por Alberto López Girondo | Mar 3, 2020 | Sin categoría
Las elites dominantes del Partido Demócrata decidieron apostar a lo seguro y en lugar de dispersar el voto, horas antes de este supermartes bajaron a dos candidatos de centroderecha para darle su apoyo al ex vicepresidente Joe Biden. El miedo a un triunfo de Bernie Sanders puede más que cualquier cálculo y contra lo que muchos analistas sostienen, que el senador por Vermont sería el único en condiciones de ganarle a Donald Trump en noviembre -por su programa socialdemócrata y en defensa del medio ambiente-, pareciera que prefieren perder antes que remover las aguas de los consensos bipartidarios de tinte neoliberal que gobiernan en el país desde hace décadas.
Este lunes, Biden confirmó el apoyo de dos precandidatos que estuvieron en carrera hasta la semana pasada: el ex alcalde Pete Buttigieg y la senadora Amy Klobuchar. El excongresista Beto O’Rourke, ya se había bajado de la postulación antes de que comenzara la ronda, a principios de año. Todos ellos optaron, con obediencia partidaria, por darle su espaldarazo explícito a Biden y esperar mejores oportunidades para ellos en lo personal.
Con este rediseño de la oferta de la oposición a Trump, quedan en carrera el Sanders; otra aspirante con propuestas de centroizquierda, la senadora Elizabeth Warren; la congresista Tulsi Gabbard y el hipermillonario Michael Bloomberg, que inicia este martes una carrera por la que ya gastó 400 millones de dólares de su amplio bolsillo -tiene una fortuna que supera los 60 mil millones- para llegar a la Casa Blanca.
Acá podes ver: ¿Duelo de millonarios?
Este martes de celebran primarias en 14 estados. Las elecciones, como en las nacionales, son indirectas, de manera que los votantes eligen delegados que al final del camino, en la Convención Nacional Demócrata de Milwaukee a desarrollarse a mediados de julio, suman los porotos por cada candidato.
Para ganar en una primera ronda se necesitan 1991 delegados entre un total de 3979. Como sucede con ese tipo de sistema electoral, el que gana se lleva todos los delegados del distrito. En caso de que ningún candidato supere ese el piso mínimo, se agregan 771 “superdelegados”, cuya única función es la de inclinar la balanza en caso de incertidumbre.
Mientras que los delegados “comunes” atan su voto a la promesa electoral de la primaria, los superdelegados tienen las manos libres para tomar partido. De modo que acá es donde se juega la muñeca política o la fuerza interna que tenga cada aspirante llegados a esa instancia.
En las primarias que se desarrollaron hasta ahora, Buttigieg ganó en Iowa el 3 de febrero, en controvertida elección donde se denunció la manipulación del conteo electrónico en contra de Sanders (ver acá). Había 41 delegados en juego que tras la renuncia de su candidato y el apoyo a Biden deberían pasar al exvicepresidente de Barack Obama. Pero eso aún no quedó claro.
Tras sus triunfos en New Hamshire y Nevada, el senador centroizquierdista tiene 60 delegados y Biden 54 luego del aplastante resultado en Carolina del Sur. Este martes se disputan 1357 delegados de 14 estados, el 34% a nivel nacional, que dejaría una tendencia importante de cara al futuro porque quedaría resuelto el 40% del padrón de Estados Unidos.
Las joyas más apreciadas para este supermartes son California, donde se disputan 415 delegados; Texas, con 228, y Carolina del Norte, con 110.
Biden venía de capa caída luego de haber quedado en medio de la denuncia contra Trump en el impeachment fallido. La causa tenía relación con negociados de su hijo en Ucrania y terminó en un fiasco para los demócratas en el Senado, algo que era previsible.
Ver antecedente acá: La semana de gloria de Trump
«La prensa y los analistas habían dado esta campaña por muerta (…) Los estados del supermartes tendrán algo que decir al respecto», dijo ahora en Dallas, según refleja un cable de la agencia AFP.
Del lado de los republicanos, en tanto, todo muestra una calma chicha. Nadie tiene enfrente el empresario inmobiliario y su carrera para la reelección parece garantizada. Nadie intentaría cambiar de caballo en mitad del río y su carta de triunfo puertas adentro del oficialismo se dio en la votación por el juicio político. Salvo dos díscolos, todos se alinearon en el actual inquilino de la Casa Blanca.
Tiempo Argentino, 3 de Marzo de 2020
por Alberto López Girondo | Feb 26, 2020 | Sin categoría
Un ajustado fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que satisface el paladar xenófobo de Donald Trump indigna a los mexicanos y plantea una controversia internacional. El caso era la última instancia en una demanda judicial por el asesinato de un chico mexicano de 15 años a manos de un guardia fronterizo -de origen hispano- en el cauce del Río Bravo, entre Ciudad Juárez y El Paso, en julio de 2010. Entre las aristas que los legalistas encuentra en la decisión de rechazar la demanda de los familiares del menor, figuran que con este fallo, para el supremo tribunal de esa nación, en la frontera no rige la Constitución. Pero sobre todo, critican que protege a un agente estatal que atacó a un ciudadano mexicano del otro lado de la frontera.
Los hechos crudos indican que Sergio Adrián Hernández Güereca jugaban en el canal del rio, que a esa altura del año estaba seco. La diversión consistía en correr hasta el lado de EEUU y volver a México. Travesuras de muchachos de entre 14 y 16 años que viven en esa región asolada por la violencia.
El caso es que ese día tuvieron la mala suerte de cruzarse con Jesús Mesa Junior, de quien no hay mayores datos en el fallo. En algún momento Mesa intentó detener a uno de los niños y el resto, entre ellos Sergio, cruzaron hacia el área mexicana. Mesa desenfudó su arma reglamentaria y disparó. Sergio cayó herido por un balazo que le atravesó la cara. Cuando llegaron los médicos del servicio de urgencias, ya estaba muerto.
El agente declaró que no estaban jugando sino que, para él, o estaban intentando introducir drogas en EEUU o querían cruzar de manera ilegal. No hubo pruebas de ninguna de estas sospechas.
La causa atravesó todos los estamentos judiciales de EEUU y en esos estrados obtuvo el apoyo de organizaciones defensoras de los derechos civiles. Hasta que la causa, luego de los vaivenes normales en la justicia, llegó al máximo tribunal.
Esta corte es de las más conservadoras que se recuerde en la historia de Estados Unidos.
Podés ver antecedentes acá: Un cambio que pone en riesgo el derecho al aborto…
Y también acá: Trump contra Soros en defensa de su candidato a la Corte…
El 6 de octubre de 2018 Brett Kavanaugh logró la nominación e inclinó la balanza en contra de los jueces más políticamente liberales. Precisamente el fallo en el caso Hernández Vs. Mesa Jr repite este esquema: el dictamen fue de 5 a 4 por denegar el derecho a litigar a los familiares en EEUU, alegando que el crimen no se cometió dentro de territorio estadounidense. Y que por lo tanto el chico no estaba protegido por las leyes estadounidenses.
Esto tira la pelota hacia el gobierno de México, que no parecía tener demasiadas esperanzas en torcer el rumbo que se avizoraba para el proceso. Cuando empezó a rodar el caso, hacía poco más de un año que estaba en la Casa Blanca Barack Obama y mantenía un cierto discurso aperturista. Sin embargo, en 2012 el Departamento de Justicia, la fiscalía local, el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional informaron que no presentarían cargos contra Mesa Jr. El comunicado afirmaba que para semejante determinación «tuvo en cuenta pruebas que indicaban que las acciones del agente constituían un uso razonable de la fuerza o constituirían un acto de autodefensa en respuesta a la amenaza creada por un grupo de contrabandistas lanzando piedras al agente y a su detenido”.
Del otro lado de la frontera, en cambio, en 2010 estaba Felipe Calderón, muy cercano a los intereses de los sectores más conservadores de EEUU y con pocas ganas de salir en defensa del ciudadano. Porque en verdad, el caso debería haberse presentado como un incidente internacional ya que nadie niega que el chico fue baleado desde territorio estadounidense pero estaba en suelo mexicano.Por mucho menos que eso se han iniciado guerras en la historia de la humanidad. precisamente desde la administración de Andrés Manuel López Obrador sostienen qué habría pasado si elcaso hubiera sido al revés: un agente meicano que dispara contra niños estadounidenses en territorio estadounidense.
Desde que llegó al Salón Oval, Donald Trump tomó este juicio como un caso testigo y ajustó las clavijas para que todo siguiera el mismo rumbo. Su campaña de 2016 se basó en criminalizar a los mexicanos en particular y los inmigrantes latinoamericanos en general. No daba para cambiar en la Corte lo que venía ocurriendo en los estrados inferiores. Con la nominación de Kavanaugh logró la mayoría derechista que le garantizaba este fallo, que celebró especialmente.
Una crónica de The Huffington Post destaca que el sitio donde cayó Sergio está lleno de grafittis en su memoria. María Guadalupe Güereca, la madre del menor, lo recuerda como un chico muy estudioso que aspiraba a ser militar, mientras que todos los testigos afirman que no había tirado piedras. Que solo participaba de un juego. El agente, mientras tanto, pidió traslado y se mudó de El Paso.
Tiempo Argentino, 26 de Febrero de 2020
por Alberto López Girondo | Feb 23, 2020 | Sin categoría
En la elección de 2016, la amenaza de Bernie Sanders fue cauterizada por el establishment demócrata a través de una de sus más fieles representantes, Hillary Rondham, la esposa de uno de los barones del partido, el expresidente Bill Clinton. Esta vez, la apuesta pasó por instalar a Joe Biden, vicepresidente de Barack Obama, para destronar a Donald Trump. Pero Sanders está bastante más fuerte que hace cuatro años, Biden se cayó estrepitosamente en las dos primarias que se llevaron a cabo y ahora, un poco a la desesperada y otro por eso de que “billetera mata galán”, viene creciendo la candidatura de Michael Bloomberg, el hombre que ostenta el puesto número 12 entre los más ricos de EE UU. Con lo que el duelo de noviembre podría darse entre millonarios. Básicamente para bloquear el corrimiento a la izquierda que implicaría Sanders, declarado socialdemócrata. Más parecido a Suecia o Dinamarca que a Cuba o Venezuela, pero demasiado para que los sectores de poder en Estados Unidos duerman tranquilamente.
Bloomberg fue alcalde de Nueva York entre 2002 y 2013 y en ese período profundizó la política de represión ciudadana que con el slogan Tolerancia 0 había comenzado su antecesor Rudolph Giuliani. Si hay una diferencia entre Trump y Bloomberg, además de que el exalcalde tiene 17 veces más dinero que el actual ocupante de la Casa Blanca, es que no es un heredero. Es decir, hizo el dinero en base a su habilidad y no a partir del que recibió de sus padres.
Un trabajo elaborado por Forbes, la revista que computa las riquezas más grandes del mundo, destaca que Trump atesora 3100 millones de dólares, contra 60 mil millones de Bloomberg. A continuación recuerda que el aspirante hizo dinero con las terminales de información donde los inversores acostumbran mirar para decidir. Y que recién en 1992 –cuando él ya tenía 50 años- apareció entre los 400 más ricos, pues había superado el límite de 350 millones. “En ese momento, Trump estaba tratando de salvar su imperio después de que una ola de compras alocada lo llevó al borde del colapso”, recuerda. Trump recién superó ese escalón en 1996.
Para mostrar las aptitudes de cada uno, Forbes contabiliza el crecimiento de la riqueza de cada uno de ellos desde entonces. Trump incrementó su fortuna a una tasa anual de 8,8%, dos puntos más que el promedio del índice Standard and Poors 500. Pero el salto de Bloomberg fue estrepitoso: enriqueció a una tasa del 18,8% anual. La explicación quizás sea que apostó a la información y los medios mientras que Trump se mantuvo en el negocio inmobiliario y toda su intervención en los medios fue a través de un reality show en el que premiaba a emprendedores que mostraban sus destrezas para convertirse en magnates.
Ahora, para posicionarse frente a la caída de los “pollos” del partido demócrata tras los primeros caucus –donde Sanders aparece como favorito- puso unos 400 millones de dólares en publicidad, artículos pagos y apoyo a periodistas y medios de tv, radio, papel y digitales, según informa New York Times. Y ya está en los spots. Bloomberg fue demócrata hasta que en 2001 consiguió el apoyo de los republicanos para ganar en Nueva York. Se mantuvo con el partido del elefante hasta 2007, en que volvió a los demócratas. En ese vaivén se parece al que espera que sea su contrincante en noviembre. Trump fue republicano entre 1987 y 1999, luego acompañó a otro millonario con aspiraciones, Ross Perot; volvió al partido del burro, donde había iniciado su raid político, en 2001 y se fue definitivamente en 2009. Así obtuvo la nominación en 2016, contra todos los pronósticos.
En las elecciones de medio término, Bloomberg comenzó a mostrar su interés en incidir en el Congreso de EE UU y sacó de su bolsillo unos 100 millones de dólares para patrocinar a un puñado de legisladores demócratas que permitieron recuperar el control de la Cámara Baja a la oposición.
Ahora, a los 78 años, los vientos soplan a su favor. No hay candidatos «confiables» para impedir que Trump sea reelegido y todo lo que despunta es la siempre presente imagen de Sanders, que tiene la misma edad pero representa una postura ante el mundo diametralmente opuesta. Tanto como que plantea discutir la desigualdad social, salud y educación gratuita, impedir deportaciones, combatir del cambio climático, legalizar la droga y el control de las armas.
Todas ellas malas palabras para ese 1% de la población de Estados Unidos que ahora tiene casi tanta riqueza como las clases media y media alta juntas, según un artículo de nada menos que de bloomberg.com que firmaron Alexandre Tanzi y Michael Sasso.
Tanto Sanders como Elizabeth Warren y un extendido arco dentro del partido demócrata, entre ellas Alexandria Ocasio Cortez, vienen proponiendo un giro copernicano en el país. Pero la pelea de los dirigentes más idealistas se hace cada vez más cuesta arriba: En abril de 2014 la Corte Suprema de Justicia anuló los límites a las contribuciones para las campañas electorales.
Si Trump ganó hace cuatro años es porque tenía billetera para bancar la parada. Bloomberg tiene 17 veces más. «
Otra vez, la sombre de los espías rusos
Los demócratas se juegan una nueva parada en Nevada, donde volverán a competir por ver quién se enfrentará con Donald Trump el 3 de noviembre. Como se está haciendo casi un clásico, otra vez la supuesta injerencia Rusa vuelve a aparece en escena, como sucede desde que en 2016 Hillary Clinton perdió una elección que en el partido creían fácil.
Esta vez el sablazo vino desde el Washington Post, que publicó información aportada presuntamente por funcionarios estadounidenses que habrían sido informados por agentes de inteligencia de que los servicios rusos estarían operando en favor del socialdemócrata Bernie Sanders. El senador por Vermont salió prontamente al ruedo a exhortar a que Moscú se “mantenga al margen” de los comicios.
«Mi mensaje a Putin es claro: manténgase alejado de las elecciones estadounidenses, y como presidente, me aseguraré de que usted lo haga», dijo en un comunicado.
Sanders viene con viento a favor luego del fiasco del caucus de Iowa, donde todo indica que el programa cibernético para el conteo de votos fue bloqueado para no darle el triunfo, hasta las de New Hampshire, donde se impuso por el 26% del apoyo contra el Pete Buttigieg, que alcanzó el 24,4%. En Nevada los pronósticos le daban 15 puntos de diferencia.
Mientras tanto, el magnate Bloomberg se prepara para meterse en la pelea recién para el 3 de marzo, cuando se desarrolle el “supermartes” en el que en forma simultánea se realizan primaras en 14 estados. Ante el avance de Sanders y la caída del hombre de las elites demócratas, Joe Biden, el millonario, podría ser el único candidato potable para el establishment del país en un intento por destronar a Trump, envalentonado luego de que fracasó el impeachment en su contra en el Senado. Pero en un debate televisado entre todos los aspirantes, Bloomberg no fue lo brillante que necesitaría como para ingresar a la carrera cuando ya está comenzada.
Elizabeth Warren, la otra senadora de centroizquierda que pretende competir en noviembre, lo acribilló a preguntas sobre los acuerdos de confidencialidad que debieron firmar tres mujeres que trabajan en las empresas del exalcalde de Nueva York por comentarios del acaudalado precandidato.
«Realmente estoy harta de los multimillonarios, independientemente del partido, que piensan que las reglas no se aplican a ellos», insistió Warren ni bien pisó tierra de Nevada para esta ronda preelectoral.
Tiempo Argentino, 23 de Febrero de 2020
por Alberto López Girondo | Feb 11, 2020 | Sin categoría
Cuando hace algunas semanas el secretario de Estado Mike Pompeo desembarcó en el aeropuerto londinense de Stanstead iba a discutir varios asuntos de suma actualidad con el primer ministro británico Boris Johnson. El Brexit, que iba a ocurrir un par de días después, y la aprobación británica a que la empresa china Huawei participe -aunque en forma limitada- en el desarrollo de la red 5G del Reino Unido ocuparon la atención de los grandes medios. Sin embargo, hubo un tema que también fue parte de esas conversaciones y que finalmente terminó por explotar en la atención pública. La extradición de la esposa de un diplomático estadounidense que el año pasado mató en un accidente de tránsito a un motociclista de 19 años y huyó con protección oficial a EEUU y a la que el gobierno de Donald Trump se niega a extraditar para que se haga cargo de su crimen. Ahora la familia del chico, Harry Dunn, está indignada porque descubrió el motivo de semejante cobertura: Anne Sacoolas no solo es esposa de un espía sino que ella misma es agente de la CIA, según publicó el diario Dairy Mail. El escándalo resuena en los medios ingleses, donde la madre del muchacho reclama justicia entre lágrimas, mientras se difunde la imagen de la acusada caminando tranquilamente por las calles de su país.
“No sé cómo puede vivir consigo misma”, se la ve decir frente a cámara a Charlotte Charles, la mamá de Harry Dunn. El adolescente vivía con su familia en Charlton, cerca de Banbury, en Oxford, y circulaba habitualmente con su moto por la carretera de Croughton, Northamptonshire, donde hay una base de la Fuerza Aérea Real (RAF por sus siglas en inglés).
Allí la Fuerza Aérea de EEUU (USAF) administra un centro de espionaje conjunto entre las naciones británicas (esto incluye a Canadá y Australia) donde Jonathan Sacoolas estaba destinado como analista de la NSA. Es la misma agencia a la que pertenecía Edward Snowden, el agente que denunció cómo desde esa dependencia se hace espionaje electrónico en todo el planeta a través de dispositivos y plataformas en teléfonos y artefactos hogareños.
El 27 de agosto, como solía hacer, Harry iba tranquilamente por la ruta cuando fue atropellado por un Volvo XC90 que iba a contramano, conducido a toda velocidad por Anne Sacoolas. Viene a cuento recordar que en los países británicos los vehículos circulan por la izquierda, mientras que en EEUU y el resto del mundo lo hacen por la derecha.
El chico fue declarado muerto en el Centro de Trauma Mayor del Hospital John Radcliffe, de Oxford. Tenía lesiones calificadas como de Categoría 2, que requieren según los informes médicos, una atención urgente dentro de los 40 minutos del accidente. La ambulancia llegó a los 43 minutos. El servicio médico de East Midlands adujo que no tenían suficientes equipos para todas las emergencias.
La conductora del auto fue indagada y liberada de inmediato. Dos semanas más tarde, Anne Sacoolas salió del país con su marido, en una avión de la USAF. Según las autoridades inglesas, ella tenía inmunidad diplomática por el rango que ostentaba su esposo y nada podían hacer para bloquear su partida si los representantes de EEUU no se los permitía.
Durante todos estos meses, los padres de Harry lo intentaron todo para que la mujer fuera traída de vuelta al país y resultara procesada por el homicidio, pero nada lograron. Los pedidos de extradición chocaron con el rechazo de las autoridades estadounidenses. Ante la falta de respuestas en su país, los padres de Harry viajaron a Nueva York para pedirle a la mujer que coopere con la investigación judicial regresando al Reino Unido. Pero ni bien pisaron suelo estadounidense recibieron una invitación para ir a la Casa Blanca a entrevistarse con el presidente Donald Trump.
“Trump nos dijo que Anne Sacoolas estaba en la Casa Blanca y estaba dispuesta a reunirse con nosotros”, dijo la madre de Harry. “Dejamos muy en claro que, como lo hemos dicho todo el tiempo, nos reuniremos con ella y aún nos encantaría reunirnos con ella, pero tiene que ser bajo nuestros términos y en territorio británico”. Trump, según dijeron los esposos Dunn, fue evasivo a la hora de comprometerse a extraditar a la señora Sacoolas. Finalmente su gobierno rechazó todos los pedidos judiciales.
El caso parecía destinado al olvido cuando durante este fin de semana saltó a las tapas de los matutinos con la revelación de que Anne Elizabeth Goodwin, nacida en South Carolina hace 42 años y con tres hijos, era agente de la CIA y tenía un rango más alto en los servicios de inteligencia que su esposo, Jonathan Sacoolas. Y que además ya tenía varios incidentes de tránsito en su haber, aunque no se sabe si con resultado de muerte.
“Las cosas están empezando a encajar”, reflexiona Charlotte. Ahora entiende el por qué del bloqueo a la investigación judicial y a que la responsable de esa muerte se presente en los tribunales a hacer su descargo. El delito del que se la acusa, homicidio por conducir de manera imprudente, podría llevar una pena de hasta 14 años de prisión. Pero el proceso debería ventilar quién es Sacoolas y eso pondría en aprietos a toda una estructura del espionaje en que los británicos no quedarían muy bien parados.
Con todo lo que hicieron para evitar que el caso saltara a la luz, no hicieron más que incrementar la indignación pública.
Tiempo Argentino, 11 de Febrero de 2020
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