por Alberto López Girondo | Feb 11, 2024 | Sin categoría
La entrevista de algo más de dos horas del presidente ruso con el estadounidense Tucker Carlson despertó feroces críticas en medios y gobiernos occidentales pero al mismo tiempo tuvo más de 100 millones de visitas en la cuenta en X del periodista, cercano a Donald Trump y la nueva derecha internacional. Para el canciller alemán Olaf Scholz fue una «burla»; para la Unión Europea, Vladimir Putin repitió «viejas y peligrosas mentiras» sobre Ucrania y para diarios del Reino Unido, Nueva Zelanda y Estados Unidos, amenazó con una nueva guerra mundial, dijo que Rusia jamás perderá en Ucrania, fue incoherente y no dejó hablar al entrevistador.
Carlson estuvo en Buenos Aires para reportear a Javier Milei antes de la primera vuelta electoral. También subió al espacio, que abrió luego de que lo echaran de la cadena Fox, sus charlas con el neofranquista español Santiago Abascal, el premier húngaro Viktor Orban y Trump. Son de esasconversaciones relajadas que permiten las nuevas plataformas, donde hay un cara a cara sin límites de tiempo. Como el mismo Carlson advirtió en el prólogo de su charla con Putin, uno puede estar o no de acuerdo con lo que dice el líder ruso, pero a dos años de la guerra en Ucrania, «una guerra que está remodelando el mundo entero» y de la que las mayorías no están informadas, «deberías saber todo lo que puedas. Y luego, como un ciudadano libre y no un esclavo, puedes decidir por ti mismo».
En su exposición, Putin repite su versión de la historia acerca de que Ucrania es «en cierto sentido, un Estado artificial creado por voluntad de Stalin» y que fue beneficiada con territorios de población húngara, polaca y rumana cuando se formó la Unión Soviética. Carlson le pregunta si considera que esas naciones podrían reclamar territorios. «Es muy posible, si no decir que tienen el derecho de hacerlo (…) por lo menos es comprensible» que lo quisieran hacer. Aunque jura que no le sugiere algo así al premier húngaro, con quien tiene una relación bastante amigable.
Tras su explicación de los lazos que unen a ucranianos y rusos, Putin habla las cinco oleadas de avance de la OTAN hacia el este, a pesar de las promesas en contrario esbozadas en 1991 por los líderes occidentales. Algo que dijo repetidamente durante el 2021. Y detalla que en 2008, en una cumbre en Bucarest, la OTAN dijo que le abriría las puertas a Ucrania y a Georgia. Luego vendría el golpe de 2014, a pesar de que se avecinaban elecciones anticipadas en las que el entonces presidente, Viktor Yanukovich, «no tenía ninguna posibilidad de ganar. Todo el mundo lo sabía». Un tema de fondo entonces era el acercamiento a la Unión Europea, a lo que Putin se negaba porque había una zona de libre comercio entre ambos paises. «Si Ucrania abría sus fronteras con Europa todo fluiría a nuestro mercado».
En este tramo, Putin le recuerda a Carlson su intento fallido por entrar en la CIA («gracias a Dios no lo contrataron», bromea) y habla muy bien del trabajo de sus excolegas, «ya que yo trabajé en la Primera Dirección Principal, es decir, el servicio de inteligencia de la URSS». La cataloga como una organización seria de la que siempre han sido oponentes, pero «un trabajo es un trabajo». Y como antiguo colega puntualiza que con el golpe del que estos días se cumplen diez años «lo hicieron todo bien». Luego hay un cruce jugoso:
–¿Quién voló los gasoductos Nord Stream?
—Ustedes, por supuesto.
–Ese día estaba ocupado. No volé el Nord Stream.
–Usted personalmente puede tener una coartada, pero la CIA no la tiene.
–¿Tiene pruebas de que la OTAN o la CIA hicieron esto?
–No voy a entrar en detalles, pero en estos casos siempre dicen: busca a alguien que esté interesado. En este caso, no sólo debemos buscar a alguien que esté interesado, sino también a quien pueda hacerlo.
Putin revela conversaciones con los presidentes Bush padre e hijo y con Bill Clinton acerca del deseo ruso de entrar a la OTAN, frustrado por la parte occidental. Y dice que hubo una posibilidad de acuerdo de paz luego del 24F, en una mesa de negociaciones en Estambul. «Hubo un documento aprobado por el jefe de la delegación ucraniana (…) que luego dijo (que) el señor Johnson (entonces primer ministro británico) vino y nos convenció» de tirar todo para atrás.
Putin se explaya en lo que entiende por «desnazificación» de Ucrania y acota que si los países occidentales dejan de enviar armas a Ucrania «todo acabará en semanas». No queda fuera del tintero el rol de los países BRICS+ en este nuevo mundo multipolar: recomienda a las elites estadounidenses que tomen en cuenta estos cambios y les advierte por los errores que cometen al pretender sancionar a un país como Rusia, que de todas maneras creció en este tiempo, y con pretender que el dólar sea la forma de dominio del mundo. El entrevistador no olvida reclamar la liberación de Evan Gershkovich, enviado espcial del Wall Street Journal acusado de espía por Rusia. Putin dice que son cuestiones que se negocian en el ámbito de las agencias de inteligencia. «Cuanto más se da publicidad a este tipo de cosas, más difícil resulta resolverlas. Todo debería ser con calma», culmina.
La entrevista completa se puede ver en inglés en X en @TuckerCarlson o en https://tuckercarlson.com/. Hay cuentas con el subtitulado en la exTwitter.
Zelenski descabezó la cúpula militar
Luego de varias semanas de dimes y diretes, finalmente el presidente Volodimir Zelenski se deshizo del que pinta como su principal competidor político de cara a futuras elecciones, el comandante de las fuerzas armadas ucranianas, Valeri Zaluzhni, y designó en su lugar al general Oleksander Sirski. La información oficial habla de «perfeccionar los medios y métodos de guerra» para lograr un triunfo militar. La realidad es que el teniente general Zaluzhni compite en popularidad con el excomediante, y que hace tiempo venía reclamando cambios en la estrategia de la guerra con Rusia para no seguir perdiendo tropas. Por otro lado, antes de tomar esta medida, el primer mandatario tuvo que «pedir permiso» a los aliados de Ucrania en la OTAN y sobre todo, Estados Unidos.
Sirski es considerado por los medios occidentales como el héroe de la defensa de Kiev en los primeros días de la operación militar rusa, en febrero de 2022 y le atribuyen triunfos en la contraofensiva en Jarkov y la defensa de Bajmut. Pero básicamente resaltan que es hombre de la más absoluta confianza de Zelenski. El presidente también destituyó al jefe del estado mayor, el general Sergi Shaptala.
Otro dato a tener en cuenta es que la tan meneada contraofensiva de verano de 2023 (junio-noviembre) terminó sin pena ni gloria a pesar de las promesas de Zelenski a los europeos y al gobierno de Joe Biden de que estaría en condiciones de recuperar el territorio ahora en manos de las fuerzas rusas y los independentistas del Donbass. Sin embargo, ese fracaso no recayó, entre la población, sobre la espalda de Zaluzhni, que venía señalando los errores de conducción que le ordenaban desde Kiev.
La capacidad militar de Ucrania sigue dependiendo del apoyo de EE UU y la OTAN, y ahí tampoco Zelenski las tiene fáciles. Biden, en plena campaña por la reelección, no logra que los republicanos le aprueben un nuevo paquete de ayuda. «El fracaso del Congreso de Estados Unidos al no apoyar a Ucrania roza una negligencia criminal», le dijo Biden al canciller alemán Olaf Scholz en visita oficial a Washington.
Tiempo Argentino, 11 de Febrero de 2024
por Alberto López Girondo | Dic 30, 2023 | Sin categoría
El este europeo tendrá un fin de año intenso, tras el anuncio de que Occidente se dispone a confiscar unos 300.000 millones de dólares de activos rusos para destinarlos a la reconstrucción de Ucrania. La respuesta del gobierno de Vladimir Putin se dio en principio en el plano militar, con un ataque masivo con misiles y drones sobre varios objetivos en territorio ucraniano, con un saldo parcial de una veintena de muertos y más de 130 heridos. «No habíamos visto tanto rojo en nuestras pantallas desde hacía mucho tiempo», reflejó el vocero de la Fuerza Aérea de Ucrania, Yuri Ignat. El ministerio de Defensa ruso confirmó un “bombardeo de envergadura” realizado la última semana, luego de que fuerzas ucranianas hubiesen atacado al buque «Novocherkassk» en Crimea. La ofensiva rusa se descargó sobre instalaciones de la industria militar ucraniana, aeródromos y depósitos de armamento y municiones, indica el Kremlin.
Sin embargo el mayor de los incidentes es el pedido de la Casa Blanca al G7 para poner en marcha un mecanismo destinado a tomar los fondos congelados de Rusia en países occidentales a partir del 24 de febrero de 2022, cuando Putin ordenó la “operación militar especial” en Ucrania. Según Europa Press, la respuesta del gobierno de Putin fue que si ese dinero se destina a Ucrania, Rusia romperá relaciones con Estados Unidos. Las versiones que circularon en estos días hablaban de que el plan para la confiscación estará listo para la celebración del segundo aniversario de la guerra.
Biden confía en que esa medida servirá para que Rusia “ponga fin a su agresión”. Pero economistas occidentales advirtieron del error que se cometería si incautan los depósitos rusos. El premio Nobel de Economía de 2013, el estadounidense Robert J. Shiller, dijo en un reportaje al diario italiano La Repubblica que esa medida repercutiría en el dólar como moneda de reserva internacional, lo que implicaría un golpe letal a la economía estadounidense. “Esto destruirá el halo de seguridad que rodea al dólar y será el primer paso hacia la desdolarización, hacia la que muchos se inclinan cada vez más con confianza, desde China hasta los países en desarrollo, sin mencionar a la propia Rusia», señaló el investigador y docente de la Universidad de Yale.
Por lo pronto el portavoz del gobierno ruso, Dimitri Peskov, expresó en una rueda de prensa que “Occidente es totalmente imprevisible» y fustigó «su tendencia a violar el derecho internacional y a la destrucción del sistema económico moderno”. También dijo que si tomaran los fondos rusos, Rusia deberá responder de manera similar e incautar bienes occidentales en represalia. Afirmó que los hay en Rusia y que saben cómo hacerlo.
Año electoral
Mañana comienza un año clave para el futuro de Estados Unidos, porque se juega (según las encuestas) el regreso de Donald Trump al poder o la continuidad de los demócratas, con Joe Biden o quizás con su vicepresidenta Kamala Harris. Mientras el actual inquilino de la Casa Blanca insiste en sus pedidos al Congreso de mayor apoyo para sostener a Ucrania, son cada vez más las señales desde los medios de más alto impacto sobre la necesidad de poner fin a la guerra. Un artículo del portal Político que firma Michael Hirsh detalla el retaceo de mayor ayuda tanto de EEUU como de Europa. Entre las razones figura en primer lugar el notorio fracaso de la “contraofensiva de primavera” y la necesidad de la administración Biden de no seguir empantanado en Ucrania. Trump baja línea de que con él la guerra nunca hubiera estallado y que se debe apoyar un proceso de paz urgente. Hay que ver si el expresidente sigue en carrera, por la cantidad de causas judiciales en su contra y ya el poder judicial de Maine y Colorado bloquearon su candidatura por la toma del Congreso del 6 de enero de 2021.
De allí que tanto el Washington Post como el New York Times sean cada vez más críticos del gobierno de Volodimir Zelenski y de la estrategia de su Estado Mayor para la guerra. A esto se suma que funcionarios como John Kirby, jefe de comunicaciones estratégicas del Consejo de Seguridad Nacional, se justifiquen en negativas de los republicanos para votar más ayuda (volvieron a negarse a un nuevo paquete de 60 mil millones de dólares) para decir que “se acerca al final de nuestra capacidad para brindar asistencia militar” a Kiev.
Un modo de ir preparando el escenario para pasar de página ante la falta de resultados positivos y las consecuencias políticas que eso conllevaría. Otros medios que normalmente tienen buena data afirman que ya hubo encuentros entre miembros de la FSB, la agencia de seguridad rusa, con la CIA, para explorar alguna posibilidad de acuerdos. Esta semana, como quien no quiere la cosa, Putin volvió a repetir que no tiene problemas en sentarse a negociar con Zelenski, pero que las condiciones son la desnazificación y la desmilitarización de Ucrania. En eso anda.
Una coalición que no muestra mucho entusiasmo
La gran alianza anunciada como Operación Guardián de la Prosperidad contra las fuerzas yemenitas comandadas por los hutíes en el estrecho de Bab el Mandeb no termina de ser más que un anuncio pomposo pero desflecado. Y seguramente un símbolo de la pérdida de influencia de Estados Unidos, que no logra coordinar con los países que presuntamente habían acordado participar en el combate a los rebeldes que controlan casi todo Yemen y que decidieron impedir el paso de buques con destino y relacionados con Israel, en apoyo a los palestinos. El bloqueo o la amenaza obliga a que las naves que deberían pasar por el Mar Rojo y el canal de Suez deban dar una vuelta por el sur de África con el consabido incremento de recorrido y del costo de los fletes.
EE UU había anunciado que diez países se subirían a ese intento de abrir el paso de navegación: Bahréin, Canadá, Francia, Italia, Países Bajos, Noruega, el Reino Unido, Seychelles y España. El primer país en bajarse fue España. Luego fueron apeándose Francia e Italia. Un par de días más tarde se informó que ingresaban Australia y Grecia, pero los australianos prefirieron quedarse afuera. Luego Washington dijo que los países eran 20 pero que algunos preferían el anonimato por cuestiones de seguridad.
En un paso atestado de buques de guerra pero también de naves de transporte, este viernes EEUU dijo que el USS Mason derribó un dron y un misil balístico antibuque sobre el mar Rojo, según un comunicado del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM). «No se produjeron daños en ninguno de los 18 barcos que se encontraban en la zona ni se informó de heridos», agrega el texto.
Tiempo Argentino, 30 de Diciembre de 2023
por Alberto López Girondo | Sep 17, 2023 | Sin categoría
En abril pasado, Tucker Carlson fue despedido intempestivamente de la cadena Fox News y la noticia causó sorpresa en el medio que bancaba a rajatabla a Donald Trump. Porque el presentador que más audiencia la aportaba al canal que había fundado el magnate australiano Rupert Murdoch no dejó de ser un ferviente seguidor de las ideas conservadoras que sustenta el 45º presidente estadounidense. ¿Sería por eso? La sospecha de Tucker, hijo de otro presentador de noticias, Richard Warner Carlson -quien dirigió la radio Voz de América durante gran parte del período de la Guerra Fría y también Radio Martí, de propaganda contra el gobierno cubano, ambas financiadas por EEUU- es que su despido tiene que ver con su posición sobre Rusia y en especial sobre la guerra en Ucrania.
“Estados Unidos podría forzar la paz esta noche. Ellos podrían. Es singular que tengan ese poder y siguen permitiendo que maten a ucranianos y que ese país quede devastado”, dijo en un podcast con su colega Russell Brand. “La guerra es una línea roja para mucha gente en los negocios y la política”, agregó. “¿Por qué tengo que odiar a (Vladimir) Putin?”, se preguntó entonces. “Porque los demócratas en Washington nos han dicho que es un deber patriótico; no es una sugerencia odiarle, es un mandato”, detalló. También Trump se opone a la estrategia de la administración Biden con Rusia y en especial con Putin, quién le hizo un guiño (ver aparte) sobre los problemas judiciales que preocupan al aspirante a regresar a la Casa Blanca por el partido republicano.
El caso es que Tucker Carlson es un notorio y muy difundido conservador, cultor de esa tendencia llamada “alt-right”, la derecha alternativa que en todo el mundo está causando estragos alentando ideológicamente a personajes como Jair Bolsonaro en Brasil, Marine Le Pen en Francia, José Antonio Kast en Chile, por mencionar a algunos. Era de manual que el periodista estrella de Estados Unidos, que luego de su salida precipitada de Fox exhibe sus entrevistas en su cuenta de X (la exTwitter), quisiera hablar con el libertario argentino Javier Milei, luego de su triunfo en las PASO de agosto. Ya lo había visitado a Viktor Orban, el primer ministro de Hungría que dentro de la UE y la Otan sostiene posiciones contrarias a la guerra en Ucrania, mal que les pese a sus socios regionales. Y había debutado en ese novedoso medio para él, con el propio Trump. No se lo iba a perder al argentino.
Milei estuvo efusivo como siempre en la entrevista que se hizo pública este jueves. Respondió, en español, a todos los centros que le tiró Carlson, que recorrió las cuevas de Buenos Aires para mostrar la realidad con la compra-venta ilegal de dólares y registró para su audiencia –unas 300 millones de reproducciones en las primeras 24 horas- las consecuencias de la alta inflación. Nada que no haga cualquier visitante foráneo cuando llega a la Argentina actual.
La charla giró mayormente sobre la línea ultraconservadora de Milei, algo tampoco diferente a lo que suele expresar ante comunicadores locales. No faltaron los gestos iracundos del candidato de La Libertad Avanza, que hasta se diría que fueron recibidos con beneplácito por el conductor televisivo nacido en San Francisco hace 54 años. Milei se mostró cercano argumentó con soltura sobre cómo es que un hombre que defiende la libertad individual está en contra del aborto, sobre su posición extrema acerca de la igualdad a todo nivel y culpó de la situación en que se encuentra el país a “los 100 años de ideas socialistas” de la dirigencia política. Hasta la arquitectura “brutalista” de algunos edificios mereció la crítica del candidato, que la calificó también de formar parte de una concepción del mundo izquierdista. Algo que especialistas en el tema se encargaron luego de desmentir.
La furia anticomunista de Milei incluso agrada a Carlson, que lo dejó extenderse sobre la supuesta afinidad del papa Francisco con el socialismo y su defensa de la justicia social –una “aberración que va contra los 10 mandamientos», insistió- y la presunta cercanía de Jorge Bergoglio con Fidel y Raúl Castro y Nicolás Maduro. Prometió el líder libertariano, como se definió para aclarar los tantos para un país donde liberal quiere decir progresista, que en su gobierno “no habrá lugar para ningún comunista”. Aclaró que no tendrá inconvenientes si cualquier argentino quiere comerciar con China o Brasil, pero que si él gana la presidencia, “los chinos no entran ahí, Lula no entra ahí, Putin no entra ahí”. Carlson lo miró con cara de póker y pasó de tema,sin pasar por Ucrania. Por lo que se sabe, Carlson pidió una entrevista con Putin y espera de una respuesta del Kremlin.
Tiempo Argentino, 17 de Septiembre de 2023
por Alberto López Girondo | Ago 27, 2023 | Sin categoría
La muerte de la cúpula del grupo Wagner al estrellarse el avión Embraer Legacy 600 en la región rusa de Tver generó una incógnita sobre el futuro de la organización de milicianos que protagonizó un levantamiento contra el gobierno de Vladimir Putin en junio pasado y fue clave en la guerra de Ucrania y en otros conflictos en Siria, Libia y África. Entre las víctimas figuran su controvertido líder, Evgeny Prigozhin y su segundo, Dmitry Utkin. Mientras tanto, la milicia privada ya habría designado al nuevo director de operaciones, Anton Elizarov, y el presidente Vladimir Putin firmó un decreto que obliga a que los combatientes juren lealtad al Estado ruso antes de su incorporación.
El Kremlin niega enfáticamente tener algún tipo de responsabilidad en el accidente, en el que murieron los tres tripulantes y los siete ocupantes de la aeronave, matrícula RA-02795, registrada a nombre de Prigozhin. Los medios occidentales deslizan sospechas y todo tipo de argumentaciones sobre una presunta venganza del mandatario ruso por la rebelión que encabezó su amigo y coterráneo, al que calificó en una suerte de responso como un “talentoso hombre de negocios (…) con un destino complicado que cometió graves errores en su vida” y se comprometió a investigar las causas del accidente.
Por lo pronto, las autoridades de control aéreo informaron haber encontrado la caja negra del aparato, clave para determinar lo ocurrido. El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, a la sazón protector de los Wagner desde que acordó que los milicianos ingresaran a su territorio para poner fin de manera pacífica a la revuelta, dijo que no puede imaginarse que el accidente haya sido un atentado ruso. “No puedo decir quién lo hizo, pero de ser un incidente intencionado, sería poco profesional”, indicó. Desde el Pentágono, en tanto, el vocero del Departamento de Defensa, Pat Ryder, calificó de “inexactas” las versiones de que un misil tierra-aire habría derribado la aeronave de fabricación brasileña. “No hay información alguna que lleve a pensar en eso”, señaló.
Prigozhin habría establecido las vías alternativas de comando en caso de muerte, lo cual es lógico en alguien que circula por algún campo de batalla. Lo extraño es que en ese caso los dos mandamases viajarán juntos con otros cinco «altos mandos». El tercero en la lista, que permaneció en tierra, sería Anton Olegovich Elizarov, quien tiene formación militar y se lució en la batalla de Soledar-Bajmut, meses atrás. Es considerado un héroe para los rusoparlantes del sureste de Ucrania, y su nombre de guerra es Lotus.
Según fuentes de inteligencia vinculadas a Kiev, Elizarov o Yelizarov, según las trasliteración, tiene 42 años, nació en la región de Rostov, pegadita a la frontera con las regiones en guerra de Donetsk. Egresado de la Escuela Militar de Ulyanovsk, completó sus estudios en la Escuela Superior Aerotransportada de Ryzan. Se supone que luego de un paso por la actividad privada como constructor y diseñador de interiores se incorporó a Wagner alrededor de 2018. Habría tenido participación en Siria, Libia y se lo cree actualmente en Mali. África es uno de los lugares del mundo en los que Prigozhin hizo negocios ofreciendo servicios militares pero también en minería y petróleo.
De Prigozhin, ya se dijo en estas páginas que tuvo un pasado turbulento como ladronzuelo y que tras el derrumbe de la URSS comenzó vendiendo panchos en las calles de San Petersburgo y luego puso un restaurante de lujo con el que logró insertarse en el mundo de la alta política al trabar relación con su paisano Vladimir Putin, que recién iniciaba su carrera en las grandes ligas rusas, como primer ministro, en los finales de 1999. (https://www.tiempoar.com.ar/mundo/yevgueni-prigozhin/)
El CV de Utkin, alguien no tan conocido en los medios -aunque sí para las autoridades occidentales, que lo incluyeron entre los sancionados tras el inicio de las operaciones militares rusas en Ucrania- lo recuerda como miembro del servicio de inteligencia ruso, GRU, de 53 años y participación en las guerras de Chechenia y Siria. También como admirador de la simbología nazi.
Otro personaje fallecido el miércoles es Valery Chekalov, jefe de logística de Wagner y administrador de su emporio gastronómico Concord y en una firma de fosfatos de Siria. La lista de víctimas fatales incluye a otros “wagneritas” con participación en las batallas disputadas por la empresa, como Alexandr Totmin, Sergei Propustin, Evgeniy Makaryan y Nicolay Matuseev, además de los tripulantes, Aleksei Levshin, Rustan Karimov y Kristina Raspopova.
Tiempo Argentino, 27 de Agosto de 2023
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