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Múltiples frentes abiertos

Múltiples frentes abiertos

La batalla en defensa del Hospital Nacional Laura Bonaparte, del barrio porteño de Parque Patricios, en medio de una arremetida brutal del Gobierno nacional contra todo lo que huela a Estado de Bienestar, o directamente a Estado, dejó un sabor a triunfo alentador por los trabajadores y profesionales de la salud que participaron de la movida. «Hay que respaldar a los sindicatos que no avalen despidos, cierres de organismos y firmen paritarias a la baja en el sector público. Si ATE sigue creciendo aumentará el poder de todos los estatales. El conflicto que sostuvimos en el Bonaparte nos da la razón. Tenemos que endurecer las protestas en todos los organismos y profundizar el plan de lucha en todo el país», consigna en Mundo Gremial (https://mundogremial.com) el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado, Rodolfo Aguilar. El sindicalista rionegrino se extendió más aún en su cuenta de X. «Siempre lo dijimos: con un Gobierno que prioriza el déficit cero por sobre el hambre de los niños y los jubilados y que quiere destruir el Estado, no tenemos que dialogar, tenemos que confrontarlo», escribió.

La caída estrepitosa de los ingresos, los recortes oficiales y la catarata de despidos en empresas y dependencias públicas, sumados al incremento de precios y servicios, generaron una grave situación en millones de argentinos que ya corroboraron quién es la casta, como reflejan las encuestas. Pero las acusaciones no son solamente contra las autoridades políticas o legisladores. También en la volteada cae un sector de la dirigencia gremial que eligió el camino de mantener negociaciones con el Gobierno, algo muy cuestionado dentro y fuera de las organizaciones.

Es que representantes de lo que se denomina el sector dialoguista o «moderado» de la CGT, como Héctor Daer, Gerardo Martínez y José Luis Lingeri, se reunieron el 1 de octubre con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el asesor presidencial Santiago Caputo y el secretario de Trabajo, Julio Cordero. A la salida de un encuentro de cerca de dos horas anunciaron la conformación de una mesa tripartita de diálogo por la reforma laboral, que la Casa Rosada había implementado por decreto. A esa altura, el debate público se centraba en la privatización de Aerolíneas Argentinas, la marcha universitaria, el desfinanciamiento del Hospital Garrahan y la amenaza de cierre en el Laura Bonaparte.

A la salida de ese cónclave, Daer adhirió a la movilización universitaria del 2 de octubre y señaló: «Planteamos que teníamos que tener un mecanismo de comunicación y de gestión de determinados temas que hacen a la vida de todas las actividades que representamos y que tenemos que tener una forma de poder interactuar con el Poder Ejecutivo». Algunos medios destacaron que el Gobierno había tenido que ceder en cuanto a la reglamentación del artículo que penaliza los bloqueos y sobre algún tipo de solución a la situación de las obras sociales sindicales.

Pero el descontento se fue generalizando puertas adentro del edificio de Azopardo 802. Lo que llevó al secretario gremial de la CGT, adjunto de SMATA y diputado nacional, Mario «Paco» Manrique, a asegurar que se va de la central sindical mayoritaria del país. «Esta CGT a mí no me representa. Renunciaré yo, el gremio seguirá ocupando el lugar con la representante que es mi subsecretaria», dijo en la FM FutuRock.

«Cómo voy a crear conciencia con los laburantes para poder enfrentar situaciones como las que se nos vienen, si los laburantes no conocen mi voz: La CGT no hizo una conferencia de prensa para explicar qué habló con el gobierno, qué está discutiendo, si no consiguen los logros que está discutiendo, qué es lo que va a hacer».

Desde otro rincón, el 19 de septiembre pasado, sindicatos que integran la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) y la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT) conformaron la Mesa Nacional del Transporte con el objetivo declarado de defender el derecho a huelga, «garantizado por la Constitución y los organismos internacionales que regulan el trabajo, como el Convenio 87 de la OIT». Del primer encuentro participaron Juan Pablo Brey (Aeronavegantes); Omar Maturano (La Fraternidad); Mario Caligari (Unión Tranviarios Automotor); Pablo Moyano y Omar Pérez (Camioneros); Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento); Pablo Biró (Pilotos de Líneas Aéreas); y Raúl Durdos (Obreros Marítimos).

El 8 de octubre se volvieron a juntar, en el Complejo Deportivo de la Federación de Peones de Taxis, para anunciar su primera medida de fuerza coordinada. El que tuvo la voz cantante en los medios fue Pablo Moyano, que se podría clasificar como miembro del ala «combativa» de la CGT. «Ante el abandono, la represión, la entrega de la soberanía, a los jubilados y nuestros universitarios, la Mesa Nacional del Transporte convoca a todos los sectores al paro nacional que se realizará el próximo 30 de octubre».

El debate en Diputados por el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario consolidó las protestas que ya se venían manifestando en varias casas de estudios de todo el país. Las tomas de edificios comenzaron en Filosofía y Letras y Psicología de la Universidad de Buenos Aires, pero se extendieron a otras entidades en todo el país y se produjeron sentadas estudiantiles y clases públicas. ¿Contra quiénes se manifiestan? No contra los rectores o los docentes, que apoyaron las marchas de abril y octubre. Contra el Gobierno, ciertamente, pero en esta ocasión contra ese puñado de diputados que, como ocurrió con la reforma previsional, le permitieron cantar victoria a Milei otra vez. No fueron 87 «héroes», pero alcanzaron para darle otro soplo de gobernabilidad al presidente paleolibertario.

Sin trenes. Los trabajadores del transporte anunciaron un paro general para el 30 de octubre.

Foto: Jorge Aloy

En tanto, en el Hospital Garrahan, otra institución señera y de alta calidad que es orgullo de los argentinos, también hubo un paro por el despido de los miembros del Consejo de Administración que cometieron el desliz de «dar un bono de 500.000 pesos a los trabajadores sin consultar con el Ministerio», según puntualizó la exdiputada y lideresa de Coalición Cívica, Elisa Carrió.


La respuesta del Gobierno nacional a ese bono de reparación a los trabajadores es el mejor ejemplo de la obcecación que atraviesa las políticas que pretende implementar Javier Milei. Que consiste básicamente en la destrucción de lo público sin ton ni son. En una entrevista con Radio con Vos, Adolfo Rubinstein, exministro de Salud de Mauricio Macri, demostró la falacia del ataque al hospital pediátrico de excelencia. «El Garrahan es autárquico, tiene la potestad de administrar recursos extrapresupuestarios que, por ejemplo, le factura a las obras sociales o prepagas. No necesita rendir cuentas y no tiene por qué consultar; lo hizo siempre y es parte de su potestad, con lo cual habla de un gran desconocimiento», explicó.

Podría decirse, recordando otras épocas del país, que la lucha de jubilados, universitarios y trabajadores es una sola, como desliza Moyano y se esperanza Aguilar, quien propone una afiliación masiva «para frenar al topo y salvar al Estado». El resultado en el Laura Bonaparte iría en ese sentido. En todo caso, desde el Gobierno, con cada medida y cada nueva provocación, alientan a la unidad de todos los sectores. En su contra.

Revista Acción, 13 de Octubre de 2024

Netanyahu y Zelenski en su hora más oscura

Netanyahu y Zelenski en su hora más oscura

Los gobiernos de Benjamin Netanyahu y Volodimir Zelenski comparten una de las peores semanas de sus vidas para las relaciones diplomáticas. El mandatario israelí, porque logró unificar entre sus peores detractores a la mayoría de los líderes occidentales. El ucraniano, porque intentó buscar apoyos a su extenuada posición en la guerra contra Rusia y más allá de las fotos de compromiso en París, Berlín, Londres y hasta el Vaticano, no se llevó gran cosa.

El caso del ultraderechista israelí es el más expuesto por su extremismo brutal al que nadie parece decidido a ponerle freno. El viernes, el presidente francés, Emmanuel Macron, y los jefes de Estado de Italia, Giorgia Meloni, y de España, Pedro Sánchez, junto con el secretario General de la ONU, Antonio Guterres, en canciller jordano, Ayman Safadi, y la ONG Human Rights Watch condenaron el bárbaro ataque de las Fuerzas de Defensa de Israel a la sede de los cascos azules en Naqoura, Líbano, que dejaron un saldo de varios heridos, uno de ellos en estado crítico. Esta operación se suma a otra en una posición de la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (FINUL) en Labbouneh, donde se registraron otros dos heridos.

«Este incidente es intolerable y no se puede repetir», dijo Guterres desde Vientiane, Laos, donde se desarrolla la 12ª Cumbre de la organización del Sudeste Asiático (ASEAN). «Estos ataques constituyen una grave violación de las obligaciones de Israel en virtud de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y del derecho internacional humanitario. Esos ataques son injustificables y deben terminar de inmediato», se sumaron los líderes europeos en un comunicado.

Desde que Israel implementó una incursión armada sobre territorio libanés para socavar a las milicias chiítas de Hezbollah, las FDI vienen cometiendo todo tipo de tropelías, comparables a las desatadas en Gaza sobre población civil, hospitales, escuelas e instituciones de la ONU, como la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Medio Oriente (URNWA en inglés), a la que  Tel Aviv acusa de estar infiltrada de “terroristas”. Como será la obcecación de las autoridades israelíes que declararon “persona no grata” a Guterres porque, afirman, no condenó el reciente ataque misilístico de Irán sobre algunas zonas de la capital del país. Representantes de cien países enviaron una carta de apoyo al portugués. Que no está en condiciones de hacer mucho: le tocó estar al frente de una institución internacional convertida en una cáscara vacía por estos días.

El ataque a los cascos azules es otra muestra de que Netanyahu no tiene ninguna intención de obedecer las reglas de la organización fundada al fin de la Segunda Guerra Mundial. El “mundo basado en reglas” con el que la Casa Blanca se llena la boca desde hace varias administraciones tiene un corolario: el primer ministro israelí dicta sus propias reglas.

Esta vez, el Elíseo llamó al embajador israelí en Paris para manifestarle su rechazo a la agresión contra la FINUL. «Estos ataques constituyen una violación grave del Derecho Internacional y deben cesar inmediatamente. Las autoridades israelíes tienen que explicarse», dijo el vocero de la cancillería gala. El primer ministro irlandés, Simon Harris,también reclamó el cese de acciones contra la FINUL, donde cumplen servicios también soldados de ese país. “Israel tiene que escuchar las voces y la preocupación de la comunidad internacional», escribió Harris en su cuenta de X. El titular del Estado Mayor de la República de Irlanda, Sean Clancy, fue más lejos y afirmó que no cree en la justificación de las FDI, que los disparos contra las bases de FINUL habían sido daños colaterales. «Un tanque que dispara contra una torre de observación, que es un objetivo muy pequeño, lo hace de forma deliberada, es un disparo directo. Así que desde un punto de vista militar, no es un accidente, es un acto deliberado”, consideró el teniente general.

Un dato para abonar la teoría del uniformado irlandés es que en el comunicado oficial de Isael decía que percibió «una amenaza directa contra los soldados israelíes», y que actuaron en consecuencia. Sin embargo asegura que «horas antes del incidente» se había ordenado a los miembros de la Finul «que se refugiaran en habitaciones seguras y permanecieran allí».

La ofensiva israelí se da en todos los frentes, y además de los ataques armados en Gaza, Cisjordania y el Líbano, también intentan la amenaza y el amedrentamiento, como el informe sobre la FINUL demuestra.  El ministro de Defensa, Yoav Gallant, un fundamentalista que comparte con Netanyahu y tres líderes de Hamás pedidos de detención de la Corte de La Haya por crímenes de guerra cometidos desde el 7 de octubre del año pasado, volvió a hacer de las suyas. La respuesta de Israel a la ofensiva de Irán será “precisa, potente y contundente”, juró, par a añadir: “No entenderán qué paso, cómo pasó” advirtió. La Casa Blanca, en tanto, confirmó que horas antes hubo una conversación telefónica de Joe Biden, Kamala Harris y Antony Blinken con Netahyau en la que Washington condenó los ataques de Irán y, aseguran, pidió moderación y avanzar hacia un alto el fuego en Gaza para recuperar a los rehenes en manos de Hamás. «

Un plan para la victoria en Ucrania

El presidente Volodimir Zelenski hizo una mini gira por Europa central en busca de maś apoyo en un momento en que la suerte de Ucrania parece echada, por el avance de las tropas rusas en el sur. Luego de verse con Emmanuel Macron, el canciller Olaf Scholz, el premier Keir Steimer y el flamante jefe de la OTAN, Mark Rutte, fue a Italia, donde fue recibido por Giorgia Meloni y el papa Francisco.

Ante los líderes europeos, señaló que tiene un “Plan para la victoria” del que no se conocen demasiados detalles pero que, afirmó, “puede crear las condiciones adecuadas para un final justo de la guerra”. El plan sería presentado en una cumbre prevista para desarrollarse este lunes en la base aérea de Ramstein, Alemania, y donde se debatiría una estrategia para la guerra en Ucrania. Pero el encuentro se suspendió porque Biden anunció que debía quedarse para coordinar acciones relacionadas con los estragos que está causando el huracán Milton.

A Jorge Bergolio, Zelenski le llevó de regalo el cuadro «El horror de Bucha», donde se describe la visión de una niña imaginaria que ve cómo los soldados rusos torturan y matan a sus padres. El Vaticano difundió luego un comunicado en el que asegura que la charla, de unos 35 minutos, estuvo relacionada con “el estado de la guerra y la situación humanitaria en Ucrania, así como las vías que podrían poner fin a la misma, conduciendo a una paz justa y estable en el país. Además, también se examinaron algunas cuestiones relativas a la vida religiosa en el país».

Tiempo Argentino, 13 de Octubre de 2024

A los tumbos por el mundo

A los tumbos por el mundo

Si algo va quedando claro es que las relaciones exteriores de la Argentina desde la llegada de Javier Milei al Gobierno se deslizan en una pendiente de imprevisibles consecuencias para el país. El discurso ante la 79ª Asamblea General de la ONU fue apenas un bosquejo de lo que desde el primer día de su gestión está desarrollando el presidente anarcolibertario, con el mismo ímpetu de un elefante en un bazar. Aunque en algunos temas la realidad se impone. El anuncio de su viaje a la cumbre de la CELAC en China quizás no sea un punto de inflexión, pero es lo que más cerca estuvo hasta ahora.

En Nueva York, Milei leyó tramos de un discurso que era calcado del que en una vieja serie televisiva, The West Wing, daba el personaje del presidente de Estados Unidos, Josiah Bartlet, interpretado por Martin Sheen. El que descubrió el plagio fue el columnista de La Nación, Carlos Pagni, y lo replicó en sus redes el centenario medio creado por Bartolomé Mitre.

Sin embargo, lo mas peligroso no fue ese desliz, sino asegurar que «la República Argentina va a abandonar la posición de neutralidad histórica que nos caracterizó y va a estar a la vanguardia de la lucha en defensa de la libertad». La neutralidad atravesó gobiernos desde el de su admirado Julio Argentino Roca, conservadores como Roque Sáenz Peña y Victorino de la Plaza o radicales y peronistas. El punto, como resaltó el columnista Eric Calcagno en Tiempo Argentino, es que no ser neutral implica ser Estado beligerante. Y la adhesión acrítica de Milei al gobierno de Benjamin Netanyahu en Israel, cuando se extrema la situación en Medio Oriente, pone al país ante un escenario trágico para una nación en la que conviven desde hace décadas importantes comunidades musulmanas y judías.

Vuelta en el aire
El caso de China es si se quiere grotesco. Hace un año, en plena campaña electoral, Milei daba cuenta de una fanatizada profesión de fe anticomunista. Un año después, ante la conductora televisiva Susana Giménez dijo que se había sorprendido con los chinos, que habían resuelto velozmente el problema puntual del ahogo financiero argentino, que se reunió con el embajador chino en Buenos Aires «y al otro día nos destrabaron el Swap». Este giro en el aire también fue reflejado en la cuenta de X de La Nación.

https://twitter.com/LANACION/status/1841176590304362863

Más allá de que el mandatario no resiste el archivo, lo que dice da también para otra reflexión. Si China es un «socio muy interesante» porque, detalló, «no exige nada», ¿quiénes son los otros socios a los que alude y qué le exigen? Por un artículo del corresponsal de Infobae en Washington se sabe que en aquellos lares no cayó nada bien este acercamiento con Beijing, que había comenzado días antes con el anuncio de que la hermana presidencial, Karina Milei, viajaría a Shanghai en busca de inversiones.

Los guiños al Fondo Monetario Internacional, la Casa Blanca y a la jefa del Comando Sur, la generala Laura Richardson, habían rayado la obsecuencia. Sin embargo, los vencimientos de deuda de 2025 suponen el riesgo de un nuevo default y a los que cortan el bacalao en occidente no se les cayó una moneda.

El viaje a la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) también tiene su espesura. Porque el inquilino de la Quinta de Olivos también acusó en Nueva York a organizaciones supranacionales «de corte socialista» de pretender «resolver los problemas de la modernidad con soluciones que atentan con la soberanía de los estados-nación y violentan el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad de las personas».

Cambio de idea. Karina Milei, Diana Mondino y Luis Caputo con el canciller chino Wang Yi en Nueva York.

Foto: @ChinaEmbArg

El desinterés con que el Gobierno nacional trata a sus socios del Mercosur –ni siquiera fue a la reunión en Paraguay en julio– y el rechazo a la membresía en el grupo BRICS y a Unasur, decididas ni bien juró el cargo, no presagiaban que la CELAC fuera santo de su devoción. Pero, o se trata de una imposición para «ir al pie» en Beijing, o de un firulete para rendirle tributo a Xi Jinping sin que se note tanto.

De todas maneras, a nivel regional, la Casa Rosada se entiende con los gobiernos más ranciamente conservadores y se enfrenta con los progresistas. La última movida fue la ausencia de representantes argentinos en la asunción de Claudia Sheinbaum en México. El antecesor, Andrés Manuel López Obrador, había conformado con el colombiano Gustavo Petro y el brasileño Lula da Silva un trípode –odioso para Milei– que la exalcaldesa de la Ciudad de México sin dudas prolongará. Ahí, en los papeles, el paleolibertario no tiene nada que jugar. Pero nunca se sabe.

Como tampoco se sabe lo que puede ocurrir en Bolivia, donde el conflicto entre el presidente Luis Arce y el líder del Mas-ISPS, Evo Morales, ya no tiene vuelta atrás. La semana pasada renunció el ministro de Justicia, Iván Lima, afirmando que desde el llano perseguirá como abogado a Morales en una causa en que se acusa al fundador del Estado Plurinacional de abuso de menores. El sucesor en el cargo, César Siles, corroboró la inhabilitación de Morales para una nueva candidatura presidencial, lo que en realidad es la pelea de fondo. El martes, el vocero presidencial, Manuel Adorni, posteó que se daba por finalizada la condición de refugiado a Morales que le había otorgado Alberto Fernández al asumir, en 2019. 

Evo Morales tuvo que huir de las hordas golpistas que lo buscaban para matarlo luego del golpe de Estado de noviembre de ese año y por muy poco pudo huir en un avión militar que le había enviado AMLO. Luego recaló en Buenos Aires.

La canciller Diana Mondino, mientras tanto, posteó un esperanzado texto por el acuerdo entre el Reino Unido y la isla de Mauricio para la devolución del territorio colonial del archipiélago de Chagos.

Diez días antes había negociado con el sucesor de Cameron, David Lummy, retomar vuelos semanales desde San Pablo a Malvinas con una escala mensual en el aeropuerto de Córdoba, como una manera de limar rispideces entre Buenos Aires y Londres. 

El Reino Unido le brindará apoyo financiero y se compromete a inversiones en infraestructura en Mauricio. Pero en una de las islas, Diego García, la cosa será diferente: Allí funciona una siniestra bese en la que EE.UU. alojó presos sin causa ni proceso acusados de integrar la organización Al Qaeda desde el 11-S de 2001. La base seguirá en manos de EE.UU. por otros 99 años. Es un punto estratégico en medio del Océano Índico, clave para controlar la circulación en esas regiones en disputa con China y la India, dos de los países fundadores de los BRICS. De la misma importancia geopolítica que Malvinas.

Revista Acción, 6 de Octubre de 2024

Israel acelera la reconfiguración de Medio Oriente

Israel acelera la reconfiguración de Medio Oriente

A un año de los ataques de Hamás y la Yihad Islámica en el sur del Israel, y cuando la guerra en Ucrania parece ya definida, todas las fichas están jugadas en una brutal reconfiguración de Medio Oriente. Y los protagonistas ya no se ocultan en vaguedades: de un lado están Israel-EE UU y del otro Irán-Rusia, acercándose peligrosamente a una confrontación abierta entre potencias con el mayor poder destructivo que haya visto la humanidad. 

La respuesta iraní al asesinato del líder de Hezbollah en Beirut, el 27 de septiembre, con el lanzamiento de cientos de misiles balísticos sobre Tel Aviv y Jerusalén, si bien fue medida, adelanta una respuesta israelí que todavía no se produjo pero que cuenta con el visto bueno de la Casa Blanca. La demora en una réplica podría deberse a la celebración de Rosh Hashaná, el año nuevo judío. O tal vez a que están calibrando dónde dar el golpe.

Mientras tanto, continúa la ofensiva en el sur del Líbano en busca del posible sucesor de Hassan Nasrallah, que la prensa israelí identifica en Hashem Safi al Din, primo del clérigo. La estrategia de las FDI consiste en arrasar barrios enteros, como hicieron para eliminar al jefe del grupo chiíta. Por más que las últimas movidas -entre ellas el estallido simultáneo de miles de beepers en Líbano y el ataque que terminó con la vida del jefe de Hamás, Ismail Haniyeh- demuestran la eficacia de los servicios de inteligencia israelí, las cúpulas militares no encontraron otro modo de combate allí que no sea el bombardeo indiscriminado, como vienen haciendo en Gaza desde octubre de 2023. Este sábado Hamás confirmó la muerte de Said Atalá Alí, uno de los comandantes de las Brigadas Ezzeldín al Qassam, en un ataque a un campo de refugiados en el Líbano.

El gobierno ultraderechista de Benjamin Netanyahu quedó muy expuesto luego del 7-O por la respuesta indiscriminada sobre la población civil, al punto que fue acusado de genocidio en la Corte de La Haya. A lo cual, la administración de Joe Biden mantuvo una política de relativa ambigüedad: de la boca para afuera reclamaba un cese el fuego y el envío de “ayuda humanitaria” a los gazatíes. Pero nunca cesó el entregar armamento y dinero a Israel. Recién este viernes, el presidente francés, Emmanuel Macron, pidió -de la boca para afuera, claro- no mandar más armas (ver aparte).

Rusia, en tanto, tiene acuerdos firmados con Irán desde antes de la asunción de Masud Pezeshkian, quien estos días celebró uno de esos convenios para la construcción de un gasoducto. Irán provee de drones usados en el frente ucraniano y en la cumbre de los BRICS que se realizará en Kazán unos días, se terminará de consolidar la alianza militar entre ambas naciones integrantes de esa organización.

Una amenaza que se cierne tras la escalada de las últimas semanas es que Netanyahu ordene atacar la infraestructura petrolera o las centrales de desarrollo nucleares, como recomiendan sus asesores de seguridad. Esta semana Teherán descargó cohetes sobre las bases militares de Nevatim y Néguev produciendo daños menores, pero comprobó que el escudo protector israelí es vulnerable y podría extender un eventual ataque a los depósitos de armamento atómico que sí posee Tel Aviv, aunque no declarado oficialmente.

Una ofensiva sobre el sistema nuclear obtendría una respuesta de igual calibre. Lo mismo ocurrirá en el caso de los recursos energéticos. Bombardear yacimientos de la casi exclusiva fuente de ingreso iraní podría causar un daño enorme a su economía, bastante golpeada ya por decenas de sanciones desde hace décadas. Pero también incrementaría el precio del petróleo de tal manera que provocaría una crisis internacional que Estados Unidos, en medio de una crucial elección, no está en condiciones de soportar.

En el frente interno, Natanyahu, muy cuestionado desde antes del 7-O, parece haberse fortalecido por la guerra, algo que era previsible e incluso justificaría en parte su agresividad extrema. En Irán, en tanto, las cosas no están tan accesibles para Pezeshkian, que juró el cargo el 28 de julio pasado, en reemplazo del fallecido Ebrahim Raisi. Médico cirujano de cierto prestigio, Pezeshkian fue elegido con un discurso de moderación que, suponía, le daría más beneficios en la relación con Occidente. Pero Haniyeh había ido invitado a su asunción y un día antes fue asesinado.

Los últimos operativos israelíes pegaron de lleno en el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), que perdió a un comandante en el bombardeo al consulado en Damasco, en abril, y no pudo proteger a Haniyeh luego. La muerte de Nasrallah, un religioso chiita, también repercute en el sistema político y el ayatolláh Ali Jamenei, líder espiritual de la Nación, lanzó este viernes lo que se entendió como directivas al jefe del gobierno: “Irán, Líbano, Irak y Egipto tienen un enemigo (…que) actúa en todas partes con un método especial, pero tiene un solo cuartel general desde donde da órdenes. Todo país tiene derecho a defender su territorio de la agresión. El trabajo de nuestras fuerzas armadas hace dos días se hizo brillantemente y también fue legítimo (…) El principal problema es la interferencia extranjera, pero si los países de la región trabajan juntos, podrán superarlo”.

7-O: acción y reacción

El 7 de octubre de 2023, milicianos de Hamas y la Yhiad Islámica protagonizaron la Operación Tormenta de Al-Aqsa, un ataque contra varios kibutz del sur israelí, mataron a unas 1200 personas y se llevaron a unos 250 rehenes. Entre las víctimas había mujeres y niños. La ofensiva tomó de sorpresa a las Fuerzas de Defensa y generó una crisis política para el gobierno de Benjamín Netanyahu.

La respuesta israelí ya causó cerca de 42.000 muertos y más de un millón y medio de desplazados en la Franja de Gaza. Entre las víctimas también había mujeres y niños. Solo pudieron ser recuperados con vida cerca de 120 rehenes, algo que la ciudadanía le cuestiona a Netanyahu. La notoria desproporción en la réplica sacó del centro del debate a la cruenta incursión de hace un año y se descargó sobre el gobierno israelí. Acusado de genocidio, de crímenes de guerra, que con las declaraciones de muchos de sus integrantes, incluso justifican.

La agencia de inteligencia alemana, BfV, teme posibles enfrentamientos en el país este lunes. «La situación actual encierra un gran potencial de emocionalización, polarización y radicalización, incluso para actores hasta ahora moderados», dijo el presidente de la BfV, Thomas Haldenwang, según dpa.

Muy cerca de allí, el presidente Emmanuel Macron, declaró: “Condenamos con la mayor firmeza el ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre, y reconocemos el derecho de Israel a defenderse. Pero tiene que hacerlo como una democracia. Contra el terrorismo no se lucha sacrificando a una población civil», advirtió, para pedir luego “que dejemos de entregar armas que están siendo empleadas para llevar a cabo los combates en Gaza».

Tiempo Argentino, 6 de Octubre 2024

Un reclamo de todo el país

Un reclamo de todo el país

Para testear el impacto político que puede tener una movilización, solo basta con mirar la cobertura de los medios de mayor audiencia. Y este miércoles todos los canales habían dejado de lado, muchos de ellos contra su voluntad, otras noticias normalmente «importantes» para el rating, para cubrir la multitudinaria Marcha Universitaria Federal. Hubo cronistas que habían viajado al sur del país para mostrar en vivo y en directo el eclipse de sol que se quedaron, valga la chanza, eclipsados, mientras desde el escenario frente al Congreso Nacional comenzaban a hablar dirigentes gremiales, docentes y alumnos.

Pasada media hora de las 17, la presidenta de la Federación Universitaria Argentina (FUA), Piera Fernández de Piccoli, comenzó a leer el documento oficial consensuado entre los organizadores de la movilización frente al Congreso Nacional. «Alzamos nuestra voz en defensa de la educación pública», dijo la joven, oriunda de Río Cuarto y alumna de la universidad de esa ciudad cordobesa. «Señor presidente (…) le pedimos que promulgue la ley de Financiación Universitaria», dijo y despertó una ovación. «La universidad pública, base de la democracia y el desarrollo social, lucha por su supervivencia», prosiguió y agregó: «Soportamos una campaña injusta, planificada e intencional, que busca sistemáticamente desprestigiar lo que sucede en el ámbito científico y universitario para fundamentar la desjerarquización y el ahogo presupuestario. No ha habido, ni siquiera, vocación de diálogo». Finalmente, la titular de la FUA puso la lucha actual en contexto histórico: «Somos herederos del pueblo de la nación que supo en 1884 abrazar la ley 1420, de los jóvenes que en 1918 construyeron un sistema universitario democrático y libre que inspiró al mundo, de quienes entendieron en 1949 que la gratuidad era una herramienta que derrumbaba las fronteras que impedían el acceso a la educación superior, constituyendo un aporte determinante para la justicia social», concluyó.

Previamente habían hablado la secretaria general de Conadu histórica, Francisca Staiti; Norberto Heyaca, secretario general de la Asociación Gremial de Docentes de la UTN, y el secretario de UTE y CTERA, Marcelo Creta.

Plazas de todo el país
La movilización fue efectivamente federal y convocó a cientos de miles de ciudadanos en todas y cada una de las provincias que componen el país. En algunos distritos las juntadas fueron en más de una ciudad. Es el caso de Salta, con ejes en la capital provincial, Tartagal, Metán, Rosario de la Frontera y Orán.

También fueron masivas las manifestaciones en Santa Rosa, San Antonio Oeste, Bariloche y Viedma, Rio Negro; y en las provincias de Chubut y Santa Cruz, donde también cuatro ciudades protagonizaron protestas similares. En Buenos Aires hubo concentraciones en Mar del Plata y Bahía Blanca.

Rosario. En decenas de ciudades de todo el país se llevaron a cabo multitudinarias manifestaciones.

Foto: Juan José García

El reclamo es por la vigencia de la Ley de Financiamiento Universitario, la recomposición salarial de la paritaria de docentes y no docentes, fondos para investigaciones de ciencia y tecnología, para infraestructura y la actualización y continuidad de becas Progresar, Manuel Belgrano y EVC-CIN.

Se sabía que la movida iba a ser importante. El antecedente de la movilización del 23 de abril y la respuesta del Gobierno ante las demandas en el contexto de una inflación que no cesa y de un presupuesto irrisorio daban para pensarlo. A pesar de las amenazas que desde la mañana recrudecieron por boca de la propia ministra de Seguridad, que deslizó su interpretación –simultánea y contradictoria– de que los manifestantes eran «un rejunte, un cambalache» de sectores sindicales y políticos. Pero al mismo tiempo la caratuló como un «intento de golpe» para lo cual pondría en vigor un cambio de protocolo. Patricia Bullrich chicaneaba desde TN junto a Jonathan Viale: «¿A qué van a venir? ¿A preparar el golpe que están preparando para noviembre, diciembre? Un golpecito, porque no van a poder», dijo ante la aprobación del conductor televisivo. Las cámaras exteriores, mientras tanto, mostraban al Congreso totalmente vallado al tiempo que iban llegando las primeras columnas de manifestantes.

La convocatoria volvió a incluir a los rectores de todas las universidades nacionales. Las movilizaciones en todo el país fueron masivas, aunque la de la Ciudad de Buenos Aires era la más numerosa y más impactante políticamente para el Gobierno, ya que concitó a alumnos y docentes de las casas de estudios del AMBA y hasta una columna de la Federación Universitaria de La Plata (FULP).

Se trata este de un espacio de alto impacto mediático en Argentina y el exterior. Por eso fuerzas federales pretendieron impedir el acceso a CABA de colectivos con manifestantes. Pero no era así como iban llegando a sumarse a la generalizada protesta las muchedumbres.

Entre las banderas de sindicatos y partidos políticos, se hicieron ver el exalcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta, el exministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, diputados y senadores y dirigentes sociales, gremiales y políticos. La expresidenta Cristina Fernández saludó a los manifestantes desde el balcón del Instituto Patria.

Las provocaciones del oficialismo venían desde hace algunos días, a medida que se olfateaba el volumen de la protesta y el gobierno jugueteaba con el veto a la ley que, también por amplia mayoría, había votado el Congreso. Los brulotes fueron sacados del ya repetido libreto de que hay una gran cantidad de extranjeros que viene a estudiar gratis, o que un gran porcentaje de estudiantes no cursan ninguna materia y están solo para engrosar el presupuesto. Ambos argumentos, que repitieron sin cesar desde trols del Gobierno hasta comunicadores televisivos, son notoriamente falaces y así como no sirvieron para frenar la protesta en abril no lo haría este 2 de octubre.

https://twitter.com/PregoneroL/status/1841061047324520957

Otra «acusación» lanzada a las redes es que se trató de una marcha política. Era fácil ligar la movilización a los mensajes de apoyo de varios dirigentes, como Cristina Fernández de Kirchner unos días antes, cuando se celebraron los 35 años de la Universidad Nacional de Quilmes.

Otro destinatario de memes insultantes fue el senador porteño y titular de la UCR, Martín Lousteau, por una serie de tuits mostrando a personas de carne y hueso que agradecen haber tenido la posibilidad de pasar por la educación pública. Comenzando por el exministro de Cultura de Mauricio Macri, Pablo Avelluto.

Incluso el excorreligionario de Javier Milei, el liberal Carlos Maslatón, anunció su presencia en las calles para apoyar la protesta contra los recortes bestiales en ese sector tan significativo para los argentinos. Hubo apoyos de la exdiputada Elisa Carrió, del gobernador bonaerense Axel Kicillof, recién vuelto de la asunción de la nueva presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Como para demostrar que, sí, claro que es una marcha política. Pero no partidista.

Hubo quienes recordaron posteos de actuales funcionarios de La Libertad Avanza cuando, con la camiseta del PRO, en plena campaña electoral, el 13 de septiembre del año pasado prometían lo contrario de lo que ahora hacen.

Es que, si algo identifica a los argentinos, además de la casaca a rayas celestes y blancas en cada encuentro de un seleccionado nacional o las leyes previsionales y laborales, es la educación pública. Algo a lo que la derecha ultramontana teme sobremanera.

Revista Acción, 2 de Octubre de 2024

Israel-Irán: el infierno tan temido

Israel-Irán: el infierno tan temido

Sobre la guerra, un entretenimiento muy próspero al que el mundo vuelve regularmente -si es que alguna vez se fue- mucho que se ha escrito a lo largo de la historia. Desde aquel viejo Heráclito, para quien “la guerra es la madre de todo”, hasta el no menos griego Heródoto, que anotaba: “Nadie puede ser tan insensato de preferir la guerra a la paz, porque en la paz los hijos entierran a sus padres y en la guerra los padres entierran a sus hijos”. Más acá en el tiempo y la geografía, Perón señalaba, con acierto de estudioso de las estrategias militares, que “cuando uno no quiere, dos no pelean”.  

Un poco de todo eso se está desatando en Oriente Medio y recrudece en estas horas. Hay quienes no quieren una guerra -porque saben que el clima da para que todo estalle en los aires-, hay quienes la necesitan porque les garantiza su subsistencia -fabricantes de armas incluidos- y hay quienes no pueden evitarla porque siente que les están mojando la oreja y algo deben hacer. En todo caso, lo que no siempre se tiene en cuenta es que entrar en una guerra hasta puede parecer parte de un video juego. Pero salirse ya no es tan sencillo. Y salirse sin meter a todos los cercanos en esa pantalla horrorosa, mucho menos.

El ataque con misiles de Irán sobre territorio de Israel, por lo que se sabe hasta ahora, fue un acto más bien medido que no causó mayores daños, porque algunos de los artefactos fueron destruidos antes de llegar por amigos o favorecedores de Tel Aviv y otros por el Escudo de Hierro sobre las principales ciudades. A esta hora se aguardaba cuál sería la respuesta del gobierno israelí.

Teherán viene padeciendo un acoso persistente desde el asesinato del general Qasem Soleimani en Bagdad hace cuatro años por un comando estadounidense cuando Donald Trump era presidente. El militar era el más alto mando de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica. Hombre de gran respeto en las fuerzas chiítas y de resistencia islámica, era también un gran estratega.

En unos días se cumple un año de la incursión de milicianos de Hamás y la Yihad islámica en territorios del sur de Israel, con un saldo de 1200 israelíes muertos y más de 250 personas tomadas de rehenes. La respuesta no tardó en llegar y consistió en arrasar la Franja de Gaza, dejando un tendal de más de 41.500 muertos y más de un millón de desplazados y denuncias por genocidio en la Corte de La Haya. Luego de ese «terminar» con Gaza, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) replicaron los ataques con misiles desde el sur de Líbano con una invasión que tiene como objetivo declarado destruir los cuarteles de las milicias de Hezbollah.

En el mientras tanto, en abril pasado, un bombardeo sobre el consulado de Irán en Damasco mató a otro comandante de los CGRI, Mohamed Reza Zahedi. A los pocos días la respuesta iraní fue mediante centenares de drones que cayeron sobre las bases israelíes de Ramón y Nevatim. En mayo el presidente de Irán, Ebrahim Raisi, murió en la caída de helicóptero en que viajaba con su canciller y otros funcionarios. En julio, el líder de Hamás, Ismail Haniyeh, fue asesinato en un atentado en la residencia en la que se alojaba, en la capital persa, donde había ido a la ceremonia de asunción del sucesor de Raisi, Masud Pezeshkian. El viernes pasado, el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, cayó en un bombardeo en un suburbio de Beirut. Días antes, el estallido simultáneo de miles de beepers cegó la vida de una docena de personas, cuatro de ellos niños, y provocó al menos seis centenares de heridos.

Todo demasiado rápido y demasiado sospechoso. No son operativos que se implementen de un día para otro, llevan meses sino años de preparativos. Benjamin Netanyahu encabeza el gobierno más derechista en la historia de Israel, con algunos miembros de su gabinete que no dudan en proponer el exterminio de todos los palestinos, a los que no le reconocen rasgos humanos. La permanencia de Netanyahu en el poder depende en gran medida de que la guerra continúe, porque un alto el fuego implicaría que deba dar respuestas a la llamativa morosidad de las fuerzas de seguridad en repeler el ataque del 7 de octubre. Ya venía medio escorado por una reforma judicial que solo tenía como propósito, según grandes sectores de Israel, evitar varias cusas por corrupción y abuso de poder en su contra.

Pezeshkian, que todavía no logró aprenderse la botonera en los escritorios del gobierno iraní, debe enfrentar en el plano interno la presión de los milicianos que no aceptan la pasividad con que Raisi y ahora él, venían respondiendo a esas provocaciones de Israel y Estados Unidos. Hay sectores de la sociedad que es claro que no quieren una guerra, porque saben lo que implica. Todavía hay combatientes de la cruenta guerra contra Irak en los `80 para recordárselos. Pero las urgencias para no seguir poniendo la otra mejilla pudieron más. Quizás son más los que ya no quieren no querer una guerra.

El domingo pasado, tiempo publicó un artículo donde se aventuiraba que Israel esperaba represalias por la muerte de Nasrallah.

https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/israel-espera-represalias-por-la-muerte-del-lider-de-hezbollah-en-beirut/embed/#?secret=nhC0C82sOT

En vista de lo que ocurrió entre el lunes y el martes, quizás no tuvieron paciencia y apuraron los tantos. Rusia e Irán están cerrando los últimos detalles de un amplio acuerdo que va mas allá de lo comercial. Y las elecciones en Estados Unidos no dan la seguridad de un ganador que beneficie la posición de Netanyahu, a esta altura un problema no solo para gran parte de los israelíes sino para sus socios más fieles. Joe Biden ya no corta ni pincha como para ponerle el cascabel a ese incómodo gato ultraderechista y a Trump también se le están gastando las ganas de sostener al gobierno de Bibi.

Si la guerra es la madre de todo, puede ser negocio «pudrirla» ahora para que sea quien esa el nuevo inquilino de la Casa Blanca, tenga que jugar con las cartas ya marcadas.

En otra situación internacional, Argentina podría ser útil para acercamientos varios, habida cuenta de la cantidad de musulmanes y judíos nacidos y criados en estas tierras. Pero la alineación acrítica de la gestión Milei solo augura un encolumnamiento peligroso detrás de los señores de la guerra.

Tiempo Argentino, 1 de Octubre de 2024