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Colombia ante una encrucijada

Colombia ante una encrucijada

El expresidente y líder de la derecha tradicional colombiana, Álvaro Uribe Vélez, tomó la delantera para pedir el voto de los acólitos que le quedan a su espacio para el ultraderechista Abelardo de la Espriella. No es un dato para despreciar. Es que el abogado de 47 años que este domingo quedó en primer lugar en el comicio llega como outsider y si bien el izquierdista Iván Cepeda aparece en segundo término sin llegar a cumplir sus propias expectativas, nada está cantado en la tierra de Gabriel García Márquez. Porque además, la distancia no es tanta ni es irremobtable.

Vayamos primero a los números. De la Espriella obtuvo 10.346.212  votos, 667.067 más que Cepeda, el candidato del oficialismo. Si para los ansiosos el 43,74% del ultra en la primera ronda electoral puede parecer definitorio, el 40.91 % de Cepeda en términos porcentuales es más que lo que en 2022 había obtenido Gustavo Petro para llegar al balotaje. En cantidad de apoyos: 8.527.768 hace cuatro años para la opción de la izqueirda, 9.679.145 ahora. La diferencia es que entonces el actual mandatario había quedado primero y detrás hubo una dispersión que ahora no se verifica. Eso explica que el admirador de Nayib Bukele y Javier Milei aparezca encabezando el dúo que se enfrentará el 21 de junio en segunda vuelta. ¿Votar a ganador podrá inflluir dentro de 20 días?

El tuit que publicó Uribe ni bien se conoció el resultado de las urnas expresa el temor a que la ciudadanía no siga los postulados de las matemáticas. Porque una rápida mirada indicaría que el 6,92% de la uribista Paloma Valencia más el 43.73 de De la Espriellla da para ir descorchando champán, ya que el tercero en la discordia, Sergio Fajardo, no mueve el amperímetro con sus poquito más de 4% de sufragios.

“Colombianos, hemos perdido. Asumo humildemente mis responsabilidades”, posteó Uribe en su cuenta de X. “Ganó el Dr. Abelardo De La Espriella. Cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos que se vote por él y por Colombia, por la defensa de la Constitución, de las libertades, de la creatividad individual, de la cohesión social, de la economía fraterna, del Estado pequeño y austero”, continúa, para rematar en lo que será sin dudas el eje de la campaña electoral del “pollo” de Donald Trump: “Colombia no puede seguir en el camino de convertirse en una sucursal del chavismo, de Petro y Cepeda. Colombia no puede pretender elegir presidentes como Cepeda, apoyado por los grupos terroristas. Colombia no puede seguir en el camino de convertirse en una sucursal del chavismo, de Petro y Cepeda. Colombia no puede pretender elegir presidentes como Cepeda, apoyado por los grupos terroristas.”

Lo que ocurrirá el día del solsticio es una incógnita. Se descuenta una campaña aún más feroz en base a fake news e intoxicación en las redes sociales. Después de todo, las urnas parecen haber secundado esa forma de hacer política. Desde la Casa Blanca y de los gobiernos de Argentina y El Salvador -ni qué decir de la oposición española- no se podrá esperar algo demasiado diferente. Un análisis de un muy sutil indagador de la realidad latinoamericana como el director de CELAG Data, Alfredo Serrano Mancilla permite hurgar, ahora con las urnas todavía tibias, el nuevo escenario.

Se polarizó la elección antes de tiempo”, sostiene Serrano Mancilla. Y detalla:

“1. en el año 2022, la clave estuvo en el nuevo votante (el que no votó en primera y sí votó en segunda (1,5 millones).

2. en el 2022, la suma de votos de Fico Gutiérrez y Rodolfo Hernández era superior a los votos de Petro en 2,5 millones; ahora, en 2026, la suma de votos de De la Espriella y Valencia supera en 2,28 millones a los votos de Cepeda”.

Como siempre ocurre en circunstancias como las que vive Colombia, en un comicio de enorme repercusión y consecuencias para la región, no es bueno “vender la piel antes de cazar el oso”. Y mucho menos tirar la toalla antes de tiempo.

Tiempo Argentino, 31 de Mayo de 2026

En Europa ponen las barbas en remojo a raíz del caso Zapatero

En Europa ponen las barbas en remojo a raíz del caso Zapatero

Los gobiernos europeos interpretan la investigación contra José Luis Rodríguez Zapatero como un mensaje para todos los jefes de Estado que desafiaron a Donald Trump. Así lo entiende desde el semanario italiano L’Espresso el periodista Marco Antonellis, con abundante información sobre la ya descarada injerencia de EE UU en la política hispana. El ejemplo más claro lo dio el propio embajador estadounidense, Benjamín León Jr., un empresario cubano de nacimiento que el domingo pasado posteó en la cuenta de X oficial sus encuentros con el líder ultraderechista Santiago Abascal (de Vox), la alcaldesa de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (Partido Popular, derecha) y el titular del PP, Alberto Feijóo, con los que habló de la relación EE UU-España. Ya que estaba, se reunió con los opositores cubanos José Daniel Ferrer y Guillermo Ponce.

El representante diplomático cerró la semana arengando desde el New Economy Forum sobre la exigencia de “alcanzar el 5% del producto interior bruto en gasto en defensa, acordado en La Haya por todos los miembros de la OTAN”.

El pasado viernes, el embajador León Jr. se reunió con el presidente de Vox, @Santi_ABASCAL, para conocer mejor las prioridades y la visión de @vox_es sobre la relación EE.UU.-España pic.twitter.com/ukUlP2UAf3— U.S. Embassy Madrid 🇺🇸🇪🇸 (@USembassyMadrid) May 24, 2026

Zapatero, el expresidente del Gobierno español (2004-2011) está imputado por el juez José Luis Calama de liderar “de manera invisible” una organización criminal y de tráfico de influencias en el rescate por 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia. El caso avanzó aceleradamente y ya le hicieron allanamientos a sus oficinas en las que encontraron joyas y dinero en cajas de seguridad. El exlíder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) también está acusado de intervenir ante el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) de Venezuela para que la compañía pudiera viajar al país caribeño en aquel período.

Zapatero fue mediador en mesas de diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición facilitadas por Noruega y en febrero pasado, tras el secuestro del presidente, se reunió en Caracas con la interina Delcy Rodríguez. Pero a pesar del cambio en la situación por la intervención de Donald Trump del 3 de enero, para las derechas españolas Venezuela sigue siendo una mancha venenosa.

Para el actual presidente español, Pedro Sánchez, Zapatero es inocente y obviamente sabe que el objetivo es él. Cometió varias faltas que en la Casa Blanca y en Tel Aviv no se perdonan: España limitó la contribución a la OTAN que exige Trump al 2,1%, se negó a que se usaran las bases de Rota y Morón para los ataques contra Irán y además de reconocer al estado de Palestina, rechaza el genocidio en Gaza, con esas mismas palabras.

El ministro de Transportes, Oscar Puente, explicó el hecho en términos de “puertas giratorias”, algo que no le preocupa especialmente. “El señor Zapatero se dedica a lo mismo que se dedican los expresidentes, no digo ya de España sino del mundo. Y este señor desde 2011 es un ciudadano particular, no tiene ningún cargo publico ni está sometido a esas obligaciones”, dijo a la prensa. Y es cierto, Felipe González, el primer presidente español por el PSOE a la recuperación de la democracia, ocupó sillas en diversos directorios como los de la actual Naturgy, es asesor de la naviera Boluda Towage (sic) y se lo recuerda como el último en entrevistar a Fernando de la Rúa en diciembre de 2001 para hacer lobby por las empresas españolas. José María Aznar, del PP, tiene cobijo en News Corporation, del grupo mediático Murdoch; en la minera Barrick Gold y el estudio Latham & Watkins LLP, entre otros. Pero claro, ellos “hacen los deberes”.

Tiempo Argentino, 31 de Mayo de 2026

Soberanía en segundo plano

Soberanía en segundo plano

Una frase de un tema de John Lennon del disco Double Fantasy, lanzado a fines de noviembre de 1980, días antes de que fuera asesinado en Nueva York, se popularizaría por su claridad y profundidad filosófica: podría traducirse como «la vida es lo que ocurre mientras estás ocupado en otras cosas». Algo así sucede desde hace algunas semanas en el universo mediático nacional. Mientras la agenda parecía estar ocupada con la feroz interna libertaria y algunas de sus nauseabundas revelaciones, se fueron acelerando medidas que comprometen el futuro del país, incluso si esas guerras internas arrastran al Gobierno de Javier Milei.

Un ligero repaso de esas decisiones perturbadoras podría sumar desde la concesión de la Hidrovía en condiciones lesivas cuando no contaminadas de recelos, pasando por un acuerdo con el Comando Sur de Estados Unidos para el patrullaje «compartido» del Mar Argentino hasta la sospechosa recorrida de funcionarios estadounidenses por tres centros atómicos nacionales en el marco de la entrega en cuotas de la soberanía tecnológica en un área en la que Argentina es líder a nivel mundial. Ni qué decir del anuncio del ministerio de Capital Humano del proyecto «Gemelo Digital Social»: «Un cambio de paradigma en la política social con el uso de Inteligencia Artificial», según se ufanó el presidente.

En el peor momento para la imagen presidencial, según todos los sondeos en circulación, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este viernes que el FMI había aprobado la segunda revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas con un desembolso de otros 1.000 millones de dólares que, a decir verdad, saldrán de una ventanilla para ingresara por otra como parte de la deuda contraída con el organismo desde 2018. Siempre de la mano de Luis Caputo. Un dato del documento del Fondo es que reconoce que no se cumplieron todos los puntos acordados y revisados con Argentina, y tras «alentar» a las autoridades nacionales a acumular reservas, vieja demanda incumplida, insta a «continuar los esfuerzos de buena fe para resolver los reclamos pendientes». ¿Pide no más dibujos financieros?


Acuerdo de entrega
Es ese otro mundo alejado de las redes, generó controversia la difusión de un acuerdo con el Comando Sur de EE.UU. que se denomina «Protección de los Bienes Comunes Globales», con una duración de cinco años y que contempla «la transferencia tecnológica, incorporación de nuevas capacidades, formación de personal y asistencia técnica especializada», según el Ministerio de Defensa, a cargo del general Carlos Presti. Como adelanto, la Embajada de EE.UU. anunció la incorporación de dos aeronaves Textron B-360ER MPA «con radar de búsqueda de superficie, sensores infrarrojos, comunicaciones satelitales, sistemas ISR y capacidades de comando y control orientadas al monitoreo y vigilancia de los espacios marítimos». Ni bien se supo la novedad, llovieron críticas hacia lo que se considera una entrega de soberanía y del patrimonio nacional en el marco del reclamo que debiera ser consistente de los derechos sobre las Islas Malvinas, como destacan grupos de veteranos de la guerra de 1982.

El cerco estadounidense sobre la región se va estrechando cada vez más. También se coló en la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay, donde se cruzan quejas desde sectores nacionales y presiones de todo tipo desde Estados Unidos, como las de un congresista republicano, Brian Mast, quien alertó que entre los aspirantes al millonario y estratégico negocio habría intereses de firmas chinas. Los que sí están en la lista de candidatos a quedarse con el negocio son los hermanos Juan y Patricio Neuss.

Amigos de la infancia de Santiago Caputo –el poder cada vez menos en las sombras detrás del régimen de Milei–, a ellos también «se les dio todo junto» desde diciembre de 2023. Hace un año se habían quedado con un tercio de la firma Edison, que controla las distribuidoras eléctricas de Tucumán y Jujuy (EDET y Ejesa); Líneas de Transmisión del Litoral (Litsa) y la hidroeléctrica Cempsa de Potrerillos, Mendoza.

El 28 de abril pasado, tras una misteriosa «caída de sistema», la oferta del consorcio de los Neuss junto con Genneia (Juan Pablo Brito y Jorge Exequiel Carballo) apareció siendo la ganadora, con 356.174.811,78 dólares. Ahora también van, a la vera de la empresa belga Jan De Nul, por la autopista acuática por la que circula el 80% del comercio internacional de Argentina. Tanto el lícito como el ilícito. Algo de eso cuenta un conocedor del tema, el diputado Carlos del Frade.

El legislador provincial por el Frente Social y Popular en la Provincia de Santa Fe agregaba un dato que muestra el trasfondo de una política coherente, pero no a favor de los intereses nacionales. En enero de 2024, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. (USACE, que «administra la hidrovía del Misisipi) firmó un Memorándum de Entendimiento con la ahora disuelta Administración General de Puertos (AGP) con el objetivo de «profundizar el intercambio entre ambas gestiones, con el eje puesto en la eficiencia y la concreción de nuevas capacitaciones en aspectos de gestión de puertos y vías navegables, mantenimiento de la navegación y equilibrio ambiental, así como desarrollo de infraestructura, entre otras áreas».


Bienes en disputa
A este escenario de «puertas demasiado abiertas» se le agregó el recorrido de una delegación integrada por miembros de los departamentos de Estado, de Energía y la Comisión Reguladora Nuclear (NRC) de EE.UU., los activos físicos de producción y almacenamiento de materiales en el Centro Atómico Constituyentes, el Centro Atómico Ezeiza y el Centro Atómico Bariloche. La advertencia más idónea sobre el significado de esta suerte de «revisión» la dio la doctora en Física y expresidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Adriana Serquis. «El plan nuclear (actual) de Argentina es desestimar todo nuestro desarrollo soberano e inversión realizada, para venderle nuestro uranio a Estados Unidos. Les aseguro que los yanquis no nos van a invitar a conocer su desarrollo tecnológico. Esto es entrega a cambio de nada», posteó la ahora diputada del FP por Río Negro.

Esta política es coherente con un viaje misterioso de Santiago Caputo a EE.UU. y un mensaje en X bastante más claro en el que esboza el plan que sostiene el Gobierno en política internacional. «Es más probable que veamos una o dos décadas de carrera “mineralistica” antes de ver un conflicto global. Argentina, que decidió jugar con los Aliados y no con el Eje como en otros tiempos, puede ser un socio estratégico para USA en esa carrera ya que tenemos absolutamente todo lo que ellos necesitan. La contracara de eso es que Argentina en la próxima década probablemente reciba cientos de miles de millones de dólares de inversión, por no decir trillones. La expansión económica que esos niveles de inversión en esa ventana de tiempo van a producir solo será comparable con la expansión económica que tuvo Argentina entre 1860 y 1920. Esto ya está escrito».

Para comenzar esa sinuosa carrera, este viernes el Gobierno anunció el mencionado «Gemelo Digital Social», un proyecto que explica el rol que cumple como nuevo habitante de estas tierras el magnate germano-estadounidense Peter Thiel, fundador de la empresa de recopilación de datos para la vigilancia y el análisis militar Palantir. Se trata de un sistema diseñado para cruzar datos de todos los ciudadanos basado en Inteligencia Artificial para «diseñar, proyectar, anticipar y predecir el impacto de políticas públicas». 

Eso que se temía que venía a hacer Peter Thiel ya estaba hecho… Mientras, asistíamos al festival de tuits y audios de la interna libertaria. 

Revista Acción, 24 de Mayo de 2026

Peter James Hudson: “Estados Unidos cree que el Caribe le corresponde, que tienen el derecho”

Peter James Hudson: “Estados Unidos cree que el Caribe le corresponde, que tienen el derecho”

Hijo de madre nacida en la ex Yugoslavia y padre jamaiquino, el historiador Peter James Hudson nació en Canadá y es docente en la Universidad de la Columbia Británica, en Vancouver. Con un interés particular por “la forma en que las personas de ascendencia africana e india resistieron el imperialismo estadounidense en el Caribe”, se metió en una investigación que le llevó más de 15 años sobre el rol de la banca estadounidense en la expansión imperial en esa región. “Es importante para todos los que viven bajo el imperialismo estadounidense comprender cómo funciona la deuda, cómo funcionan los bancos, cuáles son sus historias y cómo estrangulan la soberanía de los pueblos de América Latina”, dice, ante un ejemplar de su libro Banqueros e Imperio. De cómo Wall Street colonizó el Caribe, que editó Tinta Limón.

-La expansión imperial sobre el Caribe se produjo después de los bancos, y justo ahora padecemos otra nueva expansión imperial.

-Cuando miramos la historia del capitalismo estadounidense, vemos que muchos de los fabricantes, financieros y empresarios son, en cierto modo, visionarios y por eso pueden ver las cosas antes que el Estado. Por eso están más preparados cuando llega la oportunidad. Es importante establecer esa conexión entre la Doctrina Donroe con la cultura y el espíritu del Destino Manifiesto de Estados Unidos de 1823, que se extiende hasta el presente. Estados Unidos cree que el Caribe les corresponde, que tienen el derecho. Y van allí por la proximidad.

-Es su vecindario.

-Sí, su patio trasero. Cuba está a 145 kilómetros, Haití no está lejos. Y yo diría también que esa región es muy importante estratégicamente, especialmente por el Canal de Panamá. Desde 1903 y luego en 1914, cuando se construyó, Estados Unidos debe asegurar toda la región del Caribe, garantizar que no haya influencia extranjera, asegurar que las rutas marítimas estén protegidas.

Peter James Hudson: “Estados Unidos cree que el Caribe le corresponde, que tienen el derecho”

Foto: Leonardo Spinetti

La expansión también llegó a China y Filipinas ya a fines del siglo XIX. ¿Ya estaban pensando en ir por el continente asiático?

-Después de la Rebelión de los Bóxers, China tuvo que pagar una indemnización a las potencias europeas y norteamericanas. En ese momento, la Corporación Bancaria Internacional, un banco pionero, vio la ocasión para obtener dinero. Otra cuestión es la de Filipinas. El libro no profundiza lo suficiente, pero es importante que se comprenda que Cuba y Filipinas deben ser analizadas simultáneamente desde 1898, porque así es cómo Wall Street las vio. Y, por otro lado, el Canal de Panamá es una puerta de entrada al Pacífico.

-Eran los últimos restos del imperio español.

-El imperio colapsa y eso también es parte de la historia: Estados Unidos se apoderó de lo que España tenía hasta entonces.

-Estados Unidos se caracterizó siempre por su capacidad para desestabilizar a través del sistema financiero. Lo hemos visto a fines del año pasado en Irán con la caída de un banco que provocó las manifestaciones que imaginaron como el disparador para un cambio de régimen.

– En cierto modo la historia del siglo XX es la historia del dólar estadounidense y su uso para desestabilizar y estabilizar la economía. Empezamos a ver esto a principios del siglo XX, en el periodo al que me refiero, a través de la llamada Diplomacia del dólar, que consistía en intentar controlar los sistemas financieros de diferentes países soberanos para someterlos a la voluntad de Estados Unidos. Por supuesto, cuando hablamos de esto también se menciona el uso de la fuerza militar, las intervenciones, los intentos de cambios políticos y los intentos de cambio de régimen.

-¿Cuál es el rol de la CIA en todo esto?

-No lo tomé en cuenta porque la CIA fue fundada en la Segunda Guerra Mundial. Pero la CIA en todo el mundo, en Irán, en Jamaica o en Cuba, ha sido fundamental para llevar a cabo una diplomacia encubierta, fomentando grupos y desestabilizando gobiernos en todo el mundo.

-En Argentina hemos padecido con el dólar por décadas y los bancos que nombrs, Citibank, Chase, CitiMorgan, aparecen implicados. Justo cuando ellos llegan al Caribe, llegaron a Argentina, ¿cómo fue?

-El City Bank, el National City Bank de Nueva York, llegó a Buenos Aires en 1914. Fue una de sus primeras sucursales en el extranjero y la pudieron abrir gracias a una nueva legislación en Estados Unidos, que les resultaba necesaria porque el capital se estaba estancando y buscaban nuevos mercados y necesitaban un intermediario. Cuando Citibank llegó a Argentina, trabajó muy de cerca de los intereses comerciales estadounidenses establecidos, específicamente con el frigorífico Armour Company. Es importante entender que Argentina no está separada de Cuba o Haití, porque la persona que abrió la sucursal aquí fue John H. Allen, quien abrió sucursales en Cuba y tuvo un papel importante en la desestabilización de Haití. Eso ocurrió durante la Primera Guerra Mundial y los bancos británicos y alemanes que estaban llevaron sus recursos a Europa. El City y otros bancos vieron una oportunidad en América Latina.

-Llama la atención también ver que Delaware se había convertido ya en aquel momento en el refugio para ciertas actividades no demasiado pulcras de los bancos en Estados Unidos.

-Si estaban constituidos en la ciudad de Nueva York, podían establecer un tipo de organización y con sede en Delaware o Connecticut que podía realizar actividades no permitidas. Y eso es lo más interesante que aprendí: la genialidad de los bancos para desenvolverse en diferentes espacios legales y en las zonas grises de la ley.

-Hay un capítulo que habla de “capitalismo racial”. Y eso se da después de la Guerra Civil y las leyes de protección de afrodescendientes. ¿El capitalismo de EE UU que necesita ser racista?

(Duda) No diría que necesita ser racista… Diría que al menos una vez. (Ríe) O sí lo es. No quiero atribuirle capacidad de decisión ni ningún tipo de pensamiento al capitalismo. Pero se puede ver que cualquier intento de expansión, de acumulación de capital, siempre ha estado ligado al racismo en Estados Unidos. No hay un solo momento en que el racismo esté divorciado de la expansión del capital. Resulta revelador ahora mismo que, si observamos a Peter Thiel, a Alex Karp, a Elon Musk, vemos que, por un lado, se está expandiendo el capitalismo estadounidense al mismo tiempo que expanden una doctrina del capitalismo racial y creo que debemos analizar estas figuras y comprender ese tipo de mensajes, que se remonta a antes de la Guerra Civil, a la esclavitud. El término capitalismo racial para algunos es redundante, pero yo diría que no debemos olvidar que en ese adjetivo racial hay un vínculo intrínseco entre clase y raza.

-Estaba pensando que en realidad la guerra civil de Estados Unidos la ganó el sur, culturalmente e ideológicamente.

-Sí, sí. Se hicieron tantas concesiones que finalmente el sur le permitieron levantarse y entonces la pregunta sería ¿para qué sirvió todo eso?

Tiempo Argentino, 24 de Mayo de 2026