Seleccionar página
Impacto global de las elecciones argentinas

Impacto global de las elecciones argentinas

La catarata de mensajes de líderes y de “influencers” de todo el mundo a raíz del triunfo de Javier MIlei en Argentina continuó revelándose este lunes, confirmando, por si hiciera falta, que el 19 N los argentinos no solo decidían sobre su futuro presidente, sino que en estas pampas se jugaba una disputa geopolítica de la que la mayoría de los ciudadanos no fueron conscientes. Es así que a la primera tanda de mensajes en la redes sociales (ver acá) le siguieron una nueva serie de repercusiones del más alto nivel. Fue en gran medida, el personaje del día.

Por caso, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, que tuvo un comienzo público también como comediante, escribió en su cuenta de X: «Felicitaciones a @JMilei@ por su contundente victoria en las elecciones presidenciales de Argentina. Aprecio su postura clara de apoyo a Ucrania. Espero trabajar juntos para fortalecer nuestra cooperación y restaurar el orden internacional basado en el derecho internacional».

A nivel regional, fue evidente el apoyo de gobiernos progresistas como el de AMLO en México, Lula da Silva y Gustavo Petro en Colombia al derrotado candidato Sergio Massa. Como mandas las reglas de la diplomacia, el mandatario brasileño envió una salutación y un convite a mantener las relaciones entre ambos países, habida cuenta de las violentas declaraciones previas del libertario contra el exlíder metalúrgico. Lo mismo hizo el gobierno de China, otro de los países denostados por razones ideo0lógicas.

Al mismo tiempo, el presidente electo recibió un guiño del hondureño Nayib Bukele burlándose de Petro, que lamentó el resultado del comicio.

Donde repercutirá con mayor impacto su propuesta y su postura en el escenario global es en el grupo de naciones que aceptó en agosto pasado el ingreso del país para conformar el BRICS 11. Un analista de fuste como el brasileño Pepe Escobar posteó en X  que comenzará el BRICS 10.

El mismo Escobar, que maneja sólida información sobre política asiática, subió un tuit que celebra que Klaus Schwab, el fundador de ese otro grupo, pero de las oligarquías financieras llamado Foro Económico Mundial de Davos, se ha convertido en el real presidente del país desde el 10 de diciembre.

Yanis Varoufakis, exministro de Finanzas griego, empecinado luchador contra los ajustes del FMI en su país durante un tramo de la gestión de Alexis Tsipras en 2015 y cofundador de la Internacional Progresista, dijo que “Milei no es un anarcocapitalista. Robert Nozick (autor de ANARQUÍA, ESTADO Y UTOPÍA) fue eso. No, Milei es un nuevo Videla vestido de libertario decidido a acabar con la mera posibilidad de la soberanía democrática argentina. En cuanto a dolarización versus inflación, es como bombardear a un país con armas nucleares para deshacerse del Covid-19. Los argentinos merecen nuestra solidaridad en la pesadilla que están a punto de vivir.”

Destacan mensajes de Elon Musk y hasta de Donald Trump, que desde su red Truth aplicó el lema de su campaña para nuestro país con un rotundo Make Argentina Great Again (MAGA) «Hacer Argentina Grande otra vez», como se encargó de decir el elegido en su primer discurso. Ya Jair Bolsonaro había dicho lo suyo sobre la próxima asunción del liberrtario, (ver acá)

En ese post Trump coincide con el millonario sudafricano Elon Musk, que postea la misma imagen de un usuario End Wokeness, algo asi como El fin del progrfesismo, que es la bandera de Gandsen, emblema de los paleolibertarios del mundo. “La prosperidad está adelante para Argentina”, se alegra el dueño de X.

Tiempo Argentino, 20 de Noviembre de 2023

Una nueva etapa

Una nueva etapa

Javier Milei ganó por una diferencia de 12 puntos en el balotaje y anunció el comienzo de una nueva e incierta etapa política para la Argentina, donde el nuevo presidente se reivindica como «liberal y libertario» y tiene una compañera de fórmula que es defensora sin tapujos de la dictadura militar. Con el 95% de los votos escrutados, Milei obtenía casi el 56% contra el 44% del oficialismo, un resultado inesperado incluso para los mismos integrantes de La Libertad Avanza (LLA), el partido creado hace apenas dos años. En su primer discurso como presidente electo, Javier Milei saludó a «los argentinos de bien» y agradeció el apoyo del exmandatario Mauricio Macri y de la excandidata Patricia Bullrich.
El libertario comenzó a hablar a las 22 horas tras la presentación de su hermana Karina y leyó un discurso de tono fuerte y enfocado en la promesa de que con sus propuestas, que identificó como continuadora de las de Juan Bautista Alberdi «y de los padres fundadores», el país sería una «potencia mundial» como, considera, fue en algún momento del pasado. «Estamos dando vuelta a una página de nuestra historia», añadió. Luego explicó su modelo sobre tres bases: Gobierno limitado, respeto a la propiedad privada y comercio libre. Y amenazó con que no habrá tibieza y que será implacable para quienes se resistan.
El candidato de Unión por la Patria (UxP) reconoció apenas pasadas las 8 de la noche que había llamado a su competidor «para felicitarlo porque es el presidente que eligieron los argentinos» y agregó: «Fue una campaña difícil y en algún momento tuvo tintes ríspidos –dijo Sergio Massa– que ojalá Argentina abandone y el valor de la convivencia democrática y el respeto por el que piensa distinto se instalen para siempre». El ministro de Economía insistió en que «esta jornada ratifica que la Argentina tiene un sistema democrático sólido y transparente».

La jugada de Macri
Las primeras sensaciones sobre el resultado final, precisamente, las dio el vocero y futuro ministro del Interior Guillermo Francos, luego de varias controversias y discusiones –algunas bastante violentas, incluso– que llevaron a las autoridades de la Cámara Nacional Electoral y la jueza federal María Romilda Servini a advertir sobre chicanas y maniobras para deslegitimar el resultado del comicio. «No faltaron boletas como decían, las pudimos reemplazar. Hemos tenido una elección transparente, fiscalizada por ambas propuestas electorales», dijo el hombre designado por La Libertad Avanza para relacionarse con el resto de la dirigencia política, convertido en el portavoz del siempre explosivo Javier Milei. 
Cuando todavía todo está en caliente, puede decirse que el expresidente Mauricio Macri hizo una jugada arriesgada luego de la primera vuelta que le resultó positiva y lo convierte en algo así como el líder de una gobernabilidad inesperada, mientras aparece como el que detrás de Milei fogoneará para «ir mas rápido» hacia el neoliberalismo que, entiende, no pudo poner en marcha cuando ocupó el Sillón de Rivadavia. Es decir, tiene un segundo tiempo, como esperaba, aunque a través de interpósita persona. Hay que ver cómo funcionará esa dupla.
Por otro lado, la vicepresidenta electa, Victoria Villarruel, resulta un personaje que las organizaciones de derechos humanos y gran parte de la sociedad jamás hubieran esperado ver al frente del Senado desde el próximo 10 de diciembre, porque con su sola presencia pone en discusión consensos que ya llevan 40 años. Pero, además, claramente se presenta como la contracara de esa construcción democrática de la sociedad.

Futuro incierto
Como fuera, lo que queda claro es que este 19 de noviembre comienza otra etapa en la vida política argentina, no exenta de tensiones y acechanzas. Por un lado, habrá que ver cómo prosigue la vida política del ahora excandidato de Unión por la Patria e incluso el peronismo en su conjunto. El gobernador bonaerense Axel Kicillof destaca como el uno de los mejor posicionados en el espacio. Por el otro, el radicalismo quedó también atravesado por una elección fallida que lo pone contra las cuerdas como pocas veces en su más que centenaria vida. Si bien es cierto que logró la gobernación de cinco provincias, pero la reconfiguración política es inevitable en todos los espacios. 
Las eventuales medidas que tomará la nueva gestión, según las promesas y anuncios de campaña, no auguran nada bueno para los trabajadores, las pequeñas y medianas empresas y los organismos públicos, desde la educación hasta la salud y las empresas estatales. Tampoco hay un buen pronóstico para relaciones internacionales que resulten beneficiosas para el país.
El futuro es incierto. Ahora más que nunca, la esperanza debe estar centrada en lograr consensos democráticos y no volver, luego de cuatro décadas, a una segunda coalición cívico-militar tan destructiva como la que comenzó en 1976. Y, por cierto, analizar que Milei no llega a donde la ciudadanía lo puso por sus virtudes sino por errores de la dirigencia en su conjunto.

Revista Acción, 19 de Noviembre de 2023

Cumbre Biden-Xi Jinping y un golpe al hígado de Blinken

Cumbre Biden-Xi Jinping y un golpe al hígado de Blinken

Hay que ver el gesto del secretario de Estado, Antony Blinken, cuando el presidente Joe Biden responde una pregunta si se quiere insidiosa de una periodista, tras el encuentro con el mandatario chino, Xi Jinping. Está circulando en las redes y es de antología. Y eso que se trata de un avezado diplomático con años de experiencia que debió tejer pacientemente una limitada y a la vez esperanzadora reunión de los líderes de las dos potencias predominantes del momento. Los que tienen en sus manos la responsabilidad histórica de que el mundo no se termine de ir al demonio por pujas globales.

Así lo entendieron en Washington, cuando a través de los cuadros medios de la cancillería estadounidense, esa que comanda Blinken, le hicieron saber a sus pares del otro lado del océano que el actual inquilino de la Casa Blanca quería que Xi se diera un tiempito para asistir a la 30° Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC, en inglés), un club en el que se reúnen desde 1993 los representantes de 21 países bañados por el Pacífico con el objetivo de coordinar políticas comerciales y financieras. Era la excusa perfecta para un encuentro a solas donde decirse las cosas cara a cara para limar asperezas, ante los conflictos en Ucrania y la Franja de Gaza, que podrían llegar a desmadrarse sin remedio.

La APEC tenía programada su cumbre en San Francisco. En la diplomacia de este nivel, resulta clave dejar en claro quién va al pie y Biden no quería aparecer ante la opinión pública de EE UU –y sobre todo de la oposición republicana cuando se inicia el año electoral–  como el que pedía la escupidera. Pero hubo mucho de eso. Y el saldo quedó reflejado en el resultado final, que puede tener gusto a poco, pero habida cuenta del escenario internacional y el contexto de EE UU, es considerable.

«Una relación estable entre las dos economías más grandes del mundo no sólo es buena para esas dos economías sino para el mundo», declaró Biden al finalizar un encuentro de algo más de 35 minutos que se realizó en la finca Filoli, a unos 50 kilómetros de San Francisco y donde se filmó la serie Dinastía en los años 80. Todo un mensaje.

Biden agregó que se había acordado que China controlará el flujo de los precursores químicos del fentanilo, que causa estragos en EE UU, y que se retomarán los contactos entre las fuerzas armadas de ambas potencias.

Xi fue más didáctico y dijo que en el futuro China y EE UU tienen dos opciones: cooperar para promover la seguridad y la prosperidad globales o aferrarse a una mentalidad de «suma cero», provocar rivalidad y llevar el mundo hacia la agitación y la división. También marcó la cancha: «China no tomará el viejo camino de la colonización y el saqueo, ni el camino equivocado de buscar la hegemonía con fuerza creciente. No exportará su ideología ni participará en actividades de confrontación ideológicas con cualquier país». Para China, repitió, Taiwán es una línea roja: «la reunificación es imparable», insistió. En un intercambio con empresarios, Xi apareció rodeado de CEOs de las más grandes corporaciones, que lo aplaudieron a rabiar. Había ejecutivos de Apple, MasterCard, Pfizer, FedEx, BlackRock.

Pero Biden siempre hace una de más y en la rueda de prensa, cuando le preguntaron si seguía considerando que Xi es un dictador, no tuvo mejor idea que decir: «Mire, lo es. Es un dictador en el sentido de que dirige un país comunista basado en una forma de gobierno totalmente diferente a la nuestra».

Blinken, entonces, se transfigura: parece que le hubieran pegado un gancho al hígado, aunque trata de no desencajarse. Búsquenlo en la web, no tiene desperdicio. Después, ante la cadena CBS, el funcionario diría: «No es un secreto que tenemos sistemas muy diferentes y el presidente habla con franqueza y en nombre de todos nosotros». Pero el daño ya estaba hecho.

La que habló posteriormente fue vocera de su par chino, Mao Ning, quien consideró que «esta declaración es extremadamente errónea y supone una manipulación política irresponsable». Pero apeló a la calma estratégica milenaria que caracteriza a su nación para concluir: «Siempre habrá algunas personas con segundas intenciones que intenten incitar y dañar las relaciones entre Estados Unidos y China».

Tiempo Argentino, 19 de Noviembre de 2023

Horas decisivas

Horas decisivas

Las últimas horas previas al balotaje del 19 de noviembre tienen un grado de tensión que no se vivía desde aquel lejano octubre de 1983, cuando la ciudadanía recuperaba la democracia tras la dictadura militar más sangrienta del siglo XX. Lo dramático es que muchos de aquellos contenidos volvieron a la mesa de discusiones de la mano de una fórmula presidencial que lleva a la cabeza a un ultraliberal y una defensora de genocidas que reivindica el terrorismo de Estado y que parece estar alcanzando vuelo propio luego del debate presidencial entre Javier Milei y Sergio Massa. Al mismo tiempo, líderes e «influencers» de todo el mundo reparten apoyos en lo que sin dudas es una apuesta global que se juega en Argentina entre ultraderechas y democracias participativas.
Más allá de los análisis que se han hecho sobre el «cara a cara» entre los dos candidatos, lo cierto es que Milei tuvo que salir a morigerar ante sus comunicadores amigos algunos de los traspiés que lo dejaron expuesto y explicar lo que quiso decir en otros tramos intrincados del debate.
Hay que admitir que el aparato mediático que lo apoya puso toda la carne en el asador y además de la proliferación de interpretaciones sobre causas judiciales y la avalancha de noticias falsas, el clima se hace por momentos irrespirable y no son pocos los que piden que la elección se haga cuanto antes para recuperar algo de calma. Si es que eso podrá ocurrir desde el próximo lunes.

Avanzada negacionista
Por lo pronto, se avizoran días tumultuosos si ganara Milei en vista de que nadie imagina otro escenario cuando declaró sin desdecirse que, cuanto más alto esté el valor del dólar, más fácil le resultaría enterrar definitivamente a la moneda nacional. Pero si el triunfo fuera para Massa, ¿la alianza La Libertad Avanza-PRO reconocerá el resultado de las urnas? Los antecedentes de los partidarios de Donald Trump y Jair Bolsonaro, que son los socios ideológicos de Milei-Villarruel, no son tranquilizadores.
Milei y algunos de sus publicistas en los canales LN+ y TN intentan esmerilar la credibilidad del sistema electoral argentino y el mensaje de fondo es que la sociedad de urgencia de Mauricio Macri y Patricia Bullrich tenía relación con la necesidad de fiscalizar la votación, además de «civilizar» los exabruptos del libertario. En ese sentido, la solidez del sistema no estuvo en dudas en la dirigencia política, con ciertas salvedades: la lideresa de Coalición Cívica, Elisa Carrió, denunció mediáticamente allá por 2007 que le habían robado votos en la elección que ganó Cristina Fernández de Kirchner y en 2019 que en las PASO también hubo fraude en la primaria que Cambiemos perdió por enorme diferencia.
Sin embargo, ni antes ni ahora las denuncias pasaron de ser una operación de prensa y nunca llegó a convertirse en presentación judicial. Algo que los responsables de la Cámara Nacional Electoral por estos agitados días repiten al cansancio. Lo reconoció incluso la excandidata presidencial Patricia Bullrich, ahora aliada con Milei, en una entrevista con el canal uruguayo Teledoce. «Uno no puede decir que en Argentina hubo fraude y nadie presentó denuncias. Pudo haber mucho en las redes, pero ningún partido dijo que había habido fraude» declaró el lunes, para desdecirse un día después en una arenga a sus partidarios en la que alentó a fiscalizar «con un cuchillo entre los dientes para defender los votos».
La que estuvo también activa fue la candidata a vice de LLA, quien hasta estrenó un logo propio diferente al del partido que la cobija en su aventura electoral. Quizás su protagonismo tenga que ver con el pobre desempeño de Milei en la Facultad de Derecho de la UBA. En tal sentido, una columna de Jorge Fontevecchia, el dueño de Editorial Perfil, ensaya un enfoque por lo menos inquietante: «¿Y si el plan de Macri fuera ella?», desliza en un editorial donde analiza que Milei podría durar poco en la Casa Rosada y no solo por falta de condiciones políticas. «Macri conoce perfectamente las dificultades que tiene Milei para que su propia racionalidad gobierne sus emociones», dice, tajante.
Villarruel, como es notorio, es una ferviente defensora de militares condenados por delitos de lesa humanidad y reivindica su actuación en los años de plomo. Su caso explica de por sí esa sociedad Milei-Villarruel. El plan del libertario, sin dudas, solo cierra con una represión feroz, como advertía hace no tanto la propia Carrió. En un reportaje de este martes la postulante a la vicepresidencia habló de «una tiranía», sin que le repreguntaran. Otra defensora de condenados por violaciones a los derechos humanos como Cecilia Pando fue más clara y pidió una amnistía porque «la Argentina que se viene va a tener que tomar medidas no gratas, que tal vez requieran la participación de las fuerzas armadas». 

Las castas
No llama la atención que en este escenario las redes se llenen de mensajes amenazadores de militares ultramontanos como el capitán retirado Iván Volante, o del procesado líder de un grupo neonazi Carlos Pampillón, que recibió un aplauso y luego un rechazo de la diputada electa Lilia Lemoine cuando le dijeron quién era.
La cosplayer, como muchos de los votantes de LLA, ignoran –error del que la dirigencia también debe hacerse cargo– qué es lo que está verdaderamente en juego el domingo. En el caso de Pampillón, que llama a una insurrección contra la cúpula militar, el problema se agrava porque, al igual que Milei, reivindica a la ex primera ministra británica Margaret Thatcher. Raros nacionalismos estos que no tienen la causa Malvinas en su horizonte.

Villarruel. La candidata a vicepresidenta de Milei reinvindica a los genocidas de la dictadura cívico-militar.

Foto: @VickyVillarruel


Otro tema que podría interpretarse como contradictorio en esto de que LLA quiere terminar con «la casta» política por ser la causante de los males del país, para los que la fecha de inicio de esta tragedia va variando desde los 40 años de democracia a los supuestos 75 de peronismo o los más de 100 de la Ley Saénz Peña de voto secreto, universal y obligatorio.
Como quedó expuesto en el primer debate de candidatos a vicepresidentes, Villarruel no tenía trabajo registrado hasta que llegó al Congreso como diputada, en 2021, mientras que sus primeros aportes jubilatorios son de 2018. Reconoce que la familia le bancó los gastos mientras investigaba para escribir un libro. Su padre fue el teniente coronel retirado Eduardo Marcelo Villarruel, y su abuelo materno fue el contralmirante Laurio Destéfano. O sea que su familia y ella misma vivieron y viven del Estado al que aseguran denostar.
En cuanto a la «casta», en el transcurso de la campaña, el término viró de ser un brulote para toda la dirigencia política (en torno a ese eje es que Milei resultó atractivo para muchos ciudadanos) y tangencialmente para hablar de «empresarios prebendarios» para terminar segmentado al kirchnerismo, ese colectivo en el que caben todos los peronistas, y que más genéricamente aún incluye al «populismo» como la suma de todos los males. Y allí entran socialistas, comunistas, demócratas cristianos y hasta integrantes del PRO con alguna sensibilidad social; pero si se habla de empresarios prebendarios pocos hay como los Macri.
Lo que debe estar claro es que las políticas ultraliberales y sobre todo la dolarización, crearían una sociedad de castas a la manera de la India, donde se cristalizarían las diferencias sin posibilidad de ascenso social. Como cayó la ficha, así quedaría congelada para siempre.

Importancia del comicio para la región
En este contexto, líderes de todo el mundo tercian en la contienda argentina, lo que demuestra que no es solo una elección local. La ronda de apoyos al ultraderechista vernáculo comenzó este mismo domingo, con una carta laudatoria que firmaron Mauricio Macri; el dos veces presidente chileno Sebastián Piñera; dos exmandatarios mexicanos, Vicente Fox y Felipe Calderón; el español Mariano Rajoy; y el exgobernador puertorriqueño Luis Fortuño. También aportó su rúbrica el escritor peruano Mario Vargas Llosa, habitué de esos sectores políticos.
Del otro lado, el presidente brasileño Lula da Silva no solo consideró que un triunfo de Massa es importante para la Argentina y la región, sino que lo puso en términos económicos y recordó que nuestro país es el principal socio comercial de Brasil y viceversa. «Le pido al pueblo argentino que a la hora de votar piense en Argentina, piense en qué tipo de Sudamérica quiere, qué tipo de América Latina quiere crear. Juntos seremos fuertes, separados seremos débiles», dijo en un mensaje grabado.
«En Argentina se decide no solo el futuro de su pueblo sino la esperanza de América. Esperanza o barbarie deciden los argentinos. Un Milei que nos regresa a Pinochet y Videla. O un Massa que puede abrir caminos de esperanza», publicó a su turno el colombiano Gustavo Petro. «Sergio Massa, ofrece un proyecto de unidad, representa la tolerancia y el diálogo y apuesta a la convivencia democrática», dijo el actual presidente de Gobierno español, Pedro Sánchez. «Milei, de Argentina. Facho. Está hasta en contra del papa. Llama al papa comunista, porque el papa está a favor de la justicia. ¡Su paisano! Nunca, con todo respeto a Perón, a Jorge Luis Borges, gran escritor. Con respeto a ese gran futbolista, Maradona, que para mí es el mejor. Con respeto a Messi, un fenómeno, bueno, ningún argentino como Francisco, y este facho ultraconservador se le lanza», dijo el mexicano Andrés Manuel López Obrador en una de sus rondas matutinas con la prensa. Y también apoyó a Massa el expresidente uruguayo, «Pepe» Mujica: «Votaría por Massa con las dos manos», dijo en un video difundido por redes sociales. 

Revista Acción, 16 de Noviembre de 2023

Entre Puan y Coyoacán

Entre Puan y Coyoacán

Luego de competir con éxito en el Festival de San Sebastián, Puan se estrenó en los cines vernáculos a principios de octubre con una gran convocatoria de público. El desencadenante de la historia de esta coproducción argento-brasu-ítalo-franco-germana es la muerte del titular de una cátedra en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, ubicada en esa calle del barrio porteño de Caballito donde alguna vez funcionó la fábrica de cigarrillos Nobleza-Piccardo. El desencadenante de este artículo es la muerte eldomingo pasado en Coyoacán, Ciudad de México, a los 88 años, de un filósofo nacido en Argentina y como muchas de las creaciones nativas, una mezcla abigarrada de sangre europea con ansias irrefrenables de conocer los orígenes, Enrique Dussel. Ustedes dirán cuál es el nexo entre un personaje ficticio como el profesor Caselli y el mendocino que tuvo que exiliarse en 1975 y llegó a ser rector de la Universidad Autónoma de México y dirigente e ideólogo de Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador. Veamos.

Las críticas al film que dirigieron María Alché y Benjamin Naishtat sobre guion propio destacan -con la mayor solvencia- los valores de esta comedia dramática con tintes de realidad muy actual en vista de programa electoral que se juega el próximo domingo. Pero hay un detalle que no destaca tanto y sin embargo justifica estas líneas.

En una escenita memorable de la película, el adjunto de Caselli, Marcelo Pena (impecable en ese rol, Marcelo Subiotto) visita la biblioteca de su mentor y se encuentra con la viuda, Doris Caselli (una brillante Alejandra Flechner). Son dos primeros planos donde el que no se emociona es que se olvidó el alma en la boletería. Hay de todo en esas miradas que se cruzan: dolor por la pérdida, temor por el futuro de la cátedra ahora que vino un competidor con toda la pedantería de su paso por Frankfurt y Nueva York. Leonardo Sbaraglia (como Ariel Sujarchuk) también da clases, aunque de actuación. Al mismo tiempo aparece un rasgo de incertidumbre por una pregunta no inocente de Doris-Flechner: “Nunca entendí por qué se dice Filosofía Occidental pero se habla de Pensamiento Latinoamericano”. El tímido e indeciso aspirante a sucesor de Caselli, que hace años explica a Rousseau sin alejarse de Spinoza, Kant, Heidegger y Hobbes, elude una respuesta concreta: “Es un viejo debate”.

Dussel recorrió esos mismos caminos desde que se recibió en la Universidad de Cuyo, en 1957. Había nacido en un pueblo pobre de Mendoza, La Paz, 23 años antes. Se doctoró luego en la Universidad Complutense de Madrid y continuó hurgando saberes en teología en La Sorbona. Cuando descubrió que también eso le quedaba corto, pasó cerca de tres años trabajando de carpintero en Nazaret, Israel, junto al sacerdote Paul Gauthier. “Para comprender la cultura del pueblo latinoamericano era necesario partir de Jerusalén más que de Atenas”, explicaba.

Si Rousseau y Hobbes, como enseña el atribulado Marcelo Pena en Puan, hablan de contratos sociales para que el hombre no termine lobo del hombre, Dussel rescata el “panim el panim”, el cara a cara, como la raíz -semítica- de toda experiencia entre dos individuos literalmente desnudos, uno frente al otro, de la que se debe partir para cualquier ontología.

Sin meternos en cuestiones tan peliagudas, digamos que en 1971, Dussel fue uno de los que en el II Congreso Nacional que se realizó en la ciudad de Córdoba presentaron los primeros trabajos de lo que denominaron Filosofía de la Liberación. Mala palabra que generó el rechazo de las autoridades universitarias de entonces -fue docente en Chaco y Cuyo- y desató la furia de los sectores ultraderechistas ligados a la aún incipiente Triple A, que le pusieron una bomba en su casa de Mendoza. Se exilió en México en 1975, desde donde lideró ese movimiento, escribió medio centenar de libros donde sistematiza su pensamiento y construyó una verdadera filosofía en los parámetros con que occidente caracteriza a esa rama del conocimiento humano. Los títulos ya dicen bastante: El humanismo helénico, El humanismo semita, Ética de la liberación, 1492: El encubrimiento del Otro, Tesis de Economía Política, La pedagógica latinoamericana, Estética de la liberación.

Tuve el privilegio de entrevistarlo y asistir a una de sus clases abiertas, en la Universidad de San Martín, hace algunos años. Se reía cuando explicaba que a Sócrates le habían hecho beber cicuta, que Platón fue hecho esclavo pero que él era el único filósofo al que le habían puesto una bomba. Decía cosas como que “Jerusalén hablaba de la dignidad del trabajo, mientras que Atenas hablaba de la dignidad de los nobles” y eso marca una diferencia humanista sustancial. O que “la ciencia no da sentido, da verdad: llega al médico y dice ‘se murió’, y me da el certificado donde dice que se murió y si le pregunto ‘doctor, cuál es el sentido de la muerte’, me responde ‘eso no lo puede decir la medicina’. Y a mí lo que me interesa es saber el sentido de la muerte, porque cuando ella se murió, me dijo ‘ya nos veremos’, y estaba contenta”.

Habrá que ver qué hay en el espíritu de aquellos descendientes de alemanes que en América salieron a buscar los orígenes de estos pueblos para pensarse desde acá sin renunciar a las tradiciones que cruzaron el océano. Como hizo Rodolfo Kusch, otro filósofo-pensador latinoamericano. O Curt Unckel, que tanto quiso indagar en los Apapocúva-Guaraní del sur de Brasil que terminó convertido en Nimuendajú, algo así como “el que busca su lugar”. Lo que después de todo hizo Marcelo Pena-Subiotto cantando Niebla del Riachuelo en La Paz, Bolivia, en un camino que Dussel había iniciado en La Paz, Mendoza.

Tiempo Argentino, 12 de Noviembre de 2023

Ariel Feldman: “La identidad judía está secuestrada por el estado de Israel”

Ariel Feldman: “La identidad judía está secuestrada por el estado de Israel”

“Si uno lee a los políticos israelíes estamos viviendo muy explícitamente una masacre que tiene como objetivo destrozar Gaza y limpiarla étnicamente”. El que habla es Ariel Feldman, profesor de cine y de filosofía, realizador audiovisual y fotógrafo. Su voz comenzó a circular fuerte luego de una columna muy crítica en la revista Jacobin,Gaza: Sobre sionismo, judaísmo, racismo y barbarie, donde desde el título desafía la caracterización que tantos medios y gobiernos occidentales hacen del conflicto en Medio Oriente. Pero en su caso hay un ingrediente que le da más valor a su palabra: nació en un kibutz hace 44 años y cuando su familia volvió a la Argentina recién aprendió a hablar español, lo que se nota en la manera en que arrastra las erres a pesar de que ya pasaron más de tres décadas. Aquí un resumen de la charla con Tiempo en un barcito de Villa Crespo.

“Israel es negacionista -dice de entrada, y explica- hablamos de negacionismo cuando alguien niega el Holocausto, los 30 mil desaparecidos. Israel niega algo que hasta los historiadores israelíes vienen comprobando desde los ‘80 y es que se formó con una política consciente llevada adelante por las fuerzas que terminan conformando el ejercito israelí, las fuerzas sionistas, de limpieza étnica del territorio para tener una mayoría étnica judía en un territorio donde no la había”.

No eran mucho más del 10%.

-Después crece un poco al 30%, pero nunca llegan a ser mayoría en el territorio. Y no poseían legalmente ni el 6% de las tierras. En 1948 hay un proceso muy similar al que estamos viendo, por eso es llamativo que (Benjamin) Natanyahu lo llame una segunda independencia. A confesión de parte…

-Los palestinos la llaman la Nakba II.

-Es una metodología muy parecida, hubo masacres de pueblos palestinos, la más conocida es la de Deir Yassin. Tenían como objetivo aterrorizar, para que los palestinos salieran rajando. Hubo un desplazamiento de unas 750 mil personas y después no se les permitió volver. Los gazatíes tienen esa memoria muy reciente: hay dos generaciones en el medio y algunos todavía están vivos. Resisten el desplazamiento con razón, porque saben que el objetivo declarado es la limpieza del territorio. La semana pasada WikiLeaks liberó un documento del ejército israelí donde confirman que el objetivo es generar una especie de Gaza Bis en el desierto del Sinaí, del otro lado de la frontera con Egipto, y dejar libre a Gaza.

¿Cuál sería la diferencia entre sionismo y judaísmo?

-Hay muchas discusiones sobre qué es judaísmo, si es una religión, una cultura, una comunidad, si son tradiciones. Hay un conjunto de personas que nos identificamos en el judaísmo. El judaísmo es deudor de su religión pero la mayoría creo que somos ateos.

-Como Dios manda…

-Como Dios manda,  y nos seguimos pensando judíos a pesar de eso, porque compartimos una historia, una tradición y valores que vienen de la religión, como la idea de Tikún-Olam, un aspecto central en la religión judaica que significa “reparación del mundo” y sería en una traducción del hebreo, “justicia social”. Creo que la tradición judaica, atea, rebelde, revolucionaria, está asociada a aprendizajes como la responsabilidad de mejorar el mundo y con una tradición de persecución que implica que los judíos estuvimos durante dos mil años en las minorías oprimidas y el cuerpo de la resistencia constituye la identidad. El sionismo es un movimiento político que nace a fines del siglo XIX en un contexto muy particular. Los judíos eran masacrados en pogroms, una problemática que tuvo como respuesta una corriente nacionalista que fue minoritaria hasta el Holocausto, cuando se volvió una necesidad imperiosa y tuvo el aval de fuerzas occidentales. Como todo movimiento político, hay tendencias internas, por eso hago una distinción entre sionismo e israelísmo: hay un sionismo verdaderamente existente que triunfa políticamente y realiza el estado de Israel. Pero hubo un sionismo que quería hacer un estado plurinacional o binacional en Palestina. Que no creía que debía haber una mayoría étnica sino que teníamos que estar en un lugar donde no nos masacraran. Cosa que no pasaba en los países árabes. No había antisemitismo antes de la creación del estado de Israel. Los sefaradíes vivieron en territorio marroquí o sirio sin ningún problema cientos de años.

Foto: Mariano Martino

-También convivieron en España otros cientos de años.

-Aquellos que critican el sionismo no están equivocados. Porque el sionismo verdaderamente existente es el exclusivista que se impuso en Israel. Hay muchos judíos que se sienten tocados porque hay mucha gente que viajó, que quiso hacer la nación bajo ideas humanistas, y muchos retornaron, como es el caso de mis padres, que vieron que eso no era así, y otros que fueron entrando en la sociedad israelí y fueron cambiando sus concepciones humanistas y políticas.

-¿Qué significaría hacer la nación judía?

-Los judíos sionistas se resisten a hablar de colonialismo para denominar la creación del estado de Israel. El colonialismo sionista es muy particular porque no tiene una metrópolis. Es más parecido a la conquista del oeste norteamericano. Hay intereses geopolíticos, lo que sin duda sucedió es que para Occidente tras el nazismo había cierta compasión y los judíos eran europeos. La idea de una nación europea en esa parte del mundo no les disgustaba. Eso llevó a la declaración Balfour, en la que el gobierno británico les promete la creación de un estado a los sionistas. No fue un colonialismo clásico porque los sionistas también se enfrentaron a la colonia británica y en ese contexto recibían armas de Checoslovaquia y no de los países anglosajones, como después. Es una historia compleja, lo que no es complejo es que en Palestina había un pueblo, que no tenía nada que ver con lo que estaba pasando en Europa, y que fue desplazado de su territorio y ahí se generó un estado.

-¿Hay una etnia judía? ¿Son lo mismo sefaradíes, askenazim y mizrajis?

-El concepto de etnia es complicado, es una unidad cultural. Yo te digo como lo describen bajo esta idea. Tener un abuelo o abuela judía te otorga el derecho al retorno del estado de Israel, la tipificación es sanguínea.

-Sucede que uno ve en las redes represiones a judíos de la Torah por su apoyo a los palestinos y rechazan el estado judío.

-Estas hablando de una tradición jasídica muy pequeña que existe en Nueva York, en Jerusalén, que se llama la Neturei Karta, que plantean algo muy simpático: que según las sagradas escrituras el reino de Israel iba a volver a levantarse cuando viniera el Mesías. Como no reconocen a Jesús como Mesías ni a Milei (risas) es una abominación que exista el estado de Israel y entienden que Israel cometió una herejía frente a Dios. Pero los religiosos israelíes son de extrema derecha, colonialistas.  El rabinato no tiene posiciones humanistas. El sionismo es un movimiento originalmente laico. Su fundador, Theodor Hertzl, por ejemplo, era un judío que ni siquiera había circuncidado a sus hijos. Jerusalén se transforma en un tema bastante entrada la creación del estado de Israel. La utilización del capital religioso se fue ahondando con la derechización de la sociedad Israel. No había apelaciones bíblicas significativas en los primeros años. Tenia que ver más el sionismo como un movimiento de liberación nacional, por eso muchos judíos de izquierda mamaron un relato falaz de la guerra de la independencia como de un David contra un Goliat, que serían los países árabes. Bueno, no fue así. Como dijo hace unos días el jefe de la Mossad, la existencia de Israel no está en peligro.

-¿Quiénes creen que está en peligro?

-A los judíos que están alrededor del mundo los han convencido de que bajo el lema de Hamas nuestra existencia esta en peligro. A mi me escriben “cuando te vayan a buscar vas a pedir ayuda al estado de Israel”.

-Es difícil pararse en tu posición en Argentina como en Israel.

-Acabo de leer una noticia que una universitaria israelí la despidieron por escribir en WhatsApp lo que estaba pasando en Gaza. La situación es de un nivel de censura y persecución muy fuerte. No lo sufro yo nada más, sino todos los que hablan en contra de las políticas del estado de Israel contra Palestina.

-¿Como se manifestaron esas críticas? Decías que hubo mensajes violentos.

-Mensajes violentos, ciberacoso. En los muros, insultos; en privado peor: “morite hijo de puta”; “si haces esto te vamos a ir a buscar”.

-¿Eso no te genera contradicciones?

-Es la contradicción que tienen muchos judíos, porque también recibí muchos mensajes de judíos diciendo mil gracias porque la estaba pasando como el orto. Ahora siento que puedo ser judío y criticar al estado de Israel”.  La confusión entre judaísmo y sionismo es una política comunicacional del estado de Israel desde su constitución. En los foros internacionales, se utiliza la historia de la persecución de los judíos y el Holocausto para victimizarlo, cuando está ejerciendo el papel de victimario. Hay un concepto en las entidades judías que se llama Hasbará, que es como instruir, educar, una formación a jóvenes de la comunidad en la diáspora para contrarrestar los discursos críticos del estado de Israel. Una política sistemática organizativa con viajes, adoctrinamiento, no son invitaciones a pensar, son respuestas automáticas que no se discuten, falaces, sin investigación sobre el conflicto. Hay muchos judíos y judías que se ven sensibilizados frente a lo que esta pasando y sin embargo sienten una traición si llegan a cuestionarlo. Yo lloro a los muertos del 7 de octubre, tengo familiares amigos muy queridos en Israel que la están pasando muy mal y hay que condenarlo, no hay ninguna defensa sobre eso. Pero eso no hubiera sucedido si Israel no estuviera ocupando los territorios. Por horrible que sea, la violencia del atentado de Hamas es sintoma de una violencia originaria. No se dimensiona lo que es la vida cotidiana de los palestinos bajo la ocupación.

-Está oculta en los medios.

-Si te presentas como descendiente de víctimas del Holocausto que está siendo víctima de los nazis palestinos que nos quieren borrar de la tierra, todo vale. “Tu vida no vale nada porque sos nazi y merecés morir”, o “son animales humanos” y nosotros “víctimas en peligro de extinción”. El tráfico de la identidad judía y la identidad israelí habilita escenarios muy problemáticos:  el principal es la nazificación de los palestinos. El segundo es la cancelación y la censura de todas las posiciones críticas del estado de Israel, el tercero es que esta confusión intencionada que anima Israel entre judaísmo y sionismo genera un antisemitismo confuso, un sentimiento de rechazo contra el judaísmo, que nada tiene que ver con esto, por lo que hace Israel.  

-Netanyahu ganó las últimas elecciones. ¿Tiene que ver con el crecimiento de las ultraderechas, o es algo estrictamente de Israel?.

-Un aspecto que es estrictamente de Israel es la colonización. Ser una fuerza colonial te exige creerte superior a aquel que colonizas. “Ellos no se pueden gobernar y organizarse”. O podés usar sus recursos. Son los españoles diciendo que los indios no tenían alma; los ingleses esclavizando a los negros. Esa operación es la que viene haciendo Israel desde 1967 de forma evidente, aunque ya estaba contenida en el exclusivismo y limpieza étnica consiguiente desde antes de su fundación. Desde el 67, las alturas del Golán, Gaza y, Cisjordania están bajo dominio militar israelí pero hay una abrumadora mayoría de población palestina. Y eso sólo pudre el alma del colonizador, como advertía el filósofo Yeshayahu Leibowitz.

-Es que hay una tradición humanista judía que es deslumbrante.

-Es enorme y tiene que ver con tener que pensar afuera del tupper. La judía es una nación que se mantuvo aglutinada alrededor de un libro de filosofía, de teología, de reflexiones: ejerció una identidad cultural, tanto en la resistencia como el amor por la reflexión que generó la cultura que amamos. La que dio el psicoanálisis, Marx, Trotski, Rosa Luxemburgo, Woody Allen, esa cosa más del tipo neurótico pensando lo mal que está el mundo… El israelí es un tipo pragmático, afirmativo, que reniega de la neurosis, son conductistas, son una expresión de la cultura occidental, instrumental y cristiana, no judía. Esa transformación tiene que ver que si bien el estado de Israel utiliza el acervo del Holocausto para escudo de protector frente a las criticas de los foros internacionales, reniega del pasado diaspórico, porque es el pasado en que éramos esclavos.

-¿El israelí ve al idish como vergonzoso?

-Nadie habla idish, lamentablemente. No hubo intención de recuperarlo, todo lo contrario. Es dejar atrás el periodo en que éramos débiles y permitimos que nos masacraran y ahora hay una cultura afirmativa, en la cual somos fuertes y nos podemos defender. Cuando yo apelaba al humanismo de mi abuelo, muy humanista, él me decía: sí, entiendo, pero permanecimos 2000 años con la cabeza gacha, ahora que tenemos las armas no las vamos a bajar.

-Hay quienes ven al el evangelismo de Trump, de Bolsonaro, incluso de Milei, como un sionismo cristiano.

-Tiene que ver con las tradiciones evangelistas: la creación del Estado de Israel anticipa la llegada del Mesías. Es la comunión del racismo. Los partidos de extrema derecha europeos y sudamericanos apoyan a Israel. Son antisemitas pero apoyan al estado de Israel. Hay antisemitismo, sí, pero lo que impera es hoy es la islamofobia. Lo que hace el Estado de Israel es confundir sionismo y judaísmo y decir que la masacre que se está llevando adelante en Gaza, un genocidio, es en nombre del judaísmo y eso va a generar antisemitismo. Hay que explicar por qué se produce, si no, es darle aspirinetas al antisemitismo. Por eso Hamas dice “vamos a erradicar a todos los judíos”. Para ellos judíos e israelíes es lo mismo. Sería mucho más progresivo que dijera: “Tenemos que luchar contra los israelíes y no contra los judíos”. Yo no les reclamo a ellos. Le reclamo a quien puedo reclamar.

Foto: Mariano Martino

-Vos naciste en el kibutz Nir David.

-Sí, es hermoso. Pase mi infancia.  Cuando volvió la democracia y mis padres consiguieron trabajos volvimos. Estuvieron 10 años. Fueron exiliados. Mi mamá es médica y militaba en la JP. Ellos habían tenido militancia sionista en la adolescencia. Creían que el pueblo judío podía contribuir a una revolución mundial, haciendo primero una nacional. Los kibutzim tenían una práctica muy socialista. No quita que muchos fueron construidos sobre territorio donde había aldeas palestinas.

– ¿Se vuelven por la democracia argentina o porque empezaban a sentir que no estaban en el paraíso?

-Tenían esperanzas de que hubiera una paz entre israelíes y palestinos. Y nos fuimos porque no querían que participáramos en el ejército. Mi papá evitó participar hasta a guerra del 82, que no pudo hacerlo. Hoy agradecen estar acá. Yo me tuve que adaptar acá. Hablaba hebreo, no sabía español, tenía 7, mis hermanos 10 y 3. Fue duro. Era un campesino: pasé del campo a Corrientes y Junín. Durante muchos años quise volver. Y, en la adolescencia, cuando ya era políticamente activo acá, humanista, le cuento al hijo de unos amigos de mis padres que había terminado el ejercito que quería ir pero no hacer el ejercito y me dice que si no hacía el ejercito nunca iba a formar parte del estado de Israel. No es la colimba. Es integrarte a la sociedad, los valores, la estructura, es el pasaje: hasta los 18 vivís con tus padres, hacés el ejército tres años y luego no volvés… El rito de adultez, la mayoría conocen a sus parejas, a sus amigos, luego vuelven como reservistas. El ejército es una de las grandes empresas, no solo de armamentos: construyen rutas y puentes. Es una sociedad imbricada, una sociedad en armas, con una educación hacia la violencia que tiene de enemigo a los palestinos. Es muy complejo ser parte de la sociedad israelí si no sos parte del Estado. Fui varias veces y lo que ves es un proceso creciente de racismo. No es ahora que han nombrado a los palestinos como animales humanos. Los escucho hace 20 años.

-Pintás un panorama en el cual es imposible la reconciliación y la creación del estado palestino.

-Creo en los procesos humanos. Así como se generan odios podés generar otra cosa. Con muchas razones para odiar, ya habiendo sido la Nakba, con casi 20 años de ocupación, en 1993, los palestinos reconocen al estado de Israel y están dispuestos a tener una paz. El Estado de Israel ha demostrado no tener ninguna intención en ningún momento, ni siquiera entonces, de hacer una paz justa con los palestinos. Después preguntan por qué surge una agrupación como Hamas: porque a la Autoridad Nacional Palestina, que hizo todo lo posible por llegar a una paz política y negociada, la hiciste quedar como pelotuda, sistemáticamente. Construiste colonias y colonias.

-¿Tiene fuerza el pensamiento de izquierda en la sociedad israelí?

-Hay que hacer algunas distinciones y hablar de las fuerzas realmente resistentes a la ocupación en Israel. Los refuseniks, jóvenes que se niegan a ser parte del ejército de ocupación, van en cana, no pueden acceder a trabajos en el Estado, pasan a ser ciudadanos de segunda. Hay organizaciones de DD HH, como B’tselem, Breaking the Silence (Shovrim Shtika), soldados que estuvieron asignados en los territorios ocupados que cuentan las atrocidades que hace el ejército. Después hay un sector de izquierda israelí, crítico de las políticas más sanguinarias, pero que en este momento, con una posición mayoritaria de ir “a por todo” con respecto a Hamas y los gazatíes. Hoy día, Israel está cometiendo una masacre pero la población israelí se siente en guerra. Es un momento donde la derechización y el racismo en la sociedad israelí se extrema. Por eso es doblemente loable que muchos de los familiares de los secuestrados hayan salido a llamar al cese al fuego. Hay un núcleo humanista muy valorable pero minoritario, que la pasa mal. Yo digo: “soy judío, soy israelí” para evitar la falacia ad hominen de que digan “nazi, antisemita” y que por lo tanto cancelen las reflexiones que traigo. Igual “soy peor que los nazi, porque soy un judío nazi…”

-¿Te da miedo esa reacción?

-Me da pena. Por escribir un texto casi analítico, reflexivo, respetuoso, lo que recibo es agotador. Que te escriban cientos… Pero bueno, la identidad judía está secuestrada por el estado de Israel. Es esencial para revertirlo que las comunidades judías en la diáspora y los pacifistas en Israel digan: “Esto no es judaísmo, lo que está haciendo el estado de Israel no tiene nada que ver con judaísmo. Es un Estado colonial teniendo políticas coloniales”.

-¿Qué podría haber hecho Israel?

-Con esta idiosincrasia no podría haber hecho otra cosa. La pregunta es qué pudo haber hecho antes.

-Pero va en aumento este tipo de críticas al estado de Israel en todo el mundo.

-En el momento de Plomo Fundido (2008) éramos pocos. Ahora creció. Cada vez es más difícil defender esa situación. El ataque de Hamas obviamente creó una sensibilidad que generó un primer apoyo a Israel. Pero dentro de la tragedia hay una luz de esperanza en que se está haciendo visible e incareteable la tragedia que viven los palestinos bajo ocupación israelí.

«Netanyahu es un cadáver político»

-Hay quienes sospechan de la facilidad con que entraron el 7 de octubre, como que se trató de una operación israelí.

-Las teorías conspirativas no sirven para pensar este conflicto ni otros. A la larga ese ataque no es beneficioso para Israel y al partido gobernante no le conviene: Netanyahu es un cadáver político, termina la guerra y se tiene que ir. Hasta los votantes del Likud lo dicen. Hay que hacer un análisis estructural de lo que pasó y pensar que las colonias nunca dejaron de crecer, y lo hicieron exponencialmente durante los gobiernos de derecha, a la vez que los colonos se volvieron mucho más agresivos y provocadores con la población palestina. Cuando se construye una colonia, a pesar de que están armados muchos de ellos, va el ejército a “cuidarlos”, pone checkpoints, construye rutas. Lo que sí pasó ese día es que el ejército, ocupado en el régimen de apartheid que hay en Cisjordania, confiado en la tecnología de defensa, dejó una frontera desguarnecida. Israel en los últimos 20 años, desde que construye el muro y desarrolla el domo de hierro, vive en un tupper de seguridad. Fuera de él, los palestinos no tienen un futuro ni individual ni colectivo, pasan hambre, sufren la violencia de la ocupación, encarcelamientos, muerte, demolición de casas. Y los israelíes, en los últimos años, no vivieron un estado de guerra. La guerra era allá. Cuando me preguntaban decía: caminar en Tel Aviv es más seguro que hacerlo en Almagro. Lo peligroso en la región es ser palestino. Es descorazonador ¿qué hace que un pueblo que fue ultimado en los hornos crematorios y fue víctima de un genocidio, a menos de 100 años esté generando un genocidio sobre otro pueblo? La curva del personaje, para los que hacemos cine o nos interesa la literatura, es impresionante. Pasamos de los judíos liberados de los campos de concentración en menos de 100 años a que los descendientes cometan estas atrocidades. La cuestión es política pero también filosófica. Qué esperanza podemos tener como humanos “si esto es un hombre”.

Tiempo Argentino, 12 de Noviembre de 2023