por Alberto López Girondo | Abr 24, 2022 | Sin categoría
El general Rustam Minnekayev, subcomandante del Distrito Militar Central de Rusia, pateó el hormiguero señalando que la segunda fase de las operaciones en Ucrania, iniciadas hay hoy justo dos meses, implicaban establecer “un control total sobre el Donbass y el sur” de ese país para garantizar un corredor terrestre de la península de Crimea hasta Trasnistria, la región prorrusa de Moldavia. Eso permitiría también mantener un cerrojo sobre todos los accesos por mar a Ucrania, con las consecuencias económicas imaginables para las exportaciones industriales y agropecuarias de ese país. Mientras tanto, la situación en Mariupol se centraba en el bloqueo de todas las salidas de la extensa planta siderúrgica de Azovstal, donde se habían refugiado tropas nacionalistas y algunos civiles. Para Moscú, entre ellos hay un batallón de mercenarios de varias nacionalidades y efectivos del batallón nazi Azov.
Parece lejana la posibilidad de una mesa de negociaciones para poner fin al conflicto. Ni siquiera se espera un alto el fuego para la celebración de la pascua ortodoxa, este domingo. Sin embargo, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky propuso una reunión con su par ruso, Vladimir Putin, con un mensaje que pudo ser tomado como desafiante. «Creo que quien empezó la guerra podrá ponerle fin», dijo ante un grupo de periodistas a los que convocó en una estación de subte en Kiev. Pero agregó que abandonaría cualquier negociación si las tropas rusas matan a los ucranianos atrincherados en la acería.
Zelensky recibirá en la semana dos visitas con objetivos contrapuestos. Este domingo está programada una entrevista con el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken y el titular de Defensa, Lloyd Austin. Es sencillo comprender que el objetivo del dúo estadounidense no es asesorar al ex comediante en técnicas para tranquilizar los espíritus sino avanzar hacia la provisión de armamento y mantener el pedido de “no aflojar” ante Rusia.
Gira de Guterres
Luego viajará a la capital ucraniana el secretario General de la ONU, Antonio Guterres. Zelensky se mostró ofendido con esta visita, no por algo personal contra el portugués, sino porque primero viajará a Moscú para hablar con Putin. No está claro si Guterres conseguirá hablar con los presidentes, como era su propósito, aunque si están confirmados los encuentros con los ministros de Exteriores, el ruso Sergei Lavrov, y el ucraniano Dmytro Kuleba.
Putin celebró en la semana la toma total de la estratégica ciudad portuaria de Mariupol y recomendó en un video difundido especialmente al ministro de Defensa, Sergei Shoigu, que no atacaran a los ucranianos escondidos en la siderúrgica Azovstal, para no arriesgar la vida de los soldados propios sin necesidad. Eso si, le pidió “que no entre ni salga ni una mosca”.
El presidente ruso habló también con el titular del Consejo Europeo, Charles Michel, quien le reclamó, según las agencias internacionales, que permita el acceso de ayuda humanitaria para la población de Mariupol. Desde Moscú le respondieron que es Kiev quien no permite la rendición de los últimos soldados, sometiéndolos inútilmente a la posibilidad de perder la vida.
Las informaciones sobre este tema son contradictorias. La vice primera ministra ucraniana, Iryna Vereshchuk, indicó que “estamos intentando evacuar de nuevo a las mujeres, los niños y los ancianos”. Fotos publicadas en las redes sociales mostraban que además de efectivos militares hay niños en esos extensos túneles de la planta, edificada en los años 30 en uno de los planes quinquenales de la Unión Soviética.
Este sábado, y en consonancia con la declaración del general Minnekayev, fuerzas aeroespaciales rusas destruyeron un depósito de armas provistas por EEUU y la OTAN en Odesa, informó el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konashénkov, según la agencia Sputnik. Añadió que fueron destruidos otros tres almacenes de armas, municiones y pertrechos militares en Ilichevka y Kramatorsky un complejo de misiles antiaéreos en Nóvaya Dmítrovka.
Espacio aéreo
El gobierno turco anunció el cierre de su espacio aéreo para aviones militares rusos con destino a Siria. “Entregamos los permisos por tres meses. Ellos tenían permiso hasta abril. Nuestro presidente habló con Putin sobre eso. Entonces los vuelos cesaron. Es decir, nosotros estamos llevando a cabo el proceso mediante el diálogo, basado en la convención de Montreux», dijo Mevlut Cavusoglu, canciller turco.
En Alemania, el jefe de gobierno, Olaf Scholz, surfea para evitar la ruptura de la coalición que le permitió llegar al gobierno en diciembre pasado. El tema de fondo es la entrega de armas a Ucrania. Scholz insiste en que su posición es evitar que la guerra se extienda a los países de la Otan. “No debe haber una guerra nuclear. Estoy haciendo lo posible para evitar que una escalada conduzca a una tercera guerra mundial”, sostuvo a Der Spiegel.
Desde el otro lado de Eurasia, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Zhao Lijian, protestó contra declaraciones de la subsecretaria de Estado Wendy Sherman. La funcionaria estadounidense había declarado que China “debe aprender las lecciones correctas de la situación en Ucrania”.
«La posición de China sobre la cuestión de Ucrania es legítima, justa, objetiva e irreprochable. Por el contrario, es la parte estadounidense la que tiene un mal historial sobre las cuestiones pertinentes», retrucó Zhao. «Aconsejamos a la parte estadounidense que se mire en el espejo y maneje apropiadamente sus propios asuntos antes de señalar con el dedo a otros», abundó.
Tiempo Argentino, 24 de Abril de 2022
por Alberto López Girondo | Abr 2, 2022 | Sin categoría
Las imágenes de dos helicópteros bombardeando un depósito de petróleo en Belgorod, a unos 40 kilómetros de la frontera con Ucrania pero en territorio ruso, elevaron las alarmas ante un nuevo encuentro entre ambos países en una mesa de negociaciones. El gobierno de Kiev dijo al principio que “no confirma ni niega” su responsabilidad, pero luego atribuyó el golpe, que provocó el estallido de los tanques de combustible –que terminaron envueltos en llamas– a un “atentado de bandera falsa” perpetrado por Moscú. En todo caso, el ataque amenazó con empiojar las conversaciones de paz, aunque con las horas el tema fue bajando de agenda a medida que la complicada evacuación de civiles de la ciudad de Mariupol le agregaba una dosis de dramatismo a la situación general en este conflicto bélico que ya lleva 38 días.
Mientras tropas rusas aparecían reagrupándose hacia el este del país, como parte de algunos acercamientos para hablar de un alto el fuego, el anuncio del presidente Vladimir Putin de que a partir de este viernes los países que quieran seguir comprando gas a Rusia deberán abonar en rublos generó otro tipo de rispideces.
El decreto firmado por Putin dice que, “si no se realizan estos pagos, lo consideraremos un incumplimiento de las obligaciones por parte del comprador, con todas las consecuencias que ello conlleva”, léase, cortar el envío del fluido. La respuesta fue que los contratos fueron hechos en euros o en dólares. Pero entre las sanciones establecidas a instancias de Estados Unidos –y que acataron casi en su totalidad los países europeos–, las que más impactan se relacionan con las suspensiones de bancos y, sobre todo, la incautación de reservas del Banco Central de Rusia en el exterior, que suman el equivalente a unos 300 mil millones de dólares.
Hace algunos días el canciller Sergei Lavrov había manifestado la sorpresa para Moscú, que evaluaba sanciones pero nunca una semejante, ya que atenta contra confianza en el resguardo de depósitos de los fondos de países soberanos. Por si no bastaba con los 1200 millones de dólares de oro que el Banco de Inglaterra se niega a devolver al gobierno de Nicolás Maduro, argumentando que el Reino Unido reconoce a Juan Guaidó como presidente de Venezuela, ahora se agrega la mitad de la reserva acumulada por Rusia durante años y confiada en la seguridad de que los depósitos de países soberanos son intangibles.
La maniobra de Moscú tampoco se la esperaban en Occidente y el grupo G7 dijo que era inadmisible porque representa “un incumplimiento unilateral y claro de los contratos existentes”, según el ministro de Economía germano, Robert Habeck. Más allá de discusiones técnicas y hasta morales, lo concreto es que el rublo, que en los primeros días tras la batería de sanciones había caído hasta mínimos históricos de 115 por euro, a poco del anuncio de Putin se recuperó hasta 94. La razón habría que buscarla en compras en secreto de empresas u organismos públicos europeos para cumplir con las nuevas disposiciones.
Si las sanciones esperaban destruir la economía rusa, luego del impacto inicial tal vez termine por golpear más a los países occidentales y hay quienes sostienen incluso que el dólar dejará en el camino jirones de su vigencia para ser una moneda más, con lo que puede eso significar para la fortaleza económica de Estados Unidos.
Por lo pronto, India ya anunció que las compras de gas ruso se harán en monedas locales –rupia y rublo– y mediante un sistema alternativo al de transferencia SIWFT del que se eliminó a Rusia, lo que despertó amenazas de la Casa Blanca contra un país al que consideraban amigo de Washington. El Banco Central de Brasil, además, cuadruplicó sus reservas en yuanes –la moneda china– y redujo su exposición en dólares y euros. “El motivo es que ahora hay mayor incentivo al yuan después de que EE UU bloqueara aplicaciones en dólares a Rusia”, dice un comunicado del BCB, que preside desde la llegada de Jair Bolsonaro al Planalto el economista liberal Roberto Campos Neto.
Otra liberal, Elvira Nabiullina, ocupó los medios especializados estas semanas. A cargo del Banco Central de Rusia desde 2013 y considerada desde 2014 por la revista Forbes como una de las mujeres más poderosas del mundo, esta mujer de origen tártaro nacida en la República de Baskortostán tiene mandato hasta el 24 de junio y Putin ya adelantó que va a proponerla para un nuevo período.
Nabiullina fue muy criticada tras el bloqueo de las cuentas del BCR. Muchos la acusan de que con su consistente fe en los mercados, expuso al país a perder la mitad de sus ahorros. Pero al mismo tiempo, es una garantía para los mercados de que buscará que no se le desmadren las variables financieras. En 2014, tras la reincorporación de Crimea, había tenido que enfrentar un cimbronazo parecido y estabilizó el rublo incrementando las tasas bancarias del 9 al 17%, para luego volver al valor inicial. Ahora, elevó la tasa de referencia del 9,5% al 20% y frenó una posible corrida, que era el objetivo confeso de las medidas punitivas contra Moscú.
El premio Nobel de Economía Paul Krugman publicó una columna en el New York Times donde acota que “Rusia ha logrado defender con bastante eficacia el valor de su moneda” y, tras reconocer la importancia de haber impuesto severos controles de cambio, elucubra que una de las razones de Moscú para elevar las tasas es sostener al rublo como una estrategia de propaganda. El británico Financial Times fue más lejos y entrevistó a la subdirectora gerenta del Fondo Monetario Internacional, Gita Gopinath, quien dijo que “las sanciones financieras impuestas a Rusia amenazan con debilitar el dominio del dólar estadounidense y podrían resultar en un sistema monetario internacional más fragmentado”.
Los países occidentales, a su vez, ya están sufriendo en carne propia las consecuencias de guerra y las represalias. En Alemania sacaron del menú en los bares las papas fritas porque el aceite de girasol aumentó un 500%. El combustible también se disparó y la liberación de un millón de barriles de las reservas de petróleo que anunció Joe Biden no dio el resultado esperado.
«Ayuda» para prevenir conflictos en otros países
La Casa Blanca anunció un plan de diez años de prevención de conflictos a poner en marcha en Haití, Libia, Mozambique, Papúa Nueva Guinea y la costa occidental de África para «promover la estabilidad y favorecer el desarrollo económico». La nueva estrategia del gobierno demócrata se implementará «a través de la acción colectiva y la asociación», y se sustenta en la Ley Global de Fragilidad aprobada por el Congreso, informa la agencia AFP.
Entre los países que formarán parte de este esquema figuran también Benín, Costa de Marfil, Ghana, Guinea y Togo, y de acuerdo con lo que afirma Washington, se contemplan medidas para «prevenir conflictos, fomentar la resiliencia y la estabilidad y promover el desarrollo económico».
Para el gobierno de EE UU, es «más necesario que nunca» prevenir y estabilizar conflictos y «mirar más allá de las crisis urgentes y las necesidades a corto plazo» para centrarse en objetivos estratégicos a largo plazo. El gobierno afirma que se enfocará en fortalecer las instituciones democráticas, «por ejemplo, en las áreas del estado de derecho, anticorrupción, aplicación de la ley y transparencia fiscal», y en promover los Derechos Humanos y la igualdad de género.
El Congreso de Estados Unidos autorizó hasta 200 millones de dólares anuales para este tipo de estrategias y asignó 125 millones de dólares en el año fiscal 2022 para el Fondo de Prevención y Estabilización. En algunos de esos países, la intervención de Estados Unidos fue clave para crear las condiciones de su inestabilidad, como ocurre en Haití desde hace décadas y en Libia desde 2011.
Tiempo Argentino, 2 de Abril de 2022
por Alberto López Girondo | Mar 2, 2022 | Sin categoría
A una semana de la invasión a Ucrania, la situación parece favorecer a las tropas rusas, pero a un costo muy alto en el campo de batalla y mucho más elevado en el terreno de la diplomacia. Además de la fuerte condena en la ONU de este miércoles, se incrementa a cada día un torniquete de medidas económicas que afectan no solo puntualmente en la vida cotidiana sino que adelantan un futuro tenebroso tanto para el país euroasiático como para la propia Europa. Mientras tanto, no hay novedades en cuanto a una posible segunda reunión entre representantes de Ucranua y Rusia para encontrar las vías para un alto el fuego o un acuerdo más duradero.
Efectivos rusos ingresaron en la ciudad portuaria de Jerson luego de un par de días de asedio. El costo en vidas para Rusia, de acuerdo al primer informe oficial, es más alto de lo que seguramente tenían planeado, ya que encontraron más resistencia que la esperada entre la población y los militares ucranianos, fuertemente pertrechados durante estos últimos tiempos por la OTAN y EEUU.
Las tropas rusas se iban concentrando en torno a Kiev y a Járkov, también bajo una fuerte ofensiva con artillería y blindados pero resintiendo los embates. «El enemigo está acercando sus fuerzas a la capital», dijo el alcalde, Vitali Klitschko, pero «Kiev resiste y va a resistir. Nosotros vamos a pelear», se ufanó el exboxeador.
El número de víctimas que Moscú indica entre sus fuerzas en su primer balance es de 498 soldados muertos y 1597 heridos. La cifra, por el lado ucraniano, (es bueno recordar que todos estos números son parciales y muy poco precisos dadas las circunstancias) rondaba los 2000 civiles muertos desde el 24 de febrero. No se computaron militares, aunque sí se registró un total de 874.000 ucranianos desplazados por los combates, mayormente migrantes hacia países vecinos.
La Asamblea General de Naciones Unidas, en tanto, aprobó por abrumadora mayoría una resolución mediante la cual exige a Rusia el cese de la invasión y la retirada de las tropas. Hubo 141 votos a favor de la resolución -que no tiene carácter vinculante- entre ellos Argentina. Hubo también 35 abstenciones, entre las que destacan China -que se perfila con una neutralidad que le permitiría convertirse en garante de una salida negociada- Bolivia, Cuba, El Salvador, India, Irán, Irak, Kazajistán, Nicaragua y Pakistán.
Para Volodimir Zelensky, el presidente ucraniano, este resultado muestra a las claras que Rusia se queda sola y que se creó “una coalición ‘anti-Putin’ global que está funcionando». Hubo una retahíla de condenas verbales a la “agresión” rusa y un reclamo a volver a los cauces de la diplomacia.
El secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres, destacó, en ese sentido, que «el mensaje de la Asamblea General es alto y claro (…) pongan fin a las hostilidades, ahora. Abran la puerta al diálogo y a la diplomacia, ahora».
Mientras tanto, la crisis dispara los precios de commodities y sobre todo de la energía. El petróleo, por ejemplo, trepó a 112,47 dólares por barril del WTI y el Brent 113.93, los mayores valores desde 2014.
En cuanto a las sanciones, la más dura parece ser la de sacar al país del sistema de transferencias bancarias SWIFT. Sin embargo, no son pocos los que sostienen que tras los acuerdos de amistad con China anunciados el 4 de febrero y habida cuenta de que el centro de gravedad de la economía mundial se desplazó hacia el Indopacífico, quizás eso aceleraría la conformación de una estructura que cumpla los mismos objetivos pero por fuera del dólar.
Incluso el ministro alemán de Finanzas, Christian Lindner, advirtió a los países del G7 sobre la necesidad de tomar medidas para evitar que bancos, empresas e individuos castigados por las sanciones recurran a las criptomonedas para esquivar las medidas.
Por si no bastara, el Departamento de Justicia de EEUU anunció la creación de un equipo de tareas integrado por varios fiscales para perseguir judicialmente a «oligarcas rusos corruptos» y a cualquiera que viole las sanciones contra Moscú.
El secretario de Estado Antony Blinken, a su vez, llevará a cabo una gira diplomática para estrechar acciones con Bélgica, Polonia, los países bálticos y Moldavia.
Tiempo Argentino, 2 de Marzo de 2022
por Alberto López Girondo | Mar 1, 2022 | Sin categoría
En lo que hasta ahora manifiesta como un fracaso en las negociaciones que representantes ucranianos y rusos mantuvieron el lunes en la frontera de Ucrania y Bielurrusia para lograr un alto el fuego, Moscú alega que “no ve voluntad por parte de Kiev de buscar una solución legítima y equilibrada a la crisis”, según el representante permanente de Rusia ante la sede de la ONU en Ginebra, Guennadi Gatílov.
Mientras tanto, y ante un impasse sin fecha para una nueva cita para continuar con las negociaciones -que ambas partes inicialmente habían considerado productivas- las tropas rusas atacaron la torre de televisión de Kiev y bombardearon por tercer día consecutivo la segunda ciudad ucraniana, Járkov, ubicada cerca de la frontera con Rusia.
Fuentes de Revista Ejércitos, un portal que cuenta habitualmente con información confirmable basada en España sobre cuestiones militares, señala que los efectivos rusos avanzaban sobre Kiev con artillería y aviación presumiblemente para cercar a la capital. Pero encontraban una resistencia no esperada a lo largo del camino. Todo indicaba que no podían superar el escollo que representan los drones TB-2 que envían las fuerzas ucranianas.
Imágenes satelitales habían mostrado una columna de más de 60 kilómetros de vehículos blindados y artillería que avanzaban desde el norte en dirección a Kiev en lo que muchos medios interpretaron como el asedio final contra la ciudad. El presidente ruso, Vladímir Putin, en tanto, había ordenado ya el domingo activar “en modo especial de combate” al arsenal nuclear, lo que plantea un peligro adicional de recrudecimiento de un conflicto que puede envolver a todo el continente y desde luego, al mundo.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, publicó en su cuenta de Twitter que habló con el presidente estadounidense Joe Biden a quien le planteó la necesidad de «frenar» la invasión rusa de Ucrania «cuanto antes». “Se habló sobre el liderazgo estadounidense en las sanciones antirrusas y sobre la asistencia en defensa para Ucrania», escribió Zelenski.
En ese marco, avanzan una catarata de castigos de la más diversa índole contra todo lo que suene a ruso, aunque las consecuencias -que ya pintan como más graves para la economía mundial que la pandemia de coronavirus- las padecerán todos los países, sin distinción. Así, las bolsas europeas volvieron a desplomarse hasta un 4,14% y los precios del petróleo treparon por sobre el récord de 2014, hasta 107,44 dólares el Brent y 106,29 el barril de WTI. En Nueva York, el índice Dow Jones perdió 612,58 unidades (-1,81%) y el Nasdaq, tecnológico, bajó 1,73 puntos.
La inestabilidad se explica también por las sanciones, que perjudican tanto a empresas y oligarcas rusos como a empresas de occidente que hacen negocios con ellos. Apple, por ejemplo, anunció que pone “en pausa” las ventas de productos a Rusia. «La semana pasada, detuvimos todas las exportaciones en nuestros canales de venta en el país. Apple Pay y otros servicios han sido limitados, como los servicios de RT News y Spuntik”. Ambos medios tambièn fueron prohibidos en varios países.
Por otro lado, la firma suiza Nord Stream 2 AG. con capitales de Gazprom, operadora del proyecto del gasoducto que EEUU quería clausurar desde la época de Donald Trump y logró ahora con Biden, podría ir a la quiebra. Lo anunció Silvia Thalmann-Gut, secretaría de Economía de la localidad de Zug, donde tiene su sede, quien aseguró que ya fueron despedidas 106 personas que trabajaban en el país helvético.
En otros planos, a la suspensión de los equipos de fútbol de la FIFA y la UEFA, se agregó la exclusión de todos los deportistas de Rusia y Bielorrusia -su principal aliado en esta incursión- de la federación internacional de atletismo, World Athletics. Tembién se excluyó a los deportistas de Rusia y Bielorrusia (un país aliado de Moscú) del Mundial de Voleibol. Varias orquestas y festivales, además, anularon los contratos con Valeri Guérguiev, despedido de la dirección de la orquesta filarmónica de Múnich.
Pero el gobierno ruso también padece las consecuencias de manera directa, entre otras cuestiones por la suspensión del sistema de transferencias bancarias Swift y el bloqueo de fondos en su Banco Central. Este martes se anunciaron una serie de medidas para sostener el rublo y preparaba un decreto para para frenar la fuga de inversiones extrajeras.
Tiempo Argentino, 1 de Marzo de 2022
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