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Laboratorio del abandono

Laboratorio del abandono

El mensaje del secretario de Coordinación de Producción nacional, Pablo Lavigne, no podía ser más claro sobre las premisas de la teoría que sustenta el Gobierno nacional. «La mejor política pública (para la industria) es la inexistencia (de una política)», dijo en un acto en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, lo que se traduce como que lo único que está dispuesta a hacer la gestión paleolibertaria con respecto al desarrollo productivo es no hacer nada. Que sobreviva el más apto, según esa óptica darwiniana, lo que se está traduciendo en el cierre acelerado de empresas, o su reconversión en importadoras, dejando un tendal de trabajadores en la calle. Sin embargo, eso de que solo merece sobrevivir el más capaz se choca con el auxilio estatal que se le imploró a Donald Trump y al FMI, sin los cuales la gestión de Javier Milei no hubiera sobrevivido a este dramático 2025. 

Los dichos de Lavigne venían como respuesta a declaraciones del pope del grupo Techint, Paolo Rocca, en una conferencia en la UIA en la que alertó por la avalancha de heladeras y lavarropas importados que se comercializan en el país, y se inscribe en una problemática que lleva a una destrucción de industrias que no se veía desde los aciagos años 90. O cuando en el final de los 70 se decía que «el mercado decidirá si hay que fabricar acero o caramelos».

El caso quizás más emblemático de estos días fue el anuncio del cierre de la producción local de Whirlpool en la localidad de Pilar. Impactante porque pierden su empleo 220 trabajadores y porque la planta se había construido en 2022, con una inversión de unos 50 millones de dólares. El proyecto implicaba la producción de 300.000 lavarropas, la mayoría para la exportación. ¿Qué pasó en el entretanto? Que cayó el consumo local y que el valor del dólar le quita competitividad es una respuesta cantada. Pero hay otra menos explícita. La «ayuda» de Trump pergeñada por su secretario del Tesoro, el inefable Scott Bessent, no es gratuita.

Desde que volvió a la Casa Blanca, Trump apuró su política de reindustrialización de Estados Unidos con dos herramientas igualmente contrarias al pensamiento paleolibertario: incremento de los aranceles aduaneros e incentivos a la producción nacional. Llegó a amenazar con sanciones a firmas estadounidenses que producen en México, Canadá o China si no regresaban a su propio país. Whirlpool tiene su sede en Benton Harbor, Míchigan, donde fue fundada en 1911. La jugada en Argentina es a dos puntas. Abandona una planta que es de última generación y crea trabajos en Estados Unidos. Cumple con Trump, al igual que lo hace Milei, cuya mejor política exterior, también, es no tener política exterior. Por eso se suma sin chistar a lo que dicen en Washington.

Así, a la catarata de votaciones en la ONU que van en contra de la tradición argentina −bloqueo a Cuba, política de derechos humanos y contra la tortura, sin ir más lejos− le agrega el apoyo incondicional a Israel, al punto de que se comprometió con trasladar la embajada argentina a Jerusalén. Gesto que solo tienen Estados Unidos, Paraguay, Guatemala, Honduras, Papúa Nueva Guinea y una nación no reconocida por la ONU, Kosovo. Milei le recalcó esta decisión al canciller Gideon Saar, de gira por la región. «La elección del presidente Javier Milei fue un doble milagro: para Argentina y para el pueblo judío. Su victoria en las elecciones parlamentarias del mes pasado fue un paso importante para consolidar su Gobierno y encaminar a Argentina por la senda correcta», replicó Saar en su cuenta de X.

El seguidismo a los deseos de Trump pone en riesgo la posición histórica de Argentina en el continente, habida cuenta de la ofensiva militar desatada contra Venezuela en el Caribe. Una ofensiva que se extiende a Colombia y a Brasil. Dato importante: Lula da Silva consiguió que Estados Unidos quite aranceles a productos brasileños que habían sido impuestos con la excusa de que se perseguía judicialmente a Jair Bolsonaro. No solo eso, el expresidente ultraderechista fue detenido por intentar fugarse y el Supremo Tribunal Federal ratificó su condena a 27 años por el conato de golpe de Estado de enero de 2023. Sin arrodillarse.

El copy-paste mileísta derivó en la creación de una Agencia Nacional de Migraciones, remedo vernáculo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés). «Damos un paso histórico: al trabajo diario de Migraciones le sumamos la capacidad operativa de las Fuerzas Federales con una fuerza civil−policial migratoria, con estándares claros, firmes y modernos para controlar de verdad nuestras fronteras. Un solo objetivo: control migratorio real, fronteras seguras y tolerancia cero con el crimen organizado, el tráfico de personas y la inmigración ilegal», anunció la aún ministra de Seguridad y senadora electa, Patricia Bullrich.


Romper todo
La designación de un militar en actividad como el actual titular del Ejército, Carlos Presti, como ministro de Defensa es otro sello de la intención mileísta de poner todo patas para arriba. Una decisión que rompe con otra tradición, que desde la recuperación de la democracia llevó a poner a la cabeza de esa dependencia a un civil. Pero incluso los que aceptan que este dato puede no ser tan grave atienden a otras dos consideraciones importantes. Por un lado, Presti, que es hijo de un coronel imputado por violaciones a los derechos humanos, nunca repudió la represión ilegal. Por otro lado, cuestionan que lleve a una politización de las fuerzas, encolumnado como está con el proyecto oficialista. Y, sobre todo, que representa el ala de lo que se conocía como «Partido Militar», alineado con el liberalismo. El que se encaramó en todos los golpes de Estado desde 1955 en adelante y no permitió la consolidación de una democracia hasta 1983

Designación inédita. Por primera vez en 42 años, el ministro de Defensa es un general del Ejército.

Foto: NA

Otra cuestión que pone sobre la mesa el nombramiento del reemplazante de Luis Petri es que, si el plan es copy−paste, no faltará mucho para que, como Trump hizo en septiembre pasado en su Gobierno, el cargo de Presti se convierta en ministro de Guerra. Se podrá decir que, después de todo, Juan Domingo Perón fue ministro de Guerra. Pero no es de creer que la estrategia de Presti vaya por ese lado. Por lo pronto, antes de asumir como diputado por Mendoza, Petri se muestra contento como un chico con juguete nuevo por la llegada al país de aviones F−16 fabricados en Estados Unidos, pero comprados como rezago a Dinamarca.

«Con @JMilei, ninguna misión es imposible −posteó Petri−. En menos de dos años, pasamos de la promesa al hecho: la Argentina tiene caza supersónicos. Listos para custodiar nuestros cielos y defender a los argentinos como nunca antes».

En otro sector donde el oficialismo espera aprovechar el momento para romper todo es en el de las reformas estructurales. Por ahora, trascendieron algunas propuestas en Educación que no levantaron mucha espuma. Donde hay jaleo es en la reforma laboral. Un tema en el que la nueva conducción de la CGT tendrá que ver cómo se acomoda.

Ya uno de los «gordos», Gerardo Martínez, de la UOCRA, mantuvo un encuentro en la Casa Rosada para hablar del asunto. Su cara a la salida no daba a entender que estuviera de acuerdo con lo que se le planteaba, pero habrá que ver cómo caen las fichas. Sí sería pertinente acotar algunas certezas. Las patronales y los Gobiernos de derecha siempre plantean que para combatir la desocupación hay que flexibilizar leyes consideradas obsoletas. Hablan de «facilitar» los despidos, como quien cree que una ley de divorcio pudiera aumentar los casamientos. Porque hace tres años, con esas «leyes obsoletas» Whirlpool apostó por una inversión importante. Ahora, y cuando hay «clima de negocios» como no se veía en décadas, se van también la fabricante de rodamientos SKF, la metalúrgica Cramaco−DBT; la tradicional elaboradora de ollas de alta calidad Essen anuncia que importará parte de sus productos y Carrefour busca comprador, lo mismo que Raizen, dueña de la marca de combustibles Shell. Según un relevamiento publicado por Clarín, en los últimos 15 meses se destruyeron 17.323 empresas. Esta nueva oleada, por lo demás, puede ser la última ¿Quién volvería a apostar en una Argentina que cada no tanto vuelve a tropezar con la misma piedra?

https://www.clarin.com/economia/altas-bajas-empresas-17323-15-meses_0_HBmyT1PvoY.html

Por si fuera poco, los bancos Santander y BBVA informaron desde sus casas matrices que frenaron el crédito en Argentina por un escenario de riesgo creciente debido a la alta morosidad y la falta de expectativas favorables a futuro. «Las perspectivas de crecimiento económico se han deteriorado en el tercer trimestre como resultado de la incertidumbre política, los elevados tipos de interés y las presiones cambiarias», dijo un directivo de BBVA al medio español Expansión. Ni siquiera la repentina y poco clara revisión de los datos estadísticos sobre el crecimiento que hizo el INDEC, que evitó sobre la hora que se considerara a ese trimestre como de recesión, resulta convincente.

Revista Acción, 30 de Noviembre de 2025

Más palo que zanahoria para obligar a la región a volver a abrazar a Estados Unidos

Más palo que zanahoria para obligar a la región a volver a abrazar a Estados Unidos

Se supone que Argentina volvió a jugar en las grandes ligas esta semana, según celebran el presidente y los promotores de su “batalla cultural” ultraderechista. Es decir, o sea, Javier Milei se jacta de haber logrado un acuerdo comercial histórico, fruto, deslizan, de que Donald Trump reparó en sus dotes en su discurso en el Foro de Davos del año pasado. Ese en el que despotricó contra la “agenda woke”, las parejas gay –a las que acusó de pedófilos- las mujeres y los migrantes.  Como será que este mismo viernes, el jefe de estado dijo que “cuando uno está sentado con ellos, todos respiran batalla cultural”. Y agregó en una entrevista con la plataforma de streaming Neura: “Lo puedo creer de Marco Rubio porque lo conozco de antes, la entiende a la perfección, la lleva en la sangre. Lo que me sorprendió es que cuando estuvimos sentados con el equipo de Trump, todos respiran batalla cultural. Bessent respira batalla cultural, Trump también respira batalla cultural”.

Raro en Bessent, que al ser nominado como secretario del Tesoro dijo en el Senado: “Quiero agradecer a mi esposo, John Freeman, quien está aquí hoy, y a mis maravillosos hijos Cole y Caroline (nacidos por gestación subrogada), quienes están sentados detrás de mí, por darme la mejor lección de civismo”. Sin mencionar el escándalo por oscura amistad de Trump con Jeffrey Epstein, que destila pedofilia.

Otro que anotó con ese modelo pulmonar extremo es al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al que calificó de “queridísimo amigo” y “bastión de occidente”. En fin, así con todo. Sin embargo, el mismo día que la Casa Blanca anunciaba el “superacuerdo” con Argentina, también avisaban que había pactos similares con Guatemala, El Salvador y Ecuador. Pero de manera coincidente, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, daba a conocer el bautismo de la intervención militar en el Caribe. Se llama Operación Lanza del Sur (Operation Southern Spear) y es claro que no solo se enfoca en Nicolás Maduro, sino en Gustavo Petro y fundamentalmente, es una espada que apunta a Lula da Silva.

Ese mismísimo jueves, Trump indultó a nuestro conocido Joe Lewis, ese amigo de Mauricio Macri que organiza tours para jueces, dirigentes empresariales y políticos a su exclusiva mansión en Lago Escondido. El hombre había reconocido maniobras en el uso de información privilegiada para obtener fortunas en timbas financieras. Parece que el inquilino de la Casa Blanca se apiadó de él y lo perdonó, porque después de todo hubo arrepentimiento y Lewis pagó una multa de cinco millones de dólares por sus pecados.

El viernes, tras una reunión con el vicepresidente JD Vanze, Hegseth, Rubio y el jefe del Estado Mayor Conjunto Dan Caine, el empresario inmobiliario dijo “ya me he decidido… (sobre qué haremos) no puedo decirles qué es, pero hemos avanzado mucho con Venezuela en cuanto a detener el flujo de drogas. Sin embargo, tenemos un problema con México, tenemos un problema con Colombia”. Casualmente países con gobiernos progresistas no alineados con Washington. Casualidades ¿no?

Volviendo a Bessent, es el que más claramente ubica el programa financiero estadounidense de apoyo a Milei como de defensa de los intereses estadounidenses. Así, dijo en una entrevista con MSNBC News que el propósito era “la estabilización del gobierno, uno de nuestros grandes aliados en América Latina, durante una elección (…) Yo prefiero usar la paz mediante la fortaleza económica antes que tener que disparar a narcolanchas si el gobierno colapsa (…) Tenemos una oportunidad generacional en América Latina para crear aliados”. En Newsmax agregó que “EEUU esta recuperando América Latina a través de liderazgo económico, sin balas”, y recordó que el gobierno de Bolivia y el que avizora en Chile, junto con Ecuador y Paraguay “están abrazando a los EE UU”, algo que en ocho años no había logrado Barack Obama.

Justo a 20 años del No al Alca, el pacto Roca-Runciman 2.0 viene con finanzas pero también con balas, contra lo que adujo Scott, que dijo lo que dijo a horas de la primera vuelta en Chile, a dos semanas de la de Honduras, donde gobiernos que indigestan en el norte atraviesabn trances difíciles. En Bolivia, el 17 de agosto ya habían coronado el desplazamiento del MAS-IPSP y en Ecuador, en comicios poco transparentes, habían conseguido la continuidad del bananero Daniel Noboa, en abril, y este domingo hay una consulta sobre cuatro puntos centrales: si se permitirá la presencia de bases militares, sobre reducir el número de asambleístas y eliminar la obligación del Estado de financiar a los partidos políticos. El cuarto es decisivo para consolidar un régimen oligárquico, si se habilita una nueva reforma constitucional en la que, de ser aceptados los anteriores puntos, el que no tenga dinero no podrá participar en la política nacional, que además, quedaría bajo supervisión militar estadounidense. 

O sea, es decir, mucho más de palo que de zanahoria. Por mencionar algo nomás, por lo que se va sabiendo de las conquistas que conseguiría nuestro país de este Si al Alca, hay 14 ventajas para EE UU y una para Argentina. Como dijera algún malintencionado en este mundo ultra, Estados Unidos se comporta como un tipo que va a un club de swingwers, solo. 

Tiempo Argentino, 16 de Noviembre de 2025

A la medida de Estados Unidos

A la medida de Estados Unidos

En condiciones normales, la frase del canciller Pablo Quirno, «estamos yendo con la valijita a vender la Argentina» hubiese sonado como un programa virtuoso para abrir puertas en el mundo al comercio de los productos nacionales. Pero algunas condiciones objetivas impiden esa lectura optimista de lo que está ocurriendo con el país a tres semanas de la elección de medio término que le dio un nuevo impulso a la gestión de Javier Milei. Una de ellas es, claramente, que el Gobierno logró salir airoso de las urnas y del escenario de catástrofe posterior a las elecciones provinciales bonaerenses por el apoyo inclaudicable de la administración de Donald Trump. La otra es que para lograr ese salvavidas la gestión local quedó en manos de la Casa Blanca, que se lo refriega en el rostro a cada paso. A esto se podría agregar que los terminales locales del banco JP Morgan (JPM) que fungen de ministros argentinos se manejan con un grado tal de sigilo que semejan intrusos que ingresaron a una vivienda para vaciarla antes de que los residentes despierten. Por ejemplo: el titular de Economía, tras asegurar que era inminente un acuerdo comercial con Estados Unidos, se negó a dar detalles porque, dijo, había un pacto de confidencialidad, como si se tratara de negociaciones entre privados y él no fuera funcionario. Y que los detalles los anunciaría la Casa Blanca, cosa que hizo en la tarde de este jueves, junto con acuerdos similares para Guatemala, Ecuador y El Salvador. 

A los fines de este análisis, entonces, no está mal recordar que Quirno es descendiente de una familia de alcurnia que se remonta nada menos que hasta 1810, cuando Norberto de Quirno y Echandía firmó en el Cabildo Abierto del 22 de mayo por la continuidad del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. Cinco años después, otro antecesor, este por vía materna, el entonces director supremo Carlos María de Alvear (nacido Carlos Antonio del Santo Ángel Guardián de Alvear y Balbastro) le hizo llegar una carta a lord Stangford, embajador británico en Río de Janeiro, pidiendo el protectorado británico. Es de la familia también un ministro de Relaciones Exteriores de Bartolomé Mitre, Marcelino Ugarte, y él mismo fue director de Fusiones y Adquisiciones para América Latina del JPM. Dentro del área económica del Gobierno, fueron gente de esa banca Luis Caputo y su segundo, José Luis Daza; Alejandro Lew, secretario de Finanzas; Santiago Bausili, presidente del Banco Central y Vladimir Werning, vicepresidente; Demián Reidel, exjefe de asesores de Milei y ahora presidente de Nucleoeléctrica Argentina. Como sea, la venta de Argentina parece haber resultado, ya que el propio Quirno la celebró primero junto con Jamieson Greer, representante Comercial de EE.UU., y luego con Marco Rubio, el secretario de Estado.

Días febriles
Ahora, finalmente, se sabe qué estuvieron negociando en secreto aparte del megasalvataje elector Luis Caputo, Quirno, Bausili y Daza a principios de octubre con Scott Bessent, el secretario del Tesoro de EE.UU., en esos días febriles en que todo parecía que estaba yendo por la canaleta. Se trata de un acuerdo del que se habló desde el 26 de octubre pero del que nadie mostraba las cartas a la espera de que lo hicieran en el norte. En esta entrevista con el comunicador oficialista Luis Majul, Caputo se trabó al explicar que no podía contar de qué venía la cosa. Sonó a «no puedo disim… decir nada Luis, porque estoy bajo el tratado de confidencialidad». Ver minuto 33:40 en adelante del programa en LN+ del lunes 10.

Este tipo de secretismo que deja los anuncios en manos del Gobierno de Donald Trump es la característica de una gestión que supera con creces las «relaciones carnales» de los 90. Ahora hay carne pero también espíritu de seguidismo, al punto que el presidente ya anunció que no viaja a la cumbre del G20 en Sudáfrica porque no va Trump. Es difícil saber, por ejemplo, qué ocurrió con las cerca de 50 toneladas de oro que subrepticiamente salieron del Banco Central hacia Londres en julio de 2024. Otro dato: si no fuera porque Bessent avisó que se había activado parte del swap que «generosamente» se habilitó en octubre, en el Gobierno nacional todos se hacían los distraídos. Algunos economistas y sabuesos de las finanzas tenían certezas de que algo raro había ocurrido con el dinero fantasma aportado para la campaña. Hasta el locuaz Bessent lo confirmó el martes, con ese toque de «canchero» que tanto seduce a los financistas enquistados en el Ministerio de Economía vernáculo. 

El funcionario estadounidense dijo en una entrevista en Msnbc News que se había utilizado una parte de esos fondos –quizás entre 2.100 millones y 3.000 millones de dólares, vaya uno a saber– y para tranquilizar a sus ciudadanos dijo que EE.UU. había sacado ganancias de esa maniobra. El economista Christian Buteler lo celebró, irónicamente, como «el mejor rulo de la historia y una Masterclass del Tío Sccoty». 

https://twitter.com/cbuteler/status/1988377083446521994

Aliados
Pero Bessent habló más ese día. Dijo, sin despeinarse, que la operación tenía como propósito «la estabilización del Gobierno, uno de nuestros grandes aliados en América Latina, durante una elección», y avanzó con otras cuestiones de tipo geopolítico, el argumento esencial de su «ayuda» a Milei. «Yo prefiero usar la paz mediante la fortaleza económica antes que tener que disparar a narcolanchas si el Gobierno colapsa (…) Tenemos una oportunidad generacional en América Latina para crear aliados».

¿Quiénes serían los aliados con que puede contar el trío Trump-Rubio-Bessent? Lo desnuda sin pudores este último: «Acabamos de ver una elección en Bolivia. Probablemente veamos una elección en Colombia. Las vimos en Ecuador. Las veremos en Chile». 

Esto se complementa con declaraciones al canal Newsmax en las que dijo que «EE.UU. está recuperando América Latina a través de liderazgo económico, sin balas». Recuerda que Bolivia y descuenta que también Chile «están abrazando a los EE.UU.». Luego cuestiona que en 8 años Barack Obama no pudo hacer nada similar, aunque digamos que lo intentó. Lo que prefiere olvidar es que el No al Alca fue hace justo 25 años y en la cara de George W. Bush. Que no era demócrata precisamente.

Al mismo tiempo que se conocía el documento de EE.UU. con Argentina se supo que había pactos calcados con los Gobiernos de Guatemala, Ecuador y El Salvador –un Sí al Alca demorado– y otro funcionario, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunciaba el Operativo Lanza del Sur, como se conocerá de ahora en más a la ofensiva, sin ahorro de balas, contra lanchas en el Caribe y que tienen como objetivo el Gobierno de Nicolás Maduro, ya que está el de Gustavo Petro, pero fundamentalmente el de Lula da Silva. Una remake del Big Stick (Gran Garrote) que puso en marcha en 1900 el presidente Theodore Roosevelt, primo lejano de Franklin Delano Roosevelt. Precisamente en aguas caribeñas y a dos años de una operación de «bandera falsa» que justificó la guerra de Estados Unidos contra España y la ocupación de Cuba y Puerto Rico.

Revista Acción, 16 de Noviembre de 2025

El consenso según Milei

El consenso según Milei

Javier Milei se tomó la segunda mitad de la semana para jugar el juego que más le gusta: codearse en Estados Unidos con lo más granado del ultraconservadurismo y dar cuenta de su inserción en ese club «anticomunista», justo cuando esos mismos sectores tenían que digerir, malamente, el triunfo de Zohran Mamdani en Nueva York. Este doceavo viaje presidencial a ese país tuvo la excusa de participar en el America Business Forum (ABF, Foro de Negocios de Estados Unidos) en Miami. Luego fue al Council of the Americas (Consejo de las Américas) y no quiso perderse en Bolivia la asunción de Rodrigo Paz, el hombre que puso fin en elecciones democráticas a dos décadas de Gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS).

Puertas adentro, sin embargo, debió enfrentar otro vendaval –y van…– tras una reunión con Mauricio Macri que terminó de manera bastante áspera, tras la sorpresiva renuncia de Guillermo Francos y la movida de dos candidatos que antes de jurar los puestos para los que se habían postulado, aceptaron cargos de gestión. Se trata de Manuel Adorni, electo legislador porteño en mayo, que juró como jefe de Gabinete; y Diego Santilli, el reemplazante a las apuradas de José Luis Espert a la cabeza en la lista de diputados de LLA-PRO en la PBA, al frente del Ministerio del Interior.

El sábado anterior, Macri posteó en su cuenta de X un mensaje envenenado, señal inequívoca de su irritación con Milei. «La salida de un hombre con capacidad y equilibrio como Guillermo Francos, que para la ciudadanía representaba sensatez, para ser reemplazado por otro sin experiencia, no parece ser una buena noticia», despotricó el exmandatario, que no se caracterizó en su paso por la Rosada por el trato para con sus entonces aliados de la UCR que ahora reclama para sí.

El resultado de las elecciones del 26 de octubre envalentonó al oficialismo de un modo que va mucho más allá de lo que los números revelaron. Es cierto que el Gobierno –y especialmente el presidente Milei– necesita aparecer como si hubiera arrasado en las urnas. Un poco por razones políticas, pero otro mucho por cuestiones psicológicas del personaje y del rol que la internacional ultraderechista exige para sus líderes. En eso no hay mucha diferencia entre el argentino y Donald Trump, que para disimular el resultado adverso de sus candidatos en Virginia y Nueva Jersey a manos de dos mujeres y de un musulmán en la «Gran Manzana» dijo que los republicanos perdieron porque él no estaba en la papeleta de esos distritos.

El peronismo, en tanto, quedó inmerso desde el domingo 26 en una interna que apenas había quedado en sordina por la campaña electoral. Lo curioso es que en Balcarce 50 también hubo un tembladeral. Lo de Macri fue solo la punta de un iceberg que los analistas perciben como de destino incierto. La primera reunión de Milei con el nuevo Gabinete antes de tomar su avión para Estados Unidos fue un show con el estilo de estudiantina que caracteriza a la administración de LLA. Con saltos insólitos del jefe de Estado con el aún titular de Defensa, Luis Petri y abrazos estudiadamente amables con el ministro sin cartera Santiago Caputo. Hubo coincidencia en los analistas en que hay un nuevo eje en el Gobierno, que cada vez es más de los hermanos Milei, luego de un armado territorial que resultó exitoso a cargo de Karina Milei y de los Menem, que también recuperaron protagonismo y preponderancia. A ellos –para mayor irritación de Macri– se agregó Santilli, alguien que no goza de la simpatía del fundador del PRO, aunque lo sigue contando como propio. Quién sabe por cuánto tiempo más.


Fenómeno mundial
En Miami Milei se perdió una nueva foto con Trump, como hubiera deseado, y también con Lionel Messi, al que sus allegados trataron en vano de convencer. De hecho, el campeón mundial había hablado en el foro un día antes. El entusiasmo fanático de algunos de los seguidores de Milei lleva a que a veces caigan en trampas, como le ocurrió esta vez a Martín Varsasvky, que posteó en su cuenta de X una imagen que pronto fue desmentida por las Notas de la Comunidad de la plataforma. Había sido trucada de una foto del presidente con el empresario Elon Musk, de cuando el dueño de Tesla y Space X todavía no había caído en desgracia con la Casa Blanca.

De lo que no se privó el inquilino de la Quinta de Olivos fue de una humorada, no escatológica en esta ocasión. «Messi es la prueba de que yo a veces puedo felicitar a un zurdo». Luego, sí, agregaría algunos dardos contra el kirchnerismo y sus consabidos brulotes contra todo lo que huela a progresismo. «Dos de cada tres argentinos no quieren volver al pasado, ya no quieren más Socialismo del Siglo XXI». Y a continuación empalmó una frase contra el alcalde electo de Nueva York, sin nombrarlo. «El kirchnerismo es una de las sucursales del Socialismo Siglo XXI, que en algunos lugares de la Costa Este ha entrado. Se disfrazan de corderos y son peores que los lobos». Acto seguido, propuso, así como así, «un gran consenso capitalista en Argentina» porque, en un viejo recurso de las derechas locales, «esta es una nación en la que está todo por hacerse».

Ya directamente puesto en vendedor de un artículo comercial, Milei dijo en tono místico: «Quiero invitarlos a que inviertan en este país y demuestren el poder y la superioridad moral del capitalismo, que sean parte de la redención que el pueblo argentino necesita y que servirá de ejemplo para el resto del mundo».


Nuevo escenario
En Argentina, mientras tanto, la CGT elegía una nueva conducción en el marco de las amenazas contra los derechos de los trabajadores que se desliza en las «filtraciones» del proyecto de reforma laboral que, ahora con viento a favor, pretende imponer el oficialismo. No fue una «rosca» fácil la que elevó al triunvirato a Jorge Sola, del gremio Seguro; Cristian Jerónimo del Vidrio; y el camionero Octavio Argüello. Son hombres de Héctor Daer, Gerardo Martínez y Hugo Moyano, respectivamente, y no hay demasiadas señales de que esta nueva conducción vaya a romper lanzas con el Gobierno ante el nuevo escenario que se le presenta. En amplios sectores de la sociedad crece el reclamo de medidas contundentes en rechazo a modificaciones en esa área que consoliden mayores pérdidas de derechos. Ponen de ejemplo a los trabajadores del Hospital Garrahan, que consiguieron un 61% de incremento luego de una lucha decidida y tenaz. Desde adentro del edificio de Azopardo 802 de sostiene que, tras el veredicto de las urnas, no hay espacio sino para el diálogo; pero nunca nada es permanente. La reforma laboral es solo una de las que ahora encara el Gobierno. Las otras son la reforma tributaria y la penal. Para todas ellas, necesitará del apoyo de los gobernadores. Así se lo exigieron el secretario del Tesoro, Scott Bessent y los popes del JP Morgan que visitaron Buenos Aires la semana anterior. En un encuentro inaugural de Milei con 20 mandatarios provinciales, quedó claro que salvo los cuatro no invitados –Ricardo Quintela de La Rioja; Gildo Insfrán de Formosa; Gustavo Melella de Tierra del Fuego; y Axel Kicillof, de Buenos Aires, o sea, el 40% de la población– los demás podrían ser cultores del consenso que pretende el oficialismo, aunque hay diferencias entre quienes asistieron a la cita en cuanto a su eventual cercanía con las demandas mileístas. También, que «la ancha avenida del medio», por falta de presupuesto, digamos, quedó sin pavimentar. La tarea de Santilli, reconocido de buen diálogo con todos –por algo está donde está– será que todo salga a pedir del amigo del norte.

CGT. La central renovó el trinomio de conducción, ahora integrado por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello.

Foto: NA

Revista Acción, 9 de Noviembre de 2025