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Los líderes del G7 denuncian la amenaza nuclear de China y Rusia… desde Hiroshima

Los líderes del G7 denuncian la amenaza nuclear de China y Rusia… desde Hiroshima

Si Estados Unidos quería dar una muestra de lo que es capaz, no podía haber elegido mejor lugar para la Cumbre del G7 que Hiroshima, la ciudad japonesa donde a las 8:15 horas del 6 de agosto de 1945, un B-29 de la USAF bautizado Enola Gay arrojó la Little Boy, primera bomba atómica sobre población civil en la historia de la humanidad, matando a unas 80.000 personas en forma instantánea. Tres días después un artefacto aún más poderoso destruyó Nagasaki.

Entre este viernes y hoy, los líderes de las siete potencias económicas más grandes de Occidente se dieron cita en Hiroshima para debatir sobre este delicado momento que vive el mundo por la guerra en Ucrania y anunciaron un nuevo paquete de sanciones contra «la maquinaria de guerra rusa» y –lo más sorprendente teniendo en cuenta el escenario– advirtieron que «la acumulación del arsenal nuclear por parte de China plantea una preocupación mundial y regional».

Los mandatarios de Estados Unidos (Joe Biden), Reino Unido (Rishi Sunak), Francia (Emmanuel Macron), Alemania (Olaf Scholz), Canadá (Justin Trudeau), Italia(Giorgia Meloni) y la Comisión Europea (Ursula von der Leyen) fueron recibidos con toda la pompa por el primer ministro japonés, Fumio Kishida, nacido en esa emblemática ciudad 12 años después del ataque.

Las sanciones a Moscú incluyen bienes considerados críticos «para sus capacidades de combate», mientras que Londres y la Unión Europea pergeñaron restricciones al comercio y uso de diamantes de Rusia, para lo que juran disponer de tecnología de punta para el seguimiento del material. En cuanto a China –que a algo más de 2100 kilómetros desarrollaba su propia cumbre regional (ver aparte)– los jefes de estado condenaron «la aceleración de la acumulación de arsenal nuclear (…) sin transparencia ni diálogo significativo», y ya que estaban, fustigaron la «retórica nuclear irresponsable» de Rusia.

Al encuentro en Japón fueron como invitados los líderes de Brasil, India, Australia, Indonesia, Corea del Sur, Vietnam, Comoras e Islas Cook. También el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien se demoró en otra cumbre en Arabia Saudita. Ni Lula da Silva, que trabaja febrilmente para reinsertar a su país en la gran mesa de discusión internacional, ni Narendra Modi, premier indio, apoyan las sanciones a Rusia e integran junto con Sudáfrica los dos «condenados» en Hiroshima del grupo BRICS.

Más aún: el mandatario brasileño les dijo a sus pares occidentales –tras cuestionar el «dogma neoliberal» y apoyar el reclamo de Argentina ante el FMI (ver aparte)– que la solución a los graves problemas que vive el mundo «no está en la formación de bloques antagónicos o respuestas que incluyan sólo a un pequeño número de países».

Cuentas pendientes

La Segunda Guerra Mundial terminó en Europa cuando las tropas soviéticas tomaron Berlín, el 8 (o 9, según el calendario juliano) de mayo de 1945. Japón, el otro aliado de las potencias del Eje, estaba buscando negociar una paz lo más honorable posible para el emperador, según varias investigaciones. De acuerdo a otras interpretaciones, el presidente Harry Truman no era amigo de los soviéticos como lo fue Franklin Delano Roosevelt. Pero el impulsor del New Deal había muerto el 12 de abril de ese año, a 82 días de haber asumido su cuarto mandato, y su sucesor, anticomunista visceral, quiso dar fuertes señales al interior de EE UU, a la Unión Soviética y a las fuerzas lideradas por Mao Zedong, que avanzaban hacia la toma del poder en Beijing. Qué mejor que mostrar el poderío apocalíptico de EE UU.

El militar a cargo de las fuerzas en el Pacífico, el general de cinco estrellas Douglas MacArthur, dirigió la ocupación del Imperio del Sol Naciente y rediseñó al Japón moderno a cambio de la continuidad de Hirohito y una constitución de tipo occidental. Pero con la creación de la República Popular China, en octubre de 1949, y la guerra en Corea en 1950, no tuvo mejor idea que recurrir a la amenaza atómica contra el nuevo régimen chino. La iniciativa fue desechada cuando Mao le respondió a un enviado de Truman –según reveló Henry Kissinger en su libro China– que su país tenía 600 millones de habitantes. «Cuántos pueden matarnos en un ataque nuclear. ¿50 millones, 100 millones? ¿Todavía nos quedarían 500 millones?».

MacArthur fue destituido en 1951. La guerra en Corea continuó hasta un armisticio en 1953. Recién en 2019 Donald Trump firmó un tratado de paz con el norcoreano Kim Jong-un. Más de siete décadas después, el gobierno de Joe Biden se lanzó a una ofensiva contra los principales escollos para la supremacía estadounidense y arrastra a sus aliados al pozo negro de Ucrania.

En Japón, además de sostener el apoyo a Kiev y defender las políticas de aislamiento y confrontación con Moscú y Beijing, Biden  abrió las puertas a la entrega de aviones F-16 al autorizar a que se entrene a pilotos ucranianos en el uso del caza estrella del conglomerado industrial-militar de Estados Unidos.  «

Lula, Argentina, FMI, multipolaridad y un plan de paz que Kiev no quiere

«El endeudamiento externo de muchos países, que victimizó a Brasil en el pasado y hoy destroza a Argentina, es causa de una flagrante y creciente desigualdad, y requiere un tratamiento del FMI que considere las consecuencias sociales de las políticas de ajuste». La frase de Luiz Inácio Lula da Silva resonó como otra bomba en el encuentro del G7 de Hiroshima. El presidente brasileño fue uno de los invitados «extrapartidarios» a la cumbre occidental y usó el escenario para poner la situación argentina sobre la mesa. «El sistema financiero global tiene que estar al servicio de la producción, el trabajo y el empleo. Sólo tendremos un crecimiento sostenible real dirigiendo esfuerzos y recursos hacia la economía real», agregó. El líder metalúrgico se reunió este sábado con la titular del Fondo, Kristalina Giorgieva, para plantearle un reclamo similar, según informó la cancillería brasileña.

En su discurso en la cumbre, donde le tocó estar sentado junto a Joe Biden, Lula fue más lejos: «No nos hacemos ilusiones. Ningún país puede hacer frente solo a las amenazas sistémicas actuales. La solución no está en la formación de bloques antagónicos o respuestas que incluyan sólo a un pequeño número de países. Esto será particularmente importante en este contexto de transición a un orden multipolar, que requerirá cambios profundos en las instituciones».  El mensaje sólo encontró miradas serias y solemnes

Lula también se cruzó en los pasillos del hotel Grand Price, de la isla de Ujina, a unos cinco kilómetros del centro de Hiroshima, con su par de Ucrania, Volodimir Zelenski, quien llegó a Japón tras pasar por la cumbre de la Liga Árabe. Al cierre de esta edición no se habían sentado en una bilateral. Brasil presentó un plan de paz que fue descartado in limine por Kiev, ya que entienden que implica reconocer la soberanía rusa en territorios de Crimea y el Donbass como parte de un acuerdo para terminar con la guerra desatada el 24 de febrero de 2022. Zelenski en cambio se había reunido con todos sus pares europeos –todos le prometieron el oro y el moro– y también con el indio Narendra Modi, quien se comprometió –así, vagamente– a «asegurarle que para resolver (el conflicto) India, y yo personalmente, haremos todo lo posible».

Tiempo Argentino, 21 de Mayo de 2023

Beijing y la Liga Árabe cantan presente en dos cumbres de alto impacto

Beijing y la Liga Árabe cantan presente en dos cumbres de alto impacto

El presidente Xi Jinping inauguró la primera cumbre entre China y cinco repúblicas del espacio postsoviético del Asia Central en la ciudad de Xi’an, provincia de Shaanxi, antigua capital imperial y cabecera de la milenaria Ruta de la Seda. Si de señales se trata el juego geopolítico actual, al encuentro en Hiroshima, China responde juntándose con mandatarios de naciones forjadas en el imperio zarista y luego la Unión Soviética en una ciudad cuyo nombre puede traducirse como «paz occidental» y de la que partían los lazos que por siglos unieron al Imperio del Centro (como se autodenomina el país, Zhongguó) con el estrecho del Bósforo, en la actual Estambul, para continuar hacia el Mediterráneo y más allá.

Participaron de la cumbre los líderes de Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. Xi anunció asistencia financiera por 26.000 millones de yuanes (más de 3700 millones de dólares) y habló de fortalecer la cooperación entre los miembros de ese club en temas de industria, inversión y mejora de la conectividad. También se acordó institucionalizar el foro y un próximo encuentro en Kazajistán para 2025.

La Liga

Otro cónclave relevante fue la 32º Cumbre de la Liga Árabe, que se hizo en Yeda, la segunda ciudad más grande de Arabia Saudita y tradicional nudo comercial en el Mar Rojo y además, uno de los puntos para la peregrinación a La Meca. Allí los líderes árabes firmaron una declaración en la que aplaudieron a rabiar la reincorporación de Siria a ese espacio de integración.

El gobierno de Bashar al Assad fue suspendido de la Liga en 2011, cuando estallaron las primeras revueltas que devinieron en una guerra civil promovida por la administración de Barack Obama y su secretaria de Estado, Hillary Clinton. Con el apoyo de Rusia, Al Assad pudo resistir el embate de fuerzas irregulares yihadistas y de la oposición sostenidas por Washington con el apoyo ruso. Y la Liga tuvo que dar marcha atrás con Siria, uno de los países fundadores de la organización en 1945.

Para ese retorno fue clave el rol de China por el acercamiento entre Arabia Saudita, con lo que se logró un cese el fuego en Yemen y el avance hacia una paz definitiva, pero también para la resolución de los otros entuertos, como el castigo a Siria.

Llamó la atención en el mitin la presencia de Volodimir Zelenski. Todos se miraban como quien descubre un colado en una fiesta de casamiento. Es que la ceremonia era para Al Assad, celebrado como un hijo pródigo por los asistentes. Si la idea era opacar al presidente sirio, en los medios árabes ni tuvo ninguna mención el reclamo de Zelenski sobre mayor apoyo contra Rusia.

La lectura del mensaje del presidente Xi Jinping también recibió aplausos. Xi felicitó al rey saudita Salman bin Abdulaziz Al Saud, presidente rotatorio del Consejo de la Liga Árabe, y señaló que esa institución es clave en la construcción «de un mundo árabe más fuerte a través de la unidad, y con el avance de la paz, la estabilidad y el desarrollo en Medio Oriente».

Balotaje turco

Otro acontecimiento de gran repercusión se está desarrollando en Turquía, donde el 28 de mayo se llevará a cabo la segunda vuelta electoral. Recep Tayyip Erdogan por muy poco no llegó al 50% más uno de los votos y debe enfrentar a Kemal Kiliçdaroglu, quien logró unificar a las fuerzas opositoras de todo el arco político y por primera vez amenaza con destronarlo.

Erdogan estrechó relaciones con Vladimir Putin, intenta un juego propio en el tablero regional a pesar de que Turquía forma parte de la OTAN y por esa razón es un grano en semejante parte para Occidente. El presidente turco tiene razones para desconfiar de sus amigos occidentales ya que acusa a EE UU del intento de golpe de estado de 2016.

Ahora, en plena campaña, dijo a una periodista de la CNN que Biden quiere derrocarlo, que no obedecerá la orden de sancionar a Rusia y que de ganar, «continuaremos con la misma política que seguíamos antes de las elecciones. No vamos a cambiarla con respecto a Rusia, Estados Unidos, China y Occidente, con los que estamos en contacto y seguiremos haciéndolo».

Kilçdaroglu, en cambio, se muestra más cercano a Occidente, aunque en su primera conferencia de prensa resaltó la necesidad de fortalecer el nacionalismo turco y hasta prometió expulsar a diez millones de refugiados a los que, dice, Erdogan usa para que lo voten.  

Tiempo Argentino, 21 de Mayo de 2023

Lula y Xi Jinping avanzan hacia acuerdos por fuera de la dictadura del dólar

Lula y Xi Jinping avanzan hacia acuerdos por fuera de la dictadura del dólar

Lula fue sorprendido en Beijing en la tradicional parada militar con que se acostumbra a celebrar la visita de un personaje ilustre. El acontecimiento requería una simbología acorde, de modo que en su recorrida junto al anfitrión, el presidente Xi Jinping, la banda tocó un tema de Ivan Lins, el creador de tantos temas de la época de oro de la música popular brasileña. El elegido no podía ser más adecuado a lo que buscaban mostrar: Novo tempo (Nuevo tiempo), grabado durante la dictadura promovida por EE UU y que dice, entre sus estrofas: “a pesar de los castigos, estamos crecidos, estamos atentos, estamos más vivos (…) A pesar de los peligros, de la fuerza más bruta, de la noche que asusta, estamos en la lucha”.

Lula y Xi, en efecto, sellaron una alianza Sur-Sur que representa el mayor peligro para la Casa Blanca en esta parte del mundo, a 200 años de la Doctrina Monroe, que entendía que el “hemisferio sur” es su patio trasero y ninguno de afuera tiene por qué meter sus manos en este plato exclusivo.

«Es preciso que Estados Unidos pare de incentivar la guerra (en Ucrania) y comience a hablar de paz, es preciso que la Unión Europea comience a hablar de paz», dijo a los periodistas antes de partir hacia Emiratos Árabes Unidos, otro grano en el trasero de Washington (ver aparte). Lula quiere intermediar entre Moscú y Kiev, aunque ya el presidente Volodimir Zelenski adelantó que no piensa en renunciar a Crimea.

La moneda en el aire

Pero no es esto lo que más preocupa en Estados Unidos. En su gira por China, Lula asistió en Shangai a la asunción de Dilma Rousseff en el banco central de los BRICS (ver aparte) y ya que estaba, recorrió la planta de Huawei, el gigante de las telecomunicaciones que lidera el desarrollo de la tecnología 5G y que por tal motivo ordenó cancelar el gobierno de Donald Trump.

«Por primera vez se establece un banco de desarrollo de alcance global sin la participación de los países desarrollados en su fase inicial. Libres, por tanto, de las cadenas de las condicionalidades impuestas por las instituciones tradicionales a las economías emergentes. Y más: con la posibilidad de financiar proyectos en moneda local», puntualizó Lula, quien destacó que entre esos organismos está el FMI, “que pone el cuchillo en la garganta (…) asfixia a países como Argentina”. Gesto que llevó a una declaración de Alberto Fernández. “No podemos dejar que nos asfixien”; dijo, mientras el ministro Sergio Massa negocia con la cúpula del Fondo nuevas condiciones para el crédito que tomó Mauricio Macri.

La hegemonía del dólar entró en una fase de pelea de fondo desde las sanciones aplicadas a Rusia, entre las cuales figuró en primer lugar la incautación de los fondos en dólares que el gobierno de Vladimir Putin tenía depositados en bancos occidentales, unos 300.000 millones de dólares. Fue una señal de que no resulta confiable el sistema financiero que aún rige en el mundo y eso se vio reflejado estos últimos meses con la caída del Silicon Valley y del Signature Bank en EE UU pero también del Credit Suisse.

Rubio con temores

El que la vio clarita fue el senador republicano Marco Rubio, que normalmente expresa lo más rancio del imperialismo estadounidense, como buen heredero de los cubanos exiliados en Miami. Durante una entrevista con el Canal Fox –trumpista si los hay- previo a la gira de Lula, dijo que el acuerdo que ya en enero habían firmado Brasil y China para comerciar en monedas locales “da la vuelta al dólar”.

Y mostró el revés de la trama de lo que en realidad molesta y preocupa en este escenario global. Si esto sigue por ese camino, señaló, “en cinco años habrá tantos países que realicen transacciones en monedas distintas al dólar que no tendremos la capacidad de sancionarlos”.

En otras intervenciones del ultraconservador indicó que “la supremacía productiva de los astilleros chinos supera ampliamente a la de los estadounidenses”, lo que a un plazo no demasiado largo amenaza el control de la navegación por los mares del mundo en que EE UU basa gran parte de su poderío.

Rubio tampoco perdió ocasión de pasarle factura al presidente francés, Emmanuel Macrón, por recientes declaraciones tras su visita a China en la que dijo que Europa debe ser más independiente de Estados Unidos y convertirse en una tercera pata del dominio del planeta, en una mesa a la que suma por obvias razones al gigante asiático.

«La pregunta que los europeos deben responder es: ¿nos interesa acelerar una crisis en Taiwán? No. Lo peor sería pensar que los europeos debemos convertirnos en seguidores en este tema y seguir el ejemplo de la agenda de EE UU y tener una reacción exagerada de China”, dijo Macron.

La respuesta de Rubio no podía ser más clara. Se preguntó si Macron habla por si mismo o por su continente. “Si Europa no va a tomar partido entre los Estados Unidos y China sobre Taiwán, entonces quizá tampoco debamos tomar partido en el conflicto ucraniano», espetó en un video en su cuenta de Youtube.

Macron, a todo esto, ni bien volvió de Beijing se apuró a promulgar la ley de reforma previsional contra la que trabajadores, sindicatos y estudiantes se vienen manifestando hace meses. Habrá novedades.  «

Los nuevos amigos y la paz en Yemen

En 1971, el presidente Richard Nixon decretó la inconvertibilidad del dólar con el oro. Hasta entonces, cada verde circulante debía tener una contraparte en dorado metal depositado en Fort Konx, la base militar donde se almacenan las reservas de EE UU. Desde entonces, la moneda estadounidense sustentó su valor en la obligación de vender el petróleo en dólares -lo que produjo aumento de precio y el enriquecimiento estrepitoso de las dinastías árabes de Medio Oriente y selló la alianza de Washington con monarquías medievales- y el poderío militar.

Todo el que quiso ir por fuera de esa exigencia terminó en desgracia. Así cayeron Saddam Hussein y Mohamar Khadafi, cuando intentaron salir de la dictadura del dólar. Ellos fueron eliminados y sus países destruidos. Irán, desde la Revolución Islámica de 1979, es otra amenaza que hasta hace unos días estaba enemistado con el régimen saudita. China logró un histórico acuerdo, donde intervino Emiratos Árabes Unidos.

Tiembla el dólar tras ese acuerdo que, como primera medida, logró avanzar hacia la paz en Yemen, donde desde 2014 –justo con el golpe en Kiev, qué casualidad-se disputó una guerra civil en la que iraníes y sauditas estaban en veredas enfrentadas. EEUU fogoneó ese conflicto, que tuvo un costo de casi un cuarto de millón de muertos.

Tiempo Argentino, 16 de Abril de 2023

Estados Unidos chicanea en Taiwán y China se muestra ante la UE

Estados Unidos chicanea en Taiwán y China se muestra ante la UE

China respondió duramente a lo que considera una nueva provocación de Estados Unidos, pero al mismo tiempo mostró que el mundo cambió de cuajo en este último año, aunque no todos quieran darse por enterados. Por un lado, movilizó buques de guerra para patrullar las aguas cercanas a Taiwán ante la visita de la presidenta de esa isla, Tsai Ing-wen a Los Ángeles, donde se reunió con el líder de la cámara de Representantes, el republicano Kevin McCarthy. Pero casi en simultáneo, el presidente Xi Jinping recibió al primer mandatario francés Emmanuel Macron y a la jefa de la Comisión Europea, Ursula van der Leyen en Beijing, quienes le fueron a pedir que intervenga para convencer a Rusia de poner fin a la guerra en Ucrania. En la capital china coincidieron también los cancilleres de Arabia Saudita e Irán, quienes sellaron el pacto de amistad al que se habían comprometido ambos gobiernos a instancias de Xi para poner fin a décadas de hostilidades y avanzaron hacia una nueva era en el Medio Oriente de “seguridad y estabilidad” signada por la intervención china.

Tsai hizo una escala en Estados Unidos tras su gira por Guatemala y Belice, dos de los últimos países que mantienen relaciones con el gobierno de la isla reclamada por China como parte de su territorio ancestral. Hace una semana la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, estableció relaciones con Beijing, que pone como condición para ese paso que no se reconozca a Taiwán como nación independiente. La dirigencia estadounidense no ceja en su intento de que China dé un mal paso, mientras que para Beijing esta visita -como la de agosto pasado de la anterior “speaker”, la demócrata Nancy Pelosi- son “malas señales de apoyo a los separatistas”.

El plan “maestro” de Washington consiste en convertir a Taiwán en la Ucrania de China. Para lo cual hace años viene coordinando acciones y alianzas con gobiernos la región y erige bases militares para rodear al gigante asiático. Es así que Japón está abandonando su pacifismo para recuperar el rol beligerante perdido en la Segunda Guerra Mundial. Y en 2021 la Casa Blanca firmó una coalición anti-China con Australia y Gran Bretaña, el AUKUS, que se propone hacer de la isla-continente una suerte de portaaviones enfocados hacia China. La última jugada fueron los acuerdos con Filipinas para usar sus bases militares. 

En otro tablero, mientras tanto, Macron y Van del Leyen fueron al pie para pedirle a Xi que intercediera ante Vladimir Putin con el objetivo de sentarlo a negociar con Ucrania, algo que en mayo del año pasado podría haberse logrado si Londres no hubiera presionado a que Volodimir Zelenski rechazara cualquier acuerdo y continuara con la guerra.

El video que difundió Beinijg muestra a Macron en una amplia mesa redonda con tres butacas: las otras dos ocupadas por Van del Leyen y el líder chino. En el medio de lo que parece una rosca de pascua se ve un cantero con vegetación. Dijo algún mal pensado que hacía referencia a la poco feliz frase del canciller de la UE, Josep Borrell cuando dijo que Europa era como una especie de jardín ante un mundo que es una jungla. “Sé que puedo contar con usted para hacer entrar a Rusia en razón y llevar a todo el mundo a la mesa de negociaciones”, le dice Macron a Xi.

Van del Leyen declaró luego que le advirtió al chino que su posición sobre la guerra es un factor determinante en el futuro de las relaciones entre la UE y el país asiático. Fue un tono algo desafiante que Xi no acusó por el momento, aunque se comprometió a hablar con Zelenski para sentarlo a una mesa de negociaciones, cosa que luego el presidente ucraniano desechó olímpicamente. «El colega francés, el Sr. Macron, me informó que durante su visita a Beijing persuadió a Xi Jinping para que me llamara. Desafortunadamente, tengo que molestarlo. El líder chino tuvo una oportunidad, la perdió. Se perdió el tiempo para las negociaciones de paz. De ahora en adelante, Ucrania hablará con China solo desde una posición de fuerza. Extendí la mano de la amistad, pero ahora está cerrada en un puño», alegó, con aire de dignidad. Macron afirma haberle pedido que no envíe armamento a Rusia que pueda ser usado en el marco de la guerra. Inexplicable pedido de naciones que están rascando el fondo de la olla para enviar más armas a Kiev.

En el mismo tono se manifestó el jefe de la Organización Atlántica, Jens Stoltenberg. «Cualquier envío de armamento letal de China a Rusia será un error histórico que tendrá consecuencias. No queremos dar detalles concretos de cuáles serán, pero China sabe de las consecuencias que habría si enviara armas», dijo, misterioso, el secretario general de la OTAN al cabo de una reunión de la que participaron Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda, centrada en China pero con la excusa de la incorporación de Finlandia (ver aparte).

Extraña manera de intentar convencer al líder del país que le está pisando los talones a EE UU en un escenario que según describe el canciller Sergei Lavrov (ver aparte) ya no se maneja de la misma manera que a principios del 2022.

Lula, Unasur y después

Con Lula, Brasil volvió a las grandes ligas y esta semana, el presidente brasileño se verá con Xi Jinping para sellar las nuevas relaciones entre los dos miembros del grupo BRICS. Este viernes, en tanto, el Planalto anunció que, siguiendo el anuncio del gobierno argentino, Brasil volverá a integrar la Unasur, aquel organismo regional creado en 2009 a instancias del venezolano Hugo Chávez y torpedeado por Jair Bolsonaro y Mauricio Macri en 2017. El tornero mecánico, como le gusta definirse, organizará en mayo una cumbre de presidentes sudamericanos para el relanzamiento de la entidad.


Lula había deslizado ni bien volvió al Planalto que tenía un plan de mediación para Ucrania que piensa discutir con Xi. Pero ya chocó con la resistencia de Volodimir Zelenski, quien adelantó que rechaza la idea de reconocer la soberanía rusa en Crimea como parte de cualquier acuerdo con Moscú.
Entre los primeros pasos de Lula en su tercer mandato figura también la ocupación plena del país en el grupo destinado a ser la contraparte del G7, de las potencias económicas occidentales. Así, se establecieron acuerdos entre ambas naciones para comerciar en monedas locales, mientras que la expresidenta Dilma Rousseff asume la titularidad del Banco de Desarrollo de los BRICS, una señal también de los nuevos tiempos. Si hay algo que preocupa por sus consecuencias inmediatas a Washington no es tanto un conflicto armado, a esta altura, como la posibilidad de que el dólar pierda su papel de moneda de reserva y de intercambio global, algo que con las sanciones a Rusia desde el 24F de 2022 viene ocurriendo aceleradamente.

Tango en libertad

El documental que Sebastián Salgado filmó en Lugansk en 2022 está disponible en https://www.youtube.com/watch?v=YLzg78pHEVQ. Cuenta con testimonios que narran el drama del Donbass desde 2014.

Tiempo Argentino, 9 de Abril de 2023