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Picardía de Macron: decretazo y nueva ley de jubilaciones

Picardía de Macron: decretazo y nueva ley de jubilaciones

La controvertida reforma previsional que el presidente Emmanuel Macron viene pretendiendo dictar en la Asamblea francesa desde fines del año pasado, finalmente fue impuesta entre gallos y medianoche a través de una suerte de DNU basado en el artículo 49-3 de la constitución gala, aprovechando que la sociedad y los gremios están con la guardia baja por la epidemia de coronavirus. Así y todo, en la semana hubo manifestaciones y se prevé que el plan de lucha que se estableció en diciembre pasado, y que consistió en paros en el transporte público y masivas movilizaciones, proseguiría en estos días.

El ataque contra el sistema de jubilaciones es algo así como la gran batalla en los gobiernos conservadores de todo el mundo y para introducir la modificación, resistida por los trabajadores porque aplana en la práctica los ingresos más altos, Macron apeló a la misma argucia legal que se había aplicado en 2016 para imponer la reforma laboral. En esa época era primero ministro Manuel Valls y Macron era titular de la cartera de Economía.

La iniciativa, que había generado en su momento una gran resistencia, ingresó al parlamento el sábado y el oficialismo logró superar las mociones de censura que hubiesen impedido la aprobación.

Para el premier Edouard Philippe la reforma significa una prueba de «justicia social» y afirmó que se hubiesen necesitado «ocho semanas», incluyendo los sábado y domingos, para estudiar todas las enmiendas propuestas. «Ustedes han fracturado el país», resalta en un cable de AFP la diputada socialista Valérie Rabault. A su turno, Jean-Luc Mélenchon, del partido populista Francia Insumisa, aseguró que se iba a descargar una «guerrilla popular y parlamentaria pacífica» para voltear el decreto.

En líneas generales, busca reducir los regímenes especiales de las distintas profesiones. Las primeras alarmas en contra del proyecto partieron de los trabajadores ferroviarios, porque verán recortados beneficios logrados al cabo de añares de luchas gremiales.

El factótum de la reforma había sido Jean-Paul Delevoye, un dirigente conservador de larga data, quien elaboró el proyecto que luego Macron presentó en el congreso en noviembre pasado. Pero la suerte de Delevoye y de la propuesta en general trastabilló luego de que a mediados de diciembre tuvo que renunciar luego de que se revelaran públicamente sus relaciones económicas con las empresas aseguradoras y la estatal ferroviaria, y que cobraba unos 5000 euros al mes de una firma de formación por cursos dados a personal.

Eso contradice la ley de ética publica pero el caso recién salió a la luz cuando una denuncia anónima llegó a la Alta Autoridad para la Transparencia de la Vida (HATVP por sus siglas en francés) el ente autárquico de la administración pública francesa para vigilar por al transparencia en los actos de gobierno y de sus integrantes.

El cambio de régimen de jubilaciones habrá de afectar en mayor o menor medida a cada uno de los ciudadanos con trabajo registrado. La normativa contempla unificar 42 diferentes regímenes en un sistema único por puntos que, además, plantea incrementar los años de aportes y la edad de retiro.

Tiempo Argentino, 8 de Marzo de 2020

Bolsonaro busca con Trump el aire que le quita la economía brasileña

Bolsonaro busca con Trump el aire que le quita la economía brasileña

Jair Bolsonaro busca consolidar la alianza derechista con Donald Trump en un encuentro se diría que íntimo con el mandatario estadounidense en su centro turístico de Florida, Mar-a-Lago, donde tratarán como tema central una nueva ofensiva contra el gobierno de Nicolás Maduro y la firma de un acuerdo de defensa con el Comando Sur del Pentágono.

El presidente brasileño, que viene complicado con la economía del gigante sudamericano en su primer año de gestión, trata de hallar en el exterior los apoyos necesarios para consolidarse como líder conservador en la región. Fronteras adentro de Brasil, las políticas neoliberales emprendidas con la batuta de su ministro de Economía, Paulo Guedes, mostraron un escuálido crecimiento de 1,1% en el PBI, lo que en términos reales equipara la tasa de crecimiento demográfico de la población. Es así que la oposición calificó a este PBI como un “pibiño”, una calificación que golpea en el centro de las promesas que tanto el “Chicago Boy” al frente de la cartera económica como los estrategas de campaña habían planteado antes de los comicios de 2018.

El malestar del oficialismo ante este magro resultado se refleja en que, buscando culpables, llegan a responsabilizar a Dilma Rousseff, que fue destituida en 2016. Desde oficinas del Banco Mundial y el BID le habían tirado un centro al ministro Guedes, al señalar que la baja también se podría deber en los últimos meses a las consecuencias del coronavirus en todo el mundo.

A nivel internacional, la ofensiva sobre Venezuela se inició el jueves, cuando Brasilia ordenó retirar sus diplomáticos de Caracas y pidió que se fueran los representantes del gobierno chavista de Brasil. La visita a Florida se entiende en el marco de la invitación de Trump a su emprendimiento, una forma de hacerle propaganda. Pero también porque en ese estado están gran parte de las mayores inversiones de brasileños en el exterior.

Este domingo, Bolsonaro, un excapitán del Ejército brasileño, irá a Doral, Miami, donde se asienta el cuartel del Comando Sur, las fuerzas militares que vigilan el Caribe y América Central y del Sur.

Allí firmará un acuerdo para “proyectos de investigación, prueba y evaluación” con el almirante Craig Faller, un belicoso comandante que no ve la hora de iniciar acciones armadas contra las tropas bolivarianas.

Y ya que va a estar en EE UU, participará de un seminario empresarial, donde espera encontrarse con los directivos de la fabricante de autos eléctricos Tesla, a quienes pretende convencer de abrir una planta productora en Brasil.

Tiempo Argentino, 8 de Marzo de 2020

Primarias en EEUU: Biden renació en el supermartes y se bajó Bloomberg

Primarias en EEUU: Biden renació en el supermartes y se bajó Bloomberg

“Todavía no me han enterrado”, dijo Joe Biden este domingo y lo demostró dos días más tarde, cuando en una remontada que ningún sondeo previó, ganó en la mayoría de los estados donde se disputaron las primarias del partido Demócrata. Con el resultado a la vista, y a pesar de que el cómputo final de California, el más poblado y el que mayor cantidad de delegados aporta para la Convención, es claro que quedan solo dos contendientes con aspiraciones para enfrentar a Donald Trump en noviembre, Bernie Sanders y el vicepresidente de Barack Obama. Los grandes derrotados son el magnate Michael Bloomberg -que dilapidó más de 400 millones de dólares de su exuberante fortuna en la construcción de una candidatura que los votantes no apoyaron y que ahora lo llevaron a renunciar- y la senadora Elizbeth Warren, que le disputa el arco progresista a Sanders.

Para llegar a esta instancia con un aire ganador, Biden, que representa a la elite dominante de los demócratas, consiguió que se apartaran de la carrera al ex alcalde Pete Buttigieg y la senadora Amy Klobuchar, quienes le dieron su apoyo explícito, y que le diera su espaldarazo en Texas el excongresista Beto O´Rourke.

Lo de Bloomberg es una consecuencia de una carrera errática que buscaba competir contra Trump en base a su billetera pero sin el menor carisma y luego de un debate televisado en el que mostró graves falencias de un área que debería dominar a la perfección, como es la comunicación, ya que es dueño de un emporio que lleva su apellido. El dinero que gastó en mostrarse no le sirvió de nada, aunque 400 millones para quien tiene 64 mil millones tal vez sea un vuelto.

Precisamente en Texas, que otorga 228 delegados, fue donde Biden dio el batacazo. El estado aparecía como una plaza firme para Sanders, que tiene un perfil y un programa progresista, de tendencia socialdemócrata, lo que para los estándares de la política estadounidense de las últimas décadas suena a una irreverencia.

Allí el resultado final fue de 656,568 votos para Biden y 585,036 para Sanders, (33,6% a 30%). Esos 71532 sufragios de diferencia le cambiaron la cara al exvicepresidente. Biden, que había recibido un soplo de aire fresco en Carolina del Sur, donde el sábado se impuso por un aplastante 48,8% sobre un 19,9% de su principal competidor, triunfó en el “supermartes” en Carolina del Norte, Virginia, Alabama, Oklahoma, Tennessee, Arkansas, Minnersotta, Maine y Massachusetts, además de Texas.

Sanders quedó al frente en Vermont, el estado al que representa en el Congreso desde 1991, Utah, Colorado y estaba liderando el escrutinio en California, bastión de la izquierda, que otorga 495 delegados peor tiene un intrincado sistema de votación que podría demorar el resultado definitivo hasta un mes.

Sanders, a los 78 años, es un “old man terrible” de la política estadounidense. Defiende la educación y la salud pública, sostuvo una visión favorable a liderazgos progresistas de América Latina y se opuso tradicionalmente al ingreso de su país en las guerras en el Oriente extendido. Había logrado un empate en Ohio y ganó ampliamente en New Hampshire y Nevada.

Biden, en tanto, a los 77 años, tampoco es un niño que busca llegar a la Casa Blanca, donde fue usual invitado durante los ocho años de gobierno de Obama. Envuelto en la denuncia contra Trump que derivó en el pedido de juicio político contra el primer mandatario, es un representante del status quo no solo de su partido sino de Estados Unidos.

Por eso la postura indignada de la líder demócrata Nancy Pelosi en la cámara Baja, que impulsó el impeachment, se choca de bruces con la realidad de que el hijo de Biden hizo negocios en Ucrania aprovechando el cargo de su padre.

Como sea, lo que queda claro desde este supermartes, donde se completa la votación en primarias del 40% del electorado estadounidense, es que quedan en disputa dos formas de interpelar al electorado en la crucial elección de noviembre de 2020. Una posición más disruptiva con el esquema de tinte neoliberal que inauguró Ronald Reagan en los 80 y que ninguno de los presidentes  que los sucedieron, de cualquiera de los dos partidos, osó interrumpir. Y un programa que bien se parece al tradicional modelo distribuicionista que comenzó con Franklin Roosevelt en los años 30 y se continuó por medio siglo.

Otra cosa que queda clara es que entre los cinco postulantes dentro de ese partido, ninguno tiene menos de siete décadas sobre sus espaldas. Sanders es el mayorcito, ya que cumplió los 78 en setiembre pasado. Por unos meses, Bloomberg, que los cumplió a mediados de febrero, era el segundo. Biden tiene 77 y Warren 70. Entre los más jóvenes, Buttigieg, de 38, se retiró este fin de semana. Sigue por ahora en carrera, aunque con pocas aspiraciones, Tulsi  Gabbard también de 38. Si uno se guía por los programas que tienen en carpeta, podría decirse que esta veterana de la guerra de Irak que propugna el retiro de tropas de EEUU de todos los países del mundo y que se llegó a entrevistar con el líder sirio Bashar al Assad, debería darle su apoyo a Sanders. Lo mismo quizás debería hacer Warren. Pero en política nunca se sabe.

Tiempo Argentino, 4 de Marzo de 2020

Estados Unidos: la elite demócrata se alinea contra Bernie Sanders para el Supermartes

Estados Unidos: la elite demócrata se alinea contra Bernie Sanders para el Supermartes

Las elites dominantes del Partido Demócrata decidieron apostar a lo seguro y en lugar de dispersar el voto, horas antes de este supermartes bajaron a dos candidatos de centroderecha para darle su apoyo al ex vicepresidente Joe Biden. El miedo a un triunfo de Bernie Sanders puede más que cualquier cálculo y contra lo que muchos analistas sostienen, que el senador por Vermont sería el único en condiciones de ganarle a Donald Trump en noviembre -por su programa socialdemócrata y en defensa del medio ambiente-, pareciera que prefieren perder antes que remover las aguas de los consensos bipartidarios de tinte neoliberal que gobiernan en el país desde hace décadas.

Este lunes, Biden confirmó el apoyo de dos precandidatos que estuvieron en carrera hasta la semana pasada: el ex alcalde Pete Buttigieg y la senadora Amy Klobuchar. El excongresista Beto O’Rourke, ya se había bajado de la postulación antes de que comenzara la ronda, a principios de año. Todos ellos optaron,  con obediencia partidaria, por darle su espaldarazo explícito a Biden y esperar mejores oportunidades para ellos en lo personal.

Con este rediseño de la oferta de la oposición a Trump, quedan en carrera el Sanders; otra aspirante con propuestas de centroizquierda, la senadora Elizabeth Warren; la congresista Tulsi Gabbard y el hipermillonario Michael Bloomberg, que inicia este martes una carrera por la que ya gastó 400 millones de dólares de su amplio bolsillo -tiene una fortuna que supera los 60 mil millones- para llegar a la Casa Blanca. 

Acá podes ver: ¿Duelo de millonarios?

Este martes de celebran primarias en 14 estados. Las elecciones, como en las nacionales, son indirectas, de manera que los votantes eligen delegados que al final del camino, en la Convención Nacional Demócrata de Milwaukee a desarrollarse a mediados de julio, suman los porotos por cada candidato.

Para ganar en una primera ronda se necesitan 1991 delegados entre un total de 3979. Como sucede con ese tipo de sistema electoral, el que gana se lleva todos los delegados del distrito. En caso de que ningún candidato supere ese el piso mínimo, se agregan 771 “superdelegados”, cuya única función es la de inclinar la balanza en caso de incertidumbre.

Mientras que los delegados “comunes” atan su voto a la promesa electoral de la primaria, los superdelegados tienen las manos libres para tomar partido. De modo que acá es donde se juega la muñeca política o la fuerza interna que tenga cada aspirante llegados a esa instancia.

En las primarias que se desarrollaron hasta ahora, Buttigieg ganó en Iowa el 3 de febrero, en controvertida elección donde se denunció la manipulación del conteo electrónico en contra de Sanders (ver acá). Había 41 delegados en juego que tras la renuncia de su candidato y el apoyo a Biden deberían pasar al exvicepresidente de Barack Obama. Pero eso aún no quedó claro.

Tras sus triunfos en New Hamshire y Nevada, el senador centroizquierdista tiene 60 delegados y Biden 54 luego del aplastante resultado en Carolina del Sur. Este martes se disputan 1357 delegados de 14 estados, el 34% a nivel nacional, que dejaría una tendencia importante de cara al futuro porque quedaría resuelto el 40% del padrón de Estados Unidos.

Las joyas más apreciadas para este supermartes son California, donde se disputan 415 delegados; Texas, con 228, y Carolina del Norte, con 110.

Biden venía de capa caída luego de haber quedado en medio de la denuncia contra Trump en el impeachment fallido.  La causa tenía relación con negociados de su hijo en Ucrania y terminó en un fiasco para los demócratas en el Senado, algo que era previsible. 

Ver antecedente acá: La semana de gloria de Trump

«La prensa y los analistas habían dado esta campaña por muerta (…) Los estados del supermartes tendrán algo que decir al respecto», dijo ahora en Dallas, según refleja un cable de la agencia AFP.

Del lado de los republicanos, en tanto, todo muestra una calma chicha. Nadie tiene enfrente el empresario inmobiliario y su carrera para la reelección parece garantizada. Nadie intentaría cambiar de caballo en mitad del río y su carta de triunfo puertas adentro del oficialismo se dio en la votación por el juicio político. Salvo dos díscolos, todos se alinearon en el actual inquilino de la Casa Blanca.

Tiempo Argentino, 3 de Marzo de 2020