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Cumbres y reparto de cartas del nuevo orden del mundo

Cumbres y reparto de cartas del nuevo orden del mundo

Una sucesión de cumbres del más alto nivel revela que el mundo está en presencia de un acelerado reparto de cartas para una nueva baza en el liderazgo internacional, con el telón de fondo de la guerra en Ucrania. Este martes en Vilna, la OTAN hace una puesta en escena donde el presidente Volodímir Zelenski insistirá con su pedido de ingreso a la organización atlántica y recibirá como respuesta un nuevo mensaje de seguir participando y «aguardar en línea». Algo similar ocurrirá una semana más tarde cuando se realice en Bruselas el tercer encuentro de la UE y la CELAC, donde el presidente del gobierno español Pedro Sánchez –titular pro tempore del foro de integración europeo– recibió rechazos latinoamericanos a su propuesta de contar con el mandatario ucraniano como invitado de honor.

El encuentro en la capital de Lituania del 11 y 12 de julio era esperado con ansiedad por Zelenski, que mantiene las presiones para que la OTAN le abra las puertas. De allí, según muchos analistas, su obcecación en impulsar una contraofensiva sobre las fuerzas rusas en el sur del país que hasta ahora, algo incluso reconocido por el gobierno de Kiev, no dio resultados y devino en una carnicería sin sentido. Los ataques se realizan sin el apoyo aéreo, imprescindible en este tipo de estrategias, mientras los países occidentales demoran la entrega de los aviones que pidió Kiev.

La solución por ahora se limita al envío de bombas de racimo que anunció el gobierno de Joe Biden (ver aparte), una señal que indicaría el fracaso de la contraofensiva y la necesidad imperiosa de doblar la apuesta apelando a armamento prohibido, tras reafirmar su negativa al ingreso del país europeo a la OTAN.

Biden fue muy claro en una entrevista con la cadena CNN. «Creo que Ucrania no está lista para la membresía de la OTAN», dijo el presidente estadounidense, aclarando luego en una consideración si se quiere lapidaria: «ese es un procedimiento que toma algún tiempo para calificar, desde la democratización hasta un montón de otros asuntos».

Estos cónclaves suceden a los del Mercosur, que se realizó esta semana en Puerto Iguazú (ver aparte) y al que en simultáneo convocó a los países que integran la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en la India el mismo lunes. La cumbre de jefes de Estado de Asia central volvió a mostrar el rol que China ocupa en esa región y de qué modo las naciones del área postsoviética encuentran un lugar bajo el sol y fuera de la influencia de Occidente.

Así, la OCS firmó la Declaración de Nueva Delhi, como corolario de su reunión número XXIII, en la que se aprobó el ingreso como miembro pleno de Irán y se resaltaron las ventajas de mantener y profundizar los lazos de cooperación y el fortalecimiento de relaciones comerciales y financieras. Integran la OCS China, Rusia, India, Pakistán, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán e Irán. Esperan el ingreso Afganistán, Bielorrusia y Mongolia, mientras que el resto de las naciones de Asia continental más Egipto figuran como «socios de diálogo», un escalón anterior.

Lo que viene

Pedro Sánchez esperaba – tras su estreno del sitial temporario europeo en su visita a Kiev de la semana pasada– mostrar liderazgo en el encuentro de la UE con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, apoyando que Zelenski planteara su reiterado petitorio de que las 33 naciones de este lado del Atlántico se sumen a la cancelación de Rusia y brinden su apoyo a Ucrania.

El mitin se realizará en la sede belga de la UE los días 17 y 18 de julio, muy poco antes del crucial comicio en España del 23J, en el que Sánchez arriesgará su cargo en La Moncloa. El propio Zelenski reveló que no se hará presente por la negativa de algunas naciones, que no fueron explicitadas. «Sánchez me invitó, pero algunos líderes de Latinoamérica bloquearon esa invitación», deslizó. Para la mayoría de los países de la CELAC, el mensaje es que se necesita una mesa de negociaciones para la paz y no enviar más armas para una guerra que puede resultar más catastrófica aún ante el riesgo nuclear. Lula da Silva, el presidente brasileño, que prometió asistencia a Bruselas, es promotor de un diálogo para poner fin a la contienda que por ahora no encontró eco, fundamentalmente en Kiev.

Brasil, junto con China, Rusia, India y Sudáfrica, mantendrán a su vez una cumbre en Johannesburgo entre el 22 y el 24 de agosto próximos. Será la 15ª reunión de jefes de Estado de ese organismo, que nuclea a cerca del 40% de la población mundial y el 20% del PBI del planeta. Tras la creación del Banco de los BRICS, que dirige la expresidenta brasileña Dilma Rousseff –destituida por un golpe institucional en 2016– ahora el grupo, según trascendió, estudia avanzar hacia la creación de una moneda para las transacciones comerciales con respaldo en el oro. Sería una vuelta al patrón que regía para el dólar hasta 1971 y le pondría un nuevo clavo en el ataúd a la divisa estadounidense.

En la lista de espera del BRICS hay 25 países, entre ellos, Arabia Saudita, Argelia, Afganistán, Bielorrusia, Egipto, México, Turquía, Uruguay, Venezuela. Ah, también Argentina, que además tiene en carpeta un crédito del Banco BRICS para reforzar sus reservas netas.  «

EE UU entrega bombas prohibidas

Las municiones de racimo son artefactos altamente destructivos que se utilizaron por primera vez en la Segunda Guerra Mundial. Consiste en una bomba que se lanza con cohetes o misiles y en su interior tiene pequeños explosivos que estallan antes de llegar a tierra dispersando minibombas a su alrededor.

Este mortífero artilugio bélico fue prohibido por la Convención de Dublín de 2008 a la que adhirieron 123 naciones. Entre los no firmantes figuran Estados Unidos, Rusia, China, India, Irán, Turquía, las dos Coreas y Ucrania.

El envío de este armamento, según el embajador ruso en EE UU, Antatoli Antonov, revela «un gesto de desesperación» de Occidente. Joe Biden dijo que la decisión «fue difícil pero necesaria, ya que los ucranianos se están quedando sin municiones».

Pero no todos están de acuerdo en la OTAN. La ministra de Defensa española, Margarita Robles, ya adelantó que Madrid «no comparte» la decisión de la Casa Blanca. En similares términos se expresaron el gobierno del Reino Unido y el de Alemania.

En conferencia de prensa, el subsecretario adjunto de Defensa de EE UU, Colin Kahl, tras acusar a Rusia de haber estado arrojando bombas de racimo desde el inicio de la guerra, afirmó que «el gobierno ucraniano nos ha ofrecido garantías por escrito sobre el uso responsable de los DPICM (siglas en inglés para Munición Convencional Mejorada de Doble Propósito), que no usarán los cartuchos en entornos urbanos poblados por civiles y que registrarán dónde usan estos cartuchos, lo que simplificará los esfuerzos posteriores de desminado».

Tiempo Argentino, 9 de Julio de 2023

La China profunda vista con ojos del argentino Gustavo Ng

La China profunda vista con ojos del argentino Gustavo Ng

Si Roberto Arlt se quejaba de un apellido con una sola vocal, qué queda entonces para el de Gustavo Ng, que no tiene ninguna. Nacido en San Nicolás de padre chino y madre argentina de raíces españolas, el codirector de la revista Dang Dai acaba de recibir un premio de la Administración Estatal de Prensa y Publicaciones de China por su aporte a la difusión de la cultura de esa nación. En una especie de sobremesa con Tiempo, Ng –descubrió en su primer viaje que es un apellido muy común en la tierra paterna- cuenta cómo fue recorrer 10.134 kilómetros en esa parte de Asia, como dice uno de sus libros, y meterse en recónditos lugares sin hablar el idioma pero comunicándose misteriosamente con pobladores nómades del Tibet o familias uigires en Xinjiang.

“Le puse mucha vida –explica de entrada- No tengo una relación formal con el gobierno, cuando me invitan a algún congreso o una reunión voy, pero somos periodistas y necesitamos conocer. Lo que implica conocer lo que te dicen y las cosas que no te dicen. En el caso de China lo que te dicen está muy sesgado”.

¿De qué manera?

-En un viaje a Tibet para periodistas y especialistas nos llevaron por donde consideraban que era conveniente para el gobierno. Pagan el viaje y te muestran lo que quieren que veas. Ese tipo de viajes por supuesto que los hice. Pero también consideré que había más para ver.

-¿No tuviste problemas?

-Nunca. Traté de meterme en lugares que podrían resultar más problemáticos o conflictivos, como la región de Xinjiang. Algunos medios de EE UU dicen que los chinos no te dejan entrar. No me pasó, pude entrar a todos los lugares donde quise sin restricciones.

Hay sitios de EE UU donde tampoco podrías entrar.

-Puede ser. Aunque hubo un lugar donde no pude entrar. Era un Museo del Desarrollo Nuclear o algo así. Después no tuve ningún drama. Y Xinjiang es un lugar particularmente caliente.

La región de los uigures.

-No tuve ninguna restricción, estuve todo el tiempo con ellos. Los uigures son el 40% de la población de esa región pero hay una ciudad donde son más del 90%, Kashgar. En esa ciudad fue donde pase más tiempo porque bueno, me interesan ellos.

-¿Cómo te comunicabas?

-Es difícil decir. Me comunicaba de muchas maneras… esa es la Ruta de la Seda, lugares donde hay mucho comercio, se hablan muchos idiomas y hay habilidades comunicativas muy extrañas. La Ruta es del siglo XIII y hay quienes todavía venden alfombras; en un negocio tenían algunas de Afganistán de hace 400 años. El tipo del local empezó a sacar y a mostrar alfombras y yo en un momento pensé “¿cómo me estoy entendiendo?”. No sé cómo me dijo de la alfombra, no sé si en inglés o qué. No sabes cómo pero te hablan medio en inglés, en italiano. El caso es que llegué a entenderme. El problema allí es que el terrorismo de Yihad Islámico entra por ese territorio.

-¿La mayoría es musulmana?

-Hay varias etnias musulmanas y los uigures son una. Hay musulmanes comunistas, que están superalineados con el gobierno de China, hay imanes que son líderes del partido comunista. Esos son con los que más hable. Es impresionante, porque son líderes religiosos musulmanes y a la vez son líderes del PC.

-Eso quiere decir que intercambiaste más de dos palabras.

-Había dos que hablaban bastante inglés. Y yo les preguntaba cómo hacían para contener el ingreso de terroristas. Porque se habían cometido algunos atentados bastante impactantes. Esa información no llegó acá porque China consideraba que divulgarla era darle entidad a los ataques, que eran realizados justamente para conseguir publicidad. La ciudad estaba hipervigilada por la policía, porque había habido un ataque terrorista unos días antes. Paraban a todo el mundo en la calle. A mí también me pararon, porque más que chino tengo aspecto de uigur. Todo bien, mostraba el pasaporte, decía Maradona y listo. Era el pase. Me paraban pero no me detenían. Yo era periodista, salía de la mezquita o estaba en las casas de té donde estaban los líderes políticos, la policía me veía entrar y salir de ahí y nunca tuve una restricción. De la misma manera traté de meterme en lugares donde pudiera ver nudos de la realidad china de este momento. Me interesó mucho ver cómo China está terminando con la pobreza. Hace un año y medio que declaró haber terminado con la indigencia.

-¿Esa era la región de mayor pobreza?

-Cuatro quintos del país son pobres: son los cuatro quintos casi vacíos del país. China está concentrada en la costa. Enseguida empieza el desierto y la gente que está es pobre. Me interesaba como argentino, porque acá también tenemos pobreza y me preguntaba cómo lo estaban haciendo los chinos. Fui específicamente a lugares donde el gobierno estaba trabajando con la población, viendo qué estrategias desplegaban. Estuve con gente que cultivaba en terracitas así de 50 centímetros en una montaña vertical, que vivían ahí desde la eternidad y siguen cultivando. Pero había otros a los que las terrazas se les desertificaron. Cómo hacía el gobierno con eso. Me interesaron en particular los tibetanos, que son budistas, porque también ahí hay conflicto. EE UU ha creado el conflicto del budismo y es muy fácil demonizar a China desde ese lugar, como que el gobierno no da libertad de religión.

-¿Y da o no da?

-Libertad de religión vi, y vi también un conflicto con la gente que quiere vivir de una manera muy tradicional. Básicamente son pastores nómades que andan por las montañas. Están por un lado quienes quieren mantener su forma de vida y por el otro el gobierno, que no quiere que haya más pobres.  Porque esa forma de vida incluye la pobreza.

-¿Cómo se manifiesta?

-Mortalidad infantil, falta de educación y condiciones habitacionales. Son carpas en el desierto donde no hay ni árboles para hacer leña. Todo lo que cocinan se calienta con bosta de vaca. Porque tienen vacas y ovejas.

-¿Con qué las alimentan?

-Con pasto, pero como hay tan poco, se pueden quedar en un lugar unos días y cuando los animales se comieron todo tienen que moverse. Por eso son nómades. Están aferrados a ese modo de vida, no quieren dejar de ser nómades. Se sienten parte del territorio. Son gente muy religiosa, ahí están sus dioses, sus ancestros, viven muy integrados. Ponele que hay un lago y son nómades alrededor del lago. No se quieren ir de ese lago, que es su patria. Tampoco es que tienen ambición de no ser pobres y, además, creen en la reencarnación. Si un hijo que se les muere no es tanto drama, va a reencarnar y le ponen el mismo nombre. Pero ahí se genera este conflicto con el gobierno que dice “en China no se muere más un chico de hambre, en China no puede haber un chico que no tenga la oportunidad de ir a la universidad”. Eso también es muy loable, el problema es que los dos tienen razón.  «

«Los periodistas, los escritores, no estamos solos»

Su libro 10.134 kilómetros a través de China fue publicado en una edición bilingüe por Blossom Press. Ese es apenas uno de los textos de Gustvo Ng en la búsqueda sus orígenes. Dice que lo tildan de demagogo porque considera que el premio que recibió en Beijing es injusto.

“Los periodistas no trabajamos solos, los escritores tampoco. Trabajamos con editores. En todos los libros que escribí hubo editores que me daban indicaciones, y esas indicaciones también son autoría. A mí me pueden dar un premio a la trayectoria, pero la parte más importante es por la plataforma Dang Dai, que la hice con Néstor (Restivo)”.

Los viajes a Tíbet terminaron en El regalo del Dios Viento. Otros dieron lugar a El tangram de China y La superación de la pobreza, este junto con Restivo.

“Cuando me invitan me indican qué tengo que ver y cuando yo miro asuntos que no son por la pasarela por donde ellos mandan, también lo reconocen -observa Ng- pero hay que decir que yo no hago propaganda del departamento de Estado demonizando a China, trato de tener una mirada argentina, o lo que yo creo que debería ser una mirada argentina, porque creo que una mirada proyanqui demonizando a China no le conviene a Argentina.

Tiempo Argentino, 9 de Julio de 2023

Triunfo y conflictos internos

Triunfo y conflictos internos

Juntos por el Cambio dio el batacazo en San Juan con un amplio triunfo de Marcelo Orrego que puso fin a 20 años de liderazgo del peronismo provincial. Si bien la elección de este domingo estuvo impregnada por la decisión de la Corte Suprema de la Nación de impedir la candidatura de Sergio Uñac en mayo, lo que en la práctica llevó a una suerte de desdoblamiento de los comicios a gobernador y de los legislativos, es difícil no inscribir este resultado como una de las consecuencias de la división del hasta ahora oficialismo sanjuanino. Por lo pronto el jefe histórico del PJ, José Luis Gioja, superó en el espacio de San Juan por Todos a Rubén Uñac, el hermano del aspirante vetado.
Gioja, que ganó su primera gestión en 2003, fue un gran articulador dentro del peronismo nacional en momentos de graves enfrentamientos internos y ahora queda devaluado por una derrota de alto impacto. Había sido muy crítico del intento de Sergio Uñac de volver a presentarse para un nuevo mandato, una posibilidad que surgía de una interpretación algo forzada de la Constitución sanjuanina que fue abortada en un polémico fallo del supremo tribunal de la Nación a dos días de la elección de mayo. Y venía advirtiendo que esa intentona llevaría a la derrota al oficialismo, cosa que se verificó este domingo.
Orrego, abogado laboralista, exintendente de Santa Lucía y actual diputado nacional, había perdido por 12 puntos en 2019 contra Sergio Uñac: 33,91% contra 55,84% del aún gobernador. Ahora se tomó revancha y en la suma de los lemas del frente Unidos por San Juan logró 51,15% contra 44,26% del sector sanjuanino del Frente de Todos (FdT), donde Gioja obtuvo 27,27% ante 16,99% de Rubén Uñac.
Que se venía un cambio de época en San Juan se pudo percibir el 14 de mayo, cuando la diputada Susana Laciar ganó la intendencia de la capital provincial, otro enclave del justicialismo local. Tanto ella como Orrego integran Producción y Trabajo, un partido fundado en 2005 por el actual senador Roberto Basualdo que originalmente se alineó dentro del Peronismo Federal, el ala antikirchnerista del PJ. Desde 2015 se sumaron a Cambiemos y a la marca posterior, Juntos por el Cambio (JxC), donde aportan para Horacio Rodríguez Larreta.
Por esta razón es que el jefe de Gobierno porteño viajó a San Juan acompañado por las principales figuras de su fracción: Martín Lousteau, de la UCR, Miguel Ángel Pichetto, del peronismo macrista, Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, y José Luis Espert por el liberalismo extremo.

Fuego cruzado
Como telón de fondo del triunfo en San Juan, en JxC las diferencias entre los dos sectores que compiten por la candidatura presidencial se fueron profundizando a niveles que parecen irrecuperables. El último incidente se desarrolló a partir de declaraciones de Rodríguez Larreta en las que sostuvo que su contrincante, Patricia Bullrich, defiende una propuesta de país como la del expresidente Mauricio Macri, «que fracasó, y mirá cómo estamos hoy, siguiendo ese modelo», según le dijo a Radio 10.
No tardó mucho la exministra de Seguridad en responderle. «Me parece de una enorme bajeza moral, oportunismo y falta de ética que Larreta, que se jacta de haber trabajado 20 años con Macri, haga cualquier cosa con tal de conseguir un voto».
Rodríguez Larreta viene de punta contra su mentor, el expresidente y fundador del PRO, desde que decidió dar vía libre para la postulación de Lousteau a la alcaldía porteña en contra del deseo de Mauricio Macri de que el candidato sea su primo Jorge. Una osadía que puso al actual alcalde porteño en la vereda de enfrente pero que a la vez le era necesario para mostrar carácter en una primaria en la que del otro lado tiene a una mujer que hace de la intemperancia, su marca de fábrica.
Con el correr de los días, «los melones se fueron acomodando» en rincones contrarios del carro. Así, el precandidato a vice de Rodríguez Larreta, el jujeño Gerardo Morales, que ya había mostrado que no le tiembla el pulso para la represión social, salió en defensa de su compañero de fórmula. «Que hayamos dejado el Gobierno en el 2019 y haya vuelto el kirchnerismo no fue un éxito. Yo me siento parte de eso, de que hayamos sido responsables de que lo peor de la política argentina regrese».
Rodríguez Larreta ofrece tejer una alianza política de un 70% para dejar afuera al kirchnerismo. Así se entiende su relación con un coequiper como Morales, que gobierna la provincia con la anuencia del peronismo local y tiene en la mira desde el primer día al movimiento social liderado por Milagro Sala, el verdadero enemigo de la elite provincial y símbolo de ese 30% que se proponen eliminar de la discusión política nacional.
Se acomodó a este nuevo ámbito del debate interno el candidato bonaerense, Diego Santilli. «No corresponde descargar esas miserias con quien vas a tener al lado el día después de la elección porque confundís a la sociedad», le dijo a Bullrich. Agregaron otro clavo en la pared los bullrichistas Cristian Ritondo y Jorge Macri, quienes acusaron de un «pasado kirchnerista» a Elisa Carrió y Lousteau.
«No me interesa entrar en el juego de Carrió, su modo de actuar la desprestigia cada vez más a ella. No me gusta el juego sucio», dijo el exintendente de Vicente López y candidato a jefe de Gobierno por JxC en la Ciudad de Buenos Aires, para pontificar a continuación: «Cada uno que marca una herida, está jugando para el kirchnerismo». Tuvo una «caricia» también para su adversario en la carrera a la alcaldía porteña. «Principalmente lo que me diferencia de Lousteau es que yo estuve siempre lejos del kirchnerismo (Lousteau fue ministro de Economía de Cristina Fernández). Él en 2015 compitió diciendo cosas muy duras de nosotros». El referente radical le salió al cruce de un modo no menos filoso. «Gobernó hasta hace pocos días un municipio que tiene el tamaño del barrio de Belgrano», por el partido bonaerense de Vicente López.
Por ahora es difícil determinar como quedarán los tantos luego de las PASO del 13 de agosto en JxC. No son pocos los opositores que, tras los alentadores triunfos en San Luis y San Juan, ahora se plantean si la vieja consigna de que «el que gana conduce y el que pierde acompaña» se vaya a cumplir. Al menos en Santa Fe, la diputada Carolina Losada, alineada con Bullrich, dijo que si pierde con Maximiliano Pullaro por la candidatura a gobernación, no hará nada para que su rival pueda llegar a la Casa Gris.

Revista Acción, 3 de Julio de 2023

Stella Calloni: “Nuestro mundo se dividió entre artiguistas y ramiristas”

Stella Calloni: “Nuestro mundo se dividió entre artiguistas y ramiristas”

Decir que Stella Calloni entrevistó a los líderes más importantes de la segunda mitad del siglo XX no es una exageración. Desde Fidel Castro y Muamar Khadafi a Yaser Arafat, Felipe González, Omar Torrijos, Hugo Chávez y siguen las firmas. Tampoco lo es decir que es reconocida por su investigación de la trama del Plan Cóndor para la que hurgó en los documentos originales que involucran a los organismos de inteligencia y los gobiernos de Estados Unidos con las dictaduras regionales en los ’70.

Pero paralelamente a su tarea periodística, una profesión que la atrapó desde joven, Stella Manuela Juliana Calloni Leguizamón escribió poesía y acaba de publicar su primera novela, La cabeza https://www.prensa-latina.cu/2023/05/15/debemos-recuperar-la-patria-grande-asevero-argentina-stella-callonidesaparecida de Pancho Ramírez (Ediciones Continente). Una historia que conoció en su infancia en Entre Ríos («Nuestro mundo, dice, se dividía entre artiguistas y ramiristas»)-y que luego de toda una vida dejándola “para más adelante”, ahora que acaba de cumplir 88 años y dice que tiene “fecha de vencimiento”, se decidió a mandar a imprenta.

Es un libro para paladear, porque más allá de la historia, tiene un cuidado de la lengua, del idioma castellano, que lleva al disfrute de leer.

Soy maniática de la escritura, sí. Yo misma lo disfruté mucho. Anduvo tanto tiempo en mi cabeza…

-¿Desde cuándo?

-Desde que fui adolescente. Yo vivía con unas tías en Paraná, en una casa como conventual, porque la gente cerraba las puertas temprano. Entonces leía muchos libros de historia. Ellas eran ramiristas, igual que los Leguizamón, que eran del mismo tronco familiar que Martiniano Leguizamón. Eran de origen vasco y se vinieron a Entre Ríos desde el Paraguay. Yo leía todo eso. Había sacado un premio por una composición que había hecho sobre la Guerra Gaucha. Mi profesor de Literatura me decía que yo tenía que hacer Letras, pero para eso me tenía que quedar a vivir con las tías. Esa debía ser mi verdadera carrera, pero vine a Buenos Aires para estudiar Medicina. Sin embargo, cuando tuve que estar al lado de los enfermos me di cuenta de que eso no era lo mío. Pero siempre escribí. Me acuerdo que le hice un poema a Evita, que lo recitaba con los amigos. Yo estaba muy metida con la poesía.

-Escribiste bastante poesía.

-Si, claro, por ejemplo el libro Carta a Leroi Jones, publicado en Panamá, México, Colombia, traducido en EEUU y en Francia. Cuando vine a Buenos Aires, la primera acción fue ir a visitar los lugares donde estaban viviendo los exalumnos de mi mamá, que fue una maestra rural en un pueblo que había fundado mi abuelo, en el campo total. Cuando me instalé seguía leyendo: Kafka, (Niestszche) Así hablaba Zaratustra. Pero siempre estuvo esta historia.

-¿Qué quiere decir ser ramirista?

Nuestro mundo se dividió entre los artiguistas y los ramiristas. A mí me parece que eso es falso, porque (Francisco) Ramírez y Estanislao López, que era el caudillo de Santa Fe, fueron la parte más fuerte del apoyo a (José Gervasio) Artigas en su lucha. Fueron extraordinarios lugartenientes, que era como se decía antes. Yo pensaba, cuando recorría esos caminos hacia el medio del monte, cómo habría andado Ramírez en esos lugares, porque aquello era una gloria de flores y pájaros y monte cerrado que te hace vivir de otro momento la niñez y la adolescencia, cargada con la magia que hay en ese mundo, cargado, a su vez, con el lenguaje campesino que te queda grabado para toda la vida. Eso me ayudó a ir pensando de dónde puedo partir para contar la historia. Empecé a hacer bocetos del libro, después…

-¿Cómo fue que se te dio por contarla?

Me encantaba esa figura, ese hombre, y además porque de verdad mucha gente muy vieja, ahí, en el campo, decía que lo veían pasar a veces a la tardecita, con cabeza o sin cabeza, su poncho al viento. Siempre lo vieron a Ramírez. Además, es una figura romántica, porque él murió por salvar a su compañera, Delfina, que también tiene una vida misteriosa, porque algunos la ponen como nacida en Brasil. Desde chica se acostumbró a andar a caballo. Lo que sí es que nadie te puede decir dónde la encontró, y eso es lo hermoso y misterioso. Todo eso va creciendo en la imaginación adolescente…. Muchos de los alumnos de mi mamá los encontré en la isla Maciel, habían venido a trabajar en los frigoríficos.  Cuando uno llega acá del campo se siente asombrado, imaginate. Después me fui metiendo en la vida política, en las cosas que pasaban…

-¿Cuando dejaste Medicina qué hiciste?

Periodismo, pero también me metí en unos líos, porque me fui a Misiones a llevar un encargo para una guerrilla que entró en Paraguay, en 1959. Yo había ido a llevar los remedios que me había pedido una enfermera, porque yo había hecho terapia ocupacional cuando la epidemia de poliomielitis en el 56 y me metí en el hospital a ayudar. Me quedé casi un año en la selva, en unos campamentos. Había tres grupos distintos además del FULNA. La guerrilla recibía ayuda de la izquierda, pero también de la Libertadora, que no lo quería a (el dictador Alfredo) Stroessner porque lo había querido cobijar a Perón. Pero hay documentos de que EEUU presionó a Stroessner para que lo recibiera porque sino no podían terminar con el golpe. Esa vida en la selva también es absolutamente mágica. Ese mundo terminó siendo mi primera publicación de cuentos y también poesías. Mi primer libro fue Los subverdes: yo partía del subdesarrollo, “nosotros los subdesarrollados”. ¡Cómo se van armando las cosas¡, porque yo tenía esa historia de la selva, donde te cuentan infinitas leyendas. Decía el general Torrijos cuando le preguntaron por el realismo mágico: “no hay realismo mágico, acá la realidad de nuestros países es mágica”. Todo ese mundo tan rico que no lo hemos transmitido, con los emigrantes, los gauchos judíos. El peso que tiene Buenos Aires es que no sale de la literatura es urbana, cuando hay magníficos escritores del interior, entrerrianos como Evaristo Carriego. Habría muchísimos más, si no hubiera esa frontera.

Contame un poco más tu incursión en la literatura.

Yo escribí un libro de cuentos que fue El hombre que fue yacaréque gustó muchísimo, con prólogo de Juan Gelman. Pero desde el 76 en adelante ya me metí en el periódico Uno más Uno de México. Después terminé viajando por El Salvador, por Nicaragua, fui corresponsal y la vida era un movimiento constante. ¿Cómo te sentás a escribir? A mí me trajeron con ACNUR desde Panamá cuando fue la invasión, en el 89. Yo había pedido refugio, porque si bien yo no era de ninguna organización armada, me juntaba con ellas. Cuando volví, ya en tiempos de Alfonsín, era corresponsal de La Jornada de México y me quedéUn día me levanté recriminándome: “porque yo esta novela la tengo que hacer”. Y empecé a escribir y escribí 50 páginas que no las tuve que tocar para nada, salvo pequeñas cosas. Pero fue increíble.

-¿En qué año fue?

-En el 94 o 95. Escribí en dos días sin parar. Son las primeras 50 páginas. Yo quería empezar con Ramírez pero hubo una fuerza que me llevó a empezar con Estanislao López. Lo primero fue ese monólogo largo y luego empezaron a salir un montón de cosas. Pero después tenía que seguir. Entonces tuve que viajar a Paraguay por los archivos, que fue cuando hice tres notas grandes del Plan Cóndor por La Jornada y después fue que dieron ese premio en EEUU (North American Congress on Latin America, NACLA). Porque todos cuentan del plan pero yo conté quien estaba detrás del Cóndor y está todo lo que EEUU hizo durante el golpe de Allende. Ese viaje me cortó otra vez. Y yo me decía ¿cuándo terminaré con el periodismo? Me fui metiendo cada vez más, enredándome cada vez más. Pero mientras tanto fui publicando libros de poemas, como Memorias de trashumante, de entrevistas comoMujeres de Fuego. Cuando volví pensé que aquí iba a estar todo muy tranquilo.

-Acá nunca va a estar tranquilo (risas).

-No, no. Yo el único período de cierta racionalidad que viví fue durante el gobierno de Perón, una cosa totalmente distinta que no se repitió más.

-¿Hasta el ‘55?

-Si. Yo eso lo viví en el interior, porque era muy fuerte esa presencia de Evita. Hasta mi mamá le pidió para la escuela, a la que nunca llegaba nada. No había ni cuadernos. Mi mamá pedía el papel de estraza, ese gris, los cosía y esos eran los cuadernos para los chicos. Después empecé a seguirla (a la novela) y la fui terminando y cuando estaba terminada, los amigos que venían me decían ¡¿pero por qué no publicas esto?!”.

-El libro se podría contar en clave actual. La historia de Ramírez, el error de haberse alejado de Artigas.

Artigas era una figura políticamente mucho más importante que estos muchachos (por López y Ramírez) porque tenía más preparación y todo. Ellos también lucharon por una patria federal, hasta la muerte. A Ramírez lo recibieron acá y (Manuel de) Sarratea, que era muy sibilino, los llevó a negociar y terminaron firmando algo que cuando vos mirás el Tratado de Pilar, lo terminaron convenciendo sobre todo de que Artigas quería entregarnos a los portugueses, que iba contra la República Argentina. Artigas era muy impulsivo pero, a la vez, era un personaje extraordinario, porque tenía una visión mucho más avanzada. Estos habían sido como sus hijos, porque habían empezado muy jóvenes. El enojo de Artigas es por ese pacto escrito de tal manera que podía entenderse en su contra. El centralismo porteño que tan bien definió el Colorado (Jorge Abelardo) Ramos, que le llamaba “la pandilla del barranco”. Hay dos historias o tres de los mismos hechos, donde vas a encontrar la verdad, pero la mayoría sigue la historia de (Bartolomé) Mitre, y ahí empieza la confusión.

Eso trasladado a hoy en día, lo difícil que es generar una idea de integración regional y lo fácil que resulta destruir todo eso. Pienso en la Unasur y todos los intentos que se han hecho.

Cuando yo estaba terminando el libro me dije “este libro sirve para ahora”. Es el momento en que nos preguntamos por qué todavía estamos en el siglo XIX, donde se ve por qué los porteños siempre le rechazaban los enviados a Artigas. Porque evidentemente él tenía esa visión… en este libro de alguna manera yo quería tocar el punto en que me afectaban. Hoy en día es fácil decir Pancho lo traicionó a Artigas. Mi criterio era cómo logran desunirte, con qué facilidad lo  lologan. En realidad te das cuenta de que Artigas sin ellos no podía seguir la guerra. No tuvo el acompañamiento que debió tener. Pero si hubiera sido una traición, Ramírez no le hubiera enviado el documento para que lo viera. Artigas no quiso volver a Uruguay, sintió que lo habían traicionado y se fue a Paraguay y esa historia termina triste. 

Del barro de la realidad a la ficción

Por momentos, pareciera que Stella Calloni se sintiera culpable de haber escrito ficción, acostumbrada de toda su vida a mostrar los hechos metiendo los pies en el barro.

“Mi miedo era que familiares de López tomaran a mal que yo pusiera en su boca cosas que yo había escrito. Cualquiera sabía que López no hablaba así, Vinicio, el que cuenta la novela, soy yo. Tuve que poner todo en boca de un hombre porque era increíble que una mujer pudiera estar haciendo esos bocetitos”.

En su larga carrera periodística, Calloni tuvo logros impactantes, más allá de quizás su cumbre, que fue la investigación sobre el plan criminal de las dictaduras de los años setenta. “En Mujeres de fuego, tengo una entrevista con la esposa de (el líder colombiano asesinado en 1948 Jorge Eliécer) Gaitán –recuerda, entusiasmada- La mujer se robó el cadáver del hospital y lo enterró en el comedor para sacárselo a los liberales, que querían hacer figurete con él”.

También en ese texto, subtitulado “Historias de amor, arte y militancia”, hay entrevistas con la dirigente comunista argentina Fanny Edelman, que había estado en la Guerra Civil española “y llegó a tener el sudario de Evita”, relata Calloni, “Ese libro me permitió hacer tres ensayos, uno de Frida Kahlo, uno de Manuela Sáenz (quien fue amante de Simón Bolívar) y otro de una escritora mexicana que fue la primera que publicó un libro sobre Chiapas, Rosario Castellanos.

Tiempo Argentino, 2 de Julio de 2023