Desde bastante antes de llegar al poder, Cambiemos tuvo en la mira al gobierno venezolano. Y la oportunidad le llegó: el 6 de diciembre de 2015, exactamente cuatro días antes de que Macri jurara como presidente, el chavismo perdía por abrumadora mayoría las elecciones parlamentarias y comenzaba la ofensiva más feroz contra Nicolás Maduro desde la muerte de Hugo Chávez. Macri aprovechó entonces para liderar un bloque enemigo de todo lo que oliera a integración regional. Y puede decirse que fue coherente. Chávez fue un pilar fundamental en la construcción de organismos latinoamericanos y, sin dudas, uno de los «culpables» de aquel ciclo que tuvo su gran espaldarazo en el No al Alca de Mar del Plata en 2005. La alianza del macrismo con los gobiernos de derecha que se fueron instaurando en los últimos años sirvió para correr la agenda hacia directivas más afines al Departamento de Estado de Estados Unidos. La Cancillería, primero con Susana Malcorra y luego con Jorge Faurie, fue consecuente en el estrago de cada una de las instancias que con paciencia y persistencia se habían formado en la primera parte del siglo XXI. En ese contexto, Venezuela fue suspendida del Mercosur apelando a la cláusula democrática. Coordinada con Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú, Argentina anunció recientemente su retiro de UNASUR, la máxima construcción regional de esos años dorados, a pesar de que por las propias reglas de la institución quien debería decidir eso es el Congreso. El último paso hacia la desintegración, también coordinado con las derechas sudamericanas, es un decreto por el cual el gobierno de Macri pretende que no se vote a parlamentarios de Mercosur en las elecciones de octubre.
Un nuevo apagón masivo sumió a Venezuela en la oscuridad en la noche del 25 de marzo. el gobierno difundió fotografías de un ataque en la principal central hidroeléctrica del país y acusó a un grupo no identificado de «criminales que generaron un incendio en el patio de 765 kva de Guri con la intención aviesa de dañar de modo definitivo la generación y transmisión de la carga», denunció el ministro de comunicación, Jorge Rodríguez en su red social.
Luego, y también por Twitter, mostró el operativo para restituir el fluido eléctrico.
Es el segundo gran ataque que denuncia el gobierno bolivariano, que el 7 de marzo debió enfrentar otro corte de varios días hasta que pudo restaurar las conexiones. Desde la ofensiva contra la presidencia de Nicolás Maduro, que se intensificó desde que enero el diputado Juan Guaidó se autoproclamó presidente interino, un grupo de naciones con el libreto dictado desde Washington tratan de derrocar al mandatario chavista y provocar un cambio de régimen.
En ese marco, el apagón de principios de mes es visto como parta de la estrategia diseñada por el enviado de Donald Trump, Elliot Abrams, para socavar la base de apoyo a Maduro, que es una parte sustancial de la sociedad y las Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
De allí que Guaidó se apurara a declarar en la mañana del martes que «¿Cómo pretenden seguir repitiendo las excusas de la «guerra eléctrica» y el sabotaje? Son mentirosos y corruptos». Estuvo muy activo en la red el hombre que desde el 23 de enero espera la posibilidad e ingresar al Palacio de Miraflores con una banda presidencial.
Es el segundo gran ataque que denuncia el gobierno bolivariano, que el 7 de marzo debió enfrentar otro corte de varios días hasta que pudo restaurar las conexiones. Desde la ofensiva contra la presidencia de Nicolás Maduro, que se intensificó desde que enero el diputado Juan Guaidó se autoproclamó presidente interino, un grupo de naciones con el libreto dictado desde Washington tratan de derrocar al mandatario chavista y provocar un cambio de régimen.
En ese marco, el apagón de principios de mes es visto como parta de la estrategia diseñada por el enviado de Donald Trump, Elliot Abrams, para socavar la base de apoyo a Maduro, que es una parte sustancial de la sociedad y las Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
De allí que Guaidó se apurara a declarar en la mañana del martes que «¿Cómo pretenden seguir repitiendo las excusas de la «guerra eléctrica» y el sabotaje? Son mentirosos y corruptos». Estuvo muy activo en la red el hombre que desde el 23 de enero espera la posibilidad e ingresar al Palacio de Miraflores con una banda presidencial.
La situación venezolana, que tensa los nervios de quienes apostaban a una pronta resolución en favor de los intereses estadounidenses, entre ellos los gobiernos de derecha sudamericanos -el de Mauricio Macri en primer lugar- amenaza con extenderse habida cuenta de que en favor de Maduro se manifestaron reiteradamente sus pares de Rusia y China.
«Los intentos de Washington de organizar un golpe de Estado en Venezuela están violando la Carta de la ONU», insistió el canciller de Vladimir Putin, Sergei Lavrov. Fue tras un encuentro con el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo. El hombre de Donald Trump, a su turno, enfatizó que no se quedarán «de brazos cruzados mientras Rusia exacerba las tensiones en Venezuela».
El otro halcón del gabinete de Trump, el consejero en Seguridad Nacional John Bolton había dicho que «Estados Unidos no tolerará la injerencia de potencias militares extranjeras hostiles en los objetivos compartidos del hemisferio occidental». Hablaba en relación con dos aviones de Rusia que llegaron el sábado al país caribeño. Pero es bueno recordar que por hemisferio occidental la Casa Blanca entiende al continente americano.
Por esa razón, el otro de los grandes jugadores internacionales, China plantó bandera en el debate. «América Latina no es propiedad de ningún país ni tampoco es el patio trasero de ningún Estado», dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Geng Shuang en una conferencia de prensa en Beijing.
A seis años de la muerte de Hugo Chávez, y en medio de una embestida internacional contra su sucesor, Nicolás Maduro, hubo recordatorios en las redes sociales sobre el paso del líder bolivariano por este mundo y su legado político. Precisamente Maduro agradeció las enseñanzas del fallecido ex presidente en su cuenta de Twitter.
El canal oficial VTV 8 (Venezolana de Televisión) hizo una amplia cobertura de todos los homenajes y envió un video con un pantallazo de la obra de Chávez.
VTV también recordó algunas frases emblemáticas de Chávez que conservan y actualizan su vigencia.
–El diablo está en casa. Ayer el diablo vino aquí. En este lugar huele a azufre (en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en 2006, luego del discurso de George W. Bush).
-¡Y ahora, cuando ha llegado 2011, las viejas y pesadas cadenas del coloniaje yanqui allí están, en el suelo, rotas por la Gran Revolución Bolivariana!-En América Latina nos quieren imponer el modelo de democracia diseñado por Estados Unidos, y al que no acepte entrar por ese carril, lo acusan de populista radical, terrorista y dictador.
-El socialismo tiene mucho de humanismo, de amor de solidaridad; el socialismo es inclusión social.-Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano.
-Si yo me callo, gritarían las piedras de los pueblos de América Latina que están dispuestos a ser libres de todo colonialismo después de 500 años de coloniaje.El Ejercito Bolivariano, clave a estas horas para sostener la Constitución y las instituciones creadas por el hombre que había nacido en Barinas el 28 de julio de 1954, también le rindió homenaje. Todo un símbolo en momentos en que el autodesignado interino, Juan Guaidó, apuesta a que un sector de las Fuerzas Armadas se pliegue a una revuelta que que al chavismo del poder, a donde llegó en 1999 tras elecciones libres y democráticas y donde se mantuvo siempre mediante la votación popular.
¡TodosSomosChávez! Con un trote militar al toque de diana conmemoramos el 6to aniversario de la Siembra de nuestro Comandante Supremo Hugo Chávez. Su mensaje patriota y libertario se mantiene vivo en la conciencia de su Pueblo y su #FANB. #LealesSiempreTraidoresNuncapic.twitter.com/ZwQpb9eejv— Ejército Bolivariano (@EjercitoFANB) 5 de marzo de 2019
Igualmente hizo el Partido Socialista Unido de Venezuela, otra creación de Chávez para la competencia electoral.
El canal de cable Telesur rescató a su turno la posición del líder bolivariano contraria al injerencismo, toda vez que sufrió en carne3 propia un intento de golpe de Estado en 2002 que por algunas horas lo tuvo fuera del poder con apoyo de EE UU, por entonces gobernado por George W. Bush.
«El líder de la Revolución Bolivariana siempre subrayó la necesidad de avanzar en un nuevo camino alejado de las imposiciones estadounidenses, de ahí su interés en la creación de organismos integracionistas y de cooperación con los pueblos latinoamericanos y del mundo», dice un artículo en la web de Telesur, canal del que formaba parte Argentina hasta la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada.Desde Argentina, mientras tanto, las Madres de Plaza de Mayo enviaron su testimonio sobre el ex mandatario venezolano.
En similares términos se expersó Nuevo Encuentro, el Partido que creó el ex intendente de Moron Martin Sabbatella.
Desde Cuba, nuevamente en la mira de Estados Unidos por su nunca oculto apoyo a la Revolución Bolivariana, el canciller Bruno Rodríguez mostró su postura en defensa de la soberanía nacional.
En la localidad bonaerense de Avellaneda, el intendente Jorge Ferraresi inauguró la plaza República Bolivariana de Venezuela, en Sarandí, y también el monumento a Simón Bolívar realizado por el artista Tito Ingenieri. Los homenajes en todo el país y el exterior se realizaron durante todo el día.— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) 5 de marzo de 2019 En la localidad bonaerense de Avellaneda, el intendente Jorge Ferraresi inauguró la plaza República Bolivariana de Venezuela, en Sarandí, y también el monumento a Simón Bolívar realizado por el artista Tito Ingenieri. Los homenajes en todo el país y el exterior se realizaron durante todo el día.
Las expectativas eran muchas y parecía una forma de salir del atolladero en que se encuentra Venezuela. Por un lado, los países latinoamericanos reacios a ir como furgón de cola de Donald Trump pedían una salida democrática y pacífica y por el otro la vicepresidente europea y un grupo de naciones de la UE hablaban de generar las condiciones para evitar una intervención militar, como amenazan los halcones del gobierno estadounidense y el propio inquilino de la Casa Blanca.
Finalmente, hubo un documento de mayoría, si, pero contrario al deseo de uno de los convocantes del encuentro de Montevideo, México, que además no firmó otro invitado, Bolivia. Y que, contra la voluntad de ambos, expresada en un documento de 24 horas antes, llama a elecciones y pone plazos para aceptar condiciones al gobierno de Nicolás Maduro.
En, concreto, tras varias horas de debate en la sede de la presidencia de Uruguay, el Grupo Internacional de Contacto (GIC) llamó a «restaurar el Estado de derecho en Venezuela, establecer garantías para celebrar elecciones y reconocer a la Asamblea Nacional (AN)». Los encargados de leer el texto fueron el canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, y la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini.
«Es crucial restaurar la democracia en todas sus dimensiones, respetar el Estado de derecho, establecer las garantías necesarias para un proceso electoral creíble en el menor tiempo posible y reconocer a la democráticamente electa Asamblea Nacional», recalcaron Mongherini y Nin Novoa.
La declaración, de 10 párrafos, fue firmada por Uruguay, la Unión Europea, Costa Rica, Ecuador, España, Italia, Portugal, Suecia, Alemania, Francia, Países Bajos y Reino Unido. Mongherini aclaró que Bolivia había aceptado continuar formando parte de ese grupo, pero no firmó el documento, mientras que México participó del encuentro pero no forma parte del Grupo de Contacto.
Esta cumbre en la capital oriental había sido convocada por la nación anfitriona junto con el nuevo gobierno de México de Andrés Manuel López Obrador, dos de los pocos países latinoamericanos que se distanciaron del dictado de Washington y no reconocieron al diputado Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. Luego se sumaron representantes de países de la UE que si tomaron partido por el presidente de la AN, y que asistieron en una delegación que presidió Mongherini.
A esta altura se percibió una dualidad, ya que horas antes del inicio de la ronda de debates, que se hizo en la Torre Ejecutiva de Montevideo, Nin Novoa y el canciller mexicano Marcelo Ebrard, presentaron el Mecanismo de Montevideo, un documento con algunos lineamientos sobre los ejes en que plantean interceder en una situación tan dramática como la que viven los venezolanos en este momento.
«La posición histórica de nuestros países ha sido y siempre será la de privilegiar la diplomacia sobre las demás alternativas, ya que solo así se podrá alcanzar la paz y estabilidad de manera sostenible, legítima y efectiva», dijo el jefe de Relaciones Exteriores uruguayo en la previa al encuentro.
«Los suscriptores de esta declaración coincidimos en que el grado de complejidad de las circunstancias no es razón para desestimar las vías políticas de solución de controversias», dice el texto conjunto que elaboraron las dos cancillerías junto con representantes de la Comunidad del Caribe (Caricom).
El «Mecanismo» propone cuatro instancias: un diálogo inmediato entre las partes, una negociación, llegar a compromisos concretos en plazos establecidos y la implementación de esos acuerdos. Pero sin plazos u objetivos finales, salvo el mantenimiento de la paz. Más bien, señalaba la necesidad de no poner condiciones antes de abrir un posible diálogo.
Este grupo proponía un equipo de coordinadores para garantizar esa mesa de diálogo integrado por Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica; Enrique Iglesias, excanciller uruguayo y extitular del BID; el extitular de Relaciones Exteriores mexicano Bernardo Sepúlveda, y «un alto representante de Caricom».
Desde el otro lado del océano trajeron la propuesta de dar un plazo de 90 días para llegar a elecciones presidenciales. Además, se jactaron de que desde octubre trabajan en esta iniciativa que pensaban presentar a mediados de este mes. Sólo que el reconocimiento a Guaidó por parte de Trump se adelantó a sus planes. Por Europa integran este grupo cancilleres de España, Portugal, Italia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Suecia. Por América Latina figuran jefes diplomáticos de Bolivia, Costa Rica, Ecuador, México y Uruguay.
Contradicciones
Pero Venezuela es un tema complejo incluso puertas adentro de la UE y de los países latinoamericanos que no reconocieron a Guaidó. Madrid mandó enviados a Montevideo, pero el jefe de Gobierno, Pedro Sánchez, en línea con Washington, al igual que Francia, el Reino Unido y Alemania, ya tomó partido por Guaidó. La italiana Mongherini, en tanto, navega entre dos aguas ya que su gobierno reconoce a Nicolás Maduro.
En Uruguay también hay mar de fondo, ya que el secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), el ex canciller del Frente Amplio, Luis Almagro, es un enemigo declarado de Maduro y fue uno de los que lanzó la propuesta de una incursión armada para sacarlo del Palacio de Miraflores. Es más, este mismo miércoles ninguneó el encuentro en su «paisito» al decir que se trata de un “falso diálogo que sólo oxigena a la dictadura”, como califica al chavismo.
La derecha uruguaya también está contra el gobierno bolivariano y sus medios afines juegan para boicotear el encuentro. Tan es así que este mismo jueves el diario El País publicó en tapa un reportaje al diputado Guaidó en el que afirma que de ninguna manera participará en un diálogo con Maduro y se mostró disgustado con la posición del gobierno de Vázquez. El secretario de Estado, Mike Pompeo, ya había dicho que «no es hora de negocia sino de actuar».
Con ese mismo libreto, Guaidó dijo en el matutino uruguayo, y vale copiarlo en forma textual: «Hemos participado en esfuerzos de diálogo, negociación y acuerdo en varias oportunidades con el régimen de Nicolás Maduro. Lo hemos hecho dentro y fuera de Venezuela, de manera privada, y también públicamente. Solos y con acompañamiento internacional. En la última ocasión entre los meses de diciembre 2017 y enero 2018 en la República Dominicana con el apoyo del presidente de ese país, Danilo Medina, quien se comprometió mucho en ese intento, y con la presencia de los cancilleres de México y Chile. Ellos son testigos de excepción de lo ocurrido. La consecuencia invariablemente en todos esos procesos ha sido la misma: el incremento de autoritarismo del régimen y de la represión».
El titular de la ANV no menciona al ex premier español José Luis Rodríguez Zapatero, que coordinó aquella mesa de diálogo y fue quien denunció que a último momento la oposición se negó a firmar el acuerdo que habían alcanzado en Santo Domingo por pedido del entonces mandatario colombiano Juan Manuel Santos y el ex jefe de la diplomacia estadounidense, Rex Tillerson.
«Debemos intentar llegar en el día de hoy a un entendimiento común sobre los aspectos claves para un proceso de transición política que desemboque en elecciones», dijo Mogherini en la apertura de la cumbre de este jueves, poniendo énfasis en el tema que sin dudas más difícil de tragar para los convocantes latinoamericanos.
«Tengámoslo muy claro, la mayor disyuntiva que tiene Venezuela hoy es entre la paz o la guerra, por eso en nuestro insistente llamado a la serenidad a las partes involucradas y a la prudencia a la comunidad internacional», replicó a continuación el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez.
Analistas políticos habían adelantado que era difícil la aceptación de los europeos al plan sudamericano porque el «Mecanismo» no habla de plazos ni se propone elecciones de un modo explícito. Con las sutilezas que le exige el cargo, Nin Novoa lo explicó el miércoles.
«Creo que cuantas más condiciones se pongan para el diálogo más difícil es conseguir un resultado favorable. Si nosotros decimos que tiene que haber elecciones en tal momento, que tiene que cambiarse la Corte Electoral, que tiene que haber liberación de los presos políticos, estamos imponiendo condiciones que dificultan el diálogo”, señaló en conferencia de prensa previa.
Pero el jueves se desdijo y aceptó la posición euro-estadounidense. Para mal trago de bolivianos -que estuvieron representados por su canciller, Manuel Ventura Robles- y de Ebrard, en enviado de AMLO.
En un intento por explicar lo que estaba sucediendo, Mongherini dijo en una conferencia de prensa posterior que «el Grupo de Contacto y el Mecanismo de Montevideo tienen objetivos diferentes, pero no son incompatibles». Y anunció que tendrán una segunda ronda de debates en marzo, aunque sin precisar lugar del encuentro.
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