Seleccionar página
Acción y reacción

Acción y reacción

Resulta fácil detectar el trasfondo mediático cuando alguna tormenta política afecta a un Gobierno conservador en la Argentina de la última década: o fue promovida por dirigentes «cooptados por el kirchnerismo» o milagrosamente algún cuerpo judicial anuncia una decisión clave –que no se toman de un día para otro– contra algún integrante de ese espacio. Ocurrió reiteradamente durante la gestión de Mauricio Macri, el gran impulsor de estas estrategias, y también en la de Javier Milei.

La semana pasada, cuando el programa que lleva adelante el ministro Luis Caputo mostraba signos de debilidad y los gobernadores aceleraban sus demandas por los fondos de las provincias en la previa de las elecciones de medio término, hubo dos ejemplos ilustrativos.

Mientras el jueves 10 el Senado preparaba una sesión que terminaría en derrota para la Casa Rosada, el juez Sebastián Casanello dictaba el procesamiento contra el expresidente Alberto Fernández por la causa Seguros, que incluye un embargo sobre sus bienes de casi 15 millones de pesos. No movió la aguja mediática. Quizás por eso, en la mañana del viernes 11, se informó que el Cuerpo de Peritos Contables de la Corte Suprema había enviado al juez Jorge Gorini el cálculo del monto que deberían devolver los condenados por la causa Vialidad, entre ellos la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Unos 537 millones de dólares.

Independientemente de la calificación que merezcan las decisiones judiciales, lo que se destaca es la oportunidad para noticias que apuntan –en este caso, sin éxito– a minimizar el resultado de una votación en la cámara alta que golpea en una administración a la que los mercados le vienen dando la espalda desde hace semanas. Y ahora lo hace la política.

Podría iniciarse el relato recordando que la semana pasada los gobernadores de las 23 provincias y el alcalde porteño avalaron dos proyectos de ley en el que demandan recursos que el Gobierno nacional se niega a transferir. Básicamente son fondos que les corresponden a los Estados provinciales, pero que a Nación le sirven para alardear de que tiene superávit fiscal. Se trata de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y de los impuestos a los combustibles, que desde la Casa Rosada giran a cuentagotas con criterios punitivos –«a los amigos todo»– o directamente no se envían. «Si no pagás alquiler, luz, gas y agua, seguro vas a tener superávit», punzan los críticos del método.


Como Milei en la neblina
La cosa estaba tan tensa que el miércoles se sabía que habría un faltazo generalizado de mandatarios provinciales al acto por el día de la Independencia en Tucumán. Se cumplía un año del «Pacto de Mayo» y semejantes ausencias hubieran sido un baldón para Milei. Una muy oportuna neblina sirvió para justificar la decisión de quedarse en Buenos Aires. Sí viajó la vicepresidenta Victoria Villarruel, que lució poncho patrio y hasta se mostró comiendo uno de los afamados sándwiches de milanesa tucumanos en gesto diríase que populista.

El regreso de la interna en la cúpula subió un escalón más el jueves, cuando desde «la trolera» libertaria –pagada con fondos públicos– atacaron a Villarruel por haber habilitado la sesión fatal en el Senado. Vale aclarar que la sesión tenía validez en tanto formaba parte del calendario de sesiones ordinarias y se formó el quorum correspondiente.

Pero no solo desde las redes vinieron los ataques. La ministra Patricia Bullrich también estuvo muy activa. «Levántese, Sra. Vicepresidente. No denigre la institución que preside. No sea cómplice del kirchnerismo destructor. Al menos siga del lado del pueblo que la votó para cambiar este país. No convalide a la corporación política más abyecta de la historia», posteó en su cuenta de X y agregó: «Usted fue electa para terminar con el kirchnerismo, no para ser cómplice de ellos. Si va a habilitar sesiones que no cumplen con el reglamento y que tienen por objetivo perjudicar al Gobierno porque no la llaman seguido desde Casa Rosada, entonces queda de manifiesto que le importa más su ego que el país».

La réplica de la compañera de fórmula de Milei en 2023 no se hizo esperar y fue en ese mismo ring que le proponía la titular de Seguridad: «Ministra Bullrich, la democracia fue denigrada cuando personas que integraron orgas terroristas como en su caso, manejaron durante décadas el destino del país. Todos los argentinos saben de qué lado estoy en lo que a kirchnerismo se refiere porque los combatí siempre, mientras ud pululaba de partido en partido».

Así, a la ruptura existente en el «triángulo de hierro» por las diferencias entre Santiago Caputo y Karina Milei que derivaron en la expulsión del asesor sin cartera de las negociaciones preelectorales, se suma esta guerra interna con la vicepresidenta. Evidentemente Villarruel entiende que la situación no tiene retorno ya que atacó el corazón del discurso presidencial y avaló los proyectos aprobados en el Senado. «Si hay equilibrio, entonces asistir a los más desprotegidos no debiera ser tan terrible. El tema es que un jubilado no puede esperar y una discapacitada, menos. Que ahorre en viajes y en la SIDE, y listo», expresó en redes sociales. Y concluyó: «El Presidente no debe traicionar lo que dijo porque, si lo hace, los demás debemos marcárselo». La dinamita sobre el puente que la unía con su compañero de fórmula volvió a detonar.
Caputo (Luis, el ministro de Economía), por su parte, intentó una jugada que en sus papeles seguramente lucía genial, pero terminó en un bochorno. Fue cuando en su canal de streaming, el comunicador paleolibertario Alejandro Fantino dijo estar violando un «off the record» en que el ministro le decía que si se votaban las leyes que se estaban por debatir, el país se encaminaba a un desastre, palabras más, palabras menos. Más que sonar a una advertencia para presionar a los legisladores, pareció una señal de alarma como para huir a los botes y que obligó al «Messi de las finanzas» a salir a desmentir lo que se decía que habría dicho. Fantino también intentó convencer de que sus palabras habían sido editadas «maliciosamente». Y publicó en su cuenta de X el tramo completo de su declaración.

A todo esto, el presidente Milei salió a explicar que vetará cualquier ley que atente «contra el equilibrio fiscal», al que considera irrenunciable. Y que si el Congreso insistiera, recurriría a la Justicia para imponer, como sea, su política de ajuste permanente. Lo dijo con una sonrisa burlona que bien podría ser un reflejo nervioso.

Es que la primera indicación de viento en contra la habían dado el JP Morgan y la calificadora Morgan Stanley. Quizás los senadores, a pesar de que varios de los gobernadores a última hora trataron de desmarcarse de lo que se estaba por votar en el Parlamento, no hicieron sino sumarse a un momento electoral en el que el habitante del territorio, el más castigado por las políticas ultraneoliberales, necesita respuestas y no promesas de un futuro incierto.

En resumen, la Cámara Alta convirtió en ley por más de dos tercios de votos una recomposición del haber jubilatorio, la emergencia por discapacidad y rechazó el veto presidencial a la declaración de emergencia a Bahía Blanca por las inundaciones. También se convalidó la reapertura de la moratoria previsional. Al mismo tiempo, se aprobó la distribución automática de los ATN –golpe a la discrecionalidad mileísta– y reformas a la distribución del impuesto a los combustibles, proyectos que pasan a Diputados. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, comenzó el mismo viernes una tarea que ya le resulta habitual, la de remolcar esos descarrilamientos que provoca el Gobierno. No es que la violencia desatada por Milei o Caputo no les hayan dado resultado antes y que incluso muchos de los maltratados terminaron bajando la cerviz cada vez que la Casa Rosada lo necesitó. Pero no todos los momentos son iguales.   

Revista Acción, 13 de Julio de 2025

Manssour Bin Mussallam: «América Latina es un espejo del mundo árabe por su anhelo de unidad»

Manssour Bin Mussallam: «América Latina es un espejo del mundo árabe por su anhelo de unidad»

Lo primero que llama la atención de Manssour Bin Mussallam es su castellano perfecto, hasta con un dejo caribeño en la entonación. Dice que siempre le atrajo América Latina y eso lo llevó a recorrer Cuba, México, y a interesarse en las culturas regionales. Que estas regiones son un espejo del mundo árabe. El joven saudita es secretario general de la Organización de Cooperación del Sur (OCS) vino para el Coloquio del Gran Sur que se desarrolló en la Universidad de Avellaneda y del que participaron intelectuales y dirigentes argentinos y latinoamericanos -entre ellos Jorge Taiana, Atilio Boron, Daniel Filmus y Ricardo Forster), aunque no vinieron todos los que estaban convocados de fuera del continente. “Los servicios consulares de la Argentina han rechazado a todos los participantes africanos e incluso a muchos de mi propio equipo en la OCS”, lamenta. Así, sin explicación oficial.

–¿Por qué razón considerás que nuestras regiones son como espejos?

–Somos dos regiones unidas más o menos por un solo idioma y una cultura similar con un deseo, un anhelo transgeneracional de unidad. Fracasó la unidad, pero el anhelo sigue existiendo. No hay otras regiones así. Como árabe, siempre me fascinó América Latina porque me reconocía en eso.

–¿A qué atribuís el fracaso de la unidad?

–Podría entrar en los temas históricos, pero yo creo que habría que hablar de herramientas y estructuras. Regis Debray dice que se habla cada vez menos de pueblo. Se habla de la gente, de la población. ¿Y cuál es la diferencia? Una población es el conjunto de individuos que ocupan un espacio. Un pueblo es una población que ha atravesado el tiempo y el espacio, y ya tiene una memoria colectiva y tiene custodia de una promesa de porvenir. La integración o la unidad requiere de fundar pueblo. Y para fundar un pueblo necesitamos tiempo. Desafortunadamente creo que todas las herramientas que hemos articulado en América Latina tal como en el mundo árabe tienen o han tenido el problema de surgir desde la afinidad ideológica o personal entre nuestros líderes.

Manssour Bin Mussallam: "América Latina es un espejo del mundo árabe por su anhelo de unidad"

Foto: Prensa

–¿Cuál sería el problema?

–Cambia el gobierno y el gobierno siguiente, no del mismo bando, se retira de la herramienta y se acabó la integración. Las herramientas necesitan estabilidad, sobrevivir en el tiempo y fundar pueblo. Nos hemos limitado a los acuerdos entre los gobiernos y no hemos construido puentes entre los pueblos. Una de las propuestas que tenemos desde la OCS es el programa Freyre, (Framework to Reinforce Exchanges Between Youth and Regions Through Education, Marco para Reforzar los Intercambios Entre las Regiones y la Juventud Mediante la Educación). Es en honor por supuesto de Paulo Freire y es justamente como un Erasmus (el programa de intercambio de la Unión Europea) del sur. Para tener movilidad estudiantil entre nuestros tres continentes, cosa que ni siquiera existe en América Latina como tal, ni en África, ni en el mundo árabe. Somos una organización enfocada en el sur, en nuestros tres continentes, pero no somos dogmáticos. Hay que aprender también de las experiencias exitosas en el norte como a mi juicio es la UE, países que no comparten idioma. En la UE se habla inglés y no es el idioma de ninguno de los estados miembros.

–De uno que no quiso ser.

–Y entre países que en toda su historia se hicieron la guerra. Pero tuvieron éxito, ¿por qué? Porque no empezaron por acuerdo político, lo empezaron en términos económicos, pero además, e primer lugar se dieron cuenta de que si queremos competir necesitamos trabajar conjuntamente. Y segundo, Erasmus. Cuando un joven estudia en otro país por seis meses, se erige un puente sostenible que sobrevivirá a cualquier giro geopolítico. Y eso no supimos hacerlo en el sur, en América Latina, en el mundo árabe.

–Hablemos un poco de la OCS.

–La OCS nació en enero 2020, en una cumbre internacional en la República de Yibuti, fundada en aquel momento por 27 estados. Hoy somos 28 y hay algunos que en los próximos días cumplirán los procedimientos para sumarse. Son estados de América Latina y el Caribe, África, Asia, con la convicción de que necesitábamos una herramienta nuestra, un espacio nuestro como países para cooperar. Son tres continentes, la mayor parte de la humanidad, con una diversidad extraordinaria, que comparten entre otras cosas, una historia despojo, de resistencia. Compartimos una realidad de injusticia estructural y económica. Y tenemos anhelos y aspiraciones comunes de construir un mundo mejor. Existen espacios de cooperación, como el Movimiento de No Alineados, por ejemplo. Imprescindible, pero sin capacidad ejecutiva de implementar decisiones. El G-77 más China, un espacio importante, pero una coalición dentro del marco de la ONU para negociaciones. Nuestros estados llegaron a la conclusión de que necesitábamos una herramienta, una organización nuestra con una secretaría ejecutiva capaz de implementar los programas. Es una organización intergubernamental y multilateral que no tiene un Consejo de Seguridad donde unos pocos estados toman todas las decisiones a nombre de los demás. Es un proceso completamente democrático. Tenemos una ideología que es la de la transformación y no solamente la reforma de la realidad de nuestro mundo en lo que llamamos la construcción de una Tercera Vía de Desarrollo.

–Necesito una aclaración porque me suena mucho a la Tercera Vía de Tony Blair.

–Entiendo la confusión, de hecho creo que fue un error, una equivocación, usar la palabra Tercera Vía, cuando la intención era decir una alternativa.

–Acá te habrán hablado de la Tercera Posición.

–Sí, es algo similar, y de hecho, yo le he robado algo a Perón. Hay una carta de él donde define al peronismo como «un río en el que confluyen múltiples corrientes”. La Tercera Vía es esto, un río poderoso donde confluyen múltiples corrientes que discurren, soberanas pero simbióticas, hacia un mismo horizonte. Tenemos algunos principios, las soberanías que se mencionan en la Carta Meridional (su reciente libro) y un multilateralismo solidario, equitativo y de igualdad entre las partes. Dentro de ese marco, cada país, cada pueblo tiene que encontrar sus propios caminos. Uno de los principios que articulamos es la industrialización de alto valor agregado y el desarrollo endógeno. Por supuesto, no pretendemos que la OCS es el Alfa y el Omega. Necesitamos articular otras herramientas y una de ellas tiene que ver con la capacidad financiera. La OCS está trabajando sobre la creación del Banco de Desarrollo del Gran Sur. Necesitamos nuestras propias instituciones capaces de financiar nuestros proyectos como países.

Manssour Bin Mussallam: "América Latina es un espejo del mundo árabe por su anhelo de unidad"

–¿Qué diferencia tendría con el banco de los BRICS?

–Nuestro enfoque es principalmente en la cooperación sur-sur concreta, tangible, sin una dimensión excesiva de geopolítica. No hay que ser un gigante económico para involucrarse. El Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) es una herramienta interesante, pero sus estatutos no son muy distintos a los del Banco Mundial. Nuestra propuesta es otra, no en contradicción, sino en paralelo. Sería como el banco de los que creen en la equidad y la igualdad. Todos los bancos de desarrollo, en general, funcionan como las empresas privadas: el país que aporta más tiene más voto. En este banco, el 100% de sus acciones serán detenidas por la OCS misma. La Asamblea General de la OCS es la autoridad última del banco. No estamos intentando solo reformar el mundo, un cambio cosmético, sino cambiar las dinámicas subyacentes de injusticia, transformar nuestras sociedades. Necesitamos tener política en el sentido noble, hay que politizar. Y politizar no es hablarle a al pueblo. Es hablar con el pueblo, en el sentido de Paulo Freire, en el sentido pedagógico de conversar con el pueblo. Tenemos que reconquistar nuestra capacidad de soñar, tenemos que relegitimar el sueño dentro de la política, porque sin sueños no hay movilización y sin movilización no habrá transformación.

–La OCS también creó una plataforma para investigadores y científicos. ¿De qué se trata?

–Es una herramienta digital, GreSIS, (https://gresis.osc.int), para promover la cooperación entre investigadores del Sur Global. Está en su fase Beta, es de código abierto y brinda acceso gratuito a las universidades a una base de datos, a un repositorio de artículos, publicaciones transdisciplinarias. Se lanzó en febrero 2024 y hasta diciembre sumó más de 400.000 publicaciones y artículos. El objetivo es llegar a 3 millones en dos años. Usa inteligencia artificial para traducir instantáneamente en español, francés, inglés y árabe con una precisión de entre el 90 y 95 por ciento. No para decir «no necesitamos ya traductores humanos», pero sí permite superar la barrera lingüística inicial.

Tiempo Argentino, 13 de Julio de 2025

Los aranceles de Trump se enfocan en Brasil pero no perdonan ni a los amigos

Los aranceles de Trump se enfocan en Brasil pero no perdonan ni a los amigos

Para Donald Trump, los aranceles resultan ser la continuidad de la guerra por otros medios. Y le acaba de declarar la guerra no sólo a Brasil, con la excusa de defender a su amigo Jair Bolsonaro, sino a sus principales socios estratégicos, a los que prometió aplicar tarifas de entre 30 y 40% desde el 1 de agosto si no se doblegan a sus demandas. En este marco, el 50% contra el gigante sudamericano no representa tanto más que el 35% que anunció para Canadá, el 30% a la Unión Europea y México, el 25% a Japón y Corea del Sur o, puntualmente, el 200% contra productos farmacéuticos australianos. El caso de Brasil tiene otro aditamento geopolítico: esta semana se realizó en Río de Janeiro la XVI Cumbre de los BRICS, donde los países que integran ese bloque avanzaron en la discusión, entre otras “menudencias”, del sistema de comercio mundial, la desdolarización y la condena del uso coercitivo de medidas unilaterales, como precisamente esta amenaza Trump. No olvidaron en el documento final la situación en los territorios ocupados de Palestina y Gaza. Y en todos estos aspectos, el anfitrión de ese encuentro fue figura descollante, aun teniendo que lidiar contra un frente interno tortuoso.

Habrá que decir que esta guerra de Trump se plantea como una nueva batalla de la que anunció desde el día que regresó a la Casa Blanca, en enero pasado, cuando en su discurso inaugural abundó en loas al 25º presidente, William McKInley, que “hizo a nuestro país muy rico, a través de aranceles y talento”. McKinley, también, fue expansionista (Cuba, Puerto Rico, Guam, Filipinas) y murió baleado por un joven anarquista en 1901, pero esa es otra historia.

Habrá que decir igualmente que tal vez la primera guerra contra los BRICS fue la de los Doce Días contra Irán, comenzada por Israel el 13 de junio pasado y culminada luego del bombardeo de EE UU a la planta nuclear de Fordow y la réplica persa en la base de Al Udeid, en Qatar. Esta segunda etapa, en cuanto al gobierno de Lula, resulta una defensa burda e irrespetuosa del exmandatario brasileño, imputado por el intento de golpe de estado de enero de 2023. Mientras Trump habla de una caza de brujas, el Supremo Tribunal Federal analiza la detención del exmandatario por riesgo de fuga y el gobernador de San Pablo, Tarcisio Gomes de Freitas sugiere que si lo dejan viajar, Bolsonaro soluciona el tema directo con Trump.

Los aranceles de Trump se enfocan en Brasil pero no perdonan ni a los amigos

Foto: Xinhua

El inquilino de la Casa Blanca, en tanto, fue muy activo estos días en cartas publicadas en su red Truh Social a los jefes de Estado de una veintena de naciones avisando de qué venía la cosa. La titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respondió -sumisa- al anuncio de las tarifas para la región que “la UE prefiere invariablemente alcanzar el acuerdo con EE UU mediante negociaciones, lo cual muestra nuestra adhesión al diálogo, a una asociación transatlántica estable y constructiva”. El mes pasado, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, pasó un papelón cuando intentó una bilateral con Trump y lo dejaron pagando. El premier canadiense, Mark Carney, que ganó la elección con la promesa de que no cederá a la presión de convertirse en el 51º estado de EE UU, cuando la cumbre del G7 en la ciudad de Kananaskis dijo que habían iniciado conversaciones para llegar un acuerdo antes del 9 de julio, la fecha tope que se había fijado Trump. Pero este viernes el empresario inmobiliario recurrió en una misiva pública al argumento del tráfico de fentanilo a través de las fronteras par aplicar el 35% de tasa. Lo mismo le dice a la presidenta mexicana, Claudia Scheinbaum, aunque le hace precio: 30%.

Lula, por su parte, tiene pocas chances de ir a negociar a Washington, aunque quisiera. Cosa difícil porque implicaría aceptar términos que el exdirigente metalúrgico no está dispuesto a hacer. Sus primeras menciones al hecho destacaron que Trump “esta muy mal informado” sobre los cargos contra Bolsonaro, al que llamó “aquella cosa cobarde” que preparó el golpe cuando Lula recién asumía su tercer mandato. Por otro lado, si bien es cierto que los aranceles impactarían de manera importante, EE UU representa el 12% de las exportaciones brasileñas, “menos de la mitad de las ventas a China”, destaca a la cadena CNN el economista André Perfeito. El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Favaro ya adelantó que Brasil buscará mercados alternativos para sus productos en Oriente Medio y el sur de Asia. Ventajas de estar en los BRICS.

Los medios argentinos ya comenzaron a hacer evaluaciones sobre el impacto que podría tener en el país el golpe arancelario contra el Brasil de Lula. Por el incremento de ofertas brasileñas hacia este lado de la frontera, pero también por la posibilidad que se le podría abrir a la Argentina en el mercado estadounidense. No es de descartar que Javier Milei busque avanzar en las migajas geopolíticas que vislumbra, como es el sueño húmedo de las elites que representa. Es decir, ser la cabeza de puente del imperio angloestadounidense en América del Sur en lugar de Brasil, que ocupó ese lugar desde la Segunda Guerra Mundial, cuando de este lado Juan Perón pugnaba por la integración y mayores grados de independencia. Milei, que espera ansioso una carta de Trump, hizo los deberes en la cumbre de Mercosur con el intento de petardear la integración.

Las denuncias de Francesca Albanese que Israel y EE UU no quieren oír

La Casa Blanca anunció el miércoles sanciones contra la relatora especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, a la que acusa de haber llevado a cabo una «campaña de guerra política y económica» contra Estados Unidos e Israel que «ya no será tolerada». Fue el secretario de Estado, Marco Rubio, quien dio el aviso, mediante un comunicado en el que fustiga «sus ilegítimos y vergonzosos esfuerzos para impulsar la acción del Tribunal Penal Internacional (TPI) contra funcionarios, empresas y ejecutivos estadounidenses e israelíes».
No sólo eso, Rubio se justifica en que «ni Estados Unidos ni Israel son parte del Estatuto de Roma», por lo que la abogada italiana comete «una grave violación de la soberanía de ambos países». Y en esa bolsa mete como antecedente la recomendación de las órdenes de arresto del TPI contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa Yoav Gallant que La Haya dictó en mayo de 2024.
¿Cuál es el pecado de Albanese? Investigar, recopilar información sobre crímenes cometidos por tropas israelíes en el marco de la ocupación ilegal de ambos territorios y especialmente de la ofensiva desatada tras los ataques de grupos islamistas el 7 de octubre de 2023.
El pasado 3 de julio, en una intervención en el Consejo de Derechos Humanos, en Ginebra, Albanese denunció que «Israel es responsable de uno de los genocidios más crueles de la historia moderna». Y agregó: “la situación en los Territorios Palestinos ocupados es apocalíptica”, para luego dar una lista de corporaciones que no solo son partícipes necesarios en las matanzas sino que se benefician directamente del genocidio.
En su informe, nombra a más de 60 empresas involucradas en el apoyo a los asentamientos israelíes y las acciones militares en Gaza. Entre ellas, IBM («que permite a Israel la recolección y almacenamiento de datos biométricos de los palestinos», dice) y Microsoft, que facilita su tecnología en operaciones militares. Amazon y Google colaboran en programas de gestión y Palantir suministró inteligencia artificial a las FDI.
Las firmas más obvias son las de provisión de armamento y equipamiento, como la estadounidense Lockheed Martin, que fabrica los aviones de combate F-35, y FANUC Corporation de Japón. También figuran las petroleras BP y Chevron, las entidades financieras BNP Paribas, Barclays, Allianz y los fondos Blackrock y Vanguard, que, dice Albanese “han canalizado miles de millones de dólares en bonos del tesoro y hacia compañías directamente involucradas en la ocupación y el genocidio israelí”.

Tiempo Argentino, 13 de Julio de 2025

Aziz Salmone Fall: «En Argentina el alma nacional se ve solamente cuando llega el fútbol»

Aziz Salmone Fall: «En Argentina el alma nacional se ve solamente cuando llega el fútbol»

Aziz Salmone Fall, politólogo, cineasta y activista senegalés-egipcio, se siente cercano al país por más de una razón. Aquí murió un sobrino, Massar Ba, en circunstancias no esclarecidas del todo; es la patria de Ernesto Guevara; y aquí surgieron proyectos como el peronismo. Docente en las universidades UQAM (Quebec en Montreal) y McGill, también de Canadá, fue invitado a una conferencia en la Universidad Nacional de Avellaneda en el marco de la celebración del Día de la Organización de la Cooperación del Sur (OCS), y desde su alojamiento porteño se sorprendió por la concentración de símbolos de la aristocracia en el Cementerio de la Recoleta y con una estatua al líder del MPLA y primer presidente de Angola, Agostinho Neto, justo enfrente.

“La cuestión en todo el mundo -reflexiona- es que estamos pasando de un período monopolista a uno oligopólico, donde la ostentación de la plutocracia y los oligarcas prevalece cada vez más. En Argentina es un microcosmos de la brutalidad del sistema mundial”.

-¿La brutalidad?

-Se trata de una violencia estructural basada en el eurocentrismo. Es una mezcla de problema psicocultural pero también político y económico. Hay un pequeño estrato de la población que quiere seguir siendo europeo.

-Borges decía que se sentía como un europeo en el exilio.

-Esta la creencia de que siguen siendo europeos, mientras los propios europeos están cambiando.

-En Buenos Aires y las grandes ciudades sí, pero en el resto del país no es tan así.

-Hay un estrato en el centro de la burguesía que quiere parecerse a Europa. Es lo que (el peruano Aníbal) Quijano llama colonialidad. Es más complejo que el colonialismo porque si el colonialismo desaparece, este culturalismo no va a desaparecer. Borran el hecho de que la clase media y la población pobre también vinieron de Europa y son la gran mayoría blanca, pero cuando son pobres, se les considera como negros. Cuando se habla con afrodescendientes dicen eso, que sus colegas son los argentinos pobres.

-¿Que cambió en Europa?

-Cuando se une con una moneda común y el espacio Schengen surge una Europa diferente al fantasma y la narrativa que existe en Argentina. Es una aceptación más abierta de la inmigración incluso europea, con la integración del Este y las demás antiguas colonias como constitución de una Europa moderna. El argentino todavía mira a otro latinoamericano como inferior. Durante la Guerra de Malvinas, todo el sur global apoyó a la Argentina viendo que Gran Bretaña había atacado a uno de los nuestros. No fue algo ingenuo. Sabíamos que era una estrategia militar. Sin embargo, la Argentina no se siente parte de ese sur global. El espíritu de la nación Argentina moderna es el peronismo. Es nacionalista y cree que el desarrollo es posible a partir de la sustitución de importaciones, pero imbricado en eso persiste una creencia eurocéntrica no admitida. Es algo difícil porque es una creencia de este país. Y la izquierda argentina está muy ligada a eso.

-¿Eso implica que la izquierda argentina es eurocéntrica?

-No, no. Digo que parte de ello es inconsciente y es un problema psicológico. Creciste creyendo que somos europeos en el exilio. Entonces, incluso si eres peronista, es un problema inconsciente y psicológico. Parte de la izquierda no admite que esto es así. Cuando a mis camaradas de izquierda de la Argentina les digo que mi hijo se llama Che ellos se ríen y les digo: «Mira, el Che fue a hacer la revolución a otra parte, no acá”.

-¿Creés posible que sectores mayoritarios de la Argentina acepten incluirse en un proyecto del sur global?

-Argentina está llamada a ser líder del sur global. Y el rechazo del gobierno de Milei a participar en el BRICS nos permiten analizarlo. El proyecto BRICS tiene el potencial de crear un espacio multipolar, pero la realidad es que estamos en un espacio pluripolar, y si Argentina y Brasil aceleran su integración, junto con Chile, pueden ser una potencia industrial ecológica increíble.

-El proyecto de Perón, Getulio Vargas y Carlos Ibáñez del Campo, la alianza ABC.

 -Una gran idea. Pero Argentina debe aceptar la realidad geográfica, su realidad histórica y asumir el rol de liderazgo para no dejárselo a Brasil.

-¿Por qué no?

-El liderazgo natural de Brasil se debe a su tamaño. Tu tienes un potencial de inteligencia y de know how y eso sigue siendo importante. Pero si las élites siguen creyendo que Argentina es una provincia de Estados Unidos, una colonia dentro de la colonia, es un callejón sin salida. La realidad del nuevo sistema mundial es que tienes el potencial del Pacífico a partir de la posición de Chile, de ahí se podría generar una transformación y desvincularse, que es una palabra muy importante.

-¿Desvincularse del sistema global?

-Puedes permanecer siendo capitalista, pero hay que hacer una desvinculación selectiva de parte del mercado y esto tiene que ver con poder ser autosuficiente en términos de alimentación, ser capaz de tener tu propia moneda, tu propia tecnología y defensa militar. Pero si mantienes, como en Argentina, el vínculo con el norte, siempre estarás en ajuste estructural por el Fondo Monetario, por el Banco Mundial. Países que se han desvinculado en la historia -Estados Unidos de Gran Bretaña, Alemania, Japón, China o incluso Suiza- lograron construir su propia economía y reconectarse más tarde en el sistema de mercado mundial.

-El problema son las élites argentinas. 

-Argentina no es Israel, pero está la idea de que así como Israel es Europa en Oriente, Argentina es Europa en Latinoamérica. Canadá tiene en su moneda una imagen del rey británico, pero mantiene un alma nacional. En Argentina ese alma nacional se ve solamente cuando llega el fútbol. ¿Cómo es posible que ese alma nacional aparezca solamente con el fútbol y no en la economía? Mi sueño es ver la misma reacción que cuando Perón estaba en prisión y la gente vino a rescatarlo.

-Este año se cumplen 80 años de ese momento.

Aziz Salmone Fall: "En Argentina el alma nacional se ve solamente cuando llega el fútbol"

Foto: Pedro Perez

-Sí, son ciclos. También se cumplen 80 años del fin de la Segunda Guerra, del sistema de las Naciones Unidas. No es nada, para nosotros, los africanos, no es nada. Yo soy africano y naturalmente soy optimista. Pero ese optimismo tiene que trasladarse a una conciencia social, a una conciencia histórica y a un compromiso que falta, especialmente de la izquierda. Porque hoy el fascismo internacional está mucho más unido que la izquierda.

-¿Cómo se ve a Perón en África?

-Somos de una generación que tuvo la gran suerte de aprender de Raúl Prebish y de Perón. Pero también de las escuelas de dependencia, Fernando Henrique Cardoso, Günder Frank, Celso Furtado. Un corpus de dignidad soberana y coraje. Pero el problema fue la concepción del desarrollo. No se entendió que la acumulación necesita una desvinculación.

-El kirchnerismo fomentó una asociación con Brasil y Venezuela para desvincularse de esos mercados.

-Fue un intento muy valiente pero el momento histórico no fue favorable. África, por ejemplo, estuvo totalmente sujeta al ajuste estructural. Solo parte de Asia pudo escapar, China. Estos intentos se hicieron en un momento de gobernanza gerencial tecnocrática, donde el margen de maniobra para esta desconexión era pequeño porque el capital global se movía hacia la financiarización. Fue suicida que los países latinoamericanos fueran solos. Ésa es una de las explicaciones también del fracaso de la izquierda latinoamericana.

-¿Qué pasa con África? ¿Cuál es el futuro del Sahel?

-Mientras ustedes experimentaban el progreso de la izquierda, África colapsó. El fin de apartheid fue un compromiso de la burguesía negra. Pero hemos adoptado una política de ajustes estructurales autoinfligidos. Sudáfrica, que se suponía que sería la locomotora, se descarriló del proceso. Luego, la explosión de la Unión Africana tras el asesinato de (Muhammar) Khadafi cometido por la OTAN y Francia generó una proliferación de armas a las fuerzas yihadistas instrumentalizadas por el Pentágono y Francia. Los militares de Burkina Faso, Mali y Niger entienden el síndrome del piromaníaco y el bombero.

-¿Cómo es?

-Los gobiernos occidentales crearon inestabilidad para prevalecer como padrinos geopolíticos, porque perdieron la capacidad económica para evitar la cooperación de África con China. He dado 25 años de mi vida con una red de 22 abogados en defensa de Thomas Sankara, que lideró la última revolución en África Occidental y que es imitada en África. (El domingo pasado) debería haber estado en Burkina Faso para la inauguración del mausoleo de Sankara. Fui el responsable de pedir la exhumación de su cuerpo para un estudio forense. No fui porque puse como condición que se realice la extradición de Blaise Compaoré, el jefe de Estado que mató a Sankara, desde Costa de Marfil, donde está protegido por Francia y Françafrique. Compaoré es responsable del yihadismo en la región. Las Juntas tienen un discurso nacionalista populista en los tres países. Han cortado relaciones con la antigua potencia neocolonial, Francia y EEUU, se relacionan con Rusia y restringen los derechos humanos, los partidos políticos, las democracias, con el pretexto de la guerra. La pregunta ahora es por qué no hablan con auténticas fuerzas revolucionarias progresistas.

Aziz Salmone Fall: "En Argentina el alma nacional se ve solamente cuando llega el fútbol"
Thomas Sankara, asesinado en octubre de 1987.

-¿Por qué?

-Hay dos posibilidades. Una es porque no pueden abrir un nuevo frente atacando Compaoré, Françafrique, Francia y Costa de Marfil. Otro motivo es que son usurpadores de un discurso panafricanista para perpetuarse en el poder a través de la guerra. No puedo decir cuál es, pero ahora en nuestro propio movimiento estamos divididos. Algunos dicen que tenemos que apoyar al Sahel y acelerar el proceso de integración y otros dicen que no hay razón para detener la democracia y dejar que sólo los militares controlen los estados.

Aziz Salmone Fall: "En Argentina el alma nacional se ve solamente cuando llega el fútbol"

Foto: Pedro Perez

-¿Cuál es el papel de Rusia?

-Ucrania apoya a las fuerzas yihadistas y Rusia a la AES (Alianza de Estados de Sahel). Rusia es un territorio enorme, muy rico y apetecido por los europeos. Desde los tártaros, de Napoleón, de Hitler. Pero al fin de la Ia Guerra Mundial hubo otra guerra, cuando todos los europeos atacaron a Rusia, en 1918 y 1919. Esta es la verdadera II Guerra Mundial.

-Contra la Revolución.

-Contra los bolcheviques. Los rusos nunca olvidan eso. Nunca. La Unión Soviética fue un aliado natural de África durante la descolonización. Gracias a Cuba y Rusia cayó el apartheid. En 1991 los rusos estaban divididos y los de Yeltsin querían unirse a Europa. Otros, nacionalistas pero no progresistas, querían permanecer como rusos. La crisis de Ucrania es una guerra proxy de la OTAN. La nueva Rusia, la Rusia de los oligarcas, se vuelve compleja con la crisis en República Centroafricana, desestabilizada por Francia y una parte del régimen se alía con los mercenarios rusos. Los nuevos estados panafricanos van a sobrevivir solamente si Rusia los apoya. Aparte de esto, el capitalismo necesita la guerra cuando está en crisis. Y muchos quieren una África sin africanos. La África de los recursos, de los oligopolios.

Tiempo Argentino, 25 de Mayo de 2025