiones que se negocian en el ámbito de las agencias de inteligencia. «Cuanto más se da publicidad a este tipo de cosas, más difícil resulta resolverlas. Todo debería ser con calma», culmina.
La entrevista completa se puede ver en inglés en X en @TuckerCarlson o en https://tuckercarlson.com/. Hay cuentas con el subtitulado en la exTwitter.
Zelenski descabezó la cúpula militar
Luego de varias semanas de dimes y diretes, finalmente el presidente Volodimir Zelenski se deshizo del que pinta como su principal competidor político de cara a futuras elecciones, el comandante de las fuerzas armadas ucranianas, Valeri Zaluzhni, y designó en su lugar al general Oleksander Sirski. La información oficial habla de «perfeccionar los medios y métodos de guerra» para lograr un triunfo militar. La realidad es que el teniente general Zaluzhni compite en popularidad con el excomediante, y que hace tiempo venía reclamando cambios en la estrategia de la guerra con Rusia para no seguir perdiendo tropas. Por otro lado, antes de tomar esta medida, el primer mandatario tuvo que «pedir permiso» a los aliados de Ucrania en la OTAN y sobre todo, Estados Unidos.
Sirski es considerado por los medios occidentales como el héroe de la defensa de Kiev en los primeros días de la operación militar rusa, en febrero de 2022 y le atribuyen triunfos en la contraofensiva en Jarkov y la defensa de Bajmut. Pero básicamente resaltan que es hombre de la más absoluta confianza de Zelenski. El presidente también destituyó al jefe del estado mayor, el general Sergi Shaptala.
Otro dato a tener en cuenta es que la tan meneada contraofensiva de verano de 2023 (junio-noviembre) terminó sin pena ni gloria a pesar de las promesas de Zelenski a los europeos y al gobierno de Joe Biden de que estaría en condiciones de recuperar el territorio ahora en manos de las fuerzas rusas y los independentistas del Donbass. Sin embargo, ese fracaso no recayó, entre la población, sobre la espalda de Zaluzhni, que venía señalando los errores de conducción que le ordenaban desde Kiev.
La capacidad militar de Ucrania sigue dependiendo del apoyo de EE UU y la OTAN, y ahí tampoco Zelenski las tiene fáciles. Biden, en plena campaña por la reelección, no logra que los republicanos le aprueben un nuevo paquete de ayuda. «El fracaso del Congreso de Estados Unidos al no apoyar a Ucrania roza una negligencia criminal», le dijo Biden al canciller alemán Olaf Scholz en visita oficial a Washington.
Tiempo Argentino, 11 de Febrero de 2024
por Alberto López Girondo | Jul 9, 2023 | Sin categoría
Una sucesión de cumbres del más alto nivel revela que el mundo está en presencia de un acelerado reparto de cartas para una nueva baza en el liderazgo internacional, con el telón de fondo de la guerra en Ucrania. Este martes en Vilna, la OTAN hace una puesta en escena donde el presidente Volodímir Zelenski insistirá con su pedido de ingreso a la organización atlántica y recibirá como respuesta un nuevo mensaje de seguir participando y «aguardar en línea». Algo similar ocurrirá una semana más tarde cuando se realice en Bruselas el tercer encuentro de la UE y la CELAC, donde el presidente del gobierno español Pedro Sánchez –titular pro tempore del foro de integración europeo– recibió rechazos latinoamericanos a su propuesta de contar con el mandatario ucraniano como invitado de honor.
El encuentro en la capital de Lituania del 11 y 12 de julio era esperado con ansiedad por Zelenski, que mantiene las presiones para que la OTAN le abra las puertas. De allí, según muchos analistas, su obcecación en impulsar una contraofensiva sobre las fuerzas rusas en el sur del país que hasta ahora, algo incluso reconocido por el gobierno de Kiev, no dio resultados y devino en una carnicería sin sentido. Los ataques se realizan sin el apoyo aéreo, imprescindible en este tipo de estrategias, mientras los países occidentales demoran la entrega de los aviones que pidió Kiev.
La solución por ahora se limita al envío de bombas de racimo que anunció el gobierno de Joe Biden (ver aparte), una señal que indicaría el fracaso de la contraofensiva y la necesidad imperiosa de doblar la apuesta apelando a armamento prohibido, tras reafirmar su negativa al ingreso del país europeo a la OTAN.
Biden fue muy claro en una entrevista con la cadena CNN. «Creo que Ucrania no está lista para la membresía de la OTAN», dijo el presidente estadounidense, aclarando luego en una consideración si se quiere lapidaria: «ese es un procedimiento que toma algún tiempo para calificar, desde la democratización hasta un montón de otros asuntos».
Estos cónclaves suceden a los del Mercosur, que se realizó esta semana en Puerto Iguazú (ver aparte) y al que en simultáneo convocó a los países que integran la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en la India el mismo lunes. La cumbre de jefes de Estado de Asia central volvió a mostrar el rol que China ocupa en esa región y de qué modo las naciones del área postsoviética encuentran un lugar bajo el sol y fuera de la influencia de Occidente.
Así, la OCS firmó la Declaración de Nueva Delhi, como corolario de su reunión número XXIII, en la que se aprobó el ingreso como miembro pleno de Irán y se resaltaron las ventajas de mantener y profundizar los lazos de cooperación y el fortalecimiento de relaciones comerciales y financieras. Integran la OCS China, Rusia, India, Pakistán, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán e Irán. Esperan el ingreso Afganistán, Bielorrusia y Mongolia, mientras que el resto de las naciones de Asia continental más Egipto figuran como «socios de diálogo», un escalón anterior.
Lo que viene
Pedro Sánchez esperaba – tras su estreno del sitial temporario europeo en su visita a Kiev de la semana pasada– mostrar liderazgo en el encuentro de la UE con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, apoyando que Zelenski planteara su reiterado petitorio de que las 33 naciones de este lado del Atlántico se sumen a la cancelación de Rusia y brinden su apoyo a Ucrania.
El mitin se realizará en la sede belga de la UE los días 17 y 18 de julio, muy poco antes del crucial comicio en España del 23J, en el que Sánchez arriesgará su cargo en La Moncloa. El propio Zelenski reveló que no se hará presente por la negativa de algunas naciones, que no fueron explicitadas. «Sánchez me invitó, pero algunos líderes de Latinoamérica bloquearon esa invitación», deslizó. Para la mayoría de los países de la CELAC, el mensaje es que se necesita una mesa de negociaciones para la paz y no enviar más armas para una guerra que puede resultar más catastrófica aún ante el riesgo nuclear. Lula da Silva, el presidente brasileño, que prometió asistencia a Bruselas, es promotor de un diálogo para poner fin a la contienda que por ahora no encontró eco, fundamentalmente en Kiev.
Brasil, junto con China, Rusia, India y Sudáfrica, mantendrán a su vez una cumbre en Johannesburgo entre el 22 y el 24 de agosto próximos. Será la 15ª reunión de jefes de Estado de ese organismo, que nuclea a cerca del 40% de la población mundial y el 20% del PBI del planeta. Tras la creación del Banco de los BRICS, que dirige la expresidenta brasileña Dilma Rousseff –destituida por un golpe institucional en 2016– ahora el grupo, según trascendió, estudia avanzar hacia la creación de una moneda para las transacciones comerciales con respaldo en el oro. Sería una vuelta al patrón que regía para el dólar hasta 1971 y le pondría un nuevo clavo en el ataúd a la divisa estadounidense.
En la lista de espera del BRICS hay 25 países, entre ellos, Arabia Saudita, Argelia, Afganistán, Bielorrusia, Egipto, México, Turquía, Uruguay, Venezuela. Ah, también Argentina, que además tiene en carpeta un crédito del Banco BRICS para reforzar sus reservas netas. «
EE UU entrega bombas prohibidas
Las municiones de racimo son artefactos altamente destructivos que se utilizaron por primera vez en la Segunda Guerra Mundial. Consiste en una bomba que se lanza con cohetes o misiles y en su interior tiene pequeños explosivos que estallan antes de llegar a tierra dispersando minibombas a su alrededor.
Este mortífero artilugio bélico fue prohibido por la Convención de Dublín de 2008 a la que adhirieron 123 naciones. Entre los no firmantes figuran Estados Unidos, Rusia, China, India, Irán, Turquía, las dos Coreas y Ucrania.
El envío de este armamento, según el embajador ruso en EE UU, Antatoli Antonov, revela «un gesto de desesperación» de Occidente. Joe Biden dijo que la decisión «fue difícil pero necesaria, ya que los ucranianos se están quedando sin municiones».
Pero no todos están de acuerdo en la OTAN. La ministra de Defensa española, Margarita Robles, ya adelantó que Madrid «no comparte» la decisión de la Casa Blanca. En similares términos se expresaron el gobierno del Reino Unido y el de Alemania.
En conferencia de prensa, el subsecretario adjunto de Defensa de EE UU, Colin Kahl, tras acusar a Rusia de haber estado arrojando bombas de racimo desde el inicio de la guerra, afirmó que «el gobierno ucraniano nos ha ofrecido garantías por escrito sobre el uso responsable de los DPICM (siglas en inglés para Munición Convencional Mejorada de Doble Propósito), que no usarán los cartuchos en entornos urbanos poblados por civiles y que registrarán dónde usan estos cartuchos, lo que simplificará los esfuerzos posteriores de desminado».
Tiempo Argentino, 9 de Julio de 2023
por Alberto López Girondo | Jun 4, 2023 | Sin categoría
El gobierno de Joe Biden dice estar dispuesto a mantener conversaciones con Moscú para lograr un nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START), cuando se cumplieron más de tres meses desde que Vladimir Putin anunció que suspendía su participación en el que habían renovado con Washington por cinco años en 2021. Esta vez, no sólo se suma la amenaza de un estallido nuclear en torno a Ucrania –una situación de la que EE UU no es ajeno ya que con la OTAN viene desplegando armamento atómico cada vez más cerca de las fronteras rusas– sino el crecimiento de China como potencia militar.
«Estamos dispuestos a ceñirnos a los límites centrales, sin condicionamientos previos, siempre que Rusia haga lo mismo», dijo el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, en un discurso en la Asociación Nacional de Control de Armas en Washington. El planteo de EE UU sería limitar la cantidad de ojivas nucleares a 1550 cada uno. Y que el Kremlin se comprometa a sentar a esa mesa de negociaciones a China, que según Sullivan, «para 2035 se encamina a tener hasta 1500 ojivas nucleares». Beijing nunca firmó acuerdos semejantes porque en el momento en que se establecieron, en la Guerra Fría, no era una potencia nuclear que pudiera amenazar el poderío estadounidense.
¿Invasión ucraniana?
El Ministerio de Defensa ruso informó que las Fuerzas Armadas de Rusia repelieron tres ataques de tropas ucranianas contra la ciudad de Shebékino, en Bélgorod. 12 personas resultaron heridas en bombardeos contra objetivos civiles, dijeron las autoridades. Putin había indicado poco antes que la situación allí es «alarmante» y ordenó evacuar a niños de esa provincia fronteriza con Ucrania.
El subjefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas rusas, el coronel general Yevgeny Burdinsky, dijo en tanto en una entrevista con la agencia Sputnik que Rusia ya formó a dos ejércitos completos, un cuerpo de ejército, cinco divisiones, 26 brigadas, los distritos navales de Azov y los distritos militares de Moscú y Leningrado, con lo que se cumple el propósito de elevar el número de tropas a 1,5 millones de efectivos militares, entre ellos 695.000 soldados contratados.
Burdinsky dijo que la movilización parcial del otoño de 2022 ordenada por el ministro de Defensa Sergei Shoigu permitió entrenar a más de 280 unidades y subunidades y reclutar a más de 300.000 personas, una movilización, añadió, que no se había visto en Rusia «desde la Gran Guerra Patria de 1941-1945».
En una entrevista con el Wall Street Journal, el presidente ucraniano Volodomir Zelenski dijo que sus tropas están listas para iniciar la contraofensiva contra los rusos en las zonas del país que mantienen bajo control desde el 24F de 2022. «Para ser honesto, esto puede ir de varias maneras completamente diferentes. Pero vamos a hacerlo, y estamos listos», dijo, enigmático. Pero aprovechó para pedir más armamento y que le acepten el ingreso a la OTAN en la futura cumbre en Vilna. El mandatario pidió concretamente más sistemas de misiles antiaéreos Patriot, de los que dispondría al menos dos y necesita «tantos como 50», según declaró.
Tiempo Argentino, 4 de Junio de 2023
Comentarios recientes