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Las claves de un discurso

Las claves de un discurso

Apegado a las formalidades, el presidente Javier Milei tomó posesión del cargo a las 12 del mediodía de este 10 de diciembre y 15 minutos más tarde dio su primer discurso. Un mensaje leído en el escenario que se montó en la explanada del Congreso, de espaldas al soberbio edificio legislativo, donde permanecieron sentados los mandatarios extranjeros que asistieron al recambio presidencial y que representan todo un símbolo de lo que el nuevo inquilino de la Casa Rosada pretende para su gestión. Ante ellos, y frente a una multitud de seguidores no tan masiva como pretendía el fundador de La Libertad Avanza, Milei se comprometió a llevar adelante un ajuste que, aseguró, será feroz y frente al cual, repitió varias veces, «no hay alternativa ni gradualismo».
Detrás de Milei, que habló de pie ante los micrófonos de la cadena oficial, se destacaron, de un lado, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, su colega armenio, Vahagn Jachaturián, el chileno Gabriel Boric y el rey de España, Felipe VI. Del otro sector, compartían imagen los jefes de Estado de Paraguay, Santiago Peña, el uruguayo Luis Lacalle Pou, el ecuatoriano Daniel Noboa, el húngaro Víktor Orban y el expresidente brasileño Jair Bolsonaro. Entre los invitados a la ceremonia también hubo representantes de segundo nivel como el canciller de Brasil, Mauro Vieira –el desplante a Lula da Silva tiene su precio-; la secretaria de Energía de Estados Unidos, Jennifer Granholm –la cercanía a Donald Trump también se paga–; el líder del ultraderechista Vox, el español Santiago Abascal, y la diputada española-argentina-francesa del Partido Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, entre otros. Las presencias y las ausencias son significativas y dan indicios sobre la orientación que en materia de política internacional tendrá el flamante Gobierno.
La alocución de Milei se centró en justificar lo que el nuevo mandatario considera una refundación nacional en base a presuntas «herencias recibidas». Aunque mencionó en primer lugar al Gobierno de Alberto Fernández, Milei remontó sus críticas hasta un siglo atrás, repitiendo su ya conocido latiguillo de que a principios del 1900 Argentina era la principal potencia del mundo, un dato que la realidad no respalda.
«Hoy comienza una nueva era –abrió el mandatario–, hoy enterramos décadas de fracaso, peleas intestinas, y comienza una era de paz, prosperidad, crecimiento y desarrollo, en libertad y progreso». Y se remontó hasta el nacimiento del país, cuando, dijo, la Argentina había decidido en 1816 no ser colonia de España nunca más. Además, repitió parte del preámbulo de la Constitución de 1853, a la que dijo considerar una Carta Magna liberal luego traicionada por «los políticos» que «decidieron un modelo que solo genera pobreza, estancamiento y miseria».
Reiterando algunos lugares comunes de la campaña, Milei omitió explicar cuáles serán sus primeras medidas, lo que quedará claro este lunes antes de la apertura de los mercados, con una conferencia de prensa del ministro de Economía, Luis Caputo. En cambio, trazó un crudo panorama de los momentos de pesadumbre que, aseguró, esperan a los argentinos.
«Haremos un ajuste fiscal en el Estado del 5% del PBI. En el Estado, no sobre el sector privado», dijo, mientras desde la plaza del Congreso se escuchaban cánticos de «motosierra, motosierra». «No hay lugar a la discusión entre shock y gradualismo. Todos los programas de gradualismo terminaron mal, mientras que todos los programas de shock fueron exitosos», agregó, para luego asegurar que, según su evaluación, el Gobierno deja una inflación plantada de 15.000% anual «que vamos a luchar para erradicar».
«No hay solución alternativa al ajuste», repitió un puñado de veces. «Desde el punto de vista teórico, los empresarios no invertirán hasta que venga un ajuste fiscal recesivo». Y a eso se comprometió. A continuación, señaló que habrá estanflación, como ya venía advirtiendo en declaraciones públicas de las últimas semanas. «Será el último mal trago para la reconstrucción argentina», arengó. «Pero habrá luz al final del camino», dijo, en un revival de discursos optimistas de otros presidentes a la hora de iniciar procesos de ajuste. En otro esbozo de cómo mira al mundo y cómo espera que lo vean, dijo que la alternativa «sensiblera» –así la calificó–, llevaría el país a ser «como la Venezuela de Chávez y Maduro».
Con respecto a la inseguridad, calificó a Rosario, sin nombrarla, como una ciudad «secuestrada por los narcos». Dijo que las fuerzas de seguridad habían sido abandonadas por los Gobiernos y que «solo el 3% de los delitos son condenados», circunstancia que también se debería atribuir, en todo caso, al Poder Judicial. Sin embargo, desde la plaza gritaban «policía, policía».
Milei criticó la situación en el área de Salud, cuestionó las políticas implementadas durante la pandemia y adelantó que propone un nuevo contrato social con algunas consignas y frases hechas ya utilizadas durante la campaña: «El que las hace, las paga». «Quien corta la calle no recibe la asistencia de la sociedad, el que corta no cobra». «Dentro de la ley se permite todo, fuera de la ley no se permite nada».
En el cierre, acudió a la Biblia para agradecer que su asunción coincida con la celebración de Janucá, la fiesta «que recuerda la guerra de los macabeos, los débiles contra los poderosos, la luz sobre la oscuridad, la verdad sobre la mentira». Y culminó con un «Dios bendiga a los argentinos y que las fuerzas del cielo nos acompañen. ¡Viva la libertad, carajo!».
En síntesis, un sinfín de vaguedades plagado de eslóganes, con marcado tono neoliberal, cuya clave interpretativa se develará en el paquete de leyes que enviará a las sesiones extraordinarias del Congreso Nacional.

Revista Acción, 10 de Diciembre de 2023

Hasta en el partido de Zelenski dicen que se pudo llegar a la paz

Hasta en el partido de Zelenski dicen que se pudo llegar a la paz

Las señales de descomposición del gobierno de Volodimir Zelenski van en aumento, y a la feroz interna con el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Valeri Zaluzhny, se le sumó estos días la declaración del jefe del partido oficialista y uno de los negociadores en la mesa de diálogo impulsada por Turquía en mayo de 2022, quien confirmó lo que ya se sabía: que la guerra podría haber terminado si Kiev hubiera aceptado la neutralidad, pero el entonces primer ministro británico Boris Johnson viajó de apuro para exigir que siguieran luchando.

David Arakhamia es el jefe del partido Servidor del Pueblo, fundado en 2016 por Zelenski e Ivan Bakanov, quien en julio del año pasado fue despedido de su cargo como titular del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), la agencia de inteligencia, acusado de no haber detectado «traidores» dentro de la burocracia estatal. En una entrevista televisiva, Arakhamia declaró abiertamente que «podríamos haber tenido paz si hubiéramos aceptado la neutralidad. Pero eso significaría cambiar la Constitución, no confiábamos en los rusos y Boris nos dijo que Occidente quería que siguiéramos luchando». La neutralidad implicaba un régimen como el que Finlandia y Suecia tuvieron durante toda la guerra fría, y que rompieron por presiones de la OTAN tras el conflicto entre Rusia y Ucrania.

La situación en el frente de batalla, mientras tanto, no tuvo demasiados cambios y a esta altura hasta los medios más encolumnados con Occidente reconocen que Ucrania no está en condiciones de ganar la guerra y además, ya se gastaron todas las reservas de armas de la OTAN sin resultados tangibles. A artículos en ese sentido de los dos principales tanques de difusión de Estados Unidos, The Washington Post y The New York Times, se agregó ahora el alemán Bild, que deslizó que los líderes de la OTAN están considerando seriamente convencer –¿obligar?– a que Zelenski negocie con Rusia.

Pero del otro lado de la frontera las cosas no están tan calmas tampoco. Si bien es cierto que las últimas señales tanto de Vladimir Putin como de su asesor en temas de seguridad y expresidente Dmitri Medvedev preanuncian que podrían extender sus aspiraciones a controlar también Odessa, el gobierno incluyó al ex primer ministro Mijail Kasianov en el registro de agentes extranjeros por su oposición a la guerra en Ucrania. Un paso previo a considerarlo traidor a la patria, ya que el hombre integra al Comité contra la Guerra, organización que para el Kremlin tiene como objetivo difundir información falsa y desacreditar a las fuerzas armadas y las políticas internas en Rusia». El ministerio de Reintegración de Ucrania, mientras tanto, anunció que unos 13.500 ciudadanos de esa nacionalidad, entre ellos 1653 menores de edad, regresaron desde Rusia a través de un corredor humanitario en la región de Sumy. La ONU estima que en territorio ruso hay más de un millón de refugiados ucranianos, la mayoría habitantes de ciudades y pueblos que quedaron bajo fuego tras el inicio de la operación especial ordenada por Putin en febrero de 2022.

Tiempo Argentino, 26 de Noviembre de 2023

Impacto global de las elecciones argentinas

Impacto global de las elecciones argentinas

La catarata de mensajes de líderes y de “influencers” de todo el mundo a raíz del triunfo de Javier MIlei en Argentina continuó revelándose este lunes, confirmando, por si hiciera falta, que el 19 N los argentinos no solo decidían sobre su futuro presidente, sino que en estas pampas se jugaba una disputa geopolítica de la que la mayoría de los ciudadanos no fueron conscientes. Es así que a la primera tanda de mensajes en la redes sociales (ver acá) le siguieron una nueva serie de repercusiones del más alto nivel. Fue en gran medida, el personaje del día.

Por caso, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, que tuvo un comienzo público también como comediante, escribió en su cuenta de X: «Felicitaciones a @JMilei@ por su contundente victoria en las elecciones presidenciales de Argentina. Aprecio su postura clara de apoyo a Ucrania. Espero trabajar juntos para fortalecer nuestra cooperación y restaurar el orden internacional basado en el derecho internacional».

A nivel regional, fue evidente el apoyo de gobiernos progresistas como el de AMLO en México, Lula da Silva y Gustavo Petro en Colombia al derrotado candidato Sergio Massa. Como mandas las reglas de la diplomacia, el mandatario brasileño envió una salutación y un convite a mantener las relaciones entre ambos países, habida cuenta de las violentas declaraciones previas del libertario contra el exlíder metalúrgico. Lo mismo hizo el gobierno de China, otro de los países denostados por razones ideo0lógicas.

Al mismo tiempo, el presidente electo recibió un guiño del hondureño Nayib Bukele burlándose de Petro, que lamentó el resultado del comicio.

Donde repercutirá con mayor impacto su propuesta y su postura en el escenario global es en el grupo de naciones que aceptó en agosto pasado el ingreso del país para conformar el BRICS 11. Un analista de fuste como el brasileño Pepe Escobar posteó en X  que comenzará el BRICS 10.

El mismo Escobar, que maneja sólida información sobre política asiática, subió un tuit que celebra que Klaus Schwab, el fundador de ese otro grupo, pero de las oligarquías financieras llamado Foro Económico Mundial de Davos, se ha convertido en el real presidente del país desde el 10 de diciembre.

Yanis Varoufakis, exministro de Finanzas griego, empecinado luchador contra los ajustes del FMI en su país durante un tramo de la gestión de Alexis Tsipras en 2015 y cofundador de la Internacional Progresista, dijo que “Milei no es un anarcocapitalista. Robert Nozick (autor de ANARQUÍA, ESTADO Y UTOPÍA) fue eso. No, Milei es un nuevo Videla vestido de libertario decidido a acabar con la mera posibilidad de la soberanía democrática argentina. En cuanto a dolarización versus inflación, es como bombardear a un país con armas nucleares para deshacerse del Covid-19. Los argentinos merecen nuestra solidaridad en la pesadilla que están a punto de vivir.”

Destacan mensajes de Elon Musk y hasta de Donald Trump, que desde su red Truth aplicó el lema de su campaña para nuestro país con un rotundo Make Argentina Great Again (MAGA) «Hacer Argentina Grande otra vez», como se encargó de decir el elegido en su primer discurso. Ya Jair Bolsonaro había dicho lo suyo sobre la próxima asunción del liberrtario, (ver acá)

En ese post Trump coincide con el millonario sudafricano Elon Musk, que postea la misma imagen de un usuario End Wokeness, algo asi como El fin del progrfesismo, que es la bandera de Gandsen, emblema de los paleolibertarios del mundo. “La prosperidad está adelante para Argentina”, se alegra el dueño de X.

Tiempo Argentino, 20 de Noviembre de 2023

Ahora Zelenski pide negociaciones, serán en Malta y sin Rusia

Ahora Zelenski pide negociaciones, serán en Malta y sin Rusia

El presidente de EEUU pidió al Congreso más de 100 mil millones de dólares extras en concepto de «ayuda» a Israel y Ucrania y para contrarrestar la influencia creciente e China en el mundo, aunque no tiene plafond para conseguir esos fondos. Es que los republicanos, tras la destitución de Kevin McCarthy no se ponen de acuerdo en quién deberá presidir la Cámara baja y dejan al legislativo en un virtual receso.

A pesar del fracaso de su gira por Medio Oriente (ver aparte), Joe Biden insiste en que Estados Unidos debe dirigir los destinos de la humanidad ante el avance de fuerzas que identifica de alguna manera con el mal, como Hamas y Vladimir Putin, pero también a Beijing y a los migrantes centroamericanos. En el pedido –61.400 millones para Kiev y 14.000 para Israel– Biden aprovecha para sumar 13.600 millones destinados a reforzar la frontera con México y otros cerca de 10.000 millones sin asignación declarada.

Con la operación Tormenta de Al Aqsa de Hamas, era de manual que la Casa Blanca saldría en ayuda de su aliado en Medio Oriente. Lo que en el contexto de las presidenciales del año que viene, genera el problema adicional de que la oposición, que controla la Cámara de Representantes, disputa espacios de poder a dentelladas. Donald Trump quiere volver a gobernar pero enfrenta a enemigos internos poderosos y corre el arco señalando que con él en el Salón Oval no se hubiera desatado la guerra en Ucrania ni en Gaza. En concreto, desde el 7-O recaen los argumentos para sostener a Volodimir Zelenski.

De hecho, entre el 28 y el 29 de octubre habrá una cumbre para tratar la paz en Ucrania en Malta. Uno de los invitados por Zelenski es su par turco, Recep Tayyip Erdogan. También tomarán parte Arabia Saudita y Dinamarca. De alguna manera es el reconocimiento de que la contraofensiva contra las tropas rusas en el sureste del país, iniciada en la primavera boreal, no produjo ningún resultado positivo para occidente, que ahora ve en el conflicto de Gaza la oportunidad de dejar caer al ex comediante sin que haga demasiado ruido. En la práctica es el segundo fracaso para EE UU en unos dos años, tras abandonar Afganistán en agosto de 2021.

Las lentas diluciones de los imperios atlánticos tienen otro episodio en la región africana del Sahel, donde tras el golpe en Níger del 26 de julio pasado, ahora el gobierno de Emmanuel Macron anunció que el 31 de diciembre próximo dejará territorio nigerino el último de los 1400 soldados franceses. Así lo confirmó el comandante de las Fuerzas Armadas galas, Eric Ozanne, junto al jefe del Estado Mayor del Ejército de Níger, coronel Mamane Sani Kiaou. «Les pedimos que se marcharan y nos gustaría que todo vaya bien», declaró Kiaou.

El golpe que sacó el poder a un gobierno afín a Francia provocó el rechazo de Macron y los países europeos, que establecieron sanciones contra la Junta Militar. Gobiernos de la Unión Africana llegaron a amenazar con una intervención armada. Pero a medida que las aguas se van calmando, se nota que tampoco los países europeos están hoy en condiciones de modelar el continente a su gusto como solían hacer hasta no hace tanto.  

Tiempo Argentino, 22 de Octubre de 2023