Seleccionar página
Anochecer de un mes agitado

Anochecer de un mes agitado

El último viernes de agosto de 2025 marcó un hito en una Argentina que está a las puertas de un verdadero plebiscito sobre el primer tramo del Gobierno anarcocapitalista de Javier Milei: mientras se producían allanamientos en cuatro sedes de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) y en la Droguería Suizo Argentina –en el marco de la investigación por presunto pago de coimas que reveló el exdirector del organismo, Diego Spagnuolo–, el BCRA anunciaba nuevas restricciones a los bancos para la compra de dólares, medida que se suma a tasas que ya superaban tres veces la inflación prevista para este año y encajes de los depósitos de más del 50%.

En tanto, en la Casa Rosada se alegraban de que los últimos incidentes contra la caravana de campaña del primer mandatario y su hermana Karina los terminarían beneficiando en los próximos comicios. Elecciones que para el oficialismo se presentan bastante complejas, con el escándalo Andis como frutilla del postre.

Por lo pronto, este domingo en Corrientes, y el próximo en la provincia de Buenos Aires, marcarán el rumbo de los 58 días que serán, como poco, agitados.


Olas de repudio
Vayamos por partes: la filtración de audios de Spagnuolo, abogado de Milei en varias causas y habitué de las veladas de ópera en la residencia de Olivos, desató un vendaval de críticas sobre el Gobierno. Desde el oficialismo se elaboraron todo tipo de elucubraciones para tratar de explicar el escándalo de corrupción que escaló desde el streaming Carnaval –de los periodistas Ivy Cángaro y Mauro Federico–, y arrancó olas de repudio de diversos sectores, incluso entre los comunicadores aliados de la gestión libertaria.

Fue una semana en la que el Ejecutivo estuvo literalmente «grogui», como esperando que suene la campana para tomar fuerzas. Lo que sí hizo ruido fueron los análisis más arriesgados, tratando de adivinar de dónde provenía ese «bombazo» que llegó a pocos días del test bonaerense, en el que el oficialismo –al igual que el peronismo– se juega una parada que entienden definitoria.

Ni Milei ni sus acólitos de las redes, los trols pagados con fondos estatales, hablaban del tema. Y en ese ámbito en el que hasta hoy habían ganado por goleada, perdieron varios partidos al hilo con pullas, memes y acusaciones centradas sobre todo en Karina Milei, que sería la destinataria, según los audios, de coimas en la venta de medicamentos para discapacitados provistos a través de la empresa de la familia Kovalivker.

Corrientes. Karina Milei y Martín Menem acompañaron a Lisandro Almirón en el cierre de campaña. Hubo incidentes y tuvieron que ser evacuados.

Foto: UNAR AGENCY

La frase «se robaron un PBI», lanzada contra los Gobiernos kirchneristas, tenía una clave imprescindible a nivel comunicacional: es «cortita y al pie», como se dice en el barrio. Hoy ese supuesto 3% de incremento destinado a la secretaria general de la Presidencia sobre una operatoria que, se sospecha, no se inició con esta administración, se convirtió en un latiguillo difícil de desmontar. Fue paralizante en esos primeros momentos.

El canal de streaming Gelatina, de Pedro Rosenblat, divulgó decenas de hits reversionados por integrantes del programa y del público alusivos a ese supuesto 3%. En algún lugar bailable se coló incluso uno muy pegadizo sobre la base de «Guantanamera» –la popular canción cubana de Joseíto Fernández– con las variaciones correspondientes sobre el poema original de José Martí, por cierto. Son batallas que el grupo de «picantes» de las redes afines a Milei jamás imaginó que podrían perder.


Sin letra
Por su parte, los comunicadores habituales afines al presidente se mostraron repentinamente críticos marcando límites que no habían tenido sobre el caso $Libra, sin ir más lejos y sin hablar de las políticas brutales contra jubilados, discapacitados, hospital Garrahan, educación universitaria y la represión no menos bestial de diversas protestas ciudadanas.

Alguien aventuró que los habían dejado «sin letra» para responder, lo que dio para especular sobre si el poder real, el llamado Círculo Rojo, había decidido soltarle la mano al paleolibertario y a su séquito.

La inestabilidad financiera tenía ese trasfondo. No tanto –como no se cansa de repetir el ministro de Economía, Luis Caputo– por culpa de «los kukas» kirchneristas, como de la inoperancia oficial o, directamente, porque el modelo de expoliación financiera tenía fecha de vencimiento. Para colmo, las últimas derrotas parlamentarias muestran que ya no hay apoyo de gobernadores «con peluca», que también están saltando del barco en la previa a las elecciones en sus propios distritos y arman un espacio «ni K ni anti K» para construir de aquí a 2027.

En este entuerto la pelea de dos diputadas de LLA, Lilia Lemoine y Marcela Pagano, también fue ilustrativa de los tiempos que corren. Enfrentadas ante la mirada del presidente de la Cámara Baja –el también implicado en las denuncias de coimas Martín Menem–, no hicieron otra cosa que mostrar la degradación a la que algunos legisladores someten al Congreso. Lo que llevó al economista e inversor Christian Buteler –que no está alejado de las medidas iniciales de Milei– a recurrir a la ironía.

Para un presidente que dice tener como objetivo destruir el Estado desde adentro, tal vez no sea mala noticia que gran parte de la ciudadanía que apostó por ese cambio se muestre descreída –o defraudada– luego de este escándalo.

La criptoestafa se escapa al entendimiento de las mayorías, ya que se trata de una maniobra en un mundo alejado de los dramas cotidianos de quien lucha por ganarse el sustento en la calle, pero escuchar el detalle de cómo se desvía dinero de fondos para discapacitados mientras se cortan presupuestos y se los somete a la inhumanidad de tener que demostrar nuevamente su verdadera condición, es algo que golpea en cada puerta. ¿Quién no tiene a alguien de la familia o conoce a alguien que padece ese tipo de maltrato?


Abucheos
Esa certeza despertó las alarmas en la Casa Rosada, que tal vez piense que un mayor ausentismo no le sea beneficioso en esta realidad, y al cabo de una semana de silencio Milei asistió a una caravana en la localidad bonaerense de Lomas de Zamora, partido determinante del Conurbano y de tradición peronista. Días antes había padecido su candidato José Luis Espert el abucheo y un conato de violencia en Junín, que él mismo azuzó con sus ya habituales provocaciones.

En el antiguo «Pueblo de Paz», el recorrido por la principal avenida de Lomas de Zamora camino a la plaza Grigera duró unos diez minutos. Tras algún cruce de insultos de Milei con alguien que lo increpaba desde la vereda, volaron algunas piedras, una gorra y verduras sobre la camioneta que trasladaba a los hermanos Milei, a Espert y al armador político provincial, Sebastián Pareja.

Fue allí que el inquilino de Olivos dijo que Spagnuolo mentía y que lo iba a llevar a la Justicia. Primer dato: confirmó que los audios eran verdaderos. Segundo dato: era llamativa la escasez de público, tanto a favor como en contra del presidente, como reflejaban los drones. Tercer dato: la custodia presidencial dejó al titular del Ejecutivo nacional demasiado expuesto a cualquier agresión.

El episodio –reconoció Milei el jueves en una charla ante empresarios– lo reavivó, le hizo recordar sus años de futbolista cuando quedaba en medio de trifulcas mayores con Chacarita Juniors. Y se notó al momento: los trols despertaron del letargo y se lanzaron a culpar al kirchnerismo por lo que alguno llegó a decir, había sido un «intento de magnicidio». Solo con ver las imágenes se puede notar lo exagerado de tal afirmación. Por el contrario, el hecho dio mucho material para el humor, con un reel que alimentó centenares de memes: Espert huyendo en la butaca trasera de una moto.

El incidente en sí, que es repudiable, quizás fuera, después de todo, el remedio para tapar la voz de Spagnuolo, pero eso está por verse.

Curiosamente –o no–, algunos de los que respaldaban la validez legal de escuchas telefónicas tanto a la expresidenta Cristina Fernández como a su excanciller Héctor Timerman ahora recordaban la teoría del fruto del árbol podrido. En todo caso, el fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello están actuando con una celeridad que en la Justicia argentina no suele ver contra alguien relacionado con Gobiernos promercado.

Los funcionarios ya recibieron unos 50 audios –que incluyen alguno donde se escucha una voz que parece ser de Karina Milei arengando a sus laderos– entregados por Mauro Federico con los que podrán ordenar nuevas medidas de prueba, que sí tendrán la validez legal correspondiente. También levantaron el secreto bancario y fiscal del extitular de Andis y de los hermanos Jonathan y Emmanuel Kovalivker –dueños de la Droguería Suizo Argentina– e incautaron material que podría ser determinante para verificar cuánto hay de verdad en esas grabaciones.

Mientras tanto, otro tema que pasó a segundo plano es la investigación del juez platense Ernesto Kreplak por las muertes con fentanilo contaminado, que tiene un centenar de muertos, diez detenidos, y que apunta al ministro de Salud, Mario Lugones.

Comprometido. Diego Spagnuolo junto a Espert y su esposa. Los audios sobre pedidos de coimas, filtrados del celular del extitular de la Andis, provocaron un sismo en el Gobierno.

Foto: @dspagnuolo

Revista Acción, 31 de Agosto de 2025

Las vergüenzas de un gobierno olfa

Las vergüenzas de un gobierno olfa

Hay varios términos populares para caratular a esos personajes que se arrastran por la vida sin la menor dignidad con tal de obtener alguna ventaja. El diccionario de lunfardo de Oscar Conde define a  olfa como apócope de olfaturista, una forma anticuada quizás de “olfateador”, por el que olfatea con ahínco ¿qué cosa? ¿Dónde y cómo sacar tajada, trepar?

Así parece interpretarse la acción que realiza alguien adulador, obsecuente, alcahuete, acomodaticio, arrastrado, genuflexo. Conde, que es profesor de latín y griego, diría que genuflexo viene a flexionar las rodillas (genu). Se entiende el porqué. Otra palabra, claudicar, tiene más o menos el mismo sentido, sin embargo aquí se podría decir que quien claudica al menos hizo algún intento por conseguir algo pero no tuvo la debida persistencia, o el coraje necesario. Es claramente una agachada, por eso del latinazgo “claudius”, renguear.

Tanto prolegómeno para puntualizar que la política internacional del gobierno de Javier Milei ensayó con particular énfasis todas y cada uno de estos sinónimos de «olfa». Desde ofrecerse como faldero sin discusión de las decisiones, caprichos o brutalidades de Estados Unidos e Israel. Con Benjamin Netanyahu podría decirse que hay continuidad, pero con la Casa Blanca, siguió como perro fiel a Joe Biden como ahora a Donald Trump. Aunque es cierto, con el empresario inmobiliario comparte algunas cuestiones ideológicas más profundas, como el extremismo político y social.

Así fue que expulsó de la cancillería a Diana Mondino solo porque el país había mantenido la línea de la democracia argentina de rechazar el bloqueo estadounidense a Cuba. Hizo a los argentinos partícipes de la vergüenza de ser los únicos que acompañaron a Israel y Estados Unidos en varias de las votaciones de la ONU y de hecho, en noviembre pasado, ni siquiera eso. Fue el único país que levantó la mano en contra de una resolución en favor de los derechos de los pueblos indígenas. Podía haberse abstenido, pero no, quería ser más papista que el papa en ese espacio ultra del que se pretende exponente.

La cosa ahora es más compleja. Era obvio que Milei iba a ser enemigo de Nicolás Maduro y el gobierno bolivariano en general. Si decía lo que decía de Lula da Silva o Gabriel Boric, que no le iba a dejar al venezolano. De modo que lo de declarar al Cartel de los Soles como organización terrorista es apenas un paso más hacia la degradación de la Argentina como país con una política exterior autónoma, o por lo menos digna.

La única razón que expone el comunicado oficial del gobierno es que se trata de un grupo criminal trasnacional encabezado por Maduro y Diosdado Cabello “según un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos publicado en marzo del 2020”. O sea, si ellos lo dicen no se discuta más.

Dijimos que el olfa, el obsecuente, el arrastrado, etc, espera alguna ventaja. Y quizás Milei o quienes participaron de esta operatoria –la ministra de Seguridad, el de Justicia y el de Relaciones Exteriores– la hayan tenido o la tendrán en el futuro. ¿Pero Argentina? ¿Y la región latinoamericana y caribeña, que se autodefinió como Zona de Paz? Porque hay que decirlo todo: el objetivo de Estados Unidos es apropiarse de los recursos venezolanos, como no ocultan los jefes del Comando Sur y el propio Trump, por las buenas o por las malas. ¿Los argentinos avalan eso? ¿Hasta dónde llega la claudicación de la dirigencia? ¿El mismo país que auspició el No al Alca ahora aceptará sin cuestionar el Sí a todo, mi amo?

Tiempo Argentino, 31 de Agosto de 2025

Escándalos y tropiezos

Escándalos y tropiezos

Casi al cierre de una semana frenética para el Gobierno nacional, en la madrugada del viernes el juez federal porteño Sebastián Casanello ordenó 14 allanamientos relacionados con el contenido de audios atribuidos al extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), Diego Spagnuolo, en los que se revela una supuesta trama de corrupción en la compra de medicamentos de la que sería figura central Karina Milei, hermana del primer mandatario y secretaria general de la Presidencia.

Horas antes, el Senado había aprobado las leyes de financiamiento universitario y de emergencia en pediatría y rechazado cinco decretos. El miércoles, en tanto, la Cámara baja frenó el veto presidencial a la Emergencia en Discapacidad, avanzó hacia la puesta en marcha de la Comisión investigadora del escándalo $Libra y aprobó el proyecto para la transferencia automática de los fondos de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a las provincias, aunque la Casa Rosada logró que quedara firme el veto al incremento jubilatorio.

Ese mismo miércoles, el juez federal platense Ernesto Kreplak había ordenado diez allanamientos y ordenado detenciones clave en la causa del fentanilo contaminado, que causó casi un centenar de muertes y apabulla al Gobierno de Javier Milei.

En los audios en cuestión se cuenta con lujo de detalles maniobras para obtener coimas de laboratorios con la provisión de remedios al Estado. Según dice el presunto Spagnuolo, que es un abogado de estrecha relación con Milei, él le habría advertido al mandatario sobre la comisión de esos delitos y habría responsabilizado a Martín Menem –presidente de la cámara de Diputados– y a Eduardo «Lule» Menem, subsecretario de Gestión Institucional y muy cercano a la hermana presidencial. Se habla de coimas que rondarían los 800.000 dólares mensuales que involucrarían a la Droguería Suizo Argentina. Casanello hizo allanar tanto a las oficinas de ese establecimiento como a la sede de la ANDIS y los domicilios de Spagnuolo, del presunto «recaudador» en ese organismo, Daniel Garbinelli, y de dos directores de la firma, Jonathan y Emmanuel Kovalivker, a quien le encontraron 200.000 dólares en efectivo cuando lo fueron a allanar a Nordelta.

Como respuesta a este escándalo el Gobierno decidió «de manera preventiva», dice el comunicado de la Vocería, la remoción de Spagnuolo y la intervención de la ANDIS, con instrucciones al ministro de Salud, Mario Lugones, de designar al interventor, Alejandro Vlicher.

Lugones tiene bastante responsabilidad en otro acontecimiento no menos traumático, como es el del fentanilo contaminado. El juez Kreplak, que primeramente fue cuestionado por Milei solo por ser hermano del ministro de Salud bonaerense, ordenó detener al titular de los laboratorios HLB y Ramallo, Ariel Fernando García Furfaro, a sus hermanos Diego y Damian y a su madre, Nilda Furfaro, accionistas del grupo, y a seis responsables técnicos de las empresas. El oficialismo primero acusó al kirchnerismo por un supuesto desmanejo de la ANMAT y luego propuso, con Federico Sturzenegger a la cabeza, la eliminación de los controles de medicamentos. Finalmente, celebró la detención de García Furfaro como un triunfo de su gestión. Vale recordar que las partidas contaminadas se produjeron en diciembre de 2024, plena gestión del actual oficialismo. La frase con que la ministra de Seguridad, Patricia Bulrich, anunció el procedimiento, realizado por fuerzas federales, es por lo menos incongruente. «Ser amigo del kirchnerismo no te salva», escribió en su red de X como si nada. Todo un dato.

De este tipo de incongruencias y de algunos reacomodamientos clave se está plagando esta etapa de la política nacional. El gobernador cordobés, Martín Llaryora, salió a apoyar la Ley de Emergencia en Discapacidad a días del aumento de un 84% del haber mínimo para jubilados de su provincia y se perfila como un exponente con aspiraciones dentro de un panperonismo en ciernes.

El oficialismo, en tanto, si bien a pesar de su escasez de legisladores venía obteniendo resultados favorables en el Congreso gracias a los se pusieron la «camiseta de héroes» para bancar los trapos, ahora ve aliados, como Llaryoray, otros mandatarios provinciales y hasta los propios, que se alejan, en algunos casos sosteniendo las banderas que lo catapultaron a ser opción presidencial en 2023. El presunto Spagnuolo, por citar un caso, en los audios en cuestión jura haber advertido a Milei de lo que estaba ocurriendo en la oficina a su cargo porque lo quiere bien. Advertencia necesaria: Spagnuolo no habló públicamente desde su despido, que lo deja mal parado y recuerda mucho la advertencia que le hiciera el comunicador Alejandro Fantino sobre cuidarse de que no lo dejaran como pato de la boda. Pero no surgieron voces negando la veracidad de la conversación filtrada a la prensa, ni desde el Gobierno ni desde los involucrados. Habrá que ver cómo sigue esta historia en la que se perciben a flor de piel las feroces internas dentro de La Libertad Avanza, pero también en la derecha en general. ¿Hasta qué punto estos embrollos podrían tener relación con los sótanos de los servicios y la Justicia que aún responden al macrismo, malherido tras la confección de las listas de candidatos? Los jueces que intervienen en estos casos no figuran alineados con esos sectores.

La diputada Marcela Pagano, que rompió con la bancada libertaria, cercana desde los tiempos de Milei como promesa de cambio, le recrimina al presidente que sus nuevos amigos «lo están llevando al abismo» y le señala que no está cumpliendo con aquellas promesas de terminar con «la casta». «Mientras usted promete transparencia, emergen audios que involucran a su hermana y a los Menem en un esquema de coimas en la compra de medicamentos para discapacitados», señala la diputada. «¿Cómo puede liderar una cruzada contra la corrupción cuando la misma se instala en organismos que atienden a los más vulnerables?».

Pagano detalla en esa extensa misiva detalla una suerte de programa electoral ¿propio?, que coincide bastante con las propuestas de Llaryora y los gobernadores enrolados en el espacio Provincias Unidas. Pero también con sectores que están en sintonía con políticas del peronismo y el radicalismo históricos. ¿Será que una tercera vía está comenzando a rodar?

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, por su parte, aprovechó el alboroto para marcar una premisa utilizada para su condena y el rol de Milei en el «ANDIS-gate». «¿Te acordás de la “doctrina Vialidad”?… esa que inventaron para meterme presa y proscribirme, con el argumento de que: “Una presidenta no podía no saber lo que pasaba en cada obra pública realizada en Santa Cruz y en todo el territorio nacional”?», le dijo. Milei, a todo esto, en una línea estratégica que se plantea ante cada nuevo avatar preelectoral, deslizó ante asistentes a la reunión del Council of The Américas, un foro empresarial promovido por Estados Unidos, que «el Congreso se encuentra secuestrado por el kirchnerismo (para) romper la economía» y aseguró que los argentinos están en vísperas de «poner el último clavo en el ataúd del kirchnerismo». Posturas similares defiende el ministro de Economía, Luis Caputo, para explicar la debacle de plan financiero del Gobierno. «El riesgo kuka», lo llaman, sin ponerse colorados.

Festejo. Familiares de discapacitados celebran frente al Congreso el rechazo al veto a la ley de emergencia.

Foto: Jorge Aloy

Revista Acción, 24 de Agosto de 2025

La provocación permanente

La provocación permanente

La foto de referentes del pacto electoral bonaerense de La Libertad Avanza con el PRO en Villa Celina, La Matanza, vestidos de uniformes con buzos color violeta, es una síntesis de la estrategia de campaña que propone la ultraderecha para las próximas contiendas del 7 de septiembre y el 26 de octubre: banalización del Nunca Más −un hito fundacional de la democracia argentina− con el enemigo que vislumbran necesario para aglutinar fuerzas: el kirchnerismo. Fue el mismo día en que desde el barrio porteño de Liniers el obispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en su homilía por el día de San Cayetano, lanzó un mensaje que antagoniza con todo lo que el paleoliberalismo plantea desde la Casa Rosada. «Somos custodios y guardianes de la vida de los demás, de los más pobres, de los más débiles, de los ancianos que siguen esperando una jubilación digna. Somos custodios de los discapacitados y de todos los enfermos. No podemos desentendernos de los que sufren. No podemos desentendernos de los que revuelven los tachos de basura buscando algo para comer, que no lo hacen porque les gusta, lo hacen por necesidad».

La trabajosa alianza entre el partido fundado por Javier Milei y el de Mauricio Macri −que implica la dilución del que había creado el expresidente en 2005− es una coincidencia de objetivos cada vez más explícita al punto que parecieran competir por ver quién se muestra más comprometido con ese plan de impiedad. Un recuento no necesariamente en orden de aparición muestra de qué se está hablando. El jefe de Gobierno porteño anunció el lunes pasado que se impondrá una multa a quienes remuevan la basura de los contenedores ubicados en la Ciudad. La vocera de Jorge Macri, quien fuera titular de la Oficina Anticorrupción durante la gestión de Mauricio Macri, Laura Alonso, fue un paso más allá y reposteó el anuncio con un lacerante aviso. «Hasta $900 mil de multa si te gusta hurgar la basura en la Ciudad. Sí, leíste bien».

https://twitter.com/lauritalonso/status/1952374245452837044

A eso, entre otras lindezas, respondió García Cuerva, atento a lo que viene ocurriendo con tanta «batalla cultural» amenazante desde los medios afines al Gobierno nacional y los trolls pagos con dineros públicos que inundan las redes sociales.


Las redes y la calle
En esa disputa, por ejemplo, este mismo lunes, el primer mandatario esbozó un argumento que marcó tendencia para sostener que el programa económico no está causando los estragos que desde muchos sectores −incluso la Iglesia católica− denuncian. «Si fuera cierto que la gente no llega a fin de mes, la calle tendría que estar llena de cadáveres».

En esas mismas redes muchos advirtieron el sesgo antihumano de ese silogismo, pero más aun la negación de lo que ocurre. Solo bastaría recorrer las calles de las grandes ciudades y ver que, como nunca antes, hay miles de personas, entre ellos niños, que no tienen otro lugar donde vivir. Y otros que solo encuentran algo de comida revolviendo en los contenedores. ¿Hay cifras oficiales de muertos por hambre? Organizaciones no gubernamentales estiman que 63 personas murieron de frío en todo el país este año, 13 de ellas solo en CABA. ¿Pero de hambre?

Una forma de negar el drama es perseguir a los que hurgan en los recipientes con multas que evidentemente no podrán pagar. Esa era la posición que el exasesor de Milei Ramiro Marra había planteado durante la campaña por las legislativas de la ciudad. Multar a los «fisuras», como despectivamente los llamó.

Otra es expulsar con malicia burlona a quienes ocupan terrenos baldíos para armarse un refugio, como alardeó a fines de junio el intendente marplatense Guillermo Montenegro, uno de los que buscó aparecer en la foto de LLA en La Matanza. Es decir, barrer debajo de la alfombra para que todo parezca marchar de acuerdo al plan.

La otra maniobra consiste reprimir con brutalidad cuanta protesta se vea en las calles. Lo hicieron el martes fuerzas federales en la manifestación de organizaciones civiles y personas con discapacidad contra el veto a la Ley de Emergencia que había aprobado el Congreso. Lo repitieron 24 horas después, con una abrumadora cantidad de agentes, contra jubilados y especialmente periodistas que cubrían la habitual marcha de los miércoles. En estos casos, la medida se amparó, como es ya habitual desde el inicio de la gestión LLA, en el supuesto reclamo de parte de la población contra los cortes de tránsito. Se sabe que de la promesa de «garantizar el derecho a circular» nacióen parte del apoyo que entronó a Milei en 2023, como antes, en 2015, lo había hecho con Macri. Lo paradójico es que las calles alrededor del Congreso resultan ahora cortadas por los propios efectivos de seguridad, que superan en número y parafernalia a los manifestantes.

Represión como estrategia. Como cada miércoles, las fuerzas policiales mostraron su sesgo violento contra los manifestantes.

Foto: Getty Images


El Palacio
Adentro del palacio legislativo, mientras tanto, en una maratónica sesión no exenta de chicanas e intentos de bloqueo del oficialismo, el Gobierno se llevó una catastrófica derrota. Fueron 12 votaciones clave en un momento en que las noticias en la economía y en la política, ante la cercanía de los test de medio término, no resultan tan claras en favor de las derechas extremas. Con el agregado de que un grupo de gobernadores armó Provincias Unidas, un carril «por el medio» que busca evitar la trampa de la polarización que plantea LLA.

Los diputados dieron media sanción a la Ley de Financiamiento Universitario (158 votos a favor) y de Emergencia Pediátrica, llamada Ley Garrahan (159 votos). Al mismo tiempo, la Cámara Baja rechazó cinco DNU: disolución de organismos en Economía, reforma en la Secretaría de Transporte, organismos de Cultura y del Banco de Datos Genéticos, y el régimen de excepción a la Marina Mercante. También se emplazó a las comisiones a que traten de manera obligatoria los proyectos de coparticipación de ATN e impuestos a los combustibles, uno sobre el Alzheimer, otro sobre la emergencia en Ciencia y Tecnología y uno especialmente sensible para el presidente, como es el del funcionamiento de una Comisión investigadora para tratar la estafa $Libra. Doce a uno, se alegraban en la oposición, que contó esta vez con la ayuda de mandatarios provinciales ahora reacios a sostener al oficialismo, aunque al mismo tiempo temen por lo que harán algunos de esos parlamentarios ante el anunciado veto presidencial.

Para ver este clima social ambivalente es interesante apuntar que en esta misma semana integrantes del Conicet se movilizaron en el edificio del Polo Científico de la Ciudad de Buenos Aires en reclamo de mayor presupuesto para el área. El streaming desde aguas profundas del cañón submarino de Mar del Plata reveló que los científicos del Conicet pueden hacerse virales sin apelar al insulto o la descalificación. Se destacó el impacto que provocaron los hallazgos de la vida acuática a miles de metros de profundidad. La gran protagonista fue la «estrella de mar culona». Los manifestantes regalaban al público que se acercaba a curiosear la protesta galletas con forma de la famosa estrella y souvenirs con las mismas características realizados con impresora 3D. Muchos ciudadanos celebraban desde los balcones de las cercanías al impresionante edificio del barrio de Palermo y se oían bocinazos de apoyo de los automovilistas que circulaban por las calles adyacentes.

Para entender cómo golpeó en el Gobierno esta seguidilla de malos tragos baste decir que en la noche del viernes, el presidente Milei decidió hablar por cadena nacional. Con estudiado ímpetu defendió los vetos habidos y por haber en el altar del superávit fiscal y tras fustigar nuevamente a la dirigencia política, dejó una frase que resaltaron todos los medios: «Si quieren volver atrás me van a tener que sacar con los pies para adelante».

En las urnas se verá en unos días qué Argentina tiene más relevancia electoral. La que apuesta por un país con progreso, desarrollo tecnológico, altos estándares de salud y empatía con niños y mayores, o la de la indiferencia, el individualismo y la disgregación.

Revista Acción, 11 de Agosto de 2025