Javier Milei volvió de Nueva York sin la ansiada foto con Donald Trump; apenas consiguió 20 minutos con Benjamin Netanyahu, a quien le volvió a garantizar el apoyo «firme e incondicional» a Israel y de quien recibió elogios por su política económica. «Has roto la jaula y estás dando libertad a la gente», le dijo el primer ministro israelí, aislado por el resto de los mandatarios que vaciaron el recinto cuando dio su discurso.
Del paso por la 81º Asamblea General de la ONU, el presidente argentino trajo más desazón que motivos para el festejo. Porque los datos que llegaban desde Argentina impactaron en el precio de los bonos soberanos y llevaron a una nueva alza al «riesgo país». Y para colmo, desde la apertura de las sesiones quedó clarísimo qué está en juego en la América Latina de estos días: por un lado, Lula da Silva que se planta ante el mandatario estadounidense para decirle que «Brasil no es patio trasero de nadie», mientras Trump hace gala de su prepotencia para decir que tras el secuestro de Nicolás Maduro se quedó con el 60% del petróleo mundial. El magnate inmobiliario dejó algunas definiciones que pintan el momento: «Nuestras acciones en Venezuela son la prueba de que Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra América se afiancen en ningún lugar del hemisferio occidental y, si es necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual para salvaguardar los intereses nacionales vitales de Estados Unidos» y «al vencedor le pertenecen los despojos». Hubo otra, sobre Irán, no menos dantesca: «¿Se llegará a un acuerdo con Irán (…) o debería aniquilar a la República Islámica?».
Milei esperaba una bilateral con Trump que le permitiera avanzar en algo más concreto para lucir el apoyo estadounidense a su flamante nacionalismo ante el máximo foro mundial. Primera decepción: el inquilino de la Casa Blanca había mantenido una reunión con el nuevo premier británico, Andy Burnham, en la que hablaron del asunto. «Mencionamos las Falklands (en nuestra conversación) y tuviste la amabilidad de escucharnos sobre esos temas», dijo Burnham. «La relación con Reino Unido está bien, ha mejorado sustancialmente. Nos cuidamos. Hemos hablado de comercio, de las Falklands. Ha sido genial», replicó Trump.
Milei había planificado encuentros con empresarios e inversores a los que pensaba tentar con la irrestricta apertura que ofrece al mundo. Pero resulta que en la gran capital financiera internacional también había recalado el gobernador bonaerense. Axel Kicillof buscó aprovechar los focos mediáticos para mostrarse como presidenciable o, al decir de algún analista malicioso, «un peronista portador sano». Así, tuvo un encuentro con Lula da Silva y el presidente de Gobierno español, Pedro Sánchez, en una cumbre organizada por el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani en su residencia oficial de Gracie Mansion. Estaban presentes el titular del Consejo Europeo, António Costa, y la primera ministra de Barbados, Mia Amor Mottley, entre otros. El lema del coloquio era «Construyendo una economía para la mayoría». Kicillof se reunió luego con inversores para hablar de su modelo de gestión y criticar duramente a la administración de Milei.
Nos reunimos en Nueva York con fondos de inversión internacionales que tienen títulos de nuestra provincia y participaron de la reestructuración de nuestra deuda bonaerense. Un encuentro importante para intercambiar sobre la situación económica de nuestro país.
Como en paralelo las noticias que llegaban desde Argentina se reflejaban en las cotizaciones, el presidente intentó tirar la pelota a la tribuna. «Si aparecen pelotudos hablando por Nueva York, sube el riesgo país, obvio. Exclusivamente por lo que el mercado denomina «riesgo kuka». Después dicen «uy, no, creíamos que era boludo, pero no tanto»», dijo, fiel a su estilo maleducado y provocador, en el mitin organizado por el International Republican Institute (IRI) y la fundación Federalismo y Libertad.
Como siempre, para Milei la culpa es del otro. Y la suba del riesgo país tiene que ver con sus intervenciones y las del ministro Caputo, que no lograron convencer a nadie de los supuestos éxitos de su modelo. Además, hay datos que no conviene soslayar. Por un lado, el Indec daba cuenta de un crecimiento de la pobreza y la indigencia, aún con los valores de un índice que no refleja la realidad. Así, en el primer semestre del año hay una subida de más de cuatro puntos porcentuales, hasta el 32,3% de la población, mientras que la indigencia se ubicó en el 7,5%. Esto significa unos 15,4 millones de personas. ¿Es necesario recordar el número de argentinos que Milei dijo que había sacado de la pobreza desde que llegó a la Casa Rosada?
#DatoINDEC Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en 31 aglomerados urbanos: la pobreza alcanzó al 24,4% de los hogares y al 32,3% de las personas en el 1° semestre de 2026; y la indigencia, al 5,6% y al 7,5%, respectivamente https://t.co/AYeQnndT2Qpic.twitter.com/Si7QOO6j9A
Por si esto fuera poco, la exsubdirectora del FMI, la indio-estadounidense Gita Gopinath, entrevistada para el ciclo Conversaciones con Tyler, del economista Tyler Cowen, lanzó un dardo inesperado. «Considero que el peso argentino necesita ajustarse más y que se le debe permitir depreciarse en mayor medida de lo que lo está haciendo actualmente», dijo. «Argentina tendrá que acumular reservas de divisas, aunque el objetivo sea, obviamente, contar con un tipo de cambio flotante», subrayó. Devaluación, palabra maldita para un Gobierno que espera ser reelecto el año que viene.
Otra mala noticia en este momento tan delicado para la economía mileísta, que ya está inmersa en una recesión técnica sin poder evitar una inflación que se resiste a ser domada. Este jueves, las petroleras confirmaron un incremento en los combustibles de entre el 2% y el 5%. Se sabe cómo impactan estos precios en la economía en general y en los productos de la canasta básica.
En un discurso ante empresarios e inversores en el The Economic Club de Nueva York, Milei prometió que si resultara reelecto en 2027, «2028 será el mejor año económico de la historia de la Argentina. No solo en términos financieros, sino también en la economía real». Con sorna, algunos malpensados recordaron los «mejores 18 meses» que habrían comenzado, según el ministro de Economía Luis Caputo, en abril pasado. ¿No lo están notando?
Podría compensar como «buena noticia» en los términos en que los presenta el Gobierno al acuerdo Corredor Andes-Atlántico que el canciller firmó junto al subsecretario de Estado, Christopher Landau. «Es la primera iniciativa de la Asociación para la Infraestructura y la Inversión Global del G7 en el Hemisferio Occidental, en una clara señal de apoyo al desarrollo de Argentina», celebró Pablo Quirno. «Se abre así un nuevo canal clave gracias a la ambición de los instrumentos conjuntos: el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproca (ARTI) y en el Acuerdo Marco de Minerales Críticos, y Pax Silica, integrando a la Argentina a las cadenas de suministro de inteligencia artificial, semiconductores y minerales críticos», añadió el ministro de Relaciones Exteriores en X
Lanzamos el Corredor Andes-Atlántico junto al Subsecretario de Estado 🇺🇸, Christopher Landau (@DeputySecState).
Es la primera iniciativa de la Asociación para la Infraestructura y la Inversión Global del G7 en el Hemisferio Occidental, en una clara señal de apoyo al desarrollo… pic.twitter.com/nUnjfZTZYM
La iniciativa obedece claramente a un ambicioso plan anunciado en tiempos de Joseph Biden para competir con la Franja y la Ruta de la Seda china, pero que todavía anda en promesas a nivel mundial. En estas pampas, el proyecto habla de 7.000 millones de dólares del G7 para «identificar proyectos de infraestructura prioritarios para la rehabilitación y expansión de ferrocarriles, vías navegables y puertos, con oportunidades para que empresas estadounidenses compitan en licitaciones o en calidad de subcontratistas» centrados específicamente en «los recursos energéticos de la región de Vaca Muerta mediante inversión, tecnología e instrumentos financieros estadounidenses, incluyendo préstamos directos, garantías de préstamos y productos de seguros para movilizar capital, equipos y proveedores de servicios de los Estados Unidos».
Resuenan detrás de estos anuncios las palabras de Trump en Naciones Unidas. «Al vencedor le pertenecen los despojos».
Valentín González Formoso es alcalde de As Pontes de García Rodríguez desde 2007 y presidente de la Diputación de La Coruña desde 2015. Es como una persistente cuña del Partido Socialista en tierras del derechista Partido Popular. Cuenta que vino a Buenos Aires para mantener un contrato que la sociedad coruñesa tiene desde hace añares con la inmigración. “Mantenemos relación con los colectivos a través de ayudas económicas, ayudas materiales, de recursos para su actividad diaria. Entiendo que es una responsabilidad venir, tocar, escuchar, respirar, el ambiente, la coyuntura que están viviendo nuestros hermanos gallegos argentinos”. Sabedor de la coyuntura de este lado del Atlántico, dice que se propone «reforzar el vínculo» y que si bien Galicia necesita mano de obra, más bien está pensando en “ayudar aquí sin necesidad de que un gallego nacido en Argentina que no quiera irse a Galicia, pueda superar su coyuntura económica negativa aquí con ayuda de Galicia”.
-¿Qué tipo de ayuda sería?
-La idea es financiar los estudios universitarios a nietos de gallegos para venir a estudiar a La Coruña, vivir en una residencia de la Diputación y que no tenga que pagar ningún gasto por desempeñar su labor formativa. Queremos que pueda cumplir el sueño de realización personal. Y fomentaremos, incluso si podemos legalmente, a que una vez finalizados los estudios tengan que retornar a Argentina. Nuestro interés es que el vínculo sea atlántico, es decir, que sean hermanos gallegos en Argentina que desenvuelven su vida aquí y que recuerden la tierra de sus abuelos como la que les ayudó a formarse y a realizar se profesionalmente.
Foto: Antonio Becerra
-¿Cómo está el tema de la Ley de Nietos? Porque esto va a ser una traba. Todo se demora y algunos hace años que están esperando.
-Pues estamos muy indignados. Que en una democracia como la española, que está en un sistema social de derechos europeo, la alta judicatura sea capaz de posicionarse políticamente ante una demanda de la ultraderecha para evitar que voten dos millones y medio de aspirantes, de nietos, hijos de españoles que un día dejaron su tierra para iniciar una vida aquí, pero nunca se olvidaron de su tierra nos parece una injusticia, una falta de inteligencia estratégica. No entendemos esa decisión. Esperemos que el Supremo revise ante las peticiones del gobierno, y si no siempre quedará la vía del Tribunal Constitucional.
-¿Cómo impactará esto en el posible caso de que se tenga que ir a elecciones?
-Los números del voto CERA (Censo Electoral de Residentes y Ausentes) no condicionan las elecciones habitualmente. La participación es normalmente muy baja, por tanto, no es un caso de ingeniería electoral, como dice el Partido Popular. Un PP que con un presidente gallego impulsó esta ley que ahora pide suspender. Yo creo que el problema es que estamos poniendo en tela de juicio los cimientos de nuestra democracia.
-Hay que decir que el tema lo azuzó Vox
-Es más de Vox que del PP, pero si el PP no amparara esta acción, probablemente la resolución judicial sería otra. Pero no, el partido mayoritario en España está avalando esa postura.
-¿Cómo piensan actuar de aquí en más?
-Yo creo que se debe hacer mucha pedagogía. En Argentina veo que el tema pasa bastante desapercibido, cuando solo en Buenos Aires hay 197 mil gallegos, y en Argentina hablamos de 646 mil gallegos censados. Habrá otros 170 mil que esperan. Es una masa crítica muy relevante.
-Imagino otra razón para el viaje, y es porque La Coruña auspició una obra de teatro, El héroe. ¿Por qué decidieron el apoyo?
-Entendemos que la cultura puede ser el dique de contención contra la cerrazón y la sinrazón de una ultraderecha que parece que cala con su embajador mundial, que es Donald Trump. Una gran expresión de cultura es esta obra promovida por la Federación de Asociaciones Gallegas de la República Argentina y, además, una obra inédita de Manolo Rivas, con un gran tema y que ha tenido un éxito tremendo que justifica que la Diputación, que lleva 200 años haciendo proselitismo cultural, sigue haciéndolo también aquí en Argentina.
-La obra habla de una “guerra olvidada”, la de Ifni, en Marruecos, en tiempos de la dictadura franquista. Eso me lleva al tema del armamentismo en Europa, donde Pedro Sánchez es el que está resistiendo más los embates para aumentar presupuesto militar. Sin embargo, justo en distrito donde eres alcalde van instalar una fábrica de vehículos militares.
-Cuando Pedro Sánchez llega al gobierno, en 2018, España tenía un presupuesto en defensa de 5300 millones de euros. Hoy es de 23 mil millones. El objetivo de la OTAN es el 2% del PBI para defensa. España no puede gastar más de lo que gasta, ya son más de cuatro veces lo que invertía en 2018 con un gobierno de derechas. Por lo tanto, el esfuerzo es difícil de sostener. Ahora, Europa está haciendo una cosa bien que es alejarse de la tecnología de Estados Unidos y generando su propia tecnología. Dentro de esa política, se ayuda a levantar zonas que industrialmente están sufriendo, por ejemplo, por la transición energética, como es el caso de mi pueblo, donde estaba la central de carbón más grandes de España y la cerraron porque al tener que pagar los derechos de emisión de CO2 dejó de ser rentable.
Foto: Antonio Becerra
-Desde acá se ve que la apuesta es por un “keynesianismo militar”. Y las armas en algún momento se terminan usando.
-La fabricación de armamento también es una medida ahuyentadora de la guerra. España tiene uno de los cinco astilleros militares más importantes del mundo, Navantia. Tiene General Dynamics instalada en la antigua Santa Bárbara, que lleva más de 100 años fabricando armamento ligero. Tiene marcas propias de blindados como la que se va a instalar en mi pueblo, y España no ha estado ni participado en guerras desde la época de la guerra civil, si quieres. Yo creo que es un poco infantil pensar que fabricar armas es necesariamente para ser utilizadas. A veces también para ahuyentar la guerra se debe contar con un arsenal mínimo, para que las ansias imperialistas de alguna gente se tengan que medir. Nosotros tenemos un vecino como es Marruecos… Si España no tuviera una capacidad armamentística y participara de la OTAN, el peligro sería distinto probablemente.
-Me gustaría hablar de Pedro Sánchez, que está en la mira de Donald Trump, de Marruecos y de Israel. Digamos que tiene unos enemigos complicados, ¿no? Y está bastante acosado políticamente. ¿Cómo ves su situación?
-El análisis te lo hace una persona que lleva 20 años siendo alcalde de su pueblo en un territorio como Galicia donde el PP domina políticamente y que lleva tres mandatos seguidos en la presidencia de Diputación de La Coruña, la institución más potente después de la Xunta de Galicia. Un análisis fundamentado en la experiencia y en que sabemos cómo se ganan las elecciones: no de otra manera que con la honradez, cuestión que Pedro Sánchez tiene al frente.
Foto: Antonio Becerra
-Acá estamos tan acostumbrados al lawfare que no sé qué decirte.
-Ya, ya, ya. Yo creo que el año que viene va a ganar las elecciones el Partido Socialista. No veo a la sociedad española preparada para un gobierno de ultraderecha o participado por la ultraderecha. Yo creo que la gente está valorando como un ataque de algunos jueces a la democracia. Que imputes a la mujer del presidente del gobierno. Que no le reconozcas que no se ha llevado ni un céntimo de euro, pero la imputas por haber tenido relaciones con empresas para que financien programas en los que ella no se lleva ni un céntimo y que son para formación de gente. Que no pueda viajar con el presidente del gobierno a una asamblea general de la OTAN en Turquía como si tuviera intención de escaparse de España. Algo absolutamente irreal y que el más desinformado de los ciudadanos entiende como una decisión hiperpolítica de un juez que está como una cabra. Nosotros lo tenemos allí, como una cabra que pretende hacer daño políticamente.
Se recibió de ingeniero electricista recibido en la Universidad del Sur, de Bahía Blanca, y cuenta con una dilatada carrera en la vieja Entel, en Dirección de Energía de la Provincia de Buenos Aires (DEBA) como contratista de obra y en las industrias naval y del aluminio. Juan Larrea es además secretario de Relaciones Políticas del Partido Comunista de San Luis. Su larga experiencia profesional, pero sobre todo su profundo conocimiento sobre cuestiones energéticas, hacen que su testimonio “en el campo” importe tras un viaje a Cuba del que volvió hace algunas semanas. Sobre todo en momentos en que recrudece el embate del gobierno de Donald Trump contra el gobierno de la isla, en el marco de un bloqueo que se incrementa cada vez más con sanciones. Esta es la síntesis de una charla por zoom con Tiempo.
Juan Larrea obtuvo información directa y de la prensa oficial.
-¿Qué fue lo que encontraste en la isla?
–De lo que yo compartí y de la información que pude obtener más o menos oficial del diario Granma, diría que están viviendo una situación complicada por el tema de dos matrices que están muy debilitadas, la energética y la alimentaria. En la energía que es la que yo más me metí, tienen planes adecuados y en tanto y en cuanto los cumplan pueden resolver los temas. Ellos tienen una matriz fundamentalmente térmica que se basa en quemar su petróleo nacional.
-¿Tienen producción propia?
-Tienen una producción entre 30 y 40 mil barriles diarios pero las necesidades de ellos están en 110.000 barriles diarios. Lo único que recibieron en lo que va del año son 900.000 que vinieron de Rusia. Eso te da idea de las carencias que tienen. No tienen fuel oil, recién están empezando a producir nacional, hicieron tres corridas, o sea, tres procesos. Y por los montos que estaban ahí en juego para mí son experimentales. O sea, 2 toneladas de fuel oil y 10 toneladas de gasolina. Y las plantas térmicas más modernas, distribuidas a lo largo de todo el país, es de grupos electrógenos que trabajan con gasoil, con una capacidad máxima de 1400 megas. Pero no tienen gasoil oil. Y las plantas térmicas antiguas, sobre más o menos 16 estarían funcionando la mitad. Es un problema.
-¿Y los sistemas fotovoltaicos?
-El máximo que vi funcionando eran 900 megas sobre una oferta ese día de 1100, o sea que el grueso que tenían en oferta con un déficit de más o menos 2300 megas estaba siendo servido por plantas fotovoltaicas. Pero no tienen mayor capacidad de almacenamiento. Recién tienen funcionando una planta de 50 megas, 50 contra 900, ¿te das cuenta? Quiere decir que cuando llega la noche se quedan sin alumbrado público. Los hoteles tienen plantas propias que compran el combustible a una empresa china que lo importa de EE.UU.
-¿Cómo? ¿Qué quiere decir que en Estados Unidos? No entiendo eso.
Las plantas fotovoltaicas no cubren la demanda nocturna.
Foto: Agencia Xinhua
-EE.UU. autoriza a China a vender su combustible en Cuba. La perspectiva que veo es que ellos tienen que profundizar rápidamente su producción nacional, manejar el proceso de la refinación, tener fuel oil y gasoil propio y con eso alimentar sus plantas térmicas, mejorar y ampliar la cantidad de plantas fotovoltaicas, en un principio por lo menos duplicar, instalar generadores eólicos que son de rápida instalación también, no tanto como las fotovoltaicas, pero es mucho más rápido que una planta térmica. En esto pueden obtener asistencia china, que tienen grandes capacidades. Lo ideal sería energía nuclear. O sea, a través de la relación que tienen con China y con Rusia empezar a construir plantas nucleares. En esto sería fantástico, por ejemplo, que Argentina recuperara políticamente su independencia y pudiera empezar a comercializar las plantas nucleares modulares que tiene en proyecto.
-Eso un en el corto plazo eso suena imposible, ¿no?
-En el corto plazo solo les queda mejorar la utilización del petróleo nacional a través de la refinación propia, ampliar la capacidad de las plantas fotovoltaicas, ingresar en la energía eólica, yo no vi plantas eólicas funcionando y tener conciencia que en la situación actual es muy improbable que entre petróleo importado.
-¿Ni Rusia ni China lo harían?
-No creo que nadie se atreva a llegar a una guerra nuclear por llevar petróleo a Cuba. La ayuda que está llegando de tipo popular es muy importante, me refiero a los paneles solares en particular. Eso es muy importante por el significado político de la solidaridad, de elevar el estado de ánimo. De Argentina llegaron 45 grupos que costaron 90 000 dólares y resuelven el problema de 45 lugares con electrodependientes a nivel de una potencia de 3 KW. O sea, lo que vos podés usar en tu casa, para que tengas una idea. Acá tiene que haber intervención estatal. La primera intervención estatal es la que hace el estado cubano, elaborando los planes que se te conté. China ayudando mucho con aerogeneradores y con fotovoltaico, y Rusia debe ampliar su asistencia, al menos a niveles de un petrolero por semana.
-¿Es posible eso?
-Se trata de una decisión política que debe tomar la Federación Rusa, que debería ser apoyada por los BRICS y de esta manera contar con el reconocimiento de la mayoría de los pueblos del mundo que han recibido, por años, la solidaridad del pueblo cubano. No nos olvidemos de la epopeya cubana en África, de donde solo se trajeron los cajones con sus muertos, y allí también hay petróleo.
-¿Eso lo tienen claro los cubanos?
-Por supuesto, y manejan el tema con discreción. Como que pusieron sus muertos en Venezuela (el 3 de enero en el secuestro de Nicolás Maduro, NdR) sin pedir nada a cambio.
La falte de energía complica incluso cuestiones elementales y también el servicio de salud y la educación.
Foto: Agencia Xinhua
-¿Tienen cómo resistir? ¿Cómo viste el ánimo de la población?
-Ellos ya llevan mucho tiempo de bloqueo, pero esto es un bloqueo extremo. Al estado de ánimo de la población, no lo vi mal, como si vi sus condiciones de vida.
-¿A qué te referís?
-A que producto del bloqueo extremo y concentrado en energía, medicinas y alimentos, buscan minar los principales logros de la Revolución.
¿Cómo estánla salud y la educación, queestán entresuspilares?
-La salud y la educación están muy muy deterioradas. Hay problemas importantes, sube la mortalidad infantil del 4 por 1000 al 9 por 1000, siendo este todavía unos de los niveles más bajos en el mundo; hay más de 80 mil pacientes a la espera de cirugías programadas y muchas dificultades para el control de embarazos. Hay problemas en la educación, donde mucho se hace en forma virtual, pero a partir de septiembre, esto yo no lo vi, los horarios de utilización del Wi-Fi se concentrarán en el día, cuando hay energía. En las noches la energía está concentrada en los hoteles, en los hospitales, en esos lugares. Pero lo central es pedir que llegue el petróleo, porque el petróleo es el que antes o después va a movilizar las antiguas plantas térmicas, las modernas plantas de gasoil y buena parte del equipamiento de transporte. Hay que tener en cuenta que el transporte público que nosotros conocimos a gas oil, en Cuba no existe más. Hay transporte individual y eléctrico. Hay unos triciclos que transportan hasta una tonelada, más o menos ocho personas, y que se cargan en la casa o en otro lado donde hay energía de origen fotovoltaico. Hay unas estaciones que yo no las conocí, no vi ninguna, pero se llaman solineras. Todas las estaciones de Cupet (Cuba Petróleo) están cerradas, hay muy pocas que están abiertas. Esto todo es información recabada por mí mismo, no hay ningún cuento en el medio, y comunicación oficial a través de la prensa del Estado.
La apertura de la 81ª Asamblea General de la ONU encontró dos líderes encabezando posiciones contrapuestas como quizás nunca en la historia del organismo internacional. Y mientras el que abrió el juego, Lula da Silva, cuestionó la falta de liderazgo de Naciones Unidas para cumplir con la misión para la que fue fundada, en 1945, esto es, evitar las guerras, Donald Trump amenazó con defender los intereses estadounidenses en América Latina utilizando “el poder sin igual de Estados Unidos”. Así, el magnate fue fluctuando entre afirmar que quiere un acuerdo de paz con Irán para luego de las elecciones de medio término o, evaluó, “tendré que aniquilar a la República Islámica”.
«La ONU está fallando en una de sus principales misiones, la de librar a la humanidad del flagelo de la guerra. Su credibilidad nunca estuvo tan baja, su capacidad para proteger a los más vulnerables nunca fue tan pequeña», dijo Lula en el discurso inaugural de la temporada, como corresponde a la tradición, que es que primero habla Brasil y luego EEUU.
El mandatario brasileño cuestionó severamente que el derecho a veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas resulta en un “vicio (que) confirió a las grandes potencias el privilegio de la insensatez». Luego, agregó: «somos todos rehenes del inmovilismo de un Consejo de Seguridad que no cumple con su papel». Así, consideró, se estén destinando «miles de millones de dólares» para una nueva carrera armamentística porque los conflictos adquieren «proporciones globales».
El líder metalúrgico, ovacionado en su ingreso al estrado, que enfrenta un fuerte desafío el 4 de octubre en la primera vuelta electoral para la reelección contra el favorito de las ultraderechas, Flavio Bolsonaro, puntualizó que la responsabilidad de esta situación internacional es de los líderes mundiales, que apuestan por la guerra en lugar de la política.
"En América Latina y en el Caribe hay una tentación hegemonica, Brasil no cabe en el Patio de nadie, necesitamos socios con una agenda positiva para una mayor integración… pic.twitter.com/s963ZHS5MK
A continuación, Da Silva bajó línea de un viejo reclamo que él como nadie llevó adelante en esta parte del planeta, como es el de poner fin al mundo unilateral que Estados Unidos consolidó tras la caída de la Unión Soviética. «Estamos llamados a elegir entre multilateralismo o unilateralismo, entre democracia o extremismo, soberanía o subordinación. Son elecciones que requieren coraje, voluntad política y claridad», explicó.
Genocidios e injerencias
En tal sentido, no dejó títere por voltear. Fustigó el «genocidio ejecutado por el Gobierno de (Benjamin) Netanyahu» en Medio Oriente y se despachó contra la persecución a jueces y fiscales del Tribunal Penal Internacional (TPI) tanto desde Israel como de Estados Unidos.
Era obvio que iba a aprovechar ese foro para atropellar contra la injerencia estadounidense en las elecciones presidenciales. «Brasil no es el patio trasero de nadie», aclaró. «Las diferencias ideológicas no tienen que ser obstáculo para una mayor integración entre vecinos», añadió, para impugnar a continuación del «chantaje» arancelario, una estrategia que viene desarrollando la administración Trump contra el gigante sudamericano con la idea de favorecer a Bolsonaro Jr..
No olvidó hablar de Venezuela, donde reclamó por la necesidad de que los venezolanos “puedan elegir su propio destino”, ni de Nicaragua, donde criticó al gobierno de Daniel Ortega por la persecución a opositores.
Viejo zorro de la política, Lula plantó en el recinto otros de los temas de los que sabia que habría de hablar Trump. Uno fue el pedido de alcanzar la paz en Ucrania, otro, la lucha contra el crimen organizado. Pero de paso señaló el peligro de la desinformación, de la inteligencia artificial y la negación del cambio climático.
Argumentos de cowboy
El magnate, que pasó en segundo término, por supuesto que habló de Venezuela, de patios traseros y de cómo espera arreglar las cosas en las guerras en la que se metió en Irán y la que su antecesor promovió en Ucrania.
“Nuestras acciones en Venezuela son prueba de que Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas a América ganen un punto de apoyo en ninguna parte del Hemisferio Occidental, y si es necesario, usaremos nuestro poderío militar inigualable para proteger los vitales intereses nacionales de Estados Unidos.”
JUST IN: 🇺🇸🇻🇪 Trump is now openly stating at the UN that the drug trade was not the reason he attacked Venezuela, but rather to stop other countries (Russia and China) from gaining a foothold in the Western Hemisphere:
Luego aseguró que se encuentra particularmente metido en negociaciones con Cuba pero que pone todas sus fichas a un cambio de régimen. La Casa Blanca, indicó, «busca un cambio fundamental de la situación en Cuba, donde el régimen comunista está bajo gran presión, la mayor presión que han tenido nunca». Y siguió en esa senda: «Es un estado absolutamente fallido. Está fallando como nunca antes, y va a caer».
Sobre Groenlandia, la última joya agregada a su haber, dijo:” Estados Unidos comenzará de inmediato el proceso de despliegue militar” tras el acuerdo que se firmará estos días en Nueva York.
Midterms
En cuanto a Irán, detalló: ”Creo que habrá un acuerdo que llegará después de las elecciones, porque no tiene sentido para ellos no hacerlo. Están esperando a ver qué tal me va en las ‘midterm‘», pero lo van a firmar”. Caso contrario, amenazó, aniquilará a la nación persa. «¿Tendré que hacerlo rápidamente, para evitar darles la oportunidad de matar y destruir a la gente y atacar de nuevo a otros países?», chicaneó. Trump, que el 28 de febrero se lanzó una aventura acompañando a Israel que no está saliendo como pensaba, sostuvo nuevamente que Irán no tendrá armamento nuclear y que el país está destruido, algo que la realidad se empecina en desmentir.
Foto: Daniel Torok / White House Press
«Como presidente de la nación más extraordinaria de la historia, no tengo interés en permitir que los peligros crezcan ni un día más, por lo que mientras otros hablan, yo actúo», ha se jactó enseguida. “Mientras otros han hablado de paz, yo he logrado la paz. Mientras otros han ignorado las amenazas, yo las he enfrentado. Mientras otros han hablado de valentía, Estados Unidos la ha demostrado. Mientras otros han prometido fortaleza, yo la he utilizado para convertir a Estados Unidos en el país más poderoso del mundo (…) no hay mayor ejemplo de amenaza como aquella a la que hace frente Estados Unidos con Irán» (sic). Con ese tono dijo que la paz en Ucrania está a la vuelta de la esquina si es que los europeos le hacen caso.
Narcos y amenazas
En cuanto a América Latina, Trump dijo: «nuestras acciones en Venezuela son prueba de que Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra el país echen raíces en ninguna parte del hemisferio occidental. Y, si es necesario, utilizaremos nuestro inigualable poderío militar para salvaguardar los intereses nacionales vitales de Estados Unidos».
«Durante décadas, otras administraciones permitieron que gran parte de esta región fuera dominada por bandas despiadadas y cárteles de la droga sanguinarios, pero eso se acabó. Al asumir el cargo, designé a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas extranjeras y desplegué al Ejército para eliminarlos. Los cárteles son el Estado Islámico del hemisferio occidental», dijo el empresario inmobiliario. Pero ya que estaba de gira por el sur del Río Bravo, se encargó de darle una “palmadita” a la presidenta Claudia Sheinbaum. «México es el epicentro de la violencia de los carteles. Lamentablemente, es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 2.000 millas con un territorio controlado por carteles enemigos. Por lo tanto, México debe recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad».
Tras este “tour de force” en Nueva York, habrá que ver cómo les va a los contendientes en las urnas el 4 y el 25 de octubre en Brasil y el 3 de noviembre en Estados Unidos. Esa será la pelea de fondo y nada está asegurado.
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