Eso de que un papa argentino, hincha de San Lorenzo, muriera justo en Pascua suena a una última chanza de un tipo que así como se mostraba, con sus aires sencillos y modales pueblerinos, era propenso a la chanza burlona y cómplice. Dice una de sus biógrafas, la periodista italiana Francesca Ambrogetti, que Francisco aspiraba a llegar al año del jubileo del año 2025, que tiene como lema Spes non confundit (la esperanza no defrauda). Y se puede decir que cumplió.
Otra cosa que cumplió fue haber alcanzado a dar la bendición Urbi et Orbi de esta, la que sería su última Pascua. Y de haber posteado en su cuenta de X sus ultimos mensajes a los feligreses, en estas horas dramáticas para el mundo. En su texto pidió rezar «por las comunidades cristianas del Líbano y de Siria —este último país está afrontando un momento delicado de su historia—, que ansían la estabilidad y la participación en el destino de sus respectivas naciones» y «acompañar con atención y con la oración a los cristianos del amado Oriente Medio», sin olvidar un recuerdo al pueblo de Yemen y de Gaza, inmersos en las peores catástrofes humanitarias.
¡Cristo ha resucitado! En este anuncio está contenido todo el sentido de nuestra existencia, que no está hecha para la muerte sino para la vida. #Pascuahttps://t.co/aN3MDjbOKI
— Papa Francisco – ARCHIVO (@Pontifex_es) April 20, 2025
La muerte de Jorge Bergoglio sin haber podido visitar su tierra natal desde que fue ungido, debería ser una afrenta para la dirigencia política, gran parte de la sociedad y los medios hegemónicos, que ahora cubrirán sus espacios con loas al obispo de Roma, fallecido a los 88 años luego de haber estado desde el 14 de febrero con graves problemas de salud. Alabanzas tardías que a la vista de cómo se lo trató en demasiadas ocasiones, serán un rasgo más de hipocresía militante.
No es cuestión acá de hacer una cronología de su vida ni de sus logros, solo la reflexión de alguien a quien le hubiese gustado verlo recorrer las calles donde se crió o dar una homilía en algún lugar público, como las que dio en varios países de América Latina, rodeado de multitudes ávidas de su mensaje tan opuesto al mundo de devastación de la vida que representa el capitalismo en esta etapa neoliberal. Giras en las que fijó posición y le dio a la Iglesia Católica un rumbo divergente con respecto al conservadorismo extremo del polaco Karol Wojtila o el alemán Joseph Ratzinger.
Ningún otro pontífice podría haber pedido perdón “no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”, como dijo en julio de 2015 en Bolivia, donde había recalado en una gira que lo llevó por Ecuador y Paraguay.
Fue la vez en que habló de la Patria Grande, casi como al pasar, y recibió de regalo del entonces presidente Evo Morales una cruz sobre una hoz y un martillo, una réplica de la que había construido el cura jesuita Luis Espinal, asesinado el 21 marzo de 1980 por esbirros de la dictadura militar boliviana. Francisco también reivindicó al arzobispo de El Salvador, Oscar Arnulfo Romero, asesinado por una patota paramilitar el 24 marzo de 1980, tres días después de aquel crimen, mientras oficiaba una misa.
Conviene recordar -y acá sí una breve línea de tiempo- algunos gestos premonitorios desde sus primeros días como el papa número 266. Se autodefinió como el “papa que vino del fin del mundo” ese 13 de marzo de 2013, y algo de razón le cabía, ya que fue el primero de origen latinoamericano. Francisco, el nombre que eligió este sacerdote jesuita nacido en el barrio porteño de Flores fue toda una ruptura. Nadie se había atrevido antes en recordar a Giovanni di Pietro di Bernardone, ese cura humilde que vivió entre 1181 y 1226 haciendo votos de pobreza desde Asis, en la Perugia, el centro de Italia, y fundó la Orden Franciscana.
El segundo gesto fue irse a vivir, y a la postre morir, en la Casa de Santa Marta y no en el Palacio Apostólico, como habían hecho sus antecesores. Se dijo que era para dar una señal de austeridad, pero también que por los cambios que pensaba implementar en la curia, temía correr la misma suerte que Albino Luciani, Juan Pablo I, hallado muerto 33 días después de haber sido consagrado, en septiembre de 1978.
Tercer gesto: el 29 de marzo de 2013 -16 días después de su entronización – beatificó a 58 sacerdotes asesinados durante la Guerra Civil Española y a un italiano que ayudó a los judíos durante la Segunda Guerra Mundial y murió a manos de los nazis. El 24 de julio visitaría el Santuario de Nuestra Señora Aparecida, a su paso por Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud que ser realizó en Río de Janeiro. Fue cuando dijo a los jóvenes «hagan lío, quiero lío en las diócesis, quiero que la Iglesia salga a la calle». Francisco también estuvo también en Chile, en 2018, donde enfrentó cuestionamientos por abusos sexuales del sacerdote Fernando Karadima, finalmente expulsado de la iglesia meses después.
El obispado romano de Bergoglio coincidió con un momento muy particular para América Latina y casi podría decirse que su llegada fue la emergencia de aquellos tiempos. Gobernaba Argentina Cristina Fernández de Kirchner, en Ecuador estaba Rafael Correa, en Bolivia cumplía su segundo mandato Morales y en Brasil Dilma Rousseff estaba por completar su primera gestión, la tercera del PT. En Venezuela, en cambio, apenas una semana antes, el 5 de marzo de 2013, había fallecido Hugo Chávez, gestor de gran parte de esas transformaciones que vivía el continente.
Siempre que se le preguntó, Francisco decía que por supuesto que quería encontrarse con los argentinos en su tierra, pero que debía esperar el momento adecuado. Que nunca llegó y no por él. Algún día quizás se sepa del apuro de las derechas locales y los centros de poder mundial por poner fin a como diera lugar con aquellos gobiernos revulsivos y cambiar los ejes del mensaje papal.
No es casual que al golpe institucional en Paraguay que puso fin a la presidencia del exobispo Fernando Lugo, en 2012, se sucedieron la destitución de Rousseff en 2016, el “volantazo” de Lenin Moreno contra su mentor, Correa, en 2017, y la andanada de casos de lawfare en Argentina, Brasil, Ecuador, contra líderes progresistas que el mismo Francisco denunció en varias ocasiones.
Si no vino no es por falta de voluntad. El clima contra su interpretación del mensaje cristiano no es del gusto de la dirigencia de más influencia mediática y política en el país. Que recurrieron a los mismos brulotes que intentan cancelatorios. Que era peronista, que era cercano al kirchnerismo, que no lo había tenido entre sus amistades.
Un papa que hable de justicia social no sería bien recibido por un presidente que considera a la justicia social una aberración y que lo llamó «representante del maligno», pero tampoco lo fue cuando gobernaban sectores peronistas y ni siquiera con el macrismo. Una dirigencia que no fue capaz de designar un procurador de Justicia desde 2017 o completar una Corte Suprema como manda la ley es toda un señal des descomposición. Pero seamos sinceros, a Lionel Messi lo puteaban en todos los idiomas hasta que el seleccionado ganó la Copa América en 2021 y la del Mundo en 2022. Y Maradona siempre fue un ídolo «peeeero su vida privada» y coso.
Ahora ya está: Messi es lo que es, El Diego lo que fue y ese técnico químico recibido en el Escuela Nacional de Educación Técnica N° 27 Hipólito Yrigoyen del barrio de Villa Real devenido Sumo Pontífice ya no vendrá a decirnos que hagamos lio de una buena vez.
Las marchas y contramarchas de la administración Donald Trump en su guerra de aranceles va mostrando más desorientación que efectividad y cada nueva medida termina por socavar la esencia misma del mensaje que el 47° presidente pretende enviar al mundo y el objetivo mismo de “hacer grande a Estados Unidos otra vez”. La última novedad es que el inquilino de la Casa Blanca quiere echar al presidente de la Reserva Federal (el banco central) Jerome Powell, porque se niega a bajar las tasas de interés. Casi en simultáneo, el Wall Street Journal publicó que el secretario del Tesoro, Scott Bessent (de visita fugaz en Buenos Aires el lunes) y su par de Comercio, Howard Lutnick, aprovecharon que Trump estaba solo en el Salón Oval para convencerlo de la necesidad de bajar un cambio sobre los impuestos aduaneros porque los mercados estaban descontrolados. Así fue que, sin la mirada admonitoria del asesor económico Peter Navarro, el mandatario suspendió la mayoría de las tasas por 90 días, dejando solo el monumental castigo a China, aunque quedaron a fuera celulares y computadoras. Los chinos no se quedaron de brazos cruzados y su embajada en Argentina respondió al apriete de Bessent para que el gobierno argentino termine con los swaps.
El mensaje provocativo de Bessent en estas comarcas fue un toque de oportunismo: venía, se supone, a dar apoyo en medio de la crisis que justificó un nuevo “salvataje” del FMI, el BID y el Banco Mundial. Pero deslizó que el gigante asiático tenía políticas “rapaces” en África y Latinoamérica. La réplica fue inusualmente feroz: “exhortamos a la parte estadounidense a desintoxicar su mente. En lugar de dedicar su tiempo y energía a desacreditar y atacar en forma recurrente a China, o señalar con el dedo a los países de región por sus cooperaciones con otros países, o intentar imponer una nueva versión de la Doctrina Monroe, sería mucho más productivo realizar contribuciones reales a favor del desarrollo de los países de la región”, le espetó.
En otra muestra de cómo ven las cosas los empresarios, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, se reunió en Beijing con Ren Hongbin, titular del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional, dependiente del Ministerio de Comercio, y se comprometió a respetar el compromiso de la empresa con el mercado chino ante los nuevas restricciones para exportación de chips H20.
Las cifras oficiales indican que China creció en 2024 el 5% y en el primer trimestre de este año 5,4%, mientras que el PBI de EE UU aumentó 2,9 el año pasado y 1,2% en lo que va de este. De allí la desesperación de Trump, que pretende impulsar la economía estadounidense bajando las tasas bancarias. Pero resulta que el jefe de la Reserva Federal se focaliza en controlar la inflación, que ya se ubica en el 2,4% y teme –con justa razón– que se desborde por la andanada de aranceles. Powell fue designado por el mismo Trump en 2018 y se mantuvo con Joe Biden. Legalmente, el titular del Ejecutivo no lo puede despedir así como así. «Tenemos un presidente de la Reserva Federal que está jugando a la política. Alguien a quien nunca le he tenido mucha simpatía… Las tasas de interés deberían haber bajado ya», despotricó de todas maneras Trump.
Bessent, por su lado, armó una estrategia en el marco de una interna desencarnada con Navarro, que había sido secretario de Comercio en la anterior gestión del empresario inmobiliario, y ahora impulsa el festival de aranceles con la esperanza de que esa sea la forma de que Estados Unidos se reindustrialice. Bessent tiene un objetivo similar, pero junto con Lutnick decidieron morigerar esas medidas ante el descalabro financiero que se registraba. El secretario del Tesoro, a todo esto, se bajó del avión que lo sacó de la capital argentina para recibir en Washington al ministro de Economía de España, Carlos Cuerpo, a quien reprendió por el viaje de Pedro Sánchez a Beijing para una larga conversación con Xi Jinpig.
El jefe de estado chino, mientras tanto, realizó esta semana una gira por Vietnam, Malasia y Camboya y desde la presidencia pro témpore de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) defendió el multilateralismo y un sistema de comercio mundial centrado en las directivas de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Entrevistado por la agencia Xinhua, el secretario general de la OCS, Nurlan Yermekbayev, dijo que en la institución –que integran además India, Rusia, Pakistán, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán– “estamos firmemente a favor de sistemas comerciales justos y sostenibles que beneficien a todos”.
El gobierno de EE UU, por otro lado, busca reducir costos y propuso el cierre de diez embajadas y 17 consulados, principalmente en Europa y África. Se eliminarían cinco consulados en Francia, dos en Alemania, dos en Bosnia y Herzegovina, uno en el Reino Unido, uno en Sudáfrica y otro en Corea del Sur.
En la otra disputa que se juega Trump, la de la geopolítica, concluyó este sábado la segunda ronda de negociaciones con autoridades iraníes, esta vez en la embajada de Omán en Roma, para establecer un nuevo por el acuerdo nuclear. Por la parte de EE UU fue el enviado especial Steve Witkoff y por Irán el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araqchi. Por protocolo, debía haber estado Marco Rubio, que tiene cargo de canciller, pero estaba de viaje en París, mostrando su preocupación porque el diálogo con Ucrania y Rusia para no dan señales de avance. Rubio se reunió con funcionarios europeos pero no se supo mucho más en qué quedaron. El presidente ruso, a todo esto, decretó unilateralmente un alto el fuego para celebrar las Pascuas, pero desde Kiev le avisaron que no lo piensan respetar.
Fotos de la decadencia
“Bajo el régimen oligárquico y autoritario de Donald Trump, nos encontramos viviendo un momento sin precedentes en la historia moderna de Estados Unidos. Como resultado, tenemos que responder de una manera sin precedentes”, dice en una carta Bernie Sanders. El senador por Vermont encabeza una cruzada contra el gobierno en la que sumó a otros sectores del ala izquierda del partido demócrata, como la congresista Alexandria, Ocasio-Cortez que llamó Gira de Lucha contra la Oligarquía.
Los movimientos tectónicos en EE UU que refleja la emergencia de Trump dejan estos días otros botones de muestra. Alguno se remonta a la década del ’60 del siglo pasado. Siguiendo directivas del Salón Oval, la directora de Inteligencia Nacional (DNI), Tulsi Gabbard, encargó llevar a cabo la digitalización, desclasificación y preparación de los archivos de los organismos estadounidenses sobre Robert F. Kennedy y Martin Luther King, asesinados en 1968 con la sospecha permanente de la implicancia de los organismos estatales, como denuncia el secretario de Salud, Robert Kennedy Jr., hijo del malogrado secretario de Justicia y candidato a la presidencia.
Este sábado se cumplieron, además, 30 años del atentado terrorista en el Edificio Federal Alfred P. Murrah, de la ciudad de Oklahoma. El ataque dejó en saldo de 168 muertos y 600 heridos cuando un camión cargado de explosivos detonó frente a la mole de nueve pisos. No fueron extremistas islámicos, sino dos exmilitares del Ejército de Estados Unidos, Timothy McVeigh y Terry Nichols, fanáticos sí, pero contra el Estado federal.
Otros que tampoco quieren a los símbolos del gobierno central como los que atacaron el Congreso el famoso 6 de enero de 2021, terminaron condenados e indultados por Trump ni bien asumió, este 20 de enero. Ahora, un artículo de la agencia AP resalta que uno de ellos Ryan Kelley, condenado por delitos menores y por meses preso, ahora quiere postularse para gobernador de Michigan. No le fue bien cuando lo intentó en 2022. Pero quizás por entonces las brevas aún no estaban maduras.
Santa Fe fue la bandera de largada para el año electoral con unas convencionales constituyentes que dejaron mucha tela para cortar y en la que hubo celebraciones y señales de advertencia varias. En primer lugar, el gobernador Maximiliano Pullaro pudo mostrar una fortaleza que le permitiría aspirar a la reelección, que es uno de los principales aspectos que esboza la reforma de la Carta Magna que propone. Por otro lado, se consolida el liderazgo dentro del espacio opositor del referente social Juan Monteverde, segundo en el conteo final, superando al candidato de La Libertad Avanza Nicolás Mayoraz y dejando atrás en una interna abierta del peronismo a Marcelo Lewandoswski y Juan Suckerman. Pero quizás la primera consecuencia del resultado en Santa Fe haya sido en el distrito más grande del país, con la decisión de Cristina Fernández de apostar por la unidad con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y poner en pausa la lucha interna en el ámbito provincial.
En el desglose de lo ocurrido el domingo 13 cabe puntualizar que Pullaro ganó con relativa comodidad su primera pulseada electoral desde que asumió su mandato. Pero el 34,6 % que mostró el escrutinio tiene algunos indicadores que señalan que no debe dormirse en los laureles. Por caso, quedó bastante lejos del 58% con el que fue ungido gobernador hace dos años. Además, la participación de la ciudadanía fue la menor desde la recuperación de la democracia, un 55%. Lo que, según aporta el investigador del CONICET Rodrigo Quiroga –que tuvo gran difusión en la pandemia al analizar científicamente los datos que dejaba el COVID–, implica que Pullaro obtuvo el aval del 17% de los ciudadanos, que el «13% votó alguna lista peronista, 13% votó a (la diputada Amalia) Granata o LLA y el 5% en blanco o nulo». En estos últimos guarismos figura el 2,2% de Deiana Carla, del Frente De Izquierda Y De Trabajadores-Unidad.
Agendas cruzadas Los votos con que Pullaro (UCR) llegó a la Casa Gris siguen estando ahí, solo que esta vez le avisaron al mandatario que no los tiene comprados. Y eso que el eje de la reforma que propone no está tan lejos de lo que el paleolibertarismo defiende. Como lo declara en la siguiente entrevista, en la que, tras fustigar puntualmente a los planteos jurídicos del exjuez de la Corte Raúl Zaffaroni, señala: «Necesitamos una reforma que esté del lado de los santafesinos, que defienda el orden, la justicia y termine con el garantismo que tanto daño nos hizo. La Constitución de Santa Fe no puede seguir hablando solamente de los derechos de los delincuentes».
Necesitamos una reforma que esté del lado de los santafesinos, que defienda el orden, la justicia y termine con el garantismo que tanto daño nos hizo.
La Constitución de Santa Fe no puede seguir hablando solamente de los derechos de los delincuentes. pic.twitter.com/QTlp23reba
La nueva Carta Magna, se ilusiona Pullaro, establecerá entre otros ítems, la Ficha Limpia, para que no queden dudas de dónde se ubica en el arco ideológico. Esa parte del electorado que prefirió esta vez no acompañarlo podría haber estado unido, pero la hermana del presidente Javier Milei, Karina, quiso mostrar hasta dónde llegaba el impulso de LLA. Pero se descuenta que todos ellos aprobarán con las dos manos la nueva ley marco santafecina, que difícilmente no salga como pretende Pullaro, que sumó 33 convencionales, dos menos que la mayoría absoluta de la futura Convención de 69 integrantes.
Dentro del peronismo, el resultado alienta el crecimiento de Monteverde, que desde Ciudad Futura viene construyendo alternativas no solo políticas sino también productivas en Rosario. De allí su llamado a la unidad.
En Rosario le ganamos al presidente, al gobernador y al intendente. En la provincia, en la elección de constituyentes, quedamos segundos: la opción más votada después del gobernador.
Porque cuando nos unimos para armar una alternativa que verdaderamente demuestra que las cosas… pic.twitter.com/lQC3B5sdye
«En Rosario le ganamos al presidente, al gobernador y al intendente. En la provincia, en la elección de constituyentes, quedamos segundos: la opción más votada después del gobernador. Porque cuando nos unimos para armar una alternativa que verdaderamente demuestra que las cosas pueden ser de otra manera, la gente la elige», dice, y es cierto. Este domingo, en la principal ciudad de Santa Fe, había primarias para el Consejo Deliberante y el alcalde Pablo Javkin fue el gran derrotado, ya que su candidata quedó relegada al tercer lugar, detrás del sello de Monteverde (Mas Para Santa Fe), segundo detrás del periodista Pedro Aleart, de LLA.
Quizás haya sido a la vista de estos resultados que Cristina Fernández optó por bajar un cambio en la lucha interna que se había desatado con Kicillof por los comicios bonaerenses. Como se sabe, el mandatario provincial, luego de varios chisporroteos con La Cámpora y aliados, anunció hace una semana que mediante un decreto las elecciones en el distrito más populoso del país serían el 7 de setiembre, 49 días antes de los comicios de medio término nacionales.
Este 14 de abril, la expresidenta y titular del Partido Justicialista publicó un mensaje en su cuenta de la red social X donde esgrime extensamente sus argumentos sobre lo que considera el error de romper con la tradición bonaerense de votar en una sola fecha. Sin embargo, en aras de sumar fuerzas para derrotar el proyecto mileísta de endeudamiento perpetuo con el FMI, dice: «Les solicité (a los jefes de los bloques parlamentarios) que transmitan a los compañeros y compañeras de ambas bancadas, QUE ACOMPAÑEN, EN LA PARTE PERTINENTE, EL PROYECTO DE LEY DEL COMPAÑERO GOBERNADOR que fuera firmado por la oposición (UCR, LLA y el PRO)». Las mayúsculas son del original.
HOY, 14 de abril, sigo creyendo, junto a otros compañeros y compañeras, que en las próximas elecciones parlamentarias en la PBA, tanto nacionales como provinciales, LO MEJOR PARA LOS BONAERENSES en general, Y PARA EL PERONISMO en particular; ES VOTAR UNA SOLA VEZ, EL 26 DE…
Ante la proximidad de otro round electoral de fuste en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se elegirán legisladores porteños el 18 de mayo, el diputado Leandro Santoro, quien también apuesta por lograr consolidar un frente filoperonista a nivel local, lanzó el viernes pasado su campaña electoral con un acto en el club Saber, de Parque Chas, y con un spot fuertemente crítico de la gestión del jefe de Gobierno Jorge Macri.
El primo del expresidente de la Nación tiene un amplio arco de opositores a los que enfrentar, entre los que figura también LLA, que puso a Manuel Adorni como cabeza de lista. Bonaerense como él, su carta de triunfo es la diputada Silvia Lospennato. El vocero presidencial es la jugada de Milei para desplazar al PRO de su reducto en la capital argentina, que gobierna desde 2007. Es una maniobra arriesgada ya que, al mismo tiempo, para derrotar a Kicillof y al peronismo bonaerense, el PRO y LLA necesitan ir juntos del otro lado de la avenida General Paz. El resultado en Santa Fe marca que los próximos pasos y alianzas que se irán gestando para posicionarse lo mejor posible en el contexto de fragmentación que domina la escena pueden ser más propios del espanto que del amor.
Luego del tiroteo arancelario que Donald Trump mantuvo desde el principio de la semana contra China y que terminó en los papeles con tasas de 145% para los productos chinos que ingresen a EE UU y 125% los que viajen en el camino opuesto, este viernes el presidente estadounidense volvió a mostrar un recule estratégico y eximió de impuestos aduaneros a los smartphones, computadoras y otros dispositivos electrónicos, para beneplácito de Apple y Samsung, entre otros gigantes del rubro. Ya un par de días antes, mientras doblaba la apuesta contra Beijing, avisaba que suspendía por un mes y medio el arancel global para el resto de los países. “La gente se puso nerviosa y asustada”, se justificó, asegurando que ese paso atrás había sido una muestra de su flexibilidad, aunque los mercados de todo el mundo estaban en picada y la amenaza de que los grandes tenedores –Japón, China y Gran Bretaña– salieran a vender bonos del Tesoro atemorizó en esa tan sensible víscera de Washington. El empresario inmobiliario también dijo que líderes de todos los países del mundo lo habían llamado para ofrecerle negociaciones. “Me llaman para besarme el culo”, se pavoneó. Se ve que los chinos no llamaron.
La administración Trump viene dado mazazos de manera simultánea en todos los frentes. Un intento de mostrar músculo probablemente infructuoso que en general está creando más irritación que beneficios y salvo China, por ahora nadie quiere elevar el nivel de la respuesta, aunque hay gestos. Sin ir más lejos, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, inició una gira por Vietnam y luego recaló en la capital china, donde mantuvo una bilateral con Xi Jinping. «España siempre trabajará para favorecer unas relaciones sólidas y equilibradas entre China y la UE. Una Europa fuerte contribuye también a la estabilidad y a la prosperidad mundial», dijo el español. «No hay ganador en una guerra arancelaria. Ir contra el mundo sólo acabará en el autoaislamiento», replicó Xi.
Otra consecuencia de las medidas proteccionistas de Estados Unidos se vio ayer en el Reino Unido, donde por primera vez desde la Guerra de Malvinas se reunió la cámara de los Comunes durante el receso de Semana Santa y en un día sábado. Fue para tratar la nacionalización de la acería British Steel, la última con altos hornos que le queda a Inglaterra, y que amenaza con cerrar sus puertas dejando en la calle a unos 2500 trabajadores. Un baldón para el gobierno que el laborista Keir Starmer busca impedir a como dé lugar. La planta fue adquirida en 2020 por la empresa china Jingye, que ahora alega que ya no es rentable y jura que pierde unos 700.000 libras al día. Culpa de esta situación a la guerra de aranceles, por supuesto.
La Casa Blanca, mientras tanto, golpeó en otro de sus proyectos de reconfiguración geopolítica y alardeó de que había enviado “muchos soldados a Panamá”. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, visitó el apetecido Canal y se sumó al discurso oficial al decir que el país asiático es una “amenaza permanente” para ese estratégico cruce marítimo y que, por lo tanto, “Estados Unidos no permitirá que China comunista o cualquier otro país ponga en peligro su funcionamiento o su integridad”.
Trump, a todo esto, dio una orden para enviar tropas del Ejército a tomar jurisdicción sobre las tierras federales a lo largo de la frontera con México con el propósito de “repeler invasiones”. Se trata de una franja de 60 pies (algo más de 18 metros) o “la distancia desde la base al montículo del pitcher”, según Adam Isacson, director de Supervisión de Defensa para América Latina de Washington. Esa franja, que se conoce como Reserva Roosevelt, fue establecida en 1907 por Theodore, a la sazón el tío abuelo de Franklin Delano.
En un aspecto más diplomático, Steve Witkoff, el representante especial de Trump para Medio Oriente, se reunió con Vladimir Putin en San Petersburgo para tratar detalles de la intrincada negociación con Ucrania, según informó el gobierno ruso, aunque no se descarta que también hayan hablado de Gaza y de Irán. Es que Teherán y Moscú firmaron hace algunas semanas un amplio acuerdo y el país persa también tiene sólidas relaciones con China –los tres son miembros de BRICS– y de hecho Witkoff, también empresario inmobiliario como su jefe político, viajó luego a Oman, donde se reuniría con el canciller iraní para hablar de un acuerdo nuclear.
De la bilateral Putin-Witkoff no se dijo mucho. Apenas los protocolares mensajes de que había sido una charla muy productiva. Este viernes Trump volvió a vociferar contra Moscú y dijo que Rusia “tiene que ponerse en marcha” para llegar a un acuerdo de paz. Mientras tanto, en Bruselas, en una reunión de ministros de Defensa del llamado Grupo de Contacto para Ucrania que incluyó por videoconferencia a Volodimir Zelenski, se reclamó “ayuda militar urgente para los combatientes ucranianos”.
El encuentro de Witkoff y el canciller Abbas Araghchi fue el primero entre el gobierno estadounidense y Teherán en la segunda presidencia de Trump y se trató de un “round de estudio”. La Casa Blanca se fijó como línea roja que Irán no tenga armamento nuclear, aunque en 2018 el mismo Trump se encargó de romper con el acuerdo que había firmado Barack Obama y las otras cuatro naciones nucleares del Consejo de Seguridad permanente + Alemania con el entonces presidente Hasán Rohaní. Para Irán es esencial que levanten las sanciones pero ante la caída del convenio aceptado hace una década, prosiguieron con su plan de enriquecimiento de uranio. Se supone que no tienen una bomba atómica, pero les falta poco, según los analistas.
De esta sesión inaugural, de la que en un momento participó además el ministro de Exteriores de Omán, Badr bin Hamad Al Busaidi, no hubo mucho que mostrar ni se supone que lo habría. La información oficial es que quedaron en mantener otra ronda dentro de una semana. «
Efectivos israelíes contra Netanyahu
“Nos identificamos con la afirmación de que, en este momento, la guerra sirve principalmente a intereses políticos y personales, y no a intereses de seguridad”, dice una carta que difundió sin cortes un canal de televisión de Jerusalén y que firman graduados, reservistas y ex reservistas de la Unidad de Inteligencia 8200, un cuerpo de elite de las Fuerzas de Defensa de Israel que se compara con la NSA de EE UU. “La continuación de la guerra no contribuye a ninguno de sus objetivos declarados y provocará la muerte de rehenes, soldados de las FDI y personas inocentes”, agrega el texto, que crispó sobremanera al primer ministro Benjamín Netanyahu.
Desde su enfrentamiento con el jefe del Shin Bet, el servicio de inteligencia interior, Netanyahu se enfrenta al aparato de vigilancia y surgen testimonios de que la destrucción que está llevando a cabo el gobierno no tiene consenso. El jueves, un millar de pilotos de la Fuerza Aérea exigieron el regreso de los rehenes. “Sólo un acuerdo puede devolver sanos y salvos a los secuestrados, mientras que la presión militar conduce principalmente al asesinato de los secuestrados y a la puesta en peligro de los soldados”, dicen.
Netanyahu rompió el cese el fuego firmado con Hamas el 18 de marzo y desde entonces fueron asesinados cerca de 1500 gazatíes, según el Ministerio de Salud de Gaza. El ministro de Defensa, Israel Katz dijo este martes que anexarán territorios de Gaza para tenerlos como “zona de seguridad”. El Ejército, por su parte, dijo que concluyó el llamado “Corredor Morag”, una lonja de tierra que cruza Gaza de este a oeste y que completa “el cerco de Rafah”, dice el comunicado oficial.
Por más que Donald Trump se muestre displicente por la tormenta que desató en todo el mundo, hay un dato que indica cierta preocupación: este lunes posteó en su red social un mensaje de aliento para la población en general que bien se parecía a esas palabras de los directores técnicos antes de una gran final. “Estados Unidos tiene la oportunidad de hacer algo que debió hacerse hace décadas. ¡No sean débiles! ¡No sean estúpidos! ¡No sean PANICAN (un nuevo partido basado en gente débil y estúpida!). ¡Sean fuertes, valientes y pacientes, y el resultado será GRANDEZA!«
Es que a la catarata de aranceles que aplicó a todos los países, incluso algunas islas sin población -lo que generó menes brillantes- el presidente promueve tal estado de exasperación en las sociedades por sus posturas misóginas, su maltrato a inmigrantes y colectivos diversos y el despido masivo de trabajadores en varias instituciones públicas que este fin de semana hubo masivas manifestaciones en miles de ciudades de Estados Unidos y de otros rincones del planeta. El lema de las protestas era “manos afuera”, pero en cada lugar se agregó algún distintivo local y en muchos casos apuntaban contra Elon Musk, secretario del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE en inglés), el portador de la motosierra.
El lunes negro también generó incertidumbre y los medios de comunicación pusieron el foco en las abruptas caídas en las bolsas de todo el planeta y la respuesta de cada país a las gabelas que decidió Trump en base a una fórmula de difícil comprensión. La respuesta de los más encumbrados no se hizo esperar y China no solo devaluó su moneda -apenas un 0,4% contra el dólar pero suficiente como amenaza- sino que anunció una tasa de 34% a las importaciones de Estados Unidos en represalia a una cifra similar que impuso la Casa Blanca.
Europa, en tanto, ya bastante golpeada por el desaire de haberla dejado afuera de las negociaciones con Rusia por Ucrania, no alcanza a coordinar acciones y las líneas de debate oscilan entre replicar los aranceles o negociar tasas mutuas de 0%. Las disputas parecen tan sutiles como para que, para lograr el apoyo francés, la Comisión Europea aceptó sacar de la ronda de aranceles de hasta 25% a productos de Estados Unidos al bourbon y el vino.
En el mientras tanto, este martes Trump agotó también su red Truth para anunciar que había hablado con el presidente interino de Corea del Sur y aseguró: ”tenemos posibilidades de un gran acuerdo para ambos países. Su equipo principal está en un avión rumbo a EE. UU., y la situación pinta bien. También estamos negociando con muchos otros países, todos los cuales desean llegar a un acuerdo con Estados Unidos”.
El léxico puede servir para para entender lo que está detrás del desparramo que armó el 47º presidente de Estados Unidos. Digamos entonces lo obvio: Trump es un empresario inmobiliario. No un martillero que dedica a intermediar entre la parte vendedora y la compradora. Es un tiburón de los que cuando ven un negocio no dudan en usar todos los recursos -incluso civilizados, claro- para conseguir un objetivo. O sea, si quiere construir una de sus torres y el propietario del terreno se muestra remiso a vender, ya le hará “una oferta que no pueda rechazar” al mejor estilo de Don Corleone.
La semana pasada, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, dio una extensa entrevista al periodista Tucker Carlson que vale la pena ver no solo para elucidar cuestiones económicas.
Treasury Secretary Scott Bessent explains the administration’s new tariffs, and why we had to do something to stop the slide.
(0:00) Trump’s Tariff Plan (5:42) The Current State of the Stock Market (8:22) Will Americans See Substantial Tax Cuts Because of Tariffs? (13:16) How… pic.twitter.com/ejO9XppT8s
Dice Bessent: “El creador original de los aranceles fue (el presidente) Alexander Hamilton. Y utilizó los aranceles para financiar la nueva nación y proteger la industria estadounidense. El presidente Trump ha añadido una tercera pata al taburete: utiliza los aranceles para negociar”.
Y prosigue: “Vamos a reindustrializarnos. Hemos pasado a una economía altamente financiarizada. Hemos dejado de producir cosas, especialmente muchas cosas que son relevantes para la seguridad nacional. Creo que uno de los pocos buenos resultados de la COVID fue que tuvimos una prueba beta de cómo podría ser una guerra con un gran adversario. Y resultó que estas cadenas de suministro altamente eficientes no eran estratégicamente seguras. Así que ya no fabricamos nuestros propios medicamentos. No fabricamos nuestros propios semiconductores. Ya no fabricamos nuestros propios barcos”.
Y repitió uno de sus latiguillos: “ Wall Street lo ha hecho muy bien. Puede seguir haciéndolo bien. Pero es el turno de Main Street”. Esto es, algo así como la gente común, en referencia a la calle principal de las pequeñas ciudades, descuidadas en el largo período de la globalización.
Y aquí viene el punto central. Trump suele culpar de los males que vive Estados Unidos en el primer cuarto del siglo XXI a Bill Clinton por su estrategia de apertura de mercados con el objetivo de Integrar a China en el sistema de la OMC, en 2001. Pero la cosa no salió como pensaban los cráneos de la época, dicen en cercanías del actual inquilino de la Casa Blanca. Así, el crecimiento del país asiático lo llevó a ser el competidor económico a derrotar si es que EEUU pretende seguir siendo el que corte el bacalao en el mundo.
Hay que decir también que mucho de lo que Trump está haciendo desde el 20 de enero, tanto sea en geopolítica como en economía, revela que escuchó a teóricos y estrategas que advertían sobre la decadencia estadounidense. Por un lado las desastrosas invasiones de Irak y Afganistán devastaron su capacidad militar, que además no fue un dechado de virtudes desde 1945.
De hecho, salvo un “empate” en Corea -fue Trump el que recién en 2018 firmó un acuerdo de paz con Corea del Norte, ya que desde 1953 regía un armisticio- y los “triunfos” en sendas invasiones en Panamá y Granada, las tropas estadounidenses vienen de derrota en derrota. Desde Vietnam hace 50 años hasta Afganistán en 2020. Y en Ucrania están tratando de que no se note demasiado su responsabilidad en otra guerra perdida.
En el plano de la economía, también da para entender la postura de que con la apertura del comercio todo el mundo se benefició vendiendo en un mercado grande y ávido a rabiar. El déficit en la balanza de pagos de Estados Unidos, según la Comisión Internacional del Comercio fue en 2024 de u$s 1,2 billones cercano al 4% del PBI. En cualquier país eso sería una hecatombe, pero contar con la maquina de fabricar la moneda en que se maneja el comercio internacional tiene sus ventajas.
We have massive Financial Deficits with China, the European Union, and many others. The only way this problem can be cured is with TARIFFS, which are now bringing Tens of Billions of Dollars into the U.S.A. They are already in effect, and a beautiful thing to behold. The Surplus…
— Donald J. Trump Posts From His Truth Social (@TrumpDailyPosts) April 7, 2025
De todas maneras la deuda pública, que ya supera el 120% del PBI, unos u$s 26.000 millones, es un salvavidas de plomo. La mayoría de esa deuda consiste en bonos del Tesoro que están en manos de varios países: Japón (u$s 1200 billones), China (775 billones), Reino Unido (701 billones), y con cifras en torno a los 300 billones, siguen Luxemburgo, Canadá, Bélgica, Irlanda, Islas Caimán y Francia. La semana pasada hubo una cumbre inesperada entre representantes de China, Corea del Sur y Japón. Tienen cuentas pendientes desde la II Guerra y 1950. Pero el espanto puede más que el amor, se sabe, y que el odio, y son de las tres economías mas grandes de Oriente.
¿Qué puede pasar de aquí en más? Una verdadera guerra comercial, a todo o nada, implicaría que algunos de los “enemigos” den una vuelta de tuerca y decidan deshacerse de los bonos, con lo cual la catástrofe sería mucho mayo por la depreciación de todos las tenencias y todos perderían. Una guerra militar no suena plausible por la debilidad industrial de Estados Unidos, y también de la OTAN, como se comprobó en Ucrania.
Volvamos a Bessent. “¿Cómo vaa responder China como nación?”, pregunta Carlson.
“No sé si puedan tomar represalias (…) Si analizamos la historia (…), somos la nación deudora. Sí, tenemos déficits comerciales (y) la nación con superávit está en la posición más débil (…) Nunca hemos visto nada parecido en términos de su nivel de exportaciones en relación con el PIB y la población. (…) El sistema de manufactura chino es como esa vieja película de Disney con las escobas cargando los cubos. No hay nada que se pueda hacer, simplemente sigue funcionando. Ese es su modelo de negocios. Esto no va a parar. (…) ¿Cuál es el escenario ideal? (…) que de alguna manera se llegara a un acuerdo entre Estados Unidos y China… Queremos más manufactura, lo que significaría que una parte menor de la economía se destina al consumo. China tiene una economía desequilibrada con demasiada manufactura. Y, de hecho, los consumidores chinos salen perdiendo. Los hogares chinos están atrapados en lo que se llama la trampa de la renta media. ¿Podríamos hacer algo juntos para reequilibrarlos: consumir más y fabricar menos?”.
Por ahora, los chinos se burlan de la desindustrialización estadounidense.
Fue una semana en un subibaja frenético para el Gobierno de Javier Milei. El lunes recibió una noticia que le permitió envalentonarse y volver a criticar a los economistas de todos los pelajes: el INDEC anunció que la pobreza afectó en el último semestre de 2024 al 38,1% de la población, 14,8 puntos menos que seis meses antes. El martes, sin embargo, los mercados le volvían a dar la espalda al ministro Luis Caputo, aunque el FMI afirmara que habría un adelanto fuerte de fondos, que redujo a 8.000 millones de dólares, menos de lo que reclama con desesperación «el Messi de las finanzas».
El miércoles el primer mandatario se ponía al borde de reconocer la autodeterminación de los habitantes de Malvinas, algo que ni el Reino Unido podría soñar. El jueves, el anuncio de nuevos aranceles de Donald Trump golpeó en los mercados globales y mucho más en una expuesta Argentina. El mismo día, el Senado generaba un revés para el oficialismo al rechazar por abrumadoras mayorías la designación de Ariel Lijo y de Manuel García-Mansilla a la Suprema Corte. El viernes Milei buscaba una foto con Trump que fuera entendida como un espaldarazo tanto por los mercados como por el directorio del Fondo. En las redes, mostraba el modo en que era alabado en la residencia de Mar-a-Lago por todos los popes ultraderechistas que se reunieron en una cumbre convocada por el 47º presidente de EEUU. Pero no mucho más.
Pobreza y liberación A los hechos. Era esperable una baja en el índice de pobreza que registra el INDEC porque hay una ecuación bastante exacta entre esos guarismos y el nivel de la inflación. La medición del primer semestre del año pasado estuvo en 52,9% y era consecuencia de la brutal devaluación de diciembre y el reacomodamiento en los primeros meses de la gestión Milei-Caputo. La buena noticia, con todo, tiene sus bemoles. Por un lado, cierto que es menor de la que dejó el gobierno de Alberto Fernández, pero sigue en cuestión el modo en que se mide la canasta básica, ya que la composición del gasto en energía y transporte es mucho mayor por los incrementos liberados por el Gobierno. De allí que hay menos pobres, pero con mucho menos consumo en alimentos y bebidas. Alejados de estos datos, la tensión cambiaria se fue incrementando al tiempo que crecía el riesgo país en un escenario global teñido con las medidas arancelarias que anunciaba Trump y que puso en marcha el jueves, el «Día de la Liberación», según sus palabras.
La suba de las imposiciones a productos elaborados fuera de Estados Unidos generó fuertes debates porque si hay algo que va en contra de los sagrados postulados de Milei es un gravamen de esa naturaleza. Mientras Argentina elimina aranceles, Trump va en el camino contrario. Los malabares que intentó el vocero Manuel Adorni para explicar que en realidad el inquilino de la Casa Blanca no es proteccionista es para un sketch de la dupla Capusotto-Saborido.
🇦🇷🇺🇸 | El vocero presidencial Manuel Adorni habló sobre las políticas arancelarias de Donald Trump: "Esta medida confirma que Trump no es proteccionista, sino que hace geopolítica con los aranceles. Creemos que su criterio es pro comercio, los impone a países proteccionistas". pic.twitter.com/EoKCyORli1
— La Derecha Diario (@laderechadiario) April 3, 2025
Desde el mismo riñón paleolibertario, el mentor de Milei, Alberto Benegas Lynch (h) –que le otorgó el título de doctor honorario de su academia ultraliberal (ESEADE)–, fue al hueso y atacó a dos bandas: a políticas como las que en Argentina postulaba el fallecido Aldo Ferrer en su libro Vivir con lo nuestro y a la tradición liberal que atribuye a los «padres fundadores» de EE.UU. ¿Sabrá Donald Trump quién fue el eximio economista?
Dejando de lado el necesario apoyo para completar lo del FMI al efecto de despejar la catástrofe heredada en el BCRA, el comportamiento del ejecutivo en EEUU de "vivir con lo nuestro" es deplorable, empobrecedor y contrario a los extraordinarios valores de los Padres Fundadores.
— A. Benegas Lynch (h) (@ABENEGASLYNCH_h) April 3, 2025
Lo concreto es que, para la Argentina, el presidente republicano aplicó el mismo arancel general básico para toda la región, con excepción de Venezuela. Esto es, el 10%. Igual que a las naciones que eligieron presidentes considerados «zurdos» por Milei y los suyos, como Chile, Uruguay, Bolivia, Colombia y Brasil. Al país bolivariano le impuso un 15%, menos que a México y Canadá, miembros de un mercado común económico con EE.UU. desde 1994. Si la esperanza de Milei es hacer acuerdos de libre comercio con Washington debería también anotar esto, sin chanzas de su vocero.
Islas y Corte El 2 de Abril, el presidente leyó con bastante dificultad un discurso alusivo al 43º aniversario de la aventura con que la dictadura militar pretendía obtener reconocimiento popular, tras las matanzas cometidas desde el 24 de marzo de 1976 y en medio de una crisis económica causada por las políticas que aplicó el ministro José Alfredo Martínez de Hoz, tan similares a las actuales.
En el homenaje en el cenotafio de José de San Martín (al que días antes había llamado «Juan José»), tras arrojar sus características invectivas contra la dirigencia política nacional de varias décadas, el jefe de Estado lanzó una frase destinada a hacer historia: «Si de soberanía sobre las Malvinas se trata, nosotros siempre dejamos claro que el voto más importante de todos es el que se hace con los pies, y anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos por los pies a nosotros». Lo que fue interpretado como un reconocimiento a la autodeterminación de los habitantes del archipiélago, algo que va en contra del reclamo diplomático tradicional de la Argentina.
Discurso del Presidente Javier Milei en el Homenaje a los Héroes de Malvinas en el Cenotafio a los Caídos en Malvinas, en Plaza San Martín. pic.twitter.com/mO3kGaTlD5
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) April 2, 2025
Las denuncias por «traición a la patria» cruzaron desde el discurso de algunos dirigentes opositores a una presentación judicial de agrupaciones de excombatientes de Malvinas. Incidentes en tribunales también enfrenta el presidente en Estados Unidos, aunque todavía no le hagan mella como para arruinarle un viaje a las cumbres extremistas. En tribunales de Nueva York se abrieron denuncias de estafa con la criptomoneda Libra. Esa no sería la peor novedad para Milei. Lo peor fue la confirmación de que el Senado de la Nación rechazó a sus dos candidatos a la suprema corte. El caso más controvertido es el de Manuel García-Mansilla: cuando se candidateó aseguró que no aceptaría ser designado en comisión, pero terminó jurando el 27 de febrero.
En este panorama, resulta imposible ocultar el descrédito en el que están sumidas las instituciones nacionales. El decreto de designación fue firmado por el presidente a horas de que se iniciara el período ordinario de sesiones del Congreso, y cinco días después de finalizadas las sesiones extraordinarias. Una «avivada» que superó el nivel de sumisión de muchos «garantes de gobernabilidad». Así, la vicepresidenta habilitó el debate de este jueves y no estuvo en el recinto porque había quedado a cargo del Ejecutivo por el viaje de Milei. El bloque en pleno de UxP, radicales y macristas sumaron los 51 votos contra García-Mansilla.
Cómo será el embrollo que el juez Ricardo Lorenzetti, que tiene mucho por guardar debajo de su alfombra, se permitió cuestionar al exrector de la Universidad Austral y de paso a sus dos colegas Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz. «Yo nunca aceptaría ser designado por decreto», dijo.
Rosatti y Rosenkrantz habían inaugurado con Mauricio Macri el método de nominaciones a dedo que, al menos esa vez, se encauzó cuando el Senado los votó como corresponde constitucionalmente. Habrá que ver cómo sigue esta historia.
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