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Héroe anónimo

Héroe anónimo

Economista, ensayista y escritor, Eduardo Sguiglia también supo ser el primer embajador argentino en Angola, en 2005. Precisamente en sus años de diplomático se encontró con una historia casi ignorada en la sede de las Naciones Unidas, durante una de las Asambleas Anuales a las que le tocó asistir. Es que le otorgaban un reconocimiento a un hombre que había salvado al mundo de una hecatombe nuclear y era un perfecto desconocido. Con ese material, sazonado en aventuras que se entrecruzan en varias décadas, construyó una novela que asusta por su actualidad y por la posibilidad de que no aparezca milagrosamente otro Stanislav Petrov que pueda preservar a la humanidad desobedeciendo protocolos establecidos.
El hombre era teniente coronel de las Tropas de Defensa Aérea de la Unión Soviética, a cargo del personal que debía vigilar cualquier ataque nuclear del «enemigo», Estados Unidos y la OTAN. Eran momentos de extrema tensión entre las dos potencias enfrentadas, fines de 1983, con el gobierno de un fanático anticomunista como Ronald Reagan y en Moscú un Yuri Andropov que intentaba revitalizar a la URSS luego del período de Leonid Brézhnev, aunque él mismo tenía graves problemas de salud que poco después le provocarían la muerte.

En ese contexto, comenzaron a sonar alarmas que indicaban un ataque con misiles, el 26 de septiembre de 1983. La respuesta obligada por el rígido protocolo militar era activar el mecanismo de defensa, es decir, el contraataque nuclear. Petrov se tomó el tiempo necesario para determinar si no habría una falla en el sistema de alarmas, ante el nerviosismo de sus subordinados y con el riesgo de que el mecanismo funcionara perfectamente. Una respuesta inadecuada llevaría a la destrucción del país. La determinación del oficial soviético evitó una catástrofe, aunque no lo hizo héroe para las autoridades del momento.
Con esa anécdota y en un escenario ficcional donde un médico argentino se convierte en comandante de una brigada de partisanos que combaten en Bielorrusia contra las fuerzas nazis en la Segunda Guerra Mundial, Sguiglia construye una novela en la que se entremezcla el heroísmo de luchadores de todo el mundo contra el régimen totalitario alemán. Y en los mismos territorios donde hoy se enfrentan Rusia y Ucrania, con la misma amenaza de fondo de que cualquier error de cálculo o una simple alarma que suene equivocadamente pueda desencadenar la destrucción del planeta.
Todo esto, además, aparece aderezado con los recuerdos porteños del médico protagonista de la trama, Juan Meyer, que de alguna misteriosa manera cruza y entreteje aquellos años 40 atravesados por el avance del III Reich, con los 80 y el recrudecimiento de la Guerra Fría, y este presente en el que el centro de Europa otra vez se convirtió en un peligro para la continuidad de la vida humana.
La redención del Camarada Petrov atrapa y alarma en sus 194 páginas y llama a la reflexión. Sguiglia es autor también de El miedo te come el almaFordlandia y Ojos negros, entre otras obras de ficción. También publicó ensayos como Agustín ToscoEl Club de los poderosos y La ideología del poder económico.

Revista Acción, 18 de Agosto de 2023

Juego de tres

Juego de tres

La frase que Cristina Fernández de Kirchner dejó caer en la entrevista que brindó en C5N en mayo pasado fue premonitoria. «Estas elecciones van a ser atípicas. Son elecciones de tercios, donde lo importante más que el techo es el piso para entrar al balotaje», dijo la vicepresidenta, cuando muchos de los encuestadores trataban aún de determinar cómo venían los ánimos del electorado.
Las elecciones provinciales que se fueron desarrollando en ese período dejaron lugar para las dudas, porque salvo en dos distritos, La Rioja y Chubut, no hubo grandes apoyos a candidatos cercanos al ultraliberal Javier Milei, lo que llevó a considerar que era un fenómeno mediático pasajero y que su aura se estaba desinflando. Las PASO generales de este domingo pusieron las cosas en negro sobre blanco. Hay tres tercios, sí, pero no como los analistas y los deseos de los espacios mayoritarios en la Argentina de las últimas décadas esperaban. El primero en las urnas fue el representante de La Libertad Avanza (LLA) y lo siguen a escaso margen –como espacios de coalición– Juntos por el Cambio (JxC) y Unión por la Patria (UxP). Más que atípicas, las presidenciales van a ser un tute cabrero en el que la cuestión será a quién dejan afuera.
El primer dato que se viralizó desde el mediodía fue el de las dificultades de los porteños para votar en la urna electrónica junto con la tradicional, algo inédito en el mundo que retrasó y generó irritación y la protesta formal de la jueza María Romilda Servini, con competencia electoral en la capital argentina. El segundo, que la participación fue efectivamente menor que en otras ocasiones, del 68,5%. Luego, ante la demora del organismo electoral en dar los primeros resultados –estaba previsto para las 21 pero salieron a la luz recién después de las 22,30– hubo horas de tensión y sorpresas en los centros de campaña de UxP pero quizás más en JxC, donde se venían peleando por quién sería el futuro presidente, si Patricia Bullrich u Horacio Rodríguez Larreta.
Milei arrasaba en algunos distritos, según los informes de los fiscales de cada partido. Los números de JxC –donde se confirmaba la preminencia de Bullrich sobre Rodríguez Larreta– no eran los esperados y el oficialismo parecía encaminarse a una derrota histórica, lo que preocupaba por lo que implicaba para el proyecto económico que representa, pero también porque el recuerdo de las PASO de 2019 hacía presagiar el recrudecimiento de la inestabilidad cambiaria, cosa que ya en los últimos días preocupaba al precandidato y ministro de Economía Sergio Massa.
Vale decir: el FMI ya votó y no lo hizo precisamente por UxP. Finalmente, cuando el escrutinio confirmó cifras finales, el resultado de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires –36,41% contra 32,92% de JxC para gobernador– calmó los ánimos, y si bien lo que queda es un tortuoso camino, hay tres monedas en el aire y la apuesta es por entrar en el balotaje en noviembre, algo que se encargó de resaltar Massa en el discurso que dio en el escenario que compartió con el otro contendiente en la interna, Juan Grabois, Leandro Santoro y Kicillof.

Cuestión de números
A nivel país, LLA obtuvo 30,04% de los votos válidos. Detrás se ubica –a nivel individual– Sergio Massa, con 21,40%, seguido por Patricia Bullrich, con 16,98% y el jefe de Gobierno porteño con 11,29%. Por alianza, JxC tiene el segundo lugar, con 28,27% y el oficialismo tercero, con 27,27%. Siguen en carrera por haber superado el piso del 1,5% el gobernador cordobés, Juan Schiaretti, de Hacemos por Nuestro País, con 3,83% y la izquierda del FIT-U, donde se impuso Myriam Bregman, con 2,65%.
Otra vez las encuestas estuvieron bastante alejadas de lo que sucedió y de poco sirvieron para evaluar contextos. Hasta el viernes las fichas parecían inclinarse a un triunfo de la oposición cambiemita, con un final parejo entre Bullrich y Rodríguez Larreta, pero se esperaba que Massa a nivel individual fuera el aspirante más votado, aunque en la suma por coalición su espacio quedara relegado al segundo puesto. A LLA lo ubicaban tercero aunque había dudas: por un lado por el magro resultado, en las elecciones provinciales, de sus «pollos», y en segundo lugar porque no era fácil detectar lo que harían los No Sabe/No Contesta de algunos distritos. Milei cosechó, en definitiva, 7.116.352 sufragios; JxC, 6.698.029 y UxP, 6.460.689. Y fue la gran sorpresa de la jornada y el gran desafío para lo que va desde este lunes hasta el 22 de octubre. Ya no se trata de quién va a ganar sino de quiénes van a entrar en la segunda vuelta.
Hubo, además, números impensados en la mayoría de las provincias, incluso aquellas donde hace muy poco se habían realizado comicios y JxC había desplazado al peronismo, o las que son bastiones históricos del radicalismo. Esta situación dibujó un mapa electoral teñido de violeta, el color elegido por LLA.
En Salta, por ejemplo, la agrupación de Milei logró 49,38% de apoyos, en San Luis 47,85%, en Misiones 43,04%, en San Juan, 34,17%, en Santa Fe, 30,04%. Hasta en Jujuy, la tierra de Gerardo Morales, candidato a vicepresidente de Rodríguez Larreta, LLA ganó con 39,89% y en Mendoza, el pago de Luis Petri, que secunda a Bullrich, con el 44,80%. En Córdoba, la patria chica de Schiaretti, Milei triunfó con el 30,04%.
El espacio del oficialismo ganó en las provincias de Santiago del Estero, con 53,31%; Formosa, 46,54%; Catamarca, 40,52%; Chaco, con 36,39%; y Buenos Aires, con 32,12%. JxC pintó de amarillo la Ciudad de Buenos Aires, con 48,28%, Corrientes –gobernada por la UCR desde 2001–, 32,11%; y Entre Ríos, con 31,11%. En el resto de las provincias, el color es violeta con mayor o menor diferencia sobre el segundo, aunque en un escenario, también, virtualmente de tres tercios.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires había una disputa áspera entre las huestes de Rodríguez Larreta y Mauricio Macri. El radical Martín Lousteau buscaba destronar al PRO, que gobierna desde 2007 y «mudó» al primo del expresidente, Jorge Macri, desde el otro lado de la avenida General Paz. La interna de JxC quedó para el exalcalde de Vicente López y la coalición opositora obtuvo el 55,92% de los sufragios contra 22,17% de UxP, que lleva a Leandro Santoro. En PBA, la disputa «amarilla» era entre el bullrichista Néstor Grindetti y el larretista Diego Santilli. La diferencia fue mínima para el intendente de Lanús: 16,59% a 16,34%.
Algunos datitos adicionales: en Lanús ganó Unión por la Patria, 35,50% a 30,65% de Juntos por el Cambio. En Tigre, si bien para la presidencia ganó Massa, su esposa Malena Galmarini perdió a nivel intendencia con el actual jefe comunal, Julio Zamora. En la provincia de Buenos Aires, LLA tuvo mayoría en San Pedro, Salto, Villarino y Coronel Rosales. UxP se alzó con el Conurbano, con la excepción de Tres de Febrero, Vicente López, Morón, Ituzaingó y San Isidro.
En la única provincia que elegía gobernador ayer, Santa Cruz, el frente opositor se impuso al peronismo y consagró, ley de lemas mediante, al dirigente del sindicato de petroleros Claudio Vidal como mandatario electo para el período 2023/2027.

Revista Acción, 14 de Agosto de 2023

Paso a paso

Paso a paso

Abrieron los comicios en todo el país, sin mayores incidentes más allá de algunos retrasos en la llegada de autoridades de mesa, tradicionales en los procesos electorales. La excepción fue la Ciudad de Buenos Aires, donde se registraron numerosos problemas con las máquinas mediante las cuales se emite el voto electrónico. Intervino la jueza María Servini quien envió una nota a la Cámara Nacional Electoral en la que notificó que «resulta preocupante el grado de improvisación» en la organización del comicio porteño y consideró que los inconvenientes y demoras ocasionados son fruto de «una impericia nunca antes vista».
La elección se lleva a cabo en un clima enrarecido por los sucesos de la última semana: la muerte de una niña en un robo ocurrido en Lanús y otros hechos de delincuencia en el Conurbano con desenlace fatal, así como las represiones brutales en la estación Constitución, durante la interrupción del servicio ferroviario por un corte de vías de trabajadores en reclamo de sus derechos y especialmente en el Obelisco, donde murió un militante.
Todos los candidatos evitaron el cierre de sus campañas hacia las PASO generales 2023 en señal de duelo por el asesinato de la nena de 11 años en la localidad bonaerense de Lanús, lo que elevó el tema de la violencia urbana al centro del debate público como una de las deudas de la dirigencia a 40 años de la recuperación de la democracia. El episodio golpeó de tal manera en la fibra más íntima de la sociedad que hizo olvidar la otra gran deuda que condiciona la autonomía del país y que horas antes habían reavivado los expresidentes Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner: la pesada carga del Fondo Monetario Internacional (FMI), de regreso por estas costas desde la gestión de Cambiemos, en 2018. Se trata de los líderes de dos espacios –la coalición opositora Juntos por el Cambio (JxC) y la oficialista Unión por la Patria (UxP)– que representaron las mayorías electorales en la última década.
Pero ni Macri ni Fernández se presentan en esta oportunidad, y tampoco lo hará el actual mandatario, Alberto Fernández. De estas primarias surgirán quienes competirán cara a cara en octubre para la primera vuelta presidencial y que en esta ocasión se enfrentan a un tercero en discordia, la ultraderecha de La Libertad Avanza (LLA). El ministro de Economía, Sergio Massa, disputa un lugar por UxP con el militante social Juan Grabois, mientras que en JxC la contienda –mucho más áspera– será entre el alcalde porteño, Horacio Rodríguez Larreta y la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
De tal manera que, si los sondeos no están demasiado equivocados, este domingo la pelea de fondo sería entre dos parejas, que además pugnan entre sí: Massa-Grabois contra Bullrich-Larreta con Javier Milei, que en su espacio no tiene rival. Al ultraliberal lo acompaña Victoria Villarruel, abogada y negacionista del genocidio militar.
Los y las ciudadanas con derecho a voto son 35.394.425 distribuidos en 104.577 mesas. Un dato clave será el de la participación en las urnas, en vista de la disminución en la voluntad electoral que se vio en las elecciones que ya se realizaron en todo el país. La lectura que se hizo es que esa fue una manera de manifestar el descontento mayoritario de la población, porque a la cuestión de la seguridad se le suma la inflación, la estampida del dólar en las últimas jornadas y la encerrona en la que se encuentra el país por la deuda con el organismo de crédito internacional. 
Las candidaturas en disputa en octubre, donde participarán quienes logren los votos necesarios en las PASO, son para los cargos de presidente y vice, 19 parlamentarios del Mercosur por distrito nacional, 24 por distrito regional, 130 diputados nacionales en todo el país y 24 senadores en 8 provincias. Para esta convocatoria se anotaron inicialmente 27 fórmulas, pero en el camino fueron quedando varias y otras resultaron impugnadas por la Justicia electoral por falta de avales y de la presentación mínima de boletas. Lo que hay es una dispersión difícil de explicar porque hay provincias donde quedan 24 candidatos y en otras son solo 15.

Fórmulas
Entre las que tienen presencia en todo el territorio, luego de que se acordara el mencionado binomio de consenso entre Massa y el jefe de Gabinete, Agustín Rossi, la disputa en el oficialismo será con Grabois, que lleva como compañera a Paula Abal Medina, un apellido de peso dentro del peronismo.
En JxC, el jefe de Gobierno porteño sale a la cancha acompañado por el gobernador jujeño, Gerardo Morales, peleando el rótulo «manodurista» con la presidenta del PRO, que cuenta a su lado con el diputado mendocino Luis Petri. En ese pleito ideológico, Morales luce la represión en su provincia tras la intempestiva aprobación de la nueva Constitución y Rodríguez Larreta la que tuvo lugar el jueves en el Obelisco contra un pequeñísimo grupo de manifestantes en la que resultó muerto el fotoperiodista Facundo Molares. Tal vez Bullrich quedó más comprometida a partir de que en el distrito que comanda su candidato a la provincia de Buenos Aires, Néstor Grindetti, fue donde se produjo el crimen de Morena Domínguez y en donde, una semana antes, una reyerta entre barras bravas del club Lanús terminó con un hincha baleado y muerto.
Hay un cuarto contendiente al que aún es difícil dimensionar, y es el binomio que encabeza el gobernador cordobés Juan Schiaretti y el exministro de Interior y actual diputado Florencio Randazzo, con la insignia Hacemos por Nuestro País. Se trata de una fórmula que se describe como peronismo crítico, que se supone que puede canalizar las inquietudes de votantes tradicionales del justicialismo que no tienen buenas migas con el kirchnerismo.
En la izquierda también el escenario es incierto. En el sector que se presume mayoritario, el Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad (FITU) se enfrentan Myriam Bregman y Nicolás del Caño contra Gabriel Solano y Vilma Ripoll. Pero otros sectores de la izquierda van por afuera, como Manuela Castañeira y Lucas Ruiz con la marca Nuevo MAS, y Marcelo Ramal-Patricia Urones por Política Obrera, el desprendimiento de Partido Obrero creado por Jorge Altamira. El desafío para ellos es superar el 1,5% de los votos válidos para poder participar en octubre.
Libres del Sur inscribió a Jesús Escobar como precandidato a presidente y Marianella Lezama Hid para vice, mientras que otro peronista clásico y que también apuesta a mantenerse en la pista para octubre es el exsecretario de Comercio, Guillermo Moreno, que se presenta junto con el secretario general de la Asociación del Personal de Organismos de Control (Apops), Leonardo Fabre, en Principios y Valores.
Más lejos en las expectativas quedan el filonazismo de César Biondini y Mariel Avendaño con el Frente Patriota Federal (FPF), el Frente LiberAr que enfrenta a Nazareno Etchepare- Fernando Lorenzo con Ramiro Vasena-Víctor Laponegro; Movimiento Izquierda Juventud Dignidad, en el que compiten Raúl Castells y Adriana Reinoso contra Santiago Cúneo y Gustavo Barranco; Proyecto Joven, donde figuran el escritor Mempo Giardinelli y la dirigente gremial Bárbara Solernou y se carean con Martín Ayerbe Ortiz-Hugo Rodríguez por un lado y Reina Xiomara Ibañez-Gonzalo Rodrigo Ibarra por otro. También hay una fórmula por la UceDé, el viejo partido fundado por Álvaro Alsogaray, que vuelve a las lides con Andrés Passamonti y Pamela Fernández Magaride.

Distritos clave
La provincia de Buenos Aires concentra el 37% del electorado, y la Ciudad de Buenos Aires, el tercer distrito más poblado, poco más del 7%. Ambos territorios son clave por peso electoral y mucho más por el valor simbólico que representan. La capital argentina está en manos del PRO desde 2007 y esta vez hay una fuerte disputa interna en JxC entre el sector larretista, aliado de la UCR, y el macrismo, donde el primo del expresidente, Jorge Macri, aspira a defender el apellido contra el exministro de Economía Martín Lousteau. El enfrentamiento entre el expresidente y su sucesor en CABA se explica a partir de la necesidad de Rodríguez Larreta de independizarse de su mentor y unir su suerte al bloque mayoritario dentro de la UCR.
Los porteños tendrán que lidiar con dos votaciones, una con boleta de papel para la presidencial y una urna electrónica para jefe de Gobierno. Por UxP va el diputado Leandro Santoro para alcalde y tiene el desafío de lucirse en un lugar poco amistoso con todo lo que suene a peronista, habrá que ver si le alcanza con su origen alfonsinista. Por el partido de Milei marcha a la cabeza el youtuber Ramiro Marra.
Del otro lado de la avenida General Paz, en tanto, el gobernador Axel Kicillof repite fórmula con Verónica Magario para otro período. Hay un viejo mito hasta ahora no desmentido por la realidad de que el partido que gana en la provincia siempre es el que llega a la Casa Rosada. Es demasiado pronto para ver si la tradición se mantiene. Por el momento, Kicillof deberá enfrentar en octubre al candidato de JxC que surja de la disputa entre Diego Santilli-Gustavo Posse y Néstor Grindetti-Miguel Fernández. Por LLA se presentan Carolina Píparo y Francisco Onetto, luego de muchas pujas internas. En el FITU Alejandro Bodart y Jimena Lettieri se miden con Rubén «El Pollo» Sobrero y Nathalia Seligra mientras que en el frente que armó Guillermo Moreno va como candidato a la gobernación Luis D’Elia con Fabiana Montoni.
Otros distritos para seguir con atención son Santa Cruz, que elige gobernador por simple mayoría de sufragios de acuerdo a su ley de lemas -y el kirchnerismo buscará revalidar su liderazgo- y Catamarca y Entre Ríos, donde se definen en las PASO los candidatos al Ejecutivo provincial y a las Legisturas provinciales.

Tiempo Argentino, 13 de Agosto de 2023

Se consolida el gobierno militar en Níger y crece la amenaza de intervención

Se consolida el gobierno militar en Níger y crece la amenaza de intervención

La intervención militar en Níger para reponer en el poder al presidente Muhammad Bazum se volvió a demorar por «razones técnicas» mientras que los militares golpistas parecen extender su control sobre el país y multitudes de pobladores salieron a las calles en su apoyo luciendo banderas nigerinas y rusas. El domingo pasado vencía el plazo que el Estado Mayor de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) le había dado a los jefes de la revuelta para volver a los cuarteles y devolver el poder al presidente constitucional. Los líderes de esta opción intervencionista cuentan con el apoyo irrestricto de los gobiernos de Francia y Estados Unidos, los principales perjudicados por el levantamiento, y un puñado cada vez menor de naciones africanas que el viernes habían ordenado movilizar su «fuerza de reserva».

Pero Rusia es ya un jugador fuerte en esa región, lo mismo que China, y los vecinos más próximos de Níger, Malí, Burkina Faso, Chad y Argelia, ya avisaron que no aceptarán semejante aventura en el Sahel, porque quieren evitar una guerra de magnitud regional impredecible. De hecho, el Kremlin avisó que no aceptará una operación militar en esa nación sin decir nada. El más decidido belicista es el presidente de Nigeria, Bola Tinubu, que sin embargo no logró que el senado le aprobase el envío de tropas al exterior.

Este viernes, la junta militar al mando del general de brigada Abdurahamane Tchiani mantuvo la primera reunión del Consejo de Ministros, un gabinete de 21 miembros, entre ellos seis militares. Paulatinamente, los nuevos dirigentes militares van tomando control de los resortes estatales en todo el país, lo que complica las posibilidades de que regrese al poder el derrocado Bazum.

El gobierno de facto, en principio, bloqueó las exportaciones de uranio, cuyo principal destino de exportación es Francia, que tiene un 80% de centrales eléctricas nucleares. Ahora acusó al gobierno de Emmanuel Macron de haber liberado a terroristas presos y de haber violado el espacio aéreo nigerino con aviones de la Fuerza Aérea gala.

El llamado Consejo Nacional para la Salvaguardia de la Patria (CNSP), que tomó el poder el 26 de julio pasado, justificó su intervención en la necesidad de combatir con mayor eficacia al terrorismo yihadista y detuvo a Bazum bajo cargos de traición a la patria por su connivencia con franceses y estadounidenses y sobre todo con la empresa que explota las minas del elemento estratégico, Orano, en la que el 85% de las acciones pertenecen a capitales franceses y el resto el Estado nigerino.

Entre los argumentos del nuevo régimen nigerino contra los países occidentales figura el apoyo de la CIA y el DGSE, el servicio de inteligencia francés, a los grupos yihadistas que asolan a la población civil. Cifras no oficiales hablan de al menos 2000 asesinatos a manos de esos grupos en la primera mitad del año. Francia negó tanto la incursión aérea -dijo que fue una operación que había sido arreglada previamente con los militares, sin mayores precisiones- como la liberación de terroristas.

El CEDEAO había enviado un ultimátum a los golpistas ni bien se produjo la asonada militar que vencía el 6 de agosto. Pero fue evidente que no todos los países que integran ese foro estaban dispuestos a cargar con la mochila de una guerra. El CNSP tiene apoyo ruso y muchos de los manifestantes que salieron a las calles portaban banderas rusas junto con las nigerinas, aunque la posición oficial del Kremlin es que se necesita de una salida política para resolver la situación. Los últimos golpes en esa región del Sahel, en Burkina Faso y Malí, dejaron en el poder a líderes con pocas ganas de mantener la dependencia de Occidente y que ven con simpatía el nuevo juego geopolítico que se desarrolla en el mundo. Además, China ya no es un convidado de piedra, aunque formalmente conserva su distancia y reclama, también, soluciones negociadas.

La Casa Blanca, a su vez, exigió la liberación de Bazum y pidió garantías para su vida, su seguridad y la de sus familiares. «A medida que pasa el tiempo, como está aislado, es una situación que nos preocupa cada vez más», dijo Matthew Miller, vocero del departamento de Estado. Antony Blinken, el jefe de esa dependencia, cuestionó la negativa del nuevo gobierno a entregar a los familiares de Bazum. Esa sería una pieza para la negociación del CNSP.

En vista de que la amenaza de intervención no funcionó como esperaban y de que no hay acuerdo en el CEDEAO para lanzarse sin red a una guerra, el titular protempore de ese organismo, el presidente Bola Tinubu sostuvo este viernes que “la diplomacia es la mejor vía” para arreglar la crisis, aunque agregó que no se descarta ninguna otra opción. Pero por lo pronto la reunión cumbre que se iba a desarrollar ayer en Accra, la capital de Ghana, fue suspendida hasta nuevo aviso “por razones técnicas”.  

Tiempo Argentino, 13 de Agosto de 2023