por Alberto López Girondo | Jun 9, 2023 | Sin categoría
Decir que la interna en el principal espacio opositor cruje es quedarse corto. Los choques, cada vez mayores, entre Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri entraron en una zona de aspereza de difícil retorno, aunque es cierto que en la política vernácula las cercanías y las enemistades suelen ser muy lábiles. Pero la noticia, a pocos días del cierre de los plazos para inscribir las alianzas electorales, es que en Juntos por el Cambio no están tan juntos y entre los dardos que se arrojan desde uno de los sectores en pugna, el término «cambio» es precisamente al que apelan desde el entorno del expresidente contra el alcalde porteño. Ahora el enfrentamiento tiene acento cordobés: la invitación al gobernador Juan Schiaretti fue la última –por reciente– jugada de Horacio Rodríguez Larreta en su carrera por un lugar en el podio que disputa con la exministra de Seguridad Patricia Bullrich.
Para ir despejando la maleza: el entuerto se venía cocinando a fuego lento desde que Mauricio Macri decidió bajarse de la posibilidad de un segundo tiempo en la Casa Rosada, pero sin renunciar a ser el gran elector dentro del PRO, el partido que fundó allá por 2005. Así fue que eligió a su primo, el intendente del municipio bonaerense de Vicente López, primero como ministro de Gobierno en CABA y luego para ungirlo como candidato a suceder a Larreta en la ciudad.
Rodriguez Larreta apuesta a otro modo de construcción a nivel nacional y abrió la cancha para la participación en una PASO local a Martin Lousteau, del aliado más importante de JxC, el radicalismo. No solo eso, reflotó las «elecciones concurrentes», un desdoblamiento al que había recurrido Macri en 2015, pero que ahora irrita, no tanto porque haga mella en las posibilidades de la «alfila» del exmandatario, sino porque fue el primer aviso de que Horacio se quería independizar de la tutela macrista.
En alguna medida, en esa decisión podría adivinarse el deseo de romper con un tutor que no quería apostar por él para la presidencial. Pero seguramente influyó mucho más la necesidad de mostrar que no era el personaje timorato que pinta Bullrich al ponerse en ese rol de dura e implacable que tanto le gusta y que cree que más le aporta a su imagen. Tanto ella como Macri sostienen que en esta segunda oportunidad que avizoran para gobernar hay que «ir a fondo y más rápido» en las estructuras económicas y políticas del país, según el diseño que Macri planteó en el segundo libro de su autoría.
Rodríguez Larreta, por su parte, pretende mostrarse como «el policía bueno» de una serie televisiva. Quiere lo mismo, pero sin gritos ni amenazas ostensibles. Por eso intenta construir alianzas con la UCR y el arco del centro que le permita llegar a consensos del 70% del electorado, como suele repetir. Sin acuerdos con el kirchnerismo.
Para esa arquitectura electoral es natural que se acerque a radicales disgustados por el papel de simple partenaires que jugaron entre 2015 y 2019. En ese salto resulta esencial el apoyo de uno de los más críticos de ese período, el gobernador jujeño Gerardo Morales. La apuesta por Schiaretti es más audaz, pero va en la misma senda.
Por eso chocan los planetas. En Córdoba, Luis Juez logró, luego de agrias negociaciones, calmar las aguas provinciales y se presenta como aspirante a la gobernación por JxC con Marcos Carasso, de la UCR, como compañero de fórmula, y el diputado nacional Rodrigo de Loredo como candidato a la intendencia de Córdoba Capital.
Viejas rencillas
Las diferencias de Juez con el peronismo provincial tienen dos décadas. El exultante exintendente de la ciudad de Córdoba había sido fiscal anticorrupción en la provincia y fue destituido por el Gobierno de José Manuel de la Sota –el inventor del peronismo cordobés– en 2002 cuando investigaba presuntos hechos de corrupción. En 2007 Juez tuvo su primer round contra Schiaretti y perdió por apenas un punto (36,04% ante 37,17% del actual mandatario). Esa vez denunció fraude y le pidió al presidente Néstor Kirchner que ordenara recontar los votos, sin éxito. Si hasta entonces habían sido aliados, desde ese día es enemigo declarado del kirchnerismo.
Esta decisión sorpresiva de Larreta descoloca a Luis Juez tanto como a Macri y Bullrich, por más que en 2019 el entonces presidente lo haya llamado para ofrecerle la candidatura a la vicepresidencia, que luego fue para Miguel Ángel Pichetto. Macri se mostró desde Córdoba muy mordaz contra su exdelfín.
«Estamos poniendo en riesgo todo y no se sabe para qué, por especulaciones electorales. Acá no hay que especular, la Argentina necesita convicción en serio con el cambio, con el para qué vamos al poder», dijo. «Cómo vamos a acordar con el PJ cordobés si han apoyado casi todas las leyes destructivas», agregó. «No entiendo las decisiones que viene tomando (el alcalde porteño). Debemos tener un compromiso con el cambio y que sea profundo, rápido y mantener el coraje para llevarlo a cabo. Si no, no tiene sentido volver al poder», abundó, tras cuestionar que el anuncio fue hecho cuando faltan ocho días para el cierre de las alianzas.
Rugby o fútbol
Patricia Bullrich no estuvo tibia tampoco. «¿Querés llevarte la pelota porque pensás que no ganás la elección? No vale», dijo, para concluir: «La ruptura depende nada más que de Larreta; Larreta sabe que tiene que ir a la cancha y no inventar meter a Schiaretti. Jugá limpio, con las cartas limpias, no vale tratar de jugar al rugby si es fútbol».
Mientras tanto, Horacio Rodríguez Larreta consiguió el apoyo de Morales, de Miguel Ángel Pichetto, de Elisa Carrió y espera juntar a Margarita Stolbizer. Y en un encuentro por zoom del PRO que duró apenas ocho minutos selló oficialmente el ingreso del ultraliberal Luis Espert.
Lo que ocurrirá de aquí en más es incierto. Mucho se amenaza con rupturas que todos saben que beneficiarían al oficialismo y llevarían votos a Javier Milei. Algunos radicales le dieron vuelta estos días a una frase de Leandro Alem, «que se doble pero no se rompa», y recuerdan que la coalición con Macri en 2015 ya era una apuesta disruptiva con el pasado del más que centenario partido.
Por lo pronto, los cruces entre Carrió y Macri son antológicos. «Su lado oscuro está jugando para que pierda JxC», lanzó, tras considerar que Bullrich es «la Chirolita de Macri». Desde Córdoba, el expresidente de Boca Juniors respondió: «Soy Batman».
Revista Acción, 9 de Junio de 2023
por Alberto López Girondo | Jun 4, 2023 | Sin categoría
Muy pronto la derecha regional –y especialmente la argentina– junto con sus medios alineados, aplaudieron lo que se caracterizó como un aplastante triunfo del Partido Popular en las elecciones españolas del domingo pasado. No era para menos: dos de las voces más fuertes de la tradicional agrupación conservadora de España –la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y la diputada por Barcelona Cayetana Álvarez de Toledo– suelen lanzar dardos envenenados contra el populismo en general y el peronismo en particular. De modo que el resultado de las autonómicas del 28M, en el que resultó derrotada la coalición del PSOE y Unidas-Podemos, endulzó el oído de quienes sueñan con un golpe letal contra el Frente de Todos en octubre. Más aún cuando al otro día el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, adelantó las generales para el 23 de Julio. Una decisión que por lo sorpresiva –la fecha pautada era para diciembre– sonó a eso de «para poca salud, ninguna». Sin embargo, a poco de que corriera un poco de agua debajo de los puentes, se ve que ni la derecha tiene garantizado un nocaut en el segundo round ni se trató de un manotón de ahogado y que quizás en 50 días no haya mayores cambios formales en La Moncloa.
Por lo pronto, este apurón pone en su primer protagónico a la actual ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda del gobierno, Yolanda Díaz. La constatación política del Partido Socialista Obrero Español es que ya no se puede gobernar España sin aliados. De hecho, el PP, que funge victorioso en seis comunidades, no podrá gobernar sin el voto de la extrema derecha de Vox en Extremadura, Aragón y la comunidad valenciana y deberá arreglar en Murcia y Baleares para que los neofranquistas se abstengan. Sucede que España tiene un régimen parlamentario de gobierno, lo que implica que el ciudadano vota por diputados, que son los que elegirán al jefe de estado por simple mayoría. Y ya las principales espadas del PSOE y especialmente el propio Sánchez se lanzaron a alertar sobre el riesgo de que «los fachas» lleguen al poder.
Hay otro detalle: el reparto de bancas en el Congreso se realiza mediante el sistema D’Hont y sólo pueden acceder las agrupaciones políticas que tengan más del 5% de los sufragios. En gran medida esta sensación de derrota se atribuye a la dispersión de los distintos sectores de la izquierda, que al ir separados y hasta enfrentados perdieron representación por no alcanzar al piso mínimo. Tercer punto a anotar: el 23M no se votó en Cataluña, el país Vasco y Galicia. En las dos primeras comunidades el PP no suele tener fuerte representación y el oficialismo español confía en que la izquierda y los partidos nacionalistas le darán un portazo a las derechas.
«Este es otro partido», dice a Tiempo Francisco López, representante de Podemos en el Exterior. El hombre es español pero vive en Buenos Aires y milita por el partido que lideró Pablo Iglesias entre los ciudadanos de la diáspora de Argentina y Latinoamérica. Para López, lo del líder del PSOE sirve «para despabilar a izquierda y que mire a la gente».
En otro de esos cruces tan habituales en ambas costas del Atlántico, Mónica González es argentina pero hace años que integra el PSOE y actualmente es eurodiputada. «Ha sido una jugada valiente y arriesgada como las que suele hacer Pedro, de jugárselas siempre al límite», define a la convocatoria. Y luego aventura que quizás el partido ha cometido el error de haber «planteado una campaña nacional con clave local», pero entiende que ahora se van a acelerar los pactos entre las derechas que desnudan eso que desde Bruselas ve como peligroso.
«Vemos el avance de la ultraderecha en otros países de la unión: Francia, Polonia, Hungría, todo el este. Lo que está pasando en España no es algo aislado. Lo que nosotros venimos advirtiendo es que el PP está blanqueando a la ultraderecha mientras que en Europa se le está haciendo un cordón sanitario», alerta.
Mujer de acuerdos lograr
Yolanda Díaz nació en 1971 en El Ferrol, el municipio gallego que 76 años antes había alumbrado a Francisco Franco. Pero ella y su familia siempre estuvieron en la otra vereda del dictador, militando en el Partido Comunista, aunque ella se sumaría luego a Podemos. Tanto propios como ajenos le reconocen mucha muñeca negociadora pero a la vez firmeza para mantener sus propuestas sin dejar jirones en el ejercicio de la «rosca». Así logró una suba en los salarios mínimos, impuso la prohibición de despidos en la pandemia y consiguió una «contrarreforma laboral» que dio un giro de 180º sobre las leyes del PP.
Cuando Iglesias dejó la vicepresidencia 1ª del Gobierno, quiso ungirla como su sucesora, pero las malas lenguas dicen que sin avisarle antes, cosa que Díaz no le cayó bien. Ahora estrena su nuevo partido, el movimiento Sumar, donde está tejiendo acuerdos con todos los sectores de las izquierdas. Ya arregló con Alberto Garzón, ministro de Consumo y líder de Izquierda Unida, y con Ada Coulau, alcaldesa de Barcelona por B. en Comú. Se descuenta que también se unirá Unidas-Podemos, pero aún hay asperezas que solucionar. Eso de las «astillas del mismo palo». «
Para los que votan desde el exterior
Los ciudadanos españoles que votan desde Argentina tienen plazo hasta el 12 de junio para verificar si están inscriptos debidamente en el censo electoral que se cerró el 1 de marzo. Los que decidan votar por correo deberán hacerlo a la oficina consular correspondiente al domicilio registrado hasta el 18 de julio. Los que opten por acudir a las urnas, podrán hacerlo entre el 15 y el 20 de julio.
Para los anotados en la ciudad de Buenos Aires el lugar es la sede de la embajada, Avenida Presidente José Figueroa Alcorta 3102, entrada por Mariscal Ramón Castilla, entre las 10 y las 20 horas. Para más datos se puede consultar la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores, https://www.exteriores.gob.es/es/Paginas/Elecciones.aspx.
Según los datos oficiales, en Argentina hay unas 540.000 personas con derecho a votar en los comicios españoles, una cifra nada desdeñable para cualquier candidato, por lo que se espera la visita de algunos representantes del más alto nivel para también hacer campaña en este lado del Océano. La cifra de los que pueden votar el próximo 23 de julio fuera del país supera los 2,3 millones.
Tiempo Argentino, 4 de Junio de 2023
por Alberto López Girondo | Jun 4, 2023 | Sin categoría
La cumbre sudamericana de Brasilia dejó el sabor amargo de que el renacimiento de la Unasur está más lejos de lo que hizo suponer el regreso de Lula da Silva al Palacio del Planalto. La noticia fría dice que no todos los gobernantes se juegan a recuperar esa instancia de integración regional iniciada formalmente en 2011. La excusa ahora fue, como lo viene siendo desde que en diciembre de 2015 Mauricio Macri tomó el poder en Buenos Aires, la Venezuela bolivariana. Pero el trasfondo del recelo que mostraron algunos presidentes, como el uruguayo Luis Lacalle Pou, es darle largas hasta ver qué puede ocurrir en el futuro no tan lejano.
Las presiones de la Casa Blanca son cada vez más desembozadas. Este desparpajo propio de cowboy de las distintas administraciones de Estados Unidos se potenció desde que Donald Trump sentó sus reales en el Salón Oval. Fue un golpe sobre la mesa luego de que algunos rebeldes del sur del Río Bravo le dijeron en la cara a George W. Bush «No al ALCA» en 2005. Barack Obama se tuvo que tragar la reanudación de relaciones diplomáticas con Cuba en un intento de congraciarse, aunque sin ceder casi nada en el bloqueo a la isla. Joe Biden mira con gesto de abuelo bueno pero se hace eco del lema “hablar suavemente y llevar un gran garrote” de Theodore Roosevelt.
No es casual que ya no solo vengan emisarios de traje, corbata y modales suaves sino que la generala Laura Richardson hizo ya varios viajes para avisar, sin titubeos, que el litio, el gas, el petróleo y hasta el hidrógeno son objetivos militares para el Pentágono. Y que cualquier acercamiento con China va a incomodar en el Southcom, el Comando Sur de EE UU. El detalle es que la RPCh es el primer socio comercial de muchos de los países de esta parte del mundo que incluso lo ven como tabla de salvación ante crisis que EE UU y el FMI no muestran ganas de resolver.
Con Trump el acompañamiento a la Casa Blanca fue tan promiscuo en algunos presidentes de la época que poco faltó para que se produjera una invasión a Venezuela, con la anuencia del brasileño Jair Bolsonaro y el colombiano Iván Duque. Néstor Kirchner, como primer Secretario General de la Unasur, había conseguido frenar sobre la hora un conato de guerra en 2010, cuando Álvaro Uribe debía dejarle el mando a Juan Manuel Santos. Gracias al expresidente argentino, desde entonces Santos fue el “nuevo mejor amigo” de Hugo Chávez.
La Unasur había sido clave ya en 2008 en impedir un intento secesionista en Bolivia, luego una intentona policial contra Rafael Correa en Ecuador en 2010 y sancionó a Paraguay por el golpe institucional contra Fernando Lugo en 2012. Demasiadas muestras de ser una institución que amenaza los intereses imperiales. Y eso que en el mismo club estaban Sebastián Piñera junto a Evo Morales, Uribe y Chávez, y podrían haber convivido tranquilamente gobiernos de todos los pelajes en estos tiempos que corren.
Pero mejor no, piensan en las derechas sudamericanas. En Argentina bien puede ser electo un “amigo” de Washington, Trump puede volver a la Casa Blanca y para colmo, según lo que ocurra en Ucrania, quién sabe si todavía las presiones no serán mayores.
Encima este loco de Lula que se quiere meter a proponer un plan de paz a Zelenski…
Tiempo Argentino, 4 de Junio de 2023
por Alberto López Girondo | Jun 4, 2023 | Sin categoría
El gobierno de Joe Biden dice estar dispuesto a mantener conversaciones con Moscú para lograr un nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START), cuando se cumplieron más de tres meses desde que Vladimir Putin anunció que suspendía su participación en el que habían renovado con Washington por cinco años en 2021. Esta vez, no sólo se suma la amenaza de un estallido nuclear en torno a Ucrania –una situación de la que EE UU no es ajeno ya que con la OTAN viene desplegando armamento atómico cada vez más cerca de las fronteras rusas– sino el crecimiento de China como potencia militar.
«Estamos dispuestos a ceñirnos a los límites centrales, sin condicionamientos previos, siempre que Rusia haga lo mismo», dijo el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, en un discurso en la Asociación Nacional de Control de Armas en Washington. El planteo de EE UU sería limitar la cantidad de ojivas nucleares a 1550 cada uno. Y que el Kremlin se comprometa a sentar a esa mesa de negociaciones a China, que según Sullivan, «para 2035 se encamina a tener hasta 1500 ojivas nucleares». Beijing nunca firmó acuerdos semejantes porque en el momento en que se establecieron, en la Guerra Fría, no era una potencia nuclear que pudiera amenazar el poderío estadounidense.
¿Invasión ucraniana?
El Ministerio de Defensa ruso informó que las Fuerzas Armadas de Rusia repelieron tres ataques de tropas ucranianas contra la ciudad de Shebékino, en Bélgorod. 12 personas resultaron heridas en bombardeos contra objetivos civiles, dijeron las autoridades. Putin había indicado poco antes que la situación allí es «alarmante» y ordenó evacuar a niños de esa provincia fronteriza con Ucrania.
El subjefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas rusas, el coronel general Yevgeny Burdinsky, dijo en tanto en una entrevista con la agencia Sputnik que Rusia ya formó a dos ejércitos completos, un cuerpo de ejército, cinco divisiones, 26 brigadas, los distritos navales de Azov y los distritos militares de Moscú y Leningrado, con lo que se cumple el propósito de elevar el número de tropas a 1,5 millones de efectivos militares, entre ellos 695.000 soldados contratados.
Burdinsky dijo que la movilización parcial del otoño de 2022 ordenada por el ministro de Defensa Sergei Shoigu permitió entrenar a más de 280 unidades y subunidades y reclutar a más de 300.000 personas, una movilización, añadió, que no se había visto en Rusia «desde la Gran Guerra Patria de 1941-1945».
En una entrevista con el Wall Street Journal, el presidente ucraniano Volodomir Zelenski dijo que sus tropas están listas para iniciar la contraofensiva contra los rusos en las zonas del país que mantienen bajo control desde el 24F de 2022. «Para ser honesto, esto puede ir de varias maneras completamente diferentes. Pero vamos a hacerlo, y estamos listos», dijo, enigmático. Pero aprovechó para pedir más armamento y que le acepten el ingreso a la OTAN en la futura cumbre en Vilna. El mandatario pidió concretamente más sistemas de misiles antiaéreos Patriot, de los que dispondría al menos dos y necesita «tantos como 50», según declaró.
Tiempo Argentino, 4 de Junio de 2023
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