Hoy y el lunes se reunirán en la ciudad egipcia de El Arish delegaciones del movimiento Hamas, de Israel, de Qatar y de Estados Unidos para discutir los términos del plan de paz presentado por Donald Trump para Gaza. El acuerdo incluye la liberación total de los rehenes aún en poder del grupo islámico a cambio de dos millares de presos en cárceles israelíes y las condiciones para el retiro de las tropas israelíes de la Franja, con la propuesta de crear una “Junta de Paz” a cargo del exprimer ministro británico Tony Blair. Una suerte de protectorado colonial como el que se atribuyó el Reino Unido en Palestina a la caída del imperio otomano.
Se sabe que cualquier armisticio deja un tendal de insatisfechos y en este caso todavía está por verse hasta dónde cederá Hamas. Pero seguramente el gobierno ultraderechista de Benjamin Netanyahu enfrentará serios problemas para apaciguar a los halcones de su redil. Ya lo adelantó el expremier Yair Lapid, quien deslizó que al finalizar el Shabat “se oirán muchas amenazas de (Bezalel) Smotrich y Ben Gvir”, los supremacistas ministros de Finanzas y Seguridad Interior. “No permitiremos que arruinen el acuerdo”, continuó Lapid, para agregar: “una mayoría absoluta en la Knéset israelí y una mayoría absoluta del pueblo israelí apoyan el acuerdo de Trump”. Otro líder opositor, Yair Golan, que fue subcomandante de las FDI y ahora milita en el partido Demócratas, fue directamente contra el jefe de gobierno. “No escuchen las palabras de Netanyahu esta noche porque no hay palabras que puedan compensar el hecho de que este acuerdo debería haberse concluido hace mucho tiempo. Salgan a la calle ahora y exijan con una sola voz. Alto y claro: todos los rehenes, ahora. El fin de la guerra. Ahora. El colapso del régimen de Hamas: ahora”.
Trump, por su parte, mientras amenaza con un garrote a Venezuela y prepara a sus tropas para nuevas guerras, apuesta a ganarse un lugar en Oslo para cuando entreguen el Nobel de la Paz con esta apuesta en Medio Oriente. Una apuesta en la que no puede evitar su verba de cow boy petulante. “Hamás debe actuar con rapidez; de lo contrario, todo se perderá. No toleraré demoras, como muchos creen que ocurrirá, ni ningún resultado en el que Gaza vuelva a representar una amenaza. ¡Hagamos esto, rápido, (y) todos recibirán un trato justo!”, anotó en su red Truth.
Los enviados de Estados Unidos serán el enviado Steve Witkoff y Jared Kushner, esposo de Ivanka, la hija mayor de Trump. Todos ellos, dedicados al negocio inmobiliario, dato no menor.
Hamas se había pronunciado a favor de liberar los rehenes israelíes capturados hace justo dos años, y entregar los cuerpos de los fallecidos. También se habían manifestado por transferir la gestión de la Franja de Gaza a un comité de consenso nacional palestino. Blair no es precisamente una bandera de paz por esas zonas, ya que cuando fue primer ministro se sumó sin dilación a la invasión estadounidense a Irak, aceptando el argumento de que Saddam Hussein era un peligro por su arsenal de armas de destrucción masiva…que nunca aparecieron.
La brutal ofensiva de Israel posterior al 7 de Octubre del 2023 generó masivas marchas de repudio en todo el mundo a medida que una respuesta desproporcionada se convirtió en un genocidio y una hambruna planificada y que los ministros más fanáticos del gabinete se ufanaban de los crímenes cometidos para construir “El Gran Israel”. Así, este viernes hubo manifestaciones en España y una huelga general en Italia en solidaridad con la Flotilla Global Sumud, interceptada en aguas internacionales por fuerzas de Israel.
El frente caribeño
Mientras en Medio Oriente Trump habla de paz, en el Caribe apuesta a mostrarse como el matón de la esquina y este viernes el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ordenó un nuevo ataque contra una barcaza frente a las costas venezolanas. “Nuestra inteligencia, sin duda, confirmó que esta embarcación estaba traficando narcóticos, las personas a bordo eran narcoterroristas”. Trump se sumó al mensaje al afirmar que la lancha estaba “cargada con suficientes drogas para matar de 25 a 50 mil personas». Se entiende que si a Barack Obama le dieron el Nobel de la Paz en 2009 y después celebró en 2011 el asesinato sin juicio previo de Muhammad el Gadafi y el de Osama bin Laden, él no debería merecer menos ahora.
El que sí tuvo algo para decir en este entuerto fue Gustavo Petro. «En esa lancha van jóvenes caribeños pobres. Lanzar misiles, cuando se puede interceptar como Colombia hace, produce la ruptura del principio jurídico universal de proporcionalidad. Por tanto, se trata de un asesinato», resaltó el presidente de Colombia en su cuenta de la red X.
Desde Caracas, el presidente Nicolás Maduro señaló que los venezolanos están alertas para emprender una lucha armada. «Nuestro pueblo se ha preparado con una doctrina muy clara y los pueblos del mundo deben saberlo, una doctrina de defensa integral de la nación. Venezuela tiene derecho a la paz, a la soberanía, a su existencia y no habrá imperio de este mundo que se lo arrebate, que se lo quite, y si es necesario pasar de las formas de lucha no armada, a las formas de lucha armada, este pueblo lo hará por la paz», dijo en el acto de clausura de la Conferencia Internacional Colonialismo, Neocolonialismo y los Despojos Territoriales del Imperialismo Occidental. «Venezuela jamás se humillará ante ningún imperio, tenga el poder que tenga, llámese como se llame», concluyó el mandatario.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez denunció a su vez que ExxonMobil está financiando al Gobierno de Guyana para una «agresión militar» contra territorio venezolano. Una invasión a Venezuela no sería estratégicamente factible pero sí provocaría levantamientos internos con apoyo de la oposición política, cómo se hizo en Libia contra Gadafi. O con un incidente internacional, a la manera de Siria. Obama también lo hizo.
Zarpó de Francia el petrolero ruso
El petrolero ruso Boracay, que había sido interceptado por las autoridades francesas frente a las costas bretonas de Saint-Nazaire y está acusado de formar parte de una supuesta «flota fantasma» de Moscú, levó anclas este viernes y retomó su viaje. El diario francés Liberation informa que el buque “tomó rumbo suroeste y viajan el capitán y su segundo al mando, ambos de nacionalidad china (NdR, para peor), quienes fueron detenidos en un primer momento, cuando efectivos de la Marina abordaron la embarcación este miércoles. El primero de ellos será juzgado en Brest en febrero”. Desde el Kremlin habían atribuido el operativo a la “histeria antirrusa” y el presidente Vladimir Putin lo calificó de “un acto de piratería”. El petrolero Boracay circulaba bajo la bandera de Benín. !El buque fue capturado en aguas neutrales, sin razón alguna», dijo el mandatario ruso en su intervención en el Club Internacional de Debates Valdái. Putin agregó que no tenía información certera de hasta qué punto el Boracay está vinculado a Rusia pero sostuvo que la verdadera razón para semejante intervención podría ser la «difícil situación política interna de la cúpula gobernante en Francia». La prensa francesa dijo que la embarcación zarpó de un puerto ruso rumbo a India y transportaba productos petrolíferos, declarados ilegales por la Unión Europea, en un intento por sortear las sanciones que se fueron imponiendo desde la guerra en Ucrania. El barco figura en la ‘lista negra’ de la UE, Canadá, Suiza, Nueva Zelanda y Reino Unido.
El 2025 comienza con aumentos en los precios de todos los servicios –gas, electricidad, agua– y combustibles, con lo que el costo de los boletos de transporte también se incrementará más temprano que tarde, a pesar de que, según las cifras oficiales, la inflación viene en baja. El año nuevo ya se había anunciado con malas noticias por el desguace y el desmantelamiento de áreas claves del Estado, comentaba el titular de ATE nacional, Rodolfo Aguiar, en una asamblea del gremio para tratar los despidos en la exEsma y el cierre del Centro Cultural Haroldo Conti. No se había cumplido una semana de esta nueva hoja del almanaque cuando el Gobierno le dio una vuelta más de tuerca a la tormentosa relación con Venezuela: mientras reclamó ante la Corte Penal Internacional (CPI) por la detención del gendarme Nahuel Gallo, arrestado desde el 8 de diciembre en algún lugar de Caracas no revelado, Javier Milei recibirá al antichavista Edmundo González Urrutia, al que reconoce –al igual que países europeos y EE.UU.– como presidente de Venezuela, cuando el próximo viernes Nicolás Maduro será investido con un nuevo mandato.
Parecen muchos temas para tan pocos días, pero se sabe que la gestión paleolibertaria actúa con urgencias para implementar sus políticas. Para remachar en caliente, como se suele decir, o simplemente para cambiar los ejes de la sociedad antes de que las variables económicas dejen de resultar favorables. Y ojo que Milei no se anda con vueltas a la hora de explicar su estrategia. Ya lo dijo en el cierre del Coloquio de IDEA, la ONG empresarial, en el encuentro que se realizó en Mar del Plata en octubre pasado.
«Teníamos claro que por el tipo de ajuste que estábamos haciendo era muy probable que el impacto más fuerte se sintiera durante el primer trimestre. Por lo tanto, también era importante hacerlo durante vacaciones, para que la gente no se enterara tanto, por decirlo de alguna manera, de lo que estaba ocurriendo», dijo esa vez, con un guiño canchero y sin sonrojarse.
Parece que en este verano pretende repetir aquel impacto y comenzó con despidos en todas las áreas del Estado y especialmente en las relacionadas con la defensa de los derechos humanos y los Espacios de la Memoria. Sitios que la sociedad fue recuperando para resaltar los valores con que buscó construir la democracia luego de los años del horror de la dictadura cívico-militar.
La dupla ganadora del balotaje de noviembre de 2023 era rotundamente negacionista, con un candidato a presidente que resaltó en cada ocasión su rechazo a las políticas desarrolladas por Raúl Alfonsín desde el 10 de diciembre 1983, y Néstor y Cristina Kirchner en este siglo. Su vicepresidenta, Victoria Villarruel, por lo demás, desplegó su carrera política reivindicando a los condenados por crímenes contra la humanidad.
Las notorias diferencias que fueron creciendo entre ellos en este año y monedas nunca borraron, y puede aventurarse que no lo harán, esa coincidencia de matriz.
Lo que para un mandatario que hace gala de elementos de la lógica para ridiculizar a quienes se oponen a su línea de pensamiento –con términos como «falacia ad hominem», propios de manuales de escuela secundaria–, estos días marcaron también groseras contradicciones, solo explicables por la banalidad esencial de sus argumentaciones.
Veamos: que las fuerzas de seguridad impidan el acceso a los edificios destinados a mantener la llama de los derechos humanos, en los mismos sitios donde se produjeron las peores atrocidades, espacios que siguen una línea que en Europa se desarrolló tras la Segunda Guerra Mundial y para mantener el permanente recuerdo de la barbarie nazi en los campos de exterminio.
❗Repudiamos el accionar de la Secretaría de Derechos Humanos en la ex ESMA, impidiendo el acceso a trabajadores y trabajadoras, en el marco de los despidos masivos. Lo hacen con el uso de personal policial donde funcionó un centro clandestino y hoy existe un espacio de memoria pic.twitter.com/3pSfNhf4xW
Que luego de los incidentes con el Gobierno de Maduro –que llegaron al punto de un generarme argentino detenido por intentar su ingreso irregular en Venezuela, en condiciones difíciles de explicar para las autoridades nacionales– la cancillería recurra al la Corte Penal Internacional (CPI) se convierte en un despropósito. Más aún, cuando la ministra Patricia Bullrich, jefa de la institución en la que reporta Nahuel Gallo, habla de «desaparición forzada» del joven a manos del «régimen de Maduro». Y que lo catalogue de «crimen imprescriptible para los autores», al mismo tiempo que desde otros rincones de esa gestión se analizan mecanismos para liberar a los condenados de la última dictadura.
Denunciamos desde nuestra Cancillería ante la Corte Penal Internacional al régimen de Maduro por la desaparición forzada de nuestro gendarme Nahuel Gallo. Crimen imprescriptible para los autores. No vamos a permitir que el régimen tome de rehén a Nahuel.
Por si esto fuera poco, la CPI es el mismo tribunal al que adhiere Argentina, donde tiene rango constitucional, y que recibió fuertes críticas de la Casa Rosada en noviembre a raíz de la orden detención contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu por crímenes de lesa humanidad en Gaza. Lo que evidencia una ostensible doble vara, aunque en el contexto actual de las relaciones internacionales, habrá que reconocer que no desentona tanto.
Declaración de la República Argentina en defensa de Israel
La República Argentina manifiesta su profundo desacuerdo con la reciente decisión de la Corte Penal Internacional (CPI) de emitir órdenes de arresto contra el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el…
Para un Gobierno que se basa en irritaciones varias diseminadas en las redes sociales, provocaciones calculadas y el ejercicio pertinaz de la simulación, el despido de la subsecretaria de Turismo, la segunda del titular de esa área, el excandidato peronista Daniel Scioli, aparece como otra puesta en escena de pretendida austeridad. Yanina Martínez viajó a Londres y cayó mal que hubiera desoído la orden presidencial de no salir de vacaciones al exterior. Por otro lado, Bullrich explicó su visita a Disney en que era una vieja promesa a sus nietos para «cuando terminaran la primaria». El vocero Manuel Adorni irá por esos lares también. Él aseguró que hace diez años vacaciona con su familia en Miami y no era cuestión de cambiar las costumbres.
En este rubro marquetinero habría que anotar al retiro de la custodia a la exprimera dama Fabiola Yañez en Madrid. En este caso, Bullrich respondió públicamente a una orden de Milei para proceder en un asunto que lo preocupa, dice, como es el uso que se les da a los impuestos de los ciudadanos, que, afirma, deben ser «para mejorar la vida de la población. No para privilegios de quienes no llevaron con austeridad la investidura».
Presidente: ya hago el informe de manera inmediata y se lo elevo a la Justicia. https://t.co/0qjuFTRBp5
“La gente quiere ir para adelante”. La frase del exembajador argentino en la OEA, Carlos Raimundi, sonaba entrecortada en el celular desde Caracas, donde asistió a la jura de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela. Podría ser esa una buena síntesis de lo ocurrido en el país caribeño estos últimos días en que los medios internacionales batieron parches sobre una suerte de rebelión popular que encumbraría al candidato conservador Edmundo González Urrutia para coronarlo como primer mandatario. Nada de eso ocurrió, como se indica en esta edición, más allá de algunas operaciones mediáticas de escaso éxito de la lideresa de ese espacio opositor, María Corina Machado. La tranquilidad en las calles que cuentan los observadores más reflexivos se corrobora, irónicamente, por las críticas feroces contra la oposición encumbrada en la dupla González-Machado que, insólitamente, surgieron de cuentas de X claramente identificadas con el gobierno de Javier Milei que -al mejor estilo del presidente argentino- llegaron a escribir que “la oposición venezolana es lo peor que existe en la humanidad”.
Y tiene su sentido ese posteo de la cuenta en la exTwitter de @ElTrumpista, quien este viernes agrega algunas certezas que comparte el oficialismo bolivariano, sin dudas. “No hay plan, nunca hubo plan, los ilusionaron y les mintieron de nuevo. (…) El ‘presidente’ ni siquiera está en Venezuela y no tiene poder para ninguna decisión del país. Es un chiste”. Y cierra ese de tantos mensajes posteados, siguiendo esa línea de la derecha, que “el presidente -dictador- es Maduro. Le duela a quien le duela”. En otro texto dice: «El mensaje sin ningún contenido de María Corina dejó en claro que es una estafadora más del pueblo venezolano. Igual que Capriles, igual que Guaido».
Suena raro porque Maduro había dicho en su discurso de asunción que “la extrema derecha, liderada por un nazi sionista, un sádico social llamado Javier Milei, al imperio norteamericano, cree que le puede imponer un presidente en Venezuela”. Los cruces de Maduro con Milei y viceversa eran esperables desde que el paleolibertario llegó a la presidencia. Se potenciaron con el otorgamiento de asilo a un grupo de opositores en la embajada argentina, la posterior suspensión de relaciones diplomáticas y se acrecentó tras la detención del gendarme argentino Nahuel Gallo cuando intentó ingresar de manera irregular a ese país, el 8 de diciembre pasado.
Que la oposición que sostuvo la candidatura de González Urrutia en julio pasado es reconocida en el exterior como la única es fruto de una operación mediática que llevó a la cúspide de ese espacio a los sectores más ultras, más cercanos a Milei que a una derecha moderada. Un dato a tener en cuenta es que hay cinco de 23 Estados gobernados por opositores: Zulia, Nueva Esparta, Cojedes y Barinas, el distrito de nacimiento de Chávez. Además, 125 de 310 alcaldías también están en manos de opositores, lo que permite a quienes hablan de dictadura, bromear con «lo extraño que resulta una dictadura con tantos opositores al mando de distritos claves».
Los cuestionamientos a González Urrutia, que como se ve salen de quienes celebrarían la expulsión de Maduro a como dé lugar, tienen su fundamento en que el discurso con el que se presenta se choca con la realidad de que se encuentra cada vez más aislado, aunque ciertos reconocimientos tardíos parezcan decir lo contrario. Llegó a EE UU con la intención de tener su foto con Trump, pero se fue con una junto a Joe Biden. Dijo que volvería al país para asumir con un puñado de expresidentes latinoamericanos, pero no lo intentó, aunque por cierto, el gobierno había ordenado su detención. Se sabe que hubo una operación para ingresar en alguna embajada en el exterior para juramentar «en territorio venezolano», pero eso tampoco ocurrió.
Frente a sus seguidores, en Caracas, Corina Machado dijo que le pidió que no volviera. Finalmente, González envió un mensaje en el que dijo estar en algún lugar «muy cerca de Venezuela» y que volverá «en el momento propicio». Y lanzó un video dirigido a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. «Como comandante en jefe ordeno al alto mando desconocer órdenes ilegales que les sean dadas por quienes confiscan el poder y preparen mis condiciones de seguridad para asumir el cargo», dijo. Ese alto mando juró obediencia a Maduro este mismo viernes.
Luego de esa ceremonia de asunción, Maduro asistió al cierre del Gran Festival Mundial Antifascista al que asistieron más de 2000 representantes de agrupaciones políticas, sociales y culturales de más de 125 países. Allí insistió en que su lucha es la que inició Hugo Chávez en 1999. La etapa que se viene es la de una reforma constitucional, como prometió, para darle más poder a los estamentos comunales. Esto implica que habrá elecciones de constituyentes y antes de fin de año, de gobernadores y alcaldes. Quizás estos chisporroteos de González-Machado sean los últimos de esa dirigencia como representantes de la oposición. Que logró multitud de apoyos en el exterior en una estrategia de «a todo o nada», que tuvo momentos violentos, pero que en el interior no logró cambiar un clima de optimismo y de ganas de estar en paz, por el mayor crecimiento económico de estos dos años (9% en el año que pasó) y la baja de la inflación, que en 2014 cerraría en 85%. Bastante menos que el 195% del 2023. «
Soberanía alimentaria en cifras
Según estadísticas oficiales, en 2008 Venezuela importó 43 millones de botellas de whisky escocés, consolidando su lugar de primer importador de ese licor del mundo. Eran esos, aún, tiempos del boom de los precios del petróleo y el país caribeño importaba la casi totalidad de los insumos básicos para su economía y hasta dilapidaba fortunas en productos suntuosos. Eran años, también, en que Hugo Chávez hacía acuerdos con instituciones argentinas como el INTA y el INTI para desarrollar la producción local y sostener la soberanía en alimentos como en tecnología. Se llegó a importar hasta el 85% de los alimentos de primera necesidad.
Cuando del otro lado se tiene a un enemigo que en su caja de herramientas solo tiene sanciones económicas, aparecen crisis, como las que sufrió el país fundamentalmente desde la muerte de Chávez, en 2013. Pero bien dicen que toda crisis es una oportunidad, si es que se sabe y se puede aprovechar.
Datos oficiales de este año, que resaltó Nicolás Maduro de manera insistente, indican que Venezuela produce el 97 % de los alimentos que consume, un hito que no se registró en los últimos 120 años de la historia del país. Según la Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos y Afines (Sviaa), la producción de maíz, uno de los cultivos más emblemáticos, aumentará un 2,2% en 2024 respecto al año anterior, alcanzando 1.360.000 toneladas.
Los especialistas atribuyen estos logros a la acción de la Gran Misión AgroVenezuela (GMA), que comenzó en 2011, y de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP). Y destacan que rubros específicos como el café, la banana, el queso blanco, la mandioca, la zanahoria, las carnes de vaca, pollo y cerdo, la producción local alcanza el 100 por ciento.
“La autosuficiencia en estos rubros no solo garantiza la seguridad alimentaria, sino que también reduce la vulnerabilidad del país a las fluctuaciones de los precios internacionales de alimentos”, puntualiza un informe oficial. El impacto de estos cambios se refleja también en que se frenó la migración hacia las ciudades al crearse oportunidades económicas en áreas marginadas.
La OEA, esa cosa tan fea”, cantaba el cubano Carlos Puebla. A esa frase paradigmática recurrió el argentino Carlos Raimundi para publicar sus experiencias en ese organismo creado a voluntad de Estados Unidos en 1948. A esa rima también recurrió el presidente mexicano varias veces. Esta semana no canturreó en tono festivo como en otras ocasiones, solo que cuando se enteró de que el siempre listo Luis Almagro había denunciado una «manipulaciòn aberrante»de los sultados de la elección, lanzó un lapidario “¿Qué se tiene que meter la OEA?, ¿Qué se tiene que meter? Eso es injerencismo, por eso la OEA no tiene credibilidad”. Y luego explicó por qué su representante no iría a la reunión de urgencia convocada por el sumiso ex canciller uruguayo. “No estamos de acuerdo con la actitud de parcialidad de la OEA”.
Tiene razones Andrés Manuel López Obrador para su inquina con esa decrépita institución son sede en Washington. En 2006 perdió la elección presidencial contra Felipe Calderón mediante un fraude escandaloso que la OEA no denunció. Yendo para atrás en el tiempo podría decirse que la OEA tampoco se rasgó las vestiduras en 2000, cuando pasaron 35 días hasta que la Corte de Justicia de Estados Unidos laudó en favor del George W. Bush en un comicio donde según las evidencias, en el estado de Florida votaron hasta los muertos.
Almagro tiene un antecedente de este mismo proceder en Bolivia, en 2019, cuando denunció fraude en los comicios en que Evo Morales había sido reelecto. Esa vez el mandatario terminó renunciando porque esa declaración facilitó un golpe institucional en complicidad con la cúpula militar y policial. Ahora, Javier Milei y el expresidente Mauricio Macri, en ¿coincidencia? se adelantaron el domingo 28 de julio en pedir una intervención militar contra Nicolás Maduro aun antes de que se conocieran los primeros cómputos.
El historial de la OEA es trágico para la región, que en 2011 creó una organización que nuclea a 33 países del sur del Río Bravo, la CELAC, en la que específicamente no tienen cabida Estados Unidos y Canadá. En su nacimiento, la OEA registra un hecho que marcaría su destino. El 9 de abril de 1948 fue asesinado en Bogotá el caudillo colombiano Jorge Eliécer Gaitán. Su figura representaba la posibilidad de un cambio progresista para el país sudamericano. Estaba en el partido Liberal, pero hacía años se había declarado socialista. O sea, era un peligro para los intereses de las oligarquías locales y de EEUU.
Resulta que en esos días se desarrollaba, también en Bogotá, una cumbre forzada por la Casa Blanca para conformar la Organización de Estados Americanos. Eran días turbulentos por el levantamiento popular desatado a raíz del magnicidio del líder popular y la conferencia debió trasladarse a un gimnasio. El 30 de abril 21 países firmaron el documento que pariría a la OEA. Cuba seria expulsada en 1961 por socialista. Venezuela se retiró en 2019 luego de que la OEA reconociera como presidente al diputado Juan Guaidó. La pregunta de AMLO es más pertinente que nunca, ¿Qué se tiene que meter la OEA?
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