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Apoyo desde el norte

Apoyo desde el norte

El presidente Javier Milei estaba a sus anchas en el encuentro de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC en inglés) que se desarrolló en Buenos Aires a principios de mes. Porque logró traer a la Argentina a ese foro ultraderechista con base en Washington y porque recibió el espaldarazo de dos de sus mentores más admirados: Donald Trump y Steve Bannon. El mandatario electo de Estados Unidos envió a su nuera, Lara Trump, una presentadora, productora de televisión y gestora de campañas políticas. Bannon está a otro nivel: es el verdadero estratega de la nueva derecha mundial, y para que no quedaran dudas sobre el lugar que le reserva al libertario local, le regaló un video en que afirmó: «Argentina es clave en la lucha global. El destino de los sudamericanos está en manos de Milei, (si él) no logra ejecutar este plan, todo el movimiento de Latinoamérica está en peligro». Qué más podría pedir el fundador de La Libertad Avanza.

Veamos entonces quién es este hombre de 71 años que se jacta de haber forjado, entre otras, las candidaturas de Trump en 2016, de Jair Bolsonaro en 2018 y Giorgia Meloni en 2022, pero que a través de una de las empresas en las que tuvo participación, Cambridge Analytica, forjó mediante noticias falsas y manipulaciones campañas en todo el mundo, incluso la de Mauricio Macri en 2015, según reveló una investigación promovida en el Parlamento británico.

Stephen Kevin Bannon nació en Norfolk, Virginia, EE.UU., en el seno de una familia de trabajadores de origen irlandés. Hizo la secundaria en la Escuela Preparatoria Benedictina de Richmond, un colegio militar católico exclusivamente masculino. El barrio donde se crio estaba frente a un astillero naval, de modo que su destino inicial estuvo vinculado a la armada. Así que a bordo de un destructor se lanzó a la aventura y estuvo como teniente de Navío en el Mar Arábigo y el Golfo Pérsico en 1979. Alguna vez recordó su malestar por cómo el Gobierno de Jimmy Carter manejó entonces la crisis iraní, que terminó con la Revolución Islámica que encabezó el ayatolá Ruhollah Jomeini.


Noticias sesgadas
En 1984 dejó la fuerza, luego asistió a la Escuela de Negocios de Harvard y realizó cursos en la Escuela Walsh del Servicio Exterior, donde alguna vez tomaron clases Bill Clinton, el rey Felipe VI y la exsecretaria de Estado Madeleine Albright. De casualidad pudo ingresar en Goldman Sachs, la banca de inversión más grande del mundo. Ya era un muchacho grande (rondaba los 30) cuando en una fiesta, whisky en mano, mantuvo una amena charla con un hombre que resultó ser un directivo de GS que, embelesado con Bannon, lo hizo entrar al plantel a pesar de que había superado la edad límite.

Se fue metiendo en el negocio cinematográfico porque supo conseguir financiación para proyectos de, por ejemplo, los estudios MGM, y de carambola, también, llegó a productor de programas como la comedia Seinfeld, de enorme éxito entonces y serie de culto hoy día. Inquieto, fundó la firma Bannon & Co y dejó el banco para buscar oportunidades donde se le presentaran. El mundo en el que circulaba ya era uno como para que dijera: «Provengo de una familia de demócratas obreros, católicos irlandeses, pro Kennedy y pro sindicalistas» que, ante el abandono que venían padeciendo, se inclinaban ahora por los republicanos. En su caso, cada vez más convencido de que tenía por delante una batalla cultural. Por algo había pasado por el tamiz benedictino, que con los años lo llevaría a tener fuertes diferencias con el papa Francisco.

Pero antes de eso, había incursionado en una empresa de videojuegos de Hong Kong en la que aprendió un secreto que luego sabría cómo explotar. Descubrió que muchos se metían a jugar no tanto para ganar como para canalizar sus energías destructivas. Vamos, para exhibir sin pudores el odio. Para 2007 fue miembro fundador de Breitbart News, un sitio de extrema derecha en el que potenciaría extravíos semejantes, pero también los argumentos para instalar sus ideas y su figura.

El recetario es relativamente sencillo: individuo y propiedad privada por encima de todo, Estado mínimo, impuestos mínimos, mercados sin restricciones, libre uso de armas, romper con los tratados internacionales y, sobre todo, «no tengas vergüenza de ser de derecha, di lo que piensas libremente». Nada que Milei no postule a capa y espada.

Milei. Según la nuera de Trump, es «un hombre dispuesto a desafiar al status quo».

Foto: Getty Images

Trump, a todo esto, lo tomó como asesor de campaña, en 2016. Las encuestas venían mal luego de un par de declaraciones que cayeron muy mal en el electorado. Competía con Hillary Clinton, la exsecretaria de Estado y esposa del expresidente demócrata. Bannon organizó la publicación de un libro de Peter Schweizer, un periodista también ligado a la ultraderecha, Cash Clinton, en el que hay abundante información –verídica, por lo demás– sobre el modo en que la candidata y su familia habían hecho su fortuna con la Fundación Clinton. Fue un éxito editorial y terminó de convencer a los republicanos remisos de votar por el empresario inmobiliario.


Bailando por un sueño
En pago, Trump designó a Bannon como consejero de Seguridad Nacional, el 20 de enero de 2017. Duró poco. El 18 de agosto tuvo que renunciar tras un escándalo por un ataque neonazi en Charlottesville. Fue acusado de haber recomendado a Trump que no se manifestara en contra del golpe de los supremacistas. En verdad, él nunca condenó el hecho.

Otra vez en el llano, fue procesado por algunos asuntillos contra el organismo recaudador de impuestos e indultado por Trump poco antes de irse. Luego sería nuevamente imputado, esta vez por fraude en la captación de donaciones para la construcción de un muro entre EE.UU. y México. En octubre pasado quedó libre luego de cuatro meses de prisión por haberse negado a una indagatoria de la Cámara de Representantes sobre la toma del Capitolio de 2021. Hasta ahora no se sabe que tenga lugar en el futuro gabinete de Trump, pero los vínculos entre ambos son florecientes.

En Buenos Aires, la nuera del electo –Lara Lea, esposa de Eric, el tercer hijo de Trump– bailó y cantó con la «esperanza argentina» de la derecha extrema para el patio trasero.

https://twitter.com/LaraLeaTrump/status/1864158121855218058

«Estamos tomando nota del recorte de regulaciones, de deshacernos de la burocracia. Eso es algo que el pueblo estadounidense también quiere que ocurra. Milei es un hombre dispuesto a desafiar al status quo», dijo la presentadora de la cadena Fox.

Revista Acción, 23 de Diciembre de 2024

Roberto Savio: «La idea de que un periodista fuera el dueño de un medio era algo extraño»

Roberto Savio: «La idea de que un periodista fuera el dueño de un medio era algo extraño»

Fundador en 1964 de la legendaria agencia cooperativa Inter Pres Service (IPS), Roberto Savio recorrió ahora, a los 90 años, territorios del cono sur que conoce de épocas oscuras, esta vez para presentar su libro Manual para el ciudadano global. Entre Chile y Uruguay, habló en Buenos Aires con Tiempo sobre cómo se construyó un medio esencial durante las dictaduras latinoamericanas.

“Todo el mundo se me vino encima porque la idea de que un periodista fuera el dueño de un medio era una cosa extraña”, dice Savio cuando cuenta de los orígenes de IPS. “O eran del Estado o del sector privado. Que periodistas se organizaran en base a su criterio profesional y a su misión en la sociedad se consideraba fuera de la profesión”.

-¿Y quiénes cuestionaban?

-En el sindicato me decían “esto no es ni socialismo ni capitalismo”. Yo decía que la cooperativa es un instrumento de producción y nosotros producimos periodismo. El Estatuto obligó a que dos terceras partes de los socios fueran del Sur, solamente una tercera parte del Norte. El director de France Press me decía “lo que es verdad en Tombuctú también lo es en París, para qué tomar uno en Tombuctú que no sabe escribir, tomo un francés lo mando allí y tengo buen material”. Yo decía “hay que saber de qué estamos hablando. Familia en Tombuctú quiere decir una cosa diferente que en París. Si llueve una semana en París la gente sale con paraguas, en Tombuctú las montañas se derrumban. Yo necesito alguien que me pueda explicar lo que está pasando”. Hacíamos grandes cursos para formar a la gente. Había periodistas, pero escribían solo para el país y la noticia era algo que afuera no tenía ningún interés. Cuando se creó el Movimiento de No Alineados (MNOAL), en 1973, nosotros fuimos el carrier de las agencias. En Libia estaba (Muhammad el) Gadafi y (Anuar el) Sadat reconoce a Israel. Ellos lo nombraban “el Cohen -o sea el judío- de Egipto”. En los informes yo cambiaba a “Sadat”, entonces la agencia libia, Jana, cortó el acuerdo con IPS porque dijo que le censurábamos el material. Fui y les dije “¿ustedes escriben para que la gente conozca lo que pasa en Libia o no”? Aceptaron llamarlo así en Libia pero en el exterior era Sadat. Fue un esfuerzo crear un periodismo con capacidad de comunicación más allá de lo nacional y lo regional, alternativo al de las agencias del Norte. El director de la Associated Press nos dijo “el 99% de nuestras ventas son en EE UU, en el mundo de 1%, yo doy la preferencia a los ministros norteamericanos”. Yo decía “ustedes por el mercado eliminan la profesión”.

-IPS fue importante en la época de las dictaduras.

-Aquí cerraron la oficina de IPS en el ’76. Yo vine y pedí una cita con el almirante (Emilio) Massera, que era el responsable de la información. Fui a verlo y le dije “vengo en nombre de la libertad de prensa para poder abrir otra vez la oficina”.

-Usted se llama IPS Tercer Mundo, por lo tanto es una cosa de Perón. Me dice.

-Mire almirante, Tercer Mundo es una definición geográfica política que no tiene nada que ver con Perón o no sé quién, le dije. Y agregué:

-Ustedes nunca van a entrar en el Club de París, nunca van a entrar en la Comunidad Europea, nunca van a entrar en el Norte, ustedes son del Sur. Puede ser que se consideran los defensores del Occidente, todo eso está perfecto, pero la realidad es que ustedes están aquí y eso no se puede cambiar. Ustedes son del mundo de los No Alineados, vayan allá y den allá esa batalla, defiendan allá los valores occidentales. 

-¿Y el qué dijo?

-Se quedó pensando y dijo “mejor no poner todos los huevos el mismo canasto”. 

-Es una frase peronista esa.

-¿Sí? no sabía. Llamó a un capitán de navío y le dice “Usted es responsable del señor, que se va con el primer avión mañana. Lo acompaña al aeropuerto y ve que se vaya y usted -me dice a mi- me da el nombre de un corresponsal y si es una persona que no está políticamente comprometida, vamos a ver lo que escriben y en cualquier momento le revoco el permiso”. Y así me expulsaron del país sin decirlo. Yo tomé a José Pasquini Durán.

-Un prócer con el que tuve el honor de haber trabajado en su equipo.

-Así se reabrió la oficina de IPS. Durante la dictadura tuvimos gente que escribía de afuera sobre lo que pasaba con información que enviaba la gente, pero como reseña de prensa. En Chile pasó lo mismo, expulsaron al corresponsal, Agustín Giannoni, un uruguayo. IPS tenía un piso donde en una parte estaba la oficina y en la otra vivía el corresponsal, Una mañana oyó ruido, miró por la ventana, se trasladó a la oficina y escribió que había una columna de tanques avanzando. Todavía no habían cortado las comunicaciones.

-Era el golpe del ’73.

-Sí. Lo expulsaron porque decían que atentaba contra la seguridad del Estado. Pido cita con un responsable y me atiende un militar con el que  tuvimos una pelea muy grande y me dijo “Usted se va del país mañana”. Después descubrí que era un tipo muy importante, el coronel (Manuel) Contreras.

Fue el director de la temible agencia DINA.

-Yo no sabía quién era, y lo traté también pésimamente. Se quedó muy sorprendido de que alguien lo tratara así. Finalmente en Chile se hacía un informe con noticias de las cosas que iban mal pero que habían sido publicadas en los medios locales. A los militares hay que tratarlos así, duramente, porque así creen que uno tiene algún tipo de poder. Tengo otra experiencia muy divertida con el general René Barrientos en Bolivia, que pone preso a nuestro corresponsal. Voy allá para protestar.

-Ustedes son una agencia de izquierda, me dice.

-Yo trabajo con Aldo Moro, le digo.

-Aldo Moro es de izquierda.

Si usted me dice eso entonces Alemania, Italia, Bélgica, Holanda, son todos países de izquierda.

-¿Por qué tendría que dejarlo libre?, me pregunta.

-Primero porque no tiene nada que ver. Segundo por respeto a la libertad de prensa.

-¿Y qué es la libertad de prensa?

-General, a la prensa, a la información, siempre hay poderes que buscan controlarla. Normalmente son un estado o el sector privado en el mundo del capital.

-¿Y cómo hacen?

-Bueno, compran a los periodistas, le digo.

-¿Para que comprar un periodista? basta con alquilarlo, me dice. Nunca me olvidaré de esto.

-¿Cómo llegó a esta mirada comprometida con el Sur global?

-Eran los años ’50 y en cada universidad había un organismo de representación elegido por los estudiantes. Yo integré un grupo católico,  había un grupo laico donde estaban los socialistas y un tercer grupo, los fascistas. Fui elegido presidente de la Universidad de Roma. En 1957 la Unión Internacional de Estudiantes invita a líderes estudiantiles a un encuentro en Beijing. Fuimos yo por los católicos y Bettino Craxi por los laicos. Cada uno dio su discurso y de pronto alguien de la organización me dice “el compañero Zhou Enlai (el canciller chino) quiere hablar con usted”.

-¿Y qué piensan los estudiantes italianos de China?, pregunta. Le expliqué que yo representaba solo a una corriente.

-Nada, este es un país donde no entran periodistas, no hay turismo. Todos sabemos que tiene una enorme civilización, con historia, pero de lo que está pasando no hay información.

-Te voy a hacer un viaje por China con el compromiso de que después le cuentes a los estudiantes de tu corriente cómo es China.

Al final de la gira me llamó y preguntó “¿cuál es tu impresión de la China, qué vas a contar?”

-Para mí venir de tan lejos y descubrir esta experiencia tan rica con un pueblo muy comprometido en el que están ustedes me parece muy importante, le digo.

Él me mira. Tenía unas cejas muy grandes y una mirada penetrante y pensé “he cometido un error”. Pasa medio minuto, un minuto. Hasta que me dice:

-¿Tan lejos de dónde?

Me dije “juro que a partir de ahora no voy a ser más eurocéntrico”.

-Zhou Enlai lo hizo cambiar.

Zhou Enlai, primer ministro y canciller.

-Sí, sí. El tenía toda la razón. Yo estudiaba economía y un periodista de Il Popolo, el diario del gobierno, se entera que estuve en China y me pide que escriba un artículo. “Pero nunca escribí nada”, digo. “No importa, yo te lo corrijo”. Me salen 10 artículos. Ningún diario tenía nada sobre China. Mientras iba escribiendo las correcciones se iban reduciendo, porque yo aprendía. Al año viajé al Festival de la Juventud de Moscú y empecé a escribir sobre la URSS. Me consideraron un “kremlinólogo” porque nadie se ocupaba de esos temas y luego gané el Premio Nacional de Periodismo y fui a trabajar con Moro.

-¿De qué se ocupaba?

-Le hacía un escenario de política internacional. Él lo veía y me decía “Ah, qué interesante”, pero nunca cumplió nada de lo que yo escribía. Entonces le digo “para qué hago todo esto?” Me dice:

-Savio, si yo hago lo que usted me dice me desestabilizan en un mes. Pero para mí es importante saber la verdad. Y agregaba:

-Cuando hablamos del mundo, ¿quién habla? Si es un profeta tiene que gritar la verdad, si es un político tiene que realizar la verdad, un estadista tiene que educar a la gente para que entienda la verdad. Finalmente me dije “muy bien, si la gente no conoce el mundo, vamos a hacer una agencia de prensa”.

Tiempo Argentino, 22 de Diciembre de 2024

El día que Elliott Abrams dijo que Europa era Oriente porque no le hacía la guerra a la URSS

El día que Elliott Abrams dijo que Europa era Oriente porque no le hacía la guerra a la URSS

-Cuénteme un poco de Aldo Moro.

-Aldo Moro era de la Democracia Cristiana pero quería abrir la participación del Partido Comunista en Italia. Yo fui en misión oficial a EEUU y me encontré al Subsecretario para el Hemisferio Elliott Abrams. Tuvimos una discusión cuando le dije “están poniendo mucha presión en Italia, dejen que hagamos nuestro camino”. Él me dice “es que ustedes son el Oriente, nosotros tenemos el deber de defender a Occidente”.

-Aquí hay algo que no funciona porque que yo sepa el Occidente es Europa, ustedes no estaban en el mapa, le digo.

-Occidente son los que defienden los valores de Occidente y hoy esos valores los defiende EE UU, Europa no los defiende a fondo y por lo tanto es Oriente.

-¿Qué tenemos que hacer para ser clasificados como Occidente?

-La guerra a la Unión Soviética.

-Pero esa guerra se hace en Europa y con los europeos.

-Sí, hemos hecho cálculos, mueren 20 millones de personas, pero se elimina el comunismo.

-Ah qué bien, si eso es algo insignificante vayan ustedes a terminar con el comunismo.

-Por eso ustedes son el Oriente. Moro está abriendo un camino muy peligroso porque si se reconoce la legitimidad del PCI esto en América Latina va a tener un peso muy grande.

Elliott Abrams.

Cuando volví le conté a Moro y él me respondió “soy muy consciente de que EEUU me quiere desestabilizar”. Ahora tenemos bastante evidencia de que las Brigadas Rojas fueron infiltradas por la CIA y que la CIA manejó esta operación.


-¿El asesinato de Moro?


-Si, manejó a las Brigadas Rojas.


-No diré que estoy sorprendido.

-Cuando matan a Olof Palme (1986) en Estocolmo ¿a qué no sabe a quién vi en la embajada de EE UU? A Elliott Abrams.

-Tiene un historial en América Latina nefasto y todavía hoy hace operaciones contra los gobiernos populares.

-El problema grande del declive del Occidente es que sin quererlo nosotros hemos identificado el Occidente con la OTAN. Esta ha sido una operación de EE UU.

-El asesinato de Moro fue en 1978 y lo que me dice suena a algo actual. Hoy en día también piensan así en Estados Unidos.

-Ellos pensarán siempre así. El estadounidense normal cree en dos cosas: el destino excepcional de Estados Unidos y el “American Dream”. Solo hay otro país que tiene un destino excepcional y es Israel. Ellos están genuinamente convencidos.

-Eso es grave y Europa parece entregada a la OTAN.

-Es que a la OTAN la paga prácticamente Estados Unidos. Europa en lugar de gastar en defensa, gasta en el desarrollo porque la seguridad era de EE UU. Esto venía tranquilo hasta que llega el primer Trump y dice “ustedes tienen que pagar por lo menos 2% del PBI en defensa”. En el caso de Italia eso significa cortar el sistema de pensión o la educación o la sanidad ¿Y a dónde irá esta plata? El 82% a empresas norteamericanas.

-Cuando habla de la decadencia de Occidente ¿se refiere a esto?

-Hay tres factores. Primero la cantidad de población. A comienzo del siglo XX éramos el 20% de la población mundial, ahora somos el 8% y en poco tiempo seremos el 5%. Tenemos crecimiento negativo en toda Europa. Otro tema es que desde un punto de vista tecnológico Europa no ha logrado ser una entidad integrada. En Inteligencia Artificial no está haciendo nada. Son China y Estados Unidos quienes hacen. Europa se está quedando afuera de las grandes discusiones en innovación. Un tercer elemento es que las experiencias de la democracia europea estaban ligadas al momento de la historia larga que viene de la sincretización de los persas, los árabes, los griegos, los romanos. Pero en los años `80 en el Consenso de Washington se sustituye el hombre por el mercado y esto ha creado una cultura de la codicia que se ha permeado y todo el mundo busca hacerse rico, competir, el éxito, y los valores se dejan de lado por los intereses. Es el discurso de Trump, de Milei. Todo este proceso viene desde la caída de la Unión Soviética, cuando el capitalismo avanza sin controles. Luego, Clinton elimina las regulaciones a los bancos y de repente la finanza ya no es el lubrificante de la economía. Es una fuerza que está por encima de todo y no tiene fronteras. Y luego está Tony Blair, que dijo que ya que la globalización es imparable nosotros vamos a ser su rostro humano. Y se hablaba de Derechos Humanos, de LGBT, todas batallas muy respetables, pero que a los obreros no les interesa y votan a Le Pen, o Trump, o Milei. A eso se une que habíamos olvidado a la religión como factor de política. Cuántas guerras se han hecho en nombre de Dios, y ahora estamos volviendo al nombre de Dios, ahora vuelve el nombre de la nación. Estamos volviendo a cosas que habíamos logrado digerir en los siglos. Desde 2008, con la crisis de Wall Street, el cambio climático, la pandemia, la gente empieza a tener miedo, y la codicia y el miedo, según los historiadores, son dos motores de cambio muy importantes.

-Es una situación de prefascismo, ¿No?

-Hace que aparezcan algunos que dicen “ustedes han sido traicionados y yo voy a crear una sociedad donde ustedes van a tener voz, representación y sin una fuerza intermedia, porque yo soy dirigido por ustedes”. Entonces los sindicatos y los partidos no tienen ninguna función real. Son 20 años de codicia y 20 años de miedo que han producido esto, unido a esta fantástica idea de Tony Blair de que la izquierda dejara de luchar por los derechos de los trabajadores porque la globalización era imparable. Yo estoy convencido de que en dos ciclos electorales muy probablemente toda esta gente ya no tendrá credibilidad. Porque se va a ver que no solucionan los problemas que denuncian. Puede haber un camino a la Bukele o una vuelta de los partidos tradicionales si descubren la capacidad de comunicar con la gente que han perdido.

-En este momento hay temor a una guerra de Occidente contra Rusia, contra China, que ya es el gran taller del mundo.

-Hasta que no se elimine el dólar como moneda internacional de cambio y mientras el SWIFT sea el sistema de intercambio bancario todo camina hasta cierto punto. Ese es el desafío de los BRICS. Si no logran tener impacto en el Norte y se quedan solo como fuerza interna Sur-Sur es una versión nueva del MNOAL, que llegó a que el Tercer Mundo fuera respetado, cortejado, pero no modificó el equilibrio de fuerzas.

-Pero en el MNOAL no había una potencia con la capacidad económica y tecnológica de China.
-No había, pero Europa no va a un enfrentamiento con China, Europa comercia.

-Europa no quiere la guerra.

-Lo que quiere es importar y exportar. Europa se ha convertido en un gran mercado de comercio de bienes y la parte social ha quedado prácticamente minimizada.

Aldo Moro.
El asesinato que cambió la historia italiana

La suerte de quien había sido su mentor, el primer ministro Aldo Moro, estaba echada cuando intentó incorporar en el sistema democrático al Partido Comunista Italiano, recuerda Roberto Savio en este extenso reportaje. Secuestrado por las Brigadas Rojas el 16 de marzo de 1978, cuando se dirigía al Congreso italiano para informar sobre la conformación de un nuevo gobierno de esas características, el cuerpo de Moro apareció en el baúl de un Renault 4 el 9 de mayo.
El caso sigue siendo una herida abierta para la sociedad italiana. En esos dos meses intensos se tejieron las mayores sospechas sobre el aparato del Estado, el rol de la Iglesia -el papa Paulo VI era amigo de la familia-, de la Democracia Cristiana y de la agencia de inteligencia de Estados Unidos.

Savio no tiene dudas, como algunas investigaciones afirman, de que la CIA había infiltrado a la organización guerrillera. El crimen fue afín a los objetivos de Washington, que por entonces habilitaba las mayores atrocidades de las dictaduras de América Latina y había bloqueado al PCI desde 1945. 

Tiempo Argentino, 22 de Diciembre de 2024

El nuevo hombre fuerte de Siria tira centros a Israel, Irán y Rusia

El nuevo hombre fuerte de Siria tira centros a Israel, Irán y Rusia

Para quienes perciben un acuerdo no escrito entre los yihadistas que tomaron el poder en Damasco el domingo pasado y los servicios de Estados Unidos, Israel y Turquía, los propios líderes hacen y dicen lo suficiente como para confirmar cualquier sospecha. El más reciente fue Abú Mohamed al Jolani, el líder de Hayat Tahrir al Sham (HTS), quien aseguró ayer que «años de esta guerra no nos permiten entrar en nuevos conflictos” como sería uno contra el estado israelí, mientras que en un encuentro del partido oficialista Justicia y el Desarrollo (AKP), el presidente Recep Tayyip Erdogan dijo que “las ciudades que llamamos Alepo, Idlib, Damasco y Raqqa volverán a ser provincias nuestras como Gaziantep, Hatay y Urfa”. Israel, por su lado, arrasó las instalaciones militares sirias hasta Damasco y sus tropas estaban a pocos kilómetros de la milenaria capital siria en un operativo destinado, según el ministerio de Defensa de ese país, a evitar las consecuencias de una posible anarquía.

A horas del derrumbe del gobierno de Bashar al Assad los yihadistas -que dentro de poco seguramente dejarán de figurar como organización terrorista para EE UU, ya que los medios la edulcoraron en abundancia estos días- se apuraron a designar a Mohammed al Bashir como primer ministro interino hasta marzo de 2025. Al Bashir ocupaba ese cargo en Idlib, donde se habían asentado los grupos herederos de Al Nusrah y ligados a Al Qaeda que el 27 de noviembre iniciaron un ¿sorpresivo? operativo que terminó con 53 años del régimen que inició el padre de Bashar, Hafez al Assad.

La amalgama de sectores sunnitas que se encolumnaron detrás de HTS, una treintena, comparten una interpretación rígida del Corán y elevan preocupaciones en occidente por los ataques que iniciaron contra creyentes de otras religiones, como los cristianos, y contra las mujeres por la aplicación de la sharía. Habrá que ver hasta donde creer en la mortificación de los líderes occidentales, que no dudaron en apoyar a Al Qaeda en los ‘80s y le dieron sustento a todas las variantes de Estado Islámico desde el 2010.

El escenario sirio deja mucha tela para cortar por el entramado que mantuvo a Al Assad en el poder desde 2000 y sobre el modo en que lo dejaron en la banquina. Uno que saca trapitos al sol es el periodista de investigación estadounidense Jeffrey St.Clair, quien recordó su libro El gran robo del Pentágono, de 2006. Lo trajo a colación por algunos medios que mostraron la brutalidad del gobierno de Al Assad, que mantenía alrededor de 100.000 presos políticos en condiciones inhumanas en la cárcel de Saydnaya, donde incluso aseguran que se ejecutaba a 50 personas cada día. “Al Assad tenía una relación muy amistosa con el régimen estadounidense y abrió sus mazmorras a la CIA para la tortura e interrogatorio de personas desafortunadas, como Maher Arar, que fueron atrapadas sin piedad en la Guerra contra el Terror. Estos sombríos servicios al imperio no le valieron al régimen de Assad favores duraderos de los EE UU y la animosidad duradera de muchos en el mundo árabe”, señaló el coeditor de Counterpunch.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirmaron este viernes que «dañaron severamente» el sistema defensa antiaérea de Siria y destruyeron más del 90% de los sistemas de misiles estratégicos tierra-aire. Israel realizó casi 500 ataques y destruyó por completo la flota siria en Latakia, muy cerca de donde Rusia tiene una de sus bases. A todo esto, Moscú anunció haber mantenido contacto con las nuevas autoridades, aunque se vieron imágenes de vehículos militares abandonando las zonas donde se habían asentado en defensa de Al Assad. En una entrevista, el canciller ruso, Sergei Lavrov, declaró que Rusia había apoyado al baazista como “un mal menor” ya que el extremismo islámico le resultaba al Kremlin la peor opción. Pero ahora están en el poder tienen que hacerse cargo.

Al Jolani dijo en un reportaje con Syria TV que es necesario «pasar de la mentalidad revolucionaria a la mentalidad de estado». Para lo cual, se mostró dispuesto a mantener las mejores relaciones con todas las potencias que juegan en la zona. Esto incluye a Israel -algo llamativo ante la hostilidad que los grupos extremistas tienen con el estado judío- pero también hizo un guiño a Rusia -que asiló a Al Assad- y a Irán, nación chiíta y el otro gran enemigo de los salafistas en el mundo musulmán. «Nuestros objetivos son claros y nuestros planes están listos para construir y desarrollar Siria», dijo Al Jolani, el hombre fuerte del nuevo régimen, quien señaló que no tiene ninguna animosidad “hacia la sociedad iraní” y ofreció a Moscú «la oportunidad de reconsiderar su relación con el pueblo sirio», según indica Europa Press. «El país necesita establecer un Estado basado en la ley y las instituciones para garantizar una estabilidad sostenible», concluye el hombre por el que todavía en la página web de la DNI de Estados Unidos se brinda una recompensa de 100 millones de dólares por quien brinde datos sobre su paradero. Allí lo buscan como Muhammad al-Jawlani, Al Golani o Al Jolani (ver acá).

Este medio les está diciendo dónde encontrarlo, ¿Dónde se va a buscar la recompensa?

Tiempo Argentino, 15 de Diciembre de 2024