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Los líderes del G7 denuncian la amenaza nuclear de China y Rusia… desde Hiroshima

Los líderes del G7 denuncian la amenaza nuclear de China y Rusia… desde Hiroshima

Si Estados Unidos quería dar una muestra de lo que es capaz, no podía haber elegido mejor lugar para la Cumbre del G7 que Hiroshima, la ciudad japonesa donde a las 8:15 horas del 6 de agosto de 1945, un B-29 de la USAF bautizado Enola Gay arrojó la Little Boy, primera bomba atómica sobre población civil en la historia de la humanidad, matando a unas 80.000 personas en forma instantánea. Tres días después un artefacto aún más poderoso destruyó Nagasaki.

Entre este viernes y hoy, los líderes de las siete potencias económicas más grandes de Occidente se dieron cita en Hiroshima para debatir sobre este delicado momento que vive el mundo por la guerra en Ucrania y anunciaron un nuevo paquete de sanciones contra «la maquinaria de guerra rusa» y –lo más sorprendente teniendo en cuenta el escenario– advirtieron que «la acumulación del arsenal nuclear por parte de China plantea una preocupación mundial y regional».

Los mandatarios de Estados Unidos (Joe Biden), Reino Unido (Rishi Sunak), Francia (Emmanuel Macron), Alemania (Olaf Scholz), Canadá (Justin Trudeau), Italia(Giorgia Meloni) y la Comisión Europea (Ursula von der Leyen) fueron recibidos con toda la pompa por el primer ministro japonés, Fumio Kishida, nacido en esa emblemática ciudad 12 años después del ataque.

Las sanciones a Moscú incluyen bienes considerados críticos «para sus capacidades de combate», mientras que Londres y la Unión Europea pergeñaron restricciones al comercio y uso de diamantes de Rusia, para lo que juran disponer de tecnología de punta para el seguimiento del material. En cuanto a China –que a algo más de 2100 kilómetros desarrollaba su propia cumbre regional (ver aparte)– los jefes de estado condenaron «la aceleración de la acumulación de arsenal nuclear (…) sin transparencia ni diálogo significativo», y ya que estaban, fustigaron la «retórica nuclear irresponsable» de Rusia.

Al encuentro en Japón fueron como invitados los líderes de Brasil, India, Australia, Indonesia, Corea del Sur, Vietnam, Comoras e Islas Cook. También el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien se demoró en otra cumbre en Arabia Saudita. Ni Lula da Silva, que trabaja febrilmente para reinsertar a su país en la gran mesa de discusión internacional, ni Narendra Modi, premier indio, apoyan las sanciones a Rusia e integran junto con Sudáfrica los dos «condenados» en Hiroshima del grupo BRICS.

Más aún: el mandatario brasileño les dijo a sus pares occidentales –tras cuestionar el «dogma neoliberal» y apoyar el reclamo de Argentina ante el FMI (ver aparte)– que la solución a los graves problemas que vive el mundo «no está en la formación de bloques antagónicos o respuestas que incluyan sólo a un pequeño número de países».

Cuentas pendientes

La Segunda Guerra Mundial terminó en Europa cuando las tropas soviéticas tomaron Berlín, el 8 (o 9, según el calendario juliano) de mayo de 1945. Japón, el otro aliado de las potencias del Eje, estaba buscando negociar una paz lo más honorable posible para el emperador, según varias investigaciones. De acuerdo a otras interpretaciones, el presidente Harry Truman no era amigo de los soviéticos como lo fue Franklin Delano Roosevelt. Pero el impulsor del New Deal había muerto el 12 de abril de ese año, a 82 días de haber asumido su cuarto mandato, y su sucesor, anticomunista visceral, quiso dar fuertes señales al interior de EE UU, a la Unión Soviética y a las fuerzas lideradas por Mao Zedong, que avanzaban hacia la toma del poder en Beijing. Qué mejor que mostrar el poderío apocalíptico de EE UU.

El militar a cargo de las fuerzas en el Pacífico, el general de cinco estrellas Douglas MacArthur, dirigió la ocupación del Imperio del Sol Naciente y rediseñó al Japón moderno a cambio de la continuidad de Hirohito y una constitución de tipo occidental. Pero con la creación de la República Popular China, en octubre de 1949, y la guerra en Corea en 1950, no tuvo mejor idea que recurrir a la amenaza atómica contra el nuevo régimen chino. La iniciativa fue desechada cuando Mao le respondió a un enviado de Truman –según reveló Henry Kissinger en su libro China– que su país tenía 600 millones de habitantes. «Cuántos pueden matarnos en un ataque nuclear. ¿50 millones, 100 millones? ¿Todavía nos quedarían 500 millones?».

MacArthur fue destituido en 1951. La guerra en Corea continuó hasta un armisticio en 1953. Recién en 2019 Donald Trump firmó un tratado de paz con el norcoreano Kim Jong-un. Más de siete décadas después, el gobierno de Joe Biden se lanzó a una ofensiva contra los principales escollos para la supremacía estadounidense y arrastra a sus aliados al pozo negro de Ucrania.

En Japón, además de sostener el apoyo a Kiev y defender las políticas de aislamiento y confrontación con Moscú y Beijing, Biden  abrió las puertas a la entrega de aviones F-16 al autorizar a que se entrene a pilotos ucranianos en el uso del caza estrella del conglomerado industrial-militar de Estados Unidos.  «

Lula, Argentina, FMI, multipolaridad y un plan de paz que Kiev no quiere

«El endeudamiento externo de muchos países, que victimizó a Brasil en el pasado y hoy destroza a Argentina, es causa de una flagrante y creciente desigualdad, y requiere un tratamiento del FMI que considere las consecuencias sociales de las políticas de ajuste». La frase de Luiz Inácio Lula da Silva resonó como otra bomba en el encuentro del G7 de Hiroshima. El presidente brasileño fue uno de los invitados «extrapartidarios» a la cumbre occidental y usó el escenario para poner la situación argentina sobre la mesa. «El sistema financiero global tiene que estar al servicio de la producción, el trabajo y el empleo. Sólo tendremos un crecimiento sostenible real dirigiendo esfuerzos y recursos hacia la economía real», agregó. El líder metalúrgico se reunió este sábado con la titular del Fondo, Kristalina Giorgieva, para plantearle un reclamo similar, según informó la cancillería brasileña.

En su discurso en la cumbre, donde le tocó estar sentado junto a Joe Biden, Lula fue más lejos: «No nos hacemos ilusiones. Ningún país puede hacer frente solo a las amenazas sistémicas actuales. La solución no está en la formación de bloques antagónicos o respuestas que incluyan sólo a un pequeño número de países. Esto será particularmente importante en este contexto de transición a un orden multipolar, que requerirá cambios profundos en las instituciones».  El mensaje sólo encontró miradas serias y solemnes

Lula también se cruzó en los pasillos del hotel Grand Price, de la isla de Ujina, a unos cinco kilómetros del centro de Hiroshima, con su par de Ucrania, Volodimir Zelenski, quien llegó a Japón tras pasar por la cumbre de la Liga Árabe. Al cierre de esta edición no se habían sentado en una bilateral. Brasil presentó un plan de paz que fue descartado in limine por Kiev, ya que entienden que implica reconocer la soberanía rusa en territorios de Crimea y el Donbass como parte de un acuerdo para terminar con la guerra desatada el 24 de febrero de 2022. Zelenski en cambio se había reunido con todos sus pares europeos –todos le prometieron el oro y el moro– y también con el indio Narendra Modi, quien se comprometió –así, vagamente– a «asegurarle que para resolver (el conflicto) India, y yo personalmente, haremos todo lo posible».

Tiempo Argentino, 21 de Mayo de 2023

Beijing y la Liga Árabe cantan presente en dos cumbres de alto impacto

Beijing y la Liga Árabe cantan presente en dos cumbres de alto impacto

El presidente Xi Jinping inauguró la primera cumbre entre China y cinco repúblicas del espacio postsoviético del Asia Central en la ciudad de Xi’an, provincia de Shaanxi, antigua capital imperial y cabecera de la milenaria Ruta de la Seda. Si de señales se trata el juego geopolítico actual, al encuentro en Hiroshima, China responde juntándose con mandatarios de naciones forjadas en el imperio zarista y luego la Unión Soviética en una ciudad cuyo nombre puede traducirse como «paz occidental» y de la que partían los lazos que por siglos unieron al Imperio del Centro (como se autodenomina el país, Zhongguó) con el estrecho del Bósforo, en la actual Estambul, para continuar hacia el Mediterráneo y más allá.

Participaron de la cumbre los líderes de Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. Xi anunció asistencia financiera por 26.000 millones de yuanes (más de 3700 millones de dólares) y habló de fortalecer la cooperación entre los miembros de ese club en temas de industria, inversión y mejora de la conectividad. También se acordó institucionalizar el foro y un próximo encuentro en Kazajistán para 2025.

La Liga

Otro cónclave relevante fue la 32º Cumbre de la Liga Árabe, que se hizo en Yeda, la segunda ciudad más grande de Arabia Saudita y tradicional nudo comercial en el Mar Rojo y además, uno de los puntos para la peregrinación a La Meca. Allí los líderes árabes firmaron una declaración en la que aplaudieron a rabiar la reincorporación de Siria a ese espacio de integración.

El gobierno de Bashar al Assad fue suspendido de la Liga en 2011, cuando estallaron las primeras revueltas que devinieron en una guerra civil promovida por la administración de Barack Obama y su secretaria de Estado, Hillary Clinton. Con el apoyo de Rusia, Al Assad pudo resistir el embate de fuerzas irregulares yihadistas y de la oposición sostenidas por Washington con el apoyo ruso. Y la Liga tuvo que dar marcha atrás con Siria, uno de los países fundadores de la organización en 1945.

Para ese retorno fue clave el rol de China por el acercamiento entre Arabia Saudita, con lo que se logró un cese el fuego en Yemen y el avance hacia una paz definitiva, pero también para la resolución de los otros entuertos, como el castigo a Siria.

Llamó la atención en el mitin la presencia de Volodimir Zelenski. Todos se miraban como quien descubre un colado en una fiesta de casamiento. Es que la ceremonia era para Al Assad, celebrado como un hijo pródigo por los asistentes. Si la idea era opacar al presidente sirio, en los medios árabes ni tuvo ninguna mención el reclamo de Zelenski sobre mayor apoyo contra Rusia.

La lectura del mensaje del presidente Xi Jinping también recibió aplausos. Xi felicitó al rey saudita Salman bin Abdulaziz Al Saud, presidente rotatorio del Consejo de la Liga Árabe, y señaló que esa institución es clave en la construcción «de un mundo árabe más fuerte a través de la unidad, y con el avance de la paz, la estabilidad y el desarrollo en Medio Oriente».

Balotaje turco

Otro acontecimiento de gran repercusión se está desarrollando en Turquía, donde el 28 de mayo se llevará a cabo la segunda vuelta electoral. Recep Tayyip Erdogan por muy poco no llegó al 50% más uno de los votos y debe enfrentar a Kemal Kiliçdaroglu, quien logró unificar a las fuerzas opositoras de todo el arco político y por primera vez amenaza con destronarlo.

Erdogan estrechó relaciones con Vladimir Putin, intenta un juego propio en el tablero regional a pesar de que Turquía forma parte de la OTAN y por esa razón es un grano en semejante parte para Occidente. El presidente turco tiene razones para desconfiar de sus amigos occidentales ya que acusa a EE UU del intento de golpe de estado de 2016.

Ahora, en plena campaña, dijo a una periodista de la CNN que Biden quiere derrocarlo, que no obedecerá la orden de sancionar a Rusia y que de ganar, «continuaremos con la misma política que seguíamos antes de las elecciones. No vamos a cambiarla con respecto a Rusia, Estados Unidos, China y Occidente, con los que estamos en contacto y seguiremos haciéndolo».

Kilçdaroglu, en cambio, se muestra más cercano a Occidente, aunque en su primera conferencia de prensa resaltó la necesidad de fortalecer el nacionalismo turco y hasta prometió expulsar a diez millones de refugiados a los que, dice, Erdogan usa para que lo voten.  

Tiempo Argentino, 21 de Mayo de 2023

Guillermo Lasso y el efecto Coriolis

Guillermo Lasso y el efecto Coriolis

La elección como sede de la Unasur de Ecuador, y más concretamente de Quito, tenía un interesante sentido simbólico. Por allí pasa el círculo máximo del eje de rotación de la Tierra. Es la Mitad del Mundo,  el paralelo 0º, donde el planeta se divide por una línea equidistante de los polos. A ambos lados de esa traza imaginaria cambia el sentido del giro de una corriente de agua que fluye al sacar el tapón de una pileta en función del llamado Efecto Coriolis, bautizado así por el científico que lo describió en 1836, el francés Gaspard-Gustave Coriolis.

Como una maldición del destino, la suerte de Ecuador y de la región fluctúa según algún efecto aún no descripto pero que tiene todas las características del Coriolis. O sea, apenas uno se mueve un poquito al norte o al sur, cambia el sentido de los gobiernos, de las políticas económicas, de las alianzas exteriores.

Lo padeció Rafael Correa, cuando en 2017 dejó el poder en manos de su elegido, Lenin Moreno, quien había sido su vicepresidente y al que pidió votar como una continuidad del proyecto que encabezaba desde que en 2007 asumió el gobierno y modificó las reglas de juego, entre ellas la Constitución. Fue Correa uno de los impulsores de la Unasur, junto con ese “seleccionado de estrellas” que gobernó el subcontinente desde el 2003 hasta el 2015.

La llegada de Mauricio Macri en diciembre de ese año cambió el sentido de giro. Si bien ya en Paraguay se había producido el derrocamiento legislativo de Fernando Lugo, no sería hasta la destitución de Dilma Rousseff, en 2016, que ese efecto se hizo más evidente. Luego vendría otra catástrofe con la llegada de Jair Bolsonaro al Palacio del Planalto, en 2018.

A esa altura, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú dejaban la Unasur, siguiendo a Lenin Moreno, que reclamó la devolución del soberbio edificio diseñado por Diego Guasayamin y a punto estuvo de mandar al horno la estatua de Néstor Kirchner, ahora en el hall del CCK en Buenos Aires.

Correa, Lula, Cristina Fernández resistían entonces los embates del sistema judicial contramayoritario diseñado para bloquear a líderes y políticas populares. Correa fue condenado por delitos de corrupción a ocho años e inhabilitación para ocupar cargos públicos. Exiliado en Bélgica, si pisa suelo ecuatoriano puede terminar entre rejas.

Entre los puntos destacables de la Constitución correista figura el artículo 148, que establece la muerte cruzada. Guillermo Lasso alegó “grave crisis política y conmoción interna”, una de las causales. Él es uno de los banqueros beneficiados por la dolarización que en 2000 salvó al sistema financiero y aumentó la pobreza y la dependencia, y estaba sometido a juicio político acusado de delitos contra la administración pública. En febrero, el correísmo había ganado en las elecciones distritales y se había impuesto en las alcaldías de Quito y Guayaquil.

Se cumplía aquel viejo apotegma de Juan Perón. Volvían quizás no por haber sido demasiado buenos, “sino porque los que nos sucedieron fueron muy malos”. Pero Correa también está proscripto y exiliado. En los meses que le quedan a Lasso tiene tiempo para terminar por decreto el plan neoliberal comenzado con Moreno. O cargar la pileta de modo que al sacar el tapón el agua siga girando en el mismo sentido y no vuelva a dispararse un tiro para el lado del progresismo.

Tiempo Argentino, 21 de Mayo de 2023

Color local

Color local

Bien dicen que la única encuesta válida es la que se verifica en las urnas. Y también, que los partidos deben jugarse en la cancha y no en los escritorios. El resultado de las elecciones de este domingo en tres provincias dejó en claro que el «cuco» Javier Milei, en el interior del país, no asusta de la misma forma que resuena en los medios concentrados de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y que tampoco la oferta de Juntos por el Cambio es tan deslumbrante como parece desprenderse desde los comunicadores capitalinos. Pero, además, la sorpresiva y cuestionada decisión de la Corte Suprema de Justicia de suspender los comicios en San Juan y Tucumán quizás no hizo sino encender localismo de los votantes de las otras tres provincias, La Pampa, Tierra del Fuego y Salta, que acudieron a expresar su voluntad de manera masiva en favor de los líderes oficialistas, esos que desde el sector «libertario» se tildan de «casta». Hubo, sí, diferencias en cada distrito, y es remarcable que quienes tuvieron más para festejar fueron en el Frente de Todos.

Otro tema previo de «escritorio» fue el cruce por el anuncio del titular del INDEC, Marco Lavagna, de posponer el informe sobre la inflación de abril a este lunes. El argumento era que podía incidir en las elecciones provinciales, ya que se iba a conocer en período de veda. Ante el rechazo generalizado de la oposición, el organismo difundió el lacerante 8,4% de incremento el viernes, como estaba programado. No da la impresión de que hubiera impactado en el resultado final en las provincias. Tal vez porque ya se sentía en los bolsillos desde mucho antes. De todas maneras, este mismo lunes el expresidente Mauricio Macri ocupó las portadas con declaraciones contra el gobierno de Alberto Fernández, señalando que «nunca quisieron bajar la inflación», lo que despertó críticas desde exfuncionarios de su propia administración, como el que fuera vicepresidente del Banco Central, Lucas Llach, que lo acusó de aprietes a la gestión de entonces.

Números
En cuanto a las cartas que se revelaron el domingo, el salteño Gustavo Sáenz obtuvo el 47% de los votos y le sacó 17 puntos al representante de Juntos por el Cambio, Miguel Nanni, que recibió un fuerte apoyo de Patricia Bullrich y quedó a menos de un punto arriba de Emiliano Estrada, que fue con un desprendimiento del oficialismo local. Sáenz cuenta con el aval de Sergio Massa y del kirchnerismo.
En Tierra del Fuego, el gobernador Gustavo Melella superó el 51% de los votos y se ganó el derecho a otro período. Dejó muy atrás también al PRO, que iba con Héctor Stefani y solo cosechó un 11% de los sufragios. El detalle: hubo otro candidato de JxC, Pablo Blanco. Stefani fue como hombre de Horacio Rodríguez Larreta, Blanco como alfil de Bullrich y apenas llegó a 5,63% del electorado. Una candidata que se referencia en Milei, la pastora evangélica Andrea Almirón, superó el 7%, el mayor logro para ese sector en el día.
El dato destacable en la provincia más austral del país es que hubo un 21% de votos en blanco. «Tenemos que reflexionar. A veces la gente se cansa de la mala onda, las discusiones, tenemos que tener la humildad de reflexionar qué pasó», analizó Melella. 
En La Pampa se registró la marca más importante para el frente opositor a nivel nacional. El radical Martín Berhongaray, hijo del fallecido dirigente alfonsinista Antonio Berhongaray, sorprendió con un 42% de los votos, apenas cinco puntos menos que el gobernador Sergio Zilliotto, que fue por otro tiempo. El desafiante le había ganado la interna del JxC al PRO a principios de año y repitieron una fórmula con apellidos históricos que en 1983 jugaron por la gobernación con la UCR. Martín Berhongaray fue junto a Hipólito Altolaguirre, hijo de Fernando Altolaguirre.
En San Juan, ante la inhibición de la Corte a un nuevo período de Sergio Uñac, el gobierno decidió realizar las elecciones a diputados e intendentes. El mandatario se atribuyó el triunfo «en el 75% de los municipios» y afirmó que «no pudieron torcer la voluntad de los sanjuaninos». Pero JxC tuvo para el festejo: Susana Laciar destronó a Emilio Baistrocchi de la alcaldía de la ciudad de San Juan y terminó con 16 años de predominio peronista en la capital provincial. 

Diferencias internas
La cautelar despertó antiguas rencillas en el oficialismo sanjuanino entre Uñac y el veterano caudillo peronista José Luis Gioja, que cuestionaba el intento del actual gobernador de ir por otro turno. Si bien Gioja cuestionó la decisión del supremo tribunal por extemporáneo y contrario al federalismo, destacó que Uñac «sabía que no podía ser candidato, se lo dijimos en todos los idiomas». Es que la oposición de JxC tiene diferencias internas tanto como las tiene el FdT y en algunos casos impacta en la ecuación final de modo determinante. 
Este recurso de escritorio se puede inscribir en el balance general que puede hacerse a esta altura del campeonato electoral de 2023. La UCR sigue siendo un sello de peso en todas las provincias y si el 7 de mayo Gerardo Morales se había consolidado en Jujuy como un líder partidario con aspiraciones nacionales, Berhongaray se mostró ahora como un contendiente a tener en cuenta en La Pampa, ambos más cerca de Rodríguez Larreta que del macrismo puro.
Mientras tanto, Carlos Rovira mantuvo el poder detrás del poder en Misiones y el peronismo riojano se fortaleció al punto de ganar la intendencia capitalina, sin ocultar su notoria cercanía con el kirchnerismo. Los alcaldes de Santa Rosa –La Pampa– Ushuaia, Río Grande y Tolhuin –Tierra del Fuego– vinculados a La Cámpora también ganaron y le dieron aire a ese espacio peronista. 
El 16 de abril se había abierto la ronda en Neuquén y Río Negro. En estas ocho elecciones y media los oficialismos –salvo en la provincia de Vaca Muerta, donde se impuso un «nacido y criado» en el MPN de los Sapag, Rolando Figueroa– ganaron con relativa comodidad y además se confirmó la conveniencia de desdoblar elecciones para no tener que enfrentar campañas donde el peso de la disputa nacional embarre la cancha de las gestiones locales. El «mileísmo», por lo demás, solo tuvo con qué en La Rioja mediante un miembro de la familia Menem y algo menos en Tierra del Fuego. La izquierda, en tanto, alcanzó impacto en Jujuy con el diputado Alejandro Vilca, que sumó casi un 14% de voluntades.
De este modo se podría decir que si desde los altoparlantes porteños y las encuestas de todas layas se preanunciaba un «que se vayan todos» por ultraderecha, lo que dejan estos resultados es que se quedan casi todos y el recurso final parece ser apelar a que el sistema judicial intervenga para evitar nuevos escenarios que contradigan esa alternativa.

Revista Acción, 15 de Mayo de 2023