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Los atropellos del Sr. Lamelas

Los atropellos del Sr. Lamelas

Las palabras del embajador designado por la Casa Blanca para la Argentina en su discurso ante el senado de Estados Unidos levantaron indignaciones, rechazos y también silencios estruendosos, pero, a decir verdad, no hicieron sino reflejar el talante de cowboy en decadencia que prospera en esta segunda presidencia de Donald Trump. Que además coincide con un mensaje explícito (¿estratégico?) de las nuevas derechas globales que se caracterizan por su grosería, arrogancia y desprecio por el otro. No hace falta abundar en ejemplos por estas pampas, en todo caso habría que enfocarse en lo que se trasluce entre tanta hojarasca.

Peter Lamelas, como él mismo dice, es cubano de nacimiento «y legalmente estadounidense por la gracia de Dios». Una curiosidad: llegó a este mundo el 27 de diciembre de 1958. Cuatro días después el dictador Fulgencio Batista huyó de la isla y el 1º de enero de 1959 tomó el poder la revolución comandada por Fidel Castro y Ernesto «Che» Guevara. En su CV, Lamelas cuenta que su familia debió huir de la persecución y que cuando llegaron a EE.UU. –«legalmente», recalca–, les fueron incautadas «nuestras pocas posesiones. Nos escupieron. Nos llamaron gusanos, traidores a la revolución. Salimos con poco más que lo puesto, pero llegamos con esperanza y determinación».

En su presentación también detalla que se recibió de médico en la Universidad Central del Este y que tiene una maestría en Administración de Empresas por la Universidad de Nova Southeastern, de la ciudad de Dave, en Florida. Como destacó Trump cuando lo propuso para el cargo, en diciembre pasado, Lamelas es además de sus títulos universitarios, «un empresario excepcional, reconocido por fundar la mayor empresa de atención médica de urgencias de Florida». Integró la Junta de Medicina de ese estado y fue comisionado municipal del distrito de Manalapan, donde reside.


Dios sabe
El futuro embajador es, por otro lado, un anticomunista declarado y, como demostró en su presentación ante la Cámara Alta estadounidense, tiene muy claro que entre sus enemigos están los gobiernos que no siguen al pie de la letra los dictados de Washington. De allí el encono que mostró contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a la que sugirió enviar a una cárcel común. «Ella está en arresto domiciliario debido a algún favoritismo político que está pasando allí. Obviamente, ella no estuvo involucrada en el atentado de la AMIA, pero definitivamente de alguna manera estuvo involucrada en el encubrimiento, y Dios sabe si estuvo involucrada en la muerte del fiscal especial (Alberto Nisman)», dijo.

Luego mostró sin prejuicios las cartas geopolíticas. «Hay veintitrés provincias y cada una tiene su propio Gobierno, que puede negociar con fuerzas externas, con los chinos u otros… Y eso también puede prestarse a la corrupción por parte de los chinos. Uno de mis roles como embajador sería viajar a todas las provincias para tener una verdadera asociación con esos gobernadores y asegurarnos de eliminar la corrupción», dijo, con aires neocoloniales. Luego agregó: «Me mantendré firme contra la influencia maligna de potencias adversarias en la región, ya sean actores maliciosos o regímenes autoritarios como Cuba, Venezuela, Nicaragua, China, Irán y otros que buscan socavar los valores democráticos».

La respuesta de la expresidenta no se hizo esperar, y en su cuenta de X señaló que Lamelas «va a venir a la Argentina a “vigilar a los gobernadores”, a “frenar acuerdos con China”, y… (para que a nadie le queden dudas de por qué estoy presa) a “asegurarse de que CFK reciba la justicia que merece”». Resume: «Ni Monroe se animó a tanto».

La injerencia tan explícita alarmó a los gobernadores de la oposición peronista, como el fueguino Gustavo Melella, el riojano Ricardo Quintela, el pampeano Sergio Ziliotto y el bonaerense Axel Kicillof. Y a legisladores de Unión por la Patria y de sectores enrolados en la izquierda como Estaban Paulón, Myriam Bregman y el exembajador Ricardo Alfonsín para quien «las declaraciones de Lamelas son una vergüenza y agravian nuestra dignidad nacional». Para el diputado nacional Carlos Heller, «estamos frente a una expresión desfachatada de la postura imperial, que en esta administración Trump se está expresando sin cuidado, porque tal vez las mismas políticas existieron siempre, pero lo novedoso es la manera en que las explicitan, un modo de conducirse que no tiene que ver solo con la Argentina». El resto, parafraseando a Hamlet, fue silencio.


Provocación
Y es cierto, la postura provocativa de Lamelas es reflejo de la de Trump, que desde su regreso al poder destrata por igual a amigos como a enemigos. En el caso argentino, además, la estrategia de Washington encaja con la Argentina con que sueñan las élites encuadradas detrás de Javier Milei, de ser cabeza de playa para los intereses estadounidenses y así barrer con la alianza que el país del norte mantuvo con Brasil desde la Segunda Guerra Mundial.

Trump volvió al Salón Oval unos meses después del triunfo de Milei, entre cuyas primeras medidas estuvo renunciar a una membresía argentina en los BRICS por la que tanto había luchado Lula da Silva. El líder brasileño sabía de la necesidad de reforzar el bloque de los países emergentes con la presencia de sus vecinos del Plata.

En EE.UU. también lo saben, por eso la ofensiva de Trump contra los países que integran BRICS, a los que necesita debilitar y romper para poder enfrentarse en mejores condiciones contra China, su verdadera némesis. La ofensiva que comenzó hace un mes con el bombardeo a las plantas nucleares iraníes continúa con el ataque feroz que está recibiendo Lula. Porque lo de Lamelas no es muy diferente a las tarifas del 50% a las exportaciones brasileñas que impuso Trump amparado en lo que cataloga de un «terrible trato que recibe (Jair Bolsonaro) a manos de un sistema injusto que se ha vuelto en su contra. ¡Este juicio debe terminar de inmediato!».

El telón de fondo es la avidez estadounidense por los recursos brasileños. Y en esto tampoco se ahorran diatribas. La última movida sería el interés en minerales estratégicos como el litio, el niobio y por supuesto el petróleo. «El pueblo brasileño necesita ser respetado», había posteado Lula cuando se anunciaron los aranceles. 

En un acto que se desarrolló en Minas Gerais, el exdirigente metalúrgico dijo ahora: «Tenemos todo nuestro petróleo que proteger, tenemos todo nuestro oro que proteger. Tenemos todos los minerales ricos que quieran que proteger. Y aquí nadie pone la mano».
Lejos de las amenazas de la gestión Trump, esas presiones descarnadas están fortaleciendo el liderazgo de Lula da Silva. En el caso argentino, el despropósito del futuro embajador desempolvó en algunos sectores un viejo lema del peronismo: sobre lo que fue «Braden o Perón» aparece un «Lamelas o Argentina» o «Lamelas go home».

Revista Acción, 27 de Julio de 2025

Encontronazos

Encontronazos

Eso de escupir contra el viento no le está dando resultados al presidente Javier Milei y mucho menos al ministro de Economía, Luis Caputo, que en muy pocos días pasó de alardear a quienes le decían que el dólar está subvaluado («si está baratísimo, comprá, no te la pierdas, campeón») a subir las tasas de referencia del Banco Central del 29% al 48% para que «los campeones» no eligieran seguir apostando por la moneda estadounidense. Entre esa medida desesperada y otras maniobras con el dólar futuro, el Gobierno logró mantener la cotización dentro de los márgenes acordados con el FMI en abril, pero sin cumplir con la promesa de recomponer reservas y con el riesgo de que un soplido desmorone el delicado armazón del «modelo» económico.

Siempre atento a explicar todo lo que sale mal culpando a otros, un estilo habitual en estas regiones pero que el Gobierno paleolibertario utiliza con verdadera pasión, Caputo culpó del desmadre de los últimos días a los bancos, que «se suponía que iban a canjear (las Letras Fiscales de Liquidez, un instrumento sacado de la galera con el objetivo de absorber pesos del mercado) por Lecaps». Pero «temerosos de perder la liquidez diaria, no fueron con todo y prefirieron hacer numerales». Es decir, no aceptaron el convite, o le marcaron la cancha al «Messi de las finanzas».

En palabras de Caputo, no es que las autoridades monetarias hubiesen fijado arbitrariamente la tasa, lo que no quedaría bien en un neolibertario como él. «Esa tasa no la puso el Central, sino el mercado», señaló.

La noticia de que la inflación de junio había sido del 1,6% fue una efímera alegría para la Casa Rosada, que teme que el clima tormentoso con el ancla cada vez más deletérea del dólar tenga algún traslado a los precios para julio. Lo que no sería una buena noticia para un plan económico que solo muestra datos lúgubres en cuanto a crecimiento, empleo y expectativas. Si en una situación como esta la única variable seductora de cara a un electorado esquivo para ir a la urnas se desmorona, mal augurio para el oficialismo, que quemó en esas naves gran parte de los fondos que envió el Fondo Monetario Internacional.

Como datos adicionales a los anuncios de que Carrefour, el gigante de la venta minorista de origen francés, esta buscando comprador para su cadena local, se sumó la suspensión de tareas en la automotriz Scania, el despido de trabajadores de Lumilagro, que importará hasta el 60% de su línea de termos, y de otros sectores que directamente cerrarán sus plantas de producción para traer todo del exterior. Hay empresarios que además muestran su disgusto por la «motosierra» en organismos públicos, como es el caso del INTI –clave para muchas pymes– el INTA e incluso Vialidad Nacional.

El CEO de Toyota, por caso, se quejó por el estado «de los caminos para sacar la producción. Hay rutas en mal estado, accidentes, costos de seguros altísimos». Otro que protestó por el estado de los caminos fue el presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, acota el sagaz columnista Marcelo Falak en La Letra P.


Freno al desguace de Vialidad
Los popes del agro nucleados en la otrora combativa Mesa de Enlace, no parecen haber mantenido un discurso crítico ante Milei en el Encuentro Federal Campo que se llevó a cabo en la sede de la Rural y del que participaron también algunos gobernadores. Allí se mostraron tranquilos tras la promesa presidencial de eliminar definitivamente las retenciones. Pero no por ahora.

No es que las rutas estuvieran óptimas hasta ahora, pero dejar que los privados o los Gobiernos provinciales se hagan cargo de resolver cuestiones federales, en un escenario de recortes y superávit basado en no derivar los fondos que les corresponden a los distritos, suena a abusivo. Así, en una decisión que pone algo de paños fríos en ese altercado caminero, la jueza en lo Civil y Comercial y Contencioso Administrativo de San Martín, Martina Forns, ordenó al Poder Ejecutivo abstenerse de «ejecutar cualquier acto administrativo, que derive» del decreto que dispuso la disolución de la Dirección Nacional de Vialidad.

En lo que va del mes, el presidente tuvo encontronazos con la mayoría de los actores sociales, desde el Congreso, los gobernadores y «los mercados», que amenazan la «estabilidad» que otorga un dólar planchado y con salarios deprimidos a niveles que en algunos casos hasta ponen en riesgo el sustento de las fuerzas laborales. Todos y cada uno le mostraron, a su manera, los dientes. Los empresarios mediante tímidas, es cierto, pero significativas declaraciones públicas. Los mandatarios provinciales, tensando las cuerdas para forzar los fondos de alguna manera incautados. A estos últimos los volvió a atacar el viernes desde el Jockey Club: «algunos perversos, frente a las bajas de impuestos que hacemos nosotros a nivel nacional, suben impuestos a nivel provincial o a nivel municipal», dijo en ese selecto lugar.

En todos los casos, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, trató de mantener abiertos los canales de negociación, dibujando proezas semánticas para intentar demostrar que lo que todos escucharon no era lo que se dijo. Con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, en cambio, tuvo que hacer honor a su apellido y ser módicamente franco. Fue cuando reconoció que «hay una crisis política» entre el titular del Ejecutivo y la vicepresidenta. No una crisis institucional «porque cada uno cumple su rol», deslizó, en un último esbozo por minimizar el encono por la sesión que convirtió en ley el aumento a jubilados. la restitución de la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad, más la media sanción de proyectos sobre los fondos que la Nación debe transferir a las provincias.

La inquina entre los dos integrantes de la fórmula que ganó el balotaje en 2023 se dejó ver una vez más tras el ataque a la Iglesia de la Sagrada Familia, de Gaza, a cargo del sacerdote argentino Gabriel Romanelli. El amigo del fallecido papa Francisco resultó herido en un bombardeo en el que murieron cuatro feligreses que se refugiaban en el templo católico. Un escueto comunicado de cancillería «expresa su seria preocupación por los hechos ocurridos». La alineación de Milei con el Gobierno israelí es hasta ese nivel de incondicional.

https://twitter.com/Cancilleria_Ar/status/1945856481464648125

Villarruel, descripta por el presidente como «católica nacionalista», homenajeó en su cuenta de X al «Padre Romanelli (que) hace carne las palabras de Cristo de amar al prójimo permaneciendo junto a sus fieles y refugiados, abriendo las puertas de nuestra Iglesia a quienes sufren el conflicto armado».

Si el alineamiento automático sirviera de algo a Milei, una señal podría ser el anuncio de que el Gobierno de Donald Trump intercedió en favor de la posición argentina en la Corte de Apelaciones de Nueva York, donde la jueza Loretta Preska dictaminó que el Estado argentino debe ceder el 51% de las acciones de YPF al fondo buitre Burford. Si no fuera que se trata de la compañía nacional más importante y el significado que tiene para la economía, los últimos pasos en ese entuerto darían para una comedia triste. 

El procurador del Tesoro, Santiago Castro Videla, tuvo vínculos con Burford, lo que lo invalida no solo para llevar adelante el caso, sino incluso para haber sido designado, ya que el proceso judicial es previo a la asunción de Milei. Ahora, se hizo una purga en el organismo, echando a unas 60 personas, por una presunta filtración de las estrategias del Gobierno ante el tribunal neoyorquino; pero no son pocos los que creen que fue una excusa para aplicar también recortes en esa plantilla. Castro Videla permanece al cierre de esta nota en su cargo.

Revista Acción, 20 de Julio de 2025

Las dos caras del Mercosur

Las dos caras del Mercosur

El encuentro se olfateaba como una gran final sudamericana, de esas picantes por alguna Copa entre la celeste y blanca y la «verde-amarela», esta vez con Argentina de local. Y si bien la sangre no llegó al Río de la Plata, la cumbre del Mercosur plasmó en la cancha las profundas diferencias entre Luiz Inacio «Lula» da Silva y Javier Milei, ante la mirada tensa de los otros jefes de Estado del grupo de naciones que alguna vez aspiraron a una integración regional que trajera prosperidad a los pueblos de esta parte del mundo de la mano, en su origen, de personalidades tan divergentes como Raúl Alfonsín, que dio el puntapié inicial en 1985 con José Sarney; y Carlos Menem, que selló el Acuerdo de Asunción en marzo de 1991.

La propuesta integradora, que a los tumbos atravesó estos últimos 40 años de historia rioplatense, cruje desde hace tiempo y Milei, que se jacta de ser un topo que llegó a la Casa Rosada para destruir al Estado nacional desde adentro, parece que se propone hacer lo mismo en ese organismo colectivo. Con argumentos similares, basados en un supuesto idealismo libertario que petardea el sentido original de la asociación, como es el de unirse para defender la producción local en un mundo hostil, más propicio a la depredación que a la colaboración.

«La barrera que levantamos para protegernos comercialmente terminó excluyéndonos del comercio y de la competencia global y castigando a nuestras poblaciones con peores bienes y servicios a peores precios, lo cual contribuyó a frenar el crecimiento de nuestras economías», leyó Milei, en su habitual tono monocorde, en el que incluso catalogó al organismo de ser «una cortina de hierro». Y amenazó: «Emprenderemos el camino de la libertad, y lo haremos acompañados o solos, porque Argentina no puede esperar».

Más allá de un mensaje paleolibertario habitual en el que denostó, por ejemplo, «la estructura elefantiásica» de la burocracia del Mercosur y abundó en el uso de la palabra «libertad», el presidente argentino presentó como una iniciativa –a su juicio, central– la creación de una agencia regional de lucha contra el crimen organizado. Si hasta ese momento de su alocución había prescindido de chicanas directas, aprovechó entonces para arrojar un dardo contra el mandatario brasileño al señalar: «Si el Primer Comando de la Capital o el Comando Vermelho se extendieran por el Mercosur, toda la región estará en peligro y será imposible erradicarla de su país de origen». Se trata, claro, de las dos organizaciones de narcotráfico más poderosas de Brasil.

Contrastes
No es un secreto que para Milei, el presidente brasileño es seguramente su contracara más tangible a nivel internacional. Nacido en la pobreza más extrema en el nordeste brasileño, este hombre que se enorgullece de su único título profesional, tornero mecánico, comenzaba su carrera sindical en el gremio metalúrgico paulista para la misma época en que el argentino nacía en un hogar de clase media acomodada de la Ciudad de Buenos Aires, en 1970. En su tercera presidencia, Lula es sin dudas un líder de fuste a nivel global y desde la capital argentina viajó a Río de Janeiro, donde presidirá la cumbre de los países Brics, el grupo de naciones del que es socio fundador y que está modificando las reglas de juego entre las potencias.

Este mano a mano argentino-brasileño no es más que la continuidad del extremismo verbal que Milei usó contra Lula desde antes de ser elegido presidente y que se potenció cuando invitó a Jair Bolsonaro al acto del día de su asunción. Los desplantes y destratos se morigeraron en el Mercosur por razones de protocolo que apenas disimula el personal de Cancillería con más experiencia. Pasó este jueves cuando el brasileño demoró su ingreso al Palacio San Martín porque no dejaban pasar a su fotógrafo personal, Ricardo Stuckert. Un problema insólito que fue solucionado ante el revuelo generado.

Lula también marcó sus diferencias y, viejo zorro de la política, antes de viajar a Buenos Aires dio una entrevista al Jornal da Manhã en la que, en el mejor estilo del libertario, adelantó que durante su presidencia pro tempore –que recibió justamente de Milei– «firmaré el acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE), el mayor acuerdo comercial de la historia». Y detalló que los dos bloques tienen 722 millones de habitantes y un PBI de 27 billones de dólares.

Al argentino le quedó como logro el tratado comercial con EFTA, las siglas en inglés para Asociación Europea de Libre Comercio, un bloque de países paralelo a la UE, integrado por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, «cuyo PIB asciende a 1,5 billones de dólares y presenta un PIB per cápita promedio cercano a los 95.000 dólares anuales, uno de los más elevados del mundo», según indicó Milei.

Otros contrastes conceptuales: mientras el dogma de Milei es la apertura irrestricta de los mercados y cada tanto vuelve a avisar que su gran idea es dolarizar la economía nacional, el exsindicalista plantea «un sistema de pago en monedas locales que facilite las transacciones digitales» y declama que el Arancel Externo Común «blinda» al bloque «contra guerras comerciales ajenas».

Pero Lula tenía otra punzada para su par argentino: la visita a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en su departamento del barrio porteño de Constitución, donde cumple su condena. «Mi amistad con Cristina es de larga data y va mucho más allá de la relación institucional. Es el cariño y el amor de amigos, colegas en el ámbito político y en los ideales de justicia social y lucha contra la desigualdad», posteó Lula en su cuenta de X, con una foto, claro, de Stuckert.

«Lula también fue perseguido, también le hicieron lawfare hasta meterlo preso, también intentaron callarlo. No pudieron. Volvió con el voto del pueblo brasileño y la frente en alto. Por eso hoy su visita fue mucho más que un gesto personal: fue un gesto político de solidaridad», destacó CFK en X, con el énfasis que dan las mayúsculas, en un extenso tuit en el que fustigó el plan económico y el modelo represivo y de vigilancia interior que plantea Milei, que describe como una amenaza para la democracia.

No dejó de lado, la expresidenta, los últimos aumentos en los servicios públicos y el corte de gas en Mar del Plata en medio de una ola de frío con pocos precedentes. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que este miércoles en la Ciudad de Buenos Aires se había registrado una temperatura mínima cercana al récord anterior, de 1991. Justo cuando nacía oficialmente el Mercosur, en la capital paraguaya.

Revista Acción, 4 de Julio de 2025

El FBI argentino

El FBI argentino

La gestión paleolibertaria se caracterizó desde el primer momento por copiar la iconografía estadounidense. Se recordará el mensaje inaugural de Javier Milei, delante de un pupitre y con el telón de fondo del Congreso Nacional. La escenografía para los discursos oficiales, del vocero presidencial y hasta de las agencias lanzadas hace un año en el marco del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN) está plagada de simbología tradicional del país norteamericano. La última novedad es la firma de un decreto para una profunda reforma de la Policía Federal, que crea además como su rama más importante el Departamento Federal de Investigaciones (DFI), un calco del Federal Bureau of Investigation (el FBI) o, como alguno bromeó en redes sociales, un FBI segunda marca. Con un logo, el del DFI, que también recibió críticas en las plataformas digitales porque presenta un águila, ave más común y habitual en otras heráldicas que en las de esta parte del continente, y remeda el estilo de modo hasta obsecuente.

Segunda marca. A imagen y semejanza.

No fueron esos los únicos cuestionamientos al ornato con que el Gobierno lanzó la DFI, que incluye uniformes, distintivos y vehículos oficiales del organismo. Pero ni siquiera esos serían los principales reproches que la iniciativa despertó en grandes sectores de la sociedad. Por empezar, el decreto 383/25 presentado el lunes pasado como la más profunda reforma a la Policía Federal Argentina (PFA) desde 1944, en un acto en el edificio de la Policía Montada, fue tildado de anticonstitucional por especialistas consultados por diarios porteños de todo el espectro, una coincidencia poco común.

https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/326993/20250617

Andrés Gil Domínguez, el presidente del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal, Ricardo Gil Lavedra y Daniel Sabsay señalan, en líneas generales y en el centenario diario de los Mitre, que la iniciativa viola la Constitución, porque un cambio de esas características tiene que hacerse por ley. Y que, además, excede las facultades del Decreto 70/23 y de la Ley 27.742, con el contenido ya de reforma constitucional inconsulta que tiene el famoso DNU Bases y las restricciones que contempla la norma respectiva.

Además, algunas de las prerrogativas que le blanquea a la PFA –y a esta crítica también se suman la abogada María del Carmen Verdú e instituciones defensoras de los derechos humanos, como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)– representan un peligroso avance sobre las garantías individuales, ya que autoriza a que los agentes puedan hacer requisas o patrullar en las redes y los medios digitales sin autorización judicial, y que incluso se establezcan registros, algo que implica consolidar un sistema de vigilancia interna que ya con la creación del SIN amenazaba los derechos civiles de la población. Para la diputada de Unión por la Patria, Lorena Pokoik, se «está configurando lo que podría considerarse un estado de sitio encubierto».

Habría que aceptar, sin embargo, alguno de los fundamentos del decreto 383/25. Por ejemplo, que desde la creación de la Policía de la Ciudad, en 2016, las funciones de la PFA quedaron un tanto diluidas. Y también es bueno mencionar que deroga el Decreto Ley N° 333 de enero de 1958 y la Ley N° 18.711, que es de 1970. O sea, dos legislaciones que fueron instituidas por sendas dictaduras militares. Por otro lado, no fue el primer proyecto de convertir a la fuerza de seguridad nacional en un organismo de investigación federal desligado de los delitos menores que atiende normalmente una policía local. Pero en este caso se le agregaron facultades que elevan los resquemores ante un Gobierno que ya demostró su poco apego al respeto por el disenso, sobre todo cuando es masivo.

En tal sentido, el hecho de que la presentación se hiciera a pocas horas de la marcha del miércoles en apoyo a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que como se preveía resultó de las más grandes de los últimos años, sonó a otra amenaza de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que junto a Milei, hizo el anuncio, con toda la pompa y circunstancia del caso. De hecho, fueron ostensibles las maniobras intimidatorias hacia quienes querían asistir a la convocatoria en Plaza de Mayo. Fuerzas federales paraban micros en los accesos a la ciudad, revisaban bolsos y pidieron documentación hasta en un micro que llevaba escolares al Planetario porteño.

En la presentación, el presidente leyó un discurso en el que resaltó que no se trataba de un día cualquiera, «se cumplen 204 años del paso a la inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, que cumplió un rol fundamental en nuestra independencia y a quien hoy recordamos como uno de los mayores héroes de nuestra patria». Caso curioso: ese feriado fue instituido en 2016 durante la gestión de Mauricio Macri y significó un merecido homenaje al caudillo que defendió la frontera norte con sus «Infernales», milicias irregulares que utilizaban estrategias de guerrilla contra las tropas realistas. Y que murió, a los 36 años, tras diez días de agonía «producto de un complot; una emboscada organizada por sectores de poder disconformes con el poderío de Güemes, (que) lo hirieron de muerte un 7 de junio de 1821», como recuerda una página web de Presidencia de la Nación.

https://www.argentina.gob.ar/noticias/martin-miguel-de-guemes-y-su-ejercito-de-infernales

La otra frase destacable de Milei en su discurso es la que usó para justificar el nacimiento y los fundamentos del DFI: «Vamos a aprender de los mejores; vamos a aprender de Estados Unidos; vamos a aprender de Israel. Así pondremos a la Policía Federal Argentina en línea con los estándares del FBI y las principales fuerzas de investigación criminal de los Gobiernos del mundo».

Si los estándares de los que habla Milei son los de Estados Unidos, habría que recordar los incidentes de hace unos días en Los Ángeles y la represión a manifestaciones de inmigrantes contra la expulsión ordenada por Donald Trump. Si fueran los del FBI, convendría ver J. Edgar, la película dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Leonardo DiCaprio, en la que se repasa historia de J. Edgard Hoover, el hombre que dirigió ese «prestigioso» organismo desde 1924 hasta su muerte, en 1972. El secreto de su permanencia fue que recopilaba información privilegiada de todos los políticos y sus familiares y con mostrar la punta de las barajas le bastaba para que le prorrogaran el mandato. O sea, sobrevivió a punta de carpetazos, en tiempos de la Guerra Fría y anticomunismo visceral.

Revista Acción, 22 de Junio de 2025