América Latina despertó este viernes con dos novedades que la afectan directamente y tienen un profundo sentido geopolítico: María Corina Machado, la lideresa opositora venezolana, fue galardonada con el premio Nobel de la Paz al que aspira ilusoriamente Donald Trump; y la presidenta de facto de Perú, Dina Boluarte, fue destituida por el Congreso acusada de “incapacidad moral permanente”, una figura que sirve tanto para un barrido como para un fregado. En ambos casos, se trata de decisiones que van en sintonía con los intereses estadounidenses, por más que el inquilino de la Casa Blanca estaba que trinaba al conocer la noticia de que se había quedado afuera del galardón que se entrega en Oslo, y eso que apuró un acuerdo entre Hamas e Israel con tal de anotarse en la lista.
Veamos el caso venezolano. Si dárselo a Trump hubiese sido un despropósito para el Comité Noruego, sólo pensar en Machado llama a recordar que no es la primera vez que ocurre algo tan descabellado. De hecho, si bien lo recibió Adolfo Pérez Esquivel, también tuvieron su premio Barack Obama y Henry Kissinger, sin ir más lejos. Lo que da la razón al director de comunicación del gobierno de EE UU, Steven Cheung, que calificó la nominación como una prueba de que pusieron “la política por encima de la paz”. La manera de mostrar el disgusto de Trump, que incluso horas antes de la novedad había recibido el apoyo de Vladimir Putin. En el caso de la mujer que está inhabilitada en Venezuela por respaldar las sanciones contra su país dictadas por Estados Unidos y, además de propiciar una intervención armada, es acusada de ser responsable de mucha de la violencia política promovida por los sectores opositores contra la presidencia de Nicolás Maduro desde 2014 junto con el exiliado Leopoldo López y Antonio Ledezma.
Foto: Xinhua
Boluarte, por su lado, llegó al poder en 2022 tras la destitución del dirigente del gremio docente Pedro Castillo, de quien había sido compañera de fórmula en las presidenciales de 2021. Una alianza inestable entre un maestro que sorpresivamente había ganado los comicios con más ímpetu de hacer cambios revolucionarios en el Perú que diseñó la dictadura de Alberto Fujjimori que posibilidades de lograrlo habida cuenta de las trabas impuestas por la constitución. Ella se acomodó a la ofensiva conservadora que sacó, mediante los artilugios que permite esa carta magna, a Castillo y no movió un dedo para defenderlo. El hombre permanece detenido a la espera de que se sustancie un juicio por rebelión, abuso de autoridad y perturbación de la tranquilidad pública.
En julio del año pasado, Boluarte, que ya venía acusada por la supuesta tenencia de un reloj Rolex de alta gama y minucias semejantes, inauguró con Xi Jinping el Puerto de Chacay, al norte de Lima. Será un punto neurálgico para el comercio con los países del Pacífico y la salida de la producción brasileña a través de la ruta amazónica. Hace una semana, los países de la Comunidad Andina -Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú -aceptaron el ingreso de China como país observador. No hace falta mucho para entender que si el secretario de Estado, Scott Bessent condiciona el salvavidas al gobierno de Javier Milei a romper los lazos con el gigante asiático, detrás de esta movida estén los esbirros de Washington.
En Venezuela es más fácil de captar la idea del Comité Noruego. Puede molestar a Trump, pero es funcional a los intereses estadounidenses. Sin dudas la nominación causa impacto en el interior del país caribeño, en medio de la ofensiva contra el narcotráfico en el que la fuerza naval más poderosa del mundo ya destruyó cinco lanchitas presuntamente cargadas de droga tripuladas por presuntos narcos, frente a las costas de Venezuela.
La ventaja de estos tiempos para engendrar análisis políticos es que todo está a la vista. No hace falta siquiera esbozar hipótesis sombrías o elucubrar motivos subterráneos. Esta semana, que pintaba lapidaria para el Gobierno nacional, terminó con algo de euforia luego del nuevo «salvavidas» de la Casa Blanca que imploró el ministro de Economía argentino. En un mensaje de X y en una entrevista posterior con el canal Fox, el secretario del tesoro Scott Bessent puso en claro que ahora sí, el acuerdo que este martes anunciarán Javier Milei y Donald Trump y que él pergeñó con Luis Caputo será una suerte de Pacto Roca-Runciman 2.0, por aquel acuerdo que en 1933 ató a la Argentina al decadente imperio británico, único modo en que las élites que habían derrocado a Hipólito Yrigoyen pensaron para capear la crisis mundial de 1930.
En la semana, las instituciones argentinas habían forcejeado –también a la luz pública– en el fangal al que algunos las llevaron. Por ejemplo, el presidente «aceptó» la renuncia a la candidatura bonaerense del diputado José Luis Espert, acosado por sus vínculos con el narcotráfico, y la Corte Suprema de Justicia desempolvó del cajón en que dormía desde hace más de tres años la extradición de Federico «Fred» Machado, sponsor del legislador, requerido por un juzgado de Texas. De pronto, ahora Espert enfrenta acusaciones por lavado de dinero. Igualmente, al tiempo que se condenaba a los autores materiales del intento de magnicidio de Cristina Fernández de Kirchner, Milei culpaba de sus desgracias políticas a una venganza del kirchnerismo porque «tomé la decisión de que vaya presa».
El lastre Entre alabanzas sin sustento a la política económica anarcocapitalista, Bessent explicaba el jueves que con Caputo «Revisamos el amplio consenso político en Argentina para la segunda mitad del mandato del presidente Milei» y afirmaba haber quedado convencido del «enfoque en lograr una libertad económica fiscalmente sólida para el pueblo argentino mediante la reducción de impuestos, el aumento de la inversión, la creación de empleo en el sector privado y la colaboración con aliados». Prosigue luego: «A medida que Argentina se libere del lastre del Estado y deje de gastar para la inflación, grandes cosas son posibles».
The @USTreasury has concluded 4 days of intensive meetings with Minister @LuisCaputoAR and his team in DC. We discussed Argentina’s strong economic fundamentals, including structural changes already underway that will generate significant dollar-denominated exports and foreign…
— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) October 9, 2025
El mensaje calmó el cierre de la semana cuando todo apuntaba a una nueva sangría de dólares para mantener la cotización. El Tesoro estadounidense «compró» pesos y le dio un nuevo soplo de vida a la debilitada gestión mileísta. Pero irritó aún más a sectores que le cuestionan a Trump su apoyo al aliado ultraderechista mientras perjudica a los chacareros estadounidenses y promete despidos porque no logra acuerdos bipartidistas para incrementar el techo de la deuda pública. Los recortes que propone en el sistema sanitario son rechazados por los demócratas, que cuestionan una motosierra para los estadounidenses, pero bolsillos laxos para el amigo sudamericano. Que, para colmo, dispensa fondos en un recital estrafalario cual un «rockstar», como puntillosamente anotaron medios y dirigentes de aquellos lares. O sea, Bessent habló para inversores y también para el frente interno.
En el reportaje posterior fue aún más claro. «La Argentina es un referente en América Latina. El presidente Milei ha hecho lo correcto. Está intentando romper con cien años de un ciclo negativo en Argentina. Además, es un gran aliado para Estados Unidos. Vendrá al Despacho Oval el próximo martes y tiene el compromiso de sacar a China de la Argentina. El riesgo es terminar enfrentados con más barcos cañoneros, como en Venezuela. No queremos un Estado fallido». En términos más claros, el swap de 20.000 millones de dólares es para quitar del medio al gigante asiático. ¿Una opción sería traer barcos cañoneros también acá?
El 22 de septiembre pasado, en ocasión del otro salvavidas, el secretario del Tesoro le respondió a la senadora Elizabeth Warren que «los fondos de cobertura que atacaron los activos argentinos en los últimos meses sin duda sufrieron grandes pérdidas (…). Los fondos mutuos a largo plazo y los fondos de pensiones que invierten en nombre de los trabajadores estadounidenses se beneficiaron (con ese apoyo)». Como se dijo entonces en estas páginas, la ayuda no era para los argentinos sino para «las jubilaciones de los estadounidenses, en riesgo por la caída de los bonos vernáculos», como el «rescate» del FMI de 2018 a Mauricio Macri.
Ahora, el que anotó esa jugada fue el premio Nobel de Economía de 2009, Paul Krugman, en su cuenta de la plataforma Substack. Allí recuerda su cuestionamiento al anuncio del 22 de septiembre y a los planes de estabilización basada en el tipo de cambio, un error que puntualiza como repetido en esta parte del mundo y siempre fracasado. Ahora detalla: «Lo que no señalé en mi publicación anterior fue que la entrega de dinero de Bessent no solo fue un intento de rescatar la versión argentina de Elon Musk, sino que también rescató a sus amigos de fondos de cobertura. (Debo tratar de ser más cínico…) (sic) (…) No hay indicio de un plan real para resolver el desastre actual de Argentina. El mismo ex financiador de cobertura, Bessent, lo sabe (…) lo que ofreció en su lugar como justificación fue una fuerte dosis de teoría de conspiración. Según Bessent, los inversores que apuestan contra el peso deben tener motivos políticos siniestros contra Milei».
Para aplicar esas políticas económicas que, de todas maneras, conducen al fracaso, regímenes militares recurrieron a la violencia asesina y desde 1983 en adelante, con otros Gobiernos, a la represión. Vale recordar que muchos funcionarios del 2001 están ahora en el poder. Pero, así como a Fernando de la Rúa las élites le reclamaban «valentía» para hacer lo que había que hacer, a ese exacto argumento recurrió la directora del FMI, Kristalina Georgieva, que en una exposición en el Instituto Milken indicó: «En Europa Central y del Este, tuvimos ejemplos de líderes valientes que hicieron cosas muy difíciles, recortaron pensiones y salarios en un 40% o 50%». Como dijera el expresidente Néstor Kirchner, la propuesta es ser valiente con los débiles. Mike Milken, habitual anfitrión de Milei, es conocido como «el Rey de los Bonos basura». Fue condenado por delitos financieros a 10 años de prisión en 1989 y a una multa de 600 millones de dólares, pero mediante acuerdos judiciales, solo pasó 22 meses a la sombra.
En cuanto a la geopolítica que destila el Pacto Roca-Runciman 2.0, baste decir que el viernes 10 el Congreso peruano destituyó a la presidenta Dina Boluarte por «incapacidad moral». En noviembre del año pasado, la sucesora del derrocado Pedro Castillo inauguró junto a Xi Jinping el Puerto de Chancay, al norte de Lima, llamado a ser el principal nodo regional de la Ruta de la Seda y vía de salida para exportaciones brasileñas. La semana pasada, en la XXXI reunión de cancilleres del Consejo Andino celebrada en Bogotá, se aprobó la incorporación de China como País Observador de la Comunidad Andina, que integran Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
En 24 días se cumplen 20 años del No al Alca, esa iniciativa de un mercado común desde Alaska a Tierra del Fuego abortada el 5 de noviembre de 2005 en la IV Cumbre de las Américas de Mar del Plata. Todo tiene que ver con todo.
Hoy y el lunes se reunirán en la ciudad egipcia de El Arish delegaciones del movimiento Hamas, de Israel, de Qatar y de Estados Unidos para discutir los términos del plan de paz presentado por Donald Trump para Gaza. El acuerdo incluye la liberación total de los rehenes aún en poder del grupo islámico a cambio de dos millares de presos en cárceles israelíes y las condiciones para el retiro de las tropas israelíes de la Franja, con la propuesta de crear una “Junta de Paz” a cargo del exprimer ministro británico Tony Blair. Una suerte de protectorado colonial como el que se atribuyó el Reino Unido en Palestina a la caída del imperio otomano.
Se sabe que cualquier armisticio deja un tendal de insatisfechos y en este caso todavía está por verse hasta dónde cederá Hamas. Pero seguramente el gobierno ultraderechista de Benjamin Netanyahu enfrentará serios problemas para apaciguar a los halcones de su redil. Ya lo adelantó el expremier Yair Lapid, quien deslizó que al finalizar el Shabat “se oirán muchas amenazas de (Bezalel) Smotrich y Ben Gvir”, los supremacistas ministros de Finanzas y Seguridad Interior. “No permitiremos que arruinen el acuerdo”, continuó Lapid, para agregar: “una mayoría absoluta en la Knéset israelí y una mayoría absoluta del pueblo israelí apoyan el acuerdo de Trump”. Otro líder opositor, Yair Golan, que fue subcomandante de las FDI y ahora milita en el partido Demócratas, fue directamente contra el jefe de gobierno. “No escuchen las palabras de Netanyahu esta noche porque no hay palabras que puedan compensar el hecho de que este acuerdo debería haberse concluido hace mucho tiempo. Salgan a la calle ahora y exijan con una sola voz. Alto y claro: todos los rehenes, ahora. El fin de la guerra. Ahora. El colapso del régimen de Hamas: ahora”.
Trump, por su parte, mientras amenaza con un garrote a Venezuela y prepara a sus tropas para nuevas guerras, apuesta a ganarse un lugar en Oslo para cuando entreguen el Nobel de la Paz con esta apuesta en Medio Oriente. Una apuesta en la que no puede evitar su verba de cow boy petulante. “Hamás debe actuar con rapidez; de lo contrario, todo se perderá. No toleraré demoras, como muchos creen que ocurrirá, ni ningún resultado en el que Gaza vuelva a representar una amenaza. ¡Hagamos esto, rápido, (y) todos recibirán un trato justo!”, anotó en su red Truth.
Los enviados de Estados Unidos serán el enviado Steve Witkoff y Jared Kushner, esposo de Ivanka, la hija mayor de Trump. Todos ellos, dedicados al negocio inmobiliario, dato no menor.
Hamas se había pronunciado a favor de liberar los rehenes israelíes capturados hace justo dos años, y entregar los cuerpos de los fallecidos. También se habían manifestado por transferir la gestión de la Franja de Gaza a un comité de consenso nacional palestino. Blair no es precisamente una bandera de paz por esas zonas, ya que cuando fue primer ministro se sumó sin dilación a la invasión estadounidense a Irak, aceptando el argumento de que Saddam Hussein era un peligro por su arsenal de armas de destrucción masiva…que nunca aparecieron.
La brutal ofensiva de Israel posterior al 7 de Octubre del 2023 generó masivas marchas de repudio en todo el mundo a medida que una respuesta desproporcionada se convirtió en un genocidio y una hambruna planificada y que los ministros más fanáticos del gabinete se ufanaban de los crímenes cometidos para construir “El Gran Israel”. Así, este viernes hubo manifestaciones en España y una huelga general en Italia en solidaridad con la Flotilla Global Sumud, interceptada en aguas internacionales por fuerzas de Israel.
El frente caribeño
Mientras en Medio Oriente Trump habla de paz, en el Caribe apuesta a mostrarse como el matón de la esquina y este viernes el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ordenó un nuevo ataque contra una barcaza frente a las costas venezolanas. “Nuestra inteligencia, sin duda, confirmó que esta embarcación estaba traficando narcóticos, las personas a bordo eran narcoterroristas”. Trump se sumó al mensaje al afirmar que la lancha estaba “cargada con suficientes drogas para matar de 25 a 50 mil personas». Se entiende que si a Barack Obama le dieron el Nobel de la Paz en 2009 y después celebró en 2011 el asesinato sin juicio previo de Muhammad el Gadafi y el de Osama bin Laden, él no debería merecer menos ahora.
El que sí tuvo algo para decir en este entuerto fue Gustavo Petro. «En esa lancha van jóvenes caribeños pobres. Lanzar misiles, cuando se puede interceptar como Colombia hace, produce la ruptura del principio jurídico universal de proporcionalidad. Por tanto, se trata de un asesinato», resaltó el presidente de Colombia en su cuenta de la red X.
Desde Caracas, el presidente Nicolás Maduro señaló que los venezolanos están alertas para emprender una lucha armada. «Nuestro pueblo se ha preparado con una doctrina muy clara y los pueblos del mundo deben saberlo, una doctrina de defensa integral de la nación. Venezuela tiene derecho a la paz, a la soberanía, a su existencia y no habrá imperio de este mundo que se lo arrebate, que se lo quite, y si es necesario pasar de las formas de lucha no armada, a las formas de lucha armada, este pueblo lo hará por la paz», dijo en el acto de clausura de la Conferencia Internacional Colonialismo, Neocolonialismo y los Despojos Territoriales del Imperialismo Occidental. «Venezuela jamás se humillará ante ningún imperio, tenga el poder que tenga, llámese como se llame», concluyó el mandatario.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez denunció a su vez que ExxonMobil está financiando al Gobierno de Guyana para una «agresión militar» contra territorio venezolano. Una invasión a Venezuela no sería estratégicamente factible pero sí provocaría levantamientos internos con apoyo de la oposición política, cómo se hizo en Libia contra Gadafi. O con un incidente internacional, a la manera de Siria. Obama también lo hizo.
Zarpó de Francia el petrolero ruso
El petrolero ruso Boracay, que había sido interceptado por las autoridades francesas frente a las costas bretonas de Saint-Nazaire y está acusado de formar parte de una supuesta «flota fantasma» de Moscú, levó anclas este viernes y retomó su viaje. El diario francés Liberation informa que el buque “tomó rumbo suroeste y viajan el capitán y su segundo al mando, ambos de nacionalidad china (NdR, para peor), quienes fueron detenidos en un primer momento, cuando efectivos de la Marina abordaron la embarcación este miércoles. El primero de ellos será juzgado en Brest en febrero”. Desde el Kremlin habían atribuido el operativo a la “histeria antirrusa” y el presidente Vladimir Putin lo calificó de “un acto de piratería”. El petrolero Boracay circulaba bajo la bandera de Benín. !El buque fue capturado en aguas neutrales, sin razón alguna», dijo el mandatario ruso en su intervención en el Club Internacional de Debates Valdái. Putin agregó que no tenía información certera de hasta qué punto el Boracay está vinculado a Rusia pero sostuvo que la verdadera razón para semejante intervención podría ser la «difícil situación política interna de la cúpula gobernante en Francia». La prensa francesa dijo que la embarcación zarpó de un puerto ruso rumbo a India y transportaba productos petrolíferos, declarados ilegales por la Unión Europea, en un intento por sortear las sanciones que se fueron imponiendo desde la guerra en Ucrania. El barco figura en la ‘lista negra’ de la UE, Canadá, Suiza, Nueva Zelanda y Reino Unido.
Veinte minutos y una foto junto a Donald Trump con los pulgares para arriba fue el corolario más esperado de la bilateral que quiso mostrar Javier Milei para llevar algo de calma a los mercados antes de las elecciones del 26 de octubre. Al término del encuentro que se desarrolló en Nueva York, en el marco de la 80ª Asamblea General de la ONU, hubo palmadas tranquilizadoras, frases de compromiso sobre la amistad que dicen dispensarse ambos jefes de Estado, loas al rol de «fuerte aliado» que Estados Unidos tiene ahora en la otra punta del continente, todo eso sazonado con el apoyo total del empresario inmobiliario incluso hasta para una aún lejana reelección de su colega de la Casa Rosada. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, a su turno, fue hasta quizás más enfático en un cruce con la senadora demócrata Elizbeth Warren, que cuestionó severamente el salvataje de la actual administración al Gobierno argentino. Hoy Bessent informó que «el Tesoro está negociando actualmente con las autoridades argentinas una línea swap de 20.000 millones de dólares con el Banco Central. Trabajamos en estrecha coordinación con el gobierno argentino para evitar una volatilidad excesiva». Antes, el Banco Mundial había anunciado que aceleraría un desembolso de 4.000 millones de dólares que está incluido en un paquete de apoyo de 12.000 millones anunciado en abril.
En el aspecto público, Milei logró ponerse en los spots nuevamente, como cuando asumió el cargo, en diciembre de 2022, y mostró fuertes cartas de que recibirá «todo lo que haya que poner», en palabras de Bessent, para terminar con las turbulencias que acosan a la gestión de Luis Caputo. Pero fuera de cámara hay un entramado del compromiso estadounidense con detalles que no trascendieron de inmediato. La experiencia demuestra que «la gran democracia del norte» no hace beneficencia ni tiene por costumbre hacer negocios en que los dos ganen algo. Mucho más explícitamente con Trump, los negocios son una perinola en la que a ellos siempre les toca el «toma todo». De todos modos, en medio de una gran «emoción», el ministro de Economía, Luis Caputo, aclaró que el prestamista del norte «no pidió nada a cambio».
Amigos son los amigos Todavía estaban las sillas calientes cuando desde la cuenta oficial de la Oficina del Presidente postearon en la red X una foto en la que el mandatario argentino celebra un mensaje impreso del presidente de Estados Unidos en su red Truth Social. «El muy respetado presidente de Argentina, Javier Milei, ha demostrado ser un líder verdaderamente fantástico y poderoso para el gran pueblo argentino, avanzando en todos los niveles a una velocidad récord», escribe Trump, para agregar: «Él heredó un “desorden total” con una inflación horrible causada por el anterior presidente de la izquierda radical (al igual que el deshonesto Joe Biden, el peor presidente de la historia de nuestra nación), pero ha devuelto la estabilidad a la economía argentina». El final es sugerente: «Argentina: Javier Milei es un muy buen amigo, luchador y ganador, y tiene mi respaldo completo y total para la reelección como presidente, ¡nunca te decepcionará!», dice la traducción que publica OPRArgentina. Otra versión posible para el «He will never let you down!» del texto podría ser «Nunca te defraudará». Una nimiedad, pero quién sabe.
El Presidente Javier Milei recibió por parte del Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, la publicación impresa en la red social Truth donde expresa su apoyo al Gobierno Nacional.
"El muy respetado presidente de Argentina, Javier Milei, ha demostrado ser un líder… pic.twitter.com/C53ilTKtBi
No había pasado demasiado tiempo cuando Bessent se trenzó en un debate por X con Warren, representante del ala izquierda de los demócratas y contendiente en las primarias por la presidencia en 2020 y 2024. «Primero, Trump nos hizo pagar precios más altos por el café y la carne para apoyar a un golpista convicto en Brasil. Ahora quiere que los contribuyentes estadounidenses rescaten a su amigo Milei en Argentina. Trump debería dejar de aumentar los precios para los estadounidenses y de regalar nuestro dinero a sus amigos corruptos», señala la legisladora por Massachussetts. La chicana venía a cuento de los aranceles extraordinarios del 50% a productos brasileños con la excusa de la condena judicial a Jair Bolsonaro; pero engloba a Milei en la categoría de «amigo corrupto». No hace falta acotar a qué se refiere.
La respuesta de Bessent tiene lo suyo, porque ubica al candidato a la alcaldía de Nueva York, Zorhan Mandani, en un equipo seguramente impensado para él. «Pocos deberían sorprenderse por la interpretación autocompasiva de @SenWarren de “Don’t Cry for Me Massachusetts” –le dice a Warren–. Las políticas económicas destructivas que ha impulsado desde que se incorporó al Senado en 2013 rivalizan con la fallida agenda izquierdista de la oposición argentina. Si su alma gemela política y compañero peronista estadounidense, @ZohranKMamdani, llega a la alcaldía de la ciudad de Nueva York, estoy seguro de que el senador pedirá un rescate financiero cuando lleve a la ciudad a la quiebra».
Pero luego Bessent analiza –y justifica a su manera– la razón financiera para la supuesta ayuda a nuestro país. «Los fondos de inversión que atacaron los activos argentinos en los últimos meses sin duda sufrieron grandes pérdidas ayer. Los fondos mutuos a largo plazo y los fondos de pensiones que invierten en nombre de los trabajadores estadounidenses se beneficiaron (por el apoyo de Estados Unidos)».
Few should be surprised by @SenWarren’s self-pitying rendition of “Don’t Cry for Me Massachusetts.”
The destructive economic policies she has championed since joining the Senate in 2013 rival the failed leftist agenda of the Argentine opposition. Should her political soulmate… https://t.co/CtyIPPO68V
— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) September 23, 2025
O sea, cualquier posible envío de dinero –de la manera en que eso llegara a ocurrir– no es para los argentinos sino para las jubilaciones de los estadounidenses, en riesgo por la caída de los bonos vernáculos. Suena como la explicación de Mauricio Macri para el «rescate» del FMI de 2018.
Contracara sudamericana El otro tema que Warren saca a relucir es el de los aranceles contra Brasil. Precisamente en la misma jornada, y como ya es tradición, el inicio de la ronda de debates en la Asamblea General corresponde al presidente brasileño y lo sigue el estadounidense. Un rito desde hace 80 años en reconocimiento al país sudamericano por haber enviado tropas a combatir contra los nazis en la II Guerra Mundial.
Hubo cumbres en las que las lisonjas entre Bolsonaro y Trump, durante su primer mandato, eran casi obscenas. Porque comparten una ideología ultraderechista sin fisuras que querían mostrar en ese escenario. Ahora el estadounidense no duda en una injerencia no menos obscena para presionar por la liberación del expresidente. Esta vez, Lula da Silva usó apenas 18 minutos para plantar una agenda diametralmente opuesta a su par norteamericano. «La pobreza es tan enemiga de la democracia como el extremismo», dijo el exmetalúrgico.
«La única guerra de la que todos pueden salir victoriosos es la que libramos contra el hambre y la pobreza», agregó. «En todo el mundo, las fuerzas antidemocráticas están tratando de someter a las instituciones y reprimir las libertades. Adoran la violencia, alaban la ignorancia, actúan como milicias físicas y digitales, y restringen a la prensa», puntualizó luego.
Tuvo más frases destacables, lanzadas así, de un tirón, sin ayudamemoria ni texto escrito. «Un antiguo jefe de Estado fue condenado por atacar la democracia, por primera vez en los 525 años de historia de Brasil. Se respetó su derecho a defenderse ante los tribunales, algo que se le habría negado en una dictadura (…) Nuestra democracia y nuestra soberanía no son negociables».
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