Manuel Adorni alcanzó celebridad desde las redes sociales. Ácido comentarista de las políticas sociales de las gestiones kirchneristas, en la ex-Twitter acostumbró, desde el primer día, a emitir una frase con aires de sentencia que culmina –aún hoy desde la función pública– con un categórico «Fin». Como si luego de una sesuda intervención no hubiera ya nada más que decir. Agitador exitoso, incursionó como panelista y columnista televisivo y llegó a tener programa propio en Radio Rivadavia. Producto de las redes tóxicas, entiende el negocio de generar rechazo porque sabe también que al final del día, en estos tiempos que corren, eso es lo que «garpa». De hecho, sus provocaciones le generaron tanta visibilidad que en 2023 fue premiado por la Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas (APTRA) con el Martín Fierro Digital como el «Twitero del año».
Desde que Javier Milei asumió la presidencia de la Nación, Adorni es el polémico protagonista de conferencias de prensa mañaneras. Hay dos términos en inglés que podrían definir su rol en el Gobierno argentino. «Frontman», el cantante de una banda, o «anchorman», el presentador de los programas matinales en la época dorada de la TV. La figura relevante que instala los temas que luego serán –o deberían ser– agenda en todos los medios y que generan los debates más encendidos en la sociedad.
Un ejemplo reciente lo muestra en todo su esplendor. En su conferencia del 13 de agosto celebró el «Día del Zurdo», una fecha insólita inventada en Londres en 1976 para recordar las dificultades que enfrentan en un mundo hecho para los diestros quienes tienen sus habilidades desarrolladas en la parte izquierda del cuerpo. Para un Gobierno que recuperó de tiempos de la dictadura la utilización injuriosa de la palabra zurdo, como amenaza para quienes representan alguna idea –por mínima que sea– que suene a igualdad social, era obvio que la chicana tendría respuesta. Porque agrupó entre los «zurdos del bien» desde Lionel Messi y Ángel Di María a Charly García y Gustavo Ceratti. Y fingió su mejor cara de inocente cuando la periodista acreditada de Tiempo Argentino le recordó que Diego Maradona también era zurdo.
En el Día internacional del Zurdo, Manuel Adorni saludó a grandes deportistas argentinos y eligió no mencionar a Maradona. "¿Quién? Ah, era zurdo…", dijo el vocero de la Presidencia de la Nación Argentina. pic.twitter.com/A2XEP9SOHT
Entre muchos repudios al vocero en defensa del ídolo fallecido en 2020, sobresalió su preparador físico, Fernando Signorini. Con un mensajito en su cuenta de X breve como los del involucrado y que hubiera merecido un «Fin». «Adorni, vos serás olvidado en el trayecto del velorio al cementerio», escribió.
Adorni, vos serás olvidado en el trayecto del velorio al cementerio.
Pero sucede que el vocero presidencial es dueño de una particular jactancia que parece un sello imprescindible para integrar la gestión libertaria, la que, sin embargo, lo lleva a quedar en ridículo. Porque tiene clavada en su cuenta de X una página de la edición del 30 de diciembre de 2023 de la revista Noticias en la que se destacan las 100 personalidades más influyentes del año. El entusiasmo de Adorni, que ocupa el puesto 31, podría derrumbarse velozmente ni bien se percibe que Maradona ocupa el número 12.
Para peor, otros personajes que seguramente son despreciables para el oficialismo, que los catalogaría muy fácilmente de comunistas por lo menos, lo superan ampliamente. Es que es cierto que Milei, que recién había asumido, encabeza la lista, pero Cristina Fernández de Kirchner es la número 2 y Juan Domingo Perón el 5. Y antes del lugar 31 que lo enorgullece, están el papa Francisco, René Favaloro, Eva Duarte, Jesús (zurdo ideológico para amplios sectores cristianos), Axel Kicillof y el Che Guevara. Nada menos.
Muchas gracias por nuevamente haberme elegido como uno de “Los 100 más influyentes de año".
Nacido en la capital bonaerense hace 44 años, Manuel Adorni se licenció en Economía en la Universidad Nacional de La Plata y luego cursó estudios de Contabilidad en la Universidad Argentina de la Empresa y ejerció la docencia en la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE). La misma institución que le otorgó el título de Doctor Honoris Causa a Milei, cuna del pensamiento ultraliberal fundada por Alberto Benegas Lynch en 1978.
Adorni tiene un hermano, Francisco Jorge, que también es contador público y que despertó recelo cuando el 26 de marzo fue ascendido a titular de la Unidad de Auditoría Interna del Ministerio de Defensa, duplicando el sueldo con el que había ingresado tres meses antes como asesor en esa cartera.
El propio Manuel Adorni tuvo un incremento salarial, en tiempo de despidos en la administración pública, cuando su cargo pasó a tener jerarquía de secretario de Estado.
Habrá que ver cómo se presentan las cosas a nivel económico en los próximos meses, pero cuando los datos muestran que el derrumbe de la industria y la actividad en general es catastrófica, y al tiempo que el Indec confirmó un 4% de inflación para el mes de julio, más de lo que esperaban los gurúes oficialistas, Adorni lanzó otro mensajito con aires de bravuconada: «Saluden a la inflación que se va».
En el día a día, Adorni se enfrenta con periodistas que le hacen preguntas que no puede responder por cansancio, o información deficiente, como reconoció varias veces. O porque una respuesta resultaría comprometedora. Por otro lado, cada tanto ocurren algunos altercados que dejan a un representante de la prensa sin posibilidad de acceso a la sala por impedimentos que no se terminan de aclarar, como le pasó a Silvia Mercado y a medio centenar en julio pasado.
Para un Gobierno que basa su comunicación en la hostilidad desde las granjas de trolls y el brulote fácil contra los que se le enfrentan, habrá que reconocer que Manuel Adorni al menos da la cara cada día y no se escuda en un nickname pretendidamente ingenioso. Y que, a diferencia de Santiago Caputo, figura en la plantilla del Gobierno con un puesto que lo hace responsable de sus actos oficiales.
Esta noche el presidente Joe Biden dará comienzo en el United Center de Chicago a la Convención del Partido Demócrata que ungirá la fórmula Harris-Walz para la las elecciones del 5 de noviembre. La cumbre del actual oficialismo culminará este jueves con el discurso de Kamala Harris en un cierre anunciado a todo vapor en una campaña que tomó impulso luego de los dos eventos que marcaron la agenda de julio: el intento de asesinato del candidato republicano Donald Trump en un acto en Pensilvania el 13 y la renuncia a su postulación de Biden una semana más tarde.
Junto con Biden hablará en la elegante sede del equipo de hockey sobre hielo Chicago Blackhawks y de los Chicago Bulls -que luce en su lobby una estatua de su máxima estrella, Michael Jordan- la primera dama, Jill Jacobs Biden. Según el cronograma al que la prensa local tuvo acceso, el mandatario hablará de los “logros” de su gestión, como la recuperación económica luego de la pandemia, el crecimiento de los índices de empleo y “la defensa de la democracia a nivel nacional como internacional”, detalla el portal The Hill, un medio que cubre información sobre el Congreso, las rocas políticas y las campañas electorales. Martes y miércoles, serán las figuras centrales Barack Obama y Bill Clinton.
Un dato explica la razón por la que es optó por hacer allí la convención: este domingo el edificio cumplió 30 años de su inauguración. Y si es por cábala, la última vez que se hizo allí mismo, en 1996, marcó la reelección de Clinton para un nuevo período. La permanencia de los demócratas en la Casa Blanca es el gran desafío que tiene la actual vicepresidenta, que salió al ruedo luego de los sucesivos traspiés de Biden tanto en el debate del 28 de junio como en sus últimos actos como candidato, donde se pudo percibir un desgaste cognitivo sobre el que Trump venía machacando desde incluso la campaña de 2020.
El atentado contra el empresario inmobiliario disparó adhesiones, según las primeras encuestas, que advirtieron sobre el riesgo de mantener a Biden sobre el ring. Así, un fin de semana tenso repentinamente se anunció que se bajaba y en su lugar quedaría la ex fiscal de California, ex senadora y su compañera de fórmula hace cuatro años. Los últimos sondeos la anotan ahora en primer lugar con un margen ajustado (49% a 45%), pero en crecimiento.
Desde aquellos días, Harris se puso el traje de lideresa y tras conseguir el apoyo necesario para ir a esta convención con la carta ganadora, designó a su compañero de fórmula al gobernador de Minnesota, Tim Walz.
La estrategia de los demócratas, avisó Harris, se centrará en una agenda progresista que Biden no logró imponer en su paso por la Casa Blanca. En sus primeros discursos anunció que antes de cumplir los 100 días en el gobierno establecerá planes destinados a reducir los costos de la salud para los trabajadores, pondrá en marcha un plan de subvenciones para la compra de la primera vivienda y lanzará desgravaciones impositivas para parejas con bebés durante el primer año de vida. Para escándalo de los conservadores y neoliberales de ambos partidos, prometió “aprobar la primera prohibición federal de la especulación con los precios de los alimentos”. O sea: un toque keynesiano de controles de precios en artículos esenciales y apoyo estatal para créditos accesibles.
Thanks to our Inflation Reduction Act, Medicare can negotiate lower prescription drug prices — helping millions of Americans like Judy save money. Judy is a retired nurse with psoriatic arthritis who will save more than $1,500 on her first Enbrel prescription alone. pic.twitter.com/onaJkO8KnK
En cierto modo podría decirse que estos lineamientos, diseñados para tentar a los sectores que suelen votar a los demócratas desde la izquierda -que son cada vez menos luego de tantos desengaños- despabilaron a Trump, que se veía nuevamente en el Salón Oval casi sin despeinarse. Sus primeras declaraciones apuntaron contra lo que considera fue un “golpe de estado” contra Biden, que en esos días cruciales de su renuncia estaba recluido por un Covid y ni siquiera habló para anunciar su paso al costado. De hecho el anuncio fue en un escueto tuit que muchos afirmaron que ni siquiera le habían dejado ver. Pero, además, ahora Trump, habida cuenta de su programa, tiene más incentivo para catalogar a su contendiente como más le gusta a la ultraderecha, “comunista”.
Mientras tanto, desde el fin de semana en el centro cívico de Chicago proliferaron marchas propalestinas que exigieron a los delegados demócratas pronunciarse sobre la ayuda que el gobierno sigue brindando a Israel en su ofensiva sobre Gaza. La guerra en Ucrania también será un eje de debates, pero en este caso Trump se presenta como “pacifista”.
Los más memoriosos recordaban que en esa misma “Ciudad del Viento” se desarrolló la Convención del 29 a 29 de agosto de 1968 que eligió como candidatos a Hubert Humprey-Edmund Muskie. Detalles a tener en cuenta: la primaria de ese año la había ganado el senador Eugene McCarthy (nada que ver con el furibundo anticomunista Joseph McCarthy), quien se oponía a la guerra de Vietnam, lo que lo invalidó para al establishment. Más importante aún es que quien venía arrasando en las primarias era Robert Kennedy, sería asesinado el 5 de junio en el Hotel Ambassador de Los Ángeles tras celebrar su triunfo en California.
El hijo homónimo del malogrado candidato y sobrino del también asesinado presidente John F. Kennedy se postula esta vez como candidato independiente con un mensaje anti-guerra y anti-agencias de inteligencia -a las que acusa de haber estado detrás de ambos magnicidios- y tenía chances de dar pelea en un escenario controvertido como el de este comicio. Pero parece que Harris le está sacando adeptos, por eso de que sería un voto más adecuado para quieren frenar a Trump. Y se ofreció a integrar un eventual staff en su eventual administración, por ahora sin suerte.
Los tres son chilenos. Faride Zerán y Rodrigo Karmy de origen palestino; Paulo Slachevsky, judío. Como una forma de romper con el silencio atronador que se esparce sobre gran parte de los medios y a dirigencia política ante la situación en Gaza, especialmente desde el 7 de octubre de 2023, convocaron a intelectuales de todo el mundo a reflexionar sobre ese drama en un libro coral, que desde el título toma partido: Palestina. Anatomía de un genocidio, que acaba de publicar la editorial argentina Tinta Limón con la chilena LOM.
Datos para un por qué: en Chile existe la comunidad palestina más grande fuera de Medio Oriente, algo más de 600 mil personas. En Argentina está la mayor comunidad judía de América Latina. Para sorpresa de Zerán, sin embargo, del otro lado de la cordillera “ha habido movilizaciones en calles y campus universitarios, como en EE UU, pero eso no lo hemos visto en Argentina y nos llama la atención, cuando aquí hay una comunidad con intelectuales potentes que han estudiado estos temas porque han vivido en carne propia lo que ha significado el genocidio, el Holocausto”.
“Para quienes somos de origen judío y sufrimos la persecución -adelanta Slachevsky- el pueblo que ha sufrido el genocidio no puede por ningún motivo repetir prácticas similares en el otro, como hoy día lo está haciendo Israel con los palestinos. Y más si miramos desde América Latina, donde la izquierda sufrió la persecución, las desapariciones, la tortura, como hoy hace Israel. El Nunca Más es para todas y todos, por eso es fundamental que los judíos y las judías no sean cómplices por el silencio de lo que está haciendo Israel presuntamente en nombre del pueblo judío. Al contrario, está destrozando el pueblo judío, está generando el antisemitismo al igualar asesinato, crimen tortura, desaparición, genocidio con judaísmo, que son evidentemente términos que se alejan en toda la historia”.
-¿Fue complicado o los convocados estaban esperando que alguien lo llamara para decir algo en conjunto?
Faride Zerán: -Habíamos tenido alianzas en conjunto de judíos y palestinos y habíamos realizado ciertas acciones de denuncia de lo que estaba pasando en Palestina. Algunas acciones fueron en la Agrupación Diana Arón, creada en homenaje a la desaparición de una periodista de origen judío en la dictadura chilena. Luego del 7 de octubre hicimos una declaración condenando lo que había ocurrido. Hicimos un punto ahí, pero luego decidimos que no era posible ese silencio cómplice ante el genocidio que estaba ocurriendo, y enviamos cartas para hacer este libro con distintas voces y todos nos respondieron. Apelamos más que nada también a gente que tenía una postura, escritos, gente del mundo intelectual, cultural que sabíamos que iban a tener una reflexión interesante que aportara no solo a evidenciar lo que es el genocidio en Gaza sino también a otro punto de vista para analizar lo que estaba pasando.
-¿Hay quejas en sus comunidades por su participación en este libro?
FZ: –Yo diría que los judíos han sido bastante hostigados internamente. En el caso de los palestinos, hay una comunidad palestina en Chile con sectores bastante de derecha, pero frente al tema palestino ha habido como una mirada común.
PS: -Israel ya hace tiempo que con el apoyo de los países occidentales y Estados Unidos ha instalado esta falsa equivalencia entre antisionismo=antisemitismo, lo que es absolutamente falsa. El antisionismo es una lucha anticolonial y no tiene que ver con algo racista, tiene que ver con algo de justicia y de humanidad. En la historia misma del judaísmo uno ve que gran parte de los judíos de izquierda eran antifascistas, antinazis y antisionistas. El mayor ejemplo es el Partido de los Trabajadores, el Bund. Esa presencia en la izquierda judía del antisionismo tiende a desaparecer con Israel con la hegemonía del sionismo en el mundo judío. Claramente no es aceptable callar frente a la política criminal, al terrorismo de Estado y el genocidio que lleva adelante Israel. No solamente están aniquilando y exterminando al pueblo y a la cultura palestina; también están destrozando la historia, la cultura, la memoria del pueblo judío, que se expresa en una gran diversidad.
-Un valor de la cultura judía es la diversidad …
PS: -…y el pensamiento crítico, y hoy día lo han anulado, y si uno mira quiénes son los amigos de Israel ve que son los fascismos del mundo, los movimientos que históricamente han sido antisemitas y hoy expresan su mismo racismo contra los árabes, contra los palestinos y contra los negros. Los Trump, los Bolsonaro, los Milei.
-Lo de ustedes recuerda a la orquesta de Daniel Baremboim y Edward Said, pero tras el asesinato del líder de Hamás en Teherán hay puentes que parecen rotos definitivamente.
Rodrigo Karmy: -Es importante instalar que la cuestión palestina no es un problema de dos comunidades, es un problema internacional que atraviesa a gran parte de la humanidad. Y es un problema originado por las potencias coloniales bajo soluciones que las mismas potencias coloniales han dado. Israel no ha sido una solución, porque le ha permitido una impunidad en ese trabajo colonial gigantesco al precio del borramiento total de la cuestión palestina. El hecho de que el libro estuviera escrito por judíos y palestinos no es porque el problema se reduzca a las comunidades, sino que precisamente porque el problema es tan agudo y políticamente tan universal que incluso los propios judíos y palestinos pueden cuestionar el Estado sionista. Creo que no se han dado puentes porque los puentes siempre han sido quebrados por los intereses coloniales. Si es que hubiera un puente debe basarse en algo fundamental: solo puede existir una solución en la medida en que se respete el principio de autodeterminación del pueblo palestino. Eso supone la configuración del otro como un ser humano, como un interlocutor políticamente válido. En la historia de la colonización, primero con Gran Bretaña y después con el Estado de Israel, nunca se ha considerado a los palestinos como sujetos de interlocución, salvo que sean buenos salvajes, que sean indígenas bien domesticados y acepten las premisas instaladas por la dominación. En eso consiste la Nakba, que es una catástrofe colonial que implica el borramiento de la voz y en el discurso del otro. Los palestinos siempre han sido reconocidos -entre comillas- solamente como sujetos económicos, que pueden recibir ayuda humanitaria, o como terroristas. El problema palestino no es el Islam. El Islam se convierte en una excusa para instalar la cuestión del terrorismo e impedir cualquier apertura política.
-En el libro hay un texto del alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, detenido en lo que parece un caso de lawfare. ¿Cuánto puede incidir su origen palestino o su ideología comunista en su situación?
FZ: -Jadue es una figura que tiene una trayectoria, libros escritos sobre la cuestión palestina, que no está condenado y nos parecía que tenía que estar.
–PS: En su caso claramente uno ve el doble estándar de la justicia en Chile y buena parte del mundo. Hay muchas acusaciones contra alcaldes en Chile y ninguno está preso cuando alguno incluso se ha llevado dinero a su casa. A Jadue le están haciendo acusaciones de temas administrativos, del uso de recursos en pandemia, con las farmacias populares, que es un proyecto extraordinario. Y si, para salvar la vida de la gente casi todos nuestros estados gastaron millones, como cuando como cuando se apostó por las vacunas. Y por eso no se han hecho juicios.
-Varios de los trabajos recopilados recuerdan que Hamás fue fundado con apoyo británico y de Estados Unidos.
RK: -Originalmente sí, pero Hamás también ha tenido momentos refundacionales muy distintos y el Hamas de 1987 inspirado por la Hermandad Musulmana egipcia, es totalmente distinto del Hamás después de las elecciones del 2006 y el de la última declaración que hace el año 2017, donde dice que la solución pasa por restituir las fronteras previas a 1967. Lo cual significa que Hamás está a favor de la solución de los dos estados y que es un movimiento anticolonial contra la ocupación y no tiene nada que ver con una apuesta antisemita de los palestinos tal como se los instala desde el discurso israelí.
FZ: -Un tema es visibilizar solo a Hamás y invisibilizar a todos los otros movimientos de resistencia palestinos que son seculares y no tienen nada que ver con religión y aspiran a la construcción de un Estado palestino laico. Parte del juego ha sido invisibilizar, neutralizar a esos movimientos de resistencia. La relación de Netanyahu y del Estado Israel con Hamás fue buena en ciertos momentos. Ahí también hay una trampa porque se muestra solamente la parte que tiene más mala prensa e invisibiliza la lucha de un pueblo que resiste desde hace muchas décadas. Tampoco se habla de que Hamás se juntó ahora con las otras organizaciones en China para dar una respuesta política a un tema que tiene que tener necesariamente una salida política. Porque la lógica Netanyahu de este Estado de Israel genocida solo da idea de que no existe esa dimensión política. El desafío de la humanidad es que exista esa mirada política.
RK: -La primera cuestión es: Palestina tiene derecho a resistir. La segunda cuestión: en Gaza efectivamente hay una articulación de por lo menos 13 movimientos de resistencia, algunos islamistas y otros no. Lo relevante para todos, incluso también para Hamás, que desde la declaración del 2017 está completamente imbricado en la vida popular de la sobrevivencia en Gaza, es la cuestión nacional. La política palestina es compleja, tiene muchas divisiones internas que son también efectos de los mecanismos coloniales. Pero lo que el pueblo palestino nunca ha dejado de hacer, con Hamás o sin Hamás, con la Yijad islámica o sin la Yijad islámica con la OLP o sin la OLP, es resistir.
La Fiscalía Federal de Alemania emitió una orden de arresto europeo contra un ciudadano ucraniano por el atentado contra el gasoducto Nord Stream II, producido en septiembre de 2022 en el mar Báltico, que puso fin a la tubería que debía proveer de fluido a bajo costo al país teutón desde Rusia. El sabotaje, del que siempre se sospechó que era obra de los servicios de Estados Unidos habida cuenta de reiteradas amenazas del presidente Joe Biden contra el Kremlin, dejó de estar en el radar de los grandes medios y de los gobiernos, que barrieron el caso debajo de la alfombra hasta que este miércoles se conoció la información de que había un sospechoso que había estado viviendo en Polonia y era buscado por las autoridades judiciales germanas. Una investigación del The Wall Street Journal detalla el modo en que, según las fuentes del periódico estadounidense, se habría desarrollado el ataque.
Una recopilación de los puntos centrales de esta información está en la cuenta de la red X de Pedro Baños Bajo, un coronel del Ejército Español que suele tener buena data de lo que se trama en esos lares en temas de inteligencia y geopolítica.
“A Drunken Evening, a Rented Yacht: The Real Story of the Nord Stream Pipeline Sabotage.” “Private businessmen funded the shoestring operation, which was overseen by a top general; President Zelensky approved the plan, then tried unsuccessfully to call it off.” “Una noche de…
De acuerdo al WSJ, empresarios privados financiaron la operación contra la tubería que iba desde la Bahía de Narva, en Rusia, hasta Lubmin, en Alemania y que todavía no había sido inaugurada. Desde su llegada a la Casa Blanca, Biden presionaba al gobierno alemán para poner fin al proyecto, que implicaba profundizar la relación económica entre ese país, la locomotora económica europea, y el principal enemigo de Estados Unidos.
Pero ya Donald Trump había llevado contra las cuerdas a la entonces canciller Angela Merkel cuando se estaba comenzando el proyecto. El crecimiento de la producción en EEUU a partir de la extracción de shale-gas, que colocó a esa nación como exportadora de combustible, despertó la codicia empresarial tanto como las estrategias geopolíticas en contra de una “peligrosa alianza” Alemania-Rusia en el este europeo. El disparador, si cabe la figura, se produjo el 24 de febrero de 2022, cuando las tropas rusas cruzaron las fronteras de Ucrania. Biden había dicho desde principios de febrero que “si Rusia invade Ucrania le pondremos fin la Nord Stream”. Y la promesa se cumplió siete meses más tarde.
Todos pusieron cara de “yo no fui” en ese momento y desde las usinas de los servicios de Europa y EEUU se difundieron varias teorías que poco tenían que ver con lo que podía sospecharse. La primera es que la destrucción había sido obra de los rusos, algo insólito teniendo en cuenta que la interrupción de un proyecto como ese los perjudicaría fuertemente, y más aún luego de inversiones de unos 10 mil millones de dólares para construirlo.
Más tarde, el prestigioso y habitualmente bien informado periodista estadounidense Seymour Hersh publicó una investigación según la cual los servicios de EEUU habían organizado el golpe y Biden había autorizado el operativo.
“El pasado mes de junio (de 2022), los buzos de la Armada, que operaban al amparo de un ejercicio de la OTAN ampliamente publicitado y conocido como BALTOPS 22, colocaron los explosivos que, al ser activados por control remoto tres meses después, destruyeron tres de los cuatro gasoductos Nord Stream, según una fuente con conocimiento directo de la planificación de la operación”, describió Hersh.
“La decisión de Biden de sabotear los oleoductos se produjo después de más de nueve meses de debate altamente secreto de ida y vuelta dentro de la comunidad de Seguridad Nacional de Washington sobre la mejor manera de lograr ese objetivo. Durante gran parte de ese tiempo, la cuestión no era si había que llevar a cabo la misión, sino cómo hacerlo sin dejar ninguna pista abierta sobre quién era el responsable”, agregó, en febrero de 2023.
Investigaciones judiciales en Suecia, Dinamarca y Alemania habían descartado la intervención estadounidense y ponían el foco en presuntos “lobos sueltos” sin vinculaciones con gobiernos de la región. Los caños pasaban por aguas suecas y la explosión se produjo cerca de una isla danesa en áreas bajo control de la OTAN. Pero no hubo avances judiciales en ninguno de esos territorios. Ningún gobierno -ni siquiera el alemán- presentó quejas a la Casa Blanca luego de la difusión de esa versión. Solo Rusia protestaba por un hecho que quedaba en la nada.
Ahora, el WSJ apunta en otra dirección. El medio financiero neoyorquino sostiene que “en mayo de 2022, un grupo de empresarios ucranianos y altos mandos militares decidieron destruir el gaseoducto Nord Stream” y que el plan fue aprobado por el presiden ucraniano. Agrega que la agencia holandesa MIVD le avisó a la CIA, que pasó el dato a las autoridades alemanas y le pidió a Volodimir Zelenski que cancelara el operativo y que el mandatario ucraniano ordenó suspenderlo. Pero que el militar a cargo, el general Valerii Zaluzhnyi, siguió adelante como si nada. El militar, que tiene cuentas pendientes con Zelenski y sonaba hasta no hace tanto como líder de un intento de destitución, fue sacado del juego en marzo, cuando tuvo que aceptar un retiro “honroso” en la embajada de Ucrania en Londres. Esta investigación lo pone en el foco de las acusaciones y libera de cargos tanto a Zelenski como a Estados Unidos.
La operación en el Báltico, según WSJ -que sin dudas se basa en la investigación judicial alemana- fue llevada a cabo por un militar en actividad de Ucrania y cuatro buzos, uno de ellos una mujer, en el yate de bandera ucraniana Andrómeda.
Un portavoz de la fiscalía polaca, informa un cable de la agencia alemana dpa, afirmó que el sospechoso que busca la justicia alemana escapó a Ucrania antes de ser detenido. La televisión pública ARD y los diarios Süddeutsche Zeitung y Die Zeit afirman que el hombre, identificado como Volodimir Z, es instructor de buceo en Kiev.
“El 26 de septiembre de 2022, tres de las cuatro líneas de los Nord Stream 1 y 2 fueron blanco de un sabotaje con cargas explosivas en el fondo del mar Báltico, cerca de una isla danesa y frente a las costas suecas, zonas infestadas de buques de guerra de la Alianza Atlántica”, recuerda la agencia Sputnik. Para Moscú, no hubo entonces dudas de que tanto Estados Unidos como el Reino Unido tenían las manos manchadas en ese atentado al que calificaron de “terrorista”.
Ahora el corresponsal de la agencia informativa rusa relata que la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, dijo que «EEUU condena el aparente acto de sabotaje contra Nord Stream 2«, pero el medio insiste en la versión de Hersh.
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