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Ariel Feldman: “La identidad judía está secuestrada por el estado de Israel”

Ariel Feldman: “La identidad judía está secuestrada por el estado de Israel”

“Si uno lee a los políticos israelíes estamos viviendo muy explícitamente una masacre que tiene como objetivo destrozar Gaza y limpiarla étnicamente”. El que habla es Ariel Feldman, profesor de cine y de filosofía, realizador audiovisual y fotógrafo. Su voz comenzó a circular fuerte luego de una columna muy crítica en la revista Jacobin,Gaza: Sobre sionismo, judaísmo, racismo y barbarie, donde desde el título desafía la caracterización que tantos medios y gobiernos occidentales hacen del conflicto en Medio Oriente. Pero en su caso hay un ingrediente que le da más valor a su palabra: nació en un kibutz hace 44 años y cuando su familia volvió a la Argentina recién aprendió a hablar español, lo que se nota en la manera en que arrastra las erres a pesar de que ya pasaron más de tres décadas. Aquí un resumen de la charla con Tiempo en un barcito de Villa Crespo.

“Israel es negacionista -dice de entrada, y explica- hablamos de negacionismo cuando alguien niega el Holocausto, los 30 mil desaparecidos. Israel niega algo que hasta los historiadores israelíes vienen comprobando desde los ‘80 y es que se formó con una política consciente llevada adelante por las fuerzas que terminan conformando el ejercito israelí, las fuerzas sionistas, de limpieza étnica del territorio para tener una mayoría étnica judía en un territorio donde no la había”.

No eran mucho más del 10%.

-Después crece un poco al 30%, pero nunca llegan a ser mayoría en el territorio. Y no poseían legalmente ni el 6% de las tierras. En 1948 hay un proceso muy similar al que estamos viendo, por eso es llamativo que (Benjamin) Natanyahu lo llame una segunda independencia. A confesión de parte…

-Los palestinos la llaman la Nakba II.

-Es una metodología muy parecida, hubo masacres de pueblos palestinos, la más conocida es la de Deir Yassin. Tenían como objetivo aterrorizar, para que los palestinos salieran rajando. Hubo un desplazamiento de unas 750 mil personas y después no se les permitió volver. Los gazatíes tienen esa memoria muy reciente: hay dos generaciones en el medio y algunos todavía están vivos. Resisten el desplazamiento con razón, porque saben que el objetivo declarado es la limpieza del territorio. La semana pasada WikiLeaks liberó un documento del ejército israelí donde confirman que el objetivo es generar una especie de Gaza Bis en el desierto del Sinaí, del otro lado de la frontera con Egipto, y dejar libre a Gaza.

¿Cuál sería la diferencia entre sionismo y judaísmo?

-Hay muchas discusiones sobre qué es judaísmo, si es una religión, una cultura, una comunidad, si son tradiciones. Hay un conjunto de personas que nos identificamos en el judaísmo. El judaísmo es deudor de su religión pero la mayoría creo que somos ateos.

-Como Dios manda…

-Como Dios manda,  y nos seguimos pensando judíos a pesar de eso, porque compartimos una historia, una tradición y valores que vienen de la religión, como la idea de Tikún-Olam, un aspecto central en la religión judaica que significa “reparación del mundo” y sería en una traducción del hebreo, “justicia social”. Creo que la tradición judaica, atea, rebelde, revolucionaria, está asociada a aprendizajes como la responsabilidad de mejorar el mundo y con una tradición de persecución que implica que los judíos estuvimos durante dos mil años en las minorías oprimidas y el cuerpo de la resistencia constituye la identidad. El sionismo es un movimiento político que nace a fines del siglo XIX en un contexto muy particular. Los judíos eran masacrados en pogroms, una problemática que tuvo como respuesta una corriente nacionalista que fue minoritaria hasta el Holocausto, cuando se volvió una necesidad imperiosa y tuvo el aval de fuerzas occidentales. Como todo movimiento político, hay tendencias internas, por eso hago una distinción entre sionismo e israelísmo: hay un sionismo verdaderamente existente que triunfa políticamente y realiza el estado de Israel. Pero hubo un sionismo que quería hacer un estado plurinacional o binacional en Palestina. Que no creía que debía haber una mayoría étnica sino que teníamos que estar en un lugar donde no nos masacraran. Cosa que no pasaba en los países árabes. No había antisemitismo antes de la creación del estado de Israel. Los sefaradíes vivieron en territorio marroquí o sirio sin ningún problema cientos de años.

Foto: Mariano Martino

-También convivieron en España otros cientos de años.

-Aquellos que critican el sionismo no están equivocados. Porque el sionismo verdaderamente existente es el exclusivista que se impuso en Israel. Hay muchos judíos que se sienten tocados porque hay mucha gente que viajó, que quiso hacer la nación bajo ideas humanistas, y muchos retornaron, como es el caso de mis padres, que vieron que eso no era así, y otros que fueron entrando en la sociedad israelí y fueron cambiando sus concepciones humanistas y políticas.

-¿Qué significaría hacer la nación judía?

-Los judíos sionistas se resisten a hablar de colonialismo para denominar la creación del estado de Israel. El colonialismo sionista es muy particular porque no tiene una metrópolis. Es más parecido a la conquista del oeste norteamericano. Hay intereses geopolíticos, lo que sin duda sucedió es que para Occidente tras el nazismo había cierta compasión y los judíos eran europeos. La idea de una nación europea en esa parte del mundo no les disgustaba. Eso llevó a la declaración Balfour, en la que el gobierno británico les promete la creación de un estado a los sionistas. No fue un colonialismo clásico porque los sionistas también se enfrentaron a la colonia británica y en ese contexto recibían armas de Checoslovaquia y no de los países anglosajones, como después. Es una historia compleja, lo que no es complejo es que en Palestina había un pueblo, que no tenía nada que ver con lo que estaba pasando en Europa, y que fue desplazado de su territorio y ahí se generó un estado.

-¿Hay una etnia judía? ¿Son lo mismo sefaradíes, askenazim y mizrajis?

-El concepto de etnia es complicado, es una unidad cultural. Yo te digo como lo describen bajo esta idea. Tener un abuelo o abuela judía te otorga el derecho al retorno del estado de Israel, la tipificación es sanguínea.

-Sucede que uno ve en las redes represiones a judíos de la Torah por su apoyo a los palestinos y rechazan el estado judío.

-Estas hablando de una tradición jasídica muy pequeña que existe en Nueva York, en Jerusalén, que se llama la Neturei Karta, que plantean algo muy simpático: que según las sagradas escrituras el reino de Israel iba a volver a levantarse cuando viniera el Mesías. Como no reconocen a Jesús como Mesías ni a Milei (risas) es una abominación que exista el estado de Israel y entienden que Israel cometió una herejía frente a Dios. Pero los religiosos israelíes son de extrema derecha, colonialistas.  El rabinato no tiene posiciones humanistas. El sionismo es un movimiento originalmente laico. Su fundador, Theodor Hertzl, por ejemplo, era un judío que ni siquiera había circuncidado a sus hijos. Jerusalén se transforma en un tema bastante entrada la creación del estado de Israel. La utilización del capital religioso se fue ahondando con la derechización de la sociedad Israel. No había apelaciones bíblicas significativas en los primeros años. Tenia que ver más el sionismo como un movimiento de liberación nacional, por eso muchos judíos de izquierda mamaron un relato falaz de la guerra de la independencia como de un David contra un Goliat, que serían los países árabes. Bueno, no fue así. Como dijo hace unos días el jefe de la Mossad, la existencia de Israel no está en peligro.

-¿Quiénes creen que está en peligro?

-A los judíos que están alrededor del mundo los han convencido de que bajo el lema de Hamas nuestra existencia esta en peligro. A mi me escriben “cuando te vayan a buscar vas a pedir ayuda al estado de Israel”.

-Es difícil pararse en tu posición en Argentina como en Israel.

-Acabo de leer una noticia que una universitaria israelí la despidieron por escribir en WhatsApp lo que estaba pasando en Gaza. La situación es de un nivel de censura y persecución muy fuerte. No lo sufro yo nada más, sino todos los que hablan en contra de las políticas del estado de Israel contra Palestina.

-¿Como se manifestaron esas críticas? Decías que hubo mensajes violentos.

-Mensajes violentos, ciberacoso. En los muros, insultos; en privado peor: “morite hijo de puta”; “si haces esto te vamos a ir a buscar”.

-¿Eso no te genera contradicciones?

-Es la contradicción que tienen muchos judíos, porque también recibí muchos mensajes de judíos diciendo mil gracias porque la estaba pasando como el orto. Ahora siento que puedo ser judío y criticar al estado de Israel”.  La confusión entre judaísmo y sionismo es una política comunicacional del estado de Israel desde su constitución. En los foros internacionales, se utiliza la historia de la persecución de los judíos y el Holocausto para victimizarlo, cuando está ejerciendo el papel de victimario. Hay un concepto en las entidades judías que se llama Hasbará, que es como instruir, educar, una formación a jóvenes de la comunidad en la diáspora para contrarrestar los discursos críticos del estado de Israel. Una política sistemática organizativa con viajes, adoctrinamiento, no son invitaciones a pensar, son respuestas automáticas que no se discuten, falaces, sin investigación sobre el conflicto. Hay muchos judíos y judías que se ven sensibilizados frente a lo que esta pasando y sin embargo sienten una traición si llegan a cuestionarlo. Yo lloro a los muertos del 7 de octubre, tengo familiares amigos muy queridos en Israel que la están pasando muy mal y hay que condenarlo, no hay ninguna defensa sobre eso. Pero eso no hubiera sucedido si Israel no estuviera ocupando los territorios. Por horrible que sea, la violencia del atentado de Hamas es sintoma de una violencia originaria. No se dimensiona lo que es la vida cotidiana de los palestinos bajo la ocupación.

-Está oculta en los medios.

-Si te presentas como descendiente de víctimas del Holocausto que está siendo víctima de los nazis palestinos que nos quieren borrar de la tierra, todo vale. “Tu vida no vale nada porque sos nazi y merecés morir”, o “son animales humanos” y nosotros “víctimas en peligro de extinción”. El tráfico de la identidad judía y la identidad israelí habilita escenarios muy problemáticos:  el principal es la nazificación de los palestinos. El segundo es la cancelación y la censura de todas las posiciones críticas del estado de Israel, el tercero es que esta confusión intencionada que anima Israel entre judaísmo y sionismo genera un antisemitismo confuso, un sentimiento de rechazo contra el judaísmo, que nada tiene que ver con esto, por lo que hace Israel.  

-Netanyahu ganó las últimas elecciones. ¿Tiene que ver con el crecimiento de las ultraderechas, o es algo estrictamente de Israel?.

-Un aspecto que es estrictamente de Israel es la colonización. Ser una fuerza colonial te exige creerte superior a aquel que colonizas. “Ellos no se pueden gobernar y organizarse”. O podés usar sus recursos. Son los españoles diciendo que los indios no tenían alma; los ingleses esclavizando a los negros. Esa operación es la que viene haciendo Israel desde 1967 de forma evidente, aunque ya estaba contenida en el exclusivismo y limpieza étnica consiguiente desde antes de su fundación. Desde el 67, las alturas del Golán, Gaza y, Cisjordania están bajo dominio militar israelí pero hay una abrumadora mayoría de población palestina. Y eso sólo pudre el alma del colonizador, como advertía el filósofo Yeshayahu Leibowitz.

-Es que hay una tradición humanista judía que es deslumbrante.

-Es enorme y tiene que ver con tener que pensar afuera del tupper. La judía es una nación que se mantuvo aglutinada alrededor de un libro de filosofía, de teología, de reflexiones: ejerció una identidad cultural, tanto en la resistencia como el amor por la reflexión que generó la cultura que amamos. La que dio el psicoanálisis, Marx, Trotski, Rosa Luxemburgo, Woody Allen, esa cosa más del tipo neurótico pensando lo mal que está el mundo… El israelí es un tipo pragmático, afirmativo, que reniega de la neurosis, son conductistas, son una expresión de la cultura occidental, instrumental y cristiana, no judía. Esa transformación tiene que ver que si bien el estado de Israel utiliza el acervo del Holocausto para escudo de protector frente a las criticas de los foros internacionales, reniega del pasado diaspórico, porque es el pasado en que éramos esclavos.

-¿El israelí ve al idish como vergonzoso?

-Nadie habla idish, lamentablemente. No hubo intención de recuperarlo, todo lo contrario. Es dejar atrás el periodo en que éramos débiles y permitimos que nos masacraran y ahora hay una cultura afirmativa, en la cual somos fuertes y nos podemos defender. Cuando yo apelaba al humanismo de mi abuelo, muy humanista, él me decía: sí, entiendo, pero permanecimos 2000 años con la cabeza gacha, ahora que tenemos las armas no las vamos a bajar.

-Hay quienes ven al el evangelismo de Trump, de Bolsonaro, incluso de Milei, como un sionismo cristiano.

-Tiene que ver con las tradiciones evangelistas: la creación del Estado de Israel anticipa la llegada del Mesías. Es la comunión del racismo. Los partidos de extrema derecha europeos y sudamericanos apoyan a Israel. Son antisemitas pero apoyan al estado de Israel. Hay antisemitismo, sí, pero lo que impera es hoy es la islamofobia. Lo que hace el Estado de Israel es confundir sionismo y judaísmo y decir que la masacre que se está llevando adelante en Gaza, un genocidio, es en nombre del judaísmo y eso va a generar antisemitismo. Hay que explicar por qué se produce, si no, es darle aspirinetas al antisemitismo. Por eso Hamas dice “vamos a erradicar a todos los judíos”. Para ellos judíos e israelíes es lo mismo. Sería mucho más progresivo que dijera: “Tenemos que luchar contra los israelíes y no contra los judíos”. Yo no les reclamo a ellos. Le reclamo a quien puedo reclamar.

Foto: Mariano Martino

-Vos naciste en el kibutz Nir David.

-Sí, es hermoso. Pase mi infancia.  Cuando volvió la democracia y mis padres consiguieron trabajos volvimos. Estuvieron 10 años. Fueron exiliados. Mi mamá es médica y militaba en la JP. Ellos habían tenido militancia sionista en la adolescencia. Creían que el pueblo judío podía contribuir a una revolución mundial, haciendo primero una nacional. Los kibutzim tenían una práctica muy socialista. No quita que muchos fueron construidos sobre territorio donde había aldeas palestinas.

– ¿Se vuelven por la democracia argentina o porque empezaban a sentir que no estaban en el paraíso?

-Tenían esperanzas de que hubiera una paz entre israelíes y palestinos. Y nos fuimos porque no querían que participáramos en el ejército. Mi papá evitó participar hasta a guerra del 82, que no pudo hacerlo. Hoy agradecen estar acá. Yo me tuve que adaptar acá. Hablaba hebreo, no sabía español, tenía 7, mis hermanos 10 y 3. Fue duro. Era un campesino: pasé del campo a Corrientes y Junín. Durante muchos años quise volver. Y, en la adolescencia, cuando ya era políticamente activo acá, humanista, le cuento al hijo de unos amigos de mis padres que había terminado el ejercito que quería ir pero no hacer el ejercito y me dice que si no hacía el ejercito nunca iba a formar parte del estado de Israel. No es la colimba. Es integrarte a la sociedad, los valores, la estructura, es el pasaje: hasta los 18 vivís con tus padres, hacés el ejército tres años y luego no volvés… El rito de adultez, la mayoría conocen a sus parejas, a sus amigos, luego vuelven como reservistas. El ejército es una de las grandes empresas, no solo de armamentos: construyen rutas y puentes. Es una sociedad imbricada, una sociedad en armas, con una educación hacia la violencia que tiene de enemigo a los palestinos. Es muy complejo ser parte de la sociedad israelí si no sos parte del Estado. Fui varias veces y lo que ves es un proceso creciente de racismo. No es ahora que han nombrado a los palestinos como animales humanos. Los escucho hace 20 años.

-Pintás un panorama en el cual es imposible la reconciliación y la creación del estado palestino.

-Creo en los procesos humanos. Así como se generan odios podés generar otra cosa. Con muchas razones para odiar, ya habiendo sido la Nakba, con casi 20 años de ocupación, en 1993, los palestinos reconocen al estado de Israel y están dispuestos a tener una paz. El Estado de Israel ha demostrado no tener ninguna intención en ningún momento, ni siquiera entonces, de hacer una paz justa con los palestinos. Después preguntan por qué surge una agrupación como Hamas: porque a la Autoridad Nacional Palestina, que hizo todo lo posible por llegar a una paz política y negociada, la hiciste quedar como pelotuda, sistemáticamente. Construiste colonias y colonias.

-¿Tiene fuerza el pensamiento de izquierda en la sociedad israelí?

-Hay que hacer algunas distinciones y hablar de las fuerzas realmente resistentes a la ocupación en Israel. Los refuseniks, jóvenes que se niegan a ser parte del ejército de ocupación, van en cana, no pueden acceder a trabajos en el Estado, pasan a ser ciudadanos de segunda. Hay organizaciones de DD HH, como B’tselem, Breaking the Silence (Shovrim Shtika), soldados que estuvieron asignados en los territorios ocupados que cuentan las atrocidades que hace el ejército. Después hay un sector de izquierda israelí, crítico de las políticas más sanguinarias, pero que en este momento, con una posición mayoritaria de ir “a por todo” con respecto a Hamas y los gazatíes. Hoy día, Israel está cometiendo una masacre pero la población israelí se siente en guerra. Es un momento donde la derechización y el racismo en la sociedad israelí se extrema. Por eso es doblemente loable que muchos de los familiares de los secuestrados hayan salido a llamar al cese al fuego. Hay un núcleo humanista muy valorable pero minoritario, que la pasa mal. Yo digo: “soy judío, soy israelí” para evitar la falacia ad hominen de que digan “nazi, antisemita” y que por lo tanto cancelen las reflexiones que traigo. Igual “soy peor que los nazi, porque soy un judío nazi…”

-¿Te da miedo esa reacción?

-Me da pena. Por escribir un texto casi analítico, reflexivo, respetuoso, lo que recibo es agotador. Que te escriban cientos… Pero bueno, la identidad judía está secuestrada por el estado de Israel. Es esencial para revertirlo que las comunidades judías en la diáspora y los pacifistas en Israel digan: “Esto no es judaísmo, lo que está haciendo el estado de Israel no tiene nada que ver con judaísmo. Es un Estado colonial teniendo políticas coloniales”.

-¿Qué podría haber hecho Israel?

-Con esta idiosincrasia no podría haber hecho otra cosa. La pregunta es qué pudo haber hecho antes.

-Pero va en aumento este tipo de críticas al estado de Israel en todo el mundo.

-En el momento de Plomo Fundido (2008) éramos pocos. Ahora creció. Cada vez es más difícil defender esa situación. El ataque de Hamas obviamente creó una sensibilidad que generó un primer apoyo a Israel. Pero dentro de la tragedia hay una luz de esperanza en que se está haciendo visible e incareteable la tragedia que viven los palestinos bajo ocupación israelí.

«Netanyahu es un cadáver político»

-Hay quienes sospechan de la facilidad con que entraron el 7 de octubre, como que se trató de una operación israelí.

-Las teorías conspirativas no sirven para pensar este conflicto ni otros. A la larga ese ataque no es beneficioso para Israel y al partido gobernante no le conviene: Netanyahu es un cadáver político, termina la guerra y se tiene que ir. Hasta los votantes del Likud lo dicen. Hay que hacer un análisis estructural de lo que pasó y pensar que las colonias nunca dejaron de crecer, y lo hicieron exponencialmente durante los gobiernos de derecha, a la vez que los colonos se volvieron mucho más agresivos y provocadores con la población palestina. Cuando se construye una colonia, a pesar de que están armados muchos de ellos, va el ejército a “cuidarlos”, pone checkpoints, construye rutas. Lo que sí pasó ese día es que el ejército, ocupado en el régimen de apartheid que hay en Cisjordania, confiado en la tecnología de defensa, dejó una frontera desguarnecida. Israel en los últimos 20 años, desde que construye el muro y desarrolla el domo de hierro, vive en un tupper de seguridad. Fuera de él, los palestinos no tienen un futuro ni individual ni colectivo, pasan hambre, sufren la violencia de la ocupación, encarcelamientos, muerte, demolición de casas. Y los israelíes, en los últimos años, no vivieron un estado de guerra. La guerra era allá. Cuando me preguntaban decía: caminar en Tel Aviv es más seguro que hacerlo en Almagro. Lo peligroso en la región es ser palestino. Es descorazonador ¿qué hace que un pueblo que fue ultimado en los hornos crematorios y fue víctima de un genocidio, a menos de 100 años esté generando un genocidio sobre otro pueblo? La curva del personaje, para los que hacemos cine o nos interesa la literatura, es impresionante. Pasamos de los judíos liberados de los campos de concentración en menos de 100 años a que los descendientes cometan estas atrocidades. La cuestión es política pero también filosófica. Qué esperanza podemos tener como humanos “si esto es un hombre”.

Tiempo Argentino, 12 de Noviembre de 2023

Ataques israelíes a ambulancias y un hospital de Gaza

Ataques israelíes a ambulancias y un hospital de Gaza

Las palabras de Hassan Nasrallah, el líder del grupo chiíta Hezbollah, eran esperadas con atención en todo el mundo, a casi un mes de la incursión de integrantes de Hamas y la Yihad Islámica en la operación llamada Tormenta de Al Aqsa y tras la feroz respuesta del gobierno de Benjamin Netayahu, que despierta críticas desde todos los rincones del planeta. Pero el hombre fue escueto y al grano: la ofensiva del 7 de octubre «fue 100% palestina, no tenemos nada que ver nosotros ni tampoco Irán», dijo, aunque lo celebró en el marco de una resistencia de 75 años.

En un discurso grabado, se dio tiempo para acusar a EE UU por la masacre en Gaza, que ya se cobró cerca de 10.000 muertos y más de 20.000 heridos, prácticamente la mitad de ellos, niños. Luego, agregó que «todas las opciones están sobre la mesa» en una explícita llamada de atención sobre la posibilidad de que tropas israelíes lancen un ataque preventivo en contra de El Líbano, donde los milicianos están apostados.

En la Franja mientras tanto, continuaba la minuciosa tarea de destrucción y las imágenes que circulan por las redes y cada vez más medios occidentales son terroríficas. Hubo nuevos ataques a edificios que alojan a menores, como la escuela Al Fakhoura –con un saldo de una veintena de muertos y unos 70 heridos– campos de refugiados y centros sanitarios. Este viernes se informó de un ataque a un convoy de ambulancias que transportaba heridos del hospital Al Shifa, al sur de Gaza. Otros 15 muertos fue el resultado, según el ministerio de Salud palestino. La agencia de la ONU para los refugiados denunció el bombardeo de otras tres escuelas, reporta Europapress.

El ejército israelí, por su parte, informó que tienen completamente cercada a la ciudad de Gaza y agregó que «el cuerpo de ingenieros de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) está trabajando para localizar y neutralizar infraestructuras subterráneas, explosivos y otras amenazas para que las tropas puedan moverse libremente». Como réplica a los crecientes reclamos de un alto el fuego, el contraalmirante Daniel Hagari señaló que esa cuestión «ni siquiera está sobre la mesa ahora mismo». Lo que confirma los peores presagios de no pocos líderes occidentales: que el objetivo es la expulsión de toda la población y si no fuera posible, el liso y llano exterminio.

Foto: AFP

Ante la escalada que las fuerzas israelíes desataron desde principios de octubre, hasta el propio gobierno de Joe Biden tuvo que salir a –por lo menos en lo discursivo– hablar de un cese el fuego y pedirle a Netanyahu bajar un cambio con el nivel de brutalidad con que se lleva a cabo la ofensiva. El secretario de Estado, Antony Blinken, viajó a las apuradas a Medio Oriente, a medida que legisladores oficialistas vinculados a la comunidad árabe salían a cuestionar públicamente el rol que lleva adelante la administración central.

Blinken se entrevistó con Netanyahu, que no mostró ninguna señal de apaciguarse y en cambio aseguró que recién podría cambiar de posición si Hamas devuelve a los rehenes que tiene en su poder. El canciller de EE UU repitió el apoyo de la Casa Blanca a Israel, pero deslizó que «es muy importante, cuando se trata de proteger a los civiles atrapados en el fuego cruzado de Hamas, que se haga todo lo posible para protegerlos y llevar asistencia a quienes la necesitan tan desesperadamente, que no son de ninguna manera responsables por lo que pasó el 7 de octubre».

Luego, Blinken viajó a Jordania, donde logró armar una mini cumbre en Ammán con los titulares de Relaciones Exteriores de Egipto, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Qatar para buscar el modo de «parar la guerra en Gaza», según la cancillería jordana. Ayman Safadi, el jefe de esa cartera, acusó a Israel de estar cometiendo crímenes de guerra. Su par estadounidense hace esfuerzos denodados por volver a tejer alianzas en esa región, donde ya varios países ven como grandes actores a China y Rusia e incluso le rechazaron encuentros a Biden en la visita que hizo a mediados de octubre.

Pero el compromiso de Estados Unidos y sus más fuertes y permanentes aliados, los países británicos, es muy firme a favor de Israel, lo que dificulta cualquier intento de que Washington vuelva a ser el casi exclusivo jugador que fue hasta no hace tanto. Por lo pronto, se conoció que desde Australia, a través de una base de vigilancia en Pine Gap, en las afueras de Alice Springs, la agencia de Seguridad Nacional (NSA) le brinda a Israel información obtenida de los satélites que sobrevuelan la región. El Reino Unido hace lo propio en intercepciones de las comunicaciones de la resistencia palestina desde su base de Monte Troodos, Chipre, la más antigua de la RAF, que data de 1878, aunque el equipamiento es de última generación.

Tropas israelíes, en tanto, atacaron el sur del Líbano contra dos células de Hezbollah, según una gacetilla de las FDI. El ministro de Defensa, Yoav Gallant, advirtió a Nasrallah que no deben cometer errores que puedan derivar en una respuesta como la que, dijo, se desató contras Hamas. Las últimas informaciones daban cuenta de bombardeos de Hezbollah con cohetes contra posiciones israelíes en Al Jardah, Hadab al-Bustan, Al-Malikiyah y Metula. Si el temor de Blinken es a una escalada regional, como dijo, va a necesitar mucha más capacidad de presión.

Las dos versiones del laborismo

El ingeniero Jeremy Corbyn fue el líder de Partido Laborista británico más inclinado a la izquierda que se podía conseguir en la oposición británica en las últimas décadas. Hijo de padres pacifistas que se conocieron durante la guerra civil española que luego militaron contra la de Vietnam, sigue siendo él mismo un luchador por la paz y en contra del colonialismo. Se hizo conocido en estas regiones allá por 2017 cuando, al frente de su partido, se expresó en favor de mantener negociaciones serias con Argentina para resolver la vieja disputa por las Malvinas. Habla perfecto español: estuvo casado primero con una chilena y luego con una mexicana.
Pero no llegó al gobierno, como parecía, porque tras perder escaños en una elección en 2019 fue derrotado en la interna laborista por Keir Starmer, un abogado con expertise en Derechos Humanos. Algo había cambiado tanto dentro del partido como en la sociedad británica como para que hubiera sido expulsado de las filas bajo el cargo de haber permitido actitudes antisemitas cuando dirigía a la agrupación.
Recuerdan los archivos que todo comenzó con una investigación por un posteo de una diputada de origen paquistaní –puso un mapa de Israel dentro del de EE UU y dijo que esa sería la solución al conflicto– y otro de un concejal que cuestionó a la banca Rothschild. Por esa vertiente «antisemita» dentro del laborismo, Corbyn quedó fuera del grupo parlamentario en noviembre de 2020, y en marzo pasado Starmer le dio el empujón final del partido.

Esta semana, el actual líder del laborismo habló en la sede del Chatham House, una ONG centenaria que analiza las relaciones internacionales y causó revuelo. «Si bien comprendo que se desee un alto el fuego, en este momento pienso que no es la posición correcta por dos razones: porque congelaría el conflicto en estado actual. Y porque mientras hablamos, eso dejaría a Hamas con la infraestructura y la capacidad para llevar a cabo el tipo de ataque que vimos el 7 de octubre», dijo Starmer.
Desde su cuenta en X, Corbyn escribió: «¡Basta!, es sólo horror tras horror tras horror. Recuerda estas hermosas vidas. Son seres humanos con nombres y rostros y están siendo masacrados indiscriminadamente. ¡Qué inhumanidad tan desmedida! Necesitamos un alto el fuego ahora».

Tiempo Argentino, 5 de Noviembre de 2023

¿La historia vuelve a repetirse?

¿La historia vuelve a repetirse?

Hace exactamente medio siglo, entre el 6 y el 25 de octubre de 1973, se produjo una guerra feroz tras un ataque sorpresivo de fuerzas árabes contra las posiciones israelíes, que coincidió con dos acontecimientos sagrados para los pueblos que habitan en los territorios de Medio Oriente: la celebración de Yom Kippur y el mes del Ramadán.  Para los libros de historia, cualquiera de esos dos nombres sirve para mencionar a esa contienda, llamada a ser trascendente no solo porque fue una gran derrota para los palestinos, una gran demostración de poderío militar de Israel y creó las condiciones para un notable cambio estratégico, sino porque trastocó el mercado del petróleo de un modo crucial para las economías del mundo.

Como entonces, las luchas geopolíticas atraviesan este nuevo conflicto. En aquel momento, plena Guerra Fría, los dos contendientes globales eran Estados Unidos y la Unión Soviética, y el Medio Oriente una de las aristas de esa puja en todo el planeta. Esa vez, el conflicto se inició cuando tropas egipcias y siras cruzaron sus fronteras hacia Israel. El apoyo de Washington a Tel Aviv era clave desde la creación del Estado de Israel, y Moscú brindaba su respaldo tanto a El Cairo como a Damasco.

En ese contexto, los países árabes productores de petróleo anunciaron como represalia un fuerte incremento en el precio del oro negro, que pasó de 3 dólares el barril a 5,75 en un día, más de un 90 % en 24 horas. La Organización de Países Exportadores de Petróleo, (OPEP), redujo la producción un 25% y empujó a las corporaciones a buscar el preciado elemento en otras regiones. Mientras tanto, la cultura de los países del entonces llamado Primer Mundo cambió radicalmente: ya no se podía dilapidar combustible sin consecuencias dramáticas para cada economía. Ya nada fue igual.

Lo concreto es que Estados Unidos –diríase mejor su secretario de Estado, Henry Kissinger- logró maniobrar como para que Egipto abandonara su alianza estratégica con la URSS y tendió a un acercamiento a Occidente, que culminó en acuerdos de paz con Israel en la residencia de Camp David, ya con Jimmy Carter en el poder, entre el líder egipcio Anwar Al Sadat y el primer ministro israelí Menachem Begin, en 1978. Ambos ganaron el Premio Nobel de la Paz por esta acción. Como parte de esos acuerdos, Israel devolvió la península de Sinaí, tomada en 1967. Sadat fue asesinado por soldados egipcios durante la celebración del 8 aniversario de aquella incursión en territorio israelí, en 1981.

Detrás de esta nueva escalada también está la sombra de Washington y de Moscú, aunque no aparecen hasta ahora de un modo tan directo. Tras la disolución de la URSS quedó en pie una Federación de Rusia con menos territorio e influencia ideológica, pero con su enorme poderío nuclear y una recuperación a nivel militar que se fue haciendo más evidente desde que el gobierno de Vladimir Putin puso todas las fichas para sostener a Bachar al Asad en Siria en 2011, tras la embestida de la llamada Primavera Árabe que impulsaba la administración de Barack Obama. Una posible extensión del conflicto podría derivar ahora en una guerra a escala local de imprevisibles consecuencias que se sumaría a la situación en Ucrania.

Un dato no menor es que Rusia integra junto con Brasil, India, China y Sudáfrica el grupo BRICS, de naciones que disputan el podio de las potencias dominantes con Estados Unidos. En la última cumbre, en agosto pasado en Johannesburgo, decidieron ampliar la membresía a otros seis países. Entre ellos está Argentina, pero también –y no se trata de casualidad o de simpatías personales- Etiopía, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Egipto e Irán. Juntos suman alrededor del 80% de las reservas de petróleo internacionales y también tienen el control de los principales pasos para el transporte del fluido: Los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb y el Canal de Suez.

El gobierno saudita ha sido un tradicional aliado de Washington y el principal sostén del dólar por su comercio petrolero en esa moneda. Pero esa fe monetaria y estratégica viene declinando y ahora está en el lugar de socio no confiable. Aun así, mantiene negociaciones para normalizar sus relaciones con Israel, al tiempo que dio un batacazo al reanudar sus lazos con Teherán. Irán sigue siendo el enemigo más claro para los israelíes, por eso estuvo entre los primeros gobiernos en brindar su apoyo a Hamas en esta ofensiva de 2023.

Según indican varios analistas, la guerra en Ucrania desvió recursos que estaban destinados a Israel, y eso puede haber inclinado la balanza en Gaza a favor de una incursión sorpresiva. Pero no se debe olvidar que el primer ministro Benjamin Netanyahu llegó nuevamente al poder de la mano de los partidos más extremistas, lo que exacerbó los ánimos entre árabes e israelíes. Otro dato es que la embestida del primer ministro contra el poder judicial renovó fisuras en la sociedad que quizás solo una guerra puede cauterizar.

Tiempo Argentino, 8 de Octubre de 2023

Netanyahu declaró estado de guerra, ordenó una réplica feroz y llamó a un gobierno de emergencia nacional

Netanyahu declaró estado de guerra, ordenó una réplica feroz y llamó a un gobierno de emergencia nacional

El primer ministro Benjamin Netanyahu anunció que Israel “está en guerra” y que ordenó una “amplia movilización de reservistas” para repeler los ataques y las incursiones que desde temprano realizaron milicianos de Hamas desde la Franja de Gaza. Se trata de una ofensiva que tomó por sorpresa al gobierno, según afirman las autoridades israelíes, en el día de Yom Kipur y cuando se cumplen 50 años de esa otra guerra que dio pie a cambios profundos en la distribución del poder regional (ver aparte). Pero en este caso, la campaña en Gaza que el jefe de Estado israelí promete devastadora, le puede servir para consolidarse hacia su frente interno, para la formación de un gobierno de emergencia nacional, junto a su exsocio político, Benny Gantz de Unidad Nacional, y Yair Lapid, del partido Yesh Atid. Señal de que la contienda no se prevé corta. E incluso se sirve para hacer olvidar el controvertido proyecto de reforma judicial que lo enfrentó con gran parte de la sociedad.

El apelativo que se le dio a los operativos ya es un indicador de cómo y desde dónde se plantea este momento palestino. El grupo islamista que tiene el poder en Gaza, Hamas, nombró a la operación Tormenta de Al Aqsa. Hasta anoche se llevaban arrojados más de 5000 cohetes sobre territorio israelí, con un saldo de más de 500 muertos en total y cerca de dos millares de heridos.

Desde que Netanyahu volvió al poder en diciembre de 2022 –con el apoyo de partidos de la derecha supremacista- los ataques contra la población árabe fueron cada vez más frecuentes, ante el rechazo de gran parte de la sociedad israelí, que apuesta a la convivencia democrática y tampoco quiere un sistema judicial a la medida de la derecha. El último incidente en la mezquita de Al Aqsa, de Jerusalén, un lugar sagrado para los musulmanes, fue en agosto pasado. En esa ocasión el imán Ekrima Sabri calificó a la arremetida de fuerzas israelíes contra los fieles que realizaban la oración como «parte de la guerra religiosa para evacuar Al-Aqsa». Y señaló que terminaría siendo contraproducente porque no haría más que incrementar la voluntad de los palestinos de acudir a ese templo y defender sus creencias.

La contraofensiva israelí, operación Espadas de Hierro, según prometió el premier, será muy dura y de acuerdo a lo que publicó en su cuenta de la red X, «el enemigo pagará un precio que nunca ha conocido (…) y se limpiarán los asentamientos de los terroristas que se han infiltrado» en territorio israelí. Imágenes de milicianos circulando por las calles de las ciudades de Ashkelon, Sderot, Be’ery y Ofakim se sumaban a videos donde aparecían tomando tanques Merkava o llevando rehenes. Algunas fuentes indican que Hamas habría capturado al general de brigada Nimrod Aloni, excomandante de la División Gaza. Las Fuerzas de Defensa de Israel y la Policía libraban combates casa por casa, informaron las autoridades. Mientras tanto la Fuerza Aérea realizaba incursiones en la Franja indiscriminadamente.

Abu Hamza, portavoz las Brigadas Al-Quds, que intervienen en la operación de Hamas, dijo en un comunicado de este sábado que “con una serie de operaciones detrás de las líneas enemigas, nosotros la Resistencia hemos creado un shock histórico y resonante” contra Israel.

Las fuentes oficiales israelíes hablan de ataques sorpresivos en un día consagrado a la religión. El general de brigada retirado Meir Elran investigador principal y jefe de programas del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de la Universidad de Tel Aviv, se refirió a la inoperancia de los servicios de inteligencia. «Yo diría que ha habido un gran fracaso del Mossad y luego en los servicios de inteligencia en Israel», refleja la agencia rusa Sputnik. Elran, sin embargo, reconoce que «(Hamas) ha estado intentando engañarnos y ocultarnos esto. Y aparentemente tuvieron éxito. Esto demuestra que en Oriente Próximo, puede pasar cualquier cosa. Incluso cosas que no se pueden predecir». Eli Maron, ex jefe de la marina israelí, terció en el asunto: «Todo Israel se pregunta: ¿Dónde está el ejército israelí, dónde está la policía, dónde está la seguridad?»

Foto: Oren ZIV / AFP

Rechazos y condenas

La explosiva situación convulsionó al mundo, que teme una escalada que agregue más leña al fuego de la guerra en Ucrania. A la condena del gobierno argentino (ver aparte) se le unieron expresiones de todos los rincones del planeta. “Brasil condena la serie de bombardeos y ataques terrestres perpetrados en Israel desde la Franja de Gaza» y expresa sus condolencias «a las familias de las víctimas y su solidaridad con el pueblo de Israel», destacó el gobierno de Lula da Silva. A cargo de la presidencia temporal del Consejo de Seguridad de la ONU, Brasil convocó a una reunión urgente para tratar de resolver la situación por la vía pacífica que se realizaría este domingo.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, el general de cuatro estrellas Lloyd Austin, afirmó que está «siguiendo de cerca los acontecimientos en Israel” y juró que el compromiso de EE UU “con el derecho de Israel a defenderse sigue siendo inquebrantable”. Netanyahu había establecido buenas relaciones con Donald Trump -que incluso ordenó trasladar la embajada estadounidense a Jerusalén en su mandato- y había sido particularmente hostil con la gestión de Barack Obama.

Con esta nueva administración demócrata tampoco tiene buenas relaciones y hasta hay quienes consideran que el exorbitante apoyo a Ucrania justifica la apatía de la Casa Blanca ante los problemas israelíes. Aunque para Trump, la cosa pasa por otro lado: «Trajimos tanta paz a Oriente Próximo con los Acuerdos de Abraham… sólo para ver cómo Biden los va mermando a un ritmo más rápido de lo que nadie podría creer. (…) Israel tiene todo el derecho a defenderse con fuerza aplastante. Por desgracia, los dólares de los contribuyentes estadounidenses han ayudado a financiar estos ataques y muchos medios dicen que vienen de la Administración Biden”.

El coordinador Especial de la ONU para el proceso de paz, Tor Wennesland, también condenó el hecho y dijo que “estos acontecimientos han provocado horribles escenas de violencia y muchas muertes y heridos israelíes, y se cree que muchos de ellos fueron secuestrados dentro de la Franja. Estos son ataques atroces contra civiles y deben cesar de inmediato”. El jefe de Gobierno alemán, Olaf Scholtz, no estuvo tan lejos de esta interpretación de los hechos. «Estamos profundamente conmocionados por el lanzamiento de cohetes desde Gaza y la escalada de violencia. Alemania condena estos ataques de Hamas y está del lado de Israel», dijo.

Algo similar sostuvo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen: “Condeno inequívocamente el ataque llevado a cabo por los terroristas de Hamas contra Israel. Es terrorismo en su forma más despreciable. Israel tiene derecho a defenderse contra tales atroces ataques”. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se solidarizó a su turno con los israelíes y consideró que “el derecho de Israel a la protección en un conflicto militar con Palestina está fuera de toda duda”. 

En aquellas regiones, la cancillería de Emiratos Árabes Unidos pidió en un comunicado “el ejercicio de la máxima moderación y un alto el fuego inmediato para evitar repercusiones graves”, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Sameh Shukri, dijo que había mantenido una reunión con el titular de la política exterior de la Unión Europea, Joseph Borrell para coordinar acciones tendientes a lograr un cese de hostilidades. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan dijo algo parecido: «Pedimos a las partes que actúen con moderación a la luz de los acontecimientos en Israel esta mañana y que se mantengan alejadas de medidas impulsivas que aumentarán las tensiones».

Foto: Jaafar Ashtiyeh / AFP

La otra mirada

Pero hubo otras formas de entender lo que está ocurriendo en Medio Oriente. Así lo planteó el presidente colombiano Gustavo Petro, recordando su intervención en la última Asamblea General de la ONU. “Quizás fui el único presidente del mundo en denunciar en Naciones Unidas cómo se trataba con hipocresía por parte de los grandes poderes mundiales la ocupación rusa de Ucrania y la ocupación israelí de Palestina. Propuse dos conferencias internacionales de Paz para resolver ambos conflictos y encontrar la paz”, escribió en su red X.

En esa misma plataforma, Dmitry Medvedev titular del Consejo de Seguridad ruso y ex presidente de la Federación de Rusia, escribió: “Los enfrentamientos entre Hamás e Israel en el 50º aniversario de la guerra de Yom Kippur son un acontecimiento esperado. Esto es en lo que deberían ocuparse Washington y sus aliados. El conflicto entre Israel y Palestina dura desde hace décadas y Estados Unidos es el actor clave”.

El presidente Mahmoud Abbas indicó por su parte que había ordenado a las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina «proteger a los palestinos en todas partes» y agregó que “el pueblo palestino tiene derecho a defenderse de cualquier agresión por parte de los colonos y las fuerzas de ocupación israelíes». “Consideramos que Israel es el único responsable de la actual escalada debido a sus continuas violaciones, la última de las cuales son las repetidas incursiones en la Mezquita de Al-Aqsa”, dice la cancillería de Qatar, coincidiendo con Ismail Haniyeh, jefe de la dirección de Hamas. Hezbollah, por otro lado, dijo que esta ofensiva es «un mensaje claro a los árabes y el mundo islámico, y especialmente a aquellos que luchan por un acuerdo de normalización.»

Foto: SAID KHATIB / AFP

Dos víctimas argentinas y un sinfín de condenas

Un comunicado de la embajada argentina en Israel lo confirmó: “Lamentamos informar el fallecimiento de Rodolfo Fabián Skariszewski, compatriota que residía en Moshav Ohad, Israel”. Lo llamaban Rody, había nacido en Río Cuarto, Córdoba, hace 56 años y vivía en Moshav Ohad, al sur de Israel, cerca de la frontera con Gaza. Casado y con tres hijos. Uno de ellos lo halló muerto y luego comentó: “Salió a pasear con el perro y ya no volvió”. Trabajaba en computación.
Luego se conoció una segunda víctima: Abi Korin. El mayor de tres hermanos, vivía en Israel desde hacía muchos años y trabajaba como encargado de un edificio.

Repercusiones
La cancillería argentina emitió bien temprano un comunicado en el que “deplora y condena (…) los ataques armados (…) y las acciones terroristas de Hamas sobre el territorio israelí” y llamó a poner fin a la violencia en esa región.
El presidente Alberto Fernández ordenó reforzar la seguridad de las instituciones judías con efectivos de Gendarmería, Seguridad Aeroportuaria y la Agencia Federal de Investigaciones. Y la vocera Gabriela Cerruti informó que el gobierno «puso a disposición del gobierno de Israel la inmediata ayuda humanitaria». Sergio Massa, a su vez, señaló: «Condenamos enérgicamente los ataques terroristas que está sufriendo el Estado de Israel».
Más tarde, también por las redes, Cristina Fernández, expresó: “Las imágenes de televisión nos devolvían violencia, muerte y desolación en territorio de Israel (….) Y luego invocó a «dar cumplimiento a las Resoluciones de Naciones Unidas, a los acuerdos de paz y a recuperar los ámbitos de negociación sobre el conflicto entre Israel y Palestina».
La DAIA, por su parte, respaldó a Israel y expresó sus condolencias “a las familias de los israelíes asesinados, brega por el pronto retorno a sus casas de quienes han sido secuestrados por Hamas y expresa su apoyo absoluto al Estado Israel para que ejerza su defensa a fin de garantizar el bienestar de sus ciudadanos».

Tiempo Argentino, 8 de Octubre de 2023