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Evo Morales: «Cuando el imperio muerde, no suelta»

Evo Morales: «Cuando el imperio muerde, no suelta»

Evo Morales no pierde la calma ni el ánimo. A pesar de enfrentar una dura persecución del gobierno de facto de Jeanine Áñez en Bolivia, de estar en carácter de refugiado en la Argentina y de tener que comandar una campaña electoral clave en la historia de su país desde el exilio forzoso, el presidente se permite una humorada sobre su situación, que tiene mucho de definición política: «En mi carrera como antiimperialista, sólo me faltaba ser asilado y refugiado».

En la visita que realizó el viernes por la mañana a la redacción de Tiempo Argentino, en una extensa y generosa charla, repasó detalles de su salida de Bolivia, las maniobras golpistas, una mirada de la región y sus expectativas sobre el escenario electoral que se avecina. «Ahora sí que puede haber fraude», afirmó preocupado.

–Evo, le vamos a llamar presidente porque entendemos que si bien presentó su renuncia todavía no le fue aceptada.

–Este miércoles nos informaron que tengo una orden de aprehensión como parte de un juicio ordinario. Por Constitución y por ley corresponde a presidentes y ex vicepresidentes, juicios por responsabilidad. Esta orden de aprehensión es inconstitucional e ilegal, al margen de ser injusta, arbitraria, persecutoria. Se explica por tres razones importantes. Por razones políticas: policía amotinada, fuerzas armadas pidiendo mi renuncia, la OEA que se suma al golpe de Estado con semejante informe, que incendió y dejó tantos muertos. Seguían quemando casas de los familiares nuestros, de diputados, de ministros, de gobernadores, de asambleístas. Del racismo pasan al fascismo, atentando contra instituciones públicas como los tribunales electorales departamentales. Para que no sigan quemando y que no provoquen una masacre al día siguiente, presento mi renuncia. Para mí el derecho a la vida está por encima de cualquier derecho. Y en mi gestión no ha habido ni un muerto a bala. Hemos evitado eso. Tal vez eso me costó el golpe. Por Constitución,  mi renuncia debe ser tratada en la plenaria asamblea plurinacional, que debe ser convocada por reglamento y hasta ahora no han aceptado ni rechazado mi renuncia y por tanto los juristas me dicen que sigo siendo presidente. Estoy esperando que mi renuncia sea tratada de una vez. Me rechazan o me aprueban. Si hubieran aprobado mi renuncia, tiene que haber una sucesión constitucional, que tampoco hubo. No se respetó el reglamento. Convocó la derecha pero no hubo quórum y se autonombra una presidenta bajo una interpretación comunicada al Tribunal Constitucional. Eso no es legalidad. En tercer lugar, hay una ley nacional, la 651, del 20 de diciembre de 2015, que me proclama presidente del 22 de enero de 2016 al 22 de enero del 2020. Esa ley sigue vigente, no fue abrogada. Por eso no me corresponde juicio ordinario sino juicio de responsabilidades. Cualquiera puede iniciar proceso penal al presidente o expresidente vía la fiscalía, pero para eso se necesitan dos tercios de los votos de la asamblea. No me corresponde un juicio ordinario y menos una orden de aprehensión, que fue una decisión política que tomaron por una instrucción desde EE UU a la presidente autonombrada y a los ministros. No hay independencia de poderes. Por todas esas razones sigo siendo presidente y no corresponde un juicio ordinario.

–Aun con toda esta situación jurídica usted apostó a la política, está en campaña, dispuesto a buscar un candidato y ganar las elecciones. ¿Cómo imagina esa campaña teniendo en cuenta el grado de virulencia que ejerce permanentemente la derecha y la amenaza de que use recursos no transparentes para evitar un triunfo del MAS?

–Es el temor que tenemos. Ahora sí de verdad puede haber fraude. En el informe final de la OEA habla de irregularidades en 226 actas. Hemos hecho números y aunque todos los votos de esas actas fueran para la oposición, aun así ganábamos en primera vuelta. Ahí no se habla de fraude sino de irregularidades. Si hay irregularidades corresponde volver a votar en esas mesas, pero no nuevas elecciones generales. Al fraude le tengo miedo porque dos veces me robaron el triunfo. Cuando por primera vez fui candidato en 2002, hubo fraude, no hemos reclamado porque recién estábamos empezando. Quiero ser sincero, la primera vez que me ofrecieron ser candidato nos ha sorprendido la votación. Obtuvimos más del 20% entre cuatro partidos. A mí me ha sorprendido porque no estaba convencido de que podíamos ganar, pero a partir de ese momento dije: «En cualquier momento voy a ser presidente». Ahora hemos ganado por 648 mil votos, esa vez hemos perdido por 43 mil. Tengo mucho miedo del fraude. Yo estoy convencido: cuando el imperio muerde, no suelta. Ese es nuestro temor. Siento que están en campaña para eliminar al MAS. Yo dos veces pedí la legalidad de nuestro instrumento político como movimiento indígena: ASP, Asamblea Soberana del Pueblo, en el ’95. Hemos cumplido con todas las normas y nos rechazaron. En 2001 creamos el Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos (IPSP) y también nos rechazaron. Exmiembros de la Corte Nacional Electoral nos dijeron que lo habían rechazado por instrucciones de la embajada de EE UU. El MAS lo hemos como comprado. Era una legalidad que no tenía militantes, por eso es MAS-IPSP. Quieren anularnos, proscribirnos. No quieren que el 50% de la población participe en las elecciones. Públicamente dicen que no van a participar votantes de Argentina y de trópico de Cochabamba. En el trópico ganamos por 95%, en Argentina por más del 70%. Y donde no ganamos es donde quieren que haya elecciones. ¿Qué clase de democracia en esa? Si quieren elecciones libres y soberanas entonces hay que acabar con la persecución política y la represión.

–¿Cómo se contrapondrán al eventual?

–Yo tengo mucha esperanza en la comunidad internacional. Por eso pido una misión electoral formada por instituciones creíbles del mundo, formada por notables. De izquierda o derecha, porque hay notables internacionales que son institucionalistas, es decir que hacen respetar la norma. En estos días tengo reunión con el premio Nobel de la Paz, el hermano Adolfo Pérez Esquivel, quiero que con otros premios Nobel puedan garantizar y acompañar a nuestros técnicos. Tengo mucha confianza en la ONU, el Centro Carter, que son expertos en estas cuestiones de procesos electorales. Comparto la preocupación de ustedes, porque es la preocupación del pueblo boliviano.

–Cuando habla del gobierno de facto, siempre habla de (Jeanine) Áñez, (Luis) Camacho y (Carlos) Mesa.

–¿Por qué (hablamos de) Áñez, Camacho y Mesa? Al día siguiente de las elecciones del 20 de octubre, Carlos Mesa convoca movilizaciones. Queman dos tribunales electorales en Sucre y Potosí. Al día siguiente, el de Cobija, Pando. Ahí empieza el golpe. Aunque ahora me informan qué había: al que comandaba una región le daban dinero. Que hermanos bolivianos fueran a cortar caminos, calles, destrozar casas… Camacho era unos de los líderes y dijo en una de sus intervenciones que hay que hacer igual que Pablo Escobar y levantar nóminas de los traidores de Santa Cruz. No hubo sucesión constitucional. Y entonces aparece la Áñez. Los tres son responsables. Hay corresponsables como Marco Pumari, algunos movimientos sociales, algunos sectores…

–¿Cree que se van a unir para las elecciones? ¿Es bueno para el MAS o no?

–Sería lindo que se juntaran… Pero dudo de que puedan juntarse porque el Departamento de Estado de EE UU pidió que el candidato fuera de Carlos Mesa. La derecha tiene derecho a unirse. Ahora se presenta otro candidato: cuando se fraccionan es más fácil para nosotros. No estamos bien, debo reconocer. Pero hay un voto duro, duro, duro y vamos a ganar. Al ver la parte económica de este gobierno, siento que la gente va sumándose. Una cosita del tema económico: desde que llegamos al gobierno, nunca hemos usado un dólar del Banco Central de Bolivia para pagar sueldos y aguinaldos. En diciembre se pidieron 2800 millones de bolivianos del Banco Central para pagar sueldos y aguinaldos. Casi con un mes de paro, se han perdido exportaciones por casi 4 millones de dólares al día. Pero además, la derecha violenta tomó los impuestos. La gente siente que estamos peor. Por eso somos optimistas…

–¿A qué obedece la traición de la cúpula de las FF AA. Eso fue esencial para producir el golpe.

–El aniversario de las FF AA es el 7 de agosto. El comandante en jefe seguía hablando de antiimperialismo, apoyando el proceso de cambio. Cuestionaban los programas de la derecha, que hablaban de cerrar escuelas de sargentos, entre otras cosas… ¿Sabe qué estimo? Dos cosas: una, la plata, se comenta, se rumorea, aunque no hay pruebas, o es una cuestión de clase. ¿Por qué digo esto? En mi gestión, cuando fui a las promociones, casi la mitad de subtenientes egresados eran de apellido aymara-quechua: Condori, Mamani, Quispe. Cuando había ido por primera vez, había unito, dositos. Se hacían cambiar el apellido. En vez de Mamani, Majmonis, en lugar de Condori, Condorcet, para entrar al colegio militar, pero ahora, orgullosamente, Quispe, Mamani, Vilca. Yo he visto eso de cerca. ¿Y qué me informan algunos pilotos quechuas aymaras que estaban en la represión? Que no querían disparar. «Al frente está mi mamá, mi papá, no voy a disparar». A esos oficiales los han encuartelado, no los han dejado salir, especialmente a oficiales del trópico de Cochabamba. Alguna subteniente me llamó llorosa, que estaban como fichados. Esto demuestra que esa traición de las FF AA es una cuestión de clase.

–¿Y por qué no se dio esa traición antes?

–Varios golpes de Estado hemos derrotado, recuerden en 2008, recuerdo que (Michelle) Bachelet y Cristina (Kirchner) convocaron a una reunión. Fue derrotado. Otro en 2012, una marcha que llegó a La Paz y no reprimimos. La policía había hecho dos semanas de paro. Estuvieron marchando dos semanas y los derrotamos. No sé cuántos golpes derrotamos. Pero ahora con las mentiras, estos fascistas, racistas, confundieron con mentiras. Creo que tienen que ver algunos medios de comunicación y especialmente las redes sociales. Yo diría que junto a algunos medios de comunicación le están haciendo mucho daño a la humanidad. Pero también hay unos factores que creo que son parte de la lucha de clases. Yo tuve reunión en Santa Cruz, como siempre tantas reuniones, porque para mí la democracia no termina el día de los votos, es cada día. Y tuve una reunión con un grupo de jóvenes, hijos de empresarios, clase alta y clase media. Uno de ellos qué me dijo: «Presidente Evo, ¿los politólogos qué tenemos que hacer?». Nosotros tenemos una politóloga, la joven senadora Adriana Salvatierra. Dije que tienen que hacer lo que hace la senadora: hagan política. «Ah, entonces –me dijo– haga una ley que solamente los politólogos debemos hacer política». Claro, yo no soy politólogo. Todos hacemos política, obreros campesinos, indígenas. Mi interpretación es que se sienten desplazados los politólogos por indios, campesinos. Segundo, con las nacionalizaciones ha habido movimiento económico, por eso el crecimiento. Cuando llegamos al gobierno nos han dejado con 9000 millones de dólares del PBI. Año pasado, diciembre, hemos terminado con 40.800 millones dólares del PBI, para un país que tiene 10 millones de habitantes. Durante tiempos de privatización y neoliberalismo, 3000 millones de dólares de renta petrolera. El 1 de mayo de 2006 nacionalizamos y en diciembre del año pasado hubo un balance con 38 mil millones de dólares de renta petrolera. Cuando había movimiento económico, algunos compañeros que estaban en la pobreza pudieron salir. Ustedes saben, cuando hay movimiento económico se organizan, hay empresas familiares, negocios. Abandonaron su identidad, no saben de dónde vienen. Dejaron la pobreza: y hay otra mentalidad. Quieren más, y no porque son del MAS (ríe).

–¿Perdieron la mentalidad indígena?

–Algunos, digo, que este año se juntaron, ahí viene la mentalidad racista fascista. Hubo agresión a la gente humilde, quemaron la wiphala, que es un símbolo no solamente de identidad nacional, sino hasta continental. El movimiento indígena estuvo en la resistencia al golpe. Los muertos en La Paz, en Senkata, en Sacaba, Cochabamba, hay aymaras y hay quechuas. Si la COB hubiera acompañado en una huelga general indefinida con bloqueo de caminos se derrotaba a los golpistas.

–¿Y por qué no acompañaron?

–Hay que preguntarles. Hay un debate interno.

–¿Hay algo de lo que se arrepienta?

–Tal vez haber aceptado de la Central Obrera Boliviana y otros sectores sociales esta cuarta candidatura. Que es constitucional bajo una sentencia constitucional aplicada en algunos países de América Latina como Honduras, Costa Rica y Nicaragua y en base al Pacto de San José…

–¿Esa postulación generó rechazo en la sociedad?

–Dijeron que era una dictadura. Desde la década del ’60 por primera vez un partido ganaba por más del 50%, el 60%. Antes había lo que se llama democracia pactada. Como ninguno sumaba la mayoría pactaban entre cuatro partidos. Cada uno mandaba un ministro, un viceministro, cada uno respondía a su jefe de partido y no al presidente. Nunca había gobernabilidad así y eso ha perjudicado bastante. «

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(Foto: Diego Martínez)

El miedo, la solidaridad, las traiciones

–¿Tiene miedo de que comentan un atentado en Buenos Aires?

–Eso veremos. Tengo mucha confianza en el pueblo argentino. En todo el mundo hay gente que no comparte la lucha de los humildes, con la gente pobre. Pero sí, se tiene miedo. Sería largo comentarles cómo nos salvamos ese día en que dejé Bolivia.

–¿Se siente cobijado en la Argentina?.

–Me siento bien. Muchas gracias por tanto cariño del pueblo argentino. Le agradezco al presidente Fernández por hacer gestiones no sólo por mi refugio sino ese mismo día: por lo menos cuatro presidentes estuvieron haciendo gestiones para que salga. El presidente de México, de Paraguay, de Venezuela y por entonces el presidente electo hermano Alberto Fernández. Si no, qué hubiera pasado. El 11 llegó mensaje de nuestro embajador en la OEA de que ellos estaban dispuestos a poner un avión para sacarnos. Yo decía que eso era directamente para llevarme a Guantánamo. Quién les puede creer. Lo peor es que hicieron seguimiento al avión mexicano preguntando quiénes eran los pilotos del avión.

–¿Se puede decir que la intervención de Alberto Fernández y los otros presidentes le salvaron la vida?

–Nosotros estábamos el día 11 monte adentro, selva adentro, esperando que llegara el avión. Con más de 10 mil compañeros concentrados por tema de seguridad en el aeropuerto de Chimoré, esperando, si hay permiso, si no hay permiso, si hay aval, si no hay aval. Lamentablemente el comandante de la Fuerza Aérea Boliviana nos jugó muy sucio. Yo hablé con él, porque nos decía que faltaba un permiso, que una carta de la embajada de México… Hasta que nos dijo: «Presidente, no puede entrar un avión militar a Chimoré». Me enojé. Le dije: «Cómo es que antes llegaban aviones militares de EE UU cuando era base de ellos y semanas atrás, Turquía ofreció aviones a la Fuerza Aérea y han traído un avión militar y lo han llevado a mostrar en La Paz como parte de los negocios de Estado a Estado. Y ahora me dice que no puede entrar un avión militar, comandante». Se quedó calladito. Me dice: ¿por qué no te viene a recoger un avión privado? El motivo es que tal vez lo tumbaran. Algunos militares ya no dependían del gobierno sino de la DEA y de EE UU.

“Demostramos que es posible otro mundo sin el FMI”

–¿Qué le quedó por hacer?

–Primero hemos recuperado la democracia. El segundo proceso de cambio fue que millones y millones volvieran al gobierno. Ahora, debemos volver y continuar, para demostrar que otro mundo es posible sin el FMI, que otro mundo es posible sin el Banco Mundial. No estar sometidos a las políticas de privatizaciones, porque el FMI y el BM, si dan créditos, luego chantajean. Las privatizaciones son políticas para concentrar el  capital en pocas manos. Cuando llegamos en 2006, Bolivia era el último país de Sudamérica y en los primeros seis años fue primero en crecimiento económico. En el Banco Central de Bolivia estaban las oficinas del FMI. En el estado Mayor del Ejército, estaba el grupo militar de los EE UU, las oficinas de la CIA estaban en el Palacio Quemado. Nos hemos liberado de todo eso.

–¿Todos ellos se unieron para el golpe?

–Desde afuera y desde adentro se unieron para el golpe. ¿Qué faltaba? Hemos garantizado la liberación política, ideológica. Hemos garantizado la liberación económica. Lo que faltaba es la liberación tecnológica. Varias naciones de América Latina lo planteaban y hay que trabajar unidos. ¿Hasta cuándo vamos a seguir importando tecnología de Europa o de Asia? Los más avanzados son Argentina y Brasil, pero no es suficiente. Nos faltó esa liberación tecnológica. Hay que pensarlo seriamente, tenemos semejante materia prima: ¿hasta cuándo vamos a depender de ellos? Y aquí, compañeros, quiero que sepan: al margen de ser un golpe al indio, al proceso de cambio, demostramos dos cosas. Hemos demostrado que otro mundo es posible sin el FMI. El plan de industrialización de 41 plantas, laboratorios, plantas piloto, hemos inaugurado la planta de industrialización del litio. Hemos inaugurado la planta de cloruro de potasio; hasta diciembre hemos exportado 16 toneladas a Brasil y un poco a Chile. Para el próximo año está previsto inaugurar la gran industria de carbonato de litio y para este año está previsto producir 400 toneladas de la planta piloto. Y teníamos el plan de tener una planta de baterías de litio. Convocamos a una licitación pública internacional para tener socios en el mercado mundial. Socios de China, de Alemania, de EE UU, de Rusia, pero con el Estado a la cabeza. Todos saben la importancia que tiene el litio en la industria y la energía. Por eso estoy convencido de que también fue un golpe al litio.

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(Foto: Diego Martínez)

“Tanto nos hacen falta Néstor, Chávez, Lula…”

–¿Cómo ve este momento de la región?

–Lo mejor fue en tiempos de Kirchner, Lula, Chávez. Acá en la Argentina acabamos con el Alca, Área de Libre Comercio de las Américas. Yo decía que debía cambiarse por ALGA Area de Libre Ganancia de las Américas, que era parte del Consenso de Washington. Derrotamos acá. Fui en tren con Maradona, estaba Fidel. Esa generación de Néstor, todos, la integración sudamericana, Unasur. Ahora, que tanto hacen falta Chávez, Kirchner, Lula. Hemos retrocedido. La derecha está destrozando a la Unasur. Ahora no se llama Consenso de Washington ni Alca, se llama Grupo de Lima. Gobierna la derecha, están con las privatizaciones, sometidos a las políticas que vienen del norte. Para ellos los servicios básicos son negocio privado. Para nosotros, los progresistas, los izquierdistas, los antiimperialistas, son un derecho humano. Como salud y educación. Excepto Bolivia, no hay golpes de dictaduras militares como en los ’60/’70 con Plan Cóndor. Ahora son golpes judiciales o congresales. O como este de Bolivia, cívicos con violencia. Otra vez, el imperio norteamericano tiene otros mecanismos para descabezar. Usa la Justicia. En el caso boliviano, usar la policía y la fiscalía, las FF AA y de yapa, la OEA. Pero también tengo mucha confianza en los movimientos sociales. En Bolivia hay golpe de la derecha, pero en Ecuador, Colombia, Chile, sorprenden los movimientos sociales, las juventudes. Están convencidos de que la forma de no buscar cierta igualdad entre seres humanos no es ninguna solución. Yo he participado de tantas reuniones en las cumbres de jefes de Estado, en la ONU y todos los presidentes de países capitalistas proclaman paz, paz. Pero no va a haber paz sin justicia social. No va a haber paz con intervenciones y con bases militares. No va a haber paz cuando las políticas están orientadas a concentrar el capital en pocas manos. No va a haber paz ni vamos a garantizar la vida en su conjunto si no se respeta la madre tierra. La Pachamama, la madre tierra, planeta tierra, puede existir mejor sin el ser humano. Pero el ser humano no puede vivir sin la madre tierra. Es otra de las diferencias con el sistema capitalista. Las juventudes se dan cuenta y se organizan por encima de sus dirigentes. Me ha sorprendido El Alto. Sus dirigentes neutralizaban y no se han ido con todo, porque saben que se está jugando su futuro, su vida, la vida de las nuevas generaciones.

–Mencionó su cuarta gestión trunca, es como un karma en la región, por golpes o elecciones. Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia…

–No, son movimientos que vienen del falangismo, del banzerismo y 20 años de neoliberalismo. Esa gente que estaba acostumbrada a vivir de la política se sintió desplazada. Hemos tenido grupos que se levantaron. Pero también hay arrepentidos. Que votaron por Mesa. También algunos jóvenes que dijeron ni Mesa ni Evo, por jugar votaron por Chi, y ahora dicen: el chiste nos va a salir caro. A mí más me duele la muerte de seres humanos que de la economía. Las nuevas generaciones nunca han vivido lo que nosotros. Le hicieron creer que Evo era dictadura por los medios de comunicación. ¿Y después de 13 días de este golpe qué han dicho? Era mejor vivir 13 años de dictadura de Evo que con la democracia de la derecha con más de 30 muertos.

Lo viejo y lo nuevo

«Tenemos excelentes compañeros, nuevas generaciones de jóvenes del campo y de la ciudad. Grandes profesionales. No es problema de liderazgo.  Yo vengo desde 1988 como dirigente sindical. Lo más difícil es unir, unir, unir… Primero unimos a mi región, pasando el Trópico de Cochabamba. En cinco generaciones, cada uno andaba por su lado. Con mucha paciencia hemos unido a todos los campesinos indígenas originarios y luego a la Central Obrera Boliviana… Los movimientos obreros siempre proclaman independencia sindical y pluralismo ideológico, pero es una doctrina norteamericana. Obreros e indígenas eligen sus sindicatos pero no puede hacer política. ¿Por qué? Tenemos derecho a hacer política. Le hemos preguntado a los dirigentes en los ’80, en los ’90: ¿Hasta cuándo nos van a gobernar desde arriba y afuera? ¿Cuándo nosotros mismos nos vamos a gobernar? Durante el tiempo del neoliberalismo hasta el 2005, nos gobernaron Sánchez de Lozada y Quiroga, egresados de la Harvard de EE UU, hablaban más inglés que castellano; Banzer que estudió en el comando Sur de los EE UU; Jaime Paz Zamora, en Lovaina, Bélgica. Por eso nos preguntamos hasta cuándo. Pasamos de la lucha comunal y social, a la lucha electoral. Tenemos derecho. Como el sector obrero minero: conseguimos su independencia sindical; no podían hacer política y cuando había una elección, votar por la derecha… Y cuando la COB se levantaba, el paro acababa en estado de sitio, o confinados, detenidos, procesados. Nosotros dijimos: la lucha social y sindical debemos convertirla en una lucha electoral. Nace del movimiento campesino y unimos y llegamos… Para estas elecciones del 20 de octubre la COB dijo en su congreso ordinario: ‘el único candidato es Evo Morales’. Primera vez en la historia. La derecha tiene el miedo de que nos organicemos».

MARADONA

Evo le envió sus «respetos a Diego Armando Maradona». Aún no lo vio. Dijo que quiere jugar al fútbol con él y se interesó por su presente en Gimnasia.

Tiempo Argentino, 22 de Diciembre de 2019

Las familias Agnelli y Peugeot se unen para formar el cuarto fabricante de autos del mundo

Las familias Agnelli y Peugeot se unen para formar el cuarto fabricante de autos del mundo

Los grupos automotrices PSA (Peugeot-Citröen) y Fiat-Chrysler anunciaron la firma de un documento que da comienzo a un proceso de fusión que al cabo de no más de 15 meses conformará el cuarto fabricante de automóviles del mundo, con 400.000 trabajadores en varios países -incluida Argentina- un volumen de negocios de 190.000 millones de dólares y 8,7 millones de vehículos terminados este año.

Si bien la conversaciones para la fusión ya se conocían, esta vez ya hubo un paso en firme con la elaboración de un plan para conformar la nueva sociedad, que quedará en manos de un directorio integrado por John Elckann, presidente de Fiat-Chrysler Automobili (FCA) y heredero de la familia Agnelli -fundadora de la empresa italiana- y el portugués Carlos Tavares, titular del conglomerado francés.

El detalle de la nueva empresa es que todos sus grupos integrantes en algún momento de su historia estuvieron al borde de la quiebra y recibieron rescates de los gobiernos de sus respectivos países.

El caso de PSA, Tavares, un ingeniero nacido en Lisboa pero que hizo toda su carrera en Francia, entró a la firma en 2014 luego de que el gobierno galo adquirió el 14% del grupo. Fue el responsable de la recuperación económica y es señalado como el genio del rediseño de la producción que dio como resultado que en 2017, con las cuentas otra vez florecientes, PSA -que tiene una planta en el partido bonaerense de Tres de Febrero- comprara la marca alemana Opel a la estadounidense General Motors, que a esa altura ya había sido saalvadapor Obama.

Las sucesivas crisis en la estadounidense Chrsyler, la menor de las tres hermanas de Detroit en el siglo XX, se convirtieron en un clásico. En 1980 un oportuno salvataje del gobierno de James Carterle evitó una quiebra. Esa vez el líder de la recuperación fue el exFord Lee Iacocca, que murió a principios de este año, a los 94.

Pero Chrsyler tuvo una nueva caída en 2009. Esa vez el que fue en auxilio fue Barack Obama. Sin embargo, el mandatario puso como condición que se buscara un socio externo, y fue en ese contexto que se alió con la Fiat.

La italiana, emblema de la industria de la península, también venia como quien dice en “falsa escuadra”.  El hombre providencial, es su caso, fue Sergio Marchionne, ítalo-canadiense y fallecido el año pasado. Desde aquella fusión, Fiat dejó de estar radicada en Italia para mudar su sede europea, ya como FCA, a Amsterdam. Allí estará la matriz del nuevo grupo.

Entre los considerandos de la unión FCA-PSA se habla de aprovechar sinergias y también de un reparto de mercados más conveniente. Se anuncia un reparto de acciones 50/50 y de que en la balanza FCA pone su fuerza en las tres Américas y PSA en Europa. Las marcas en juego con Fiat, Alfa Romeo, Chrysler, Citroën, Dodge, DS, Jeep, Lancia, Maserati, Opel, Peugeot y Vauxhall.

Los Peugeot comenzaron en 1810 elaborando molinos de viento, pasaron a tener una fundición de hierro, luego desarrollaron mecanismos para relojería y a fines de ese siglo construyeron las primeras bicicletas del país. Desde 1899, en tanto, Giovanni Agnelli fabricó en el Piamonte los primeros vehículos producidos en Italia. 

El mercado mundial se reparte entre la alemana Volkswagen en primer lugar, seguido por la franco-japonesa Renault-Nissan, la japonesa Toyotay y ahora la sociedad franco-italo-norteamericana sociedad entre las tradicionales familia Peugeot y los Agnelli.

Todos ellos ven que les respiran en la nuca las fabricantes chinas, de allí el apuro en dejar de competir y unirse para que no los devoren «los de afuera».

Tiempo Argentino, 18 de Diciembre de 2019

Trump enfrenta el juicio con noticias de China y Afganistán

Trump enfrenta el juicio con noticias de China y Afganistán

El Comité Judicial de la Cámara de Representantes aprobó este viernes dos cargos –abuso de poder y obstrucción al Congreso– contra el presidente de los Estados Unidos. El miércoles que viene el pleno de la Cámara Baja, de mayoría opositora, seguramente aprobará el impeachment, de modo que a mediados de enero el caso llegará al Senado. Pero ahí los republicanos tienen mayoría suficiente como para rechazar la demanda, con lo que el camino para la reelección del polémico empresario quedaría despejado.

Mientras tanto, Trump se ufanó ese mismo día de haber alcanzado un acuerdo preliminar con China para una tregua en la guerra comercial iniciada hace casi dos años.  «Es un acuerdo fantástico para todos. ¡Gracias!», agregó en un tuit el inquilino de la Casa Blanca.

El martes, se publicó un informe sobre la guerra en Afganistán del The Washington Post que en otros momentos hubiese causado un revuelo, como había ocurrido con las filtraciones del analista Daniel Ellsberg en 1972 que llevó al retiro de EE UU de Vietnam.

El diario –ahora propiedad del dueño de Amazon, Jeff Bezos– detalla el fracaso de una guerra que ya lleva 18 años, y lo compara con el material que mostró Ellsberg. «Un tesoro confidencial de documentos gubernamentales revela que altos funcionarios estadounidenses no pudieron decir la verdad sobre la guerra en Afganistán durante los 18 años de campaña, haciendo declaraciones optimistas que sabían que eran falsas y ocultando pruebas inequívocas de que la guerra se había vuelto imposible de ganar», dice el TWP.

Los Papeles de Afganistán –homenaje a los del Pentágono de 1972– fueron elaborados por la Oficina del Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR por sus siglas en inglés).Quizás el trasfondo del impeachment haya que buscarlo más por este lado que por la charla entre Trump y el presidente ucraniano que despertó la ira de los demócratas.  Quizás el trasfondo del impeachment haya que buscarlo más por este lado que por la charla entre Trump y el presidente ucraniano que despertó la ira de los demócratas. 

Tiempo Argentino, 15 de Diciembre de 2019

Armamentismo en Brasil: casquillos de bala para agasajar al ministro Moro

Armamentismo en Brasil: casquillos de bala para agasajar al ministro Moro

Una característica de los Bolsonaro, la familia del presidente de Brasil, es su apego a las armas. Y sobre ese oscuro deseo construyeron una ideología, calcada de la idiosincrasia estadounidense. Es así que ni bien Jair Bolsonaro llegó al gobierno firmó el primero de una serie de decretos para liberalizar el uso de armas. Un sector de la población se sumó ostensiblemente a la propuesta, de tal modo que según datos del Ministerio de Economía, Comercio Exterior y Servicios, la venta de armas importadas aumentó un 1473%. En 2016, cita el informe, se vendieron en ese país 2390 armas importadas. Este año ya se comercializaron 37589, y aún faltan unos días para comenzar 2020.

La fiebre armamentística llegó a tal punto que cuando los Bolsonaro entraron con conflicto con el Partido Social Liberal, la agrupación política que le había permitido al excapitán del Ejército competir por la presidencia, a fines de noviembre decidió armar la Alianza para Brasil.

El acta fundacional de ese nuevo partido dice que tiene como objetivo “el respeto a Dios y a la religión, a la identidad, la memoria y cultura del pueblo, la vida, y la legítima defensa y de la familia”. En esa misma línea, eligió como número electoral el 38, por el calibre del arma de mayor circulación en ese país. Y se conocieron entonces imágenes de “creativos” que habían elaborado una placa identificadora construida con casquillos de ese calibre sobre un marco metálico.

Como cuadra a semejante postura frente a la vida, el ministro de Justicia, el exjuez Sergio Moro –el mismo que manipuló al sistema judicial para procesar y detener a Lula da Silva en la causa Lava Jato, según revelan las filtraciones de The Intercept– envió un proyecto para aumentar las penas a determinados delitos.

En términos generales, se incrementan penas y se establecen modificaciones en el proceso en relación al crimen organizado y el tráfico de drogas. El exmagistrado se quedó con las ganas, en cambio, de imponer un artículo que dejaba sin castigo a los agentes policiales que maten en una situación de «miedo justificado, sorpresa o emoción violenta». Esto es, la doctrina Chocobar a la brasileña no pasó el tamiz del Congreso.

El texto había pasado por la Cámara Baja y luego de la aprobación en el Senado está a la firma de Bolsonaro, quien podría llegar a vetar parcialmente algunos de los capítulos. Se descuenta que no rechazará los aspectos más ásperos de la normativa.

Los cultores de la violencia institucional, sin embargo, no cejan en su empeño y este jueves Moro recibió como regalo una obra del artista plástico Rodrigo Camacho que da que hablar. Se trata de un busto del ministro realizado con casquillos de bala, a la manera del símbolo del partido de Bolsonaro.

Por más que la imagen pública de Moro quedó muy cuestionada luego de que se difundieran conversaciones del equipo de fiscales y el juez en las que quedan al descubierto las maniobras contra Lula, para una gran mayoría de la sociedad el Lava Jato desnudó un sistema irregular de financiación política y de corrupción que irrita a la ciudadanía.

Es así que, más allá de la vinculación dudosa de Lula con este esquema oscuro en el manejo de fondos públicos, para el 81% de los brasileños la investigación debería continuar ya que no llegó a su fin. El estudio fue realizado por la consultora Datafolha, habitualmente reputada de seria, entre los días 5 y 6 de diciembre.El sondeo indica que el 47% de los consultados piensa que a pesar de las condenas por esta causa, la corrupción en Brasil seguirá como si nada, mientras que el 41% cree que disminuirá. Al mismo tiempo, para Datafolha, Moro tiene un 53% de imagen positiva.  El sondeo indica que el 47% de los consultados piensa que a pesar de las condenas por esta causa, la corrupción en Brasil seguirá como si nada, mientras que el 41% cree que disminuirá. Al mismo tiempo, para Datafolha, Moro tiene un 53% de imagen positiva. 

Tiempo Argentino, 15 de Diciembre de 2019

Bolsonaro tuvo que mandar a su vice y Piñera se salvó de un escrache

Bolsonaro tuvo que mandar a su vice y Piñera se salvó de un escrache

Para Jair Bolsonaro, debe haber sido un trago difícil de digerir. El desprecio que se manifiestan con Alberto Fernández no nació cuando el flamante presidente pidió por Lula Libre, durante su campaña. El mandatario brasileño, como corresponde a un exmilitar ultraderechista, tiene en la lista de sus enemigos cualquier político que huela a populista y el kirchnerismo, y por tanto tenía en el radar de sus enemistades a los Fernández desde antes incluso de que pensara que podría llegar al Palacio del Planalto. De hecho, jugó todas sus fichas por la continuidad de Cambiemos. Del otro lado de la cordillera, el empresario Sebastián Piñera tenía por cuestiones de clase social más afinidades con Mauricio Macri de las que le caben con un gobierno peronista.

En favor de Piñera se puede decir que bancó a la Unasur cuando le tocó gobernar, entre 2010 y 2014. Y que incluso juró como primer titular de la CELAC en La Habana, en 2011. Defensor de procesos de integración a los que había adherido su país, no tuvo empacho en sumarse a esas construcciones ideológicamente amplias en su momento, con Hugo Chávez al lado de Juan Manuel Santos, para mencionar dos opuestos. Y juró en la capital cubana al lado de Raúl Castro.

Pero ni bien los aires regionales cambiaron, fue junto a Macri y Bolsonaro protagonista fundamental de la creación del Prosur, esa organización derechista a la medida del Departamento de Estado y que no acepta disidencias de izquierda.

Desde que comenzaron las masivas manifestaciones populares en su país -un modelo «exitoso» del neoliberalismo hasta entonces- Piñera mostró su pertenencia indeleble a la clase. Con una brutal represión, en ese contexto de reclamos contra la desigualdad, y desempolvando el manual de culpabilidades de la Guerra Fría al atribuir la organización de las marchas que tomaron las calles a agentes de Venezuela y Cuba. Sinprueba alguna.

Bolsonaro amenazó con no venir a Buenos Aires para la asunción, lo que implicaba una fuerte señal contra el principal socio comercial del Mercosur, una organización a la que, por otro lado, el presidente brasileño pretende eliminar. Tampoco iba a mandar a ningñun representante de su gobierno. Se entiende en el contexto de peleas por la suerte de Lula. Pero la relación entre Brasil y Argentina sonaba como para otro tipo de respuesta diplomática.

En estas semanas, representantes de la cámara empresaria de San Pablo viajaron a entrevistarse con Fernández, para calmar las aguas. Macri y Bolsonaro habían acordado una reunión de Mercosur 5 días antes de la entrega del poder en Buenos Aires y estaba latente la posibilidad de una baja en los aranceles externos, como pide el ministro de Economía brasileño, Paulo Guedes.

Luego, estuvo en Buenos Aires Rodrigo Maia, presidente de la Cámara de Diputados brasileña. Se reunió con dirigentes locales en un evidente intento por acercar posiciones. Todos parecen haber caminado sobre el filo de la navaja.

Finalmente en la noche del lunes se confirmó que en representación de Brasil vendría el vicepresidente, el general Hamilton Mourao.

Como miembro de las Fuerzas Armadas, Mourao mantiene un enfrentamiento político con Bolsonaro, que tiene un gabinete poblado de uniformados. Y cayó, en ese sentido, en la mira de los ataques en las redes sociales de Eduardo, uno de los hijos de Bolsonaro, tal vez el más activo en ese medio.

Mourao fue personalmente a China cuando Bolsonaro, que hace “seguidismo” de los deseos de Donald Trump, estaba por sumarse a una guerra comercial contra el gigante asiático, fuerte socio comercial y estratégico de Brasil a través del grupo BRICS.

Piñera, en cambio, finalmente anunció que no podría venir ya que un avión Hércules de la Fuerza Aérea chilena había desaparecido de los radares cuando iba con rumbo al sector antártico que reclama la nación trasandina.

En cierto sentido, la ausencia de Pîñera es un alivio para su figura y también para las autoridades argentinas. Grupos de militantes y residentes chilenos preparaban un escrache contra el presidente en rechazo a la represión feroz contra las manifestaciones.

En su discurso inaugural, Fernández dijo que había instruido al ministerio de Defensa local para que brinde asistencia necesaria para encontrar al avión chileno.

Tiempo Argentino, 10 de Diciembre de 2019

Una oferta de Grobocopatel en la agitada agenda del presidente cubano en Buenos Aires

Una oferta de Grobocopatel en la agitada agenda del presidente cubano en Buenos Aires

El presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, tuvo una agitada agenda en su primera visita a la Argentina para la asunción de Alberto Fernández y Cristina de Kirchner. Si llegada al país es todo un símbolo de época,  cuando a 90 millas de sus costas hay un gobierno que renueva la ofensiva contra la Revolución incrementando las sanciones y tratando de asfixiar a su gobierno con un bloqueo que ya lleva casi 60 años. Y sobre todo en momentos en que las manifestaciones contra el modelo neoliberal se extienden en la región y los medios hegemónicos, en lugar de cuestionar políticas que van contra los intereses populares, acusan de injerencia a agentes cubanos y venezolanos. Y cuando a 90 millas de sus costas hay un gobierno que renueva la ofensiva contra la Revolución incrementando las sanciones y tratando de asfixiar a su gobierno con un bloqueo que ya lleva casi 60 años.

Fuera de ese marco de análisis simplón, el mandatario cubano no se privó de los homenajes en el monumento al general San Martín y en el parque de la Memoria, donde se tomó su tiempo frente a la placa que recuerda a Rodolfo Walsh y ante las que dan testominio de los jóvenes trabajadores de la embajada cubana Crescencio Galañena Hernandez y Jesús Cejas Arias, secuestrados y desaparecidos por la dictadura militar en 1976.

Luego, mantuvo una reunión con empresarios que mantienen negocios con la isla. Argentina es el cuarto mayor socio comercial de Cuba, el noveno a nivel internacional y los turistas argentinos son los segundos en cantidad en recorrer el archipiélago.

Por el lado local, el presidente de la Federación  argentina de la Industria Molinera, Diego Cifarelli, destacó el interés en concretar inversiones en Cuba. Juan Salvador Amato, presidente de la Cámara Pyme Argentina, señaló las dificultades en nuestro país como una traba extra para incrementar la relación comercial.

El que más disposición para “transferir nuestros conocimientos para que ustedes desarrollen sus capacidades” fue Gustado Grobocopatel, presidente del Grupo Los Grobos, quien destacó que en las últimas tres décadas la producción de trigo se multiplicó por cinco debido a las nuevas tecnologías. Y se ofreció para desarrollar esas mejoras en Cuba.

También hubo oferta de operadores turísticos y el pedido de que Aerolíneas Argentinas vuelva a volar hacia La Habana y de que cubana de Aviación aumente las frecuencias.

Díaz Canel dijo frente a los empresarios que “Argentina es un país entrañable para Cuba”. La misma frase dijo en la noche del lunes ante una multitud que asistió a un encuentro en el Aula Magna de la Facultad de  Ciencias Exactas de la UBA.

“Aquí nació el Che, que también fue declarado cubano por nacimiento, excepcionalidad que solo comparte en nuestra historia con el Generalísimo Máximo Gómez, extraordinario militar dominicano que llegó a ser General en Jefe de las tropas mambisas en nuestras guerras de independencia”, dijo el mandatario cubano.

Luego reafirmó esa historia en común, que inicia con José Martí, cónsul argentino en Nueva York a fines del siglo XIX, lo que hace “inseparables nuestros sentimientos, desde todos los compañeros que arrastró el Che consigo en la construcción de nuestros sueños de justicia social en los años fundacionales; pasando por el dolor compartido por los 30 000 desaparecidos; las luchas de las abuelas y madres de Plaza de Mayo; la pasión por el fútbol, Maradona y su amistad personal con Fidel; lo mejor del cine latinoamericano y del rock en español, hasta llegar a Néstor y Cristina, cuyo legado cristaliza ahora en el triunfo de Alberto”.

Como cierre de su discurso, recordó a León Gieco, quien dijo que “todo está guardado en la memoria”.

Tiempo Argentino, 10 de Diciembre de 2019