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Joe Biden y su carrera en la búsqueda de apoyos

Joe Biden y su carrera en la búsqueda de apoyos

Resultaba conmovedor verlo a Joe Biden presentar este viernes el decreto con el que pretende proteger el derecho al aborto, anulado por el fallo de la Corte Suprema del 25 de junio. «Por el amor de Dios, hay elecciones en noviembre, ¡voten, voten, voten!», les imploró a las mujeres, en un recurso desesperado por conseguir -dijo- los dos senadores que necesitan los demócratas para dictar una ley federal.

El miércoles, Biden visitó Cleveland, corazón industrial de Ohio y reducto difícil últimamente para los demócratas. «Hice campaña para restaurar la columna vertebral de este país, la clase media y los sindicatos», insistió. Luego, con un impecable “ah, pero Trump”,  recordó que «la administración anterior perdió más empleos en su mandato que cualquier otra desde Herbert Hoover».

Salvo distinciones honoríficas a tres soldados que combatieron en Irak y Afganistán -dos de ellos fallecidos- no aparecieron mensajes del presidente relacionados con Ucrania estos días. ¿Será que las cosas no están saliendo como dicen los burócratas de la Otan y el secretario de Estado, Antony Blinken? ¿O que el oficialismo se encamina a una derrota en noviembre y la guerra no “garpa”?

La reunión de cancilleres del G20 en Bali puede dar un indicio. Se trata de una previa a la cumbre de jefes de Estado de noviembre y los medios hegemónicos auguraban avances para sacar a Rusia del grupo. Es cierto que el tema Ucrania fue central, pero no hubo una condena a Moscú por la invasión,  solo una diplomática “profunda preocupación por las consecuencias humanitarias de la guerra”.

Santiago Cafiero sintetizó el clima cuando llamó a  «construir un multilateralismo solidario como instrumento de paz». Porque el fin del unipolarismo es precisamente lo que ebulle desde hace tiempo y eclosionó el 24F. “La voluntad política y la colaboración global son fundamentales para garantizar que el multilateralismo funcione”, resumió la ministra de Exteriores de Indonesia, Retno Marsudi, anfitriona del evento, para concluir: “el multilateralismo beneficia a todos los países”.

Si no hubo choques directos fue porque cuando hablaban los representantes de Ucrania -invitada especial-, Alemania, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, el canciller ruso, Sergei Lavrov, se fue de la sala. Una devolución de gentilezas luego de que ellos faltaron a la cena de bienvenida. “No entienden la cortesía y las normas de etiqueta», criticó Lavrov.

Su vocera, Maria Zajárova, fue al hueso: “Hubo un intento de boicotear a Rusia pero comprendieron que quedaban en minoría absoluta: si de 20 restan 7 quedan 13, y estos trece no querían organizar ningún boicot, pensaban trabajar de modo constructivo. De ahí que el boicot fracasó y desembocó en el aislamiento del grupo de los siete».

A pesar del tono belicista de la Cumbre de Madrid, donde la Otan catalogó a Rusia de enemiga y a China como “desafío”, este martes la secretaria del Tesoro, Janet Yellen y el viceprimer ministro chino, Liu He, mantuvieron un diálogo virtual. “Discutieron los desarrollos macroeconómicos y financieros de Estados Unidos y China, las perspectivas económicas mundiales en medio de los crecientes precios de los productos básicos y los retos de la seguridad alimentaria”, explicaron desde Washington. «Las dos partes acordaron que mantener la estabilidad de la industria global y las cadenas de suministros es del interés de ambos países y de todo el mundo», dijeron desde Beijing. Este sábado, Blinken dijo que había tenido una reunión «muy constructiva» en Bali con su homólogo chino, Wang Yi.   

Tiempo Argentino, 10 de Julio de 2022

La nueva hoja de ruta de la Otan caldea aún más el ambiente

La nueva hoja de ruta de la Otan caldea aún más el ambiente

En otro contexto, la presentación del nuevo Concepto Estratégico de la Otan, en la cumbre presidencial que se desarrolló en Madrid los dos últimos días de junio, hubiese pasado como un documento de actualización de planes destinados a justificar el enorme presupuesto de la Organización Atlántica y los nuevos objetivos hasta el 2030… en el resto del mundo. Como las amenazas del terrorismo en el que se centró el encuentro en Lisboa de noviembre de 2010, cuando se presentó el séptimo plan de defensa, el primero desde los atentados a las Torres Gemelas y hasta ahora en vigencia. La alianza militar ya había tenido una participación letal en las guerras balcánicas que disolvieron Yugoslavia y en las invasiones a Irak y Afganistán, pero aún no habían incursionado en Libia y Siria. Como siempre, bajo la batuta de Estados Unidos.

Esta vez, el compromiso tiene un cariz más dramático, al punto que el principal tema fue la guerra en Ucrania, la nueva expansión hacia el oeste de la Otan, con el acuerdo para comenzar el trámite de incorporación de Suecia y Finlandia, ad referéndum de que Turquía vea efectivamente satisfechas sus exigencias sobre refugiados de origen kurdo en ambas naciones. Básicamente, Madrid fue el marco para que los líderes europeos “pongan el gancho” en un papel que certifica una vieja aspiración de los estrategas del Pentágono y las agencias de inteligencia estadounidenses: plantear quiénes son los nuevos enemigos de Occidente en el siglo XXI. Que como a nadie sorprende, tienen su cabecera en Moscú y Beijing.

El principal adversario designado en el documento, que establece lineamientos por los próximos ocho años, es claramente Rusia, definido como “la amenaza más significativa y directa para la seguridad de los Aliados y para la paz y la estabilidad en el área euroatlántica”. En la capital portuguesa, hace apenas 12 años, la Otan había concebido una “alianza estratégica” de la coalición con Rusia. China ni figuraba en la mesa de arena occidental. Ahora le pusieron el brulote de «desafío sistémico a nuestros intereses, seguridad y valores» al gigante asiático.

El plan militar occidental, entre otras cuestiones, establece el compromiso común de elevar al 2% del PBI el presupuesto de cada miembro destinado a defensa, subir la cantidad de efectivos entrenados para despliegue rápido de los actuales 40 mil soldados a 300 mil. Solo Estados Unidos llevará 100 mil tropas adicionales al continente. Además, estuvieron de acuerdo en establecer varias bases de la Otan en Europa central y oriental, algunas de ellas en territorio de Polonia, que se va convirtiendo en fortín con una frontera de poco más de 200 kilómetros con Rusia, en Kaliningrado.

Respuestas cruzadas

El presidente Joe Biden aludió en su discurso en Madrid a la sólida unidad de la alianza atlántica. Pero esa unidad muestra algunas piezas un tanto agarradas con alfileres. El ingreso de los dos países bálticos –rompiendo una tradición centenaria de no enfrentamiento con el vecino de la Unión Soviética primero y ahora de la Federación Rusa– está condicionado por el gobierno turco. El sí de Recep Tayyip Erdogan apareció a horas del inicio de la Cumbre. Pero Ankara pide la extradición de militantes del PKK, el partido kurdo acusado de terrorismo. Estocolmo y Helsinki aceptaron “luchar contra la presencia y las actividades de organizaciones terroristas” en sus países. Sin embargo, aseguran que la entrega de los imputados por Turquía está en manos de la Justicia.

“Por supuesto, las promesas son importantes, pero para nosotros, la implementación es más importante. Nos movemos con cautela como un país que ha sido apuñalado por la espalda montones de veces en su lucha contra el terrorismo. Por lo tanto, seguiremos muy de cerca si se cumplen estas palabras”, dijo Erdogan al regreso a su país.

Desde Moscú, el canciller Sergei Lavrov definió a la nueva estrategia de la Otan como “una nueva cortina de hierro” que está cayendo entre Rusia y Occidente, en referencia a una frase que acuñó el ex primer ministro británico Winston Churchill para definir el cerco entre la URSS y Europa durante la Guerra Fría. «Que tengan cuidado y no se pellizquen los dedos en ella», bromeó Lavrov, para luego advertir que el Kremlin analiza las decisiones tomadas en la capital española, que podrían, aclaró, ser violatorias del Acta Fundacional firmada a la caída de la Unión Soviética para mantener en nuevo statu quoy adelantó que el gobierno de Vladimir Putin «decidirá dependiendo de hasta qué punto y cómo se plasmen en la realidad las decisiones adoptadas y anunciadas por la Alianza Atlántica».

Desde Beijing respondió el vocero de la cancillería, Zhao Lijian. «Este supuesto documento de Concepto Estratégico de la Otan ignora la realidad y presenta los hechos al revés. Se empeña en manchar la política extranjera china», dijo Zhao. Pero no se quedó ahí:  «China no es en absoluto el desafío sistémico que se imagina la Otan. En realidad, es la Otan la que constituye un verdadero desafío sistémico para la paz y la estabilidad mundiales». Y recordó la intervención de la alianza en Afganistán, Libia y el bombardeo de la embajada de China en Serbia, en 1999, donde murieron tres periodistas chinos, un hecho que no olvidan en Beijing. «Las manos de la Otan están manchadas de sangre de los pueblos del mundo», concluyó.

En los campos de batalla, en tanto, las fuerzas separatistas de Lugansk con el apoyo de las tropas rusas que cruzaron la frontera desde el 24 de febrero pasado informaron tener rodeada la ciudad de Lysychansk, lo que les permitiría cerrar el control de esa parte del Donbass. Kiev negó la veracidad de esta información, al tiempo que confirmó haber tomado completamente la Isla de las Serpientes, en la región de Odesa, y haber destruido equipamiento ruso encontrado en ese lugar. 

Tiempo Argentino, 3 de Julio de 2022

Un paso más cerca del abismo

Un paso más cerca del abismo

Según como caiga la moneda, el punteo de cómo el mundo llegó a este azaroso presente podrá ser la primera versión de la historia de estos tiempos de amenaza nuclear. Si cae cruz, ya no habrá historia.

Julio de 2018: El partido viene de lejos, pero partamos de esta fecha.  Cumbre de la Otan en Bruselas, segunda a la que asiste Donald Trump. El presidente de EE UU recrimina a la canciller Angela Merkel su sociedad con Rusia por la construcción del Nord Stream 2, el gasoducto para alimentar a bajo costo a la industria y los hogares alemanes. “Paga miles de millones a Rusia y nosotros tenemos que defenderla de Rusia. Alemania está totalmente controlada por Rusia porque obtendrá entre el 60% y el 70% de la energía a través del nuevo gasoducto”, despotrica.
Diciembre de 2019, Londres: Emmanuel Macron dice a la prensa que la Otan, que cumple 70 años, “experimenta una muerte cerebral”. Protesta porque Trump retiró tropas de Siria sin consultar a los socios que también participan de esa aventura. Las tropas rusas intervienen en favor del presidente Bachar al Assad desde 2015 y frustran el proyecto de “primavera árabe” diseñado en tiempos de Barack Obama. En 2014, Moscú había incorporado a Crimea tras el golpe de estado en Kiev.

Noviembre de 2020: el demócrata Joe Biden gana la presidencia, Trump denuncia fraude. En Europa celebran. Biden asume en enero de 2021 y dice: “Estados Unidos está de vuelta”.

Junio de 2021: Alemania retira sus tropas de Afganistán, donde estaban bajo la bandera de la Otan. En un operativo muy desordenado, EE UU hace lo propio en agosto, dejando Kabul bajo control de los talibán.

Septiembre de 2021: el 15, EE UU, el Reino Unido y Australia anuncian el pacto militar AUKUS para la región del Indo-Pacífico. Washington le birla a Francia un contrato para proveer submarinos nucleares a Australia. También sin aviso previo. El 26, el socialdemócrata Olaf Scholz gana las elecciones germanas, primeras en 16 años de las que no participa Merkel, que se retira de la política. Scholz recién puede armar gobierno y asumir en diciembre.

Ante este escenario, Vladimir Putin reclama garantías de que la Otan no continuará su expansión y recuerda que Occidente no cumplió las promesas de 1991. La Casa Blanca dice que Rusia va a invadir Ucrania.

Febrero 7 de 2022: Putin y Xi Jinping se encuentran en Beijing en la inauguración de los Juegos Olímpicos -boicoteados por EE UU- y anuncian un acuerdo de “amistad sin límites” que propugna el multilateralismo, la defensa de la ONU y detener la expansión de la Otan. El 24, Putin ordena una “operación militar para desnazificar y desmilitarizar Ucrania”. Washington se jacta de haber advertido de la invasión. Comienza una ola de sanciones contra Rusia. Scholz impide que el nuevo gasoducto entre en funcionamiento.

Junio 30:  culmina la Cumbre de Madrid. La Otan confirma la “invitación” a Suecia y Finlandia, y anuncia su nuevo Concepto Estratégico, una hoja de ruta para la defensa común que designa a Rusia como “una amenaza directa” a la seguridad de los aliados y a China “un desafío” a los intereses y valores occidentales.  

Tiempo Argentino, 3 de Julio de 2022

Ucrania y Moldavia cerca de la UE, mientras se abre otro frente en Kaliningrado

Ucrania y Moldavia cerca de la UE, mientras se abre otro frente en Kaliningrado

Todo indica que las fuerzas rusas van ocupando lenta pero persistentemente el sur ucraniano, el objetivo anunciado desde que recibieron la orden de cruzar la frontera, el ya histórico 24 de febrero pasado. Los últimos informes desde el frente en el Donbass indican que fue tomada la ciudad de Lisichansk, con lo que todo el territorio de Lugansk quedó bajo control de efectivos de Moscú y de las repúblicas independientes del sur de Ucrania. «La milicia popular y el ejército ruso entraron en Lisichansk. Algunas empresas de la ciudad ya han sido tomadas. Actualmente, se están produciendo combates callejeros», escribió en su cuenta el teniente coronel Andrei Marotchko, que oficia de representante de los separatistas. El viernes las últimas tropas ucranianas habían recibido la orden de dejar Severodonetsk, en otra manifestación de que las noticias en el campo militar para Kiev no son auspiciosas por estos días.

Pero eso no significa el fin de la guerra que, como suele suceder cuando los actores son tan diversos, se puede desplazar a otros escenarios en cualquier momento. Por lo pronto, el presidente Volodimir Zelenski celebró como una victoria la decisión de los líderes europeos de otorgar el estatus de candidato a la Unión Europea de Ucrania y Moldavia, en tiempo récord. Zelenski había pedido la membresía en febrero. La movida tiene gusto a estrategia de tensión bélica, ya que Transnitria, el enclave moldavo de población rusófona, tiene características similares a las del Donbass y podría resultar un objetivo para Moscú, según los estrategas militares de la Otan. Pero el apuro dejó malheridos en el camino: Georgia había pedido el ingreso a la UE en marzo y no hubo novedades sobre el reclamo para ellos en esta semana, lo que provocó la queja de Tiflis.

En 2008, ante los primeros escarceos del gobierno Mijeíl Saakashvili por acercarse a la Otan, crecieron las tensiones en las regiones prorrusas de Osetia del Sur y Abjasia, declaradas repúblicas independientes de Georgia. El Kremlin ordenó una intervención militar que terminó con un acuerdo de cese el fuego avalado por la UE. Tanto en Georgia –la patria de Josif Stalin, por otro lado– como en Moldavia y Ucrania, lo que aparecen son los resabios de la disolución de la Unión Soviética, deudas que no se saldaron en el tiempo.

Otro “frente potencial” surgió estos días en Kaliningrado, el enclave ruso encerrado entre Lituania y Polonia, a orillas del mar Báltico. Se trata de un territorio de un tamaño similar al Área Metropolitana porteña con una historia trascendente para el mundo (ver aparte) que al final de la Segunda Guerra Mundial quedó en manos de la URSS. Hace justo cuatro años, entre el 16 y el 28 de junio de 2018, se disputaron cuatro partidos del Mundial de Rusia en el estadio Arena Báltica, que fue una de las sedes del certamen de la FIFA que ganaría Francia. Una curiosidad: allí jugaron su encuentro de la primera ronda el que sería subcampeón, Croacia, el tercero, Bélgica, y el cuarto, Inglaterra. Todo un récord.

Polonia forma parte de la Otan desde 1999, en lo que se conoce como la cuarta expansión de la Organización Atlántica. Lituania ingresó en la quinta extensión, en 2004, junto con siete países de lo que fue la órbita soviética. Justamente esa expansión fue criticada por analistas y geopolíticos internacionales desde esos tiempos como un desafío peligroso para la seguridad rusa. Putin recurre a ese argumento para explicar la invasión a territorio ucraniano.

El caso es que las autoridades lituanas anunciaron la prohibición de tránsito de mercancías sancionadas por los países occidentales desde Rusia a Kaliningrado, que administrativamente es un Oblast, o sea, tiene estatus de provincia. En esa región está asentada la flota rusa y una base con misiles Iskander, de capacidad nuclear. Desde la independencia de Lituanía, en 1991, se garantizó un corredor ferroviario para el transporte de mercancía.

Foto: Sergei Supinsky / AFP

El sábado pasado entró en vigencia el cuarto paquete de sanciones contra Rusia que, según la interpretación de máxima de Vilnius, prohíbe el tránsito de acero y metales ferrosos a través de su territorio. Para Moscú, el bloqueo es ilegal ya que sigue vigente el Acuerdo de Asociación y Cooperación entre Rusia y la UE que en el artículo 12 garantiza la libertad de tránsito.

«Lituania está implementando las medidas restrictivas impuestas por unanimidad», dijo Eric Mamer, vocero de la CE. El gobernador de Kaliningrado, Anton Alijánov, dijo que la respuesta rusa será contundente.

Mientras tanto, el Ministerio de Defensa ruso anunció este sábado que “80 mercenarios polacos fueron apresados, 20 vehículos blindados de combate y ocho lanzacohetes múltiples Grad fueron destruidos en bombardeos con armas de alta precisión contra la fábrica de zinc Megatex, en la localidad de Konstantinovka», en jurisdicción de Donetsk. Según las mismas fuentes, unos 300 militares ucranianos y un número no determinado de mercenarios cayeron prisioneros en la ciudad de Mykolaiv, a unos cien kilómetros de Odessa, el principal puerto de Ucrania. «

La tierra de Kant, Goldbach y E.T.A. Hoffmann, ante otra amenaza de guerra

La ciudad de Königsberg fue fundada en 1255 por Ottokar II de Bohemia, conocido en su tiempo como el Rey del Hierro y el Oro. Fue la capital de la Prusia oriental, con todo lo que implica ese nombre para la unificación de Alemania, en el siglo XIX, y para las guerras que asolaron Europa en el XX. Pero también fue la cuna del filósofo Immanuel Kant, el matemático Christian Goldbach y el multifacético Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, más conocido como E.T.A. Hoffmann.

Kant, sin abundar demasiado, creó su sistema filosófico, que aún sorprende por su profundidad, sin salir nunca de esa ciudad bañada por el Báltico. Prusia, a su vez, fue el símbolo de un sistema militar tan preciso como terrorífico para la paz europea. Fue así que al fin de la Primera Guerra, el territorio fue cortado al medio con un territorio controlado por Polonia, el “Corredor de Danzig”, que sirvió de justificación a Adolf Hitler para la invasión de 1939.

En 1945, Prusia directamente desapareció de la faz de la Tierra. Su población de origen germánica mayormente fue trasladada a otros países mientras que el territorio fue desarticulado entre Polonia y Lituania. La antigua capital de la parte oriental y sus adyacencias quedaron para la Unión Soviética, que estableció allí el Oblast de Kaliningrado, bautizado así en honor a Mijail Kalinin, uno de los fundadores del Estado revolucionario en 1917 que presidió el Soviet Supremo hasta marzo de 1946.

Muchos en Occidente descubrieron su existencia cuando fue designada como una de las sedes del Mundial de Rusia. Para Moscú, el bloqueo de Lituania es una provocación inadmisible.

Tiempo Argentino, 26 de Junio de 2022