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China responde a la guerra de Trump con petroyuanes

China responde a la guerra de Trump con petroyuanes

La guerra comercial que Donald Trump lanzó a principios de marzo al imponer un arancel de 25% al acero y 10% al aluminio importados podría no ser tan fácil de ganar como aventuró el polémico empresario en su cuenta tuit. Y no por el reclamo del gobierno argentino, precisamente, sino por las medidas que viene tomando su principal enemigo económico, China, y que explican el trasfondo de aquella bravuconada del mandatario estadounidense.

El lunes, la portavoz de la Cancillería china, Hua Chun Ying, en su habitual rueda de prensa en Beijing, dijo que su país no tiene problemas en negociar con Washington cualquier rebaja recíproca de aranceles, pero que la situación no da para que «una parte haga las solicitudes de manera arrogante y condescendiente; en su lugar, las dos partes deben entablar negociaciones de manera constructiva con un espíritu de respeto mutuo y tratarse como iguales». Y para que quede claro de qué tipo de igualdad pretende la potencia asiática, se presentó oficialmente el contrato a futuros de petróleo en yuanes, la moneda china. Fue en la Bolsa Internacional de Energía de Shanghai y representa el paso más sólido en contra del dólar como moneda de a cambio internacional desde que la divisa estadounidense es el referente para la OPEP, en los años 70 del siglo pasado.

El presidente Richard Nixon lanzó en 1971 una medida económica considerada entonces como osada por lo que significaba para la economía mundial surgida desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. EE UU abandonaba la Convertibilidad del dólar con el oro, establecida por los acuerdos de Bretton Woods, cancelados unilateralmente. Desde entonces el respaldo del dólar ya no es un bien tangible, sino el comercio obligado de petróleo con esa moneda, que paralelamente estableció el presidente republicano con los países productores, Arabia Saudita a la cabeza, más la Venezuela de Rafael Caldera y el Irán del sha Reza Pahlevi.

No sólo por petróleo invadieron desde entonces las tropas estadounidenses, sino por mantener el poder del dólar. De hecho, tanto Saddam Hussein como Muammar Khadafi habían comenzado a negociar petróleo en euros y eso tal vez explique más que ninguna otra cuestión la necesidad de eliminarlos. Para escarmiento de otros que desearan copiarse.

Pero China no es Libia ni Irak. Es ya la segunda mayor economía del mundo y el primer importador de petróleo y derivados. Su poder de compra lo hace un jugador global de peso, pero además a nadie se le ocurriría que a esta altura de los acontecimientos pueda ser invadida como lo fueron aquellos pioneros antidólar.

En septiembre pasado, el Banco Popular de China y el Banco Central de la Federación Rusa firmaron un memorándum para realizar las transacciones de crudo entre ambas naciones en yuanes, con lo que se daba el puntapié inicial para el llamado «petroyuan».

El lunes, tal como estaba anunciado, se abrieron las puertas en Shanghai a las primeras transacciones en esta nueva era. Se firmaron contratos a valores entre 375 y 416 yuanes el barril (unos 65,8 dólares máximo). El total negociado en esa rueda fue de 18,300 millones de yuanes (unos 2896 millones de dólares). No parece mucho, pero los jugadores globales todavía están probando el nuevo mecanismo que puede convertir en breve al juan como la moneda de cambio y reserva internacional. Por ahora el petróleo podrá ser pagado en otra moneda dura o en oro, pero la idea es avanzar hacia la «yuanización».

Por lo pronto, las autoridades financieras chinas tomaron medidas destinadas a la transparencia de las operaciones en moneda local y garantiza que no habrá fluctuaciones importantes del valor relativo en el año. Al mismo tiempo intervino para mantener cierto control sobre las monedas virtuales, cosa de no sufrir algún tipo de ataque especulativo por ese lado.

La debacle del dólar implicaría además, la pérdida de un elemento de presión del que ningún gobierno estadounidense se privó, como las sanciones comerciales y la prohibición de utilizar su moneda para las transacciones. De manera que algunos de los principales exportadores, y que figuran en la lista de enemigos de Estados Unidos, como Rusia, Venezuela e Irán, podrían esquivar esos castigos económicos que ahora les hacen transpirar la gota gorda para conseguir productos esenciales que en el mercado internacional sólo se comercian en la moneda verde. Incluso el bloqueo a Cuba, que Trump reforzó desde su llegada a la Casa Blanca, en contra de las promesas de su antecesor, Barack Obama, podría terminar diluyéndose por inocuo.

Aún falta, pero los operadores internacionales saben que esa es la batalla de fondo que se avecina entre Estados Unidos, China y Rusia. 

El envenenado, la llegada del Brexit y las expulsiones cruzadas

La historia del envenenamiento del exespía ruso Sergei Skripal y de su hija Yulia mostró capítulos más enrevesados esta semana. 

Por un lado, los gobiernos occidentales se sumaron decididamente a la jugada de la premier Theresa May y expulsaron a más de 140 diplomáticos rusos de 14 países de Europa, Estados Unidos y también de Oceanía. En represalia, el gobierno de Vladimir Putin expulsó a unos 300 diplomáticos de 23 países que cumplían funciones en territorio ruso.

Pero mientras los científicos especializados en armas químicas mantienen su desconfianza sobre el informe británico de que los Skripal fueron atacados por Novichock, un compuesto desarrollado en la URSS, la hija del exagente había comenzado a mejorar y según se indicó, ya no está en estado crítico.

Para los investigadores del caso, los Skripal tomaron contacto con el agente nervioso en el domicilio del exespía, en Salisbury. Dicen haber encontrado restos del neurotóxico en la puerta de entrada.

La primera ministro, en tanto, comenzó una gira por las cuatro regiones que componen el Reino Unido: Inglaterra, Escocia, Gales, e Irlanda del Norte. Es el inicio de la cuenta regresiva por el Brexit y el caso Skripal le da un espaldarazo como para por lo menos no ser abucheada en cada visita. Y quizás logre imponer su figura como garante de la unidad nacional, bastante maltrecha luego de un referéndum que dejó una grieta en la sociedad.

A las 23 GMT del 29 de marzo de 2019, la bandera británica dejará de flamear en edificios de la Unión Europea luego de permanecer por 46 años junto al resto de las naciones del continente. 

Tiempo Argentino, 31 de Marzo de 2018

Los turcos mantienen la ofensiva contra los kurdos en una Siria invadida

Los turcos mantienen la ofensiva contra los kurdos en una Siria invadida

Mientras las fuerzas armadas de Bashar al Assad consiguen reforzar sus posiciones y están a punto de expulsar a los rebeldes yihadistas en Guta, en los alrededores de Damasco, el norte del país sigue envuelto en llamas y la ofensiva de las tropas turcas era arrolladora contra posiciones kurdas en Manbij. ¨En un principio el gobierno sirio parecía haber dejado las manos libres a Turquía¨relata Sebastián Salgado, corresponsal de Hispan TV a Tiempo- pero ahora le resulta preocupante que todo el norte lo tiene invadido y no sabe cómo se desarrollarán los acontecimientos en el futuro-.

Es decir, no sabe de qué modo se irían los efectivos que Recep Tayyip Erdogan, el presidente turco, ordenó desplegar en el norte de Siria para combatir a los milicianos de las Unidades de Protección Popular (YPG), la agrupación nacionalista a la que Ankara califica como ¨banda terrorista¨.

Los kurdos, la comunidad nacional más grande del mundo sin estado propio -son unos 40 millones de personas esparcidas en una región que va del norte de Irán, Irak y Siria y el sur de Turquía- reciben apoyo de Estados Unidos. De hecho, en Irak lograron una mayor autonomía gracias a su apoyo a la invasión de 2001 que derrotó a su gran enemigo, Saddam Hussein.

En toda esa región se fueron extendiendo en forma acelerada desde 2011 los grupos islámicos fundamentalistas de corte medieval, como Daesh o Estado Islámico y Al Nusra. En muy poco tempo y con apoyo evidente aunque no comprobable de Occidente (La UE y Estados Unidos durante la administración Barack Obama-Hillary Clinton) y de Arabia Saudita, Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, esos grupos llegaron a controlar una extensión de territorio similar al de Italia, unos 300 mil kilómetros cuadrados, hacia 2015.

Pero curiosamente, desde el cambio de gobierno en Estados Unidos, y mediante el apoyo de soldados y armamento ruso, Al Assad fue desplazándolos a partir del levantamiento de 2011, en lo que fue la llamada Primavera Árabe, que se extendió desde el norte de África para finalizar su camino en Damasco.

Paralelamente, Donald Trump fue dejando de lado la estrategia de los demócratas y repentinamente también se fue alejando del apoyo irrestricto a Bagdad, con lo que los chiitas iraquíes fueron tomando territorios de EI. Así, en diciembre el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, anunció que habían sido expulsados totalmente. La agonía de los fundamentalistas es cada día más clara.

Pero Al.Abadi también da pelea a los kurdos, que se planteaban no solo extenderse por fuera de las gobernaciones de Duhok, Erbil, Halabja y Sulaymaniya, sino en avanzar hacia la creación de un estado propio.

Conviene recordar acá que en setiembre pasado, hubo un referéndum convocado por el presidente regional, Masud Barzani, que aprobó la independencia, pero la votación no fue reconocida por ninguno de los países circundantes ni por las potencias implicadas en la disputa.

En cuando a Estados Unidos, la política de Trump por momentos da la impresión de ser ambigua y por momentos recurre a violentas presiones para torcer el rumbo de los acontecimientos. Es así que su laxitud inicial permitió que Irak, Siria y Turquía asestaran duros golpes a los yihadistas, que fueron replegándose a distritos más amigables.

Guta, una región lindera con Damasco, era el último territorio importante en manos de EI y de Al Nusra luego de haber sido expulsados de Alepo, a fines de 2016. ¨Hubo una especie de acuerdo tácito entre Al Assad y Erdogan, por el cual los turcos entraron en Afrin, al norte de Siria, para combatir a los kurdos, y las quejas de Damasco fueron más bien retóricas¨, señala Salgado.

Un análisis muy somero indicaría que luchar contra dos frentes al mismo tiempo sería una complicación para Damasco. Y si los kurdos iban recuperando territorios que tenían los yihadistas y avanzaba la posibilidad de que forzaran la independencia, tanto turcos como sirios, iraquíes e iraníes tenían mucho que perder.

Es esta ¨ensalada¨ el apoyo estadounidense a los kurdos, más que como una alianza por la constitución de un estado para ese pueblo milenario, debía pensarse en una estrategia para generar caos y del caos sacar ventaja para la maltrecha posición de Washington en esa región de mundo.

Es así que Erdogan, aliado de Occidente porque su nación forma parte de la OTAN, tuvo acercamientos con Vladimir Putin y no tiene inconvenientes en cruzar la frontera para atacar a los kurdos en Siria.

Y Trump, cada día más enfrascado en sus luchas internas y cediendo espacio ante la CIA y el Pentágono, tampoco se hace drama porque EEUU apoye a los kurdos mientras le palmea los hombros al hombre fuerte de Turquía. Que todavía no terminó de digerir el intento de golpe de Estado de julio de 2016, cuando todavía estaba Obama en el Salón Oval.

En el campo de batalla, en tanto, a ada momento se está a punto de un enfrentamiento entre aliados. «Todos los días (los turcos) amenazan con venir a Manjib, no sabemos cuándo deberemos huir y partir», dijo Alí al Sataf, un residente de esa localidad a Deli Souleiman, periodista de la agencia AFP. Y añade: «Nos tranquiliza cuando vemos aquí a los estadounidenses, nos decimos que no habrá bombardeos aéreos».

Mientras tanto, la ofensiva turca comienza a preocupar en Damasco, acota Salgado, que es argentino y está haciendo una cobertura para el canal iraní. De hecho, Erdogan se enorgulleció en estos días de haber tomado totalmente la ciudad de Afrin, que pertenece a la región siria de Alepo, aunque estaba en manos kurdas.

Erdogan comparó a esta ofensiva con esa batalla en la que tropas otomanas contra tropas francobritánicas que intentaban avanzar hacia Estambul, en la Primera Guerra Mundial. «Ayer dimos una lección en Galípoli a quienes querían aplastarnos, hoy haremos lo mismo a quienes intentan establecer un estado terrorista a lo largo de nuestras fronteras para atentar contra nuestra estabilidad y nuestro futuro», destacó. El héroe de esa batalla, Mustafá Kemal, sería luego fundador de la República de Turquía, en 1923, sobre las cenizas del imperio otomano. Y por tanto recibiría el apelativo de Ataturk, «Padre del pueblo turco».

Por esos antecedentes, hay preocupación en los europeos, que el lunes mantuvieron una reunión con Erdogan en Bulgaria para encauzar no solo el tema de los kurdos sino también la cuestión de Chipre, la isla en disputa entre comunidades turcas y griegas desde los años 70 del siglo pasado.

Antes de sumarse al encuentro con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker y el titular del Consejo Europeo, Donald Tsuk, Erdogan insisitó en que entrar en la UE seguía siendo un «objetivo estratégico» para Turquía. Pero ese proceso se demora por décadas y son muy pocos tanto en el gobierno turco como en cualquier fuerza de la oposición que crea en un ingreso en un plazo previsible.

Tiempo Argentino, 29 de Marzo de 2018

Facebook se desploma envuelta en el escándalo de la manipulación de datos

Facebook se desploma envuelta en el escándalo de la manipulación de datos

Las acciones de la red social Facebook se desplomaron tras resultar envuelta en un escándalo internacional por la filtración de millones de datos personales hacia una firma que los utilizó con el objetivo de ¨formatear¨ ciudadanos para lograr objetivos políticos. La consultora Cambridge Analytics aprovechó una falla en el sistema de protección de datos de FB y los aplicó con éxito, se jactan, en el referéndum que apoyó el Brexit en el Reino Unido y en el triunfo de Donald Trump en EEUU. El caso se relaciona directamente con las acusaciones contra el presidente estadounidense por la injerencia rusa en los comicios de 2016. Todo indica que de esa presunta intromisión participaron un puñado de británicos y los servicios fueron pagados por inversores ligados al Partido Republicano, ligados al bloguero ultraderechista Steve Bannon, asesor estratégico del mandatario estadounidense. La Cambridge también participó en las elecciones argentinas, según se desprende de un video filmado en secreto a sus titulares y difundido por el Channel 4 News de Gran Bretaña.

Tras una investigación iniciada a partir de la filtración de un ex empleado de Cambridge Analytics, el London Observer y el New York Times publicaron  que datos personales de 50 millones de usuarios de Facebook habían sido procesados por la consultora para elaborar estrategias políticas desde 2014. El tema pega de lleno en el gobierno de Donald Trump porque forma parte de la denuncia que se viene arrastrando desde que ganó la elección, en noviembre de 2016, sobre la ayuda que habría recibido de servicios rusos para ganar su campaña electoral a través de la divulgación de mails privados de Hillary Clinton y de sus colaboradores de campaña.

Pero va un poco más lejos, porque en la cámara oculta que armó el canal británico con los directivos de la firma, se promocionan ante un presunto jefe de campaña electoral como capaces de influir en cualquier elección mediante el uso de información privada de ciudadanos paro también armando campañas sucias en contra de los opositores al candidato que los contrata.

Por ejemplo, afirman que pueden tentar a cualquier dirigente a hacer un negocio oscuro en un acto oportunamente filmado con cámara oculta -así como hicieron con ellos en el Channel 4, justo es decirlo-, para que revele un acto de corrupción magnificado a través de las redes. También afirman que cuentan con mujeres ucranianas («son las mejores», detallan) dispuestas a ofrecer otro tipo de tentaciones que también pueden ser letales para cualquier imagen pública a la hora de reclamar un voto.

Pero esto no es todo lo que ofrecen: la empresa había contratado a un psicólogo de la prestigiosa universidad de Cambridge, de ahí el nombre, Aleksandr Kogan, de nacionalidad ruso-estadounidense, del Centro Psicométrico de esa casa de estudios. Kogan creó una app para utilizar información sacada de Facebook con la que elaboró el perfil de millones de usuarios de la red, sin que ellos lo supieran.

Dijeron que llegaron así a conocer los gustos y deseos íntimos mejor que sus propios familiares. Y diseñaron estrategias para que esos ciudadanos elijan lo que en CA necesitaban, con la convicción de que estaban apelando a su libre albedrío. Y aseguran que podrían cambiar la concepción de todos ellos sobre valores que arrastran desde la cuna.

El  ¨geniecillo¨ que anduvo detrás de esta operación de alto vuelo fue Christopher Wylie, un joven británico brillante y en aquel momento con poco freno ético a sus iniciativas. Toda su perspicacia la puso al servicio de formatear la cultura de los estadounidenses. Lo que liga a este muchacho de entonces 24 años con Donald Trump es que los inversores de Cambridge Analytics fueron Robert Mercer y Steven Bannon, el primero un fuerte donante de los republicanos y el segundo un ideólogo de lo que se conoce como la Nueva Derecha.

El dúo buscaba herramientas para influir en los ciudadanos que iban a acudir a las urnas en 2016 para el reemplazo de Barack Obama. Trump, sorpresivamente, primero ganó una interna contra el aparato tradicional del partido republicano y luego se alzó con el triunfo ante la demócrata Hillary Clinton.

No queda claro qué le ocurrió a Wylie para ¨prender el ventilador¨ ante los medios. Él había quedado afuera de la consultora en 2014. Cuando se acercaba el tramo final de la campaña de Trump tomaron en cuenta que los extranjeros no pueden integrar los equipos del candidato, pero esa no fue en su caso la razón de fondo.

Como sea, Wylie habló con la prensa y según parece también lo había hecho oportunamente con Zuckerberg, el fundador de Facebook, que no le dio mucha relevancia: lo único que hizo fue reforzar ciertos controles sobre la difusión de información personal de los usuarios.

Cambridge Analytics, que luego del éxito del Brexit y de Trump estaban en la cresta de la ola, ofreció sus servicios por todo el mundo con el argumento de haber participado en más de 200 campañas, incluso en Argentina, aunque por secreto profesional no dicen en favor de quién. En el video del canal británico se ven los festejos del triunfo de Macri, en 2015, pero desde Cambiemos se apuraron a decir que no tienen nada que ver con la consultora.

Lo que dice Wylie es un poco más terrible que sólo la manipulación de una campaña exitosa para acceder a un cargo. Según le dijo el joven estratega británico al New York Times, ¨lo que ellos querían (por Mercer y Bannon) era desarrollar una guerra cultural en Estados Unidos». Para añadir luego: «Se suponía que CA tenía el arsenal de armas para luchar en esa guerra cultural».

Bannon fue expulsado del gobierno en agosto de 2017, apenas ocho meses después de asumir como su jefe de estrategia, por declaraciones demasiado racistas. No tanto porque Trump no estuviera de acuerdo, sino que le generaba problemas políticos el pensamiento extremo del editor del sitio Breitbart.

Mercer, fuerte inversor neoyorquino, venía apostando por los republicanos como uno de sus mayores donantes. El NYT dice que ¨su fortuna ha financiado think tanks y candidatos rebeldes, super PAC (Comités de acción política), y grupos de estudio de los medios de comunicación, de lobby y organizaciones de base¨ por cerca de una décara.

La publicación de este fin de semana de NYT y el London Observer golpea de lleno en las denuncias sobre injerencia en la campaña de Trump. Ciertamente que hay rusos, como Kogan, y quizás otros que aún no aparecieron. Pero de ahí a vincularlo directamente con el gobierno hay un trecho.

Julian Assange, el creador de WikiLeaks, refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres, ya había aclarado que no eran agentes rusos los que le habían acercado mails de Hillary durante la campaña. Ahora agregó que sí tenían relación con la CA. O sea que detrás de esa trama no muy limpia estaban los estrategas y sponsors de Trump, que en principio habían logrado influir en los votantes mediante consignas que aparecen como contradictorias con el pensamiento del votante medio tradicional de Estados Unidos. Una vez en el gobierno, esperaban ir por más.

Mientras tanto, las acciones de Facebook bajaron por segundo día consecutivo y se ubicaron en 163 dólares, con una pérdida en el valor de mercado de la firma de alrededor de 60 mil millones de dólares. Y en Gran Bretaña, una comisión parlamentaria solicitó al CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, que testifique sobre el «uso indebido» de datos personales con fines políticos. Lo mismo le reclaman desde el Europarlamento, mientras que en Estados Unidos dos senadores, una demócrata y un republicano, le pidieron que se presente en el Capitolio para dar sus explicaciones.

Lo concreto es que la red social quedó muy expuesta, deberá dar garantías a sus usuarios y será obligada a reforzar medidas de seguridad para evitar este tipo de huecos informáticos. Pero lo más dramático es la comprobación de que toda esa información haya sido utilizada para manipular y torcer la voluntad de votantes que suponían estar eligiendo de acuerdo a su libre albedrío. Y que incluso pueden ser guiados a reformular concepciones de la vida cotidiana hacia valores contrarios.

Tiempo Argentino, 20 de Marzo de 2018

El cambio de nombres en la diplomacia estadounidense esconden una puja de poder

El cambio de nombres en la diplomacia estadounidense esconden una puja de poder

Los no tan sorpresivos cambios en el gabinete de Donald Trump esconden una puja por el control de las relaciones exteriores de la principal potencia militar del planeta. Pero también la necesidad del polémico presidente de cubrir a su yerno de algunas tropelías reveladas por la prensa estadounidense. Y de paso calmar a su hija Ivanka, preocupada por la suerte de Jared Kuchner, su intempestivo marido.

El martes, y con el hábito poco diplomático de un frío mensaje de tuit, como solía hacer en su reality The Apprentice, Trump anunció que Rex Tillerson dejaría de ser el secretario de Estado, la cancillería de Estados Unidos. En su reemplazo, pendiente de aprobación en el Senado, nombró a Mike Pompeo, hasta ahora jefe de la CIA. En la agencia de inteligencia exterior, la elegida es una mujer, por primera vez en la historia de la institución creada por Allen Dulles en 1947. Pero no parece que la ¨compañía¨ vaya a suavizar por ello sus métodos, más bien todo lo contrario: Gina Haspel es fervorosa partidaria de la tortura como una técnica adecuada y lícita de conseguir información.

Los problemas de Tillerson con Trump son de vieja data. Arrancan a los pocos meses de la gestión del polémico empresario, que tomó su cargo el 20 de enero de 2017. Tillerson, CEO de Exxon Mobil, es el principal accionista individual y tenía muy buena llegada, desde esa posición, con el presidente ruso, Vladimir Putin. O eso le dijeron a Trump Condoleeza Rice y Robert Gates, ex cancilleres de anteriores administraciones republicanas.

Rusia es un problema desde antes de triunfo de Trump, porque los organismos de inteligencia y filtraciones a los medios de prensa advertían sobre la injerencia de servicios rusos para la campaña presidencial estadounidense.

A Tillerson, que le podía caber el sayo de ¨amigo de Putin¨, el tema no lo afectó demasiado, por eso de que Exxon es anunciante importante en los medios, quizás. Pero en todo caso tampoco es que haya avanzado mucho en un acercamiento con Moscú.

Mientras tanto, desde la CIA le fueron facilitando la ¨limpieza¨ de acusaciones a Trump y a sus allegados, aunque en el camino tuvo que quedar su primer asesor de seguridad, Mike Flynn por haber ocultado reuniones con diplomáticos rusos antes de asumir su puesto. Detalle menor en todo este asunto.

El caso es que Mike Pompeo, un hombre del sector más duro de los republicanos, con un link muy fuerte con los fundamentalistas del Tea Party, iba ganando confianza en el bastante caótico gobierno de Trump. Dicen los periodistas destacados en la Casa Blanca que todos los días es el primero en ingresar en el despacho presidencial con el informe de inteligencia actualizado.

Lo definen como leal sin tropiezos, islamófobo y enemigo declarado de Irán. También como un negacionista del cambio climático. Fue empresario, creó con el apoyo de los hermanos Koch, reconocidos ultraderechistas estadounidenses, un emprendimiento en el rubro petrolífero que lo vinculó también con la Exxon Mobil. Pero no llegó a ser amigo de Tillerson. Al contrario, la política exterior del CEO fue muy cuestionada en esos encuentros entre Trump y Pompeo.

Hubo un hecho que selló la suerte de Tillerson, más allá de diferencias puntuales con consejeros cercanos de Trump. En octubre pasado trascendió que en una conversación con un periodista había tildado de ¨imbécil¨ al presidente. Y a pesar del comprensible enojo del mandatario, nunca hubo una desmentida contundente y concreta sobre esos trascendidos. Tampoco, da la impresión, el CEO era de dejarse arriar con el poncho.

al presidente. Y a pesar del comprensible enojo del mandatario, nunca hubo una desmentida contundente y concreta sobre esos trascendidos. Tampoco, da la impresión, el CEO era de dejarse arriar con el poncho.

Paralelamente, el yerno presidencial, también empresario inmobiliario y con ansias de crecer y hacer negocios, se fue convirtiendo en una especie de ministro sin cartera. Dedicado a misiones en el exterior, se metió a tejer alianzas en Medio Oriente con la idea de forzar algún acuerdo ventajoso, sobre todo en beneficio de una alianza indestructible con el gobierno de Israel.

Tiene una enorme oficina a pocos metros de la de su suegro y se enfoca en la tarea, dice, ¨de hacer que el gobierno funcione como una empresa¨.

Pero los medios no lo miran con buenos ojos, ayudados por la burocracia estatal, que no acepta la intromisión de este joven de 36 años, con la soberbia propia de un yerno.

Así salió a la luz que la familia Kushner anda con serios problemas financieros para solventar la construcción de un imponente edificio en el 666 de la quinta avenida, en Manhattan.

De allí, explican, el repentino interés de Kushner en la política exterior, un tema en que sobresale por su ignorancia. Y de allí a la sospecha de que sus reuniones en Israel, Arabia Saudita, Bahrein, Egipto y Qatar están relacionados con la necesidad de conseguir fondos para sus negocios particulares.
Tillerson no es ajeno seguramente a mucho del material con que se despacharon los medios.

El CEO, según cuenta el analista Sophig Neubauer en forward.com » llegó a la conclusión de que este chico absolutamente vacío estaba ejecutando una segunda política exterior fuera de los cuarteles centrales de la Casa Blanca» y se jugó el todo por el todo. A sabiendas de que no tiene mucho que perder personalmente: el año pasado se llevó de Exxon con un paquete de retiro de 180 millones de dólares.

La última partida se desarrolló en torno del bloqueo a Qatar impuesto por el gobierno saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Egipto, una decisión que no contó con el apoyo de Tillerson pero que, intuyó, tenía un tufillo a revancha de Kushner porque los qataríes no quisieron poner dinero en la empresa de su familia.

La guerra de revelaciones ante la prensa continuó con un informe de la NBC News sobre los oscuros vínculos de Kushner con una trama con el gobierno ruso y el de Emiratos, con información proveniente de canales qataríes.

Neubauer señala que Trump tuvo que defender a Kushner y de paso darle un aval a Pompeo en una línea de halcones de la política exterior que se viene imponiendo en Washington. Pero con el trasfondo de la defensa de los valores familiares, por eso de que, agrega, ¨la sangre es más espesa que el agua¨.

Tiempo Argentino, 15 de Marzo de 2018