Donald Trump condicionó las negociaciones comerciales con el gobierno chino a que Beijing actúe “con humanidad” contra los manifestantes que desde hace un par de meses protestan contra las autoridades de Hong Kong. Mientras tanto, el gigante asiático concentra tropas en Shunzhen, cerca de ese territorio, y advirtió que no se quedarán “de brazos cruzados si la situación empeora” y volvió a insistir en el reclamo de que EEUU no se entrometa en asuntos que no le competen.
Como si se tratara de un luchador por los derechos humanos, Trump pidió a China un trato “humano” y en un tuit escribió que tiene “Cero dudas de que si el presidente Xi quiere resolver rápida y humanamente el problema de Hong Kong, puede hacerlo” y que si quisiera podria reunirse con los manifestantes para resolver la cuestión.
Luego le pidió una reunión personal para hablar de las cuestiones bilaterales, aunque ahora puso sobre la mesa una cuestión que hasta ahora no se había incluido, ya que la guerra comercial solo trataba de aranceles y volúmenes de ventas de productos de intercambio.
Es así que el departamento de Estado se mostró preocupado por la presencia de efectivos militares en Shenzhen. Tras el acuerdo firmado entre Londres y Beijing en 1997, unas 5000 tropas están acantonadas en Hong Kong. Se entiende que el tratado establece que se respetará el principio de “Un país, dos sistemas” hasta la incorporación total de la ex colonia en 2047. De modo que la presencia de uniformados chinos sería un asunto interno.
Sin embargo, las protestas, inicialmente contra una ley de extradición que permitiría que disidentes chinos fueran extraditados a pedido del gobierno central, fueron creciendo en demandas y ahora exigen la renuncia de la gobernadora, Carrie Lam, y cambios en el sistema electoral, al que consideran restrictivo para fuerzas políticas opositoras.
El gobierno de Xi Jinping denunció agresiones de tipo terrorista contra la población honkonesa en los últimos enfrentamientos. Pero la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, la chilena Michelle Bachelet, condenó la represión policial y pidió una investigación imparcial sobre las denuncias de violencia contra los manifestantes.
Un estudio sobre quiénes son los manifestantes publicado por la agencia AFP muestra que el 54% son hombres, el 49% tiene entre 20 y 29 años, el 77% tiene estudios universitarios y el 50% son de clase media. Desde el gobierno chino deslizan que las protestas tienen todos los componentes de los levantamientos de las “Revoluciones de colores” o de la “Primavera árabe”. Dando a entender hay participación de agentes de potencias extranjeras en el apoyo a los grupos opositores.
El trasfondo de todo este clima de revuelta popular está dado por la guerra comercial que enfrenta a EEUU y China. Trump anunció la semana pasada que pondrá en marcha aranceles adicionales a productos chinos por un total de unos 300 mil millones de dólares. Un día después la moneda china cayó en su cotización mínima desde 2009, causando una tormenta en las bolsas de todo el mundo.
De allí a la sospecha de Beijing sobre la injerencia estadounidense en la situación de Hong Kong como hay un paso. Estos tuits de Trump recurriendo a argumentos “humanitarios” como factor de negociación parecen confirmar que las sospechas de las autoridades chinas no son infundadas. Sobre todo viniendo de un presidente que hace culto de un discurso xenofóbico en su propio territorio y que es acusado de haber encendido la mecha racista que llevó, entre otras cosas, a la balacera que hace 15 días provocó 22 muertes en El Paso a manos de un supremacista blanco.
La autoridad aeroportuaria de Hong Kong suspendió por segundo día consecutivo todos los vuelos en esa estación aérea porque cientos de manifestantes ocuparon la zona de facturación de la terminal. El aeropuerto había reanudado sus actividades pocas horas antes luego de haber finalizado un bloqueo previo.
La autoridad aeroportuaria confirmó en un nuevo aviso que se cancelarían todos los vuelos que no hubiesen completado el proceso de facturación antes de las 16.30 (hora local). Además, solo dejaron aterrizar los aviones que ya están en ruta, según la agencia de noticias alemana dpa.
Con la de este martes ya son cinco las jornadas consecutivas de protestas en el aeropuerto. «Estamos intentando detener los vuelos y, como ayer, bloqueamos toda la zona de salida para que quien quiera irse de Hong Kong no pueda hacerlo», ha explicado uno de los manifestantes, Joshua Wong, en declaraciones a la agencia alemana.
El aeropuerto de Hong Kong se convirtió en el principal centro de las protestas contra el gobierno de Carrie Lam, quien a principios de junio había aprobado una ley que autorizaba la extradición de sospechosos a países con los que no había un tratado específico, como es el caso de China continental.
La normativa se había promovido para el caso de un hombre acusado de femicidio en Taiwán, pero para sectores políticos de la oposición iniciaron protestas tras considerar que permitiría extraditar a disidentes del gobierno chino que se refugien en Hong Kong. Tras las primeras manifestaciones, el gobierno suspendió la ley de extradición, aunque ahora el reclamo popular es por la renuncia
El enclave fue tomado por el imperio británico tras la guerra del opio en el siglo XIX pero luego de pacientes negociaciones con Beijing se firmó un acuerdo por el cual en 1997 el Reino Unido se retiró del gobierno. El tratado contempla la existencia de “un país dos sistemas”. En 2047 Hong Kong pasará definitivamente al control chino.
Sin embargo, sectores muy influyentes de ese territorio rechazan la incorporación a China. Para las autoridades de Beijing, muchos de esos grupos son sustentados por Estados Unidos. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Hua Chunying, pidió a Washington que deje de interferir en la crisis de Hong Kong. Una semana antes, el director de la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado, Zhang Xiaoming, se quejó de que luego de que la ordenanza fue dejada de lado, ahora las protestas tienen las características de una «revolución de color».
“La parte estadounidense ha hecho con frecuencia declaraciones irresponsables sobre los asuntos de Hong Kong, lo que ha confundido lo blanco con lo negro e incitado a problemas”, insistió Hua. “Hay políticos de peso y funcionarios diplomáticos de Estados Unidos que han interactuado con los alborotadores y acusado injustamente al gobierno central chino, están instigando la violencia y actos ilegales que ponen en riesgo la prosperidad y estabilidad de Hong Kong”, agregó.
Como consecuencia de las manifestaciones, la policía reprimió con dureza, lo que provocó el rechazo de distintos gobierno, incluido el de Donald Trump, que dijo que esperaba “que no hubiera muertos”.
La chilena Michelle Bachelet, titular de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), por otro lado, instó a las autoridades a investigar «el uso desproporcionado de la fuerza» por parte de los agentes policiales en las protestas.
«Juan Domingo Perón murió hace 45 años, pero su legado sigue dominando la política de Argentina». Así comenzó Gerard Martínez su despacho sobre el resultado de las PASO para la agencia AFP. El cronista eligió el camino de explicar el -para muchos- inesperado triunfo de Alberto Fernández con un recuento la historia reciente del país. Precisamente, uno de los slogans del macrismo para justificar la política económica que puso en marcha desde el 10 de diciembre de 2015. Que venía a terminar con «70 años de frustraciones».
«Nada parece resistir al movimiento impulsado por el general a mediados de los años 1940, ni siquiera el presidente Mauricio Macri, que está a punto de conseguir una hazaña: ser el primer mandatario no peronista que llega al término de su mandato electo desde 1928», añade, lapidario, Martínez.La agencia alemana dpa destaca en un despacho fechado en Madrid a través de Europa Press que el partido español Podemos aplaudió el éxito de la fórmula Fernández-Fernández. «Aunque todo está por decidir, estos muy buenos resultados anuncian un cambio en la política Argentina y la posibilidad real de dejar atrás los oscuros años del Presidente Macri», dice un comunicado de la formación política creada por Pablo Iglesias que intenta -hasta ahora infructuosamente- acordar un gobierno de coalición con el PSOE para ungir como presidente del gobierno a Pedro Sánchez.
Podemos incluso felicitó a los «compañeros» de Frente para Todos y recalcó su deseo de que los resultados «se traduzcan» en octubre «en una recuperación de la soberanía económica y la justicia social» para el «pueblo hermano» de Argentina.
La rusa Sputnik, en tanto, hizo un recorrido por los sectores representativos de la izquierda latinoamericana y anotan un tuit del excandidato presidencial de izquierda y actual senador colombiano Gustavo Petro.
«Un día histórico, no solo para el hermano pueblo argentino, sino para toda nuestra América», celebró el ex presidente paraguayo Fernando Lugo, destituido en un golpe institucional en 2012.
«Gracias Alberto, gracias Cristina, gracias Axel Kicillof… ¡Gracias, Argentina del alma! Aquí también, todo es cuestión de tiempo. Nuestro pueblo despertará. ¡Hasta la victoria siempre!», escribió Rafael Correa desde Bruselas.
El candidato a las presidenciales uruguayas del Frente Amplio, Luis Puig, fue tambièn crudo en su análisis:
Uruguay tiene elecciones el mismo domingo que Argentina, el 27 de octubre próximo, y el FA somete a la voluntad popular sus 14 años de gestion.
La agencia semiestatal china Xinhua, en cambio, apeló a entrevistas con analistas locales para dar cuenta en su servicio internacional sobre la nueva realidad que se esparce en la Argentina desde este domingo. Así, Patricio Giusto opinó que «en esta votación quedó claramente demostrado el peso, en términos electorales, que tuvo el fracaso económico de la gestión de Mauricio Macri».
El académico de la Universidad Católica Argentina (UCA) agregó que el resultado «era efectivamente lo esperable, según la lógica y la historia electoral» de la ciudadanía argentina. «De cara al futuro, a Macri sólo le queda armar un nuevo gabinete y trabajar rápidamente en un relanzamiento integral de la gestión, en aras de garantizar la gobernabilidad y esperar lo que sería un milagro en las elecciones de octubre», remató el también titular de la consultora Diagnóstico Político.
Podemos incluso felicitó a los «compañeros» de Frente para Todos y recalcó su deseo de que los resultados «se traduzcan» en octubre «en una recuperación de la soberanía económica y la justicia social» para el «pueblo hermano» de Argentina.
La agencia francesa AFP, en tanto, en otro cable informativo resalta la opinión del analista Carlos Fara, quien señala que «el gobierno perdió el apoyo de sectores clave de la sociedad» y que este domingo «se rompió el contrato simbólico de lo que se esperaba que fuera el cambio en Argentina» que había prometido Macri en la campaña de 2015 y pudo mantener en las legislativas de 2017.
Para Rosendo Fraga, el resultado «fue un cachetazo de realidad al marketing político» de Cambiemos que «quedó con bajísimas expectativas para octubre». «Contener a los mercados es el gran interrogante hoy; si no hay un acuerdo entre Fernández y Macri, va a ser muy difícil construir confianza», remarcó Fraga a AFP, que sumó una evaluación del politólogo Sergio Berensztein: «esta apuesta del peronismo a una coalición más moderada fue acertada».
En la semblanza histórica del movimiento creado por Perón, el académico Gustavo Nicolás Contreras sostiene que «el peronismo es una oportunidad política, es el lugar que tiene peso político, que puede ofrecer la gestión del gobierno, la posibilidad de potenciar los intereses propios».
Fraga entiende que la clave de la resistencia del peronismo «está en su capacidad de entender, procesar y representar, la complejidad, ambigüedad y contradicción de la sociedad argentina».
La guerra comercial entre Estados Unidos y China ingresó en otra etapa, a partir de la devaluación del yuan y la suspensión de las importaciones de productos agropecuarios estadounidenses. Al mismo tiempo, el gobierno de Xi Jinping protestó ante Washington por lo que considera una injerencia en las revueltas que se vienen produciendo en Hong Kong y también por la arremetida contra el presidente Nicolás Maduro en Venezuela. En otros frentes de combate, la empresa Huawei presentó su nuevo sistema operativo HarmonyOS para contrarrestar el bloqueo decretado por Donald Trump para Android. El gigante de las telecomunicaciones anunció, además, una inversión de 800 millones de dólares para construir una fábrica de celulares en San Pablo. Otra muestra de que América Latina forma parte del teatro de operaciones.
La caída del yuan a su mínimo histórico desde 2009 causó un impacto negativo en las bolsas de todo el mundo y especialmente en Argentina, en un entorno turbulento por las PASO. Trump denunció que Beinjing está manipulando su divisa, pero en todo caso es la respuesta al anuncio de un incremento adicional de los aranceles de un 10% a productos elaborados en China que ingresen en EE UU.
Este viernes, Trump amenazó con una posible cancelación del encuentro programado entre los líderes de ambas naciones para negociar el futuro del comercio bilateral. «No estamos listos para lograr un acuerdo, pero veremos qué pasa. Si se hace, bien, si no se hace, también», detalló. «Tenemos todas las cartas y lo estamos haciendo bien», concluyó el mandatario estadounidense.
En las calles de Hong Kong
Las autoridades chinas aprovecharon también para dar un marco a la situación en Hong Kong, que enfrenta desde hace un par de meses un clima de protestas callejeras. Desde junio crecen las manifestaciones contra un ley de extradición que permitiría entregar prófugos a Taiwán, Macao y la China continental. Los manifestantes critican que la normativa podría afectar a disidentes políticos reclamados por Beijing. La vocera de la cancillería china, Hua Chunying, declaró que su par estadounidense, Morgan Ortagus, «debería dejar de hacer pasar gato por liebre» y no mienta para ocultar la injerencia de Washington en Hong Kong. En apoyo de Beijing salió la portavoz del ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, quien aseguró que en Moscú tomaban «en serio» la información sobre la intromisión en los asuntos chinos.
Los estrategas chinos también temen un recrudecimiento del histórico conflicto entre Pakistán y la India por Cachemira, que escaló en estos días de un modo peligroso. Y si bien en este caso no especularon sobre la intervención estadounidense, sí se apuraron a advertir sobre las consecuencias de un estallido bélico. «China y Pakistán son socios estratégicos para todo tiempo y siempre se han entendido y apoyado mutuamente en temas relacionados con sus intereses centrales, lo cual también es una buena tradición que los dos países deben apreciar», dijo el canciller Wang Yi.
El vocero del ministro, en cambio, no olvidó reclamar por el avance de la Casa Blanca en Venezuela. «Qué partido político gobierna un país es un asunto interno y debe ser decidido por su pueblo. Lo de Estados Unidos constituye una burda interferencia en los asuntos internos de Venezuela y viola severamente las normas básicas que rigen las relaciones internacionales. China se opone firmemente a eso», añadió.
En el país caribeño, el presidente Maduro puso en marcha una planta mezcladora en el estado de Anzoátegui en el marco de una alianza entre la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC). El titular de PDVSA dijo que se elevará la producción de crudo de 165 mil barriles diarios a 230 mil.
Huawei, metida de lleno en la guerra comercial a partir de la decisión de Trump de incluirla en la lista negra de empresas peligrosas para la seguridad de EE UU, dio dos batacazos. Por un lado, dijo que ya comenzará a utilizar el sistema Harmony que reemplazará a Android en sus celulares.
En tanto, el gobernador de San Pablo, João Doria, viajó a China donde acordó la instalación de una planta de Huawei en ese estado brasileño, una inversión por 800 millones de dólares entre 2020 y 2022. Allí fabricarán celulares para vender en Brasil y exportar a América del Sur.
Huawei también financiará el Instituto de Investigaciones Tecnológicas, un participará en un proyecto para digitalizar la red de escuelas públicas. Según se informó, para 2022 los tradicionales pizarrones serán reemplazados por computadoras, tablets y smartpohnes. La firma china está en primer lugar en la pista de largada para los concursos de ofertas.
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