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La represión a los integrantes de la comunidad mapuche de Cushamen a mediados de enero generó una tensa situación para el gobernador chubutense Mario Das Neves y puso en foco a nivel nacional el tema de la posesión de las tierras en grandes extensiones de la Patagonia.

Por orden del juez federal Guido Otranto, dos centenares de gendarmes tomaron por asalto la comunidad Pu Lof, ubicada a unos 40 kilómetros al norte de Esquel. Fue a pedido del mandatario provincial, que exigía desalojar la ocupación de un tramo del tren conocido como La Trochita, que va hasta El Maitén, un tramo que, desde hace anos no se utiliza para el recorrido turístico. El operativo dejó un sal- do de al menos tres heridos graves y una decena de detenidos, y repercutió en los medios de todo el país e incluso más allá́ de las fronteras.

En varias entrevistas el gobernador negó́ su responsabilidad en la represión, pero se encargó de defenestrar a los miembros de la agrupación Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) a la que acusa de «no reconocer las leyes ni al Estado argentino». Y acusa directa- mente a Facundo Jones Huala de ser el líder y responsable de múltiples atentados tanto de este lado de la frontera como en Chile.

Jones Huala y el juez Otranto se vieron las caras el año pasado, cuando la Justicia chilena reclamaba la extradición del activista mapuche por una causa penal en ese país. Otranto, en ese caso, denegó́ el pedido y liberó a Jones Huala, con lo que se ganó el enfrentamiento con Das Neves, que le pidió́ el juicio político. El RAM se reivindica como representante de la nación mapuche que, como tal, es preexistente a la creación de los Estados chileno y argentino. Del otro lado de la frontera se los persigue apelando a las leyes antiterroristas de la época de Pinochet. De este lado, el ministro de gobierno de Das Neves pidió aplicar normativas similares en su contra. Cushamen es un territorio que fue recupera- do por esa comunidad a fines de 2015 a la empresa Benetton. El grupo italiano había obtenido como parte de la compra de Tierras del Sur, de capitales británicos, que a su vez las habían conseguido por su apoyo a la Campaña del Desierto de Julio Roca, en el siglo XIX.

La perfección de los títulos

Desde el punto de vista de la organización estatal instaurada por la Generación del 90, Benetton tiene lo que se llama «títulos perfectos» para justificar la propiedad de las enormes extensiones de tierras que tienen en esa región. El problema es que se obtuvieron mediante el despojo de los ocupantes originarios, ya que la Patagonia no era un desierto y esos habitantes tenían una concepción bien diferente de la propiedad de la tierra, a la que consideran un bien que deben cuidar pero no le pertenece a ningún humano.

Unos días antes se había realizado una masiva marcha en El Bolsón, provincia de Río Negro, contra un proyecto turístico en las laderas del cerro Perito Moreno en que tiene supuesta participación el británico Joseph Lewis, amigo del presidente Mauricio Macri. En este caso, el proyecto pone en riesgo la provisión de agua para regadío, e incluso para beber, para un área importante de tierras, ya que ocupa las nacientes de ríos y arroyos.

Muchos de los que marcharon por la ciudad rionegrina –hubo unos 10.000 manifestantes, la mitad de la población estable– comentaban que Lewis, que también es propietario de todos los campos que rodean a Lago Escondido, no tenia títulos tan perfectos para ocupar esas extensiones. Para colmo, no facilita el acceso al lago como exigen las leyes nacionales.

Unos días más tarde el presidente Macri salió́ en su defensa en la primera conferencia de prensa del año. Dijo que daba trabajo a centenares de personas y que no entendía lo que consideró «ataques permanentes» contra la figura del empresario inglés.

Revista Acción
Febrero 1 de 2017