por Alberto López Girondo | Ene 4, 2025 | Sin categoría
Volodimir Zelenski se adelantó a la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca con un gesto de sometimiento que espera le reditúe alguna ventaja a la hora de discutir un tratado de paz con Rusia. Es así que, no contento con haber dejado caer el acuerdo para la provisión de gas que alimentaba a Europa por territorio Ucrania, en un extenso mensaje en sus redes sociales se jacta de haber propinado “una de las mayores derrotas de Moscú” cortando el suministro, avisa con todas las letras que espera la provisión “de gas estadounidense como ya ha mencionado el presidente Trump”. Con el registro de la debacle de sus tropas en los campos de batalla, tal parece que al presidente ucraniano no le quedan muchas cartas en el mazo que no sean alguna ayuda extra de la nueva administración de EE UU, porque de la de Joe Biden ya no puede esperar nada. Ya se gastó todos los cartuchos en la aventura.
El tema de la provisión de gas se convirtió en un problema para la economía europea y especialmente para la industria alemana, a raíz de las primeras sanciones y luego por el atentado contra las tuberías Nord Stream en septiembre de 2022. El contrato entre la empresa rusa Gazprom y la ucraniana Naftogaz estaba fechado en diciembre de 2019 y expiraba a los cinco años si no se rubricaba una extensión. De modo que el 1 de enero a las 8 de mañana -hora de Moscú- se cerraron los grifos.
Para Zelenski es una derrota rusa ya que, explica, “cuando Putin asumió la presidencia de Rusia hace más de 25 años, el transporte anual de gas a través de Ucrania hacia Europa sumaba más de 130.000 millones de metros cúbicos. Hoy, esa cifra es de 0”. Claro, su país pierde también: el acuerdo original garantizaba unos 7000 millones de dólares para Kiev pero desde las sanciones el volumen se fue reduciendo, en los últimos meses estaba alrededor de los 100 millones de dólares mensuales y ahora será de 0 para los dos.
La primera consecuencia es que Eslovaquia y Moldavia sufren en pleno invierno una reducción letal para la calefacción de sus hogares. Por tal razón el primer ministro eslovaco, que en las últimas semanas se entrevistó con Vladimir Putín para analizar alternativas, reclamó a los dirigentes europeos buscar soluciones. En represalia por la actitud ucraniana, el primer ministro Robert Fico anunció que discutirán en la coalición de gobierno “una reducción significativa en el apoyo a los ciudadanos de Ucrania que se encuentran en el territorio de Eslovaquia”
A Europa desde ahora solo llega el combustible del Balkan Stream, alimentado desde el Turkish Stream, a través de Rumania, Grecia, los Balcanes y Hungría. Por otro lado, la región moldava de Transnistria, reconocida como República Independiente por Rusia y de población rusófona, ya es la más afectada por el corte. Ese lugar puede ser un nuevo foco de conflicto OTAN-Rusia en ciernes.
La segunda consecuencia es que las tarifas de gas y de electricidad revelan notables aumentos en todos los países, a lo que se suma un incremento en alimentos y telecomunicaciones por el retiro de las rebajas impositivas que se habían decretado desde el estallido de la guerra en Ucrania. Desde este 1 de enero, por ejemplo, regresa el IVA del 21% sobre la electricidad en España. La crisis en Alemania, que vio reducida su economía por segundo año consecutivo, en torno al 0,3%, poco para los estándares argentinos, pero para la locomotora europea, una barbaridad que ya provocó la renuncia del ministro de Finanzas y una crisis de gobierno que se espera aventar con las elecciones adelantadas del próximo 23 de febrero.
El insumo que más encareció y voltea la competitividad germana es el gas. Desde Rusia, la agencia Sputnik sostuvo mediante una entrevista con el director del Centro Asiático de Estudios y Traducción en Egipto, Ahmed Mustafá, que “el efecto inmediato -del corte de suministro- será un aumento de los precios de gas natural en todas partes de Europa, lo que aumentará la carga sobre las economías ya frágiles y posiblemente elevará la inflación y reducirá el gasto de los consumidores”. La vocera de la cancillería, María Zajarova, declaró a su turno que “el principal beneficiario de la redistribución del mercado energético del Viejo Mundo y al mismo tiempo el principal patrocinador de la crisis ucraniana es EE UU”. Un dato quizás menor en este contexto es que el mismo día que expiraba el acuerdo Gazprom-Naftogaz, Putin iniciaba sus 25 años en el poder en el Kremlin, al asumir como presidente interino tras la renuncia de Boris Yeltsin. Con el nuevo siglo nacía esta otra Rusia, resurgida de las cenizas de la Unión Soviética.
Tiempo Argentino, 4 de Enero de 2025
por Alberto López Girondo | Nov 10, 2024 | Sin categoría
Javier Milei y Donald Trump comparten una visión del mundo que pretenden imponer a lo bestia. Un mundo proclive a la libertad empresaria, impuestos bajos, laxitud en las leyes laborales y sin beneficios sociales. El magnate, además, lo quiere sin inmigrantes. Fuera de eso, Trump procura mayores aranceles para la importación de productos, cosa de defender la industria estadounidense. Para Milei, la industria y casi todo lo nacional es mala palabra. Desde la línea de bandera hasta las Malvinas, ese reclamo perturbador que traba los negocios con el Reino Unido. Lo más grave es que para Trump, Argentina es irrelevante y la América del sur del Río Bravo es el patio trasero que solo aporta inmigrantes feos, sucio y malos. Pero tiene recursos naturales que despiertan su avaricia. Bah, nada diferente de los demócratas. Un territorio que sueñan alambrado desde 1823 por la Doctrina Monroe.
Milei, la derecha argentina y los comunicadores mediáticos afines en particular, están ahora entusiasmados con que desde la Casa Blanca, Trump le facilite un crédito del FMI como hizo con Mauricio Macri en 2018. Esas ansias crediticias chocan con un par de realidades concretas: no cae bien aumentar la deuda externa para seguir alimentando la fuga de la que se benefician los mismos de siempre. La otra es que en el FMI no están tan abiertos de bolsillo como hace seis años. No olvidan que esos que ahora están poniendo la gorra adelante del edificio del 700 de la calle 19 NW, Washington, son los mismos de aquella vez.
Que se tenga memoria, Milei y Trump se cruzaron una sola vez en sus vidas. Fue en febrero, en la cumbre de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), un foro de superconservadores que ahora le da la oportunidad al paleolibertario de viajar a Mar-a-Lago y ver si allí consigue una foto más significativa con Trump. A principios de este año, apenas lo pudo cruzar en un pasillo del hotel de National Harbor, Washington, donde se desarrolló el encuentro. La semipenumbra de esa imagen quizás benefició a Milei, tan preocupado como se sabe por la visibilidad de su barbilla. Ahora será otro de los invitados especiales de ese espacio que gana terreno internacional. La foto que espera le permitirá replicar a sus fieles y consecuentes trolls que es un “fenómeno barrial”, mal que le pese a Ricardo López Murphy.
Adelantándose a ese acontecimiento, Milei reposteó un mensajito en la red X, de Marcos Galperin, quien usó un recorte de la cobertura de Carolina Amoroso en EEUU en TN para afirmar que el presidente argentino es un “increíble fenómeno mundial”. En ese tren de jolgorio ultra, el vocero presidencial Manuel Adorni, el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio; el secretario de Culto y Civilización, Nahuel Sotelo; y el ministro sin cartera Santiago Caputo, entre otros, lucieron corbatas rojas para sobreactuar su contento por el triunfo de Trump.
Todos esos son, conviene decirlo, reflejos contradictorios del momento internacional ultraderechista que se vive hoy día. Es que el presidente de los argentinos tiene un nivel de vanidad sólo comparable con la del magnate neoyorkino. Y dos personajes así difícilmente quepan en el mismo planeta al mismo tiempo. Pero si se trata de fenómeno, lo de Trump se pasó de barrial hace un rato ¿Será por eso que nuestro coterráneo todavía no había logrado que le atendiera el teléfono?
Tiempo Argentino, 10 de Noviembre de 2024
por Alberto López Girondo | Nov 4, 2024 | Sin categoría
Las señales que envió Javier Milei de su preferencia por Donald Trump por momentos parecieron obscenas. Entre otras cosas porque el empresario inmobiliario todavía tiene que ganar para que se cumpla el sueño húmedo del paleolibertario argentino. Que encabeza un gobierno de gentes tan enamoradas de todo lo que viene de aquellos lados que copiaron sin el menor pudor la estética de la Casa Blanca y del Capitolio para sus íconos de fondo y el atril donde se hizo la versión local de la asunción presidencial y el discurso del Estado de la Unión vernáculo.
Milei tuvo ocasión de hablar con el expresidente y candidato republicano. Fue durante la visita de Milei al encuentro de la ultraderecha internacional organizado por la CPAC en Washington, en febrero pasado. Se cruzaron en un pasillo del National Harbor donde se realizó el encuentro, se miraron, se abrazaron a media luz, se desearon suerte y de ahí no pasó la cosa.
https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/elogio-a-trump-y-foto-efimera-el-paso-de-milei-por-el-cpac/embed/#?secret=AJ3164OmMP
Habrían de pasar cuatro meses para que el argentino se viera con Joe Biden. Fue en la cumbre del G7 en Borgo Egnazia, en la Apulia. Milei había sido invitado especialmente por Giorgia Meloni, la primera ministra italiana. Fue un encuentro más formal, a plena luz, y en una entidad que tiene algo más de peso para la marcha del mundo. Todavía.
Los dos encuentros fueron algo distantes, hay que decirlo. Protocolares. En Washington, Trump medio que le habló a las apuradas porque entre ultraderechosos no hay cornadas. Pero no se le vio un entusiasmo desbordante. En Italia fue un favor de colegas de su espacio extremo como Meloni: Argentina no forma parte de ese club de los países occidentales mas industrializados. Y las políticas de Milei no hacen prever que se produzca eso de Hacer Grande a Argentina otra Vez le deseó Trump, jugando con su eslogan de campaña. NI que sea industrializado a este paso.
https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/milei-italia-nueva-cumbre-g7/embed/#?secret=KajQhamPgy
Como sea, es natural que Milei se sienta más cómodo con Trump. Comparten visiones retrógradas del mundo, nada que ver con esos “wokies” demócratas, con sus agendas de género y medio ambiente. Para colmo, ahora Kamala Harris anduvo diciendo que pretende terminar con “la guerra en Gaza” y luchar por la autodeterminación de los palestinos. Que no es la solución de dos estados, pero seguramente lo más cerca que pueda para ver si puede seducir a los sectores de izquierda o los musulmanes. El caso es que Trump dice que va a terminar con la guerra en Ucrania y trata con un desprecio mayúsculo a Volodimir Zelenski.
Por el bien de la humanidad, si se cumplen las promesas de terminar con las guerras -cosa difícil de creer- sería una buena señal para la continuidad de la especie. Contradictoriamente, cuando los imperios están ocupados en otros conflictos, quedan resquicios para la autonomía de estas regiones. El radicalismo fue gobierno en 1916, Primera Guerra; el peronismo en 1945, Segunda Guerra. El No al ALCA de 2005 fue con un presidente republicano que estaba enfrascado en Irak y Afganistán.
Más allá de estas disquisiciones, no importa qué le conviene a Milei, sino qué le conviene a los argentinos. Y tanto para Harris como para Trump, la Argentina de hoy día es un país insignificante, mal que nos pese. No así para la generala Laura Richardson, que asiduamente vuelve a recordarnos sus ansias de llevarse todo el litio y los minerales que le dejen.
Quizás para Trump recordar aquellas correrías de tiempos idos con el joven Mauricio Macri –que pretendía hacer negocios para el grupo empresario familiar, allá por los ‘80- le hubiera ablandado el corazón como para presionar al FMI con un crédito fabuloso a su “amigote”. Pero los tiempos son otros: en el número 700 de la calle 19, en Washington no andan con ganas de otra aventura como la de 2018, cuando esos 45 mil millones de dólares se fueron por la canaleta de la fuga.
En cuanto a Harris, si la administración Biden hubiese tenido onda, Milei no se tendría que haber tapado la nariz para ir golpearle la puerta a Xi Jinping. Porque vamos, China es tan enemiga para Trump como para BIden. Y encima, son comunistas, y al menos para su excanciller, todos iguales.
¿Qué le conviene entonces a los argentinos? La respuesta más razonable es que más allá de diferencias sobre política interior, como sugería Eric Calcagno en su columna del domingo, del Río Bravo para el sur, demócratas y republicanos son todos iguales. O sea, como convenir no conviene nadie.
Tiempo Argentino, 4 de Noviembre del 2024
por Alberto López Girondo | Sep 1, 2024 | Sin categoría
Elon Musk le declaró la guerra abierta al titular de la Corte de Brasil, Alexandre de Moraes, y ya que está al presidente Lula da Silva, mientras deja en claro que juega todas las fichas por Donald Trump en las presidenciales su país de adopción. El dueño de la red X prometió en su cuenta personal que desde hoy publicará “la larga lista de crímenes” que según él cometió el magistrado, al que califica de dictador y “fraude”. En posteos anteriores, el empresario sudafricano-estadounidense había salido en defensa de su competidor de Telegram, Pavel Durov, detenido por unos días en Francia (ver aparte), argumentando en favor de la libertad de expresión irrestricta en la web. Ahora fue algo más lejos y dijo que situaciones que considera como censura pueden repetirse en Estados Unidos si en noviembre Kamala Harris llegara a la presidencia.
Los primeros escarceos se produjeron cuando el juez ordenó bajar contenidos racistas y de grupos extremistas que utilizan la plataforma para desinformar y difundir mensajes de odio. ADM se centró a principios de agosto en siete perfiles que responden al expresidente Jair Bolsonaro, socio ideológico de Trump. El antecedente para el togado es el intento golpista de enero de 2023, cuando partidarios de Bolsonaro coparon la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia con el objetivo de forzar la destitución de Lula, que había asumido su tercer mandato la semana anterior. «La libertad de expresión no debe confundirse con el permiso para faltar el respeto a las leyes o promover ideales antidemocráticos», anotó el presidente del Tribunal Supremo de Justicia.
Sucede que Musk no solo es correligionario de Trump, sino de Bolsonaro y de cuanto discurso ultraderechista pulule en las redes. Y al igual que toda esa camada de magnates del siglo XXI de gran visibilidad publica en las plataformas digitales, el propietario de X se maneja en la Tierra como si tuviera un poder superior al de cualquier gobierno elegido por el pueblo. No son pocos los que le rinden pleitesía, como el argentino Javier Milei. Pero Lula no está entre ellos. «¿Quién se cree que es? No por tener mucho dinero ese tipo puede faltar al respeto; es un ciudadano estadounidense, no es un ciudadano del mundo, no puede ofender a los presidentes, a los diputados, al Senado, a la Cámara, al Tribunal Supremo. Tiene que respetar la decisión del Tribunal Supremo de Brasil», se ofuscó en una entrevista con la radio Rede Mais.
Como la orden no se cumplía, el 15 de agosto el juez triplicó la pena económica original por incumplimiento, que era de U$S 8900 por día. La respuesta de Musk fue levantar las oficinas de X en Brasil y trasladar a su responsable local al exterior. ADM ordenó, en consecuencia, designar un representante legal. Al no obtener resultados, salió la orden de bloqueo total, que se transmitió inmediatamente a la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel). Mientras dure la prohibición, no se permitirá el acceso a X y los operadores de telefonía están obligados a bloquear las IP de la red social. Tanto Apps Store como Google Play Store tienen que bajar la aplicación. Cualquier violación a esta decisión implicará una multa, también de U$S 8900 diarios.
El magistrado bloqueó además las cuentas bancarias de Starlink, la empresa de satélites de Musk, para cobrarse las multas impuestas, que a esta altura sumaban unos 3 millones de dólares. El magnate respondió que «no cumplirá las órdenes ilegales para censurar a opositores políticos» y aseguró que seguirá prestando el servicio de conexiones de SpaceX de manera gratuita a hospitales, escuelas, al ejército brasileño y a los particulares que lo tuvieran contratado hasta ahora y mientras dure la clausura. No por gentileza, sino porque básicamente no puede cobrarles.
En un extenso fallo de 51 páginas, el juez fija posición en base a investigaciones de Sergio Arce García. El especialista de la Universidad Internacional de La Rioja (España) se explaya sobre los trabajos de la consultora Cambridge Analytica, dice ADM, en la “utilización de tecnología e inteligencia artificial en campañas políticas, narrando el éxito en las elecciones del Brexit (2016) y Estados Unidos (2016)”. Y menciona puntualmente la influencia de las técnicas desarrolladas por “Steve Bannon, que llegó a ser consejero del expresidente Donald Trump”.
No habla el titular del TSJ de que la empresa británica también tuvo un papel relevante en la elección argentina de 2015, como reconoció el CEO, Alexander Nix, ante una comisión investigadora del parlamento británico en junio de 2018. Pero sí afirma que Musk “pretende, claramente, continuar incentivando los posteos de discursos extremistas, de odio y antidemocráticos e intentar substraerlos al control jurisdiccional, con real peligro, inclusive, de influenciar negativamente en el electorado en 2024 con masiva desinformación, con el objetivo de desequilibrar el resultado electoral a partir e campañas de odio en la era digital para favorecer a grupos populistas extremistas”.
El 6 de octubre 155 millones de ciudadanos brasileños deberán elegir alcaldes y concejales de 5568 municipios de ese país. Un mes más tarde serán los comicios en Estados Unidos. ¿Alexandre de Moraes habla sólo de Brasil?
Tiempo Argentino, 1 de Septiembre de 2024
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