Seleccionar página
Resetear el mundo

Resetear el mundo

Dos encuentros virtuales, como mandan los tiempos, mostraron los enfoques contradictorios que se debaten sobre la economía global tras la pandemia. Por un lado se hizo el Foro Económico Mundial de Davos, que cumplió 50 años de prédica empresarial. Como contracara, la cumbre del Grupo de Puebla (GDP), que reúne a líderes políticos regionales.   
Desde 2001, el Foro Social Mundial (FSM) –nacido en Porto Alegre– alumbró esperanzas de «otro mundo posible» y pavimentó el ascenso del progresismo en América Latina y hasta alentó miradas diferentes en Europa. Caído en el ostracismo tras el golpe contra Dilma Rousseff y la llegada de gobiernos de derecha, ese lugar estaba vacante.
Hace menos de dos años, personalidades influyentes de todo el continente, entre los que estuvo Alberto Fernández, se reunieron en busca de otra agenda social. Si bien el encuentro no ocupa el mismo espacio que el FSM, puede convertirse en un contrapeso a las soluciones que se insisten desde el otro lado del océano como verdad revelada. Participan del GDP expresidentes y dirigentes de la región.
Como titular pro tempore del Mercosur y único mandatario en ejercicio de ese sector político, Fernández inauguró el simposio latinoamericano. Como presidente argentino, participó del encuentro anual del FEM. En ambas lides desplegó un discurso similar. «La opción no es la vida o la economía, sino la vida con mejor economía», dijo ante los principales inversores y dirigentes de empresa del mundo. Líderes también, pero de corporaciones privadas.
Organizado esta vez bajo el lema «El gran reinicio», Klaus Schwab, el empresario y filántropo alemán que fundó ese foro en la ciudad suiza de Davos, argumentó que «la pandemia representa una oportunidad, inusual y reducida, para reflexionar, re imaginar y reiniciar nuestro mundo y forjar un futuro más sano, más equitativo y más próspero».
Argentina no había quedado muy bien calificada por el manejo de la pandemia y la brutal caída de la actividad económica en el informe sobre la situación mundial, el «Reporte de Riesgo Global 2021», que se presentó en el FEM.
La posición de Fernández fue que el contexto no da para austeridades. Pero en el FEM aparecieron advertencias sobre el riesgo para uno de los postulados clave del neoliberalismo, como es la independencia de los bancos centrales, cuando los gobiernos necesitan insuflar dinero a las economías.
En Puebla, el entorno es más afín a los ejes que marcaron la plataforma electoral que resultó ganadora en los comicios argentinos de 2019. En el GDP se cruzaron definiciones sobre el futuro de la humanidad tras el COVID-19, y sobre la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca.
«Tenemos que pensar en un modelo alternativo de desarrollo al neoliberalismo», fue la premisa. Y los participantes, desde los expresidentes Lula da Silva y Dilma, a Rafael Correa y Ernesto Samper, no se cansaron de apostar a la unidad latinoamericana para llevarla a la práctica. Los años de Donald Trump fueron de enorme retroceso para ese proyecto estratégico.
«Es esencial que América Latina vuelva a integrarse y a discutir. Unidos podemos lograr mucho más que separados», destacó Fernández, quien poco después inició una gira por Chile, donde se entrevistó con el presidente Sebastián Piñera y con los principales líderes de la oposición.
El documento final de Puebla pide «devolver al Estado las empresas privatizadas y darle un papel distinto a la sociedad civil». Davos no produjo una conclusión final. La tibia propuesta de reconfigurar el crecimiento económico para ampliar la base de beneficiarios del sistema desnudó el temor de las elites mundiales a una explosión social incontrolable. Solo buenas intenciones.
En medio siglo, esta «cumbre de los millonarios» no produjo un capitalismo menos salvaje. Peor aún, proclama una ética empresaria caritativa. Pero las 20 personas más ricas del planeta acumularon un patrimonio conjunto de 1,77 billones de dólares en 2020, un 24% más que hace un año.

Revista Acción, segunda quincena de Febrero de 2021

La caída del alcalde de Río de Janeiro, aliado de Bolsonaro y emblema de la Iglesia Universal del Reino de Dios

La caída del alcalde de Río de Janeiro, aliado de Bolsonaro y emblema de la Iglesia Universal del Reino de Dios

A nueve días de entregar su mandato tras haber perdido su reelección, el alcalde de Río de Janeiro, el pastor evangélico Marcelo Crivella, fue detenido en el marco de una causa por sobornos. El socio político de Jair Bolsonaro y obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios, una “creación” del brasileño Edir Macedo, pasó de ser el emblema del Brasil ultraconservador que prometía terminar con la quimera de la izquierda a un reo más en un proceso que salpica a parte de la dirigencia política y a los sectores religiosos pentecostales.

Crivella es un atípico personaje de 63 años nacido en el barrio de Botafogo que, tras recibirse de ingeniero, fue cantante de góspel, escritor, compositor y tras incursionar en la iglesia metodista, se cruzó en la vida de Macedo. Este es otro personaje muy particular, que lo convenció de incorporarse a la iglesia que había fundado en 1977. Ungido obispo, su primera misión fue en países africanos de lengua portuguesa. Fue uno de los más atractivos pastores en los medios electrónicos y desde allí creció popularmente hasta aceptar el convite de incursionar en la política.

Senador en 2003, fue uno de los evangélicos que dieron su apoyo a Lula da Silva para que llegara a la presidencia. A tal punto fue esa alianza que Lula le devolvió el favor promoviendo su candidatura a la alcaldía de Río en 2006, aunque terminó derrotado. Firme junto al poder de entonces, en 2012 fue ministro de Pesca y Acuicultura de Dilma Rousseff.

Luego de competir en cada elección de este siglo por el gobierno de Río de Janeiro, recién se le dio en 2016. Hombre controvertido, recibió denuncias y fue investigado por evasión fiscal y lavado de dinero, un delito del que también Edir Macedo fue acusado y por el que terminó procesado varias veces. Pero como los gatos, Macedo siempre cae parado: es el dueño del grupo mediático Record, productor entre otros éxitos de exportación, de la telenovela Jesús, que se proyecta en Buenos Aires a través de Telefé. Record es la plataforma más cercana a Bolsonaro y defiende a capa y espada su gestión.

Estos sectores evangélicos fueron claves en la destitución de Dilma Rousseff, en 2016, cuando ya los vientos soplaban en contra de la sucesora de Lula y del PT. Muchos de los legisladores que aprobaron su destitución -en un proceso armado sin que mediara una causa penal ni delito comprobado alguno- justificaron su voto “por Dios”.

Conservadores al fin, era natural que esta vertiente -la más conocida de Brasil y un producto de exportación bastante exitoso- se uniera a Bolsonaro, que también forma parte de una iglesia pentecostal, ya que fue bautizado por Everaldo Días Pereira, más conocido como Pastor Everaldo, de las Asambleas de Dios. Bolsonaro es Jair Mesías luego de haber recibido el sacramento en las aguas del Río Jordán.

En noviembre pasado, Crivella, a pesar de contar con todo el aparato mediático de Record a su favor y del respaldo de Bolsonaro, perdió en segunda vuelta contra Eduardo Paes, del derechista Partido Demócratas. Las cifras fueron contundentes: 65 % de Paes contra 35% del obispo evangélico,

Desde ese momento todo fue en picada. La jueza de segunda instancia Rosa Helena Penna Macedo Guita, del Tribunal de Justicia do Rio, aceptó una denuncia del Ministerio Público por la que se lo acusa de integrar una organización inmersa en delitos de lavado de dinero, corrupción activa y pasiva.

Entre los implicados figuran el jefe de su campaña electoral, Marcello Faulhaber y el empresario Rafael Alves. La investigación se inició luego de la declaración de Sérgio Mizrahy como arrepentido. Dijo que había un esquema para cobrar coimas en la empresa de turismo carioca, Riotur. Según la denuncia, los operadores turísticos pagaban coimas de entre 20 y 30% a Alves, que luego repartía con Crivella. En la lista de beneficiados estaba también Mauro Macedo, hermano del líder de la Iglesia Universal del Reino de Dios.

«Fui el alcalde que más actuó contra la corrupción en Rio de Janeiro. Pido justicia», se quejaba Crivella cuando lo fueron a detener. Su imagen circuló asiduamente en las pantallas de la Red Globo, y no es para menos. Se trata de la competencia de Record y el caso le sirve como forma de enchastrar a sus rivales en audiencia y publicidad.

Río de Janeiro, en tanto, se muestra como un escenario bastante propicio para la corrupción al más alto nivel. A esta causa contra el alcalde de la “cidade maravilhosa”, se suma la situación del gobernador estadual, el también bolsonarista Wilson Witzel, destituido por investigaciones de corrupción en agosto pasado.  El último viernes el Tribunal Especial Mixto, que juzga la destitución de Witzel, aplazó la audiencia a pedido de la defensa del exmandatario. Aducen que necesitan más elementos para responder a los cargos.

Desde la gobernación de Marcello Alencar, entre 1995 y 1999, la jefatura del estado es un cargo que no suele llegar hasta el final, y para peor, a veces termina en una celda. En 2002 Anthony Garitinho, sucesor de Alencar, renunció para postularse a la presidencia de Brasil, que perdió a manos de Lula. Su esposa, Rosinha Garotinho, pudo completar un mandato el 1 de enero de 2007.

Desde esa fecha, Sérgio Cabral Filho parecía poner fin al maleficio, y fue reelecto en 2011. Pero renunció antes de terminar el período para postularse como senador. Su vice, Luiz Fernando Pezão, ganó ese año la gobernación. Pero pasaron cosas: en 2016 Cabral fue condenado a mas de 40 años de prisión por lavado de dinero y corrupción en la remodelación del Maracaná para el Mundial de Brasil. En noviembre de 2018, Pezão también terminaría preso.

Desde la suspensión de Witzel, a cargo de la gobernación de Río de Janeiro quedó su vice, Cláudio Castro. También evangélico, También cantante de gospel.

Tiempo Argentino, 22 de Diciembre de 2020

Líderes políticos despiden al ídolo y recuerdan la firmeza de su ideal y su compromiso

Líderes políticos despiden al ídolo y recuerdan la firmeza de su ideal y su compromiso

Líderes políticos y referentes de todo el mundo se mostraron compungidos en las redes sociales a raíz de la muerte de Diego Maradona. Desde los expresidentes brasileños Lula da Silva y Dilma Rousseff hasta el candidato del correísmo a la presidencia de Ecuador, Andrés Aráuz. Desde el francés “insumiso” Jean-Luc Melenchon al presidente y vicepresidente del gobierno español, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, pasando por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el diputado Iñigo Errejón, de la izquierda Mas País.

Sin olvidar el recuerdo del gobierno cubano, que señala la coincidencia de la muerte del Diego con el líder de la revolución cubana, Fidel Castro, fallecido el 25 de noviembre de 2016. Ni de Nicolás Maduro, el presidente venezolano, el destituido mandatario paraguayo Fernando Lugo y Evo Morales.

La lista de personalidades es interminable. Lo que sigue es una pequeña muestra de lo que aparece hasta el momento.

«Su intensidad y compromiso con la soberanía latinoamericana marcaron nuestra época», lo despide Lula

El jefe de estado español tambièn lo recordó con pesar.

La cancillería cubana destaca la amistad entre Maradona y Castro y la fecha que los igualará para siempre

Nicolás Maduro y un sentimiento de tristeza que crece en todo el mundo.

Dilma Rousseff resalta la pasión con que vivió el Diez.

Para el PSOE, el futbol siempre estará en deuda.

Evo Morales llora por la muerte de un amigo.

Pablo Iglesias, de Unidas-Podemos, y un poema litúrgico.

Iñigo Errejón, otro referente progresista español.

Para Melenchon, Maradona fue «un compañero de combate» y para su bien o para su mal, «se había quedado del lado del pueblo».

#Maradona c’était aussi un compagnon de combat. Fortune ou pas Maradona était resté du côté du peuple.

El candidato a presidente ecuatoriano, Andrés Arauz, lo recordó como «ciudadano de Nuestramerica».

Fernando Lugo también hace mención a la fecha y resalta el deseo de justicia de Castro y de Maradona.

Diego no estuvi ausente de muchos de los reclamos de los pueblis del mundo, Aquí lo recuerdan los palestinos, cuando se reunió con el presidente Mahmud Abbas.

El ex ambajador palestino en Buenos Aires también le agradece la solidaridad.

Desde La Habana, el canciller Bruno Rodríguez se hizo presente.

En Colombia, Maradona le dio su apoyo a las negociaciones por la paz entre las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos.

Con la zurda forjada en un potrero Diego Maradona puso el nombre de Nuestra América en lo más alto, fue el jugador de fútbol más grande de todos los tiempos. Falleció el hijo de doña Tota, que venció a las anchas chequeras y al fútbol de fábrica europeo. Hasta siempre D10S. ⚽️ pic.twitter.com/EBwm6DLmTh— FARC #PorLaVidaYPorLaPaz 🕊 (@PartidoFARC) November 25, 2020

Y se granjeó el agradecimiento de, entre otros Piedad Córdoba, ex sanadora y militante por la paz.

No faltó la cita de Gavo Petro, ex alcalde de Bogotá y candidato a la presidencia de Colombia por la centroizquierda.

Ni siquiera el Vaticano pudo estar ausente de esta despedida. Se entiende en Jorge Bergoglio, el papa futbolero.

Tiempo Argentino, 25 de Noviembre de 2020

Los dos «pollos» de Lula, a las puertas de gobernar en San Pablo y Porto Alegre

Los dos «pollos» de Lula, a las puertas de gobernar en San Pablo y Porto Alegre

Las elecciones municipales de este domingo dejaron algunas certezas sobre momento político brasileño. En primer lugar, que el bolsonarismo no es el fenómeno de masas que la granja de trolls del ultraderechista promueve desde las redes sociales. La segunda es que la centroizquierda mantiene un peso electoral importante, pero ya no está liderada por el PT. La tercera y quizás la más sugestiva es que Lula da Silva, como viejo zorro de la política que es, ya había previsto esta tendencia y en un momento clave de su derrotero judicial elevó a la categoría de sucesores a dos dirigentes que no son del partido que creó hace 40 años, sino una militante comunista gaúcha -a la que ungió como candidata a vicepresidenta en 2018- y uno del Movimiento Sin Tierra paulista. Y ambos, Guilherme Boulos y Manuela D’Ávila, están a las puertas de dar un batacazo en la segunda vuelta de San Pablo y Porto Alegre, si los ciudadanos de esos dos distritos claves se convencen de la necesidad de apoyar una opción progresista contra el neofascismo.

Este domingo hubo elecciones comunales en 5570 municipios de todo el país. Para el oficialismo era un comicio importante ya que si bien Jair Bolsonaro se quedó sin partido político, le dio su apoyo explícito a varios candidatos que le siguen fieles. La disputa era por el peso político que conserva el presidente, que según las encuestas tiene a esta altura un 40% de aceptación, y cómo eso se traduce en poder vecinal.

Podés ver: Comicio clave.

Por otro lado, los sectores de la izquierda y sobre todo el PT querían medir fuerzas luego de haber perdido en 2018 en elecciones donde el principal candidato, el ex presidente Lula da Silva, fue proscripto e incluso estaba detenido en ese momento. Este dato es para tener en cuenta, ya que no es difícil elucubrar que para Lula la mejor opción en San Pablo, la ciudad más poblada y la región más desarrollada del Brasil, que explica más del 33% del PBI de todo el Brasil, era Boluos, pero el PT llevó candidato propio.

Porto Alegre, en tanto, tiene una tradición más liberal y fue la primera ciudad en gobernar el PT y la cuna del Foro Mundial Social, que a principios del siglo alumbró una corriente de centro izquierda internacional progresista. Recuperar esas dos ciudades es un desafío y significaría un enorme aliciente en busca de recomponer la alianza que llevó al poder en Lula en 2003 y que terminó con un golpe institucional contra Dilma Rousseff en 2016.

Que Lula -detenido en la causa por corrupción pergeñada por el juez Sergio Moro el 7 de abril de 2018- tiene un olfato político impecable lo demostró ese mismo día en el acto q frente a la sede del Sindicato Metalúrgico, en San Pablo. En una tarima improvisada y ante una multitud, el dos veces presidente dijo que en Brasil la política había pasado a ser mala palabra para los medios hegemónicos y el poder judicial. Y presentó a dos dirigentes, Manuela D’Ávila, del Partido Comunista do Brasil, y Guilherme Boulos, del Partido Socialismo y Libertad (Psol) como «la esperanza del futuro que enfrentan la negación de la política». Tienen 38 y 39 años respectivamente.

Podés ver también. El día que Lula quedó detenido en Curitiba

Tuvo que pasar mucha agua debajo de los puentes como para que la realidad probara el acierto de aquella predicción. En San Pablo, Boulos obtuvo el 20,2% de los votos contra el centro derechista Bruno Covas, el alcalde saliente, del PSDB, con 32,8%. El candidato del PT, Jilmar Tatto, recibió apenas un poco más de 8%, un punto menos que el bolsonarista Celso Russomano. No parece tan fácil que Boulos termine triunfando en dos semanas, pero nadie aventuraba que llegaría a sentarse en el balotaje, de modo que nada está dicho.

En Porto Alegre, D´Avila logró 29% de sufragios contra 31% de Sebastião Melo, del MDB, el partido centrista que gobernó Brasil acompañando a Lula y Dilma pero terminó quedándose con el gobierno tras el golpe contra la presidenta a manos de Michel Temer. Allí el PT no presentó candidatos pero el PSOL, de Boulos, tiene algo mas del 4% de votos que, sumados a otros partidos progresistas, permiten pensar que un triunfo de la dirigente comunista es posible en la ciudad que acuñó la frase «Otro mundo es posible»..

Otra ciudad importante donde la izquierda puede arrimar el bochín es Recife, la capital de Pernambuco. Allí disputarán la segunda vuelta João Campos, del PSB, con 29,2%, con Marilia Arraes, del PT, con 27,95. Un dato curioso: ambos son primos. João es hijo del ex gobernador Eduardo Campos y bisnieto de Miguel Arraes, histórico líder de la izquierda regional. Marilia es nieta de Arraes, que era  gobernador de Pernambuco en 1964, se negó a entregar el poder a los militares golpistas y fue encarcelado en el archipiélago de Fernando de Noronha hasta que se exilió en Argelia. Murió al frente del estado, a los 89 años, en 2005.

Hubo cierto alivio en el PT por los resultados generales, aunque se nota que el partido perdió fuerza y necesita nuevos aires. Por lo pronto, Lula celebró en Twitter.

Gleisi Hoffman, la presidenta del PT, agradeció al candidato paulista por su esfuerzo y pidió todo el apoyo para el dirigente del PSOL el 29 de noviembre.

La interpretación de Bolsonaro, por supuesto, fue radicalmente diferente. Para el presidente, la noticia del domingo es que la izquierda perdió y que «la ola conservadora llegó en 2018 para quedarse». Sin embargo, tuvo que salir a desmarcarse de sus candidatos. Es que en su “feudo” carioca, sus elegidos solo obtuvieron 9 de 44 nominaciones para concejales.

El ex obispo evangélico Marcelo Crivella, el alcalde saliente y que cuenta con todo el apoyo del presidente, arañó el 22% de votos, frente a su predecesor Eduardo Paes, del partido Demócratas, de esa derecha que rompió con el mandatario, y que llegó al 37%. Su defensa fue que su “ayuda a los candidatos se resumió en 4 lives en tres horas.

Tiempo Argentino, 16 de Noviembre de 2020