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Redes de espionaje militar

Vigilantes digitales

La principal agencia de inteligencia de Estados Unidos es la NSA, que controla Echelon, el mayor sistema de intercepción del planeta. Es el mayor empleador de matemáticos del mundo.

“Nunca podremos comprobar si esas redes de espionaje digital existen. A duras penas podemos inferirlo. Sin embargo, pasa como con las brujas, no sabemos si existen, pero que las hay, las hay”. El que analiza la cuestión es Enrique Chaparro, licenciado en matemática y criptógrafo. “La red seguramente que existe, pongámosle el nombre que queramos, y obviamente que desde el Acta Patriótica (luego de los ataques a las Torres Gemelas) se puede hacer lo que se quiere en EEUU”, añade Ignacio Trantalance, ingeniero electrónico y especialista en seguridad informática que trabaja actualmente asesorando a bancos, y que pasó antes por lo que fuera Movicom en la época en que el gobierno argentino pretendía que las empresas diseñaran un sistema de intercepción más moderno que el clásico pinchado de teléfonos que hacía la SIDE. El tema en cuestión es el de las redes de intercepción de mensajes con origen en Estados Unidos que preocupan a varios gobiernos en el mundo, y por razones no solamente militares. El espionaje militar en la web, en palabras simples.

Una de estas redes, la más conocida, es Echelon, un sistema de análisis de señales que forma parte de un programa que involucra a cinco países anglosajones (Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda) y estaría, de acuerdo a la información que circula entre los especialistas, en condiciones de interceptar comunicaciones radiales, llamadas de teléfono, faxes y e-mails en todo el planeta. Se dice que esta red nació como parte la guerra fría, para espiar fundamentalmente a la Unión Soviética. En su origen fue armada solamente por Estados Unidos y Gran Bretaña y en su origen se la conoció como UKUSA, por UK (United Kingdom) y USA (United States of America), y luego se incorporaron los demás socios, que en algún momento fueron también Francia y Alemania. Como Echelon (escalón, en castellano) se puso en marcha hacia 1977, fundamentalmente para interceptar satélites de comunicación.
Los países de la Unión Europea fueron tomando distancia del proyecto y hacia mediados de los años 90 comenzaron a plantear sus quejas por la utilización de esos métodos en espionaje en comunicaciones que atraviesan territorio de ese continente. Fue así que en el año 2000 presentaron une denuncia por la utilización de la red (que ya interceptaba mensajes digitales en Internet) con fines comerciales. Como ejemplos pusieron la pérdida de contratos de provisión de servicios y la construcción de aviones a favor de empresas estadounidenses en dos megacontratos para Brasil y Arabia Saudita, a partir de la “pinchadura” de datos sobre ofertas de licitación de compañías competidoras del viejo continente..

Superagencia
Echelon es la pata fundamental de una de las agencias de espionaje estadounidense más desarrollada, pero menos conocida a nivel popular, la NSA (National Security Agency). Para algunos conocedores, este organismo tendría unos 100.000 empleados sólo en su base de Maryland. Chaparro baja esa expectativa a unas 39 mil personas en total, tanto dentro como fuera del país, y sostiene que cuenta con un presupuesto de unos 8 mil millones de dólares. Incluso, afirma, “es el mayor empleador de matemáticos del mundo y reporta directamente al presidente”. Dato importante: es, para los que saben de esto, la mayor de las agencias de espionaje. “Al lado de ella, la CIA es un fiesta de primera comunión”, evalúa Chaparro.
De hecho, se empezó a hacer conocida luego de la publicación del libro “El palacio del rompecabezas” (The Puzzle Palace) que lleva como subtítulo “En el interior de la NSA, la Organización de Inteligencia más secreta de EEUU) de James Bamford, un escritor que pasó por los departamentos de espionaje norteamericanos antes de dedicarse el periodismo.
“La NSA tiene como misión la intercepción y decodificación de señales en el extranjero –explica Chaparro- Se limitan a leer y analizar mensajes y a transferir esa información a los organismos operativos”. El criptógrafo comenta luego que ese no debería ser motivo de asombro. Después de todo, explica con frialdad, el análisis de señales forma parte desde siempre de los juegos inherentes a la guerra: lo que cambió, con los años, es que ahora se puede interceptar un volumen inconmensurable de señales digitales, lo que implica que se puede hacer el trabajo de manera automática y a cualquier ciudadano conectado a la web.

Por ejemplo, se puede programar que cada mansaje en que aparezca la palabra “bomba” despierte una alarma que ponga en funcionamiento el aparato de investigación respectivo. Sin embargo, para Chaparro, no es necesario ni económico recurrir a eso. Bastaría con tomar en cuenta flujos de información fuera de lo normal entre dos puntos sospechosos y preguntar luego qué sucede. “Es más económico ir y preguntar qué pasa que están enviando tanta data, aunque sea a cachetazos”, describe con crudeza.

Privacidad
“Muchas veces uno mismo despierta inquietudes, si es que piensa en las posibilidades de que se viole su intimidad informática”, piensa Trentalance. Y comenta el caso –que incluso podría significar riesgo para su seguridad personal- de alguien que arma un blog donde pone las fotos de sus chicos y muestra sus fiestas y relaciones. Es como darle servido el trabajo para cualquier espía…o al secuestrador virtual.

“Uno debe elegir muy bien qué información dejar a la vista del público”, dicen los expertos. “La cuestión de la invasión a la privacidad está asociado con una distorsión de la percepción social de la comunicación. En los viejos tiempos en que mandábamos cartas escritas en papel, a nadie se le hubiera ocurrido mandar una carta abierta”.
El affaire de algunos ministros y miembros de la farándula vernácula que hace algunos meses encontraron publicadas en revistas masivas datos oficiales y hasta íntimos sacados de sus mails podría ser un buen ejemplo de esto. Sobre todo porque los presuntos responsables de la intercepción ilegal habrían sido ex agentes de la SIDE. “Uno tiene que saber que cierta información no debe ser enviada por los canales públicos, que algún método de encriptación debe ser utilizado. Y esto es más importante aún cuando se trata de un funcionario de un gobierno”, acota Chaparro.

Pocas nueces
De todas maneras, poco parece haber sido lo que han encontrado los espías revisando millones de correos por segundo y “olfateando” otros tantos millones de mensajes telefónicos. Aunque el sistema sí parece haber sido útil, según los datos disponibles, para rastrear celulares y otro tipo de equipos que permitieron en los últimos años concretar lo que se llamó “ataques selectivos” contra blancos puntuales. Así habrían caído, entre otros, los líderes de Hamas Ibrahim Al Makadma y Abdalisis Rantisi, bajo el fuego de misiles dirigidos hacia los vehículos en que circulaban por las calles de Palestina.

“La experiencia nos muestra que los casos resueltos a nivel de inteligencia tienen más que ver con la inteligencia clásica, es decir por informantes, porque es más barato. Uno puede poner en su edificio un montón de mecanismos de seguridad, pero se le puede ofrecer una buena paga a cambio de información al que va a barrer y listo”, puntualiza Chaparro.

Hay una imagen de la película de Los Simpson que podría ser una buena síntesis de esto que se dice: se ve una sala repleta de gente abstraída en sus computadoras en lo que podría ser una base de Echelon y de pronto uno de los espías salta de contento porque al fin encontró un mensaje sospechoso. De todas maneras, una buena dosis de paranoia no estaría de más.


Competidores
 (Recuadro)
La red Echelon no es la única que en el mundo se utilizaría para espiar mensajes. Sin ir más lejos, dentro del propio territorio estadounidense existe Carnivore, que cumple los mismos objetivos pero fronteras adentro y por lo tanto depende del FBI. La Unión Europea, para no quedar atrás luego del desencanto con la red anglosajona, cuenta con Enfopol, aprobada por el Consejo Europeo en 1.999 y con jurisdicción en el Viejo Continente. Los franceses, como suelen hacer normalmente, tienen su propia red de intercepción, Frenchelon, Suiza se anotó en esta particular carrera con su red Satos3
y Rusia, que ingresó en este negocio algo más tarde, armó un sistema al que llamaría Sorm.

Pero el país que está en mejores condiciones para obtener información por vía digital es, obviamente Estados Unidos. Porque allí están alojados los mayores servidores del mundo, los más grandes servicios de correo gratuito (gmail, yahoo, hotmail) y allí se desarrolla el programa bajo el que se envía la abrumadora mayoría de la información, Windows, cuyos códigos son un secreto prácticamente militar.

“Si Google negoció con Beijing que algunos términos no aparezcan en su buscador chino, ¿Qué no negociarían otras empresas con los gobiernos de otras naciones”, alerta Trentalance. O sea, no existen, pero que las hay, las hay.

Revista Acción, Marzo de 2009

Momento de cambios en EE.UU.

El hombre tiene una larga experiencia como diplomático cubano, primero como virtual embajador en Estados Unidos (como jefe de la sección de Intereses Cubanos en Washington), luego como vicecanciller, y más tarde como embajador, esta vez sí, en Brasil. Ramón Sánchez-Parodi Montoto, sin embargo, nunca estudió académicamente relaciones exteriores ni ciencias políticas. “Siempre fui un apasionado de la ciencia y de la técnica, pero me metí en la lucha contra Batista y tuve que dejar”, recuerda, a horas de cumplir 70 años, para explicar luego que tras la triunfo de la revolución, terminó su carrera de ingeniero industrial. De paso por Buenos Aires, invitado por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE), se extendió largamente ante Acción para hablar de la situación de Estados Unidos hoy y del futuro en vista de unas elecciones que no duda en calificar de cruciales para el futuro imperial de esa nación. Y de lo que puede esperarse de cada candidato.

“No soy economista para hablar en términos económicos, pero yo creo que esta no es una de tantas crisis sino una que indica el fin de la capacidad del gobierno de EEUU de ejercer un poder imperial.”, plantea Parodi-Montoto de entrada. Según el actual columnista del diario Granma, “esto es algo real nos ha explotado en las manos, porque aunque se lo veía venir se ha hecho pública la deshonra y no tiene marcha atrás”.

-¿Cómo influirá esta crisis en las elecciones de EEUU?
-Estas elecciones no son comunes, son muy particulares. Representan el agotamiento de una tesis y de una política conservadora que se han llevado a cabo durante 40 años, y que en la práctica se ha ido concretando en lo que se llama libre mercado y desregulación. Eso se ha ido agotando porque ha sido incapaz de resolver los problemas esenciales de la población norteamericana.

-O sea que gane quien gane ya nada será como hasta ahora.
-Eso prácticamente lo está diciendo en palabras Allen Greenspan (el ex presidente de la Reserva Federal) cuando consideró que la política de corte de impuesto que propone McCain no va- Y él ha sido campeón en esto de reducir impuestos.

– Greenspan fue el gran artífice de las condiciones para esta crisis ¿no?
-Bueno, pero él es quien dice estas cosas. Él está diciendo que cualquier presidente deberá enfrentarse con este problema.

-¿Esto explicaría por qué Obama es candidato demócrata y no Hillary Clinton, también?
– Obama desarrolló, por su carisma o por su mensaje, una nueva visión de lo que podrían ser el gobierno y la sociedad de EEUU. Todos los presidentes siempre han hablado de un cambio, pero él le dio una connotación distinta y con su elocuencia hizo que ese mensaje calara en el pensamiento del norteamericano. Por eso dentro del colectivo demócrata, aunque él era representante de un pequeño grupo, alcanzó para vencer a una coalición fuerte como la de los Clinton, que tenían el grueso de establishment del partido. Sobre todo a partir de enero de este año Obama fue aglutinando a todos los sectores demócratas, inclusive desgranando del grupo de los Clinton.

– Pero una cosa en ganar la interna y otra ganar le elección ¿No podría ser que los norteamericanos terminen votando con el bolsillo?
-Es que si votan con el bolsillo deberían votar por Obama, porque él representa -por lo menos en lo que dice- lo contrario de lo que ha sido el gobierno de Bush. Pero además hay otra característica del sistema electoral norteamericano. Que no es la voluntad nacional expresada por los votos la que elige presidente.

-Claro, porque es indirecta, por electores.
-Y la mayoría de los estados ya están decididos: se sabe que van a votar demócratas o republicanos. Pero quedan unos diez, y dentro de ellos son cinco o seis los decisivos, donde se juega la presidencia.

-¿Cuáles son esos estados?
-Los estados que son el campo de batalla. Michigan y Pensilvania son los más importantes desde punto de vista demócrata. Hay otros tres estados que han sido republicanos y que pueden ser decisivos, Iowa, Colorado y Nuevo México. Hay otro grupo -Virginia, republicano, New Hampshire, demócrata, Minnesota, Washington, Oregón- donde puede estar el cambio.

-¿En los demás estados ya se sabe quién puede ganar?
-Ya ahí hay una ventaja. Y en esos momentos gana Obama. La decisión está en los que dije, aunque no se puede descartar una avalancha de votos a nivel nacional que logre cambiar los votos electorales hacia un candidato.

-¿Cómo participan los medios en estas elecciones?
-Yo creo que a estas alturas la influencia que puede haber es mínima. En esos estados lo que más va a determinar es la maquinaria electoral, la maquinaria política de demócratas o republicanos, la propaganda, la organización, y actualmente esos elementos están a favor de Obama. Cualquier cosa puede suceder, pero desde el punto de vista de la recaudación, por ejemplo, ya superó los 500 millones de dólares.

-Se dice que los demócratas para ganar necesitan que la gente vaya a votar.
-Sí, porque se supone que los que no votan lo harían por demócratas. Lo que se ha visto claramente es que el registro de votantes demócratas está siendo muy superior al de los republicanos. Para votar uno se tiene que registrar y ese trámite en los estados demócratas ha sido hasta ahora mayor. Por otro lado, un sector de la población que ha votado poco son los jóvenes, y las encuestas dicen que los jóvenes están votando mucho más en esta ocasión, y que lo harían por Obama.

-¿Cómo puede influir una mujer como candidata a vicepresidenta?
-Es indudable que se trata de una personalidad atractiva. Palin, se comportó muy bien en su discurso, pero ha sido atacada por una serie de deficiencias en su gestión en Alaska y además es una mujer que se ha manifestado claramente a favor de las posiciones más socialmente conservadoras en temas importantes como el aborto y el matrimonio del mismo género.

-¿Eso hoy en día no lleva votos?
-No lleva votos fuera del sector fundamentalista conservador.

-¿Que otros datos tomaría en cuenta para saber quién puede ganar?
– Primero, los tres debates presidenciales y vicepresidenciales. Las encuestas pueden dar indicación de quien gana el debate y eso indicaría quien puede ganar elección. En segundo lugar, las encuestas en general van diciendo mucho: cómo se va presentando la intención de voto en esos diez estados clave, por ejemplo. Por ahora son favorables a Obama. Y en tercer término, hacia donde se mueven los principales líderes en su campaña electoral. Qué estados visitan, dónde se concentran, dónde van los vicepresidentes, las principales personalidades, dónde concentran los anuncios al final de la campaña. Todos estos elementos hay que unirlos, no hay que ver tanto lo que está pasando en todo le país.

-¿Habrá que esperar algún cambio con relación a Latinoamérica?
-Hay dos cosas que diferencian las posiciones en cada uno de ellos. McCain sigue hablando de la hegemonía, de la posición de la fortaleza de EEUU, del lateralismo en la actuación. Más o menos la misma política de Bush en el orden internacional. Obama está promoviendo otra concepción, la de la cooperación, de la actuación política diplomática, de la búsqueda colectiva de caminos para solucionar los conflictos. Por supuesto que esto implica una gran diferencia en cuanto a enfrentar los problemas. Pero en EEUU existe una concepción impuesta por los intereses, la acción de los medios de difusión, que viene a partir de la idea del “destino manifiesto”, sobre todo desde la mitad del siglo XIX. Es lo que se denomina cultura imperial. Y eso invade el pensamiento hasta de los sectores más populares, que piensan que EEUU tiene que ser fuerte, tiene que ser primero. Luchar contra esa cultura, contra esa concepción, es luchar contra los intereses que promueven esta política, lo que es bastante difícil.

-¿Hay quienes se plantean esto?
-Hay sectores importantes que plantean eso, incluso dentro de las grandes empresas, en las universidades.

-¿Estudian especialmente el día después de la caída de EEUU?
-La Comunidad de Inteligencia (incluye e todos los servicios civiles y militares de espionaje, por así decirlo), está elaborando un documento estratégico sobre lo que va a ser EEUU dentro de 15 años. El principal analista de esta comunidad, Thomas Fingar, declaró que EEUU tiene disminuida su capacidad de ejercer una actitud de dominación en el mundo. Si él dice eso, que no dirán los demás. Goldman Sachs publicó un informe donde destaca que en 2020 China sobrepasará a EEUU en PBI. Antes decían que eso iba a suceder en 2033. Ya se están preparando para ese momento.

-¿Cómo se preparan?
-Estudiando. A no ser que sucedan situaciones como las de estas semanas, tratan de hacerlo paulatinamente. Estudiando, trasladando estos conocimientos a sectores económicos y políticos, influyendo en el Congreso y preparando a la opinión pública para ese momento. Pero se trata de hacerlo paulatino. Y eso está sucediendo ahora, ya. Las elecciones estas tienen mucho que ver con la percepción que ya había en los círculos de poder de que era necesario un cambio. Es una situación muy concreta, hay una gran lucha en los círculos de poder de EEUU por este tema, entre los que se agrupan en los demócratas y los que se coaligan con los republicanos. El caso es cómo habrán de lograr ese objetivo.
-¿Cómo cree que pueden cambiar las cosas en relación con Cuba?
– Desde que fue nación independiente, EEUU manifestó que era fundamental controlar a Cuba. Y prefería que estuviera en manos de España a que fuera independiente. Hasta quiso comprarla con toda la gente adentro. Cuando no hubo más remedio armó una experiencia neocolonial para controlar a la isla, en 1902. La revolución cambió eso pero no el interés de EEUU en ese esquema de dominación. Yo creo que es muy difícil cambiar la mentalidad, la cultura imperial. No creo que Obama conciba que pueda cambiar eso, podrá cambiar algunas cositas, pero él ha dicho que es necesario mantener el bloqueo. Pero es cierto que luego de lograr una autoridad y un respaldo a lo mejor se puede proponer cambiar, pero eso está en el plano de la especulación.

Revista Acción, segunda quincena de Octubre de 2008

La herencia de Bush

Recambio presidencial

Una potencia empantanada en una guerra de la que nadie sabe cómo salir sin seguir enterrándose y conflictos latentes en todo el planeta, un déficit económico colosal que haría palidecer a cualquier gobierno neoliberal del planeta –o incluso dejaría al país fuera de los acuerdos de la Unión Europea- más una crisis financiera que tal vez aún no mostró todo su potencial. Y el avance persistente de potencias globales con capacidad para discutir en pocos años el diseño del mundo. Sólo para comenzar la cuenta, esas son algunas de las joyas que recibirá el futuro presidente de los Estados Unidos ni bien reciba el bastón de mando.

Por lo pronto, la situación económica del país es un polvorín a punto de estallar que solo a fuerza de fuertes dosis de intervención estatal pudo campearse por ahora, arrastrando a gran parte de la solvencia del conjunto de los países desarrollados. Como ocurrió con el salvataje de los dos gigantes de préstamos, Fannie Mae y Freddie Mac, responsables de la crisis de las hipotecas de un lado del Atlántico, que dejó temblando al mercado inmobiliario en el viejo continente. Y que amenaza con provocar la caída de otras entidades crediticias a lo largo del hemisferio norte.
El otro punto oscuro en el futuro norteamericano es el de las cuentas públicas. Se acusa a la cúpula dirigencial que secunda a George W. de haber echado a andar “la maquinita de imprimir dólares” para financiar las guerras como último recurso. Como dato, algunos analistas señalan que el dólar actual sólo representaría el 5 % del que tenía en 1913, cuando se fundó la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos.

La deuda nacional —la acumulación total de los déficits presupuestarios anuales— ha subido además en forma asombrosa desde que George W. Bush asumió la presidencia en enero del 2001 y superará los 12,5 billones cuando deje el cargo en enero del 2009. Habría que tomar nota de esta cifra, porque es de un informe que elabora regularmente la CIA, The World Facbook, en que figuran los números fiscales y poblacionales de todos los países del planeta.

Allí, en un cómodo primer lugar, figura como el gran deudor internacional la patria de Bush, seguido de no muy lejos por Gran Bretaña. Lo más destacado es el incremento de esa deuda, que pasó -según esa fuente privilegiada- de 862 mil millones de dólares en 2003 a 1,4 billones en 2004 para trepar luego en forma monstruosa a 8,8 billones en 2005. Un salto, destaca la agencia de los espías estadounidenses, de 531,21 % en solo un año, en coincidencia con el desarrollo de la invasión y la ocupación de Irak, a partir de marzo de 2003. La cifra de 12,5 billones corresponde a la proyección para este año fiscal que hizo la CIA en mayo pasado y representa una deuda personal de cada habitante de EE.UU de casi 42.000 dólares.

Gran parte de esa deuda está integrada por bonos en poder de chinos, coreanos, japoneses e ingleses, con lo que un eventual default llevaría a una verdadera calamidad a nivel planetario nunca vista en la historia del capitalismo. La herencia para Barack Obama o para John McCain, en este terreno, es un sayo verdaderamente corto de sisa. Porque el futuro presidente será comandante de la potencia militar del mundo, pero con un riesgo país que viene bajando de “AAA”, el más alto, a “AA”, según le evaluación de la conocida Standard & Poor’s. Lo que implica que más temprano que tarde puede perder la capacidad de conseguir crédito fácil para financiar sus aventuras expansivas.

Clima bélico
La delicada situación política internacional, en ese sentido, no es un tema menor para el próximo ocupante del Salón Oval, que enfrentará un clima de inestabilidad permanente en Irak, más una creciente conflictividad en Afganistán, agravada por la situación en Pakistán luego del asesinato de Benazir Butho. En este contexto, tal vez el polvorín en Georgia sea la frutilla que faltaba al postre. Una frutilla que se extiende a lo largo de oleoductos que atraviesan países con poderío nuclear, nada menos.

A nivel militar el descontento de la población es creciente. Y se relaciona con la respuesta ensayada por Bush a los ataques a las Torres Gemelas del 11 de setiembre de 2001. No sólo por el fuerte descenso en las libertades individuales que implican las nuevas políticas de “seguridad” y espionaje (con su secuela de violaciones a los Derechos Humanos en Abu Ghraib y Guantánamo, por nombrar algo), sino porque se amplía la base de población que cuestiona el hecho mismo de destinar tropas a morir en territorio irakí en la defensa de intereses que cada vez más son vistos como los de las empresas multinacionales.

Es demostrativa la cantidad de soldados de los ejércitos invasores que directamente deciden desertar para no volver a inmiscuirse en terreno peligroso, ya sea en Irak como en Afganistán. Es así que se comienza a extender el término que se aplica en inglés para denominar a los soldados que ya no creen en los beneficios de defender las banderas del imperio: Awol, sigla que corresponde a absent without official leave, ausente sin permiso oficial. Un Awol es un recluta que falta a su base de destino por más de 30 días. En esa situación quedaron más de mil británicos sólo en los primeros cuatro años de contienda y unos 8.000 estadounidenses hasta 2006, con un promedio de más de tres mil cada año.

Protocolos al margen
Otras áreas de conflicto que deberá enfrentar el nuevo habitante de Washington son también resabios del estilo que encabezó durante estos ocho años George W. Como su cuota de responsabilidad en el estancamiento de la negociaciones en la ronda de Doha y la negativa de su gobierno a adherir al Protocolo de Kioto, una normativa internacional para reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Punto conflictivo si los hay, desde el momento en que la Unión es el mayor contaminador del planeta, responsable de una cuarta parte del total del emisiones de dióxido de carbono (CO2) y de metano, óxido nitroso, hidrofluorocarbonados, perfluorocarbonados y hexafloruro de azufre.

Los (bajos) fondos del imperio, aunque en sentido territorial, también habrán de preocupar al heredero de Bush, sin ninguna duda. Porque el rotundo revés al lanzamiento del ALCA en Mar del Plata y las dificultades que tuvo la cúpula dirigente para imponer Tratados de Libre Comercio (TLC) a nivel individual implicarán seguramente un rediseño de la política a nivel regional. No escapa a este análisis la percepción que se tiene en los despachos del poder central sobre gobiernos como los de Hugo Chávez, Evo Morales o Rafael Correa, a los que se suma la no demasiado agradable recepción a las propuestas estadounidenses en el resto de las naciones de esta parte del mundo.

En resumen, el legado con que se encontrará el sucesor de George Walker Bush el 20 de enero próximo será de tal magnitud que, bien mirado, el premio mayor en las elecciones de noviembre tal vez sea para el que no pueda acceder a la Casa Blanca. A menos que quien lo haga sea un empecinado optimista que piense en sacar a ese país de lo que parece una decadencia lenta pero constante a favor de los nuevos jugadores que amenazan ese poder: China, India, Rusia y hasta Brasil.

Revista Acción, segunda quincena de Septiembre de 2008